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viernes, 18 de octubre de 2019
los vitrales del miranda
Dibujando en San Lorenzo de El Escorial, hice una parada en la cafetería más antigua de la población, la del Hotel Miranda&Suizo, y que allí llaman El Miranda, y resulta que allí encontré los más simples y hermosos dibujos. Construidos con líneas metálicas que limitaban distintos colores y texturas de cristal, aparecieron estos vitrales en la parte superior de sus ventanas. Un lujo.
miércoles, 2 de octubre de 2019
el café real coliseo carlos III
Esta curiosa cafetería está en el sótano del Real Coliseo de San Lorenzo del Escorial, primer teatro cubierto estable construido en España, en 1771, que, tras un largo periodo de abandono, se reinauguró a finales de 2010. Autores como Jacinto Benavente, Pedro Muñoz Seca o los hermanos Álvarez Quintero, así como Francisco Nieva, estrenaron obras suyas en el teatro escurialense, y sus tablas han registrado memorables actuaciones de celebridades como Núria Espert. Bajo el franquismo, el Coliseo entró en decadencia hasta que en 1979 pasó a ser competencia regional. En 1985 fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento.
Es un extraño local circular con espejos y vegetación pintada en sus paredes. En el dibujo aparecen tres de sus mesas. En la de la izquierda, vemos a José Mari Larrañaga, Ana Grasset, las guías turísticas Elena y Patricia, y Marta. En la central, aparece la mano de Juan Llorens mostrando un retrato de Paco Galván en su cuaderno. En la de la derecha, Concepción habla con Pedro Martín, que, según me cuenta un paisano, es el dueño.
Es un extraño local circular con espejos y vegetación pintada en sus paredes. En el dibujo aparecen tres de sus mesas. En la de la izquierda, vemos a José Mari Larrañaga, Ana Grasset, las guías turísticas Elena y Patricia, y Marta. En la central, aparece la mano de Juan Llorens mostrando un retrato de Paco Galván en su cuaderno. En la de la derecha, Concepción habla con Pedro Martín, que, según me cuenta un paisano, es el dueño.
martes, 1 de octubre de 2019
la cafetería del hotel miranda&suizo
El Miranda, como aquí se le conoce, es el hotel más antiguo de la localidad, una auténtica institución. En 2003 cerró por falta de acuerdo con el grupo del padre Luis Lezama, pero en febrero de 2014 volvió a abrir. Tras la muerte, en 2015, de su gestor Arturo Fernández, la propiedad, la empresa Ribera Campano, llega aun acuerdo con un empresa local para su gestión. Se reforman sus 54 habitaciones centenarias y su famosa cafetería, donde se despachaba su famoso chocolate con picatostes. Algunos de sus más famosos huéspedes fueron una Isabel II destronada y camino del destierro, un jovencito Albéniz, que ofrece aquí unos recitales, escapado de su casa madrileña, y Sofía Loren, Gary Grant y Frank Sinatra, mientras se rodaban en la localidad algunas escenas de Orgullo y Pasión.
Aprovecho su desayuno con bizcocho, para darme una vuelta por la cafetería y disfrutar dibujando esta joya.
lunes, 30 de septiembre de 2019
plaza de la constitución de san lorenzo
domingo, 29 de septiembre de 2019
viernes, 27 de septiembre de 2019
dibujantes en san lorenzo del escorial
Mala suerte tuvimos con el clima en San Lorenzo, que anduvimos por los bares dibujándonos los unos a los otros. Que daba pena, que había gente que había venido de Barcelona o Alicante. Tampoco hubo suerte con el restaurante, donde la merluza era pescadilla, y mala; aunque parece tuvieron mejor suerte los amigos del cordero. Aguantamos el tipo lo que pudimos, pero no llegamos hasta el final. El último día nos quedamos dibujando por Madrid.
Gracias a Juan Llorens, que me regaló la caña con la que hice los últimos dibujos.
Los dibujos están hechos en el bar El sol sale para todos, el restaurante La Cueva y el Café Coliseo.
En el cuarto dibujo, en la comida, a la derecha de María Luisa, está los dibujantes, y muy buenos (¡qué cuaderno el de Cotillo!), de San Lorenzo.
jueves, 26 de septiembre de 2019
dibujando por las calles del escorial y san lorenzo
Después de visitar la sumamente austera iglesia de granito de San Bernabé, donde flipamos ante el cuadro gigante del retablo, en que el santo refulge ardiendo en mitad de la calle, y en la que dibujo su granítica pila bautismal, saltamos al lado oeste de la estación. Y allí, muy cerca, nos llama la atención el jardín de la que fuera la fábrica de chocolates y dulces de Matías López (exitosa gracias a sus campañas publicitarias, entre las que destacó su famoso y acertado cartel publicitario llamado los gordos y los flacos, del que aún existe un ejemplar en la pastelería Molina, de Almagro), cuya puerta está custodiada por dos señoras de bronce, de influencia egipcia, con sendas farolas. Rodeados por un verja, hay dos árboles enormes dando sombra a una pequeña fuente circular, cuya sencillez se hace más elegante junto a los dos colosos.
Pasamos al jardín de la Casita del Príncipe (de Asturias, que entonces fuese Carlos IV, en el reinado de Carlos III, un edificio del siglo XVIII diseñado por Juan de Villanueva) y caminamos por su gran paseo de pinos, hasta la hora de comer en la terraza del restaurante de la estación, bastante animada por curritos y parejas de clase media. Potaje de lentejas y boquerones. Al café nos invita Ana, agobiada en una casa llena de trastos y niños. Nos saca una tarta aún caliente hecha por ella misma. Me aparece un agradable sabor a huevo entre el dulce. Dibujo a su hijo Nachete con su camiseta sorpresa, que se sorprende de que algo así pueda hacerse.
Saltando otra vez las vías y a través de su gran paseo de pinos, llegamos a San Lorenzo, donde dibujo la esquina del hotel Don Jaime, antes de reunirnos con los cuadernistas y, bajo la lluvia, dibujar la plaza de la Constitución, la estatua de Crispín en la Plaza de Jacinto Benavente (un pícaro de su obra Los intereses creados que pasó al bronce el escultor granadino José María Palma en los años 20 del siglo pasado, aunque inaugurada en 1961) y, finalmente, el Monasterio.
La lluvia nos confina a los bares de la Plaza de la Constitución, donde no podemos hacer más grande cosa que dibujarnos los unos a los otros. Pero esto ya es otra entrada.
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