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lunes, 10 de julio de 2017

ENTREVISTA CON JAVIER CHEMES

Una entrevista con Javier Chemes, uno de los músicos más activos de Misiones desde hace cerca de treinta y cinco años. Ha formado parte de muchas de las bandas más importantes de la historia de nuestro Rock, y sigue siempre apostando a más, siempre con proyectos novedosos y que patean tableros. 
En esta entrevista, hablamos mucho acerca de sus inicios, de bandas que marcaron generaciones enteras, comos Gizpiel, La Clínica del Dr Morguenstein, Los Pie, y de su proyecto actual, Aguamono. Quedaron muchas cosas afuera, como sus trabajos junto a Osvaldo de la Fuente o su disco solista, Ninguno; pero igualmente, hay mucha tela para cortar, analizando cada época y todo el entorno en el que se desarrollaba cada banda.



¿Cómo fueron tus inicios en la música, como oyente?
Desde muy chico empecé a cantar, en la primaria, a los 8 o 9 años. Y en esa época lo que escuchaba era más que nada era tango, algo de chamamé, a mi viejo le gustaba el tango, de hecho mi viejo tocaba el bandoneón Algunas cosas de chamamé tipo Ernesto Montiel, Isaco Abitbol, Tránsito Cocomarola. Y por el lado del tango Troilo, D'Arienzo, Di Sarli, me acuerdo que le pegaba la oreja a los cantantes; el Polaco, Edmundo Rivero me gustaba también, me llamaba la atención la expresividad con la que cantaban los tipos.
Pero por la misma época también empecé a escuchar Los Beatles, con mis hermanos mayores, que aparecieron unos discos por ahí. También tenía un primo que era muy chico y era DJ, tenía 16 años y ya era DJ, yo tenía 10 y con él empecé a escuchar Soul, música disco, y después ya en la escuela secundaria, con amigos y con los hermanos más grandes de estos amigos, empecé a escuchar rock, rock inglés sobre todo, desde Hendrix, Black Sabbath, Cream, Almendra, Spinetta, Pastoral, yo era chico, trece años, pero ahí ya se empieza a ampliar el panorama...
Y después, más o menos arrancando los 80's, empiezo escuchar King Crimson, algo que para mí sigue siendo de cabecera, Yes, Genesis, esas bandas inglesas, y empiezo a escuchar de una forma más concentrada en la poética, a Spinetta.

¿Y en qué momento llegás a componer tus propias canciones?
Y lo que pasa es que yo empecé de chico a cantar, cantaba  en coros de niños, yo le recomiendo a los padres que manden a sus hijos a coros de niños porque es una experiencia muy linda, aprenden mucho y se divierten mucho,  cantás un repertorio que por ahí en tu vida nunca más vas a volver a cantar.
Y en el 80, 82, con el comienzo de la democracia más o menos, yo lo conozco a Piru Guanes desde el 82, teníamos un dúo que duró hasta el 87 más o menos, que se llamaba Pasaje, Piru y Javier o Dúo Pi-Ja ( por Piru y Javier, las primeras sílabas) y ahí arrancamos ya a componer. Hacíamos, me acuerdo, "Durazno Sangrando" de Luigi, este tema de Nebbia que es tan lindo, "Horizontes", un par de canciones de Nebbia, dos o tres temas de Spinetta, y después todos temas propios. Y éramos un dúo.


Gizpiel  (fotos de Quique Uffelmann)
Después, la primera banda a la que me sumo era Gizpiel, no teníamos bajista, era Chelo Caballero en guitarra, Quique Uffelman en la batería, Leo Salviani en teclados y yo en voz. Y eran temas propios también en
Componíamos con Chelo Caballero, el guitarrista.  Chelo vivía en El Palomar y nos juntábamos a la mañana ahí a componer, yo salía de educación física en la secundaria y me iba a su casa, o directamente no iba a educación física... Componíamos a partir de algunas ideas que tenía él con la guitarra y yo iba armando la melo y componiendo la letra, un poco la modalidad que sigo teniendo ahora cuando hago la melodía y escribo la letra para Aguamono... con Los Pie pasaba otra cosa porque había muchas cosas que salían de golpe entre tres o los cuatro... y después había canciones que las hacíamos con Osvaldo, empezábamos una cosa que.., "mirá, andá por acá" y entre los dos salía, o por ahí Dani tiraba una linea de bajo y se armaba un groove y armábamos algo arriba entre todos... pero con Chelo en Gizpiel era así, me mostraba por donde iba y más o menos íbamos armando la estructura de la canción y yo escribía la letra y hacíamos la melodía...
Gizpiel
Teníamos una galopa, una especie de rock-tango a lo Spinetta, había un tema que se llamaba "La Terminal"... Esa galopa era muy interesante, me acuerdo que Quique tocaba unos chivatos sobre el regazo, hacía el ritmo así, un 6x8, no teníamos bajista.

Dani tocó después el bajo con ustedes...
- No, no, pero no en Gizpiel, eso fue después, en La Clínica. Mirá, Dani empezó a tocar el bajo a prinicpios del 85 y a mitad del 85 ya estaba tocando en la Clínica. Y en la Clínica, bueno, era todo música compuesta por Martelo, Felipe Martelote, que nos pasaba a cada uno las partes y así hacíamos las canciones de él, que fue realmente una escuela del rock, el tipo la tenía muy clara, su música era realmente una mezcla de Frank Zappa, Spinetta y Madonna, yo siempre digo...

LA CLÍNICA EN VIVO - RECITAL COMPLETO AÑO 1986



Mirá, ese rescate del audio de la Clínica en vivo es en octubre de 1986, en La Esquina Bar, Bolívar y 3 de Febrero, un bar donde tocó Isaco dos veces, Ramón Ayala, Vera Tancredo, los hermanos Swidersky que tenían un proyecto que se llamaba Sopa De Letras, ahí tocamos todos... Era un bar en una esquina, así, metíamos doscientas personas, lo llenábamos, tocábamos en la calle, por ahí cortábamos la calle y tocábamos en la vereda, toda la gente estaba en las mesas afuera, en verano...
Una vez tocamos con La Clínica y Pasaje en la Playita de Itacurubí donde está ahora, digamos... Roca, si por ahí siguieras derecho hasta el río, ahí estaba la Playita Itacurubí, que en ese momento estaba en manos de Tito Pasquet, fotógrafo y cineasta de acá, y armamos el escenario en el agua. Teníamos unos tablones con los que accedíamos al escenario, con luces, sonido, todo, ciento treinta personas en la costa del río, con dos fogatas, luna, eso era parte de la escena, hacíamos esa clase de cosas. Se tocaba en bares, en boliches, y en la calle

Cómo es la historia de La Clínica?
-La Clínica tiene tres etapas; la primera, cuando empieza, era un cuarteto; Martelo en guitarra, Dani González en bajo, Quique Uffelman en batería y yo. Después se suma Marissa González en teclados, tenía trece o catorce años, re chiquita, y teníamos todos 17, 18 años, yo era el más grande, tenía 19... Y era, te juro, era increíble, hay que escuchar ese material...
Esa era la primera etapa, pero Martelo no estaba copado... No éramos amigos. No éramos amigos. Ésa Clínica dura año y medio, dos años, y después hace una segunda Clínica y cambia toda la formación, queda Marissa en voz, él ya empieza a tener otro sonido en la cabeza, empieza a pensar en una voz femenina. Fabián Díaz en batería, Horacio Moroz en bajo, Marissa en voz y Martelo en guitarra. Ésa sería la segunda.
Para la tercera ya éramos amigos, nos hicimos grandes amigos con Martelo. Jali Cantero en Bajo, Darío Vega en batería, Leo Salviani y Marcelo Jofré, entre los dos tocaron un poco cada uno en distintos shows. Eso ya fue en los 90's, hasta el 92 que empezamos con los Pie.
En los 80's, con la apertura democrática, se abren cabezas y abre a una predispocisión más arriesgada, más creativas, a gente como Clave de Hoy, con Cacho Bernal, Pomelo Móttola, los hermanos Díaz, Pocho Agüero, Hugo Monzón, Johnny Behr, gente un poco más grande que yo, ponele, me llevarán siete, ocho años... Pomelo es un poco como mi padrino musical, con el primero que empecé a improvisar fue con él, el que nos bautizó Pasaje fue él, a Piru y a mí, Pasaje que viene de Umbral, de Tránsito, no de boleto, jajaja...


Los Pie 2005 - Foto de Diego Alterach
Se escuchaba mucha música, desde muy chicos, se escuchaba algo de los Beatles, de Crimson, de Yes, de Spinetta, de Clapton...y un poco de ese entusiasmo, de la buena música que se empezaba a escuchar, la apuesta era; "Bueno, a ver, de esta música que venimos escuchando; ¿qué se puede hacer?", los 80's fue eso, las bandas empezando a componer, Martelo es un ejemplo de eso, el ejemplo más claro 

Y luego llegaron los Pie
Yo creo que fue una onda fresca, tuvimos dos guitarristas antes de Osvaldo, con Osvaldo en el 94 empezamos a componer temas propios, antes estuvo Pomelo un año, Omar Sawaya otro año, con ellos tocábamos Living Colour, Red Hot, James Brown, Prince, Michael Jackson, Lenny Kravitz, mucha música negra. Y después cuando se suma Osvaldo se hace cargo, yo creo que él entiende lo que estábamos buscando con Dani, ahí empezamos a componer. Tiene que ver con eso, Fungo Mungo, James Brown, Living Colour, Red Hot, que era lo que más escuchábamos en ese momento... pero además Osvaldo venía del palo de Charly, pero con Dani veníamos de escuchar Spinetta, somos fanáticos... Y salió algo original, raramente original, porque si bien teníamos dos o tres canciones en castellano, la mayoría era en inglés; e iban por un lado, musicalmente novedoso, antes de eso no hubo otra banda que toque eso, imaginate...



Personalmente, lo que veo es que quizás antes de Los Pie, había un desfasaje entre lo que se escuchaba en el mundo y lo que se tocaba acá, varios años de atraso, pero con Los Pie tocaban lo que en ese mismo momento era tendencia en todos lados, una banda que sintonizaba su tiempo digamos....
- Exactamente, y qué bueno que lo digas vos, porque puede sonar arrogante que lo diga yo que participaba de eso, pero objetivamente, como crítico cultural que me considero, porque parte de mi vida tiene que ver con la investigación en semiótica,  creo que va por ese lado, en ese momento estábamos haciendo lo que se hacía en el mundo.
Cuando arranca Living Colour, que nosotros conocemos Living Colour con su primer disco, que era Vivid, en el 88', 89', dijimos "Va por acá", entendimos que era ésa, y pocos años depués estábamos tocando eso. Y seguimos en eso, hasta el día de hoy seguimos escuchando eso, Vernod Reid es "el" guitarrista de rock para mí, pero creo que sí, entendimos que era eso, ponernos en una situación de época y ésa era la época. y creo que lo hicimos bien
Y empezamos a hacer recitales, empezamos a hacer fiestas, era para bailar, tocábamos dos horas y media, tres horas, y no había gente sentada, todos bailando.

Muchas bandas que vinieron después lo consideran como padrinos, el año pasado por ejemplo los chicos de Neto me contaban que ellos surgieron un poco de la mano de Los Pie...
Si, eso es algo genial, a mi me da mucho orgullo, haber sido parte de una banda capaz de influenciar a otras bandas, un orgullo y un honor...

Y cuando arranca Aguamono, Los Pie todavía estaba tocando, cómo fue?
Leandro volvió de Córdoba en 2002 y nos hicimos muy amigos, nos conocíamos pero no éramos amigos, pero ahí sí, nos hicimos amigos, empezamos a frecuentarnos y escuchar música, me mostró un par de cosas y grabo un par de canciones en el EP ese, el primero, que se llama Aguamono, yo canto dos o tres temas, y después hacemos Noise de Pus, eso ya en 2004, entre 2002 y 2004 se empieza a armar lo que ahora estamos cerrando, te diría, conceptualmente, desde las letras, Noche Lanzallamas es un disco que conceptualmente y temáticamente cierra lo que fue Noise de Pus...



En los primeros discos cantabas en inglés, ¿porqué?
En Los Pie, el concepto era el de la voz como un instrumento, un instrumento más. Supeditaba cierta sonoridad por encima de lo conceptual de las letras. Igualmente había letras que estaban buenas en inglés, que tenían contenido, pero no era lo principal en todos los casos. 
Y en Aguamono hay canciones en castellano y otras en inglés, en este último disco las letras son todas en castellano, pero es porque nos propusimos, "Vamos a hacer un disco en castellano". Y hacer las letras en castellano supone también hacer un género diferente; es muy complicado cantar en castellano... Uno de los pocos que hace soul en castellano con un grado superlativo es Spinetta, el único tipo que lo escuchás haciendo Soul y le creés, porque suena de verdad. Es muy difícil escuchar a alguien cantar soul o funk en castellano, siempre suena feo, no sé... Par mí el castellano tiene más que ver con una música de otro género, pero el soul, funk... salvo que digas boludeces o que repitas frases... ahí sí, las letras se van ajustando a la melodía de una manera total.  

Aguamono arrancó siendo un proyecto de dos, vos y Leandro Yahni, ahora ya es un quinteto, con la incorporación de Diego Bergara, Diego Solís y Marcelo Fernández... cuál es ahora el próximo paso para la banda?
Mirá, a mi me interesa hacer algo minimalista, acústico, para fin de año... Piano acústico, contrabajo, bata con escobilla, guitarra acústica y voz... Hacer un repertorio para la ocasión, seleccionar temas del disco anterior, Noise de Pus, y temas de Noche Lanzallamas, y hacer una cosa en un teatro, en el de Prosa o en la Esmu, que suenan bien, grabar un DVD, esa onda... Ese sonido sería para mí, como para redondear el año, ahora estamos llegando al lugar donde estábamos imaginándonos, sonando así, con esos músicos, que es distinto a lo del disco, el disco son los teclados, las máquinas y yo cantando ahí; ahora estamos sonando como queríamos.

miércoles, 7 de junio de 2017

LA CLÍNICA DEL DR MORGUENSTEIN - En Vivo en La Esquina Bar, 1986




Hace pocos días, compartíamos el recital de Clave de Hoy en 1982, que publicó Osvaldo de la Fuente. Con el mismo ánimo de rescatar material histórico que tiene que ver con la crónica musical de Misiones, hoy compartimos este recital de La Clínica del Dr Morguenstein en La Esquina Bar, año 1986. 
Este audio fue digitalizado por Leandro Yahni desde un cassette, y lo subo a Youtube con la autorización de Quique Uffelmann, baterista, y de Javier Chemes, cantante. 
Es la grabación de una presentación de la banda dirigida por Martelo en La Esquina Bar, de Rulo Rodríguez, situado en Bolívar y 3 de Febrero de Posadas, el 26 de octubre de 1986

"El primer recital de La Clínica fue en diciembre de 1985 para 30 personas en el Montoya. Algunos meses después, en este show en La Esquina Bar, la gente apretaba la cabeza contra los ventanales del lugar desde la vereda! No cabía un alfiler", recuerda el baterista. "Era un lugar, una esquina, donde metíamos 200 y pico de personas, se llenaba, por ahí cortábamos una calle y tocábamos en la vereda", recuerda el cantante.

Es digno de destacar que era un show compuesto exclusivamente por canciones propias. "Era música compuesta enteramente por Martelo, Felipe Martelotte, él componía letra y música y nos iba pasando las partes, hacíamos las canciones de él. Fue una verdadera escuela de rock, la tenía muy clara, las canciones de él eran una mezcla de Spinetta, Frank Zappa,  y Madonna", recuerda Javier Chemes en una entrevista que publicaremos en unos días.
"Signo de una época en la que la gente estaba ávida de encontrar interlocutores musicales, que canten las cosas que nos pasaban. ¡La primavera democrática! En esos días todavía se respiraba esperanza", analiza Quique.   

En sus primeros años, la banda estaba integrada por Javier Chemes en voz, Quique Uffelmann en batería, Daniel Gonzalez en bajo, Martelo en guitarra y Marissa Gonzalez en Teclados. Ésa es la formación en este recital. 
Más tarde, hubieron cambios de formación;  y fueron sumándose otros músicos, como Fabian Diaz, Leo Salviani, Marcelo Jofré, Darío Vega, Jali Cantero, Horacio Moros.

martes, 26 de abril de 2016

QUIQUE UFFELMANN

El clásico chiste dice que el baterista es aquel que jamás sale en la foto. Pero en este caso, Quique Uffelmann merece no solamente salir en la foto, sino también ser el protagonista de la foto, por una carrera construída desde hace más de treinta años a fuerza de puro amor a la música. Conozcan algo de lo que ha hecho desde 1984 a esta parte. 


Los Inicios
Quique Uffelmann comenzó a tocar desde muy chico. Su primera presentación en público fue a los 13 años, en Temis, un boliche de la época. Era un dúo de guitarra acústica y batería con Guillermo Candelero, un chico de Santa Fe que vivía en Posadas en esa época. Después armó otro grupo con Nono Freaza y Ernesto Pais que tocaron una sola vez en el colegio Roque Gonzalez, en 1983, pero que no tenía nombre.

Gizpiel
En el año 1984, apenas entrada la democracia, en esa "primavera alfonsinista" que a nivel nacional provocaba una gran expansión del Rock en nuestro idioma, tenía también su repercusión en Posadas, con varias bandas comenzando a tocar y a componer sus propios temas.
Javier Chemes en voz, Chelo Caballero en guitarra, Leo Salviani en teclados, Marcos Mendez en guitara y Quique Uffelmann en la batería, formaron en 1984 una banda llamada Gizpiel. Más tarde Marcos deja la banda y se incorpora en su lugar Piru Guanes. 
Tocaban temas propios, canciones con algunos toques jazzeros y folklóricos, una de sus canciones se llamaba "Interior", otra, instrumental, era "Llamado de la Selva". La banda ensayaba muchísimo, y se presentó en vivo en un boliche que se llamaba "Alliage", en julio del 84, y también en un Festival en el Anfiteatro, junto a Strass de Buenos Aires y a Litto Nebbia con Silvina Garré, en diciembre. 

La Clínica del Dr Morguenstein
Quique tocando en La Clínica
Gizpiel duró sólo un año y luego se separó. Luego hubieron algunos proyectos que no llegaron a debutar en vivo, pero en 1985 Quique -junto a Javier Chemes- se une al recordado Martelo y dan vida a La Clínica del Dr Morguenstein. Uno de los grupos más representativos de la nueva ola musical que llegaba a Misiones, y sin dudas el más recordado de la década del 80'. 
La banda estaba integrada por Javier Chemes en voz, Quique Uffelmann en batería, Daniel Gonzalez en bajo, Martelo en guitarra y Marissa Gonzalez en Teclados. Más tarde, fueron sumándose otros músicos, como Leo Salviani, Darío Vega, Jali Cantero, Horacio Moros, Chelo Caballero. Tocaban temas propios, algunos de los cuales son ya clásicos absolutos del rock de Misiones, como Sur de Mambos. Otros temas de La Clínica; "Affaire en Saint Tropez", "El Alconauta", "Olvídalo, Quiero Entrar", "Galadriel", "El Nombre que más te Guste", Marcado por vos".




Phobia 
Phobia en el Montoya
Paralelamente a La Clínica, Quique acompañó al Nono Freaza en la primera banda que formó quien luego fuera guitarrista de La Corte del Sr Manga. La banda se llamó Phobia y estaba integrada por Dani Gonzalez en bajo, Quique Uffelman en batería, Manuel Freaza en voz, Pablo Chas en teclados, y Eduardo Biazzi y Silvio Leguía en guitarras. No duró mucho tiempo, pero en su momento llenaban el Auditorio del Montoya
"fue un pequeño boom esa banda, los pibes llevaban un montón de minitas", cuenta pícaramente Quique. "yo toqué dos veces con ellos, una en el Montoya, que fue un quilombo porque rompieron las sillas del auditorio, y otra vez en la escuela industrial, un recital compartido con La Clínica que era nuestra banda"
Phobia tenía un estilo de Rock pop, y también hacían temas propios, como "La Princesa"

Otros proyectos paralelos
Al mismo tiempo que tocaba en La Clínica, Quique participaba también de otros grupos, por ejemplo, La Morsa, en 1985, donde tocaban Marcos Méndez, Javier Chemes, Jorge
con Jorge Zappelli y Marcelo Jofré
Zappelli, Marcelo Jofre y Quique. Tocaban t
emas propios, pero en vivo tocaron sólo una vez en un acto de campaña de Tono Pérez, candidato radical a intendente.
También tocó en un grupo que no tenía nombre y que fue como una previa a Lado B, un famoso grupo de fines de los 80's. Eran Dani González, Javier Chemes, Jorge Zappelli y Marcelo Jofré, además de Quique, y hacían recitales junta a La Clínica, banda con la que compartían a varios de los integrantes. Era alrededor de 1985 ó 1986.

Gary y Sus Guacamayos
Luego de su experiencia en La Clínica, Quique se fue a Buenos Aires a estudiar. Allá se dedicó a estudiar batería.
Al volver, empezó a ensayar junto a Gary Anadón, y formaron una banda previa a lo que luego sería Divino Vicio. Esa banda se llamó Gary y Sus Guacamayos, y eran Leo Salviani en teclado, Pomelo Mottola en guitarra, Dani Gonzalz en bajo, Quique en la bata, y Gary Anadón. Tocaban temas propios, la mayoría de los cuales más adelante integrarían el primer cassette de Divino Vicio, aquel que se grabó en 1991. 
Con esa banda, tocaron tres veces en vivo; el 30 de diciembre de 1990, en El Desván; también en Nature, un bar que después sería Mentecato, y también en otro bar.
Después la banda se desarmaría, y Gary formaría Divino Vicio, con Dani González como único "sobreviviente" de Los Guacamayos, y entrarían Pucho Swiderski en batería y Omar Sawaya en guitarra.


El Día del Loco.
Llegó la paternidad para Quique y esto lo llevó a parar de tocar por un  tiempo. Pero para 1993, con Leo Salviani en teclado y voz (que venían de tocar juntos en Los Guacamayos), Raúl Maximowicz en guitarra, y Gustavo Acosta en bajo, formaron El Día del Loco. Fue una época de mucho ensayos y pocas presentaciones en vivo; eran dos o tres ensayos por semana, durante dos años, y tocaron en vivo apenas tres veces.
El Día del Loco hacía temas propios, de estilos variados, y algún que otro cover. Luego de dos años Quique dejó la banda, que luego continuaron tocando con otro baterista.




En 1993 también trabajó en la musicalización de un obra de Danza Teatro, llamada Estratos Humanos, con las bailarinas Tiki Marchesini y Alejandra Perié. Quique tocaba la batería sobre unas pistas que armaron ellos mismos, unos collages de temas de Frank Zappa y King Crimson. Por esa obra, ganaron un Premio Arandú.
Quique tocando en Dr No- Año 1995
Ese mismo año, formaron un cuarteto de fusión con Chelo Caballero, Pomelo Mottola, y Dani González. El grupo no tuvo nombre, pero tocaron en vivo en un festival de jazz en El Desván, y otra vez en la Facultad de Humanidades

Su paso por Dr No

Para el año 1995, Quique entra a Dr No, la recordada banda comandada por Gervasio Malagrida, que para entonces llevaba ya un buen rodaje.  Tocó en Dr No solamente un año, pero en ese tiempo también llegaron a ganar un Premio Arandú.

La experiencia norteamericana
Para el año 97, se fue a Los Angeles, Estados Unidos, y estuvo allí durante un año y medio. Con la ayuda de su cuñado Jimmy Ledezma, comenzó a tocar en el mercado yanqui, totalmente diferente a lo que venía acostumbrado en nuestro país. Allá tocaba dos o tres veces por semana, y por primera vez, ganaba dinero con la música. Tocó en Las Vegas, también en Universal Studios, en la cancha de los Galaxy de Los Angelescomo entertainers en el entretiempo de los partidos. 
Entró a tocar con bandas de allá, como Sajama, una banda de música andina mezclada con salsa, también con Sol de América, que también hacía música latinoamericana. También tocó con músicos estadounidenses, hasta 1998, año en que regresó a la Argentina.

De Vuelta a Posadas
De vuelta a Posadas, en las postrimerías de la década menemista, encontró al país bastante peor de lo que estaba cuando se fue. Costaba conseguir trabajo, así que la música tuve que esperar. Pero como siempre la pasión estira, entró a tocar con Richard Cantero en una de las tantas reencarnaciones de La Cantero, y también, en el 98, tocó con los Bustamante, una banda de Folklore. Tocaba la batería, percusión, bombo legüero.
En los Angeles tocó mucha percusión, aprendió congas, timbaletas, y eso le sirvió a su vuelta para entrar a otros géneros.
Los Bustamante eran Marcelo Bustamante en saxo alto y su padre Custodio en guitarra y voz, y hacían Folklore tradicional pero con saxo
En 1999, tocó con Vera Tancredo, la reconocida cantante brasileña residente en Posadas, durante dos años más o menos. Ese mismo año, armaron una banda llamada "Flor de Cactus". Sergio Pompa en guitarra y voz, Pablo Chas en teclados, Emiliano Nacer en bajo y Quique. Tuvieron una nominación al Arandú en 1999

Bicho Suelto
Más tarde forman Bicho Suelto junto a Gabriel Espínola en guitarra y voz, y Richard Reversat en bajo. 
Con Bicho Suelto tocaban reggae, generalmente temas clásicos del género traducidos al castellano, en versiones muy personales. Por la banda también pasó Marcos Duarte en bajo, y solían tener como invitados a Elías Duarte en saxo y a Espiral Afropercusión.




Con Gervasio Malagrida
Quique había tocado con Gervasio en una de las últimas etapas de Dr No, y para el año 2001, se une a su etapa solista, grabando su primer disco, "IR", del año 2004. La banda que grabó ese disco estaba integrada por Gervasio Malagrida en Voz y guitarra, Mickey Lopez en guitarra y coros, Quique en batería y coros, Richard Reversat en bajo y Marcelo Pérez en teclados. 
Fue un disco importantísimo para el rock de Misiones, ya que uno de sus temas sonó a nivel nacional en una de las novelas con más rating de la Televisión Argentina (Soy Gitano). Además, "Fuera de Lugar" fue una canción con muchísima difusión, todo un Hit de la región.



Para Quique, esta etapa marca uno de los puntos más importantes de su carrera, ya que fue la primera vez que grabó un disco; y en este caso, fue un gran trabajo que además de tener mucha repercusión, tiene un gran valor artístico, con buenas canciones e invitados de la talla de Osvaldo de la Fuente o Ramón Ayala. La canción Fuera de Lugar tuvo uno de los primeros videoclips del rock de la provincia, y el disco incluye "Volver en un Cuento", tema inédito de Ramón Ayala, que habla de Horacio Quiroga y que lo tiene como invitado al prócer de la música del Litoral.



La Quetejedi Groove
Paralelamente a su trabajo junto a Gervasio, en el 2002 formó parte de La Quetejedi Groove, una banda instrumental que duró poco tiempo pero tocó mucho. Como el guitarrista era de Buenos Aires, se trataba de aprovechar al máximo el tiempo en que estaba en Posadas, tocando a veces cinco veces en el mes. Eran Emilio Rolón en guitarra, Richard Reversat en bajo y quique en batería, y hacían temas propios entre jazz rock, funk, etc. 
  
Sociedad Anónima
Una de las bandas con las que más tiempo tocó Quique fue Sociedad Anónima. La encarnación argentina de la banda que Sergio March traía desde Brasil lo tuvo batiendo los parches desde el año 2005 hasta el 2015. La banda tocaba principalmente covers de Los Beatles, y estaba integrada en ese momento por Luis Durán en guitarra y voz; Sergio March en guitarra y voz; Quique Uffelmann en batería; Polack Fernández en bajo.
Con esta banda tocaron por toda la provincia, el Centro Cultural Vicente Cidade, Pepper´s Bar, Posadas Plaza Shopping, Casino Club Posadas, Casino Oberá, Casino Tresor (Apóstoles), Amerian Hotel (Puerto Iguazú), Auditorio de la Radio Paraná y Casino Carnaval (Encarnación, Paraguay) son algunos de los lugares en que tocaron. En 2008 la banda participó del certámen Primera Semana Beatle de Latinoamérica, promovida por el Cavern Club de Buenos Aires, siendo elegida una de las 10 mejores de todo el continente.





Paralelamente a Sociedad Anónima, participó de varios proyectos musicales.
En el año 2006, Quique fue el primer baterista de Prismáticos, en una formación que incluía a Lisandro Vega en guitarra, a Oscar Venegas en bajo y a José Palacio. Por esa misma época, tocó también con el Obereño Gastón Nakazato, en un trío que tenía también a Leandro Yahni
En el año 2007, tocó con Worms, tributo a Pink Floyd, en un sólo recital,y luego entró Fer Solis a la banda. 
También en el 2007, armó junto a Leandro Yahni una banda que se llamó No Hay lo que No Hay, un grupo que está por emprender el regreso en este 2016. 
En 2008 tocó el derbake en Al Hijaz Orquesta, música árabe
En el 2012 tocó junto a Osvaldo de la Fuente, con quien ensayaron todas las canciones de lo que luego sería el disco Vestigios, aunque para el momento de grabar el disoc ya no estaba en la banda.




Con Japo, disco y Cosquín Rock

En el año 2007, se une a la banda de Japo Fleitas, en ese momento ex cantante y bajista de La Corte del Sr Manga, una banda llamada simplemente Japo. Eran Japo en bajo y voz, Alejandro Fleitas en guitarra, Osvaldo de la Fuente en guitarra y Quique en batería.
Esta banda sería para Quique otro de los momentos cumbres de su carrera. Por un lado, porque con Japo grabó el segundo disco en el que tiene el orgullo de leer su nombre, y por otra parte, con esta banda llegó a uno de los escenarios más importantes del Rock Argentino; el Cosquín Rock. 
El disco Un Tiempo Claro era el primero como solista de Japo Fleitas. Se grabó en 2007 en los Estudios De La Mente Records, y tuvo como invitados a Pablo Chas y a Nono Freaza. 
En diciembre de 2007, participaron junto a Sin vueltas, Siglos, Prismáticos, La Chupetona, Osvaldo de la Fuente, Los Kalas, Los Cuadrados de Picasso, Sabandijas, Rula y los de la Esquina, Puente y Fénix, del Pre Cosquín Rock que se realizó en Posadas, y obtuvieron la posibilidad de ir a mostrar lo suyo a uno de los festivales más importantes del género. Les tocó actuar en el escenario temático metalero, pero a pesar de que no es el género que practican, eligieron las canciones más fuertes de la banda y salieron muy airosos de su presentación en la Comuna de San Roque.



Privé
Para el año 2009, formaron Privé, una banda con la que tocaban canciones de los grandes próceres del rock argentino; Cerati , Spinetta , Charly García y Fito Paez , con Francisco Linares, Lucas Chávez, Marcos Domanchuk, y Leandro Yahni de invitado. Lucas Chávez fue luego reemplazado por Cristian Unstersteiner.
En el 2012, Privé regresa con nueva formación, que incluía a Inti Velázquez en guitarra.

Sapo Nervioso
Entre los años 2009 y 2010, Qique tocó con Cristian Benítez en un trío de Blues llamado Sapo Nervioso. Hacían Blues y rock con repertorio propio y versiones de Robben Ford y Steve Ray Vaughn, entre otros. El trío se completaba con Richard Reversat en bajo, y luego, Cristian Unstersteiner en las cuatro cuerdas.

Quique Solidario
En 2013 y 2014, Quique Uffelmann organiza, por iniciativa personal, un par de recitales solidarios llamados Rock Mbya. El objetivo era ayudar a los Estudiantes de los Pueblos Originarios que estaban en Posadas cursando sus estudios. Se puso en  contacto con Liliana Frías, la esposa de un cacique mbya que trabajaba como tutora de los estudiantes universitarios mbya en Posadas, y de ahí a golpear puertas para gestionar todo. Joaquín Losada lo ayudó mucho, dato significativo ya que más tarde por iniciativa de Losada, el gobierno les dio un subsidio de dos mil pesos a los estudiantes Mbya.
En la primera edición tocaron Osvaldo de la Fuente, Sociedad Anónima, Anahí Rolón, y Yarará Funk. Fue en el viejo Anfiteatro Griego, fueron 300 personas y se juntó mucha mercadería.
Al año siguiente, 2014, tuvo lugar la segunda edición, con Julián Texeira, Cosas Imposibles (banda tributo a Cerati), Sociedad Anónima, Gervasio Malagrida e Iniciativa Dharma.  En la segunda se había suspendido en la fecha original por lluvia y se hizo en el anfiteatro de El Brete, que es un hermoso lugar pero está alejado del circuito habitual de la costanera, por lo que no va mucha gente; esa vez habrán ido cien personas nada más.
Pero pese a todo, sin dudas estas movidas solidarias sirven, y mucho. Dos años se les consiguió pasajes, mercaderías y alimentos, pero aunque quizás no se pueda cambiar radicalmente la realidad de las personas, sirve para generar conciencia en la población en general acerca de la realidad de los pueblos originarios.

Actualidad.
Como desde hace más de treinta años, Quique sigue firme aporreando su batería. En el 2015 tuvieron el regreso con Los Bici Osos, luego de cuatro años, y a fines de ese año estuvo tocando en Chavaman, banda tributo a Los Abuelos de la Nada.
En octubre del 2015, tocó también en el regreso por una noche de una de las bandas más conocidas de los 90's; 0Km, aquellos del recordado hit "Tu Alma Dormida". Fue durante el casamiento de Gustavo Maffini, el saxofonista del grupo.
Actualmente, además de dar clases del instrumento a niños y adultos, toca en Máquina de Humo, una banda que nació en 2013 y a la que Quique se integró este año. Está integrada por Ruy Valdovinos, Diego Paredes, Nicolas Pavese, Quique Uffelmann y Gabriel Britez, y hacen Rock nacional e internacional, con covers de bandas como Divididos, Spinetta, Aznar, los Red Hot Chili Pepers  y temas propios.
También prepara junto a Leandro Yahni el regreso de No Hay Lo Que No Hay. 
La cita será el primero de Mayo, con la incorporación de Juan Martín Sipituca. 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

LA CLÍNICA DEL DR MORGUENSTEIN



Felipe Antonio Martelotte, conocido por público y artistas como “Martelo”, fue el increíble guitarrista fundador de una de las primeras bandas de rock de la provincia, en los inicios de la democracia, en el pleno auge posmodernista de los años 80: “La clínica del doctor Morguenstein”.
“La clínica” nació en 1985 y fue una banda que se animó a interpretar composiciones propias en esta ciudad invadida, por aquellos años como ahora, por covers del renaciente rock nacional y se animó a continuar en esa línea hasta los 90, cuando se disolvió.
Martelo siguió componiendo y grabando, pero las apariciones públicas en un escenario fueron cada vez menos frecuentes y, quizá, por esa razón es que queda un mito en las nuevas generaciones: muchos escucharon hablar de su virtuosa guitarra, pero muy pocos pudieron escucharlo.

Su debut fue en el Montoya, ante un público muy reducido y en un recital signado por el caos. Tiempo después llenba los bares de Posadas, lugares como "La Esquina Bar", donde llegaban a convocar 110 personas








En sus primeros años, la banda estaba integrada por Javier Chemes en voz (quien venía de tocar en grupo llamado Gizpiel), Quique Uffelmann en batería, Daniel Gonzalez en bajo, Martelo en guitarra y Marissa Gonzalez en Teclados.
Más tarde, fueron sumándose otros músicos, como Leo Salviani, Darío Vega, Jali Cantero, Horacio Moros.
La banda no duró más allá de la década del 80', pero dejó un recuerdo imborrable en quienes los conocieron; muchos músicos locales, como el Nono Freaza, admiten como su gran influencia el haber visto tocar a La Clínica en su adolescencia.
Su canción Sur de Mambos se ha convertido en un clásico de la música misionera, siendo regrabado varias veces, con distintas versiones en la letra.
En este Soundcloud, está una de las primeras versiones de Sur de Mambos; está interpretada en vivo en La Esquina Bar, de Rulo Rodriguez, por La Clínica, en el año 1986




Luego de disuelta "La Clínica", armó "La Conciencia Tenaz". Su nombre verdadero era Felipe Antonio Martelotte, aunque él gustaba presentarse a sí mismo como "Martelo", como un nombre artístico; aunque algunos lo llamaban "Marcelo" porque así era como le decían su madre y su hermana, a quienes no les gustaba llamarlo Martelo. Falleció a los 41 años, en el año 2008. 
Unas palabras de Quique Uffelmann, recordando a Martelo;
"A veces vuelven los recuerdos de los amigos idos. Hoy me acordé de vos Martelo, hermano querido. Te conocí cuando yo tenía 14 años y vos tendrías 16 o 17. Ya me di cuenta en ese momento que no eras una persona corriente, un talento desmesurado, incontenible, con una guitarra eléctrica hecha con tus propias manos y tocando Mozart... años más tarde me di cuenta que estabas mucho más adelante, que lainocencia que yo todavía tenía vos la habías dejado atrás hacía siglos, que tu inteligencia y tu visión eran demasiado fuertes para el pueblito que era Posadas. Siempre agradezco a Dios haber estado ahí, ser parte de esa música tan alucinante en esos años tan jóvenes. Una pena que la tecnología era paleozoica y no quedó nada registrado. Igual, en mi memoria están todas tus canciones, amigo del alma".




Recordando a su amigo Martelo, esto decía Javier Chemes al cumplirse un año de su fallecimiento;
“No hay argumentos para la muerte… Nadie sabe bien qué será eso de morirse. En todo caso, un lugar donde estuvimos, o vimos algo que nos dejó sin habla…pero nunca estuve ahí… en la muerte no estuve. Donde sus últimos olores se disipaban; donde sólo él murmuraba. Donde Ya fue la cantó Martelo. Escucho canciones que sé que a vos te gustarían. Siempre las cosas pasaron muy cerca, siempre el abismo fue un amigo, las luces  que brillan sólo de noche, los temas que se cantan y se olvidan al instante siguiente”.
“A la mañana, mientras leías a Tolkien, se te ocurrió pensar en Galadriel, y fue un tema con dos partes. Solías llegar en moto a lo de Jany y reíamos y bebíamos juntos. A veces salías con Mecha y dos o tres días más tarde nos juntábamos y volvíamos a hablar del asunto: Affaire en Saint Tropez, Darling…”.
“Siempre estamos volviendo, viste como es… uno no sabe cuando se va pero sabe cuando vuelve, seguro… que te voy a decir que ya no hayamos hablado antes… no sé bien donde te fuiste, sé que a veces te encuentro, en algunas canciones y fotos. Amigo, sabés que nunca me olvido, que cada tanto me sorprendo cantando Sur de Mambos, que después de todo, somos parte el uno del otro. Y esto será así por siempre, Martelo, loco, capo, maestro. Nos vemos”.


Esta versión de Sur de Mambos es un Homenaje a Martelo, y fue realizada en Espacio Reciclado el 8 de Marzo de 2014, por Cecilia Moya y Carla Curti, con la guitarra de Osvaldo de la Fuente.