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lunes, 27 de mayo de 2013

LED ZEPPELIN - Led Zeppelin, 1969


Cuando la etapa Yardbirds llegó a su fin, Jimmy Page, su último guitarrista, reputado músico de sesión de la escena británica, puso todo su empeño en reflotar un grupo que había adquirido connotaciones casi míticas.
Para ello Page reclutó a John Paul Jones, bajista y teclista, también uno de los más solicitados músicos de estudio del fin de década en el Reino Unido.
Un desconocido vocalista llamado Robert Plant, y un baterista aún más desconocido, John Bonham, sugerido por el propio Plant, ambos de diecinueve años, completaban la formación de los New Yardbirds.
Tras una broma de Keith Moon, el baterista de los Who, y algunas sugerencias del manager Peter Grant, la nueva banda pasaría a la historia como Led Zeppelin.

jueves, 11 de abril de 2013

LIVE/DEAD - Grateful Dead, 1969


Con la turbulenta década de los 60 llegando a un final entre esperanzador y desastroso, Grateful Dead lanzaba su primer álbum en directo a finales de 1969 tras haber colocado tres álbumes de éxito. A pesar de ese triunfo Grateful Dead tenía por aquel entonces una deuda de dos millones de dólares con Warner Bros., así que a Jerry Garcia se le ocurrió la idea de grabar un directo para financiar parte de esa deuda. 
Grabado en tres noches en el Fillmore West y en el Avalon Ballroom, entre Enero y Febrero del 69, "Live/Dead" se convertía en el primer trabajo en el que la banda iba a poder mostrar su estimulante sonido con la excelencia sonora intrínseca que proporciona el fondo del directo en tiempo real. Un álbum brillante que documenta a la perfección la música de Grateful Dead en su mejor momento encima de un escenario, con una musicalidad absolutamente hermosa y nítida.

jueves, 31 de enero de 2013

TASTE - Taste, 1969


La ciudad de Cork, en Irlanda, veía en 1966 el alumbramiento de una de las bandas más míticas de la historia del blues rock. Efectivamente Taste se formaba de inicio con el guitarrista y vocalista Rory Gallagher, con el bajista Eric Kitteringham y con el baterista Norman Damery
Poco a poco comienzan a ganar notoriedad en su Irlanda natal hasta que en 1968 la banda da el salto a Reino Unido, por donde comienzan a rodar con regularidad.
Establecidos en los circuitos londinenses Gallagher cambia la formación y recluta al bajista Richard McCracken y al baterista John Wilson. Acto seguido Taste firma con Polydor y comienza una gira norteamericana teloneando a Blind Faith.
En Abril de 1969 el trío lanzaba su icónico álbum de debut, "Taste", un trabajo fundamental a la hora de comprender la trayectoria y la música de un genio, Rory Gallagher, por supuesto. Un acertadísimo debut de tres jóvenes músicos que mostraba la evidencia de que su miembro más destacado pronto  pasaría a formar parte de las ligas mayores.
"Taste" es una grabación absolutamente cruda, un directo de estudio grabado apenas sobre cuatro pistas con una parca producción a cargo de Tony Colton que proporciona al disco una erizante sensación llena de emoción y pasión. Una grabación en la que se aprecia sin esfuerzo como disfrutan los tres miembros de Taste mientras la realizan.
La desnudez de la grabación le otorga un carácter brutalmente honesto en el que por supuesto aún falta algo de precisión y un mayor pulido, características ambas completamente compensadas por esa sensación de música en directo que aflora en el disco al completo.
"Taste" es una ecléctica mezcla de acústico, de eléctrico, de country, de blues y de rock, definitivamente blues en cualquiera de sus formatos, formatos en los que la experimentación queda al margen, tal vez pensando en próximos esfuerzos. Un formato que desde el inicio muestra las habilidades de Gallagher en todos los campos, excelentemente secundado por Richard McCracken y John Wilson, un combo rítmico que aguanta sin problemas las embestidas de la humeante guitarra de su líder.
"Blister On The Moon" comienza a desgarrar las excelencias de un Rory Gallagher que aquí traslada a los Cream del "Disraeli Gears". Su amor por el country blues queda patente en el cover del "Leaving Blues" de Huddie Ledbetter, mientras que su adaptación de "Sugar Mama" se convertiría en la piedra filosofal de los directos de la banda, cruda y básica, llena de poderío. El acústico de "Hail" deja constancia de la perfecta sincronización entre la voz de Gallagher y las notas que salen desbordadas de su guitarra, algo que está al alcance de muy pocos. Asombrosa su sección instrumental. El rock de "Born On The Wrong Side Of Time" derrocha de nuevo la pasión que florece a lo largo de los nueve temas de "Taste", igula que sucede en "Dual Carriageway Pain", esta vez con genial riff de inicio de regalo. "Same Old Story" pone de nuevo de manifiesto la compenetración entre Gallagher y su instrumento y "Catfish" recibe un fabuloso tratamiento de hard rock que eleva a otros niveles lo ya hecho por Muddy Waters. "Taste" finaliza con "I'm Moving On", un tema excelentemente cantado y lleno de swing, demostración de nuevo de las debilidades de Gallagher por el country blues, esta vez de la mano de Hank Snow.
Por supuesto hay notables diferencias entre el debut de Taste y el de Rory Gallagher en solitario, pero la crudeza, energía y pasión de este "Taste" hacen que se convierta en un imprescindible de su discografía. Tres jóvenes haciendo blues eléctrico sin ningún tipo de restricción ni sobre producción, algo realmente complicado de ver hoy en día. Rory Gallagher saltó al escenario de la mano de Taste, un escenario que aún no ha abandonado.




miércoles, 9 de enero de 2013

LET IT BLEED - The Rolling Stones, 1969


Vaya por delante que "Let It Bleed" es mi disco de los Rolling Stones, así que esta entrada será deliberadamente subjetiva, a pesar de que objetivamente, es probable que sea su obra maestra y sin duda uno de los mejores álbumes de la historia del rock.
En Febrero de 1969 los Rolling Stones se metían en los Olympic Studios de Londres para iniciar la grabación de "Let It Bleed". La carrera hacia la autodestrucción de Brian Jones era ya algo absolutamente notorio y Jagger y Richards le iban a dar la patada poco después de poner percusión y autoharpa en un par de temas del nuevo LP. Al tiempo John Mayall había recomendado a Mick Taylor, el joven guitarrista de los  John Mayall's Bluesbreakers, a Mick Jagger. Tras una primera toma de contacto, Jagger y Richards permitieron a Taylor seguir grabando con ellos, así que su guitarra quedó registrada en tres de los temas grabados en aquellas sesiones de los Olympic Studios. Después Mick Taylor se convertiría en parte fundamental de la historia de la banda. Por supuesto Charlie Watts y Bill Wyman formaban una vez más el combo rítmico. Además Nicky Hopkins realiza un espectacular trabajo al piano en la mayoría de los cortes del álbum.
Aquellas iban a ser unas de las sesiones de grabación más asombrosamente productivas de la historia de los Rolling Stones. Además de las gloriosas nueve pistas de "Let It Bleed" se guardarían para discos posteriores temas inmortales como "Honky Tonk Women", el poderoso sencillo que catapultaría una vez más a la banda,  cinco temas del "Exile On Main Street" y "Sister Morphine", reservada para el "Sticky Fingers" de 1971. No es de extrañar por tanto que "Let It Bleed" se convirtiese en la joya que es hoy en día, quintaesencia del poderío compositivo de la dupla Jagger-Richards.
No se puede encontrar un inicio mejor para un álbum que "Gimme Shelter". Los impresionantes coros de Mary Clayton envuelven unas apocalípticas letras mientras una pegajosa guitarra sugiere lo peor y un piano acompaña hasta que el resto de la banda entra para darse de bruces con Jagger. Verdadero duelo entre las guitarras gemelas de Richards y Taylor, de sonido inquietante, misterioso, amenazador e irresistible. Más soul que rock agresivo. En la época de los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, de los disturbios raciales y de la escalada de la guerra de Vietnam, "Gimme Shelter" resume el sentimiento de miedo y temor que atenazó al mundo occidental. Inmenso. El blues eléctrico cobra cuerpo de la mano del cover del "Love In Vain" de Robert Johnson, mientras que "Honky Tonk Women" reaparece esta vez de manera rústica y genial en "Country Honk". "Live With Me" se convierte en un fabuloso trallazo de  funk rock, al modo de los Rolling Stones. A continuación uno de los mejores temas que jamás compusieron Richards y Jagger. "Let It Bleed", aquella comparación inherente al "Let It Be" de los Beatles. "Midnight Rambler" abre la cara B como uno de los temas más hipnóticos de la banda, aludiendo directamente a un Jack el Destripador absolutamente sádico que deambula sin control por las calles. En la época de los Byrds y de la amistad de Richards con Gram Parsons era lógica la dirección country blues que adquirieron éste y muchos de los temas de "Let It Bleed". "You Got The Silver" presenta la voz empapada en whiskey de un sublime Keith Richards y "Monkey Man", banda sonora de "Goodfellas" de Martin Scorsese, se aleja del prototípico tema del grupo en este proceso empapado de drogas. "You Can't Always Get What You Want", cara B del "Honky Tonk Women", se convierte en un impresionante final en el que Al Kooper se sale literalmente a bordo de su trompa. La doble lectura del estribillo se asegura de que la banda continúe siendo la misma de aquellos chicos malos del "Sympathy For The Devil", a bordo de una preciosa melodía. Una especie de respuesta a "The End" de los Beatles a bordo de doble filo de experiencia contracultural. En cierto modo fue también un final para los Rolling Stones, al menos el adiós a Abkco.
Jagger en plena forma, Richards y Taylor destilando la esencia de la guitarra de blues, Watts  y Wyman realizando un soberbio trabajo y la incorporación de Hopkins y Bobby Keys confluyen en la generación de una auténtica obra maestra de la historia del rock. Junto a "Sticky Fingers" y "Exile On Main Street" la trilogía sagrada de los Rolling Stones, su biblia, su quintaesencia. Pocos álbumes pueden superar la delicada destilación del blues, del soul, del country, del funk y del  rock como lo hace "Let It Bleed". Obligatorio.



martes, 4 de diciembre de 2012

FREE - Free, 1969


Resulta complicado decidirse por uno de los tres primeros discos de Free. La precocidad de "Tons Of Sobs", lleno de ese blues británico que The Jeff Beck Group y Led Zeppelin convirtieron en género propio, reflejo de los seis meses de convivencia de unos críos que no superaban los veinte años, la potencia y la fuerza del concepto de rock basado en el blues de "Free" o el exitoso "Fire And Water". Cada uno de los tres álbumes contiene elementos de sobra para ser considerado un clásico, no sólo de una banda que apenas  tuvo una vida de cuatro años, un clásico de la historia del rock.
En esta ocasión la entrada va dedicada a "Free", el segundo trabajo de la banda de Paul Rodgers, Andy Fraser, Simon Kirke y Paul Kossoff, un disco editado pocos meses de su debut, "Tons Of Sobs".
"Free" es un monumento al blues rock, basado aquí en la afilada producción de riffs de Kossoff, la brutal pareja rítmica formada por Fraser y Kirke, y el octanaje vocal de Rodgers. Temas bien escritos y llenos de fuerza de la mano del duo compositivo Rodgers-Fraser, cimentando el sonido desarrollado en "Tons Of Sobs".
La delicada química entre los miembros de la banda comenzaba a resquebrajarse en ese corto período de tiempo, y posiblemente gracias a la producción de Chris Blackwell, se logró la cohesión. Paul Rodgers y Andy Fraser querían una disciplina en la que no encajaba demasiado bien el talento natural y la improvisación en su manera de tocar la guitarra de Paul Kossoff. Blackwell minimizó los daños colaterales y consiguió que aquellos incidentes no se notasen en el magnífico resultado final.
"Free" contiene dos de los más grandes hitos del blues rock: "Songs Of Yesterday" y "Woman". En la primera se aprecia de manera exquisita el trabajo de uno de los más grandes bajistas, Andy Fraser, tocando su instrumento como si fuese una guitarra rítmica, otorgándole una importancia propia de quien ha compuesto el tema. En "Woman" brilla por supuesto la guitarra de Kossoff, uno de los mayores talentos naturales que han existido a las seis cuerdas. El poderoso bajo de Fraser vuelve a hipnotizar  en "Trouble On Double Time", un temazo salpicado de soul. Las bonitas armonías acústicas de "Mouthful Of Grass" y de la etérea "Mourning Sad Morning", fúnebre y deprimente, relajan el poderío instrumental de "Free". Blues rock clásico de la mano del inmortal riff de "I'l Be Creepin'", de nuevo reflejando el bajo de Fraser como si fuese una guitarra rítmica, llevando el tema mientras Kossoff serpentea a su alrededor. "Lying In The Sunshine", "Free Me" y ese temazo llamado "Broad Daylight" completan un álbum imprescindible.
La voz de Paul Rodgers, una de las más adecuadas cuando se asalta este género, la impecable manera de tocar la batería de Simon Kirke, el talento compositivo e instrumental de Andy Fraser y el genio guitarrero de Paul Kossoff se aúnan en "Free" dejándonos una de las joyas del hard blues rock británico.
Desconozco porque "Free" nunca se llegó a considerar un clásico, pero me resulta imprescindible para aquellos que aman el blues rock lleno de alma e intensidad. Un esfuerzo enorme de actitud y temperamento, probablemente eclipsado por la magnitud de "Fire And Water".



miércoles, 21 de noviembre de 2012

BECK-OLA - The Jeff Beck Group, 1969

No es difícil imaginar los incómodos sentimientos que asolaron la cabeza de Jeff Beck, el genial guitarrista que había sustituido a Eric Clapton en The Yardbirds, según se sucedían los acontecimientos musicales en su entorno. El, pionero de la distorsión  el feedback y el fuzz, vio como poco antes de lanzar "Truth", su primer trabajo con The Jeff Beck Group, aparecía un tal Jimi Hendrix haciendo todo aquello y llevándose los focos. El, recomendado por su amigo Jimmy Page para sustituir a Clapton en The Yardbirds, vio como el propio Page absorbía esa linea en los primeros pasos de Led Zeppelin. No es de extrañar que la ira invadiese a Beck en los tiempos en los que "Beck-Ola" fue grabado.
"Beck-Ola" se grabaría en Abril de 1969, y en Julio la formación que lo hizo ya se había disuelto. Ron Wood y Rod Stewart ingresaban en los Faces y Nicky Hopkins compaginaría The Rolling Stones con Jefferson Airplane. Una nueva formación y un nuevo proyecto le darían a The Jeff Beck Group para apenas tres años y dos discos mas.
"Truth" es un álbum esencial. Temas como "Blues De Luxe" y "I Ain't Superstitious" definieron como debía sonar el brit blues, pero "Beck-Ola" es otra historia. Es un animal salvaje, una cruda sesión de jam empapada de una atmósfera turbia. El cabreo de Beck era evidente y en "Beck-Ola" se mastica al mismo tiempo que se disfruta.
El sonido de "Beck-Ola" supone en cierta medida una ruptura con el de "Truth". Los componentes de la banda están más seguros de si mismos, más asentados, tocando sus instrumentos con una mayor uniformidad y agresividad. El excelente trabajo de Ron Wood al bajo, el piano de Nicky Hopkins y la batería de Tony Newman, única diferencia con la formación del "Truth", cobran mayor protagonismo en "Beck-Ola", logrando que un Rod Stewart más rasposo y sucio que nunca y que un Beck bestia, cabreado y explosivo, no dieran sólo ellos color al álbum.
Dos pelotazos de Elvis, "All Shook Up" y "Jailhouse Rock", son amplificados hasta hacerlos casi irreconocibles. Dos versiones brutales por las que ya sólo merecería la pena "Beck-Ola", el inmenso riff de la rockera "Rice Pudding", posteriormente "aprovechado" por Jimi Hendrix para su "Front The Storm", en un tema absolutamente enérgico, la gloriosa "Plynth (Water Down The Drain)", primera prueba de los deseos del Beck más experimental, la jam rockera "The Hangman's Knee" o el blues cañero y sucio de "Spanish Boots", protagonizada por un inconmensurable Stewart, dan forma y sonido a este clásico del rock llamado "Beck-Ola". Sólo un tema rompe la cohesión del álbum. La gospeliana "Girl From Mill Valley", a mayor gloria compositiva de Nicky Hopkins, jamás tendría que haber formado parte de los siete cortes de "Beck-Ola".
Rock clásico a borbotones, embrión de un sonido que sería consolidado en el futuro por bandas que gozarían de un mayor reconocimiento.