martes, 12 de mayo de 2026
Hermanos Alquézar: Jardín
jueves, 23 de abril de 2026
Jon Bilbao: El regreso del Hircocervo
- Dada su brevedad y el interés que genera se lee de una sentada.
- Tiene un planteamiento extremadamente sugerente.
- En su estilo taquigráfico, similar al de un guion audiovisual, se aprecia sin embargo cierta sensibilidad.
- Sus personajes, aunque algo simples, tienen unas caracterizaciones lo suficientemente marcadas como para diferenciarse entre ellos.
- Alberga un par de escenas impactantes, ya sea porque son muy imaginativas o porque logran teñir lo cotidiano de rareza.
- Se guarda las explicaciones y respuestas sobre su misterio principal para sí mismo.
- Visto en retrospectiva, da la impresión de que le falta empaque. Parece, antes que una obra terminada, un borrador (uno muy trabajado y sumamente prometedor, todo sea dicho).
- La mayoría de escenas que muestran los enredos sexuales del protagonista aportan poco y se antojan reiterativas.
- Desaprovecha a algunos personajes.
viernes, 17 de abril de 2026
Zoom: No tengo boca y debo gritar, de Harlan Ellison
lunes, 13 de abril de 2026
Thomas Olde Heuvelt: Oráculo
Título original: Orakel
Año de publicación: 2021
Traducción: al inglés, Moshe Gilula; del inglés al español, Ana Isabel Sánchez
Valoración: entre recomendable y está bien
Última novela, hasta la fecha, del autor de la estupenda y terrorífica HEX que no sólo resulta tener un transfondo de lo más holandés posible (y sí, en este caso digo holandés más que neerlandés), sino que ya comienza echando mano de un par de clichés: un par de adolescentes que, al dirigirse a clase en bicicleta, encuentran un sorprendente hallazgo en un campo de tulipanes -bueno, vale, como es casi invierno, de bulbos de tulipanes, pero lo mismo da-; sólo faltan un par de molinos de viento y una oronda y rubia campesina con zuecos... El hallazgo de los chicos tampoco es una nadería, sino nada menos que un navío desaparecido trescientos años atrás y que vuelve a aparecer ahí tirado en medio de un campo. Y qué tiene la bastante inquietante característica de que todos aquellos que entra por su escotilla de proa no vuelve a salir... Desaparecen, además, mientras suena la fantasmal campana de a bordo. El barco, cómo no, se llama el Oráculo - y la finca donde aparece, por cierto, tiene el premonitorio nombre de El Fin de Todo Hombre-; con este sugerente comienzo, cabe esperar, sin duda, una historia de terror de las de poner los pelos como escarpias, ¿no?
Pues no. O, mejor dicho, sí pero no... Porque, si bien nos encontramos, sin duda, ante una novela de terror fantástico -o viceversa-, Oráculo no se queda en eso, puesto que muta por momentos hacia un thriller "de espías", cuando del hallazgo se hace cargo una opaca sección de los servicios secretos neerlandeses llamada Noviembre-6; a una novela juvenil, ya que el principal protagonista es Luca, uno de los chicos que encuentra el barco, de trece años e incluso, en cierto modo, se trata de una secuela de HEX, lo que no quiere decir continuación, porque el otro protagonista más destacado de la historia -dentro, eso sí, de un montón de personajes- es nada menos que Robert Grim, que les sonará a quines hayan leído la primera novela de Heuvelt (la primera traducida al castellano, al menos). Tranquis quienes no lo hayan hecho, porque no es para nada necesario (aunque sí conveniente) para seguir ésta.
El terror que nos ofrece la novela también cambia a lo largo de la historia, pues si en un principio, cuando se producen las inexplicables desapariciones, podríamos hablar incluso de un "terror metafísico" (con todas las comillas del mundo, por favor), para luego encontrar otro más epidérmico y, por último, casi un "horror cósmico" lovecraftiano, combinado, además, con un atavismo bastante sorprendente.... En fin, que quizás por esta ensalada de terrores cambiantes me da la impresión que la novela puede no ser del agrado total de los devotos del género más puro... o quizá se deba más bien a lo que he mencionado que tiene el libro de thriller de espías e incluso de acción y que puede despistar un poco al personal terroadicto más recalcitrante. Puede que me equivoque y espero que así sea, en todo caso. De lo que sí estoy seguro es que esta novela puede agradar también y mucho, a los seguidores del género fantástico (no necesariamente terrorífico, quiero decir) y también a un público de gusto más general, por qué no.
Un último apunte: en mi reseña de HEX comentaba que en esa novela había pocos personajes femeninos (aparte de la bruja alrededor de quien gira la historia, claro) y aún menos encontrábamos en ECO, en todo caso, en lo que yo llegué a leer. No ocurre lo mismo en Oráculo, en donde encontramos una paridad entre personajes masculinos y femeninos, con bastante protagonismo de algunas de éstas, además. Otra cosa es si estos personajes femeninos están mejor o peor tratados o responden a ciertos tópicos, como le he oído comentar a cierta youtuber, pero bueno, parece que Thomas Olde Heuvelt está más atento a este detalle. Claro que igual su siguiente novela se desarrolla en un monasterio de monjes cartujos y me tengo que callar...
También de Thomas Olde Heuvelt en Un Libro al Día: HEX
martes, 7 de abril de 2026
Eduardo Zamacois: El Otro
domingo, 29 de marzo de 2026
Malcolm Devlin: Y entonces desperté
- Si bien el mensaje de la novela la engrandece y está muy bien focalizado, es quizá algo obvio y lineal.
- Pese a que los protagonistas están adecuadamente diferenciados y caracterizados, sería más fácil simpatizar con ellos si su personalidad y motivaciones se hubieran espesado un poco.
- Ojalá se exploraran más las formas en las que el gobierno pretende conseguir que los infectados vayan despertando, aunque comprendo que la novela no persigue crear un mundo detallado, por lo que con esbozar unas cuantas ideas interesantes sobre esto ya es suficiente.
domingo, 22 de marzo de 2026
Thomas Ligotti: Mi trabajo todavía no está acabado. Tres cuentos de horror corporativo
martes, 10 de marzo de 2026
Bernard Taylor: Dulce amor, dulce muerte
viernes, 27 de febrero de 2026
Emilio Bueso: Ahora intenta dormir
Año de publicación: entre 2010 y 2014, en revistas y compilaciones de relatos. Reunidos en este único tomo, en 2015.
Valoración: recomendable
El castellonense Emilio Bueso es uno de los nombres señeros de la literatura fantástica y de terror española actual, pero, por lo que sea (no es que leamos sólo a ex-yugoslavos raros, ni nada de eso) aún no lo habíamos reseñado en este blog. Pues vaya de aperitivo, antes de, algún día, meternos con novelas más contundentes, este libro de relatos publicado por la imprescindible editorial Valdemar en 2015 (y que cuenta, como puede verse, con una cubierta de lo más adecuada, a partir de una obra del no menos singular pintor Zdzislaw Beksinski). Este volumen, en verdad, es una recopilación de cuentos que, o bien fueron publicados anteriormente en otras antologías o revistas, o bien el autor mantenía en barbecho en su cajón de inéditos, hasta encontrarles un destino apropiado. En conjunto, se trata de dieciocho relatos de temática, ambientación y extensión variadas, que podemos agrupar de la siguiente forma (por emplear alguna):
- Recreaciones bastante singulares de los personajes y situaciones clásicos del género del terror: la bruja -Vecina-; zombies -Tras una persiana veneciana-; posesiones diabólicas, tanto en Abuela como -esta es incluso aún más original- en Dial; fantasmas -Barrer, quizás soñar y Bola de mierda-; la licantropía (de aquella manera) en De lobos y hombres y el vampirismo en la magnífica El hombre revenido.
- Las distopías climático/cataclísmicas de En falta de palabras, La próxima vez que se desate la tormenta del infinito sobre nosotros y Al garete.
- Relatos pesadillescos, es decir, a medio camino entre lo onírico y lo angustioso, en Lamphead y Del vértigo de un hospital.
- Homenajes a maestros del género; más explícitos -Innsmouth, Massachusets (no hace falta decir a quién)- o menos, en la ligottiana persecución de Me sigue desde hace rato.
- Finalmente, un mezcladillo de relatos, en los que encontramos desde el asesino controlador de Controller (¿dónde, sino?), los desconcertantes viajes en el tiempo de Cartero de medianoche o la maravillosa y terrible sinestesia de La resaca de ella.
viernes, 13 de febrero de 2026
Reseña + Entrevista: So Little Seen, de Jared Roberts
martes, 6 de enero de 2026
Monika Kim: Los ojos son la mejor parte
Título original: The Eyes Are the Best Part
Año de publicación: 2024
Traducción: Albert Fuentes
Valoración: Entre recomendable y está bien (sobre todo para raritos gente especial)
¿Una primera novela de una joven escritora que trata sobre la obsesión por comer ojos humanos? ¡Córcholis, qué me decís! Como podéis imaginar, me he apresurado a leerla y reseñarla antes de que se me adelante Oriol, que ésta parece escrita para él... (aunque, vaya, la ha publicado uno de los sellos de Planeta. Demasiado mainstream, quizás). Por lo demás, se trata de la primera obra, ya digo, de la escritora norteamericana, pero hija de coreanos, y residente en Los Angeles Monika Kim. Que ha escrito una novela... ¿a ver quién lo adivina? Pues sí, sobre una joven de Los Angeles hija de inmigrantes coreanos que, en su caso, estudia en la universidad y tiene una serie de problemas más o menos graves... Para empezar, su familia no nada en la abundancia, así que vive con su madre y si hermana en un pequeño apartamento de Koreatown. Y no digo que también con su padre porque éste las ha abandonado para formar otra familia con una mujer más joven. Su madre, a causa de la previsible depresión, se echa un novio bastante capullo, George, un blanco obsesionado con las asiáticas -incluidas las hijas de su nueva novia- y que se muda al exiguo apartamento. En la Universidad a Ji-won, que es el nombre de la protagonista, le va un poco mejor, pero también ha de vérselas con el estrés de los estudios y su indecisión entre sus dos nuevos amigos, el simpático Geoffrey y la cautivadora Alexis.
Si la cosa se quedara aquí, podríamos encontrarnos, por ejemplo, ante una novela para eso que llaman "jóvenes adultos", que tratará sobre las cuitas familiares y sentimentales de una joven estudiante. Pero no es sólo por eso por lo que esta novela ha llamado la atención y suscitado parabienes diversos. Resulta que el muy poco presentable George posee unos ojos de un intenso azul celeste que fascinan de una forma malsana a Ji-won, que se obsesiona con la idea de arrancárselos e ingerirlos -la idea le surge a partir de la costumbre coreana de comerse los ojos del pescado para tener buena suerte-; y, por extensión, lo mismo con todos los ojos azules con los que se cruza. El proceso de Ji-won hacia volverse totalmente cucú bananas es lo que resulta tan atrayente de esta novela, que a partir de cierto momento se desliza indefectiblemente hacia el thriller psicológico e incluso, según algunos, el body horror (aunque yo considero que se trata de otra cosa).
Es evidente que la premisa de esta historia tiene un carácter simbólico, más allá de su adscripción al género del thriller o incluso a a narrativa de terror. El descenso hacia la psicosis de la protagonista es paralelo a lo que podríamos considerar su empoderamiento como mujer frente al control masculino, en primer término, pero además como mujer asiática frente a los hombres blancos (es decir, anglosajones, etc., que estamos hablando de EE.UU.), que ven en las féminas de su raza no sólo una fantasía sexual, sino también de sumisión ante el dominio masculino. Incluso se puede decir que, en última instancia,, es esta lectura de la novela la que se impone sobre la puramente narrativa, ante lo cual no cabe poner la menor objeción, claro -y probablemente sea lo que haga que esté libro perdure en el recuerdo de quien lo lea-; no obstante, puede que al centrarse en ello la autora haya descuidado algún que otro mecanismo narrativo del género, pergeñando situaciones poco verosímiles o que parecen cuadrar a la perfección hasta que te paras a pensar en ello... Tampoco pasa nada: no deja de ser una primera novela que, en mi opinión, aprueba con nota, Con la dificultad añadida de que su argumento posiblemente no sea del agrado de todo el mundo o pueda resultar malinterpretado. Por cierto, que no quiero acabar sin comentar que una vez más y como podéis comprobar, la cubierta del libro sintetiza de forma inmejorable de qué va su argumento. Es más, excepto los raritos/as como yo, que sin duda disfrutaréis haciéndolo, el resto os podéis ahorrar, si queréis, la lectura de esta novela: en esa ilustración está todo.
viernes, 12 de diciembre de 2025
REFLEXEÑA 2x1: Renaissance, la caída de los hombres, y Renaissance, la ira de los vencidos, de J.J. Lucas
miércoles, 12 de noviembre de 2025
Leonard Cline: La estancia oscura
miércoles, 5 de noviembre de 2025
Abraham Merritt: ¡Arde, bruja, arde!
viernes, 31 de octubre de 2025
Ray Bradbury: El árbol de las brujas
Título original: The Halloween Tree
Año de publicación: 1972
Traducción: Matilde Horne
Valoración: entre recomendable y está bien
Sé que para muchos de vosotros/as la fiesta de Halloween es ya algo tan tradicional como la de la patrona de vuestro pueblo (esto no va por vosotros, amigos/as de México; no es de extrañar, después de décadas viendo en películas y series de televisión cómo los norteamericanos se los pasaban pirata, mientras que en España la costumbre era ir a ver una representación del tenorio y, al día siguiente, al cementerio a limpiar las tumbas de los parientes fallecidos (evidentemente, no hay color, no le estoy recriminando a nadie la adopción de costumbres foráneas, teniendo en cuenta, además que la hibridación cultural puede producir resultados de lo más interesante). Vale, ya sabemos, por tanto, lo de los disfraces, las calabazas y los caramelos, pero, ¿de dónde viene, exactamente, la fiesta de Halloween, el Día de los Muertos, la Noche de Brujas, Todos los Santos o como queramos llamarla? Pues eso es lo que trata de enseñarnos Ray Bradbury con esta novelita. O enseñar a los chavales, más bien, puesto que se podría decir que es una novela eminentemente juvenil.
Resumen resumido: un grupo de chicos de un pueblo de Illinois salen a pedir dulces la noche del 31 de octubre. Se queda, sin embargo, el más popular de todos ellos, llamado Joe Pipkin, que no se encuentra bien y les cita para más tarde en un caserón de las afueras con pinta de casa encantada. Allí, además de encontrarse el fabuloso Árbol de las Brujas que da título al libro, reside el enigmático y asombroso señor Mortajosario quien les llevara en un viaje a través del tiempo para conocer los orígenes de la celebración de esa noche, además de buscar al desaparecido Pipkin. Un viaje fantástico y, por momentos, aterrador que puede considerarse como iniciático o de crecimiento, aunque en la novela los protagonistas pasen de ser niños a... seguir siendo niños (aunque más conscientes). Por eso el libro podría entrar en la categoría de "categoría juvenil", sin que ello impida que cualquier adulto pueda disfrutar sobremanera con su lectura.
Algo que también sucede, aparte de la originalidad de la trama, elementos supranaturales, etc., por el estilo de la prosa de Bradbury, bastante reconocible por su enfatismo, su gusto por las metáforas a todo trapo, por el toque poético incluso en párrafo más anodino... un estilo, que, en principio, no me atrae demasiado. He de reconocer, sin embargo, que a esta pequeña novela, seguramente debido a su carácter fantástico y alegórico, le queda como un guante y en ningún momento se siente como exagerado o extemporáneo -y eso que el señor Mortajosario... es decir, Carapacho Clavícula Mortajosario, que ahí es ná, hace todo lo que puede para que sea así- e incluso ese lirismo que en otros textos puede parecer algo fuera de lugar,aquí resulta incluso conmovedor. Los capítulos, además son bastante cortos y ágiles, llenos de acción, lo que facilita que el libro se lea en un plis-plás y, aunque no resulte una novelette redonda, (quizás porque hoy en día nos resulte todo ya un poco visto, no así, supongo en 1972), me parece perfecta para leer hoy, esperando a que llegue la noche y se abra el pasaje entre el mundo de los vivos y el de los muertos, como toca en esta fecha señalada. Tened cuidado, que la medianoche no os pille en el otro lado...
Más libros de Ray Bradbury reseñados en este blog: La feria de las tinieblas, Crónicas marcianas,Fahrenheit 451