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jueves, 26 de septiembre de 2024

Jiménez Rejano 1982 - Soy Emigrante Andaluz

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 242,24 MB 

       Manuel Jiménez Rejano, cantaor, más conocido en la historia del arte del cante flamenco con su propio nombre artístico de Jiménez Rejano, nació en Puente Genil (Córdoba) el día 12 de marzo del año de 1949, y murió en Hospitales de Llobregat (Barcelona) el 24 de diciembre de 1989. 

En cuanto a sus cualidades y calidades cantaoras qué duda cabe que Manuel fue un buen cantaor. Un cantaor largo que, a pesar de morir a los cuarenta años de edad, dejó once grabaciones discográficas y su participación, junto con otros renombrados artistas, en otras seis. 

Con una voz aguda flexible, pero a la vez rajá y partía, cuentan los que tuvieron la dicha de escucharle en directo en múltiples ocasiones que desde el primer momento llegaba al aficionado, entablando con el mismo el imprescindible diálogo afectivo para el nacimiento del buen cante flamenco. 

 Algunos aducirán que Manuel Jiménez Rejano a raíz de su repentina muerte en 1989 ya obtuvo los suficientes reconocimientos, como ese magnífico festival que se le dedicó en el antiguo campo de deportes Jesús Nazareno en mayo de 1990. 

Participando artistas de la talla de “Fosforito”, José Menese, Luis de Córdoba, “El Cabrero”, Diego Clavel, José el de la Tomasa, José Mercé, Chano Lovato, Naranjito de Triana, Calixto Sánchez, Paco Toronjo, Aurora Vargas, José Galán, Manolo Silveria, Paco el del Gastor, Pedro Bacán, José Luis Postigo, Manolo Franco, y Quique Paredes. 

 

domingo, 25 de junio de 2023

Jiménez Rejano 1994 - Gritar Por Mi Andalucía

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 260,78 MB 

          Sin duda uno de los grandes nombres que ha dado el flamenco pontanés (Puente Genil - Cordoba) y también uno de los más conocidos fuera de esta tierra. Manuel Jiménez Rejano, nace allá por marzo del 1949, en una familia humilde y marcada por las necesidades propias de la época, que le llevaron a vivir en su infancia la popular cartilla de racionamiento. Pese a eso cuentan que su niñez fue feliz y que desde muy pequeño tuvo inclinaciones flamencas; ya con 4 o 5 años ya se le oía cantar entre sus vecinos y poco mayor ya se le veía acercarse a alguna taberna a aprender lo que pudiera y a arrancarse con alguna copla a la mínima oportunidad. 

 Como tantos otros, pronto tuvo que dejar la escuela, para arrimar el hombro en casa y aportar algo a la maltrecha economía familiar; así Manuel fue aprendiz de carpintero, cuidador de ganado, ayudante de cocina… Pero al no encontrar oportunidades en su tierra, se vio obligado a convertirse en uno más de la ola de inmigrantes que partían, como se solía decir: “con una maleta de cartón” a la búsqueda de fortuna. 

 En el caso de Manuel, no tuvo que salir de nuestras fronteras y sin haber cumplido los 18 años ya se le podía ver cantando y labrándose un nombre en las peñas andaluzas que proliferaban en el extrarradio de Barcelona. Fue en Hospitalet de Llobregat donde acabó encontrando residencia y éxito. Es aquí donde arranca la carrera de Jiménez Rejano (el nombre por el que se le conoció artísticamente), ya que, aunque sus raíces flamencas se hicieron de nuestras tierras, el desarrollo de su vida musical fue allí.

 

domingo, 17 de abril de 2022

Jiménez Rejano 1980 - Río Guadalquivir

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 204,84 MB 

   Sin duda uno de los grandes nombres que ha dado el flamenco pontanés (Puente Genil - Cordoba) y también uno de los más conocidos fuera de esta tierra. Manuel Jiménez Rejano, nace allá por marzo del 1949, en una familia humilde y marcada por las necesidades propias de la época, que le llevaron a vivir en su infancia la popular cartilla de racionamiento. 

Pese a eso cuentan que su niñez fue feliz y que desde muy pequeño tuvo inclinaciones flamencas; ya con 4 o 5 años ya se le oía cantar entre sus vecinos y poco mayor ya se le veía acercarse a alguna taberna a aprender lo que pudiera y a arrancarse con alguna copla a la mínima oportunidad. 

 Como tantos otros, pronto tuvo que dejar la escuela, para arrimar el hombro en casa y aportar algo a la maltrecha economía familiar; así Manuel fue aprendiz de carpintero, cuidador de ganado, ayudante de cocina… Pero al no encontrar oportunidades en su tierra, se vio obligado a convertirse en uno más de la ola de inmigrantes que partían, como se solía decir: “con una maleta de cartón” a la búsqueda de fortuna.