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martes, 1 de octubre de 2024

Rodrigo 1975 - Canciones de Amor y Sátira

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 202,69 MB 

       Rodrigo lucha por abrirse entonces (tras la disolución de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán) un hueco como solista. Consiguiendo un contrato con el sello CBS, y con su propia producción, consigue grabar su primer álbum, «Canciones de Amor y Sátira» (CBS, 1975), del que se extrae el single «Quiero que seas mi dama». El disco nos muestra a un Rodrigo en estado puro y en forma, llevando a todo un álbum lo que ya habíamos podido observar en él a sorbos con sus anteriores grupos: su peculiar voz, su excelsa maestría en los textos y un repertorio muy interesante. 

No obstante, el disco no encaja con la oferta musical del momento, muy diferente a lo que Rodrigo nos ofrece, y sólo un puñado de fieles seguidores lo aprecian, siéndole esquivo el éxito. Rodrigo es el productor artístico del LP (siendo Honorio Herrero el productor ejecutivo), y además trabaja con un equipo de personas muy reducido, él mismo a la voz, flauta, guitarras y teclados (también hace los arreglos y dirección de orquesta), Álvaro Yébenes al bajo, Rafa Lara a la batería y los percusionistas Tito Duarte y José Ganoza. 

El sonido nos da la impresión de no ser tan cristalino como en los discos «Solera» (Hispavox, 1973) y «Señora Azul» (Hispavox, 1974), que son casi contemporáneos a este, y se puede pensar en que no se asignó el presupuesto apropiado a la grabación. No obstante, puede ser también una opción de Rodrigo. El estilo vocal de Rodrigo es similar a los dos discos antes citados, alargando las frases y usando a menudo el glissando, una manera de cantar que no volverá a utilizarla en posteriores discos. 

 A través de sus ocho composiciones las letras vuelven a ser uno de los puntos fuertes, mostrándose a veces tierno («Y así, mi amor»), a veces irónico («Don Fulano de Tal») o incluso despectivo («Vete tranquilo niña»), lo cierto es que esas guitarras acústicas que tanto gustan (como la de doce cuerdas en «Ana»), y esas eléctricas limpias y con sonido tan natural («El gato»), deleitan de nuevo nuestros oídos. Siempre se ha intuido que de este disco se editaron pocos ejemplares, siendo alta pieza de coleccionismo con el tiempo y alcanzando altos precios (de hecho, muy altos precios), y siendo el disco que casi siempre faltaba a todos los aficionados a la saga. 

Por ello fue muy bienvenida la edición por parte de Rama Lama de «Todas sus Grabaciones (1975-1987)» (Rama Lama, 2006) que lo recogía íntegro, pues era inencontrable en su formato original de LP. En definitiva, un buen disco, sin duda, pero que Rodrigo superó con las dos siguientes entregas.
LaFonoteca
    

Rodrigo 1987 - Solera Reservada

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 210,78 MB 

      En 1986, con CRAG ya disueltos, Fonomusic le propone la grabación a Rodrigo de un nuevo disco en solitario, que sale al año siguiente. Se trata de «Solera Reservada» (Fonomusic, 1987), el que casi todos los aficionados reconocen como su mejor álbum, y en el que con pocos medios y un equipo reducido nos regala diez preciosas canciones que, salvo para unos pocos, al pie del cañon, pasaron desapercibidas. 

Pobre distribución y nula promoción (y pocas copias distribuidas, como en todos los discos de Rodrigo) hacen que esta joya haya sido disfrutada por tan solo unos pocos. El disco fue grabado en Kirios (Madrid) en mayo de 1987, y entre el equipo de producción están Rodrigo a la voz, guitarra y teclados, Eduardo Gracia al bajo, Tito Duarte a la batería y percusión, armonias vocales de Maisa Hens, Guzmán o María Caneda y producción de Rodrigo y José Antonio Álvarez Alija con agradecimientos varios (Quintano, Javier de Juan…). 

 El disco no se deja llevar en exceso del sonido de los 80 que tuvieron «Queridos Compañeros» (Polygram, 1984) y «1985» (Polygram, 1985), siendo bastante más natural, sobre todo para la época de la que estamos hablando. El titulo se intuye como el creciente archivo de temas inéditos de muy diferentes fechas que ya se van acumulando con el paso de los años, a cada cual mejor. 

 El LP incluye una «Guía de Comentaristas» con notas que pueden servir para reconstruir la historia o sentido de cada canción, y Rodrigo nos deleita con palos no tocados antes por él, como el pasodoble («De casamiento»), o el reggae («Solera reservada»), además de con una descripción de si mismo en «Autoretrato». 

Repleto de momentos poéticos y musicales de altísimo nivel, como en «Cuarto menguante», evocadores de la adolescencia, como la bellísima «Amor primero», el disco es, en fin, una soberbia colección de canciones que dejan buen sabor de boca no solo a los seguidores de la saga o a los rodriguistas, sino a cualquiera que las oiga. 
LaFonoteca
 

Rodrigo

Músico de sólida formación y soberbio letrista

     Rodrigo, cuyo nombre completo es Rodrigo García Blanca, nació en Sevilla en 1947. A la edad de seis años, en 1953, comienza sus estudios de violín en el Conservatorio, estudios superiores que finaliza en 1963. Cuando acaba la carrera de violín (lo que hoy en día denominamos Grado Superior) ya toca otros instrumentos como la guitarra o el piano, y canta y realiza sus primeras composiciones. Su familia se traslada a Colombia en esa época, donde Rodrigo forma el grupo Los Speakers, que desarrollan su actividad de 1964 a 1968, y que serán una celebridad nacional, primero con una etapa más beat y ye-yé y luego con discos más experimentales y psicodélicos. Su último álbum será celebrado como una de las maravillas de la psicodelia en América, un álbum experimental autoeditado por el grupo. 

Desgraciadamente, el éxito no acompaña al grupo en este último disco. De vuelta a España en 1969, realiza el servicio militar y se introduce de pleno (ya durante la mili) en los ambientes musicales de nuestro país, comenzando a ser músico solicitado, como músico de directo, de estudio y de grabación (más adelante como productor), labor que realizará durante muchos años simultáneamente a la edición de los discos de los grupos en los que participaría como miembro. 

Dejando señalados estos importantes aspectos decir, como en el caso de Guzmán que fundamentalmente aquí nos vamos a centrar en su trayectoria discográfica (sólo o con las diferentes formaciones en las que ha estado). Rodrigo está trabajando ya en 1970 (y el servicio militar concluido) con Juan Pardo, y poco después con Los Pekenikes (que en ese momento son dos formaciones diferentes), pero lo que es el germen de su carrera discográfica en España se cimenta durante la grabación del álbum «Génesis» (Hispavox, 1971) de José y Manuel durante 1970, publicado poco después, y en el cual ejerce de guitarra solista.

     Rodrigo sigue colaborando con José y Manuel, y graba su segundo álbum «Pronto Amanecerá» (Hispavox, 1972), en el cual conoce a Guzmán, que estaba entre los músicos de aquella producción, en la cual se gestaría su siguiente proyecto: Solera, grupo de efímera existencia en el que militan Rodrigo, Guzmán y los hermanos Martín. 

El grupo graba un soberbio álbum, pero se disuelve ese mismo año abruptamente, pues aparte de las discrepancias que existían Rodrigo había perdido el interés en el proyecto y Guzmán lo acompaña en el siguiente: Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, formado con el guitarra y vocalista de Los Íberos Adolfo Rodríguez y el batería y vocalista de Franklin Juan Robles Cánovas. 

El grupo graba un álbum de también soberbia calidad, «Señora Azul» (Hispavox, 1974), pero a pesar de su reconocimiento, el éxito les es, de nuevo, esquivo, y tras realizar una gira acompañando a Karina (para la cual Rodrigo también componía y producía canciones en esa época), se disuelven para seguir caminos separados. Rodrigo lucha por abrirse entonces un hueco como solista, consiguiendo un contrato con el sello CBS, y bajo su propia producción consigue grabar su primer álbum en solitario, «Canciones de Amor y Sátira» (CBS, 1975), del que se extrae el single «Quiero que seas mi dama». 

El disco nos muestra a un Rodrigo en estado puro y en forma, llevando a todo un álbum lo que ya habíamos podido observar en él a sorbos con sus anteriores grupos: su peculiar voz, su excelsa maestría en los textos y un repertorio muy interesante. No obstante, el disco no encaja con la oferta musical del momento, muy diferente a lo que Rodrigo nos ofrece, y sólo un puñado de fieles seguidores lo aprecian, siéndole esquivo el éxito. Rodrigo sigue durante todo este tiempo siendo músico, haciendo directos, producciones, sesiones de estudio -entre ellas para Guzmán en «El País de la Luz» (CBS, 1978)– y tras un intento fallido de reagrupar a CRAG, tambien en 1978, en 1979 recibe la oferta de Movieplay para grabar su segundo disco en solitario que se publicará al año siguiente. Su segundo LP, titulado sencillamente «Rodrigo» (Movieplay, 1980), es para muchos el disco más bello que haya hecho nunca el artista. 

Una vez más, este Rodrigo que reivindica que se hagan buenas canciones en español, predica con el ejemplo y si los textos (descriptivos, delicados, evocadores de situaciones, de posibles pasados, de amores…) son buenos, la música es soberbia. Su estilo vocal es más reposado y con menos alardes (jamás volverá a cantar con el estilo de «Ana» o «María y Amaranta» y sus guitarras serán puras y cristalinas. Aparte de él, el equipo de producción es soberbio con Joaquín Torres y Eduardo Leiva a los mandos, y músicos de primera como Manolo Aguilar, Guzmán o TIto Duarte, aparte de los ya citados. No obstante, y como suele pasar siempre con Rodrigo, sus seguidores e incluso la crítica disfrutarán del disco, pero este no llegará al gran público. 

 Rodrigo sigue con su vida musical, guitarrista, productor, músico de estudio, hasta que Polydor les hace una oferta a Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán para volver. Con esta formación grabarán de nuevo dos álbumes: «Queridos Compañeros» (Polydor, 1984) y «1985» (Polydor, 1985) que sin igualar a «Señora Azul», nos hacen disfrutar de muy buenos momentos. La negativa a actuar en directo «si no había buenos resultados» por parte de Rodrigo, fue vista por él mismo, con el paso de los años, como un error. Grupos como Los Secretos han admitido que la perseverancia es uno de los factores que han contribuido a su éxito, y perseverancia (hablamos como grupo) nunca tuvieron CRAG. 

Lo cierto es que las desavenencias surgen de nuevo, lo cual unido a que las ventas de estos dos discos (especialmente el segundo) no fueron lo que se esperaba, hacen que el grupo en 1986 ya esté disuelto de nuevo. En 1986 Fonomusic le propone la grabación de un nuevo disco en solitario, que sale al año siguiente. Se trata de «Solera Reservada» (Fonomusic, 1987), en el que con pocos medios y un equipo reducido nos regala diez preciosas canciones que salvo para unos pocos aficionados que estuvieron al pie del cañón, pasan desapercibidas. Pobre distribución y nula promoción (y pocas copias distribuidas, como en todos los discos de Rodrigo) hacen que esta joya haya sido disfrutada por tan solo unos pocos. 
LaFonoteca

Rodrigo Curiosas Fijaciones en la Vocación Irremediable y Otros 

jueves, 2 de febrero de 2023

lunes, 1 de marzo de 2021

Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán 2016 - Señora Azul

Formato: FLAC 
Tamaño Rar: 299,85 MB 

    Grupo español de folk pop formado en Madrid el año 1974 integrado por Cánovas (nacido Juan Robles Cánovas en Madrid el año 1949, voz, batería, guitarra, percusión); Rodrigo (nacido Rodrigo García Blanca el año 1947 en Sevilla, voz, guitarra, teclados, flauta, violín, sintetizador, percusión); Adolfo (nacido Adolfo Rodríguez, voz, guitarra rítmica, percusión); Guzmán (nacido José María Guzmán el 29-2-1952 en Madrid, voz, bajo, guitarra, flauta , percusión). 

Tras la disolución del grupo Solera (que únicamente grabaron el Lp homónimo del año 1973) los hermanos Martín Fernández (José Antonio y Manuel) siguieron su carrera como dúo, grabando varios Lp's, mientras que Rodrigo y Guzmán buscan a gente para continuar con el proyecto. 

El line-up del grupo se completa con la llegada de Adolfo Rodríguez, antiguo componente de Los Íberos y Juan Cánovas, batería de la banda instrumental Franklin. Su nombre se inspira en el grupo estadounidense de folk-rock, Crosby, Stills, Nash & Young, con los que comparten afinidades musicales. 

En 1973, C.R.A.G. (acrónimo del nombre del grupo) publica su primer (y más exitoso LP) Señora azul. EL LP contiene cortes como Señora azul”, Linda prima, Sólo pienso en ti o Carrusel. 

A pesar del éxito que tuvo entre los críticos y demás artistas de la época, las ventas no acompañaron al cuarteto en este primer disco. En 1974 se separan y no se reunen de nuevo hasta principios de los 80.

 

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Canovas, Rodrigo, Adolfo y Guzman 1985 - C.R.A.G.






Formato: FLAC
Tamaño Rar: 232,06 MB

Al año siguiente del lanzamiento de “Queridos Compañeros” (Polygram, 1984) y casi sin solución de continuidad, C.R.A.G. lanzan su tercer álbum “C.R.A.G. 1985” (Polygram, 1985) que a la postre sería el último con la formación original al completo. Su grabación fue más complicada ya que el cuarteto tuvo menos margen de maniobra debido a los cambios estructurales dentro del sello discográfico lo que lleva al grupo a grabar temas más estándar.

Su tercer álbum es claramente de carácter continuista, es decir que gustará a los que gustó su anterior trabajo y defraudará a los que se llevaron una desilusión. Contaron para su grabación con el ingeniero José Antonio Álvarez Alija, que había tocado las percusiones en el anterior trabajo. Además de José Antonio también pusieron su granito de arena gente como Eduardo Leiva con el piano, Tito Duarte, ex-componente de Barrabás, en las percusiones y compañeros de José María Guzmán en Cadillac como Daniel Jacques Louis y Javier de Juan.

En algunos temas de este álbum C.R.A.G. se posicionan sobre temas incómodos, e incluso polémicos, en su momento y aún ahora veinticinco años después, y no se cortan ni un pelo para cantar temas sobre la eutanasia como en “Elizabeth”, tema escrito por Cánovas, la homosexualidad como en “Nada que ocultar”, el único tema compuesto por Adolfo en solitario, o canciones contra el estilo de vida alienante y sumiso como son “Espejito mágico” o “Le recomiendo”, todo un alegato a favor de la libertad de la mujer.

Adolfo y Rodrigo recuperan para esta nueva etapa la figura del vividor, pero si en “Señora Azul” (Hispavox, 1974) era un niño de familia bien, aquí en “Rafa”·nos cuentan la historia de un peculiar personaje que “vive para sentir esa tierra ultramarina entre la cocaína y la piña con el ron”, al igual que también cantan a las siempre consabidas historias sobre relaciones como en “Necesito tenerte”, aunque en su mayoría son más de desamor o como ellos mismos cantan en “Igual que una noria”, tema escrito por Rodrigo García, “Escribo una canción por el recuerdo, de lo que pudo ser y nunca ha sido”.

Para acabar con esta nueva etapa, el álbum termina con “1985: los blues”, tema que no engaña ya que C.R.A.G. se marcan, precisamente, un blues.
 La Fonoteca

https://1fichier.com/?ca840df9gnouie7mwbfv

miércoles, 8 de julio de 2020

Cánovas, Rodrigo, Adolfo Y Guzmán 1984 - Queridos Compañeros






Formato: FLAC
Tamaño Rar: 249,07 MB

Toda una década tuvimos que esperar para que limasen las diferencias que existían entre los cuatro componentes de C.R.A.G., y para que Rodrigo García convenciera al resto de volver a meterse en un estudio para grabar nuevo material. Para ello contaron con el apoyo total de Gonzalo García Pelayo y colaborando en los arreglos a gente como José Torres o Alejandro Monroy. 

La primera pregunta, y la más obvia, es qué es lo que nos encontramos en este segundo álbum de C.R.A.G. Pues en cuanto a armonías vocales las siguen conservando como si el tiempo no se hubiera detenido jamás, lo podemos comprobar en “Estrella perdida”, único tema compuesto por José María Guzmán y que es de lo mejor del disco, o “Mi cama de bambú”, compuesto por el combo Adolfo Rodríguez y Rodrigo García que también escribieron para este disco “Corazón de tango”; pero en cuando a su sonido la cosa cambia.

En un giro discutible, C.R.A.G. actualizan su sonido acorde a los tiempos, el sonido del álbum es más ochentero acercándose al soft-rock, jugueteando con sintetizadores y usando vocoders, algo que para el arriba firmante considera que no era del todo necesario ya que uno de los puntos fuertes de “Señora Azul” (Hispavox, 1974) es precisamente su sonido atemporal. Aunque en realidad lo que más se echa de menos es ese punto de socarronería en las letras que podíamos encontrar en su álbum de debut.

Pero metámonos de lleno en el disco. En el álbum podemos diferenciar claramente dos partes, en la primera nos podemos encontrar a unos C.R.A.G. más clásicos, más de la vieja escuela, con canciones como “Paraíso de algodón”, tema compuesto por Cánovas y uno de los más destacables del disco, “De piel trigueña”, que abre el disco, y “Fines de enero”, que nos retrotrae a los inicios del rock’n’roll y que nos recuerda a gente como Jerry Lee Lewis o Carl Perkins, ambos obra de Rodrigo García.

En la segunda parte tenemos a los C.R.A.G. más ochenteros, donde se apoyan más en los teclados y sintetizadores, y entre los que destaca el tema “Queridos compañeros”, donde el cuarteto hace un repaso de los diez años que han pasado entre su primer disco y éste. Aunque las canciones más significativas de este nuevo sonido son “Sé tú” y “El laberinto” donde se atreven hasta con el uso del vocoder.

Para cerrar el disco nos encontramos con “Una gitana como tú”, canción con toques flamencos que la verdad es que no creo que sea el tema más adecuado para cerrar este disco ya que desentona bastante, pero como ellos mismos cantan “lo bueno que un día hicimos juntos, queridos compañeros, quedará”.
Lafonoteca