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domingo, 28 de octubre de 2012
"Otello" en cines desde el Met
Queda poco más de dos meses para que comiencen las celebraciones del centenario del nacimiento de Verdi y el Met, como anticipo, ha programado la reposición de la producción de Elijah Moshinsky, de sobras conocida por los aficionados (está en DVD con Domingo, Fleming, Morris y dirección musical de Levine), estrenada en 1994 y que reemplazaba a la Zefirelli, con escenografía de Michael Yeargan, vestuario de Peter J. Hall y dirección escéncia de David Kneuss. Este Otello está ambientado en el Chipre ocupado por la República de Venecia -tal y como dispone el libreto y el drama original de Shakespeare- en el que conviven diferentes etnias. Aunque quizás sea demasiado grandilocuente para represenatar una acción que se desarrolla fuera de Venecia. juega de manera acertada con perspectivas arquitectónicas, el cielo mediterráneo y claroscuros pictóricos en lo que es el estilo más tradicional y espectacular del Met. Nada que objetar ante una buena factura, así es como Verdi debió concebir su Otello, no vamos a exigir innovaciones a toda costa (a veces el precio que tenemos que pagar los aficionados es demasiado caro) pero siempre vienen bien soluciones más imaginativas.
domingo, 25 de marzo de 2012
Divagando sobre Thaïs
| Sybil Sanderson y Charles Delmas en la primera producción de Thaïs |
sábado, 24 de marzo de 2012
Thaïs - Acto III - EL ANTÍDOTO NO FUNCIONA o LA REDENCIÓN NO ESTÁ AL ALCANCE DE TODO EL MUNDO
LA ENTREGA. EL último acto de Thaïs comienza con una melodía muy erótica y orientalizante, estamos en un oasis. Bajo unas palmeras un pozo, un poco más allá, entre unos árboles, un refugio para los viajeros y bastante más lejos en el borde del desierto las cabañas blancas de la ermita de Albina. El sol castiga fuerte. Aparecen Thaïs, que apenas se mantiene en pie, no puede más, y Athanaël que le exige que se sacrifique y continúe el camino, pero Thaïs está tan debilitada que cae a tierra desfallecida, entonces Athanaël la coloca bajo las sombras de las palmeras y se queda contemplándola en silencio con una expresión dulce en el rostro, de los pies de la todavía atractiva muchacha corren gotas de sangre Athanaël se arrepiente de haberle exigido un esfuerzo tan desmesurado y llora de emoción al pensar en la abnegación con la que se le ha entregado ¡La llama santa Thaïs! Nos la canoniza antes de tiempo. También le besa los pies. En realidad el discurso de Athanaël es retórico, se está engañando a sí mismo. El monje se marcha, recoge agua y algunas frutas de los alrededores para que Thaïs pueda reponerse, y regresa poco después. Es el momento del aria "Ô messager de Dieu" y del dúo "Baigne d'eau mes mains et mes lèvres" al que se unen unas voces blancas: "Pater noster, qui es in coelis", son Albina y el resto de hermanas que inesperadamente acuden. Athanaël deja a Thaïs con Albina y su congregación despidiéndose de ella, entonces se viene abajo, este hombre está enamorado de la joven.
viernes, 23 de marzo de 2012
Thaïs. Acto II. El intercambio de veneno o por qué hablas de amor y vida eterna cuando quieres decir sexo..
"Demain, je ne serais pour toi plus rien q'un nom", mañana no seré para ti nada más que un nombre, "laissons s'épanouir les heures bien hereuses, et ne demandons rien, plus rien à cette nuit qu'un peu de folle ivresse et de divin oubli!", dejemos que pasen las horas felizmente, y no pidamos nada más a esta noche que un poco de abandono y divino olvido, con estas palabras, pronunciadas por Thaïs en el dúo con Nicias durante el primer acto, tenemos parte de la filosofía de nuestra Thaïs, al menos en apariencia.
PERDIDA EN MI HABITACIÓN SIN SABER QUÉ HACER SE ME PASA EL TIEMPO. Pero hoy toca hablar del segundo acto que se desarrolla en casa de Thais, en el escenario vemos en primer plano una figura de Venus sobre un pedestal y un sahumerio para quemar incienso, aparece Thaïs acompañada de actores disfrazados como en la tragedia griega y diversos comediantes, con un gesto les indica que se alejen y llega "Ah! Je suis seule... Dis-mois que je suis belle", el aria más conocida de la ópera precedida de un recitativo que debe decirse con lasitud y amargura y en el que muestra el vacío de su alma, dos cosas (que no dejan de ser la misma) le preocupan: el paso del tiempo y el anhelo de la belleza eterna, realiza una especie de invocación, "Vénus, Réponds-moi! Reponds-moi!", Venus, ¡Repóndeme! Pero parece que la respuesta no llega. Ya tenemos sembrada la duda. No me parece lo más brillante de la ópera pero ahí está:
jueves, 22 de marzo de 2012
Thaïs. Acto I. La entrada de Thaïs o si no sabes torear para qué te metes.
LA COMUNIDAD DE CENOBITAS: La entrada de Thaïs en escena tiene lugar al final del primer acto, anteriormente hemos visto como en un refugio situado a orillas del Nilo un grupo de cenobitas se dispone a cenar en una amplia mesa, hay un hueco vacío, el de Athanael, la cena es frugal: pan, sal, hisopo, miel y agua. El anciano Palémon, que preside la mesa, bendice los alimentos y da gracias a Dios por lo que les concede y menciona a Athanael, hace mucho que se ausentó y no hay noticias de él, sólo se le ha aparecido en sueños, entonces el resto de cenobitas exclama que Athanael debe ser un elegido de Dios lo demuestra el hecho de que se aparece en sueños; y es en ese momento cuando hace acto de presencia el elegido.
LLEGADA DE ATHANAEL: Athanael llega caminando lentamente, como agotado, apesadumbrado y polvoriento. Se le ofrece sentarse a la mesa y así lo hace. "Mi corazón está plagado de amargura" pero su dolor no procede del cansancio sino del hecho de que Alejandría se ha dado al escándalo y al pecado por obra de una mujer, Thaïs, y que a través de ella el infierno gobierna la población. Sus compañeros no la conocen y él les explica que es una sacerdotisa del culto de Venus, y que él la conoció de joven, antes de ser tocado por la gracia divina, a punto estuvo de caer en sus redes, pero Dios y el desierto le hicieron encontrar la paz "maldiciendo el pecado que yo habría podido cometer". A él lo que le gustaría sería "ganar su alma para Dios".
LLEGADA DE ATHANAEL: Athanael llega caminando lentamente, como agotado, apesadumbrado y polvoriento. Se le ofrece sentarse a la mesa y así lo hace. "Mi corazón está plagado de amargura" pero su dolor no procede del cansancio sino del hecho de que Alejandría se ha dado al escándalo y al pecado por obra de una mujer, Thaïs, y que a través de ella el infierno gobierna la población. Sus compañeros no la conocen y él les explica que es una sacerdotisa del culto de Venus, y que él la conoció de joven, antes de ser tocado por la gracia divina, a punto estuvo de caer en sus redes, pero Dios y el desierto le hicieron encontrar la paz "maldiciendo el pecado que yo habría podido cometer". A él lo que le gustaría sería "ganar su alma para Dios".
lunes, 13 de febrero de 2012
Más Korngold y más "Die Kathrin". Canción de la carta.
La melodía más famosa de Die Kathrin se encuentra en el aria de la carta (como Letter Song aparece en Youtube), "Ich soll ihn niemals", afortunadamente podemos contar con una grabación en la que el propio Korngold la toca al piano (Viena, verano de 1951), no vamos a hacer ningún descubrimiento si decimos que Korngold era capaz, dentro de un lenguaje de modernidad, de plasmar en su música amplias y bellas melodías, todos estaréis pensando en la Canción de Marietta, "Gluck das mir verbliev", de La Ciudad Muerta (Die Tote Stadt), pues bien, mucho en común tienen las canciones de la carta y de Marietta..
Ahora la escucharemos tal y como suena en la ópera, cantada por la soprano, que en este caso es Renée Fleming, canta magníficamente pero no puedo dejar de encontrarla un poco pasada en la afectación y con ligero toque Niña del Exorcista en el segundo 2:30 :
Y para terminar os dejo a Schwarzkopf cantando "Glück das mir verbliev":
No sin antes dejar testimonio de su versión a dúo, que es la que a mí más me emociona, en este caso recurro a la grabación de Die Tote Stadt en estudio protagonizada en 1975 por Carol Neblett y René Kollo bajo la dirección de Erich Leinsdorf, que fue con la versión con la que creo que todos nos acercamos a esta ópera por primera vez:
-ACTUALIZACIÓN: DOS VERSIONES MÁS-
La de Anne Sofie von Otter con cuarteto de cuerdas y piano:
La clásica de Lotte Lehmann y Richard Tauber el tenor en una representación en Viena el año 1922 hizo una modificación en 'Es hat noch eine Strophe: weiss ich sie noch?', que en el original era hablado, a Korngold le encantó y plasmó el cambio en una revisión de la partitura, en la grabación de 1924 Tauber incorpora esa modificación de su cosecha:
miércoles, 11 de agosto de 2010
CARA A CARA (2): Netrebko y Fleming
Hoy he menzclado "Je marche sur tous le chemins ... Obéissons quand leur voix appelle", el recitativo previo y la gabota de Manon de Massenet empleando las voces de Renée Fleming (París 2001) y Anna Netrebko (Viena 2010), ambas grabaciones están efectuadas en directo:
domingo, 15 de noviembre de 2009
Lou Reed + Renee Fleming ¿Qué canción nos cargamos hoy?
Si buscas el último enfrentamiento de la Liguilla de Dich teure Halle sigue este enlace.
Me encanta esta canción por su toque naif, pero no siempre, el propio compositor es capaz de asesinarla si se la toma en serio, esto ocurría en Praga el pasado 17 de noviembre durante las celebraciones de los 20 años de la Velvet Underground, qué pena:
Pero no es algo nuevo, esto ya lo había hecho con anterioridad. Año 2001:
sábado, 31 de octubre de 2009
jueves, 12 de febrero de 2009
Y Méphisophélès fue Dios.
Una vez tengo que volver a repetir lo de siempre, si no es por la producción la orquesta y el coro este Fausto de Les Arts no habría por dónde cogerlo. Empezaron a pintar mal las cosas cuando por megafonía se anunciaba que Natalia Kovalova tenía una afección gripal e iba a ser sustituida por Alexia Voulgaridou. No tenía muchas esperanzas puestas en la ucraniana pero al menos me iba a librar de la griega, mi gozo en un pozo. Esta vez he encontrado algunas cosas positivas en Voulgaridou, ha estado bastante mejor que en Luisa Miller, su dicción es muy clara y se le entiende bastante bien, tiene talento dramático y en los recitativos ofrece lo mejor de sí; sin embargo de coloratura anda más que justita, la voz, en los momentos más líricos, no tiene a expandirse sino a contraerse, además es que creo que Alexia es muy lista y antes de pifiarla simplemente corta, por eso ha evitado que el aria de las joyas fuera un auténtico desastre, pero eso no es lo que uno espera cuando va a escuchar a Marguerite. En resumidas cuentas, que esta vez la he podido soportar, que ya es bastante. Vittorio Grigolo era Fausto, ya lo escuché el año pasado con Maazel en el Auditorio de Les Arts con ocasión de un Réquiem de Verdi en el que participaba el impecable Pape y se ha mostrado tal y como esperaba. Tiene un timbre típicamente latino, muy atractivo, de tenor lírico, ideal para el papel, a partir de ahí hace lo que puede y ocasionalmente ofrece momentos muy bellos, lástima que su técnica no esté a la altura, pero por lo menos no ha molestado. No me ha gustado nada la diferenciación que hace entre el canto del viejo Fausto y el joven, le ha restado belleza a uno de los mejores momentos de la obra, el primer acto. Erwin Schrott es un buen actor, el teatro corre por sus venas; sin embargo, el papel de Méphistophélès parece que le viene un poco grande en lo vocal y no ha tenido ningún momento de especial lucimiento, le he agradecido que sin descuidar el matiz irónico no haya ofrecido una visión histriónica del personaje, ha sido el gran triunfador de la noche, por una vez Satanás fue Dios y es que en el país de los tuertos... Del resto de cantantes no vale la pena ni hablar, ni bien ni mal. La producción, con dirección escénica de McVicar, es bastante tradicional con algunos toques provocadores, está ambientada en París aunque en realidad lo está en el escenario de un teatro de ópera, la Opéra de Paris, creo. En cuanto a la coreografía, al ver que las bailarinas salían con traje tradicional, me he asustado un poco y me he temido lo peor, pero no, el ballet ha resultado ser uno de los mejores momentos dramáticos de la puesta en escena, Keegan-Dolan ha sabido sacarle partido. El Fausto de Gounod ha envejecido bastante mal, es muy plano, se queda en la superficie y no profundiza -habría que hacer una excepción par el primera acto- en la psicología y relación entre los personajes, demasiado es el protagonismo de los elementos católicos: el agua bendita, la cruz, la medalla... Y no sólo en lo simbólico sino también en lo doctrinal. La orquesta y Frédéric Chaslin han estado a un buen nivel, excepcional en los actos IV y V porque la primera parte (actos I a III) fue bastante insulsa desde todos los puntos de vista. Les doy un aprobado general, ellos pueden hacerlo mejor. El coro ha sonado muy empastado pero sigo pensando que necesita reforzar los graves, ahora que ya no participa en los conciertos del Palau de la Música y tenemos que echar mano de coros foráneos es cuando verdaderamente nos damos cuenta de la calidad del Coro de la Generalitat Valenciana. Y así es como este aficionado lo ha vivido hoy.
Para amenizar la entrada os dejo el final en una producción de 1996 en la Ópera de Chicago con Richard Leech, Renée Fleming y Samuel Ramey bajo la dirección de John Nelson para comprobar lo que es capaz de hacer una soprano que sabe expandir y proyectar su voz al cantar "Anges purs anges radieux":
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Fleming y Strauss
Otra novedad de septiembre -como se empieza a notar que cada vez las Navidades están más cerca- es la aparición de un nuevo disco en Decca con la Orquesta Filarmónica de Munich, bajo la dirección de su titular desde 2004, Christian Thielemann, y la soprano estrella de la casa, Renée Fleming.
Es el segundo recital dedicado a Richard Strauss que graba la soprano para Decca, el anterior, "Strauss Heroines", en el que interpretaba fragmentos de El caballero de la rosa, Arabella y Capriccio, apareció en 1999, acompañaban a Fleming: Barbara Bonney, Susan Graham, Christoph Eschenbach a la batuta y la Orquesta Filarmónica de Viena. Pero en 1995 ya grabó para RCA con el mismo Eschenbach y la Orquesta Sinfónica de Houston un recital titulado "Strauss: Four Last Songs" que contenía los Cuatro Últimos Lieder, otros lieder orquestales y la Suite de El caballero de la rosa. El caso es que versiones de los Vier Letzte Lieder por Fleming hay para dar y vender, en CD, en DVD, comerciales y piratas ¿Qué puede mostrar la soprano en 2008 que no hubiera mostrado trece años atrás? A priori, y sin haber escuchado el disco, me parece que más bien poco, la voz ya algo ajada y el amaneramiento elevado a la máxima potencia: una copia de sí misma. Si ayer alabábamos el disco de Kožená por haberse separado un poco -tampoco vamos a exagerar- del repertorio más tradicional, hoy Fleming nos ofrece más de lo mismo, y estoy convencido de que el resultado será más que bueno, por algo es una de las grandes líricas straussianas de nuestra época y está acompañada de una orquesta y director especializados en este tipo de repertorio. Alguien dirá que sirve para contrastar como ha evolucionado y madurado su voz con el paso de los años, pero para eso ya tenemos muchísimas grabaciones piratas.
Inexplicablemente Decca ha sacado una edición especial: "Renée Fleming. R. Strauss Four Last Songs" en Amazon la denominan "Deluxe Version" y contiene dos CD con el subtítulo "Signature roles at the Met Opera" para el disco adicional, en él se incluyen: el aria de la carta de<Eugene Onegin, la canción a la luna de Rusalka, la canción del Sauce del Otello verdiano, el monólogo ante el espejo del segundo acto de Thaïs y la última escena de Capriccio. No le veo el aliciente, el consumidor que lo adquiera será un comprador compulsivo, un coleccionista o un incondicional de Fleming. Salvo en el caso del coleccionista, los otros seguro que ya tienen la grabación de esos fragmentos en su poder. Mucho más interesante hubiera sido que las grabaciones pertenecieran a actuaciones en directo de la soprano en el Met, pero me temo que Decca habrá tirado del fondo de armario.
A mí todo esto me empieza a sonar a despedida, si pienso que la soprano tiene ya 51 años, un repertorio forjado y ya grabado, y que hay guapas jovencitas que vienen pisando fuerte, aunque no sé si Decca tiene ya prevista alguna sustituta. ¿De verdad que Fleming no tiene hoy otra cosa que mostrar? ¿Será una imposición de la discográfrica para aprovechar el tirón Thielemann? ¿Tiene tirón el director berlinés?
El pasado lunes tuvo lugar la Gala de apertura del Met, la soprano lució trajes realizados expresamente para la ocasión por tres prestigiosos diseñadores: Christian Lacroix realizó dos vestidos para cada una de las escenas del segundo acto de La Traviata, Karl Lagerfeld (Chanel) diseñó el de Manon y John Galiano se encargó de la escena final de Capriccio. En la misma gala se presentó una nueva colonia de Coty Inc. con el nombre La Voce Renée Fleming -qué horror, esto parece Corazón de Otoño-. Entre sus próximos compromisos encontramos: en octubre Capriccio en Viena, en noviembre Lucrezia Borgia en Washington -menudo morbo, seguro que ha sido idea de Domingo-, en diciembre Thais en el Met, en enero de 2009 El caballero de la rosa en Baden Baden y en marzo, volverá al Met con Rusalka.
En Mostly Opera podéis ampliar información sobre los vestidos y el perfume.
PROMS 2001 con Christoph Eschenbach:
LUCERNA 2004 con Claudio Abbado:
ROMA 2006 con Antonio Pappano
lunes, 23 de junio de 2008
Alexander Balus. La otra Cleopatra de Haendel
La reciente escucha de Giulio Cesare en Castellón me ha hecho volver a la música de Haendel, aunque difícilmente suelen pasar más de cuatro o cinco días sin que escuche nada de él, hoy he estado escuchando uno de sus oratorios que no figura entre los más conocidos ni entre los más geniales, Alexander Balus, pero, cuando se trata de Haendel, siempre salta la chispa por algún lado. En el siglo XVIII, al final de la década de los cincuenta, Haendel compuso una serie de oratorios de marcado carácter sanguinario y militar -así los define Robert King en las notas a su grabación de Alexander Balus para Hyperion-. El primero de ellos fue Judas Maccabaeus, compuesta entre 1745 y 1746 pero no estrenada hasta 1747, el libreto era de Thomas Morell, fue tanto su éxito que este reverendo recibió dos nuevos encargos: Alexander Balus y Joshua, compuestos en el verano de 1747 y estrenados en la primavera de 1748 en orden inverso a su composición.
Vamos a escuchar algunso de mis fragmentos preferidos, dos arias de Cleopatra y un Coro. Me dejo el aria -de coloratura espectacular- de Jonathan (tenor): "Hateful man! thy sland'rous tongue". El primer aria es "Hark! hark! he strikes de golden lyre", se caracteriza por su exotismo y sensualidad-en la instrumentación encontramos fagot, flautas, cuerdas en pizzicato y arco, una mandolina y un arpa-, después se puede escuchar un coro de alabanza a Alejandro muy haendeliano: "Ye happy nations round" y para terminar un lamento de Cleopatra que se ha comparado al de Dido de Purcell: "Calm thou my soul... Convey me to some peaceful shore".
Las interpretaciones corren a cargo de Lynne Dawson (Cleopatra), The Choir of the New College Oxford, The Choir of the King's Consort y The King's Consort, bajo la dirección de Robert King.
Escuchamos también el lamento por Renee Fleming con la Orchestra of the Age of Enlightenment y dirección de Harry Bicket :
Vamos a escuchar algunso de mis fragmentos preferidos, dos arias de Cleopatra y un Coro. Me dejo el aria -de coloratura espectacular- de Jonathan (tenor): "Hateful man! thy sland'rous tongue". El primer aria es "Hark! hark! he strikes de golden lyre", se caracteriza por su exotismo y sensualidad-en la instrumentación encontramos fagot, flautas, cuerdas en pizzicato y arco, una mandolina y un arpa-, después se puede escuchar un coro de alabanza a Alejandro muy haendeliano: "Ye happy nations round" y para terminar un lamento de Cleopatra que se ha comparado al de Dido de Purcell: "Calm thou my soul... Convey me to some peaceful shore".
Las interpretaciones corren a cargo de Lynne Dawson (Cleopatra), The Choir of the New College Oxford, The Choir of the King's Consort y The King's Consort, bajo la dirección de Robert King.
Escuchamos también el lamento por Renee Fleming con la Orchestra of the Age of Enlightenment y dirección de Harry Bicket :
domingo, 15 de junio de 2008
¿PRIMA LA MUSICA DOPO LE PAROLE?
Capriccio es una ópera de R. Strauss en un solo acto pero dura más de dos horas, el libreto está escrito por Clemens Krauss y fue estrenada por éste en Múnich en plena Guerra Mundial, un 28 de octubre de 1942 - el mismo año que Welles estrenaba "El Cuarto Mandamiento", Lubitsch "Ser o no ser", la factoria Disney "Bambi" y Curtiz "Casablanca" -, la acción tiene lugar en un palacio ubicado en los alrededores de París, a finales del siglo XVIII, en la época de las reformas operísticas gluckianas.
La idea de componer una ópera acerca de la relación entre el texto y la música tomando como base el libreto de "Prima la musica e poi le parole" que ya había musicado Salieri no fue ni de Strauss ni de Krauss sino de Stefan Zweig, a él se le unió Joseph Gregor (libretista de Friedenstag y Daphne) pero la colaboración no fue fructífera así que terminó escribiendo el libreto Gregor. Como el resultado no era del gusto de Strauss propuso a Clemens Krauss que escribiera uno nuevo y éste aceptó. El libreto definitivo es pues fruto de la colaboración de Krauss y el mismo Strauss.
Aunque se estrenó antes que Danae se trata de la última ópera del compositor. La trama es muy sencilla, un poeta y un músico (le parole y la musica) son rivales tanto en el campo artístico como en amores ya que ambos disputan por el amor de la condesa Madeleine. Ella es incapaz de elegir. "¿No se pierde algo, cuando se gana?"
No es una ópera de escucha fácil, sobre todo para los que no conocemos el alemán, pero tiene momentos muy bellos como toda la escena final. ¡Qué entada más difícil la de hoy! ¿Cómo no caer en el amaneramiento con el fragmento escogido? Sinceramente: no lo sé, Así que lo mejor es no decir nada más sobre éste.
Escena final de Capriccio de Richard Strauss:
Monólogo de la condesa Madeleine.
Elisabeth Schwarzkopf - Orquesta Philharmonia, Wolfgang Sawallisch, 1959
Lisa Della Casa - Orquesta Filarmónica de Viena, Heinrich Hollreiser, 1954
Gundula Janowitz - Orquesta Sinfónica de la Radio Bávara, Karl Böhm 1971
Jessye Norman - London Symphony Orchestra, Franz Paul Decker, 1981
Lucia Popp - Orquesta Filarmónica de Viena, Horst Stein, 1987
Felicity Lott - Orquesta Filarmónica de Berlín, Simon Rattle, 2003
Renée Fleming - Estocolmo, Lawrence Renes, 2006
La idea de componer una ópera acerca de la relación entre el texto y la música tomando como base el libreto de "Prima la musica e poi le parole" que ya había musicado Salieri no fue ni de Strauss ni de Krauss sino de Stefan Zweig, a él se le unió Joseph Gregor (libretista de Friedenstag y Daphne) pero la colaboración no fue fructífera así que terminó escribiendo el libreto Gregor. Como el resultado no era del gusto de Strauss propuso a Clemens Krauss que escribiera uno nuevo y éste aceptó. El libreto definitivo es pues fruto de la colaboración de Krauss y el mismo Strauss.
Aunque se estrenó antes que Danae se trata de la última ópera del compositor. La trama es muy sencilla, un poeta y un músico (le parole y la musica) son rivales tanto en el campo artístico como en amores ya que ambos disputan por el amor de la condesa Madeleine. Ella es incapaz de elegir. "¿No se pierde algo, cuando se gana?"
No es una ópera de escucha fácil, sobre todo para los que no conocemos el alemán, pero tiene momentos muy bellos como toda la escena final. ¡Qué entada más difícil la de hoy! ¿Cómo no caer en el amaneramiento con el fragmento escogido? Sinceramente: no lo sé, Así que lo mejor es no decir nada más sobre éste.
Escena final de Capriccio de Richard Strauss:
Monólogo de la condesa Madeleine.
Elisabeth Schwarzkopf - Orquesta Philharmonia, Wolfgang Sawallisch, 1959
Lisa Della Casa - Orquesta Filarmónica de Viena, Heinrich Hollreiser, 1954
Gundula Janowitz - Orquesta Sinfónica de la Radio Bávara, Karl Böhm 1971
Jessye Norman - London Symphony Orchestra, Franz Paul Decker, 1981
Lucia Popp - Orquesta Filarmónica de Viena, Horst Stein, 1987
Felicity Lott - Orquesta Filarmónica de Berlín, Simon Rattle, 2003
Renée Fleming - Estocolmo, Lawrence Renes, 2006
Directamente se pueden escuchar las versiones de Schwarzkopf/Sawallisch, Della Casa/Hollreiser y Janowitz/Böhm. Las mismas y el resto de las versiones se pueden descargar aquí:
- Primera descarga
- Segunda descarga
- Primera descarga
- Segunda descarga
jueves, 17 de enero de 2008
Renée Fleming. ¿A la segunda va la vencida?
Hace años, no recuerdo cuantos, pero por lo menos seis, Renée Fleming fue abucheada en La Scala con Lucrezia Borgia, al día siguiente fue sustituida por Darina Takova, yo pude escuchar "Era desso il figlio mio", la verdad es que no me pareció que fuera para tanto, cometió un error y parte del público comenzó a murmurar, algún espectador le increpó, eso pone nervioso a cualquier cantante, y a partir de ahí todo empezó a ir de mal en peor - Golaud creo que recordará esa grabación, con un poco de suerte quizás la conserve-, entonces su voz estaba más fresca y exhibía una bella línea de canto, en la vida de los cantantes hay momentos en los que no se puede estar al 100% y que falle un agudo, que circunstancialmente no dosifiques bien el aire o que te atragantes es lo más normal del mundo, yo a eso lo llamo accidente, y lo que escuchaba en aquella grabación de La Scala no eran más que accidentes, el caso es que toda la prensa especializada y los foros de internet se hicieron eco de la noticia, fueron durísimos, y Fleming, a pesar de que comenzó a ser famosa cantando Rossini, que ha cantado Imogene de Il Pirata en el Chatelet y en el Met, La Straniera en versión concierto, que ha grabado para el sello Opera Rara Rosmonda d’Inghilterra de Donizetti y que ha grabado un recital dedicado al bel canto parece que no termina de cuajar en este estilo. No tiene sentido compararla con otras ilustres antecesoras: Callas, Sutherland, Gencer, Caballé, el panorama actual es otro y en éste creo que Fleming sí tiene algo que decir.
Se ve que ahora está dispuesta a quitarse la espinita de La Scala (ya lo intentó en versión concierto en el Canegie Hall, esta vez jugaba en casa, con Queler, Blythe y Giordani, el mismo tenor que en Milán) así que en la temporada 2008-2009 la cantará en la Ópera de Washington. Alternará el papel con la que fuera Roxana en el pasado Cyrano de Les Arts, Sondra Radvanovsky, para quien tampoco es nuevo el papel pues encarnó a la hija de Rodrigo Borgia en Las Palmas .
Durante este mes Fleming está cantando La Traviata en Chicago y en febrero cantará Desdemona en el Met, Decca ha sacado hace poco el DVD de La Traviata en la Ópera de Los Ángeles con Villazon y Bruson y dirección escénica de Marta Domingo, su última ópera completa aparecida ha sido Daphne de R. Strauss, también en Decca, un fragmento que contiene el Brindisi lo podéis ver aquí.
Seguidamente se puede escuchar a Fleming interpretando dos fragmentos de bel canto: Primero el dúo entre Maria y su hermana Inés "Padre mio, sei vindicato già... A figlia incauta di reo trascorso" del segundo acto de Maria Padilla de Donizetti -yo creo que tiene influencias españolas-, grabado en Omaha en 1990 acompañada de la mezzo Stella Zambalis, dirige John de Main, después "Ah non credea mirarti... Ah non giunge" de La Sonnambula de Bellini, grabado en el mismo concierto.
Se ve que ahora está dispuesta a quitarse la espinita de La Scala (ya lo intentó en versión concierto en el Canegie Hall, esta vez jugaba en casa, con Queler, Blythe y Giordani, el mismo tenor que en Milán) así que en la temporada 2008-2009 la cantará en la Ópera de Washington. Alternará el papel con la que fuera Roxana en el pasado Cyrano de Les Arts, Sondra Radvanovsky, para quien tampoco es nuevo el papel pues encarnó a la hija de Rodrigo Borgia en Las Palmas .
Durante este mes Fleming está cantando La Traviata en Chicago y en febrero cantará Desdemona en el Met, Decca ha sacado hace poco el DVD de La Traviata en la Ópera de Los Ángeles con Villazon y Bruson y dirección escénica de Marta Domingo, su última ópera completa aparecida ha sido Daphne de R. Strauss, también en Decca, un fragmento que contiene el Brindisi lo podéis ver aquí.
Seguidamente se puede escuchar a Fleming interpretando dos fragmentos de bel canto: Primero el dúo entre Maria y su hermana Inés "Padre mio, sei vindicato già... A figlia incauta di reo trascorso" del segundo acto de Maria Padilla de Donizetti -yo creo que tiene influencias españolas-, grabado en Omaha en 1990 acompañada de la mezzo Stella Zambalis, dirige John de Main, después "Ah non credea mirarti... Ah non giunge" de La Sonnambula de Bellini, grabado en el mismo concierto.
jueves, 27 de diciembre de 2007
La Strada - Alcina (1735)
Se dice que Haendel declaró que la prefería a la Bordoni y a la Cuzzoni. El poeta y libretista Paolo Rolli la describía como "una copia de Faustina (Bordoni) con mejor voz y mejor entonación, pero peor encanto y brío". Según el Daily Journal "tiene una hermosa voz de tiple, persona de singular mérito", por su parte, Mrs. Pendarves "su voz es, sin excepciones, delicada, su actuación perfecta, pero su apariencia muy mala, y hace muecas horrorosas".
Celletti en su "Historia del bel canto" afirma que Strada era una buena soprano italiana, seguramente boloñesa, que había comenzado a darse a conocer en Venecia, durante los años 1720 y 1721, interpretando óperas de Vivaldi, y que pronto destacó con obras de Vinci y Porpora en Nápoles. Haendel transfirió a la Strada el tipo de escritura que le había inspirado la Cuzzoni, y los giros melódicos de amplio diseño que contribuían a animar y diversificar las tesituras agudas y los ascensos apasionados hacia el agudo.

ALCINA está basada en el Orlando furioso, de Ariosto, se estrenó en el Covent Garden el 16 de abril de 1735, la acción transcurre en una isla y en época legendaria. Explicar el argumento de una ópera de Haendel es siempre complicado, voy a intentar hacerlo sin intentar irme por los derroteros. Bradamante, haciéndose pasar por su hermano Riccardo, parte en busca de Ruggiero, su prometido, que ha desaparecido misteriosamente. Llega a una región habitada por Alcina y Morgana, dos hermanas que son hechiceras. Morgana se enamora del falso Riccardo mientras que Alcina está enamorada de Ruggiero. Éste confiesa a Bradamante su amor por Alcina y no recuerda haber estado nunca enamorado de aquélla, Alcina lo tiene encantado. El tutor de Bradamante, Melisso, le da un anillo encantado por medio del cual éste recuerda a Bradamante y desea volver a su patria y ambos se dan a la fuga. Cuando Alcina se entera de lo sucedido, furiosa, invoca a los espíritus infernales, pero no le obedecen. Finalmente Bradamante y Ruggiero rompen la urna de los poderes mágicos, las hechiceras desaparecen y el todos quedan felices y contentos.
Vamos a escuchar a René Fleming en "Ah Cor Mio", es justo en el momento en el que Oronte comunica a Alcina que Ruggiero se ha fugado. El aria tiene la típica estructura ABA (adagio-allegro-adagio), la confusión de afectos de la protagonista es absoluta, mientras que la primera parte y su repetición son un lamento por el abandono del amado, la central es de venganza total: ¡Quédate o muere! ¡Padece eternamente o regresa a mí", la calidad no es muy buena pero vale la pena por la intensidad de la interpretación de Fleming.
Celletti en su "Historia del bel canto" afirma que Strada era una buena soprano italiana, seguramente boloñesa, que había comenzado a darse a conocer en Venecia, durante los años 1720 y 1721, interpretando óperas de Vivaldi, y que pronto destacó con obras de Vinci y Porpora en Nápoles. Haendel transfirió a la Strada el tipo de escritura que le había inspirado la Cuzzoni, y los giros melódicos de amplio diseño que contribuían a animar y diversificar las tesituras agudas y los ascensos apasionados hacia el agudo.
ALCINA está basada en el Orlando furioso, de Ariosto, se estrenó en el Covent Garden el 16 de abril de 1735, la acción transcurre en una isla y en época legendaria. Explicar el argumento de una ópera de Haendel es siempre complicado, voy a intentar hacerlo sin intentar irme por los derroteros. Bradamante, haciéndose pasar por su hermano Riccardo, parte en busca de Ruggiero, su prometido, que ha desaparecido misteriosamente. Llega a una región habitada por Alcina y Morgana, dos hermanas que son hechiceras. Morgana se enamora del falso Riccardo mientras que Alcina está enamorada de Ruggiero. Éste confiesa a Bradamante su amor por Alcina y no recuerda haber estado nunca enamorado de aquélla, Alcina lo tiene encantado. El tutor de Bradamante, Melisso, le da un anillo encantado por medio del cual éste recuerda a Bradamante y desea volver a su patria y ambos se dan a la fuga. Cuando Alcina se entera de lo sucedido, furiosa, invoca a los espíritus infernales, pero no le obedecen. Finalmente Bradamante y Ruggiero rompen la urna de los poderes mágicos, las hechiceras desaparecen y el todos quedan felices y contentos.
Vamos a escuchar a René Fleming en "Ah Cor Mio", es justo en el momento en el que Oronte comunica a Alcina que Ruggiero se ha fugado. El aria tiene la típica estructura ABA (adagio-allegro-adagio), la confusión de afectos de la protagonista es absoluta, mientras que la primera parte y su repetición son un lamento por el abandono del amado, la central es de venganza total: ¡Quédate o muere! ¡Padece eternamente o regresa a mí", la calidad no es muy buena pero vale la pena por la intensidad de la interpretación de Fleming.
Scena Ottava
(Entra Oronte)
ORONTE
Regina, sei tradita. Con segreto consiglio
degli ospiti malvagi, a fuggir s'apparecchia
il tuo Ruggiero.
ALCINA
Numi! che intendo, Oronte! e questo è vero?
ORONTE
Purtroppo: ed...
ALCINA
Or intendo perché l'arme vesti;
crudel, spergiuro!
Di lui, di lor, farne vendetta io giuro.
Ah! mio cor! schernito sei!
Stelle, dei! Nume d'amore!
Traditore! t'amo tanto;
puoi lasciarmi sola in pianto.
Oh! Dei perché?
Ma, che fa gemendo Alcina?
Son regina, è tempo ancora: resti,
o mora, peni sempre, o torni a me.
Ah! mio cor, ecc.
(parte)
Escena Octava
(Entra Oronte)
ORONTE
¡Reina, te han traicionado!
Con la complicidad de los arteros invitados,
Ruggiero se prepara para huir.
ALCINA
¡Dioses! ¡Qué oigo, Oronte! ¿Es eso cierto?
ORONTE
¡Ay de mí, sí! Y...
ALCINA
¡Ahora entiendo por qué vistió armadura!
¡Cruel, perjuro! De todos me vengaré, ¡lo juro!
¡Ah, mi corazón está escarnecido!
¡Estrellas, dioses, dios del amor!...
¡Es un traidor, pero... le amo tanto!
¡Me abandona entre lágrimas, ay!
¡Oh, dioses!... ¿Por qué?
Pero, ¿qué hace Alcina gimiendo?
Soy la reina... aún estoy a tiempo...
¡Quédate o muere!...
¡Padece eternamente o regresa a mí!...
¡Ah, mi corazón etc.
(Sale)
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