Llevo toda esta temporada diciendo que el plato fuerte era Norma y por fin llegó el día, la expectación era mucha y el teatro completó más aforo del habitual en los estrenos. He leído en algunos periódicos en los últimos días que es la primera vez que se representa Norma en Valencia, esto no es cierto, no sé cuándo se estrenó Norma en Valencia pero sí sé que en el año 1977 la cantó Montserrat Caballé en el Teatro Principal y hace dos o tres temporadas la dirigió Fabio Biondi en versión concierto en el Palau de la Música, en todo caso ha sido la primera vez que se ha representado en el Palau de les Arts, algo que tampoco es tan extraño si tenemos en cuenta que el teatro tiene ocho años de vida, no ha dado tiempo a que pasen por él todas las grandes óperas de la historia, en parte porque el Ministerio de Cultura, desgraciada y vergonzosamente, racanea con su presupuesto y el número de óperas que se ofrecen por temporada es cada vez más escaso, da igual el color del gobierno que esté en el poder, el Palau de les Arts siempre sale mal parado.
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lunes, 9 de marzo de 2015
lunes, 23 de febrero de 2009
Mignon (3)
Vamos a descansar un poco de los "Come scoglio" y retomamos la ópera Mignon de Thomas por donde nos habíamos quedado, a su vez esta entrada podía formar parte de la serie que estoy haciendo de arias o canciones cantadas en idiomas distintos a los originales. Tras un número de conjunto en el que el joven aventurero Wilhelm queda prendado de los encantos de la coqueta Philine, ésta y Laerte abandonan la escena dejando solo a Wilhelm; al poco aparece Mignon que vuelve a darle las gracias por haberla salvado, el joven aprovecha para investigar sobre su pasado, la joven contesta que sólo tiene un único nombre, Mignon; no sabe los años que tiene, nadie los ha contado, fue raptada y no conoció a su madre, a continuación entona el aria culpable de que esté haciendo esta serie: "Connait-tu, le pays?". Recuerdos de la infancia de Mignon, del país del que fue raptada y en el que a la joven le gustaría amar, vivir y morir. Wilhelm la interroga: "¿No será Italia ese país encantado del que hablas?" La joven responde: "¡Italia!... No sé..."
La escuchamos interpretada por Stephanie Blythe dentro del contexto de la ópera y después escucharemos interpretaciones aisladas:
La estadounidense Geraldine Farrar en 1915:
Lucrecia Bori, la soprano valenciana tan vinculada al Met, en 1928:
Conchita Supervia, con ese vibrato estrecho tan característico en 1931:
Risë Stevens, la mezzosoprano americana que fue reina del Met en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX, debutó en Praga en 1936 precisamente con este papel, también con él debutaría en el Met dos años más tarde, la escuchamos en una grabación desde el teatro neoyorkino realizada en 1948:
Teresa Berganza:
Marilyn Horne:
Magdalena Kozena, que poco tiene que hacer en lo puramente vocal con tanta competencia pero, en su descargo, diré que sí transmite muy bien el aire de melancolía y misterio del aria:
Cantada en alemán por Emmmy Destinn -acostumbrado a tanta estridencia en el caso de las féminas, espectacular sonido para la época (entre 1901 y 1908)- y por Lotte Lehmann:
Y cantada en italiano por Giulietta Simionato, ahí es nada:
lunes, 16 de febrero de 2009
Mignon (2)
Mignon. Un domingo de finales del siglo XVIII, habíamos dejado a Lothario, trovador cuyo pasado es ignoto y de quien se dice que ha perdido la razón, en las puertas de una posada situada en una pequeña ciudad alemana cantando "Fugitif et tremblant" acompañándose de un laúd. Un grupo de ciudadanos le invita a beber y a olvidar su triste canción uniéndose a ellos. En la posada están alojados también la bella Philine y Laerte, actores que forman parte de una compañía ambulante.
Llega una carreta con un grupo de gitanos capitaneados por Jarno y comienza una exhibición de bailes, el público les premia con algunas monedas, como agradecimiento Jarno anuncia que Mignon, que está dormida sobre el heno en el fondo de la carreta, bailará la danza de los "oeufs" (huevos?), así que la despiertan, la joven se levanta, lleva un pequeño ramo de flores silvestres en la mano, y se niega a bailar. Jarno la amenaza con un bastón. La joven encuentra protección en Lothario y poco después en el recién llegado Wilhelm Meister, un joven y acaudalado estudiante en busca de aventuras que dispone de una pistola y amenaza a Jarno con la muerte. Como agradecimiento Mignon parte el ramito de flores y lo entrega a los caballeros que la han defendido.
Escuchamos a Jonas Kaufmann en Toulousse 2001 cantando el aria "Oui, je veux par le monde" una declaración de principios del joven Wilhelm Meister, recorrer el mundo en busca de la libertad, el amor y la aventura. Es asombroso lo que ha oscurecido la voz de Kaufmann en tan pocos años, en esta representación de Toulousse se muestra como un tenor lírico ligero y hoy lo tenemos cantando Florestan, ya se comienza a mostrar cierta tendencia al oscurecimiento del timbre:
El aria es bastante burda, la trompetita me pone de los nervios, no me gusta nada, pero cumple con lo que se propone, mostrar las intenciones del estudiante errante y en la parte central la melodía se vuelve más lírica y delicada, lo cual se agradece. Ahora la escuchamos por Alfredo Kraus, la cantó en los años setenta de manera mucho más insolente y matizada que Kaufmann, no hay color:
Oui, je veux par le monde
Promener librement
Mon humeur vagabonde,
Au gré de mes désirs
je veux courir gaîment!
Tout m'attire et m'enchante,
Tout est nouveau pour moi;
Et je ris, et je chantem
Et ne suis que ma loi.
Ô maison paternelle,
Je te fais mes adieux.
Et j'ouvre enfin mon aile
Comme un oiseau joyeux!
Si l'amour sur ma route
Ce soir me tend la main,
Je m'arrête et j'ecoute
Sans attendre à demain!
Mon coeur n'est point rebelle
Au doux plaisir d'aimer,
Et la voix d'une belle
Est prompte à me charmer!
Mais la femme rêvée
Qu'on appelle tout bas,
Je ne l'ai trouvée,
Je ne la connais pas.
Est-elle noble et belle?
Est-elle brune ou blonde?
Peu m'importe, vraiment! moi!
Ou, je veux par le monde
Promener librement
Mon humeur vagabonde,
Au gré de mes désirs
je veux courir gaîment!
Tout m'attire et m'enchante,
Tout est nouveau pour moi;
Et je ris, et je chantem
Et ne suis que ma loi.
Ô maison paternelle,
Je te fais mes adieux.
Et j'ouvre enfin mon aile
Comme un oiseau joyeux!
sábado, 14 de febrero de 2009
Mignon (1)
Mignon de Ambroise Thomas. La obertura es deliciosa, por ella van transitando las principales melodías de la ópera, suele aparecer como introducción en conciertos dedicados a la ópera francesa:
Tras la obertura y un pequeño coro de ciudadanos y viajeros, Lothario, el viejo trovador ambulante, canta acompañado del laúd (en realidad lo que suena es un arpa): "Fugitif et tremblant". Lo vamos a escuchar magistralmente interpretado por el bajo-barítono Vanni Marcoux (1877-1962), es una delicia escuchar con la limpidez que cantaba este hombre en francés, desgranando palabra por palabra y llenando todo de melancolía:
Fugitif et tremblant, je vais de porte en porte,
Où le hasard me guide, où l'orage m'emporte!
Des misérables, Dieux prend soin!
Elle vit! elle vit! Et je cherche sa trace!
Je me repose un jour, un seul jour, et je passe!...
Je vais plus loin, toujours plus loin?
lunes, 8 de diciembre de 2008
"Hamlet" (Ambroise Thomas) - Dessay ES Ophélie.
Dirección musical:Michel Plasson.
Dir. de escena: Nicolas Joël.
Théâtre du Châtelet du Paris, 2000.
«No puedo interpretar la locura porque yo no la conozco, no sé qué es. Yo lo que conozco es el sufrimiento. Y muchas capas de dolor hacen que éste se haga insoportable»
(Natalie Dessay)
OFELIA:
¡Amigos, permitidme que participe en vuestras diversiones! Nadie siguió mi rastro. Dejé el palacio con la primera luz del día. Con lágrimas nocturnas la tierra quedó humedecida, pero la alondra despertó antes del alba ¡y ahora vuela por el aire, ah!... ¡Vuela! Pero ¿por qué habláis tan bajo? ¿No me reconocéis? ¡Hamlet es mi esposo, y yo soy Ofelia!
Un dulce juramento nos ata. Él me dio su corazón a cambio del mío y si alguien os dice que él me rehuye, ¡no le creáis! Si os dicen que él me ha olvidado, ¡no lo creáis! ¡Hamlet es mi esposo, y yo, soy Ofelia! ¡Si él me engañara, me volvería loca! ¡Tomad mis flores! (A una joven) Toma esta humilde ramita de romero salvaje. ¡Ah!... ¡Ah!... (A otra) Para ti esta pervinca.¡Oh! ¡Ah!...
OFELIA:
¡Y ahora escuchad mi canción!
Pálida y rubia duerme bajo las profundas aguas, Willis, ¡la de la mirada de fuego! Que Dios proteja a quien por la noche se quede rezagado ¡junto a la orilla del lago azul! ¡Feliz está la esposa en brazos del esposo! Mi alma siente celos de una felicidad tan dulce. Ninfa de mirada de fuego, ¡ay, duermes bajo las azules aguas! ¡Oh! ¡Ah! ¡Ah!... ¡La, la, la! ¡La, la, la! ¡Ah!... etc.
La sirena surgió y lo arrastró al fondo del sosegado lago azul. El aire se cubrió con un velo. ¡Adiós, blanca estrella! ¡Adiós cielo, adiós dulce amigo! ¡Feliz está la esposa en los brazos del esposo! Mi alma siente celos de una felicidad tan dulce. Bajo la olas adormecidas ¡oh! ¡Por siempre, adiós, mi dulce amigo! ¡Oh!... ¡Ah!... ¡Ah!... ¡La, la, la, la! Etc. ¡Oh, querido esposo! ¡Querido amante! ¡Oh!... ¡Ah!... ¡Ah!... ¡Dulzuras íntimas ! ¡Tiernos juramentos! ¡Felicidad suprema! ¡Oh, cruel! ¡Te amo! ¡Oh!... ¡Ah!... ¡Ah!... ¡Oh, cruel, mira mis lágrimas! ¡Oh! ¡Por ti muero! ¡Oh!... ¡Ah!... ¡Ah!... ¡Muero!
CORO:
¡Ha perdido la razón!
OFELIA:
¡Ahí está! ¡Creo que la puedo oír! ¡Blanca Willis! ¡Ninfa de las aguas! ¡Oh, ocúltame entre tus cañas!
(Se inclina al borde del agua, asiéndose con una mano a una rama de sauce mientras que con la otra aparta las cañas)
Duda de la luz, duda del sol, ¡pero jamás de mi amor! ¡Jamás! ¡Ah!... ¡Ah!...
(se sumerge y vemos como su vestido blanco
es arrastrado por la corriente)
Traducción obtenida en la página de Eduardo Almagro
Traducido por Jean Paul García, 2006.
"La ópera es una expresión teatral, y si no quieres asumir su condición teatral, lo mejor es hacer otras cosas... La ópera es teatro y en ella la música está al servicio de la expresión teatral. Puedes cantar recitales o dar conciertos, pero si haces ópera, debes interpretar un personaje e intentar ser lo más veraz posible... El aspecto físico, la palabra, el virtuosismo vocal, todo debe buscar la expresión teatral, sólo así el canto cobra su verdadero sentido. El canto trasciende todas las emociones, tiene una dimensión mágica, cuando canto siento como si el alma del personaje saliera por mi boca... Adoro los ensayos, me encanta participar en la construcción de un espectáculo desde el principio y ello exige tiempo. Por eso sólo acepto nuevas producciones o reposiciones con el mismo equipo artístico del estreno; si no es así, no me interesa. Antes de aceptar un contrato, quiero saber el nombre del director de escena y de mi pareja en la escena, sea tenor o barítono, depende de la obra. No es que no me importe el director de orquesta, pero el trabajo musical, siendo importante, no determina la concepción del espectáculo... En la ópera debes contar una historia, y en esa labor quien manda es el director de escena. Me gustan las lecturas controvertidas y audaces que ayudan a comprender la trama, pero lo que no acepto son los trucos inventados para levantar polémica... Los actores se mezclan más con el personaje, pero los cantantes lo tenemos más fácil para desconectar porque cantar es antinatural, y eso impide que te identifiques con el personaje. Cuando cae el telón, no tardo ni un segundo en volver a ser yo misma... Hay cantantes que se pasan toda la carrera haciendo los mismos personajes, y lo respeto, pero yo no podría hacerlo... El problema de la ópera francesa es que exige una dicción impecable. Creo que no hay nada comparable a la comodidad que tienes al cantar en tu lengua materna. Canto bien en alemán y en italiano, pero, por ejemplo, aunque hablo inglés, no canto en ese idioma, siento que no puedo dar los matices y acentos con la perfección necesaria"
(Natalie Dessay)
Y ahora en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona en octubre del año 2003, una producción de la Ópera de Ginebra, con dirección escénica de Patrice Caurier y Moshe Leiser y musical de Bertrand de Billy, era el debut escénico, que no musical, de Dessay en el Liceu:
Y ahora Eglise Gutiérrez, no es equiparable en lo dramático pero es que con esa carita me tiene loquito "perdio":
Y es que, Eglise, más que Ophélie es Amina:
domingo, 6 de enero de 2008
Lucrezia Bori - Una valenciana en New York (I)
En 1981 Juan Gil-Albert, el escritor alcoyano que hoy es considerado de la generación del 27, la recordaba en una entrevista: “el año 1915, mis padres me trasladaron a la calle del Grabador Esteve (...) El espejo grande del zaguán había reflejado también otra silueta, la de Lucrecia Bori, que vivía en el piso superior al nuestro. La veo ahora de visita en el salón de mi casa vestida de luto, con sombrero, con un manguito de nutria negro en el que llevaba prendido un bouquet de violetas. Aquella famosa cantante de ópera fue muy amiga de mi familia, me ha marcado la juventud, yo la oía hacer gorgoritos por el patio de luces y de repente un día callaba, no se oía ya, había desaparecido, estaba actuando en Nueva York, en Londres, en París, pero de pronto otro día sonaban los gorgoritos por el patio de luces. Lucrecia Bori había vuelto. Cuarenta años sin saber de ella, no hace mucho, poco, antes de morir, la encontré por la calle frente al palacio de Dos Aguas. No me atreví a saludarla, pero supe que estaba en el hotel Inglés y le mandé una tarjeta. Al día siguiente me llamó por teléfono. Me preguntó qué hacía. Le dije que era escritor. Me contestó: pero, además, ¿a qué se dedica? No sé qué le pude responder, tal vez le dije que acudía a dos consejos de administración, pero en este terreno me siento tan desplazado como un cristiano en una pagoda. En los últimos años la vimos con frecuencia. Vivía en el Royal y nosotros ya estábamos en la casa de Colón, 35. Lucrecia Bori deambulaba por la noche para hacer ejercicio y nos dijo una vez que había contado nuestros balcones, ¡doce balcones! Tenía ochenta años pasados y con mi madre hablaba ya de un mundo de fantasmas”. (Entrevista de Manuel Vicent a Juan Gil Albert. El País. 05/09/1981).
Como audio propongo la escucha de la gavota "C'est moi... Me voici dans son boudoir" de Mignon de Ambroise Thomas. Mignon se estrenó en la Opéra Comique de Paris en 1866 y es, junto a Hamlet, la ópera más famosa de Thomas. Hoy no es muy habitual en el repertorio pero a finales del siglo XIX llevaba más de mil representaciones en París.
El libreto es de Jules Barber y Michel Carré y está basado en Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister, de Goethe. La acción tiene lugar en Alemania e Italia a finales del silgo XVIII.
La graciosa e intrascendente gavota "Me voici dans son boudoir" la canta Frédéric, personaje que es normalmente interpretado por una contralto o un tenor ligero. En ella Frédéric canta el amor que siente por Philine, una actriz que, para variar, está enamorada de otro: el estudiante Wilhelm Meister. Mientras Frédéric canta en el tocador de la actriz, Mignon (que se ha puesto uno de los trajes de Philine y también está enamorada del estudiante) está escondida en un ropero. El muchacho, que me recuerda bastante a Cherubino, está emocionado al verse entre los objetos que pertenecen a Philine y manifiesta su esperanza de que su amor sea algún día correspondido. La pieza no ofrece muchas dificultades pero yo encuentro aquí a la Bori encantadora y con una pronunciación francesa estupenda:
Frédéric: C’est moi, j’ai tout brise! N’importe! M’y Voici! Quoi, mon oncle a loge Philine chez ma tante! Me voici dans son boudoir et je sens mon Coeur, Je sens mon Coeur battre d’espoir. Ah, je guette l’instant de la revoir. Oui je sens mon Coeur, je sens mon Coeur battre d’espoir! Coquette, je guette l’instant de te revoir! Il faut enfin vaincre la cruelle. Il faut toucher, toucher le Coeur de l’infidèle! Je suis dans son boudoir, et je sens mon Coeur, je Sens mon Coeur battre d’espoir. Moi, je veux qu’on m’aime, et j’espère, oui, j’espère a mon tour Etre heureux; tant pis, ma foi! Pour tous ses amoureux, Tant pis pour tous ses amoureux! Je suis dans son budoir.
Hace dos días escuchábamos la Manon de Victoria de los Ángeles, pues bien, Bori cantó la Manon de Massenet en el Met más de cuarenta veces y fueron escenas de esta ópera y de La Traviata las que escogió para despedirse del teatro el 29 de marzo de 1936, podéis escuchar la Gavota y Adieu notre petite table pinchando en los siguientes enlaces:
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Hace dos días escuchábamos la Manon de Victoria de los Ángeles, pues bien, Bori cantó la Manon de Massenet en el Met más de cuarenta veces y fueron escenas de esta ópera y de La Traviata las que escogió para despedirse del teatro el 29 de marzo de 1936, podéis escuchar la Gavota y Adieu notre petite table pinchando en los siguientes enlaces:
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