martes, 30 de septiembre de 2025

LOS AMANTES DE TERUEL


En esta visita al Mausoleo de los Amantes de Teruel te acercas a la historia de Isabel de Segura y Diego de Marcilla, dos jóvenes turolenses que en el siglo XIII vivieron una historia tan bella y trágica que no ha caído en el olvido a pesar del paso de los siglos. 

Al visitar el Mausoleo de los Amantes podemos ver cuatro partes diferenciadas:

  • El Amor en tiempos difíciles. Se explican las particularidades culturales, sociales y políticas que acontecieron en el Teruel de principios del siglo XIII.
  • La Historia de los Amantes. Nos cuenta la historia de amor entre Juan Martínez de Marcilla e Isabel de Segura.
  • Los Amantes, fuente de inspiración. Demuestra y explicar la influencia de los Amantes en el mundo de las artes (literatura, teatro, música, pintura, escultura…) a lo largo de la historia.
  • El Reposo de los Amantes. Hallazgo de las momias y el emplazamiento a lo largo de los años.  





La escultura es obra del gran escultor Juan de Ávalos.

En Teruel un joven llamado Juan Martínez de Marcilla, se enamoró de Isabel Segura, hija de Pedro Segura. El padre no tenía otra hija y era muy rico. Los jóvenes se amaban mucho, hasta el punto que se hablaron. El joven le dijo que la deseaba tomar por esposa, ella respondió que el deseo de ella era el mismo, pero que supiese que nunca lo haría sin que su padre y madre se lo mandasen. Entonces, él la quiso más. Él era un buen joven, pero no tenía riquezas.

El joven dijo a la doncella que, como su padre tan sólo le despreciaba por la falta de dinero, que si ella lo quería esperar cinco años él iría a trabajar por mar y por tierra, donde poder ganar dinero. Ella se lo prometió.

Peleando contra los moros, por mar y por tierra, ganó, pasados cinco años, cien mil sueldos. 

La doncella en este tiempo fue muy importunada por el padre para que tomase marido. Su respuesta era que había votado virginidad hasta que tuviese veinte años, diciendo que las mujeres no debían casar hasta que pudiesen y supiesen regir su casa. El padre como la amaba la quiso complacer.

Pasados los cinco años el padre le dijo: Hija, mi deseo es que tomes compañía. Ella, viendo que el plazo de los cinco años había pasado y no sabía nada del enamorado, dijo que lo haría. En seguida el padre la desposó y al poco tiempo se realizaron las bodas; pero el otro llegó.

El enamorado se puso tras el lecho de su amada ya desposada y le dijo: bésame que me muero y ella repuso: No quiera Dios que yo falte a mi marido. Por la pasión de Jesucristo os suplico que busquéis a otra, que de mí no hagáis cuenta, pues si a Dios no ha complacido, tampoco me complace a mí. Él dijo otra vez: bésame que me muero; repuso ella: No quiero.

Entonces el cayó muerto. Ella, que lo veía como si fuera de día por la gran luz de la habitación, se puso a temblar y despertó al marido diciendo que roncaba tanto que le hacía sentir miedo, que le contase alguna cosa. Y él contó una burla. Ella dijo que quería contar otra. Y le contó lo ocurrido y de cómo con un suspiro Juan había muerto.

Dijo el marido: ¡Oh! Malvada, y ¿Por qué no lo has besado? Repuso ella: por no faltar a mi marido. Ciertamente, dijo él, eres digna de alabanzas.

El, todo alterado, se levantó y no sabía qué hacer. Decía: Si las gentes saben que aquí ha muerto, dirán que yo lo he matado y seré puesto en gran apuro.

 

Acordaron esforzarse y lo llevaron a casa de su padre. Lo hicieron con gran afán y no fueron oídos por nadie…

A la joven le vino al pensamiento cuánto la quería Juan y de cuánto había hecho por ella, y que por no quererlo besar había muerto. Acordó ir a besarlo antes que lo enterrasen; se fue a la iglesia del señor san Pedro, que allí lo tenían. Las mujeres honradas se levantaron por ella. Ella no se preocupó de otra cosa más que de ir hacia el muerto. Le descubrió la cara apartando la mortaja, le besó tan fuerte que allí murió. Las gentes que veían que ella, que no era parienta, estaba así sobre el muerto, fueron para decirle que se quitase de allí, pero vieron que estaba muerta. El marido contó a todos, a los que había delante, el caso según ella se lo había contado. Acordaron enterrarlos juntos en una sepultura.

Juan en la historia quedó conocido como Diego.











lunes, 15 de septiembre de 2025

TERUEL

 

Teruel es una ciudad y provincia española que pertenece a la Comunidad Autónoma de Aragón.


Teruel es una pequeña joya del interior de España que contiene el más importante conjunto arquitectónico mudéjar, parte del cual ha sido reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1986. 


Teruel está poblada desde los tiempos de los celtiberos y la zona fue ocupada posteriormente por los romanos.



El 1 de octubre de 1171 el rey aragonés Alfonso II tomó Tirwal- una atalaya defensiva árabe- con la intención de reforzar la frontera meridional de su reino, que consideraba amenazado por la toma de la ciudad de Valencia por los almohades. En ese mismo año fundó la ciudad de Teruel, dotándola de fueros y privilegios para facilitar de este modo la repoblación de la zona. En el monumento de la Plaza del Tórico está reflejado dicho testimonio.

Si alzamos la vista veremos las bellas torres del Salvador, San Martín y San Pedro, encargadas de guiarnos en un paseo por el centro histórico. Estas son, junto con la torre, el cimborrio y la techumbre de la Catedral de Teruel, los grandes exponentes del mudéjar turolense









Las emblemáticas torres de Teruel y su fabulosa catedral de Santa María de Mediavilla son las máximas expresiones del arte mudéjar en España. 

La Catedral de Santa María de Mediavilla de Teruel es seguramente el edificio mudéjar más emblemático de Aragón. En el confluyen casi todos los elementos de este arte. En primer lugar, la torre campanario es una de las primeras construcciones aragonesas en este estilo y la más antigua de la ciudad junto a la de San Pedro. 


El exterior se completa con una representación del estilo neomudéjar en su portada principal. 




Al interior, la Catedral de Teruel conserva básicamente la estructura de la fábrica mudéjar que sustituyó al primitivo templo románico en la segunda mitad del siglo XIII. Parece ser que pronto se quedó pequeña la iglesia románica y por ello, además de por un creciente apogeo económico de la Ciudad, se acometieron obras de ampliación y renovación de la misma, levantando un nuevo templo de estilo mudéjar y elevando las tres naves, que se dotan de nuevas cubiertas de madera. Las obras culminaran en 1335 con el enlucido y decoración del crucero y de los tres nuevos ábsides mudéjares. Se siguieron las obras de 1537 y 1700.








La iglesia de San Pedro está en la antigua judería de Teruel y a sus pies se sitúa la más antigua de las torres mudéjar de la ciudad.



La iglesia actual data del siglo XIV y está construida sobre un antiguo templo románico documentado en 1196. Del exterior destaca su bello ábside gótico-mudéjar y la riqueza decorativa propia del mudéjar, con arcos mixtilíneos, cerámica vidriada y otros elementos característicos del estilo.




A los pies de la iglesia se levantó en el siglo XIII la más antigua de las torres mudéjares turolenses. Responde al modelo de torre-puerta, ya que en su planta inferior se abre un paso abovedado de cañón apuntado que permite la circulación viaria. Si pude subir a las campanas mediante una escalera de caracol que consta de 74 escalones.








Precisamente fue en el Teruel medieval cuando tuvo lugar la trágica historia de amor de Diego de Marcilla e Isabel de Segura, conocidos como los Amantes de Teruel. Sus restos descansan en el Mausoleo de los Amantes, anexo a la iglesia de San Pedro. 



El Mausoleo de los Amantes de Teruel, realizado por el escultor Juan de Ávalos, está situado junto a la iglesia y constituye el destino turístico de Teruel por excelencia. A través de diferentes salas expositivas, la visita al Mausoleo te acercará a la historia de Isabel de Segura y Diego de Marcilla y a su contexto histórico, así como a otros amores desgraciados en la historia universal.



Pero no todo es medieval. Aquí también podrás apreciar magníficos ejemplos de arquitectura modernista en la plaza del Torico, punto neurálgico de la ciudad. De esta misma época es la hermosa escalinata del paseo del Óvalo, de estilo neomudéjar.

 

















La Escalinata del Paseo del Óvalo es uno de los monumentos más emblemáticos de Teruel. Es obra del ingeniero de caminos José Torán de la Rad y fue construida entre 1920 y 1921 para comunicar la meseta sobre la que se asienta el Casco Histórico de Teruel con la estación de ferrocarril. Pone de manifiesto elementos arquitectónicos y decorativos extraídos de la tradición mudéjar local y del modernismo




Todo se hace inolvidable con su rica gastronomía, su plato estrella: El Jamón de Teruel (Denominación de Origen Protegida). ¡Inigualable!


Sim, é um presunto especia: é o de TERUEL!...

Bom apetite e bom proveito…