El interior alberga retablos y esculturas de gran valor, algunas procedentes de iglesias desaparecidas de Benavente.
Destacan una Virgen con el Niño, de talla románica, y el conjunto de la Anunciación, realizado en piedra policromada del siglo XIII, en excelente estado de conservación. Dichas imágenes se encuentran colocadas en el crucero, en los dos pilares centrales. En uno de los pilares aparece el arcángel San Gabriel que está anunciando a la Virgen la «Buena Nueva».
En el ábside central se encuentra la escultura del Padre Eterno, un calvario gótico y las bóvedas incluyen representaciones de símbolos zodiacales.
En el lado norte del crucero se puede ver un gran escudo barroco de los condes de Benavente, benefactores del templo. Sobre el escudo se encuentra grabado el emblemático lema de los Pimentel, «Más vale volando