Mostrando entradas con la etiqueta Architects. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Architects. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de marzo de 2025

Architects: The Sky, The Earth & All Between (2025)

 "Limitado a fórmulas..."

"Que veinte años no es nada..." - recitaba el histórico tango. Pero para algunos ha sido una vida completa. Y es que cuanta diferencia se percibe entre aquellos Architects que debutaban mediante Nightmares (2006) y estos que ya va por su álbum número once. Parecen otra banda incluso. De esas búsquedas marcadas por el djent y el progresivo poco queda, eran tiempos donde los ingleses pintaban como una banda en la que creer, y porque no decirlo: una de aquellas que podrían a futuro sostener al género. De algo hay que vivir, sin embargo, y es de suponer que tras sus primeros tres discos alguien les habrá recomendado abrazar un metalcore de manual como propuesta, por lo que a partir de la pasada por The here and now (2012) + Daybreaker (2013) todo cambió. Todo también se volvió (cada vez) menos interesante. Primero mediante una sucesión de discos marcados por un metal de tintes dramáticos pero monótonos hasta decir basta (Lost forever // lost together + All our gods have abandoned us) seguidos de otros que se cargaron hacia elementos más melosos (Holy hell + For those that wish to exist + The classic symptoms of a broken spirit). Y bueno, en lo que respecta a este nuevo disco hay que darles el que han intentado diversificar un tanto la experiencia, sin embargo, todo sigue sintiéndose muy pero muy pre fabricado, con intenciones comerciales demasiado evidentes y que perjudican claramente el nivel del resultado. 

De ahí que el disco cuente con las típicas idas y vueltas del género (el tándem estrofas agresivas + coros melódicos) que esta vez han complementado con una que otra cosita que se sale un poco de dicho manual pero esto siempre se manera muy tímida, casi como si estuviesen probando que podría funcionar comercialmente como para ir por ahí en un siguiente trabajo.

Abrirán, por ejemplo, con 'Elegy' + 'Whiplash', dos que apuntan a un sonido agresivo en donde Sam Carter juega con gritos y guturales (algo que dudo sea capaz de reproducir en vivo, digámoslo) para luego matizar con coros ultra melosos, algo que también desarrollarán en la olvidable 'Blackhole'. Esto a diferencia de 'Everything ends' que es pop limpio a secas y por lo mismo suena incluso refrescante al lado de esa impostación de los primeros temas. Por supuesto que el manual indica que luego deben cambiar el tono por lo que meten una ágil y acelerada 'Brain dead', y así, en adelante el álbum irá oscilando entre canciones que insisten sobre tonos adolescentes en 'Landmines' y momentos algo más contagiosos en 'Judgement day', aunque claro, nada que demasiado recordable ni tampoco capaz de sostener al disco a lo largo de los eternos cuarenta minutos que dura.

Le ha pasado a muchos. Cuando durante tanto tiempo dejas de componer en serio y te limitas únicamente a fórmulas, te pierdes, y en el caso de estos ingleses el camino se extravió hace demasiado. Y quienes apunten al fallecimiento de Tom Searle en 2016 como elemento clave en el declive de Architects estaría bueno dejaran de mentirse, que el guitarrista fue participe y protagonista también del giro de la banda. Eso escrito está.

¿Canciones? 'Elegy', 'Everything ends' y 'Judgement day'.

5/10
Nada muy especial.

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Architects: The Classic Symptoms Of A Broken Spirit (2022)

"Paso atrás por donde se mire..."

Alguna vez mencioné en una reseña de Architects que uno de los problemas que veía en esta banda era el exceso de publicaciones, eso del disco por año (o máximo dos), salvo que seas Lennon + McCartney, no ayuda a la creatividad. El caso es que aquello vuelve a aplicar para lo nuevo de los ingleses pues ni un año ha pasado desde aquel For those that wish to exist y los tenemos de regreso, y como caía de cajón: con una continuación del antecesor... pero peor. Porque cabe recordar que el de 2021 estuvo más que bien, un disco donde la banda pareció abrazar el metal pop (si, digámoslo como lo que es) pero con un tino bastante acertado, cosa que esta vez no ocurre, The classic symptoms of a broken spirit no teme ocultar sus intenciones, la de entregarte un rock hiper producido, repleto de capas que edulcoran el sonido a más no poder, las cuales no logran por cierto ocultar la dramática falta de ideas. El disco por tanto sostiene el camino del anterior, ese metal melódico, procesado, sintético pero que suena bastante más vacío esta vez. ¿Las razones? Las obvias. En un año no se te va a ocurrir demasiado por lo que no queda otra que tomar las sobras que tenías y hermosearlas en base a producción. 

Sam Carter ha perdido su registro metal, eso está claro, de ahí los susurros e intentonas limpias (agudas) que abundan en el disco, lo cual no resulta negativo per se, que es habitual en esto del metalcore el encontrarnos con vocalistas que se rompieron tras sus primeros álbumes, el problema acá se da porque las canciones no están a la altura, estas suenan repetitivas y obvias, con un exceso de azúcar evidente. Da lo mismo cual escojas acá, 'Deep fake', 'Tear gas', 'Spit the bone' o cualquiera de las que sigue, las canciones se suceden en una repetición de fórmulas constante, baterías sencillas, estrofas susurradas, coros explosivos y no mucho más. 

En lo personal nunca enganché con la movida de discos como Lost forever / Lost together (2014), al punto que a causa de aquel ni siquiera le di la oportunidad a cosas como All our gods have abandoned us (2018) o Holy hell (2018), sin embargo, más allá de los gustos de cada cual, uno oye hoy esos álbumes e identifica elementos interesantes, una batería que propone, estructuras cambiantes, etc. Todo aquello la banda lo ha perdido y si bien en 2021 insinuaron un giro interesante, un año más tarde parecen haber vuelto solo por cumplir, sin ningún compromiso real con su música. Un paso atrás por donde se mire...

¿Canciones? Ninguna.

4/10
Malo.

viernes, 5 de marzo de 2021

Architects: For Those That Wish To Exist (2021)

"Pasos fuera de la caja... " 

Inevitablemente a una banda como Architects le acabó pesando la necesidad de mantenerse publicando discos cada dos años para poder así conservar vigencia. Siete álbumes en diez años (período 2006/16) no es poca cosa, lo cual evidentemente no les entregó demasiado margen como para evolucionar una vez que decidieron abrazar con fuerza al metalcore. En medio de este proceso además, como algunos sabrán, tanto All our gods have abandoned us (2016) como Holy Hell (2018) fueron álbumes marcados por la enfermedad y muerte de Tom Searle (guitarrista fundador y hermano además del baterista de la agrupación), por lo que For those that wish to exist (revelador desde su título) puede entenderse como un trabajo de características bastante especiales en la carrera de los ingleses, uno mediante el cual Architects  al menos muestran sus deseos de continuar adelante, digamos, ese punto aparte necesario de vivir tras cualquier duelo. Porque la vida sigue, aún con el dolor a cuestas.

El caso es que finalmente y tras tres años de silencio el álbum vive entre nosotros, quince canciones que en casi una hora de duración dan muestra del momento e intenciones actuales de Architects, y ahí, cabe mencionar el que nunca se apreciaron en la banda intenciones tan marcadas por sonar tan amables. Simplificando el asunto podríamos resumir mencionando el que estamos frente a su disco más melódico a la fecha, uno que se lanza sin miedo sobre canciones gancheras y de fácil acceso, con un interesante trabajo de sintetizadores que pretende entregarle profundidad al sonido, y hasta cierto punto logran. Esto se aprecia de inmediato tras la introductoria 'Do you dream of armageddon?', la cual rápidamente procederá a la pasada por 'Black lungs', 'Giving blood', 'Discours is dead', 'Dead butterfly' y 'An ordinary extinction', una seguidilla de canciones fáciles de seguir, caracterizadas por dinámicas que en cuatro minutos son capaces de moverse bastante sin repetir patrones tan evidentes, una cuidada producción, elementos electrónicos, un trabajo de guitarras + batería impecable y una carga emocional importante que se muestra siempre presente. 

En términos vocales Sam Carter suena versátil aunque ahora matiza bastante con susurros y líneas limpias (y es normal, si los veinte no son eternos para nadie), aunque siempre habrán canciones como 'Impermanence' o 'Libertine' que conectarán con la línea agresiva de la banda. Mucho más atmosférica y etérea sonará 'Flight without frontiers' la cual dará paso a una cara b del disco nuevamente marcada por el trabajo melódico, destacando canciones como 'Animals' y 'Demi god', básicamente gracias a su contundencia, además de ese sensible cierre con arreglos orquestales titulado 'Dying is absolutely safe'

Es cierto que durante parte importante del trámite, Architects aborda ese contraste agresivo/melódico que otros ya han desarrollado y que con dos o tres canciones menos ('Little wonder' o 'Goliath' se las podrían haber ahorrado) el resultado se habría percibido más compacto, pero de todas formas el disco se las arregla para al menos dejarse oír. 

¿Canciones? 'Dead butterflies', 'Animals', 'Dying is absolutely safe'.

6,5 / 10
Cumple y algo más...


Otras reseñas de Architects:

jueves, 6 de marzo de 2014

Architects : Lost forever / Lost Together (2014)

Tan directo como olvidable

En simple: el sexto álbum de Architects gustará entre los amantes del metalcore y resultará irrelevante para el resto. Y es que estos jóvenes ingleses están de regreso con un disco que confirma las intenciones por parte de la banda de abrazar con fuerza ese metalcore de manual que otras bandas vienen trabajando desde hace bastantes años. Mucho grito, velocidad, guitarras estruendosas y un constante doble pedal adornan un sonido que por momentos suena demasiado adolescente y se termina convirtiendo en un derroche de energía que presenta poca novedad aunque como descarga de tensiones funciona. 

El principal problema que veo en Lost forever / lost together es la falta de diversidad y lo predecible del sonido. Desde el primer minuto nos encontramos con música muy directa, chillona, agresiva (Sam Carter se deja la garganta) pero poco direccionada (algo muy propio del género) , en síntesis: algo atractivo para quienes gustan del género pero nada más que eso. 

La primera mitad suena toda en un continuo que no da tregua, "Broken cross" y "Dead man talking" tienen lo suyo pero nada tampoco del otro mundo. Ahora, me ilusioné con la pausa que proponen los dos minutos de "Red hypergiant", sin embargo, "C.A.N.C.E.R" retoma nuevamente la monotonía hasta el final del álbum al punto de que "Castle in the air" y "Young is wasted on the young" parecen descaradamente ser la misma canción. Dentro de la recta final rescataría solamente (y solo por ser distinta al resto) lo melódico que suena "Colony collapse" pero el resto la verdad es que no tiene nada especialmente relevante. Un disco completamente olvidable. 

Y la pregunta queda instalada en el aire: ¿Qué habrá sido de esos Architects de los primeros tres discos? Anda a saber...

5 / 10 
Nada muy especial.