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martes, 14 de noviembre de 2023

The Rolling Stones: Hackney Diamonds (2023)

"Lejos de la decepción..."

En cierto modo los stones nos debían y se debían un álbum como este. Mirando hacia atrás, A bigger band los traía de regreso en 2005 tras ocho años de silencio y fuera de dejarnos algo fríos, acabó instalándose con el paso de los años como la despedida de una banda que no mostraba mayor interés por publicar nuevo material. Aquel período, sin embargo, se interrumpió finalmente mediante el álbum de versiones Blue & lonesome (2016), que no estuvo nada mal pero claro, seguía en el aire la sensación de que algo más fresco por parte de la leyenda debía caer y hacer justicia a la historia. El caso es que en 2019 recibimos aquel single 'Living in a ghost town' (descartada para este álbum) y si bien la ilusión volvió a iluminar, el tiempo pasó, vino la partida del eterno Charlie Watts (fallecido en 2021) y todo quedó en nada. Finalmente en pleno 2023 la respuesta a nuestros deseos ha llegado y a juzgar por los resultados nadie debería sentirse decepcionado pues Hackney diamonds no solo transmite esa sensación de haber sido compuesto, interpretado y producido con enorme cuidado sino que se encuentra por sobre el nivel que cualquiera se hubiese esperado a estas alturas del partido. Pese a lo genérico.

El álbum ha sido producido por el joven Andrew Watt (quien antes ha trabajado en éxitos de Justin Bieber o Post Malone) y aquello se nota. Desde el rock simplón y juguetón de 'Angry' (muy 'Start me up' en el guitarreo del comienzo) que el álbum desprende esa vibra que invita a pasarte un buen rato, lo cual se reiterará en la punkoide 'Bite of my head off' (con participación de Paul McCartney al bajo) o en temas melódicos bastante coreables como 'While wide world' (exquisito el solo de guitarra en esta), 'Mess it up' o 'Live by the sword' (con Elton John al piano). Ahora, esto se combinará con pasadas musicales trabajadas al detalle e interesantes en materia de arreglos como el medio tiempo 'Get close' (que hasta un saxo mete a medio tema, entregando unos aires ochenteros exquisitos al tema) o distintas baladas, algunas en tono pop como 'Depending on you' y otras que sacan a la luz la sección más blusera de la banda, como la folk 'Dreamy skies', 'Sweet sounds of heaven' junto a Lady Gaga + Stevie Wonder (y que apunta a ser la gran joya del álbum con sus siete minutos de duración, aunque si me apuran diría que los últimos dos se los podrían haber ahorrado y no pasaba nada) o 'Tell me straight', con Keith Richards como absoluto protagonista.

Hackney diamonds llega tras casi veinte años sin música original de la banda y no decepciona. Compuesto en total por la dupla Jagger + Richards (aunque Andrew Watt ha colaborado en tres canciones), el conjunto no se extiende más allá de lo necesario (excelente decisión el haberlo dejado en doce canciones) y si bien no dejamos de oír a los Stones haciendo de Stones, la lista se pasea a gusto por el abanico de sonidos que estos históricos han sabido abarcar durante su carrera e incluso se da el gusto de regalar dos a tres pequeñas joyitas. Si este será su último, pues no queda si no aplaudir y agradecer. 

¿Canciones? 'Get close' y 'Bite of my head off'.

7,5 /10
¡Muy bueno!


Otras reseñas de The rolling stones:

miércoles, 20 de enero de 2021

Vivo Recomendado: Elton John + Ray Cooper (Los Angeles, 1995)

Desde siempre Elton John fue un carismático sobre el escenario, sin embargo, bastante especial me resultó esta presentación de 1995 que me encontré por estos días, por lo que he querido recomendarla acá, en mi querido blog. Se trata de un concierto benéfico, previo a la publicación de Made in England (1995) pero que cuenta con la particularidad de ser una presentación más íntima de lo habitual, con Elton frente al piano y únicamente acompañado por Ray Cooper, un percusionista de sesión que participó en la instrumentación de doce de sus álbumes (entre otros, pues también colaboró en algún momento con David Gilmour, Roger Waters, Carly Simon o George Harrison). 

El caso es que el hecho de que el vocalista actuase únicamente junto a Ray evidencia la complicidad absoluta que existe entre estos, potenciando a nivel instrumental varias de las canciones que acá suenan e con momentos en que ambos juegan a antojo con los arreglos. También llama la atención de este concierto el que Elton si bien interpretó varios de sus hits, se dio el gusto de dejar varias "canciones obvias" afuera del repertorio de esa noche (que se yo, 'Tiny dancer', 'Goodbye yellow brick road' o 'I guess that's why the call it the blues') para regalar una serie de piezas antiguas de su repertorio y que pocas veces suelen ser interpretadas. 

En estricto rigor se visitan acá basicamente los álbumes de su primera etapa (digamos, sus setentas), omitiendo por completo sus años ochenta (etapa de la que siempre ha renegado en sus conciertos) y tocando tres canciones recientes de los discos noventeros que en esos años estaba promocionando. Los siguientes álbumes fueron abordados en este show (entre paréntesis el número de canciones interpretadas): 

Elton John/1970 (2) ,  Madman across the river/1971 (2), Honky chateau/1972 (1), Goodbye yellow brick road/1973 (2), Don't shoot me I'm only the piano player/1973 (2), Caribou/1974 (1), Rock of the westies/1975 (1), Blue moves /1976 (1), The one/1992 (2), Made in England/1995 (1)

Y las quince canciones que acá suenan son:
Comienzo al piano: Your song / The one / The last song (una sorpresa del que era en ese entonces su más reciente álbum)
Ingresa Ray Cooper: Levon / Daniel
Momento íntimo: Sorry seems to be the hardest word
Elton + Ray en todo su esplendor: Indian sunset / I think I'm gonna kill myself / Take me to the pilot 
Íntimo al piano nuevamente: Don't let the sun go down on me / Believe (que anticipa formará parte de su nuevo álbum) / Cocodrile rock (en una única versión balada)
Cierre: Bennie and the jets / Candle in the wind / Can you feel the love tonight

Que decir, un conciertazo. Elton John en su máximo esplendor 
¡Que lo disfruten!

viernes, 5 de junio de 2020

Lady Gaga: Chromatica (2020)

"Sin complicaciones..."

Tras un evidente intento creativo por desmarcarse de sus inicios y dar un salto cualitativo en su carrera, que incluyó una colaboración con Tony Bennett, un arriesgado álbum como Joanne (2016) y la participación en la banda sonora de A star is born (2018), tal parece que Lady Gaga ha decidido detenerse a tomar aire y dar en el gusto a sus fans, quienes llevaban una década clamando por un regreso a la pista de baile. De esta forma llega a nosotros Chromatica, el quinto álbum de la artista (si dejamos fuera las colaboraciones), un trabajo que en 43 minutos de duración suelta una seguidilla de canciones sencillas e inmediatas, donde cada una de ellas deja en el aire la sensación de que la vocalista, para bien y para mal, no ha querido complicarse la existencia, jugando en su terreno con temas que no superan los tres minutos de duración y no ambicionan nada más allá del hacerte pasar un buen rato. ¿Y lo logra? A momentos, si.

Hay asuntos que funcionan en Chromatica, como la idea de los tercios, por ejemplo, con interludios instrumentales ('Chromatica I, II y III') que anteceden de buena forma los que suponen ser los momentos más altos del disco. Algunos de ellos andan muy bien, me refiero a la partida a cargo de 'Alice' + 'Stupid love' (tremendo single, por cierto, y donde encontraremos el que debe ser el coro + melodía más recordable en todo el álbum) o esa segunda parte que abre con la robótica '911' (donde se le escapa un nuevo plagio a Madonna al recordar sutilmente a 'Hard Candy'), eso además de canciones como 'Fun tonight', 'Free woman' o 'Enigma', donde Gaga vuela alto en material vocal pese a que las estructuras y arreglos siempre acaban pidiendo algo más (una lástima el que se siga conformando con canciones de dos a tres minutos que no entreguen algo más allá de un coro contagioso). Algo similar ocurrirá con las colaboraciones con que cuenta el disco, algunas de ellas cumplen pero no acaban de cuajar adecuadamente, como 'Sine from above' junto a Elton John (¿qué clase de cierre es ese?) o 'Sour candy' con Blackpink, mientras que 'Rain on me' (feat. Ariana Grande) es lejos la más baja de todas sonando más conformista que nunca.

En otra arista del álbum aparecerán canciones que cuyo único fin parece ser el alargar la duración del álbum mediante lugares comunes dentro del pop actual, como 'Replay' o '1000 doves', absolutamente olvidables todas, así como el cierre a cargo de 'Babylon', cuyo único atractivo reside el volver a referenciar a Madonna (¡por enésima vez!) tanto en sus estrofas ('Angel') como en el coro ('Vogue'), cerrando así un disco de momentos, que apuesta a la segura y entrega a su gente lo que querían escuchar: un buen y contagioso disco de pop. Sin embargo, hilando más fino el conjunto deja la sensación de que el álbum es más producción y efectismo que canciones realmente notables. 

6,9 / 10
Cumple y algo más...


Otras reseñas de Lady Gaga:

martes, 17 de marzo de 2020

25 Años De... Elton John : Made In England (1995)

"El cierre definitivo de una etapa..."

Si algo habrá caracterizado la carrera de Elton John fue su carácter prolífico. Sin ir más lejos, en su primera década de carrera (sus setentas) el inglés editó la suma de trece discos mientras que en el período 1980-90 fueron nueve los álbumes lanzados. Sus fans nunca podrán quejarse por falta de material, sin embargo, como suele ocurrir con todos los artistas que producen música como quien respira, en la discografía de Elton es fácil perderse y cuesta encontrar regularidad. Es demasiada su  música, con muchísimas canciones maravillosas (compuestas en dupla como es sabido con Bernie Taupin, su fiel amigo) pero también una cantidad de relleno insustancial impresionante. Y es que al intentar sostener un ritmo de composición incesante inevitablemente Elton John acabó por terminar componiendo el mismo tipo de canciones por un largo tiempo, es decir, rock & roll de manual ('Saturday night's alright', 'The bitch is back' en los 70's, 'I'm still standing' en los 80's) + baladas marcas de la casa ('Little Jeannie', 'Blue eyes', etc) , manteniéndose a flote basicamente gracias a los singles. En este sentido 'Sleeping with the past' (1989) fue un disco que evidenció el mencionado agotamiento, álbum cargado de medios tiempos poco afortunados y donde unicamente el éxito del single 'Sacrifice' fue capaz de dar que hablar. 

Y así llegaron los 90's, década donde el vocalista debe enfrentar sus cuarenta años y junto a ello vive un importante renacer artístico, marcado claramente por su momento personal. A finales de los 80's Elton se somete a una operación de sus cuerdas vocales (lo cual acaba por engrosar su registro definitivamente) e ingresa a centros de rehabilitación por su consumo de alcohol y drogas varias. Como resultado de todo esto obtenemos a un Elton adulto y maduro en 1990-95, período donde el vocalista encuentra momentos brillantes tanto en su colaboración junto a George Michael haciendo 'Don't let the sun go down on me' (su éxito de 1974), en su participación en el Tributo a Freddie Mercury (donde interpretó de manera brillante 'Bohemian rhapsody' + 'The show must go on') o en la banda sonora para la película El rey león ('Can you feel the love tonight?' + 'Circle of life'), como en la edición en 1992 de The one, disco con el que el vocalista intentaría entrar a los 90's entre baterías electrónicas y un trabajo entre atmósferas oscuras. Toda esta gloriosa etapa catapultó nuevamente a Elton John a un primer plano y le permitió conectar además con nuevas generaciones, etapa que llegaría a su fin con la edición en 1995 de Made in England, álbum número 26 en la carrera del inglés.

Nos encontramos así frente a un disco que asienta definitivamente al Elton mayor y reflexivo, donde el vocalista oscila entre la esperanza y la incertidumbre constantemente, refiriéndose a temáticas tan personales como el sentido de pertenencia en canciones como 'Made in England' (una simpática mirada en torno a su país) , 'House', 'Latitude' (donde colabora el mítico productor George Martin en cuerdas) o la declaración de cariño/admiración que es 'Belfast' ("El rock y los tanques caminan mano a mano / Nunca vi un lugar más valiente"). También habrán palabras en torno al sufrimiento en 'Cold' ("El amor duele tanto / Corta tan profundo / Es sudor caliente y un frío temblar / Como ahogarte en tu sueño") o 'Pain' ("¿Donde naciste? / En un estado del terror / ¿Qué edad tienes? / 1994 años..."), lo que significa ser hombre en 'Men' ("Un hombre luce un maquillaje, viste su máscara/ Esconde a un niño, vive en una burbuja...") así como una directa y dulce declaración de amor en 'Please' ("Así que por favor, déjame envejecer junto a ti / Tras todo lo vivido no hay más que probar...").


Mención aparte merecen las dos grandes joyas con que cuenta el álbum, puestas en su inicio y cierre. Me refiero, por supuesto, a 'Believe' y 'Blessed'. Dos canciones donde Elton John deja todo en la interpretación. La primera es una pieza enorme y contundente que implora por la necesidad de que el amor impere entre los seres humanos mientras que la segunda es una oración dedicada al hijo que se espera con ansias, un verdadero himno respecto a la adopción homoparental además ("Hey tu / Eres un niño en mi mente / No has caminado aún, tus primeras palabras no se han dicho / Pero te juro, serás bendecido..."). Estas dos mencionadas, sumadas a 'Cold' (donde colabora Eric Clapton en la guitarra) y la dulzura de 'Latitude', se enmarcan dentro de lo más destacado del disco. Otras canciones estarán simplemente bien ('Made in England' o 'Pain') mientras que algunas no escaparán de la realidad general de la discografía de Elton John, es decir, un exceso de baladas y medios tiempos que redundan demasiado sobre la misma tecla ('House', 'Lies'). 

En el global Made in England resulta ser un álbum de momentos e irregular, un disco de tónica personal e interpretaciones contundentes. Aquí encontramos los últimos hits del vocalista, sus últimos éxitos masivos, el cierre definitivo de su etapa jovial para enfrentar así una adultez mucho más reposada y cercana a lo que hoy conocemos de él.

6,9 / 10
Cumple y algo más...



Otras reseñas de Elton John:

sábado, 29 de febrero de 2020

Ozzy Osbourne: Ordinary Man (2020)

“Una (lamentable) caricatura...”

Considerando el complejo momento de salud que Ozzy Osbourne se encuentra viviendo, era de esperar que la edición de Ordinary man viniese acompañada de una carga emocional importante. Así lo ha entendido el vocalista y los cercanos que lo asesoran, por lo que han armado entre muchos un disco que pretende definir el momento actual del príncipe de las tinieblas, un álbum que incluso huele a despedida durante algunos de sus pasajes (basta leer los títulos: ‘Goodbye’, ‘Today is the end’...) e intenta en sus casi cincuenta minutos de duración abordar varias de las aristas musicales de la carrera del vocalista. Sin embargo, han fallado. La jugada les ha quedado tan obvia e impostada (la imagen de la portada ya anticipa), carente de magia y naturalidad, que funciona efectivamente en muy pocos momentos.  

Los adelantos nos hablaban ya de un álbum caricaturesco. Primero fue un video para la predecible y genérica ‘Straight to hell’ donde pudimos ver a un Ozzy intentando hacer de si mismo y luego ‘Ordinary man’, una balada simplona que pese a sus evidentes intenciones no logra emocionar y donde ni siquiera la presencia en una estrofa del gran Elton John logra levantar el nivel de un tema que comienza y termina sin pena ni gloria. Y si los adelantos no funcionaban, el resto del trabajo tampoco mejora el nivel. 

Partiendo de la base de que jamás se logra la oscuridad pretendida, ahí bastante de la culpa recae en la producción de Andrew Watt (Justin Bieber, Post Malone, Selena Gómez,  Blink 182), quien ha híper filtrada voz de Ozzy y dado muy poco peso a las guitarras + batería en la mezcla mera, pero también en la evidente falta de inspiración que se desprende en el canción a canción. El caso es que el disco se debate entre temas de rock poco afilado y baladas que no impactan, donde una canción como ‘All my life’ se percibe pesada y carente de magia, ‘Goodbye’ o ‘Today is the end’ tienen toda la vibra oscura que en 13 de Black Sabbath tan bien funcionó (y que a la postre servirá como el verdadero epitafio en la carrera de Ozzy) pero que esta vez simplemente no anda y suena forzada (¡a la guitarra le faltan toneladas de peso!), ‘Eat me’ o ‘Scary little green men’ suenan derechamente predecibles y ‘Holy for tonight’ peca de lo mismo que ‘Ordinary man’, el manual para baladas melosas se huele a kilómetros de distancia. 

Por si todo esto no fuese suficiente problema, el disco cierra con dos colaboraciones entre Ozzy y Post Malone, ambas sin ninguna coherencia tanto entre si como con el resto del disco. De todas maneras es justo mencionar que los aires punkoides de ‘It’s a raid’ sorprenden y logran aportar frescura pero tan rápido esta acaba aparece ‘Take what you want’, de la cual solo diré que es un tema Post Malone feat. Ozzy Osbourne, es decir, no pega absolutamente nada acá. 

En definitiva, independiente del cariño y respeto que uno pueda tener frente a la figura de Ozzy Osbourne, negar que Ordinary man es un “quiero pero no puedo” en toda regla resulta un absurdo. Un popurrí de colaboraciones que dejan a entrever de manera evidente la cantidad de manos que estuvieron aquí involucradas y que lejos de impactar positivamente no han sino acabado por entregar un disco poco claro en materia de intenciones pero por sobretodo: demasiado forzado. Un álbum que no fluye ni conquista. 

5/10
Nada muy especial. 

viernes, 18 de marzo de 2016

Elton John // Wonderful Crazy Night // 2016

Vivo. 

Los grandes tienen sus rachas, y Elton John increíblemente, a sus sesenta y ocho años de edad, se encuentra viviendo "una de aquellas". Y si en 2013 nos regaló un fantástico e íntimo The diving board, tres años más tarde vuelve desde la vereda opuesta con Wonderful crazy night, un disco alegre e iluminado, un álbum que contagia vida y esperanza. Mención aparte por cierto para la portada que se ha despachado , eh? Que numerito...

El caso es que pese a las claras y marcadas diferencias entre los discos mencionados, en ambos el inglés convence con fuerza. Lo dicho, si en 2013 lo oímos reflexionando desnudo junto a su piano flotando sobre olas de melancolía, en esta ocasión percibimos a vocalista en otro tono, uno en general optimista y que musicalmente se muestra más diverso. 

Cual tonada de cantina el álbum abre con 'Wonderful crazy night' (la canción) y contagia de inmediato para lanzarse luego sobre una seguidilla de excelentes medios tiempos, destacan ahí 'In the name of you' y la balada 'A good heart' pero ciertamente 'Claw hammer' o 'Blue wonderful' no están nada mal. El tono del disco en general es ameno, se deja escuchar sin problemas y si bien mucho más allá del "buen rato" no apunta, cabe destacar el que Elton aún sea capaz de regalarnos cuatro o cinco momentos de primer nivel tras una discografía tan extensa. 

No estará entre los mejores discos de su carrera y claramente no supera al notable The diving board, sin embargo, sostiene un nivel más que digno en un momento donde el hombre, como tantos otros, podría estarse abanicando entre giras de éxitos. Que decir, un grande, un eterno al que le estaremos siempre agradecidos por todo lo entregado.

6 / 10
Bueno, cumple.

 

lunes, 19 de agosto de 2013

Lo Que Se Viene...

Discos que nos mantendrán despiertos durante esta última parte de 2013

Nine inch nails // Hesitation marks // Septiembre, 3
Ministry // From beer to eternity /7 Septiembre, 3
Sheryl Crow // Feels like home // Septiembre, 9
Janelle Monae // The electric lady // Septiembre , 10
MGMT // MGMT // Septiembre, 17
Kings of leon // Mechanical bull // Septiembre, 24
Dream theater // Dream theater // Septiembre, 24
Elton John // The diving board // Septiembre, 24
Sting // The last ship // Septiembre, 24
Korn // The paradigm shift // Octubre, 8
Pearl Jam // Lightning bolt // Octubre, 15
Arcade Fire // Reflektor // Octubre, 29

Estaremos atentos...