Mostrando entradas con la etiqueta Jeff Tweedy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jeff Tweedy. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de diciembre de 2023

Wilco: Cousin (2023)

"Falto de un mayor desangre..."

Tras una década deambulando en la intrascendencia llegó en 2022 el acústico Cruel country, una grata sorpresa y ciertamente el mejor disco de Wilco desde aquel notable The whole love (2011). El buen recibimiento obtenido sumado a que las musas seguro estaban disponibles por lo que material sobraba (de hecho, algo de tijera faltó en Cruel country) seguramente provocó el que Jeff Tweedy se decidiese rápidamente a trabajar un siguiente álbum, el clásico disco que viene empujado por el envión del anterior. Con un detalle no menor eso si: para esta ocasión y por primera vez en quince años Tweedy se ha dejado asesorar por alguien externo, aceptando los consejos y aportes de Cate Le Bon en producción, aspecto que marca positivamente este Cousin, que efectivamente suena a "las sobras de Cruel country" pero pasadas por un filtro eléctrico y atmosférico que le entrega cierto perfume particular. 

Ahora, siendo claros, tampoco es que el disco llegue demasiado lejos, se extrañan acá momentos emocionalmente grandiosos con que el antecesor si contaba, siendo este conjunto uno que se enfoca más bien en sus arreglos y ambientes a generar. Esto se aprecia con claridad en la partida a cargo de la ambiciosa 'Infinite surprise', que abre el álbum entre sonidos sucios, una estructura que va emergiendo lentamente mientras se pasea por lúgubres escenarios y una exquisita oscuridad que llama positivamente la atención. Es el tema más largo del disco (se acerca a los seis minutos) y alcanza cotas que hubiésemos querido el álbum abordase con mayor fuerza, sin embargo el global este tema será excepción más que una regla. Y si bien algo interesante hay en la depresiva 'Ten dead', con esa suciedad en el sonido que inunda su minuto final, así como en la dulce calma del delay en 'Sunlight ends', la golpeada 'Cousin' (la canción) o en las guitarras de 'Pittsburgh', parte importante del disco abordará baladas electro acústicas bastante menores que sumergen al disco en un pozo donde resulta complejo conectar. Los temas son ásperos pero bonitos a la vez ('Soldier child'), delicados y agrios ('A bowl and a pudding'), sin embargo, falta algo de mayor desangre, ese punch necesario en un disco para querer seguir ahí sumergido sin posibilidad de respirar. Porque si, hay discos capaces de mantenernos a gusto en la angustia, pero este no es uno de aquellos. 

Sin duda la pasada por Cruel country + Cousin está muy por encima respecto a lo que fue Star wars (2015) + Schmilco (2016), lo cual marca un avance para Wilco. A algunos con aquello les bastará mientras que otros les mantendrán a la banda en el olvido y la indiferencia. En lo personal me parece que acá hay cositas más que disfrutables pero no suficiente como para sentir que los nuevos buenos aires están definitivamente de regreso.

¿Canciones? 'Infinite surprise' y 'Pittsburgh'.

6,8 / 10
Cumple y algo más...


Otras reseñas de Wilco:

martes, 9 de agosto de 2022

Wilco : Cruel Country (2022)

 "De vuelta la inspiración..."

El que ocurrió con Jeff Tweedy y Wilco tras la publicación de The whole love es uno de los misterios más difíciles de resolver de la pasada década. En aquel 2011, la banda logró efectivamente sacarse la etiqueta country de la frente mediante un álbum de rock contundente, diverso y creativo, sin embargo, cosa curiosa, a aquel le siguieron una serie de discos de bajas pretensiones y escaso impacto. Al punto de llegar a este 2022 con realmente pocas expectativas frente a ellos. En ese camino fue que llegó la pandemia, la que seguramente movilizó a Tweedy a tomar la guitarra y componer desde la simpleza, retomando sus raíces sonoras estadounidenses, armando así un conjunto doble como Cruel country, veintiún canciones que en casi ochenta minutos retoman el carácter folk de la agrupación alcanzando un nivel al que no llegaban desde hace demasiado.

No hay medias tintas ni concesiones por tanto en un álbum como este, que gira completamente en torno a la figura de Tweedy, y de entrada hay que saber a que se va: canciones que viajan entre sutiles arreglos de cuerdas o piano, con un marcado énfasis en la fuerza del relato. Ahí, el disco encontrará buenos momentos, abriendo muy Bob Dylan en 'I am your mother' en una sensible reflexión ("No puedo reparar cada valla / Soy un nuevo hombre pero aún soy mi madre...") y complementando de gran forma con la sincera 'Cruel country', una donde dispara con dureza a su país ("Amo a mi país / Estúpido y cruel / Rojo, blanco y azul...") e invita a utilizar el canto como vía de escape ante la realidad ("Todo lo que tienes que hacer es cantar este coro...conmigo"). Desde ahí se sucederán canciones acústicas que se dejan oír como 'Hints' o 'Ambulence', encontrando momentos dolorosamente preciosos en 'The empty condor' o 'Tonight's the day', fuera de otros que intentan sonar algo más optimistas, como 'All across the world'.

La lista, pese a lo arisca que pinta en la propuesta (solo canciones acústicas, íntimas y que dan rienda suelta a la emocionalidad), funciona desde lo individual gracias a la potencia de los arreglos, los cuales han sido grabados en vivo en el estudio con toda la banda, espíritu que aparece en canciones que se extienden en plan jam session como 'Bird without a tail / Base of my skull' (muy George Harrison en la partida, aunque luego se transforma a otra cosa) o los ocho minutos de 'Many worlds' (¡preciosa!), y si, que el álbum podría haber sido solo uno, cerrando doce canciones de manera enorme con algo como 'The universe', pero bueno, ¿alguien podría culpar a Jeff Tweedy por dar tienda suelta a la inspiración cuando al fin ha aparecido tras tanto tiempo de sequía? Y es que si tienes dos discos en la cabeza, ¿Qué vas a hacer? ¿Guardarte uno para quien sabe cuando? ¿Con qué objetivo?.

De todas maneras, cabe mencionar que el segundo disco reúne momentos algo redundantes respecto al primero, intentando ir arriba en 'Falling apart (right now)', pasándosela bien en el country de 'A lifetime to find' o jugueteando con íntimas baladas tipo 'Hearts hard to find' ("No me importa cuando algunas personas mueren / No puedo llorar / Me pregunto por qué..."). Y puede que más allá de una que otra excepción el nivel baje un tanto, pero da igual, en tiempos donde el concepto disco luce tan obsoleto, el que Tweedy nos entregase todo lo que tenía, dándonos la opción de que oír y hasta donde oír, no admite queja alguna, es más, se agradece. Cruel country se ubica entre lo mejor que ha firmado Wilco en veinte años. 

¿Canciones? 'Cruel country', 'The empty condor', 'The universe', 'Many worlds'.

8/10
Excelente.

sábado, 4 de julio de 2020

Norah Jones : Pick Me Up Off The Floor (2020)

"Elegancia y detalles que marcan diferencia..."

En completa calma y silencio, como viene siendo desde hace un buen rato, ha llegado a nosotros el octavo álbum de Norah Jones. Artista que no cabe duda ha tenido que convivir durante toda su carrera con el cara y sello que implica el haber metido veinte años atrás canciones como 'Come away with me', 'Don't know why' o 'Sunrise' en el inconsciente colectivo para luego rápidamente haber quedado relegada al cajón del olvido por gran parte del planeta. También no es menos cierto que parte importante de este fenómeno se debe a las direcciones que la misma Norah ha decidido tomar, caminos bastante alejados de fórmulas inmediatas y donde la única excepción a la regla estuvo en la edición del exquisito Little broken hearts (2012), de los grandes discos que nos dejó la década pasada y uno que sin duda mereció mayor reconocimiento. Sin embargo, la generalidad de los trabajos de la compositora han ido en otra dirección, una que se mantiene fiel a la mixtura entre el blues y el jazz tan características de la artista. En esta linea, tras luego de un álbum muy purista como Day breaks (2016) y otro más cargado a delicadas baladas como Begin again (2019) no deja de sorprender el que tan pronto Norah Jones esté de regreso con un disco del nivel de Pick me up off the floor, compuesto y producido prácticamente en su totalidad (salvo dos canciones) por la vocalista, y un verdadero manjar para quienes venimos siguiéndola.

En materia temática la Norah Jones una vez más circula en torno a las pérdidas, la soledad y melancolía, entregando así un álbum de tonalidades oscuras pero que se encuentra muy lejos de perderse en si mismo, principalmente gracias a los inspirados arreglos con que cuenta, que están muy lejos de apostar por lo obvio. De esta forma, Pick me up off the floor funciona como un disco precioso de comienzo a fin, donde cada canción aporta un matiz en lo musical. Un álbum en donde los detalles marcan la diferencia. 

Abrirá susurrando en la delicada 'How I weep' para pronto pasar a 'Flame twin', una pieza más golpeada con un piano como protagonista, ahí donde el registro vocal de Norah no puede llegar si lo hará la música, asunto que vuelve a darse en la excelente 'Heartbroken, day after'. Muy personal sonará 'Hurts to be alone', donde habla de la necesidad de crecer en medio de la soledad, sin embargo, uno de los puntos más altos del disco llegará en el nudo de este gracias a la enorme 'Say no more', con ese sincero relato que oscila entre la decepción y resignación ("No digas más / Todas las mentiras se lavarán en la orilla / Quédate conmigo / Yo fingiré que eres todo lo que necesito..."), con un piano que se suelta a media canción encontrando momentos de intensidad. 

Mucho más blusera sonará la pasada por una profética 'This life' ("Esta vida como la conocemos ha terminado...", que fue escrita antes del confinamiento y la pandemia) + 'To live' mientras que 'I'm alive' revitalizará el álbum con sus coqueteos folk (se nota la participación en letras y producción de Jeff Tweedy de Wilco). Finalmente la recta final soltará los temas más espesos del trabajo, 'Were you watching?' + 'Stumble on my way' , aunque estos conectarán con el cierre definitivo en tono acústico de 'Heaven above' (la segunda colaboración de Jeff Tweedy en el álbum), que destaca por sus delicados arreglos de cuerdas + piano.  

De esta forma Norah Jones se ha vuelto a anotar con un álbum fabuloso, rico en matices y arreglos, un trabajo que funciona a contra corriente de lo que la vida nos pide hoy en día, un álbum para escuchar, disfrutar en calma y apreciar al detalle. Bendita sea por eso. 

8 / 10
Excelente.


Otras reseñas de Norah Jones:

martes, 20 de septiembre de 2016

Wilco : Schmilco (2016)

En exceso inofensivo.

No ha pasado demasiado, apenas un año, desde la edición de Star wars (!?!) y Wilco ya está de regreso. Ahora, como era de esperar dado el poco tiempo entre álbum y álbum, nos encontramos con trabajo continuista, que mantiene a la banda en su zona de confort apostando por un conjunto de canciones que en lo individual no encuentran un punto particularmente alto pero que en lo colectivo pretenden convencer. 

Mucha calma entonces trae este correcto pero inofensivo Schmilco, centrándose esta vez en un sonido de corte más acústico, acompañado en general de plumillas en batería, piano y un slide en guitarra que va adornando cada melodía. Algunas de ellas cumplen y si se escuchan en un momento de tranquilidad pueden disfrutarse sin problemas, como es el caso de la partida con 'Normal american kids' + 'If I ever was a child' o 'Schrug and destroy', la cual debe contar con los arreglos más bellos del álbum, sin embargo otras pasadas del trabajo se hace muy pesadas ('Common sense'... uf!) y acaban resultando ser material únicamente para seguidores de la banda. 

La simpática portada de Schmilco (que por cierto no guarda relación en absoluto con el contenido de un disco) no alcanza para salvar un trabajo que, tal como ocurrió con Star wars, acaba hundiéndose entre la conformidad y la monotonía. Y que se entienda bien:  el problema no es que el álbum sea lento, Sky blue sky (2007) fue un disco tan tranquilo como este... pero ahí había garra y fuerza, las guitarras aparecían y te golpeaban con rotundas explosiones, cosa que acá jamás ocurre. Es de esperar que para una siguiente entrega Jeff Tweedy se decida en conectar y poner de pie a la banda.  

5/10
Nada muy especial...


Otras reseñas de Wilco:
2015 // Star wars
2011 // The whole love 

viernes, 31 de julio de 2015

Wilco : Star Wars (2015)


Tras cuatro años de silencio llega a nosotros el sucesor del brillante The whole love (2011). Lo curioso es que la banda reaparece causando el menor ruido posible, regalando el disco en su web de un día para otro, con un título que parece chiste interno y un gatito en la portada. Minino que simboliza de manera bastante gráfica de que va este Star wars, un disco absolutamente inofensivo y de escasas pretensiones, un álbum que seguramente regalará uno que otro grato momento a quienes llevan un tiempo siguiendo a la banda pero dudo conquiste a nuevo público. 

En Star wars volvemos a oír el rock folk característico de Wilco, digamos, medios tiempos ya sea eléctricos o acústicos en 'More...', 'The joke explained' o 'Taste the ceiling' , algunas pasadas más dinámicas en 'Random name generator' , momentos más reflexivos en 'Where do I begin' o 'Magnetized' y alguna joyita oculta un tanto más desatada en arreglos como 'You satellite' (lo mejor que trae este disco sin ninguna duda) o 'Pickled ginger'. En general todo muy controlado, canciones que bordean los tres minutos de duración para un disco de media hora que no pretende ir mucho más allá del cómodo metro cuadrado en donde Wilco ha logrado permanecer durante los últimos años. 

Sin ser un desastre ni nada parecido Star wars queda en deuda a causa de la falta de hambre que desprende, queda enano en ese sentido frente a su antecesor, The whole love, aunque si regala uno que otro momento a sus fans. 

5/10
Nada muy especial...



Otras reseñas de Wilco:

jueves, 29 de diciembre de 2011

Wilco: The whole love (2011)

"Punto creativo altísimo..."

La idea era despedir este buen 2011 con un disco de calidad y lo más reciente de Wilco ha sido mi elección. ¿Y quienes son estos tipos? - se preguntarán seguramente algunos lectores. Y es que el "anonimato" de estos estadounidenses liderados por Jeff Tweedy no deja de ser curioso. Primero porque de novatos no tienen nada, son una agrupación que cuenta ya con casi 20 años de trayectoria y 9 discos bajo el brazo. Segundo porque dentro del mundo indie Wilco debe ser una de las bandas más reconocida de la última década (¡hasta premios Grammy han ganado!). Y tercero porque tomas cualquiera de sus 9 discos y sientes de inmediato el estar frente a una banda diferente, creativa, talentosa. De paso no entiendes como una banda de este calibre sea completamente desconocida para parte importante del mundo. ¡Que injusta que es la vida aveces! 

Lo cierto es que The whole love, décimo álbum de Wilco, confirma con cada una de sus canciones la calidad incuestionable de la agrupación y a Jeff Tweedy como uno de los grandes compositores de estos años. Un tipo al que le fluyen las grandes canciones y melodías como quien respira. Como si no costase nada componer una. 

Pero bueno, hablando ya del disco. La partida con "Art of almost" (claro postulante a la mejor canción del año) es imponente y contundente, son siete minutos soberbios que suenan a una especie de "permiso, permiso, permiso... que acá vengo yo!". Es Wilco dando vueltas en círculos por estilos y sonidos como Pedro por su casa. Sencillamente notable. Luego, más adelante se conjugarán temas muy melódicos y poperos como "I might"  o "Dawned on me", el rock en eléctrico de la fantástica "Born alone" o 'Standing O', baladas melancólicas como la hermosa "Black moon" , la acústica "Rising red lung", el folk de 'Capitol city' (muy George Harrison esta en el tono) o el cierre fantástico de la mano de los 12 minutos de "One sunday morning"

Doce canciones, sin puntos bajos. Un disco al que no se le puede pedir más, con algunos temas que cumplen y otros que se disparan muy pero muy arriba, con un equilibrio de estados perfecto y un trabajo de arreglos exquisito. Demostración de talento que acá ha encontrado una cota altísima. Si no es el disco del año, es el segundo perdiendo por cabeza contra alguna otra maravilla que vio la luz este 2011. 

¿Canciones? 'Art of almost', 'Black moon', 'Born alone'.

9/10
Brillante.