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jueves, 31 de diciembre de 2020

Nueve Menciones Honrosas Para 2020

Última entrada del año, la 118, la del record. 
Para cerrar 2020, destacaré algunas menciones honrosas, digamos, álbumes con momentos muy altos pero que por una u otra razón, como antiguamente decíamos en Chile, les faltó el gramo para el kilo y no alcanzaron a entrar entre lo más destacado del año. Vamos con la lista:

- Jarv Is...: Beyond the pale (Reseña acá)

- Hayley Williams: Petals for armor (Reseña acá)

- Sorcerer: Lamenting of the innocence (Reseña acá)

- Fleet Foxes : Shore (Reseña acá)

- Morrissey: I am not a dog on a chain (Reseña acá)

- Car seat headrest: Making a door less open (Reseña acá)

- Sepultura: Quadra (Reseña acá)

- Bruce Springsteen : Letter to you (Reseña acá)

- Draconian : Under a godless veil (Reseña acá)

A fines de enero vendrá el conteo de lo mejor de 2020. 

Y bueno, no queda sino agradecer a quienes pese a los múltiples estímulos visuales que nos bombardean a diario, continúan pasando por acá a leer y compartir ideas. Vaya acto de rebeldía el seguir leyendo en pleno 2020...

¿Mi deseo de fin de año? Que 2021 venga como tenga que venir pero nos pille firmes, valientes y creativos(as).

sábado, 14 de noviembre de 2020

Fleet Foxes : Shore (2020)

 "Abriendo nuevos y luminosos caminos..."

En pleno período de crisis y confinamiento llama la atención positivamente un álbum como el que Fleet foxes han entregado. Llama la atención porque sabemos que a un tipo como Robin Pecknold le brota por los poros la melancolía, nostalgia y profundidad, sin embargo, contrario a lo que cualquiera podría haber esperado para este año, el compositor se ha encerrado a escribir y producir un álbum que marca un claro giro respecto a lo que significó Crack-up (2017) para la banda, ese disco que los trajo de regreso tras seis años de silencio y que intentó estar a la altura de las expectativas indagando sobre atmósferas folk profundas, densas y estructuralmente complejas. En esta ocasión, sin embargo, Pecknold ha querido ir contra su naturaleza, arriesgando terreno mediante un álbum en general luminoso, con momentos alegres e incluso dulces, un conjunto que recupera de cierta forma la vibra optimista de aquel ya lejano debut de 2008, aunque sosteniendo siempre el sello identitario y característico de Fleet foxes, digamos, las clásicas armonías vocales y los arreglos folk en el sonido. 

De esta forma, la primera mitad de Shore es la que mayores luces muestra, ahí quienes creíamos que nunca esta banda podría componer una canción de pop contagiosa hemos tenido que mordernos (con gusto) la lengua ante un singlazo como 'Can I believe you', una adictiva canción que ha llegado para abrir puertas que quizás la banda debería intentar revisitar a futuro. También han abordado sonoridades similares en 'A long way past the past', aunque sin la misma efectividad, y sonado tremendamente contundentes en la enorme 'Maestranza' (donde la producción se luce al hacer brillar la instrumentación al detalle). Ahora, el resto de toda esa primera mitad del álbum sabe a gloria, con ese tierno susurro de dos minutos que abre los fuegos en 'Wading in waist-high water', el cual acabará rompiendo aguas mediante el pop agradable y acústico de 'Sunblind' (dedicada a esos músicos que han inspirado a Pecknold), todo un acierto que más adelante encontrará par en el tono de 'Young man's game', aunque el momento más alto del disco se alcanzará en la pasada por 'Jara' + 'Featherweight', la primera es un precioso medio tiempo que realiza mención a la memoria del cantautor chileno Victor Jara, mientras que la segunda es una perla que en cuatro minutos es capaz de exponer todo lo que vuelve tan especial a esta banda: suaves guitarras, un piano que se insinúa todo el tiempo para en la recta final tener su momento y vocalizaciones que erizan la piel.  

Habrá de todas formas espacio para la melancolía y profundidad en Shore, esta aparecerá durante la segunda mitad en canciones como 'I'm not my season', 'Going-to-the-sun road' o en 'Thymia', una pasada que inevitablemente se acabará volviendo algo espesa entre tanta balada y marcando el principal (y único) defecto con que carga el disco: hay un exceso de canciones (son quince en total, con once o doce estábamos más que bien). Esto provoca que temas más exploratorios e interesantes como 'Quiet air / Gioa' o 'Shore' luzcan desencajados en medio de una recta final que se vuelve algo espesa.

En definitiva, pese a ese cierre en donde el exceso de canciones acaba restando algo de fuerza, Shore es un disco que da muestras de un Robin Pecknold diferente, más luminoso e incluso liviano (en un buen sentido), lo cual lo continúa mostrando como un compositor y letrista realmente iluminado dentro de su generación.

¿Grandes canciones? 'Can I believe you', 'Jara' y 'Featherweight'

8 / 10
Excelente.


Otras reseñas de Fleet Foxes:

martes, 14 de junio de 2011

Fleet Foxes : Helplessness Blues (2011)

 "Sutiles y enormes..."

En 2008 conquistaron a la crítica y a medio mundo con su debut homónimo cargado a las armonías y al folk. Fueron catalogados en su momento como una de las propuestas más interesantes de su generación y existió consenso en que se estaba frente a uno de los buenos debut de la década pasada. 

Por todo esto , los  originarios de Seattle, no la tenían nada de fácil para este segundo lanzamiento, las expectativas estaban arriba. Lo lógico, como ocurre habitualmente en los segundos álbumes, era repetir de cierta forma la fórmula del debut y aquello es lo que Fleet foxes han realizado en estas doce canciones y cincuenta minutos de música. Aunque cuidado, que el disco pese a ser continuista se encuentra muy lejos de ser un calco del debut.

De esta forma nos encontramos ante un conjunto que replica el sonido folk del debut, con canciones acústicas que lucen de buena forma gracias a los excelentes juegos vocales que la banda desarrolla, pero sabe incorporar a la vez arreglos más complejos y oscuros. Ahí, se logran buenos momentos en la partida con 'Montezuma' o cuando la banda aumenta la intensidad en canciones como 'Bedouin dress', 'Battery kinzie', en la dulce 'Lorelai' o la tremenda 'Helplesness blues' (la canción), una de las experiencias más fantásticas que regala el álbum al subir majestuosamente los registros vocales y enlazarlos con guitarras tremendamente emocionales. De igual forma, en otra arista del álbum, este entregará espacio a la búsqueda de nuevos aires, como los que se viven en los seis minutos de aires orientales que regala 'The plans/bitter dancer o en los ocho notables minutos de 'The shrine / An argument', donde la banda se desata hacia el cierre entregando un pasaje muy caótico.

Pasan con ventaja por tanto la prueba del segundo álbum de la mano de un disco que mantiene el sonido melancólico e íntimo del alabado debut, combinando esto con oscuros juegos vocales y de guitarras. En general estamos frente a un disco parejo, que cuesta mucho digerir a la primera (no hay hits inmediatos en el álbum claramente) pero que tras cada pasada va mostrando sus buenas combinaciones de sonidos sutiles, incluso tiernos, que rapidamente derivan en pasadas más complejas. El tiempo dirá si la banda será capaz de avanzar desde este particular sonido que han sabido encontrar, por ahora no queda sino reconocer el mérito de rapidamente haber encontrado algo no resulta sencillo de hallar hoy en día: identidad.  

8 / 10  
Excelente.

miércoles, 27 de abril de 2011

Streaming de Beastie Boys, Fleet Foxes y The Antlers

Internet killed the radio business

Siempre habrán detractores pero en lo personal me declaro un agradecido de los tiempos que vivimos en cuanto a promoción de la música y el cine. Internet llegó para modificar por completo el panorama de la "industria" y el negocio de las artes. Hoy gracias a la maravilla online podemos sencillamente apagar la radio y la TV, siendo de esta manera nuestros propios programadores. Hoy conocemos la libertad, sabemos lo que es escoger y tenemos la opción de decirle que NO al negocio de la música. Aunque claro, sabemos que seguimos siendo parte de una minoría ya que gran parte de la población mantiene por opción propia su condición de oveja y solo se dedica a consumir lo que el mercado les dicta según la moda del momento. Pero bueno, no vamos a llorar por ellos sino que agradecer la oportunidad que algunos si tenemos de escoger. 

Gracias a la llegada de internet muchos artistas se han visto en la necesidad de modificar sus métodos de promoción y es así como hoy se está utilizando bastante el asunto del streaming, es decir, el colgar tu disco en alguna web de manera que los usuarios puedan oírlo de manera online. Los artistas con esto se adelantan a la filtración de los mp3 en la red logrando captar tu atención y lo más importante: te invitan a oír el disco antes que de que se realice su lanzamiento oficial.

Lo vivimos con Foo Fighters hace unas semanas y por estos días han sido Beastie Boys , Fleet Foxes y The Antlers quienes han decidido entregarnos sus discos vía online (los tres álbumes verán la luz físicamente a comienzos de mayo). Estos tres discos han sido muy esperados , entonces ¿tienes ganas de oír nueva música? Acá te dejo los enlaces para que los disfrutes mientras navegas en tu computador. ¡A disfrutar se ha dicho!

Ojo con la simpática performance del gorila que nos presenta el disco ...


Segundo disco disco luego de su aclamado debut en 2008