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jueves, 25 de agosto de 2022

MARK EITZEL. "Klamath"(2009)

 


Uno de mis discos favoritos de los 90 fue "Everclear" de American Music Club, la banda de este gran vate llamado Mark Eitzel. En plena ebullición del indie, nos quedamos enganchados a esa tristeza tenue que irradiaban una banda que venia para quedarse. 

Con el tiempo me hice con toda su discografía, y seguí muy de cerca la carrera de Mark en solitario. "Klamath" es un disco que no decepcionará a los que seguimos la estela en el cielo de esas nubes borrascosas que inundan el sentir cuando Eitzel canta. 

Como vemos con el inicio con "Like a river that reaches the sea" o con los ruidos electrónicos de "Buried treasure". "Klamath" se grabó en una cabaña en medio del bosque, quizás el mismo que aparece en la portada del disco, y la tranquilidad se nota desde el principio. Como ese vals llamado "The blood on my hands" o esa siderúrgica de la tranquilidad innata llamada "I miss you".

Pero a Mark tampoco le cuesta introducir elementos tecnológicos como vemos en "There's someone waiting", para a continuación saltar al vacío con un tema como "What do you got for me", directo a tu corazón. Y cuando la guitarra es el principal elemento de la canción, nos regala "The white of gold", una maravilla delicada y para soñar pétalos que puedan volar desde un deseo hasta la cortina interior de tu silencio. Una maravilla. 

Luego "Why i'm bullshit" que podría estar en cualquier discos de AMC, o "Remember" y esa melancolía que nace desde lo más profundo. Todo un gusto Mr.Eitzel volver a escuchar, todo un placer llenar con tu música las paredes de casa, sofocando el calor, clamando por la suavidad.


lunes, 31 de diciembre de 2018

J. MASCIS. "Elastic Days" (2018)


Qué mejor manera de decir adiós al año que con J. Mascis. Adios 2018, Hola 2019. Au revoir, bienvenidos 12 meses que están por venir. Me pongo los cascos, suelto el dedo y toco el play, suena "See you at the movies" y cierro los ojos. Es como cuando tenía 20 años y descubrí ese portento que se llamó "Green Mind".

Bueno, igual, igual, no es. Ahora Mascis se nos muestra más pausado, más folk, más a su bola. pero su voz está en el mismo sitio que en los 90. Un eterno adolescente que nos desgarró el alma cuando le vimos por Madrid presentando "Bug". "Elastic days" es un buen disco para poner el cierre a 2018, de un artista que sigue emocionándonos.

"Web so dense" es una baile de dolor y rabia donde aparece como no ese punteo tan de Mascis que sólo puede ser suyo y "I want dust" es íntima, acústica hasta que se convierte en eléctrica.. Luego viene "Sky is all we had", orfebrería de pop engalanado de suspiros y susurros.

Sigue sin fallarnos J.Mascis. Uno de nuestros héroes en aquel lejano tiempo que la memoria disuelve con el paso de la vida. Porque es irremediable el batir de alas de las horas y los días, torrente de semanas, otro calendario que tiramos a la basura. Si "Picking out the seeds" estuviese armada de guitarras furiosas y salvajes, podría estar en cualquier disco de Dinosaur jr. Aquí aparece un piano, y un breve rasgueo de cuerdas. Me la quedo también.

"Drop of me" es delicada, sin hacer ruido se retuerce mientras Mascis continua con su aventura vocal, con su juventud de cincuenta y pico de años. Como la celestial "Cut stranger", viva, elegante y como no, sentida.

Au revoir 2018. Sigue sonando el cd. Al arbitrio de su propia moda, seguidor de su arpegio elegante y sin error a equivocarnos ("Sometimes"), el disco es como sus dos anteriores trabajos en solitario, "Several shades of why" (2011) y "Tied to a star", (2014), la mejor revalida que se puede ofrecer en estas fechas.

Para el final me dejo "Wanted you around" y "Everything she shaid". Más magia sin conservantes para terminar el años. Au Revoir, 2018, voy al estudio a desempolvar "Green Mind" antes de partir hacia lo que aun no está escrito.


lunes, 2 de abril de 2018

MARK EITZEL. "Hey Mr. Ferrymen" (2017)


Tras una semana de parón por vacaciones, viajes y descanso, vuelve Discos Pensados con un señor disco de un gran artista. Y es que oyendo la canción que empieza el lp, "The last ten years", viene a mi en bloque la sensación que me produjo en los 90, el descubrimiento de American Music Club.

Era mi banda perfecta ideal para momentos de bajón y tristeza. Nada como la voz de Eitzel para encender una vela en la oscuridad, para contagiarme de silencios necesarios, de loas nocturnas que gravitaban entre arpas de melancolía.

Desde 2012 (con el bucólico "Don't be a stranger"), no sabíamos nada de él, y la verdad es que es una gozada de sensibilidad exacerbada todo "Hey Mr.Ferrymen". "An answer" es delicada y neblinosa y en "The Road" hace su aparición la guitarra de Bernand Butler para darle a la sombra más tonos de depresión.

La levedad te inunda cuando las caricias dolorosas de "Nothing and everything" encuentran su sitio en la penumbra de una calma siempre acogedora. "Mr Humphries"es la que más tensión emocional descarga con alboroto de suspiros, con el Suede Butler prestando sus cuerdas al barítono de las desgracias internas.

La voz de Mark sigue marcando el paso, sigue siendo un prodigio de esos que evocan y te llevan. "La Llorona" es una sacudida de feedbdack demoledor y "Just because" es otra estampida de lírica y sosiego, de paz y rubor.

La delicadeza que emana de "Sleep from my eyes", define a las claras, la carrera de un autor de esos necesarios para los que necesitamos huecos en las casas del corazón donde urdir maniobras de luces y encantamiento.

Mark Eitzel, de nuevo con nosotros, pulsaciones a ralentí, obras quirúgicas de dramas cotidianos, laceraciones del alma para ocasos necesarios, para lumbres calienta esperanzas.....

martes, 5 de abril de 2016

LAURA MARLING. "Short movie" (2015)

Otra voz a seguir, otro pétalo femenino sobre el firmamento de voces que dicen algo, que te atrapan. "Short movie", es el quinto disco de esta cantautora que mira por su parabrisas a Joni Mitchell y a Neil Young. Así que con dos buenos reflejos sobre el cristal se puede empezar a caminar.

En "False hope", parece una PJ Harvey, eléctrica y contundente. Pero es una excepción, porque el álbum en general es una batidora de expresiones suaves, de folk de terciopelo que acaricia y algo duele, ("I feel your love").

La joven británica de tan solo 26 años, es una buena medicina para días con lluvia y caracoles bajo toldos de hojas. "Walk alone" es todo seducción, con su marchamo de balada soportadora de caricias. También "Strange" cumple su función de antídoto contra las desgracias, con su aire setentero, helado derretido a la sombra de cien cielos.

También tiene calambres "Don't let me bring your down", aguijones pendencieros que dan paso a esa dulce letanía llamada "Easy", un motín para los antojos. "Short movie" esta empapado de espiritualidad, de calidez y de solemnidad.

Si me tengo que quedar con una, elijo, "Divine", supurando rentas de amor, moneda de cambio de lágrimas que no se ven, cadalso del dolor. También cabe destacar "Howl", otro pedazo de tema reptante, húmedo, confeccionado con el mismo material con el que se construye los recuerdos.

Otra cantautora más a poner en la lista, otro espíritu libre y valiente. Veremos hacia que páramos dirigirá la británica su vuelo futuro.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

J. MASCIS. "Tied to a star"" (2014)


El Neil Young del mundo indie sigue estando en plena forma. Esta vez aparcando a los dinosaurios en su selva particular de feedback y conmociones de corazón. Mascis ha cogido su guitarra y se ha pirado a su mundo, donde extraños seres viven bajo árboles pirados esperando quizás a un Godot cualquiera, dejándose llevar por el mundo de lo imposible.

Escuchar "Tied to a star" es un buen medicamento para tus sentidos. La suave "Me again" es una forma estupenda de empezar este viaje, sendero de dulzura de un músico maduro que esta radiante. "Every morning podia ser una pieza de su grupo de toda la vida, pero sin el armazón eléctrico. Sus punteos característicos llevan la rienda de cuatro minutos repletos de calma y buen rollismo.

¿Cuántos grupos de ahora podrían firmar joyas como "Heal the star"? Su voz gastada, letanías al servicio de la naturaleza, hippismo y psicodelia de andar por casa,  lugar donde buscar lo que es imposible hallar en la masificada urbe que todo lo engulle.

Luego te pones "Wide awake" y te imaginas un enorme bosque con setas mágicas que hacen volar la imaginación, trasvases de realidades, voces desde agujeros de imposible salida. Otra delicia más. También la electricidad de baja intensidad aparece en tracks como "Stumble", radiografía onírica de un espacio donde te puedes regodear con salmos y luces rutilantes.

"And then" despega con alas de colibrí, parece que cuesta subir a la cima, pero lo consigue. Como no, él que nos regalo discos como "Bug" o "Green mind" sigue teniendo la capacidad innata para sorprendernos, para dejarnos sin aire.

Pedir el cd por correo, abrir la caja, quitar el plástico, darle al play y surcar inspiraciones ("Trailing off"). Una aventura pues adentrarse en este álbum, seguridad de que no hay decepción, de que las flores no se marchitan con el tiempo.


viernes, 2 de marzo de 2012

HAYDEN. "Everything i long for" (1996)


Este álbum ya añejo, le recuperamos ahora desde Discos Pensados, para degustar la obra de este cantautor canadiense que desde un folk-rock desesperanzado, nos regaló un puen puñado de canciones para dias de vino mustio, para cercenar los ruidos con cuerdas acústicas de caramelos.

La traducción del titulo del cd, "todo lo que anhelo", enuncia a las claras los deseos de Hayden de que los malos rollos se acaben pronto para tocar con los dedos algo a la bicha dicha. La dylaniana "Bad as they seem" con armónica incluida le da pie a "In september" a acercarse al indie lofi, con bastante cautela, sin pasarse, sin agobios.

Hayden, tenia 20 años cuando compuso este "Everything i long for", y se le nota las ardillas en el pecho, el musgo campestre que "We don´t mind" destila con naturalidad. Año 1996, ya hace una buena carretilla de años. Me gusta la melaza de "Stern",  y los siete minutos sedosos de "Skates".

El piano suena creible en "I'm to blame", y el rock que se agencia en "Driveway", le sale e maravilla. Asi, que nos quedamos pues con este desenpolvado "Everything i long for", que nada nuevo nos descubre, pero que nos hace pasar unos buenos momentos de instrospección necesaria.


domingo, 15 de enero de 2012

MARK LANEGAN. "Scraps at midnight" (1998)


Mark Lanegan (ex-Screaming Trees), ha sabido granjearse la fama de cantor indie, dolorido, contaminado por lor ardores y la huella de Neil Young, acorralando al silencio desde su atalaya donde cabe el folk, el blues, el pequeño rock con atisbos de derrota sin luchar.

"Scraps at midnight" es tradicional, lirico, ampuloso, con la maravillosa inclusión del saxo en temas como "Wheels", donde me recuerda al universo tan personal de Mark Eitzel. "Hospital roll call" es la primera estridencia, el pistoletazo de salida que da paso a "Hotel" a un country noir apesadumbrado y funesto.

"Stay" es una balada a en toda regla para dormir burbujas, o para gritarte que te quiero. Como "Last one in the world"  queja doliente que serpentea candidez y calor. En "Waiting on a train" aparece la parte más arenisca de Lanegan, la más cercana al folk de lo cactus.

Siempre me quedare con Cohen, con Waits o Cave antes de Lanegan. A mi modo de ver la falta punto de desgarro. Pero eso no quita para que se deguste este plato con alevosía y dulzura. "Because of this", es el perfecto epilogo, con su rudeza necesaria, con el espiritu de los Trees, sobrevolando la nave de los sentidos.

Buen viaje pues con este buen cd repleto de fumigaciones para escozernos los oidos de un diletante músico con cuerda para rato.

jueves, 5 de enero de 2012

BILL CALLAHAN. "Rough travel for a rare thing" (2010)


La voz de Bill Callahan siempre ha tenido la facultad de estremecerme. Desde que le conocí con su antiguo grupo Smog en "Wild love", hasta toda la producción musical en solitario, la forma que tiene de llegar al paroxismo, despuntando emociones profundas en el oyente, le hace como uno de los más grandes cantauindies en la actualidad.

Este directo de 2010 viene a poner en vivo todas las armas de Callahan. Y la verdad es que es una gozada. Los siete minutos de "Our anniversary" son profundos, repletos de luz, capitulos de un serial de tristezas sin fin. "Diamond dancer" es una pasada que al escuchar me hace emparentarle con Lou Reed (en sus viejos momentos eh) o con el camaleón de Bowie. Si bien es otro estilo, pero les une las grandeza, el ejecutar desde unos particulares parámetros un vuelo libre.

"Bowery", es lenta, cariñosa, emocional. Y el cuasi country de "Help" electricificado y furioso hace que en este directo se muestre toda las facetas de este polifacetico artista. Cuando suenan las leves cuerdas en "Say valley maker" para de repente golpearnos con ese torrente de voz, no queda otra que quitarnos el sayo, el sombrero, o lo que sea, e invitar una copa a este tahur que desde su rincón nos hipnotiza tan gloriosamente.

Y el ritmillo vacilón de "Cold-blooded of times" es como para olvidar todas las desgracias y abrazar al que tengas más cercano y decirle que sí, que ya todo se ha acabado. Las palmas, el estribillo, el club lleno de moscas melancólicas.

Marcha que se frena al oir, "Rock bottom riser", nana despilfarradora de agonia que ahora en mi casa, sólo, a todo trapo, me sobrecoge y me hierve. Un cafe húmedo en los labios del viento, una pócima de musica en los oidos del que ama la música. Porque oir a Callahan es acertar seguro, no perder en la apuesta. Será porque su corazón, tan grande, sabe explicar mediante solfeo las aristas de la vida. 

viernes, 9 de septiembre de 2011

JOSE IGNACIO LAPIDO. "Cartografía" (2008)


José Ignacio Lapido, lider de los ya desaparecidos 091, es uno de los músicos más reputados que tenemos por estos lares. Un tipo de esos que nunca se ha desviado, que ha seguido fiel a sus conceptos en lo que a entender el mundo de la música se refiere.

"Cartografia", fue el quinto largo de Lapido, tras "En otro tiempo en otro lugar", y es una muestra más de los lugares que  transita el musico granadino. Canciones que vagan entre el folk dylaniano con algun despunte electrico. A mi modo de ver, me hubiera gustado que el album siguiera la senda de la poderosa y energética "Cuando el angel decida volver".

Pero el predominio en "Cartografia", son los tiempos de sosiego como "En el ángulo muerto", y piruetas de casi rock sureño como "Fuera del mundo real",  que me hacen menos gracia. Eso si, las letras son encomiables, repletas de aristas para sentarte en el sillón y gozar. "Largo de contar", es una muestra de ello.

"Cartografia", pues es un cd de rock de autor, de esos que el artista se explaya en como este caso, dar riendas suelta a su carisma, a sus cualidades. Reconozco que los 091 nunca fueron de mis favoritos, pero a Lapido hay que aplaudirle por sus cualidades como hacedor de buenas melodias.

Mi favorita de "Cartografia" es "El truco (en que consiste)", donde el sonido de las guitarras se deja oir, y donde a mi parecer, Lapido consigue engancharme más.

En conclusión, de agradecer pues que estos lobos esteparios del rock de aqui que se manejan con destreza en estos tiempos de confusión y medianias, sigan concendiéndonos el beneficio de la duda de que si, que aun podemos confiar en astros itinerantes que nos puedan dar algo de luz.