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Progreso y tecnología (Jorge Riechmann)


Progreso y tecnología

Para cualquiera que haya nacido dentro de la España del ‘desarrollo’, un exprimidor de naranjas es un aparato eléctrico. Los aparatos mecánicos que resultaban familiares a nuestros abuelos pueden resultarnos conocidos ya sólo por los mercadillos de trastos viejos, o acaso por haberlos visto usar en algún viaje por países ‘atrasados’ como Marruecos o Turquía.

Y, sin embargo, el exprimidos mecánico es tecnológicamente superior en todo al eléctrico: requiere menos esfuerzo físico del usuario o usuaria (sólo bajar una palanca, en lugar de pasar un rato oprimiendo una naranja en posición antinatural); es prácticamente irrompible y eterno, por la sencillez de su mecanismo; menea menos el zumo de naranja, que resulta así de mejor calidad; permite mayor autonomía, al no requerir corriente eléctrica; es ecológicamente superior por el ahorro en energía y materiales que implica ( al no consumir electricidad no contribuye al ‘efecto invernadero’ o a la nuclearización del mundo; y dura para siempre, en lugar de ser un aparato de ‘usar unos años y tirar’ como el exprimidor eléctrico ).

Esos dos aparatos son emblemáticos de nuestra situación actual: el que se identifica con el progreso – y ha conseguido anular por completo a su competidor en los países ‘desarrollados’- es el peor, y en el tránsito del uno al otro hemos traspasado un límite que una sociedad racional respetaría.

La supuesta liberación a través de la tecnología –por la vía del creciente dominio sobre la naturaleza exterior e interior del ser humano- se convierte, en aspectos decisivos de la condición humana, en una esclavización por los gadgets.

¿Seremos capaces de aprender a tiempo cual es la forma correcta, productiva, de exprimir una naranja?

Jorge Riechmann. Todo tiene un límite: ecología y transformación social. Debate. 2001


[ Decrecimiento blogetik hartua ]

Washington detrás de la Brutal Abolición del Dinero Efectivo en la India. Bancarización Forzada

[ Etxean telebistarik ez diNadanez pentsa dezaket agian ez naizela ohartu gai hontaz baina oihartzun handirik ez diotela eman ere pentsatzen diNat, bestela nonbaiten entzun edo irakurriko niNalakoan bait nagoNK. Gertaera gogorra duNK beheko hau, gertaera megapolitikoa eta ez nauNK ohartu urtebete igaro arte. Norbaitek oraindik pentsatzen al diNK telebistek eta egunkariek (gai garrantzitsuez) informatu egiten gaituztela? ]

Secreto a Voces Guardado a la Vista: Washington detrás de la Brutal Abolición del Dinero Efectivo en la India. Bancarización Forzada

Continuamos con la recopilación de estudios y artículos dedicados a la bancarización forzada de la India sufrida en 2017, y la desmonetización mundial. Sin duda el evento económico de ese año si no de la década, por encima de corruptelas americanas, crisis de las bolsas de turno y demás  propaganda. Un cataclismo local tan solo comparable en salvajismo a la política de Expansión Quantitativa iniciado en 2012 por los bancos centrales y sus "medidas anticíclicas". Lo es por la magnitud de las medidas: afectan al 20% de la sociedad humana, muestra la capacidad transformadora de un gobierno y muestra cómo una sociedad semialfabetizada, semifeudal y conservadora es literalmente absorbida, engullida, por las corporaciones bancarias sin otra posibilidad o salida que no sea adaptarse.

Pongámonos en antecedentes. En 2014 Narendra Modi presenta un proyecto de retirada de billetes de curso legal y un paquete de medidas para fomentar el comercio electrónico por medio de la asistencia bancaria, lo cuál incluye el escaneo biométrico de 1.000 millones de personas y la dotación masiva de equipos electrónicos con la excusa de luchar contra el fraude fiscal. En noviembre de 2016 se pone en marcha el proyecto por medio de una retirada masiva de efectivo que dejo áreas del país paralizado por meses. No, no necesitaron chips ni implantes, sino carnets, los e-Addhaar [4], y 6 fotos para grabar la huella dactilar biométrica y asociarla a una cuenta bancaria personal e intransferible.

La desmonetización/bancarización es un negocio redondo para todos (todos los capitalistas) : control de capitales y movimientos, todo el dinero en los bancos, acceso a impuestos y multas para el gobierno, pago, alquiler y mantenimiento de todo tipo de equipos, desde telemáticos a tarjetas para las tecnológicas y metadatos para el mejor postor.

El siguiente post de Norbert Haering estudia cómo, quién y cuándo se fraguó el plan, mostrando algo ya denunciado en este blog, que se trató de una maniobra multinacional de bancos y fondos de inversión y comercio online impulsados desde Washington que usaron al BJP, Partido Popular Hindú del mencionado presidente del gobierno Narendra Modi, como cabeza visible, un títere. No os asustéis del mamotreto, ya que los actores se repiten una y mil veces en cientos de historias esta también nos la conocemos: Wall Street, USAID, Visa, Mastercard, Gates Foundation... Sosn siempre las mismas herramientas de las mismas manos manipulando por medio de las mismas palancas para extraer dinero hasta de debajo de las piedras. Esta vez la promoción de productos digitales y electrónicos.

No, no os preocupéis, en Europa o Norteamérica no pasará, ya que los niveles de bancarización rondan el 95-97%. Pero en áreas de Sudamérica o África, con una bancarización de entre el 40 y el 75% es perfectamente posible que veamos de nuevo, en cualquier momento y por sorpresa, este tipo de medidas. ¿Hay posibilidad de defenderse contra el control y abuso bancario? Si la hay, pero hasta que llegue la Revolución Social nosotros propusimos una serie de simples medidas defensa personal económica en el Manual de Soberanía Económica.

Salud! PHkl/tctca
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Traducción tarcoteca -  A well-kept open secret: Washington is behind India’s brutal experiment of abolishing most cash - norberthaering.de  1.1.2017

El 8 noviembre de 2016, sin previo aviso, el gobierno indio declaró invalidados los dos billetes de mayor uso corriente, aboliendo más del 80% del efectivo circulante por valor. En medio de toda la conmoción y la indignación que esto causó, nadie parece haber tomado nota del papel decisivo que Washington desempeñó en esto. Sorprendente, ya que el papel de Washington solo se ha disfrazado superficialmente.

El presidente estadounidense, Barack Obama, declaró que la asociación estratégica con la India era una prioridad de su política exterior. China necesita ser gobernada. En el contexto de esta asociación, la agencia de desarrollo del gobierno de los EEUU, la USAID, negoció acuerdos de cooperación con el Ministerio de Finanzas indio. Uno de ellos tenía el objetivo declarado de hacer retroceder el uso del efectivo a favor de los pagos digitales en India y en todo el mundo.

El 8 de noviembre de 2016, el primer ministro indio Narendra Modi anunció que las dos billetes de mayor uso en las transacciones ya no podían utilizarse para pagos, con efecto casi inmediato. Los propietarios solo podían recuperar su valor colocándolos en una cuenta bancaria antes de que expirara el breve período de gracia, algo que muchas personas y empresas no pudieron hacer, debido a las largas colas frente a los bancos. La cantidad de efectivo que los bancos podían entregar a clientes individuales estaba severamente restringida. Casi la mitad de los indios [unos 600 millones] no tenían cuenta bancaria y muchos ni siquiera tienen un banco cercano. La economía india se basa principalmente en efectivo. Por lo tanto, se produjo una grave escasez de efectivo.

Los que más sufrieron fueron los más pobres y vulnerables. Tuvieron dificultades adicionales para ganarse la vida en el sector informal o pagar bienes y servicios esenciales como alimentos, medicinas u hospitales. El caos y el fraude reinó hasta diciembre.

Cuatro semanas antes

A penas cuatro semanas antes de este asalto a los indios, la USAID había anunciado el establecimiento en la India del "Catalyst: Inclusive Cashless Payment Partnership" [sistema electrónico de pago sin efectivo], con el objetivo de lograr un salto cualitativo en el pago sin efectivo en India. En su rueda de prensa de 14 de octubre 2016 dice que Catalyst "marca la próxima fase de asociación entre USAID y el Ministerio de Finanzas para facilitar la inclusión financiera universal". La declaración fue retirada de la lista de declaraciones de prensa del sitio web de USAID. Ni siquiera al filtrar las búsquedas de declaraciones con la palabra "India" lo muestra. Para encontrarla, parece ser que se tiene que saber que existe o tropezar por casualidad con ella en una búsqueda web. De hecho, esta y otras declaraciones, que antes parecían bastante aburridas, se han vuelto mucho más interesantes y reveladoras después del 8 de noviembre.

Leyendo las declaraciones en retrospectiva, resulta obvio que Catalyst y la asociación de la USAID con el Ministerio de Finanzas de la India, de donde se originó Catalyst, son poco más que herramientas que se utilizaron para preparar el asalto a todos los indios que usaban efectivo sin levantar sospecha. Incluso el nombre Catalyst suena mucho más infame, una vez que se sabe lo que sucedió el 9 de noviembre.

El Director de Incubación de Proyectos de Catalyst es Alok Gupta, quien solía ser el Director de Operaciones del World Resources Institute en Washington, que tiene a USAID como uno de sus principales patrocinadores. También fue un miembro original del equipo que desarrolló del Aadhaar, el sistema de identificación biométrica similar al Big-Brother.

Según un informe del Indian Economic Times, la USAID se ha comprometido a financiar a Catalyst durante tres años. Las cantidades se mantienen en secreto.

Badal Malick fue vicepresidente del mercado online más importante de la India, Snapdeal, antes de ser nombrado CEO de Catalyst. Comentó:
 "La misión de Catalyst es resolver múltiples problemas de coordinación que han bloqueado la penetración de pagos digitales entre comerciantes y consumidores de bajos ingresos. Esperamos crear un modelo sostenible y replicable. (...) Si bien ha habido (...) una presión concertada para pagos digitales por parte del gobierno, todavía hay una brecha de última milla cuando se trata de cuestiones de aceptación y coordinación entre comerciantes. Queremos brindar un enfoque de ecosistema holístico a estos problemas".
Diez meses antes

El problema de coordinación múltiple y el problema del ecosistema de efectivo que menciona Malick se analizaron en un informe que la USAID encargó en 2015 y presentó en enero de 2016, en el contexto de una asociación antiefectivo con el Ministerio de Finanzas indio. El comunicado de prensa sobre esta presentación tampoco está más en la lista de declaraciones de prensa de la USAID. El título del estudio fue "Beyond Cash" AQUI Más allá del efectivo.
"Los comerciantes, como los consumidores, están atrapados en los ecosistemas de efectivo, lo que inhibe su interés" en el pago digital, dijo en el informe. Dado que pocos comerciantes aceptan pagos digitales, pocos consumidores están interesados ​​en él, y dado que pocos consumidores usan pagos digitales, pocos comerciantes están interesados ​​en él. Dado que los bancos y proveedores de pago cobran tarifas por el uso del equipo o incluso simplemente por el pago digital, se necesita un fuerte impulso externo para lograr un nivel de penetración de las tarjetas que genere el interés mutuo de ambas partes en las opciones de pago digital.
Resultó en noviembre que el "enfoque ecosistémico holístico" mencionado por Malik para crear este impulso consistía simplemente en destruir el ecosistema de efectivo por un tiempo limitado y en drenarlo lentamente más tarde, al limitar la disponibilidad de efectivo de los bancos para los clientes individuales. Dado que el asalto tendría que ser sorpresa para lograr los efectos catalizadores deseados, el informe "Beyond-Cash" publicado y los protagonistas de Catalyst no pudieron describir abiertamente sus planes. Utilizaron un ingenioso truco para disfrazarlos y aún así poder hacer abiertamente los preparativos necesarios, incluso ante las audiencias de expertos. Constantemente hablaron de un experimento de campo regional que estaban ostensiblemente planeandose.

"El objetivo es tomar una ciudad e incrementar los pagos digitales 10 veces en 6 a 12 meses", dijo Malick menos de cuatro semanas antes de que se eliminara la mayor parte del dinero en efectivo en toda la India.

Para no estar limitados en su preparación a una sola ciudad, el informe Beyond-Cash-Report y Catalyst siguieron hablando de una serie de regiones que estaban examinando, para luego decidir cuál era la mejor ciudad o región para el experimento de campo. Solo en noviembre, quedó claro que toda la India sería el conejillo de indias de un impulso global para terminar con la dependencia del efectivo. Al leer una declaración del Embajador Jonathan Addleton, Director de la Misión de la USAID en la India en retrospectiva, queda claro que lo anunció sigilosamente, cuando dijo cuatro semanas antes:
"India está a la vanguardia de los esfuerzos globales para digitalizar las economías y crear nuevas oportunidades económicas que se extienden a las poblaciones difíciles de alcanzar. Catalyst apoyará estos esfuerzos al enfocarse en el desafío de hacer que las compras diarias sean sin efectivo ".
Veteranos de la guerra contra el efectivo en acción

¿Quiénes son las instituciones detrás de este ataque decisivo al efectivo? Tras la presentación del informe Beyond-Cash, USAID declaró:
"Más de 35 organizaciones clave de la India, Estados Unidos e internacionales se han asociado con el Ministerio de Finanzas y USAID en esta iniciativa". 
En el siniestro sitio web catalyst.org se puede ver que en su mayoría son proveedores de servicios de pago y Tecnologías de la Información que desean ganar dinero con pagos digitales o desde la generación de datos asociada a los usuarios. Muchos son veteranos de lo que un alto funcionario del Deutsche Bundesbank llamó la "guerra contra el efectivo de instituciones financieras interesadas" (en alemán).
Incluyen: Better Than Cash Alliance, Gates Foundation (Microsoft), Omidyar Network (eBay), Dell Foundation, MasterCard, Visa y Metlife Foundation.

La alianza Better Than Cash (Mejor que el Dinero)

La Alianza Better Than Cash, que incluye a la USAID como miembro, es mencionada por una razón. Fue fundada en 2012 para hacer retroceder el uso de efectivo a escala global. La secretaría está alojada en el Fondo de Desarrollo de Capital de las Naciones Unidas (FNUDC) en Nueva York, lo que podría tener su razón en el hecho de que esta pequeña organización bastante pobre de la ONU  se alegró de tener a la Fundación Gates en uno de los dos años anteriores y la MasterCard Foundation en los anteriores entre sus donantes más generosos.

Los miembros de la Alianza son grandes instituciones de EEUU que se verían más beneficiadas con la retirada del efectivo, es decir, las compañías de tarjetas de crédito MasterCard y Visa, y también algunas instituciones estadounidenses cuyos nombres aparecen en los libros sobre la historia de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos; a saber, Ford Foundation y USAID.

Un miembro preminente es también la Fundación Gates. La red Omidyar del fundador de eBay Pierre Omidyar y Citi son contribuyentes importantes. Casi todos ellos son socios individuales en la actual Iniciativa USAID-India para terminar con la dependencia del efectivo; en India y más allá.

La iniciativa y el programa Catalyst parecen poco más que una Alianza Better Than Cash extendida, incrementada por organizaciones indias y asiáticas con fuerte intereses comerciales en el menor uso de efectivo.

El Banco de la Reserva de la India, FMI y el Chicago Boy

La asociación que preparara la prohibición "temporal" de la mayor parte del efectivo en India coincide más o menos con la permanencia de Raghuram Rajan al frente del Reserve Bank of India RBI de septiembre de 2013 a septiembre de 2016.
- Rajan (53) había sido, y ahora es, profesor de economía en la Universidad de Chicago.
- De 2003 a 2006 fue economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington. (Este es un elemento CV que comparte con otro guerrero importante contra el efectivo, Ken Rogoff.)
- Es miembro del Grupo de los Treinta, una organización bastante sombría, donde representantes de alto rango de las principales instituciones financieras comerciales del mundo comparten sus pensamientos y planes con los presidentes de los bancos centrales más importantes, a puerta cerrada y sin minutos tomados.

Se vuelve cada vez más claro que el Grupo de los Treinta es uno de los principales centros de coordinación de la guerra mundial contra el efectivo. Su membresía incluye otros guerreros clave como Rogoff, Larry Summers y otros.

Raghuram Rajan tenía buenas razones para esperar subir aún más a los niveles más altos de las finanzas internacionales y por lo tanto tenía una buena razón para jugar bien en el juego de Washington. Él ya era presidente de la Asociación de Finanzas de los Estados Unidos y ganador inaugural del Premio Fisher-Black en investigación financiera. Ganó premios generosamente dotados de Infosys [empresa tecnológica de Narendra  Modi] para investigación económica y del Deutsche Bank de economía financiera, así como el Premio Financial Times / Goldman Sachs al mejor libro de economía. Fue nombrado indio del año por NASSCOM y banquero central del año por Euromoney y por The Banker. Se lo considera un posible sucesor de Christine Lagard al frente del FMI, pero ciertamente también puede esperar ser considerado para otros trabajos importantes en finanzas internacionales.

Como gobernador del Banco Central, al sector financiero le gustaba y respetaba a Rajan, pero no a la gente de la empresa del sector real (productor), a pesar de su inclinación a la desregulación y la reforma económica. La razón principal fue la política restrictiva monetaria que presentó y defendió firmemente. Después de ser duramente criticado por las filas del partido gobernante, declaró en junio que no buscaría un segundo mandato en septiembre. Más tarde dijo al New York Times que habría querido quedarse, pero no durante un trimestre completo. El ex Ministro de Comercio y Derecho, el Sr. Swamy, dijo con motivo de la partida de Rajan que haría felices a los industriales indios:

"Ciertamente yo lo quería fuera, y se lo dejé claro al Primer Ministro, lo más claro posible. (...) Su audiencia era esencialmente occidental, y su audiencia en India fue la sociedad trasplantada de occidente. Solían venir delegaciones a mi casa para instarme a hacer algo al respecto".

Un desastre que tuvo que suceder

Había algunas dudas de que Rajan estuviera involucrado en la preparación de este robo declarando ilegales la mayoría de los billetes indios, y debido a sus vínculos personales e institucionales y la importancia del Banco de la Reserva de la India en la provisión de dinero en efectivo. Tenía razones de peso para permanecer al margen. Después de todo, no puede haber sorprendido a nadie involucrado en el asunto que la maniobra terminase en caos y dificultades extremas, especialmente para la mayoría de los indios pobres y rurales, quienes fueron señalados como los supuestos beneficiarios de la mal llamada campaña financiera. "La USAID y sus socios habían analizado la situación ampliamente y encontraron en el informe Beyond-Cash que el 97% de las transacciones se realizaron en efectivo y que solo el 55% de los indios tenían una cuenta bancaria. También encontraron que incluso de estas cuentas bancarias, "solo el 29% se habían utilizado en los últimos tres meses".

Esto era bien conocido y daba la certeza de que, la abolición repentina de la mayor parte del efectivo causaría graves e incluso problemas subsistenciales a muchos pequeños comerciantes y productores, y a muchas personas de regiones remotas sin bancos. Cuando lo hizo, se hizo obvio, cuán falsa había sido siempre la promesa de la inclusión financiera mediante la digitalización de pagos y el retiro de efectivo. Simplemente no hay otro medio de pago que pueda competir con el efectivo en permitir a todos los que tienen tales obstáculos participar en la economía de mercado.

Sin embargo, para Visa, MasterCard y otros proveedores de servicios de pago, que no se vieron afectados por estos problemas existenciales de las masas, el asalto al efectivo fue un gran éxito, "escalando" los pagos digitales en la "región de prueba" [expandiendolo a toda la India]. Después de este caos y con todas las pérdidas que tuvieron que sufrir, es probable que todos los empresarios que pueden pagarlo se aseguren de que puedan aceptar pagos digitales en el futuro. Y los consumidores, que tienen restringida la cantidad de dinero que ahora pueden obtener de los bancos, usarán las oportunidades de pago con tarjetas, en beneficio de Visa, MasterCard y los demás miembros de la Alianza Better Than Cash extendida.

Por qué Washington libra una guerra global contra el dinero en efectivo

Los intereses comerciales de las empresas estadounidenses que dominan el negocio de TI global y los sistemas de pago son una razón importante del celo del gobierno de EEUU en su esfuerzo en reducir el uso del efectivo en todo el mundo, pero no es el único y podría no ser el más importante.

Otro motivo es el poder de vigilancia que se asocia con un mayor uso del pago digital. Las organizaciones de inteligencia de los EEUU y las empresas de TI juntas pueden vigilar literalmente todos los pagos internacionales realizados a través de los bancos y pueden controlar la mayor parte del flujo general de datos digitales. Los datos financieros tienden a ser los más importantes y valiosos.

Aún más importante, el estatus del dólar como moneda mundial de referencia y de dominio de las compañías estadounidenses en las finanzas internacionales le otorgan al gobierno de Estados Unidos un poder tremendo sobre todos los participantes en el sistema financiero formal no monetario. Pueden hacer que cualquiera se ajuste a la ley estadounidense antes que a sus propias reglas locales o internacionales. El periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung ha publicado recientemente una historia escalofriante que describe "cómo funciona eso" (en alemán). Los empleados de una empresa de cobros alemana de Geran que realizaba negocios completamente legales con Irán fueron incluidos en una lista de terroristas de los EEUU, lo cual significa que les cerraron la mayor parte del sistema financiero e incluso algunas compañías de logística ya no transportaban sus muebles. Un importante banco alemán se vio obligado a despedir a varios empleados a petición de los Estados Unidos, que no habían hecho nada indebido o ilegal.

Hay muchos más ejemplos de este tipo. Todo banco internacionalmente activo puede ser chantajeado por el gobierno de los Estados Unidos para que siga sus órdenes, ya que puede revocar su licencia para hacer negocios en los Estados Unidos o en dólaresñ lo que básicamente equivale a cerrarlos. Solo piense en el Deutsche Bank, que tuvo que negociar con el Tesoro de Estados Unidos durante meses si tendrían que pagar una multa de 14.000 millones de dólares y lo más probable es que se arruine, o largarse con 7.000 millones y sobrevivir. Si tiene el poder de llevar a la bancarrota a los bancos más grandes, incluso de los países grandes, también tiene poder sobre sus gobiernos. Este poder a través del dominio del sistema financiero y de los datos asociados ya está ahí. Mientras menos efectivo haya en uso, más amplio y seguro es, ya que el uso de efectivo es una gran vía para evadir este poder.

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Soy un paria de la ciencia

[El Salmon ediciones-en webgunetik hartu diNat dagoenekoz argitaratutako liburu baten egilearen bi hitz]  

Soy un paria de la ciencia 

Reconozco que mi desconfianza y mi hostilidad hacia la ciencia y la tecnología se basan principalmente en mi desconocimiento sobre la materia. Soy un paria de la ciencia. Por otra parte, yo mismo también suscito desconfianza y hostilidad en obreros, campesinos y jóvenes, es decir, en gente que me atribuye un saber, y por lo tanto un poder, superior al suyo. Esto provocaba en ellos un sano prejuicio, un miedo instintivo. Cuanto más trataba de hacerme entender, más aumentaban sus sospechas.
indios

Frente a la ciencia, frente a la monstruosa máquina tecnológica, yo me siento como el indio ante los caballeros españoles cubiertos de hierro, como el negro ante el revólver del colonizador. No entendían nada, o más bien sólo entendían que los otros eran más fuertes: su única defensa posible era el miedo. Los que fueron exterminados o reducidos a la esclavitud, por no hablar de la viruela y de la tuberculosis, fueron en primer lugar y sobre todo los menos tímidos, los más evolucionados, aquellos que, confraternizando y colaborando con los extranjeros, albergaban la ilusión de elevarse a su altura. Los pocos que se salvaron fueron los más obtusos, los más «atrasados», aquellos que, desde que vieran aparecer a los semidioses blancos armados con biblias, ciencia y fusiles, no claudicaron al respeto ni a la curiosidad, no adoraron el fetiche de la superioridad, no fueron seducidos por el destino de la modernidad, sino que corrieron de inmediato a ocultarse en el bosque más espeso, en el desierto, en medio de los peñascos más inaccesibles y desolados, en los territorios providenciales habitados por bestias feroces y serpientes venenosas.

(Piergiorgio Bellocchio, Somos ceros satisfechos. Próximamente…)

Una crítica social de la tecnología

Una crítica social de la tecnología

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Pocas personas cuestionan ya, hoy día, la tecnología que nos rodea. Si bien en otras latitudes y continentes se sigue realizando una defensa contra las agresiones al territorio de los estados y grandes empresas, en occidente estas luchas son más bien marginales. En un momento rebosante de conflictos sociales en los que se censura el régimen político o el modelo económico, la crítica de la técnica y del desarrollo están prácticamente ausentes en las protestas de la izquierda y se la mantiene fuera del pliego de reivindicaciones que suele empuñar.
Quienes abogan por adoptar una postura crítica frente a los cambios producidos por la tecnología, suelen suscitar rechazo e incomprensión, siendo calificados indistintamente de «tecnófobos», «ludditas», «reaccionarios» o «cavernarios». Recientemente, pude escuchar a dos personas hablando de un amigo común al que, por no tener ni microondas, ni congelador, se referían como hombre de Cromagnon. Este tipo de reacciones es síntoma del profundo arraigo que posee en las conciencias la fe en el progreso tecnológico: se trata probablemente del único gran dogma ideológico moderno cuyo peso no se ha visto mermado, a diferencia del debilitamiento de otras verdades con mayúscula como Dios, Revolución, Comunismo. Nos enfrentamos por tanto a una de las tendencias históricas más poderosas de los últimos dos siglos, y en aras de desarrollar una crítica social de la tecnología es necesario realizar unas consideraciones para aclarar esta postura.
Tecnófobos. Aunque etimológicamente significa ‘miedo a la técnica’, este término se suele asociar más bien con una posición de rechazo total a la Técnica. Esto es un sinsentido. Estar «en contra de la técnica» sería como estar en contra de respirar o caminar. Por técnica no entendemos sino los procesos que median entre el ser humano y su entorno, el modo que posee el ser humano de relacionarse con la naturaleza, sus semejantes, y él mismo; lo cual no implica que la técnica sea la esencia del ser humano (no más que el lenguaje, el pensamiento simbólico, o nuestro deseo de dar y recibir afecto), ni que todas las técnicas sean iguales.
Técnica, por otra parte, no es lo mismo que tecnología. Aunque en un principio este término designaba la disciplina que tenía la técnica como objeto de estudio, desde los tiempos de la revolución industrial pasó a ser sinónimo de tecnociencia, es decir, de la aplicación de los conocimientos científicos sobre los procesos técnicos. Pese a que el sufijo ‘logos’ le dota de un halo de racionalidad, la tecnología no es sino la técnica de la que menos comprendemos su funcionamiento, en la que menos podemos intervenir y participar, una técnica de la que estamos desposeídos, y para cuyo funcionamiento delegamos en expertos y científicos.
Ludditas. Utilizado siempre con un tono peyorativo, su significado se asimila al de tecnófobo, implicando una completa animadversión y oposición hacia la técnica. Esto falsea no obstante la realidad histórica. Los ludditas eran obreros manuales cualificados de la industria de la lana -tejedores, cardadores, hiladores, tundidores- que, en la década de 1810, combatieron la mecanización de los procesos productivos de la lana y el algodón, destrozando sistemáticamente la nueva maquinaria introducida por los patrones. Aunque la destrucción de máquinas había sido desde hacía tiempo algo habitual en las fábricas inglesas, los ludditas constituían un movimiento obrero, armado y muy bien organizado, con una fuerza y extensión inéditas -con un «carácter de osadía y ferocidad sin precedentes entre las clases bajas de este país», según decía el Annual Register de 1812. Ello motivó que el gobierno inglés desplegara en el país más tropas que las movilizadas en la guerra contra Napoleón cuatro años antes, utilizando espías, torturas, guerra sucia, infiltrados, ejecuciones extrajudiciales, etc. Fue una guerra en toda regla, y quizá la industrialización se jugó ahí su futuro. Los ludditas, tal y como ellos lo explicaban a menudo en cartas o bandos, luchaban contra «the machinery hurtful to Commonality», las máquinas dañinas con la comunidad: las que amenazaban no únicamente sus puestos de trabajo, sino su forma misma de existencia.
Un sistema técnico. Oponerse a la postura que exime a la tecnología de cualquier responsabilidad en la marcha de los cambios sociales no debe conducirnos a abrazar el enfoque opuesto, a saber: que la tecnología sea la principal responsable en fijar el rumbo de la sociedad, dictaminar su estructura, dirigir el aparato de dominación del capitalismo y obstaculizar la causa de la libertad. Recurrimos a la noción de «sistema técnico» para incidir en que la tecnología forma parte de un sistema que es a su vez económico, político, social y cultural. Investir a la Técnica de un aura superior o un espíritu inexpugnable, asimilarla, en fin, a una divinidad, supone alejarse de la comprensión de los condicionantes no-técnicos, factores en última instancia humanos que participan en la conformación de una sociedad. Y, del mismo modo que no todas las técnicas son iguales, ha habido sistemas técnicos que han dejado más autonomía a los individuos que otros sistemas. A la pregunta de si el sistema industrial y su extensión a todos los ámbitos de la vida cotidiana ha supuesto una pérdida única en la autonomía de los seres humanos, aduciremos únicamente que plantear o no esta cuestión conlleva ya una respuesta.
Comunidad, individuo y elección. La capacidad de los individuos y las comunidades para ejercer control sobre las tecnologías que atraviesan su existencia no ha sido la misma en todo lugar y momento. El margen de decisión será mayor cuanto menor sea el arco de dominio de un sistema técnico sobre la población, cuanto más autonomía posea ésta para administrar sus recursos. La fuerza de los ludditas residía en gran medida en que sus vidas no dependían, o lo hacían muy poco, del Estado o del Mercado, y su configuración en comunidad les proporcionaba unos firmes lazos (materiales y afectivos) desde los que combatir, precisamente, los esfuerzos del capital y el estado para rendirles dependientes. Hoy día vivimos en un mundo que es la consecuencia de un largo proceso, iniciado en tiempos de los ludditas, de creciente sumisión a estructuras de poder y decisión que nos imposibilita una vida al margen. Meses atrás, la palabra «luddita» resonó de nuevo por las calles de Inglaterra: los trabajadores del metro de Londres paralizaron su funcionamiento con una huelga general dirigida a detener la introducción de máquinas automáticas expendedoras de billetes que suponía la eliminación de centenares de empleos. Sin embargo, su lucha tenía lugar en el seno de un mundo en que la automatización abarca la práctica totalidad de la existencia ―incluida la de esos trabajadores, cuyo mundo no está al margen del Estado y la Técnica, sino en su mismo núcleo. Y, así y todo, la existencia aún hoy de comunidades ajenas a la lógica estatal y mercantil no garantiza la supervivencia de las mismas, ni su capacidad para impedir la penetración de elementos ajenos a sus culturas; los pueblos indígenas en Latinoamérica o en otros continentes ven cómo sus entornos desaparecen por el avance de infraestructuras, carreteras, presas, o la tala masiva de bosques, o por la introducción de la electricidad y el agua corriente en sus poblados. En este caso, sus comunidades se encuentran rodeadas de una mancha de asfalto que amenaza con sepultarlos. Así, la puerta de acero de la modernización se va cerrando en todo el planeta, obstruyendo los escasos intersticios de libertad y autonomía.
Por ello el individuo aislado que pretenda hacer frente al cambio tecnológico se encuentra condicionado por dos siglos de desposesión y pérdida de saberes. Su capacidad de elección no es la misma que la de un obrero manual del condado de Nottinghamshire a principios del siglo XIX, o el de un campesino gallego o navarro en los años sesenta del siglo pasado. El individuo, en cuanto tal, podrá moverse en un terreno de elección limitado, circunscrito a las renuncias que, más o menos, nuestra sociedad todavía permite: decisiones como no tener móvil, no utilizar transporte motorizado, cultivar sus propias hortalizas, puede que constituyan una salida frente a la artificialización de nuestras existencias, pero no es ninguna solución. Ésta debe partir desde lo colectivo, y para ello es fundamental la búsqueda de la autonomía ligada de modo inseparable a la construcción de una comunidad.
Crítica, creación, y resistencia. Nuestra tarea debe abarcar, por tanto, varios frentes. En primer lugar, debemos enarbolar la bandera de la crítica para enfrentarnos a las preguntas ¿Cómo vivimos? y ¿Cómo queremos vivir? Para responderlas, debemos cuestionar nuestras condiciones de existencia y reflexionar sobre la naturaleza de la transformación social que perseguimos. Si somos capaces de juzgar ciertas formas de organización política como incompatibles con una sociedad igualitaria, libre, y sin rastro alguno de opresión, debemos tener la valentía de preguntarnos lo mismo en lo que respecta al grado de desarrollo técnico compatible con ese tipo de sociedad que anhelamos. Si consideramos que el sistema tecnológico e industrial nos ha arrebatado las herramientas y los saberes para construir una vida libre y autónoma; si consideramos que nuestro modo de vida conlleva el expolio y la destrucción de la naturaleza y sus recursos ―acuíferos, minerales…―, la dominación y el exterminio de millones de personas en todo el planeta, nuestra sumisión al mundo del trabajo y del consumo; si pensamos que para mantener este tipo de existencia es indispensable que ese régimen de tiranía siga en pie; si estimamos, por último, que para que construir otro tipo de mundo y de relaciones no podemos partir de este mundo, nuestros pasos deben ir orientados a la creación de espacios de autonomía en los que autogestionar la mayor parte posible de los aspectos de nuestras vidas, así como practicar la insumisión y oponer resistencia ante los embates de la modernización que pretendan ahondar en nuestra dependencia e imposibilitar una relación menos artificial con nuestro entorno y nuestros semejantes. Así, es en la lucha contra infraestructuras, el AVE, el fracking, las líneas de alta tensión, la modificación genética de los alimentos, en definitiva, contra todo tipo de «máquinas dañinas con la comunidad», así como en la búsqueda de la autogestión y la autonomía, donde se juega la causa de la libertad.

JOBS, creando yonkis de la tecnología


JOBS, creando yonkis de la tecnología

Comisión de consumo Ecologistas en Acción

Unos ven lo que es posible, otros cambian lo que es posible, reza el cartel de la película Jobs, presentando al creador de Apple como un auténtico gurú. Y es que la propia marca se muestra en su publicidad como una impulsora del progreso, incluyendo, en uno de sus últimos anuncios frases como hasta que cada idea que tocamos mejore cada vida que toque.
Todo ello está muy relacionado con la imagen que se tiene en nuestra sociedad de las nuevas tecnologías y del papel tan predominante que han adoptado en nuestra forma de relacionarnos. Sin embargo, como de costumbre, a este discurso dominante le falta capacidad crítica para juzgar si en el nuevo contexto ha mejorado nuestra forma de comunicarnos y valorar hasta que punto estas tecnologías están sirviendo para cubrir necesidades básicas, a parte de tener en cuenta que quien puede disfrutar de esta tecnología es sólo parte de la población mundial.



No hace falta ser muy observador para darse cuenta que los niños ya no se juntan en la calle para jugar, los padres prefieren que se comuniquen con los otros niños desde su casa, a través del móvil o el ordenador, también es frecuente ver a un grupo de adolescentes en el cada uno presta más atención al móvil que a sus acompañantes, o a unos padres más pendientes de sus teléfonos que del hijo… En relación a esto, cada vez son más los maestros que advierten de la poca capacidad de atención de sus alumnos cuando no están viendo imágenes.

Todas estas son consecuencias de trascendencia que han adquirido en nuestras vidas las nuevas tecnologías, pero a parte de tener en cuenta estos efectos, también hay que considerar su incidencia sobre el Medioambiente y otros impactos sociales de su ciclo de vida, tema del que poco se habla. El funcionamiento de estas nuevas tecnologías genera un gran gasto de energía y de materiales, no sólo por el uso en sí de los dispositivos, también hay que tener en cuenta la necesidad de que existan enormes servidores de datos, miles de kilómetros de cableado…



A parte, para la construcción de dispositivos como los móviles, tabletas o portátiles, se necesitan gran número de minerales, como el coltán, el níquel, el cobalto, el litio… que son extraídos en distintas partes del mundo, generando un gran impacto ambiental, además, de en muchos casos, también sobre las poblaciones locales. Mientras estas nuevas tecnologías son disfrutadas en el llamado Norte económico, no sólo son fabricados en el Sur, por ser menores los costes laborales, sino que frecuentemente, cuando los dispositivos ya no funcionan, vuelven a estos países como residuos peligrosos muy contaminantes.

Comisión de consumo de Ecologistas en Acción