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23 mar 2017

calabaza y zanahorias con queso crema al horno


En casa muchas veces preparo calabaza estofada, al menos así es como siempre hemos llamado a la receta, el nombre mal o bien empleado es lo de menos, está bien rica y es una preparación que me da mucho juego pues lo mismo me resuelve una guarnición que me sirve para preparar una tortilla, una crema... unos canelones o como hoy que al final ha terminado en forma de un interesante y sabroso pastel.

ingredientes
200 g de zanahorias
200 g de calabaza
1 cebolla
200 g de queso crema
2 huevos grandes
100 ml de leche entera
275 g de arroz cocido
100-150 g de beicon
aceite y sal

queso rallado, opcional








elaboración
Pelamos la cebolla, las zanahorias y quitamos la corteza a la calabaza. Cortamos todo en dados pequeños, dejando cada ingrediente en platos separados. Ponemos a calentar en una cazuela 2-3 cucharadas de aceite, mejor no pasarnos y si vemos que la verdura pide más se lo vamos poniendo poco a poco. Cuando esté caliente añadimos la cebolla, la rehogamos hasta que esté blanda, removiéndola de vez en cuando. Añadimos la zanahoria, y mantenemos a fuego suave hasta que pierda un poco la crudeza, momento en el que incorporamos la calabaza, mezclamos todo bien, sazonamos y continuamos la cocción hasta que todo esté tierno.
Retiramos la corteza de las lonchas de beicon y las cortamos en dados. Ponemos a calentar una sartén y cuando esté bien caliente, sin echar aceite, agregamos los dados de beicon y los freímos hasta que se doren. Los mezclamos con la verdura.



Mezclamos en un bol la leche con los huevos y el queso crema. Añadimos el arroz cocido (en crudo unos dos puñados), las verduras cocinadas y mezclamos bien.
Engrasamos un molde, que pueda ir al horno, con mantequilla y espolvoreamos con pan rallado. Le damos la vuelta para retirar el exceso y vertemos dentro  la mezcla anterior. Yo he utilizado dos moldes, y en uno he espolvoreado queso rallado por encima. Horneamos unos 20 minutos en el horno precalentado a 175 ºC.
La receta original no lleva calabaza, es sólo de zanahoria cocida y el beicon no va incorporado a las verduras, se añade  por encima del pastel una vez horneado junto con pimiento verde picado y frito.



Fuente: me he basado en una receta vista en estos libros: "100 menús de temporada" y "Recetas de temporada".

17 ene 2017

pastel de puerros y mejillones


Y de las zanahorias pasamos a los puerros, que rara vez faltan en mi nevera, y con los que hago un montón de cosas; tan sólo cocidos y acompañados de una mahonesa o vinagreta tenemos una ensalada de auténtico lujo, también son el ingrediente estrella en la vichyssoise, una crema que podemos tomar caliente o fría, o en la porrusalda, plato popular de la cocina vasca, que ademas de puerro lleva patatas y en el que a veces se incluye bacalao y/o calabaza o zanahoria. Pero además de estas recetas esta hortaliza también forma parte de: guarniciones, caldos, cremas o purés, gratinados, tartas o quichés, de arroces, pasta, tortillas, croquetas ... vaya que lo utilizo mucho.


ingredientes
4 puerros, 360 g
3-4 cucharadas de aceite
200 ml de nata para cocinar
1 cucharadita de maicena
4 huevos
2 docenas y media de mejillones
sal y pimienta
mantequilla para el molde
pan rallado para el molde










elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC. Forramos un molde con papel de horno para facilitar el desmoldado, lo engrasamos y espolvoreamos con pan rallado. Reservamos.
Limpiamos los mejillones, y los ponemos en una cazuela con tapadera a fuego fuerte con un poco de vino blanco o simplemente con un poco de agua. Según se vayan abriendo los sacamos para que la carne del mejillón no quede correosa, los retiramos de la concha, los ponemos en un plato y picamos en trozos no demasiado pequeños. Reservamos el caldo.
Limpiamos también los puerros, los lavamos y cortamos en rodajas finas. Ponemos a calentar el aceite en una sartén, añadimos el puerro y lo sofreímos hasta que esté tierno. Añadimos un cazo del caldo de cocer los mejillones y dejamos reducir. No echamos sal al puerro porque el caldo de los mejillones queda salado.
Cascamos los huevos en un bol, añadimos la nata (que podemos cambiar por leche evaporada), la maicena, y lo batimos. Añadimos a esta mezcla el puerro y los mejillones, removemos y vertemos en el molde preparado. Metemos el molde al horno al baño maría y dejamos cocer unos 35-40 minutos o hasta que comprobemos que el interior está cuajado. Ya sabemos todos que cada horno es un mundo.




Dejamos reposar el pastel en el molde unos 15-20 minutos antes de desmoldarlo para que termine de cuajar, lo cortamos al gusto en porciones y servimos acompañado de una salsa mahonesa o de una salsa de tomate. Otra opción estupenda para servir de acompañamiento es una ensalada.
Para variar esta receta podemos sustituir los mejillones por gambas, por vieiras, por langostinos, por chaca o por cualquier pescado (merluza, atún, salmón...). También podemos hornear el pastel en tartaletas bien en tamaño individual o bien en tamaño grande, a modo de quiché.




7 may 2015

pastel de carne picada con mahonesa de anchoas


Este pastel es una manera sencilla y distinta de preparar la carne picada, un modo nuevo de comer lo de siempre. Es un plato muy socorrido y que tiene como ventaja añadida que se puede preparar con antelación regalándonos tiempo.
Si os gusta hacer este tipo de preparaciones veréis que la fórmula es la misma que para preparar los pasteles de pescado (cabracho, merluza...) o de verdura.
En esta ocasión lo acompañamos con una mahonesa sabor a anchoa, pero también servirá una mahonesa básica o una salsa de tomate.



ingredientes
5 huevos tamaño "L"
500 g de carne picada
200 g de salsa de tomate
200 ml de nata líquida
sal y pimienta
un poco de aceite
pan rallado y mantequilla para el molde
mahonesa de anchoas









elaboración
Salpimentamos la carne picada, a mí me gusta que sea mezcla de ternera y cerdo. Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite, cuando esté caliente salteamos la carne y la retiramos del fuego en cuanto cambie de color.
Cascamos los huevos en un bol, los batimos y añadimos la nata y la carne picada rehogada, mezclamos y batimos (opcional) un poco con la batidora, pero sin hacer un puré. Rectificamos de sal y pimienta, añadimos el tomate y mezclamos. El color de la salsa de tomate cambia mucho si la ponemos antes y la batimos.




Engrasamos ligeramente con mantequilla un molde rectangular tipo plum-cake y lo espolvoreamos con pan rallado. Si no usamos molde de silicona es mejor forrar el fondo del molde con papel de hornear dejando que este sobresalga por dos de los laterales y luego untarlo con mantequilla y pan rallado. Esto nos facilitará la tarea del desmoldado.

Una vez preparado el molde vertemos la mezcla y lo metemos en el horno al baño maría a 180 ºC durante unos 45-60 minutos o hasta que esté cuajado. También lo podemos hornear de manera directa. Antes de sacarlo comprobamos si está hecho pinchándolo con una aguja, si esta no sale limpia lo tendremos un poco más de tiempo. Si vemos que la superficie empieza a coger mucho color, lo cubrimos con papel de aluminio.




Dejamos enfriar y desmoldamos. Lo servimos frío o caliente, sobre pan tostado, sólo o acompañado como ya os he dicho de salsa de tomate o con mahonesa con sabor a anchoas...




23 mar 2015

pastel de verdel con berenjenas al ajo


Una manera más de comer este estupendo pescado de temporada, sé que a muchos no os gusta por las espinas que tiene, pero quitarlas en fresco no es tan complicado. Una receta un poco entretenida, ya que hay que retirar bien las espinas, pero no más que la receta del pastel de cabracho.
Como guarnición he hecho unos tomates asados con salsa mery.



ingredientes
600 g de verdel cocido y desmigado
2 berenjenas asadas
5 huevos tamaño "L"
1 cacito y medio de salsa de tomate
75 g de queso crema
100 ml de leche entera
aceite sal y pimienta
3-4 dientes de ajo
mantequilla y pan rallado para el molde
tomates asados con salsa mery









elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC.
Limpiamos las berenjenas y las pinchamos con un tenedor para que no revienten, las colocamos en una bandeja de horno y las asamos durante 40-60 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando. También las podemos hacer en el microondas. Las dejamos entibiar y una vez que las podamos manipular las cortamos por la mitad y retiramos la pulpa, yo he obtenido unos 300 g.
Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite y freímos ligeramente los dientes de ajo finamente picados. Una vez que hemos pasados los ajos por la sartén los añadimos a la pulpa de la berenjena y la aplastamos hasta convertirla en una pasta fina.




Limpiamos los verdeles, les quitamos la cabeza y los cocemos unos 15 minutos en un caldo corto hecho con agua, un poco de vino blanco y una juliana fina de cebolla, puerro, zanahoria, una ramita de perejil, sal y pimienta. Cuando veamos que la espina empieza a desprenderse los sacamos del caldo y los dejamos templar. Una vez que se puedan manipular limpiamos los verdeles quitando bien las espinas y las pieles, los desmenuzamos en trozos no muy grandes y reservamos.
En un bol cascamos los huevos, los batimos y añadimos el queso, el pescado bien desmigado, la leche, el tomate y la berenjena. Mezclamos bien. Rectificamos la sal y pimienta y vertemos la mezcla en un molde tipo plum-cake (o moldes individuales) previamente untado de mantequilla y pan rallado. Si no usamos molde de silicona es mejor 
forrar el fondo del molde con papel de hornear dejando que este sobresalga por dos de los laterales y luego untarlo con mantequilla y pan rallado. Esto nos facilitará la tarea del desmoldado.
Se cuece en el horno al baño maría a 200 ºC durante una hora. Antes de sacarlo comprobamos si está cuajado pinchándolo con una aguja, si esta no sale limpia lo tendremos un poco más de tiempo.



Una vez frío, lo desmoldamos y servimos en trozos acompañándolo con una salsa mahonesa, salsa rosa, salsa tártara... Yo esta vez lo he acompañado con una salsa mahonesa con sabor a pimientos del piquillos. Para hacerla he triturado 50 g de pimientos y el puré obtenido lo he mezclado con 100 g de salsa mahonesa.



7 mar 2015

paté de salmón fresco (sin horno)



Una terrina de paté que admite las más variadas combinaciones, podemos hacerlo con cualquier pescado cocinado, fresco o en conserva, cabracho, trucha, bonito, merluza o incluso marisco como mejillones...
También podemos sustituir los langostinos, por patas de cangrejo e incluso añadir un poco de salmón ahumado. Al llevar gelatina queda con cuerpo, manteniendo la forma del molde que usemos, pero también podemos reducirla e incluso prescindir de ella, en este caso nos quedará más estilo crema.
Receta en la que básicamente hay que pasar todos los ingredientes por la batidora y es estupenda para aprovechar ese pescado asado o cocido que nos haya sobrado. 


ingredientes
250 g de salmón fresco cocinado
200 g de queso de untar
100 g de colas de langostinos pelados
1-2 dientes de ajo
6 hojas de gelatina neutra
75 ml de nata para cocinar
2 huevos cocidos pequeños
agua
aceite, sal y pimienta








elaboración
Yo he usado un trozo de salmón al horno que me había quedado, si lo tienes que preparar lo salpimentas y lo haces a tu gusto. Ponemos sal a los langostinos y los salteamos en una sartén con un poco de aceite y los dientes de ajo picados. Hidratamos las láminas de gelatina en un poco de agua.



Colocamos la nata en un cazo y la calentamos, en cuanto rompa a hervir la retiramos del fuego y añadimos las láminas de gelatina bien escurridas y dejamos que se disuelvan.
En un vaso de batidora ponemos la nata aún caliente con la gelatina, los langostinos recién hechos y batimos todo. Después incorporamos el queso, los huevos cocidos pelados y partidos, el salmón desmigado (libre de espinas y piel) y el ajo. Batimos hasta que nos quede una crema. Probamos el punto de sal y damos un toque de pimienta. Repartimos la crema en recipientes y dejamos enfriar en la nevera hasta que coja cuerpo.








Fuente: María Martínez, recetas para Dukan y más



18 feb 2015

pastel de patata, beicon, jamón y queso



Un pastel de patata que podemos servir con una ensalada verde o como guarnición de carne.
Si queremos dar a este pastel un toque dulce, ponemos en el fondo del molde, antes de forrarlo con el beicon, una capa de caramelo líquido. El resultado es delicioso.
Y si queremos convertirlo en una quiché forramos un molde de tarta con masa quebrada u hojaldre y continuamos con la receta.
También podemos eliminar las patatas y poner pan, ya sea de molde o utilizando pan que nos haya quedado del día anterior. Al igual que el jamón, que lo podemos sustituir por cualquier otro tipo de embutido loncheado, por carne, por pescado o por verdura que tengamos en la nevera, todo ello cortado en trocitos pequeños.


ingredientes
1 paquete de beicon
4-6 lonchas grandes de jamón cocido
6-8 patatas medianas cocidas (800 g)
queso rallado o queso en lonchas
3 huevos grandes
200 ml de nata
50 ml de leche
sal y pimienta










elaboración
Precalentamos el horno a 190-200 ºC. Ponemos a cocer las patatas con su piel en agua con sal durante 10-15 minutos, a fuego suave para que no revienten. No estarán muy cocidas pero en el horno terminarán de hacerse, quitamos el agua y las dejamos templar bien tapadas en la misma cazuela donde las hemos cocido.




Mientras, cascamos los huevos en un bol, los batimos ligeramente y los mezclamos con la nata y la leche. Salpimentamos y reservamos.
Embadurnamos un molde con mantequilla (yo he elegido uno de 26 cm de diámetro, pero se puede hacer también en uno tipo plumcake) y lo tapizamos con las lonchas de beicon.





Una vez que podemos manipular las patatas, las pelamos y cortamos en láminas del grosor de una moneda. Colocamos en el fondo del molde una primera capa de patata (tapando bien los huecos), una segunda capa de queso rallado o en lonchas y una tercera de jamón cocido. A continuación formamos otra capa de patatas, queso y jamón para terminar con una capa de patatas. 




A continuación vertemos la mezcla de huevos, nata y leche y movemos el molde para que el líquido penetre bien hasta el fondo del pastel. Espolvoreamos con queso rallado y metemos en el horno 
precalentado, calor arriba y abajo, colocándolo en la zona media durante 25-30 minutos o hasta que el pastel se cuaje y se dore ligeramente la superficie. Si el molde es largo y estrecho tardará más tiempo.
Ya fuera del horno dejamos que repose y pierda un poco de calor y una vez templado, desmoldamos y servimos.



31 ene 2015

quiché de ramitos de coliflor


Comer coliflor en casa no es problema, nos gusta a todos, pero comerla dos días seguidos no gusta demasiado, así que es la ocasión perfecta para hacer recetas de despiste... y todos contentos. Otra opción sería haber hecho croquetas, canelones, pudin, tortilla ,ñoquis pero como aún faltaba esta tarta en el blog, me puse con ella. Una tarta que nos puede servir como primer plato o como segundo.



ingredientes
1 base de pasta quebrada
500 g de coliflor
40 g de mantequilla
5-6 filetes de anchoas
2 cucharadas de vino blanco
2 latas pequeñas de bonito en aceite
1 guindilla cayena
4 huevos tamaño "L"
2 cucharadas de nata para cocinar
4 cucharadas de besamel
sal y perejil picado







elaboración
Separamos la coliflor en ramitos y una vez limpios los ponemos a cocer en una cazuela con agua hirviendo con sal hasta que esté tierna, pero sin sobre cocerla para que no quede demasiado blanda, interesa mantener los ramitos enteros, y una vez cocida la escurrimos bien.
Extendemos la masa quebrada, forramos el fondo y las paredes de un molde de tarta, tapamos con papel de aluminio, lo llenamos de legumbres secas y lo metemos al horno precalentado a 180 ºC durante 15 minutos. Sacamos el molde del horno y retiramos las legumbres.





En una sartén, colocamos la mantequilla y cuando esté caliente sofreimos la guindilla y las anchoas desmenuzadas. Añadimos los ramitos de coliflor y los rehogamos unos minutos. Retiramos la guindilla, vertemos el vino blanco y dejamos que se evapore. Después incorporamos el atún desmenuzado y un poco de perejil picado. Removemos con cuidado y dejamos cocer durante unos minutos. Retiramos del fuego.





En un bol, batimos los huevos con un poco de sal y con la nata. Agregamos la salsa besamel y la mezcla de coliflor. Mezclamos con cuidado para no romper la coliflor y lo vertemos en el molde preparado. Metemos en el horno precalentado a 180 ºC unos 18-20 minutos o hasta que se dore la superficie. El secreto de toda quiché es no hacerla demasiado en el horno, el relleno deberá estar cuajado pero cremoso. Tener en cuenta que el calor del molde seguirá cocinando la tarta.




Fuente: del libro "La buena mesa"



29 dic 2014

quiché de foie, manzana y queso de cabra


Una de las frutas que más se utiliza en la cocina es la manzana, al menos en la mía, es una aliada perfecta para preparar todo tipo de platos tanto dulces como salados, y hoy forma parte de los ingredientes de esta tarta salada que nos hará quedar de maravilla, está tan rica que es mejor programar más de un trozo por persona, ya que seguro que se pedirá más de un "bis".

ingredientes 
1 manzana grande laminada
1 lámina de masa quebrada
150 g de foie de canard
200 g de queso de cabra
200 ml de nata para cocinar
3 huevos tamaño "L"













elaboración
La masa quebrada la podemos hacer nosotros, pero si no queremos complicarnos mucho utilizamos una lámina de pasta brisa comprada.
Una vez estirada la masa, forramos con ella el fondo y las paredes de un molde de tarta, ligeramente engrasado, pinchamos el fondo varias veces con un tenedor y la cubrimos con papel de horno presionando bien las paredes para que no se bajen al cocer, ponemos un buen puñado de legumbres secas para evitar que la pasta suba y la horneamos a 180-200 ºC durante 10-15 minutos.
Sacamos el molde del horno, retiramos las legumbres y dejamos enfriar un poco.




En el fondo de la masa horneada colocamos el foie desmenuzado, luego la manzana, y por último el queso de cabra desmenuzado. Batimos los huevos y les añadimos la nata, sazonamos este batido y cubrimos la tarta con él. La metemos en el horno, precalentado a 200-210 ºC, durante 30 minutos o hasta que esté cuajada.




Fuente: una receta del blog Hecho en casa.



8 dic 2014

pastel de bonito y espinacas


Si en la receta anterior el pastel era sólo de bonito, este además lleva espinacas, un dos por uno, verdura y pescado en un pastel salado que en casa nos gustan mucho, se puede hacer también de pescados frescos, de pescados ya salteados o aprovechar 
pescado que haya sobrado... ya que no siempre vamos a hacer croquetas o canelones. Otra idea para preparar esta misma receta sería en forma de quiché.


ingredientes
3 huevos tamaño "L"
2 latas pequeñas de atún al natural o en aceite
1 lata pequeña de pimientos rojos
150 ml de nata para cocinar
100 g de gambas peladas
100 g de espinacas frescas
50 g de queso rallado o en porciones
sal y pimienta molida









elaboración

Precalentamos el horno a 180 ºC.
Abrimos las latas de bonito y lo ponemos a escurrir bien, si es bonito en aceite este nos servirá para aliñar alguna ensalada. Una vez escurrido lo desmigamos bien.
Cascamos los huevos en un bol, añadimos la nata y el bonito, lo batimos un poco, salpimentamos al gusto y añadimos el resto de ingredientes muy bien picaditos: gambas, pimientos, espinacas y queso.




Engrasamos un molde con un poco de aceite o mantequilla y vertemos la mezcla anterior. Podemos poner por encima un poco más de queso rallado, eso al gusto, el cual habrá que añadir a los ingredientes.
Metemos el molde en el horno y lo dejamos cocer durante 35-45 minutos más o menos, como siempre el tiempo es orientativo, dependerá del tipo de molde que usemos y por supuesto de nuestro horno, ir vigilando a partir de media hora y antes de sacar comprobar que está hecho pinchando con un palillo su interior, este tiene que salir prácticamente limpio. En lugar de meter directamente el molde en el horno, también podemos ponerlo al baño maría e incluso cocerlo en el microondas.
Dejamos reposar el pastel unos minutos antes de desmoldarlo y cortarlo en porciones. Lo podemos acompañar con un poco de mahonesa o salsa rosa y como guarnición una ensalada.
También lo podemos hacer con merluza en vez de bonito.




fuente: del blog "El desván de Galatea".

21 may 2014

cuando sobra pescado... una quiché



Cuando sobra pescado de una comida, al final quién es el que acaba comiéndoselo bien para cenar o comer al día siguiente?, en casa mis hijos nunca, a no ser que me dé por hacer unas croquetas, rellenar unos pimientos, unos canelones o utilizarlo para aderezar una tortilla, pero ayer me encontré con tres trozos de pescado rebozado, una lámina de pasta brisa en la nevera, y con pocas ganas de cocinar, así que hice esta quiché, una buena ensalada y solucioné la cena a las mil maravillas.



ingredientes
1 lámina de pasta quebrada
3 trozos de pescado rebozado
unos langostinos
200 ml de nata líquida
3 huevos tamaño "L"
sal y pimienta












elaboración
La masa quebrada la podemos hacer nosotros, pero hoy he utilizado una comprada. Una vez estirada la masa, la colocamos sobre un molde de tarta desmoldable, pinchamos con el tenedor, la cubrimos con papel de horno, ponemos un buen puñado de legumbres secas y horneamos a 200 ºC durante 15-20 minutos.
Sacamos el molde del horno, retiramos las legumbres y mientras se enfría, batimos en un bol los huevos, añadimos la nata, el pescado troceado (en este caso panga), los langostinos pelados y troceados (a falta de langostinos unos palitos de cangrejo van estupendamente también), salpimentamos y mezclamos bien todo.
Ponemos la mezcla sobre la base de masa quebrada horneada, espolvoreamos un poco de queso rallado y lo metemos en el horno precalentado a 180 ºC unos 30-35 minutos.








17 dic 2013

tartaletas de calabaza con queso roquefort



Unas mini quichés, que al igual que sus hermanas mayores, admiten muchas variaciones, y dependiendo del tamaño, ya de por sí pequeño y de la cantidad que hagamos, nos pueden servir como aperitivo, entrante o ser un buen primer plato para una comida o una cena. Y en una cesta de mimbre para una merienda en el campo...


ingredientes
12 tartaletas de masa quebrada
1/2 calabacín pequeño, 125 g
200 g de calabaza asada o cocida
1 cebolleta
1 diente de ajo
100 ml de nata líquida
80 g de queso roquefort
1 huevo tamaño "L"
queso rallado
aceite, sal y pimienta









elaboración

Para las tartaletas no es necesario hacer la masa quebrada en casa, podemos usar también la comprada, yo lo hago la mayoría de las veces, para ello la extendemos y cortamos círculos de 10 cm de diámetro, esta medida es para forrar mis moldes, aquí cada uno tendrá que hacerlos según su medida. Yo para hacer 12 tartaletas necesito usar un poco más de 1 lámina de masa.
Pinchamos la masa de las tartaletas, las cubrimos con papel de hornear y las refrigeramos durante 15 minutos, las rellenamos con legumbres para evitar que la pasta suba y las horneamos unos 15-20 minutos en el horno precalentado a 180 ºC. Retiramos las legumbres y las dejamos enfriar. También es posible comprar las tartaletas listas para rellenar.




Para hacer el relleno, en una sartén con un poco de aceite caliente, ponemos a pochar la cebolla y el ajo picaditos hasta que se ablanden. Añadimos el calabacín cortado en laminitas y lo rehogamos hasta que esté tierno. Incorporamos la calabaza, triturada con un tenedor, salpimentamos y lo dejamos a fuego bajo 5 minutos más. Fuera del fuego añadimos la nata, el queso y el huevo. Mezclamos todo bien, rellenamos las tartaletas previamente preparadas y las cubrimos con un poco de queso rallado. Las metemos de nuevo al horno durante 15-20 minutos o hasta que veamos que el relleno está cuajado y el queso ligeramente dorado. 

El queso se puede cambiar por queso cabrales, por un queso azul o por cualquier otro que no te resulte tan fuerte.






24 nov 2013

quiché de espinacas y gambas







ingredientes
230 g de masa quebrada
400 g de espinacas frescas
250 g de gambas limpias
3 huevos

queso rallado
175 g de cebolla
2 dientes de ajo
200 ml de nata para cocinar
3-4 cucharadas de aceite
sal y pimienta










elaboración
En un molde de tarta, colocamos la masa quebrada estirada sin retirar el papel para hornear. Presionamos la masa por los lados y cortamos la masa sobrante y el papel para hornear que sobresalga.
Pinchamos varias veces la base con un tenedor, ponemos papel de aluminio con unas legumbres secas encima y horneamos durante 15-20 minutos a 200 ºC con el horno precalentado. Pasado este tiempo sacamos el molde del horno retiramos la legumbre, que guardamos para posteriores usos, y dejamos enfriar.





Mientras tanto pelamos y troceamos menudita la cebolla y el diente de ajo, limpiamos bien las espinacas, las retiramos el tallo, las escurrimos bien y las troceamos.
En una sartén con el aceite caliente, ponemos la cebolla y el ajo con un poco de sal, y lo dejamos pochar a fuego suave hasta que esté tierno, sin dejar que tomen color. Añadimos las espinacas, dejamos que reduzcan y las cocinamos durante 3-4 minutos. Cuando se hayan secado echamos las gambas, y en cuanto cambien de color retiramos la sartén del fuego y dejamos enfriar ligeramente.



Cascamos los huevos en un bol y los batimos, añadimos la nata, el sofrito de cebolla, ajo, gambas y espinacas, salpimentamos y mezclamos bien todo.
Ponemos la mezcla sobre la base de masa quebrada horneada, espolvoreamos un poco de queso rallado y lo metemos en el horno precalentado a 180 ºC unos 30-35 minutos.

En lugar de hacer una tarta grande, también podemos hacer tartaletas individuales.