Parece ser que hay interesados en menospreciar la carne de caballo sibilinamente, que si tal preparado tiene tal o cual porcentaje de esta carne, etc. etc. han hecho que las ventas bajen y el sector se haya resentido. Esto no es un problema que nos pueda crear problemas de salud, simplemente es un mal etiquetado, ya que no lo citan en la composición en la correspondiente etiqueta y por lo tanto es un fraude al consumidor que si compra tal carne, esta es la que le tienen que dar.
Así que hoy voy a presentar unos canelones oficiados con carne de caballo, que se puede sustituir con cualquier otra que sea más del agrado de ustedes.
Comienzo sofriendo media cebolla bien troceada,