El autodenominado Concejal de la Familia, Marco Fidel Ramírez Antonio, quedó
por fuera del nuevo Concejo de Bogotá, tras la fuerte votación que obtuvo la
Alianza Verde para el nuevo período a empezar en el 2020.
Tras escrutarse el 99,98% por los votos el partido de los pastores pentecostales,
Colombia Justa Libres, alcanzó 101.007 con un 3,5%, que le dio a esta
colectividad dos curules, y Marco Fidel Ramírez, era el tercero.
Marco Fidel Ramírez es también pastor de la Iglesia Familiar Internacional
(Iglefai) y su accionar político ha estado marcado por un deseo de llevar la
religión fundamentalista pentecostal a la política, lo que le ha valido
aparecer en titulares de prensa por acciones y mensajes en contra de los
sectores LGBTI, ateos, rockeros, artistas, feministas, etc.
Frente a los adversos resultados para él, y por la victoria de Claudia
López, a quien le hizo campaña en contra por ser una mujer lesbiana, trinó la
noche de resultados electorales diciendo:
“A partir de ahora Bogotá bajo el
yugo de Sodoma”. En referencia a la mítica historia de Sodoma y Gomorra,
en la que muchos fanáticos religiosos justifican la homofobia y la exclusión.
Ramírez llegó al Concejo de Bogotá en el 2011 con el desaparecido Partido de
Integración Nacional (PIN), que tuvo cuestionamientos de parapolítica, luego
repitió curul 2016 con el Partido Opción Ciudadana (transformación del
anterior). Y su trayectoria estuvo marcada por muchas polémicas, arengas como
“¡Vale la pena servir al Señor!”, en los que puesto parecía más un púlpito de
una iglesia de garaje que una curul.
Una vez posesionado, el pastor Ramírez inició su persecución contra los
sectores LGBTI, acusando de “vulgares” e “inmorales” espacios televisivos para
la comunidad LGBTI en Canal Capital. Luego, tuvo la osadía de pedirle a su
entonces director, Hollman Morris, que revelara los nombres de las personas que
en este canal público fueran gays, lesbianas, transexuales, bisexuales o
intersexuales.
Esto generó un gran malestar porque es inadmisible que el pastor deseara
realizar una purga de las personas, que, en su entender, no deberían ser parte
de una planta de personal. Sin embargo, el concejal respondió rechazando toda
noción de pluralismo y convivencia.
“Tolerancia es la palabra favorita de quienes aman la inmoralidad sexual
y contemporizan con la perversión de una sociedad atea y confundida”,
afirmó en su cuenta de Facebook en octubre de 2013.
Su antorcha fanática se encendería días después al pedir que en Bogotá se
prohibiera el Halloween, según él, por ser una celebración satánica. Ya en el
2014 pidió vetar el video Shakira, ‘
Can´t remember to forget you’,
porque -según el pastor- incita a los jóvenes al tabaquismo y el lesbianismo,
luego pidió prohibir la presentación de Calle 13 bajo el argumento que sus
letras “envenenan a los jóvenes”, Y a la mejor usanza de muchos talibanes cristianos, respondió jugándose la
carta de que los fundamentalistas cristianos son objeto de persecución, cuando
él inició una inquisición evangélica, en la medida de sus posibilidades.
“Amenazada
como nunca está hoy la libertad religiosa en Colombia, por el ateísmo, el
homosexualismo y el relativismo que campean amenazantes", llegó a
declarar en septiembre de 2014.
Declaraciones similares, de clara ateofobia y homofobia llevaron a un
plantón de protesta, al que respondió que era un intento de imponer una
“dictadura de la diversidad sexual”, cuando todo apunta que él, y religiosos
similares, son los que en verdad buscan una dictadura bíblica en un estado
plural y laico.
En su delirio homofóbico, ve intentos de homosexualizar la sociedad, en
todas partes. En el 2017 pidió a los padres que no llevaran a sus hijos a ver
“La Bella y la Bestia” porque incluía una pareja del mismo sexo en unos
personajes secundarios. Este año cargó contra "Toy Story 4",
por "difundir la ideología de género"
En el 2014 lamentó en su twitter el suicidio de Sergio Urrego, pero con sus
discursos homofóbicos fue parte del ambiente de discriminación que empujaron a
este joven homosexual a terminar con su vida.
En 2016 fue un abanderado de las marchas contra la revisión de manuales de
convivencia para evitar la discriminación de estudiantes LGBTI, so pretexto de
querer adoctrinar a los niños en la “ideología de género”. Para ello
concovó a una marcha que, en redes sociales, divulgaron dibujos de parejas
homosexuales y lesbianas durmiendo jutas, y que afirmaron, falsamente, que eran
parte de unas cartillas para “homosexualizar a los niños”.
La ira inquisidora del pastor Ramírez también se ensañó contra el rock. En
el 2018 emprendió una campaña contra la presentación de una banda de Metal
llamada Marduk, la que se iba a presentar en un evento privado. “
No
permitamos que la banda satánica y blasfema Marduk ofenda a Jesús y nos traiga
maldición envenenando a los jóvenes con el satanismo”, dijo el pastor.
Ramírez inició un cabildeo que llevó a que a que el entonces secretario de
Gobierno Miguel Uribe Turbay, en contraprestación a los cristianos por sus
votos a Peñalosa, lograra impedir la presentación de Marduk. Cabe señalar que
Ramírez obtuvo la aprobación del Bogotá Gospel, evento musical de adoración
evangélica cada año con dineros públicos. En el trámite de este Acuerdo
Distrital impidió la participación de activistas pro laicidad que querían
evidenciar que este evento, presuntamente neutral y cultural, es netamente religioso
y participan bandas con visto bueno de pastores cristianos. Una total violación
al Estado Laico.
En el presente año hizo cambiar el nombre de la estación de Profamilia,
porque según él promueve la inmoralidad sexual. Hay que recordar que Ramírez es
contrario a la educación sexual integral y al aborto, a pesar que la Corte
Constitucional lo despenalizó en tres casos: violación, malformación fetal
grave y riesgo de vida de la madre. En el 2012 se opuso a un proyecto que
buscaba poner dispensadores de condones. Es un enemigo jurado de los derechos
sexuales y reproductivos.
El concejal cristiano siempre argumentó que él hacía todo esto por defender
“los principios y los valores”. No obstante, en febrero de 2014 fue acusado de
seguir cuestas pornográficas en Twitter, a lo que respondió que había sido
hackeado. Pero más grave que esa presunta doble moral, ya que ver porno no
tiene nada de malo, es que en el 2017 después de haberse rasgado las vestiduras
por “los niños que iban a ser homosexualizados” con unas inexistentes
cartillas, guardó sepulcral silencio frente a los casos de abuso sexual por
sacerdotes en la Diócesis de Cali y otros lugares. Al parecer las banderas de
los principios y valores se limitan a condenar la homosexualidad, el sexo
prematrimonial, los métodos anticonceptivos y el aborto.
Sin embargo, no todo fue inquisición en este comunicador de la Universidad
de la Sabana. Si algo hay que resaltar en Marco Fidel Ramírez, es que se mostró
firme en la defensa de la Reserva Thomas van der Hammen, los humedales y del
aire limpio. Una acción que llevó valiente y admirablemente, aunque no pareció
de gran importancia a los otros concejales y representantes cristianos, como
los del MIRA o de Colombia Justa Libres. Sin embargo, estas banderas ahora pueden
ser defendidas por concejales alternativos, que no lleven el odio, el
clericalismo, la homofobia y el desprecio a la separación Estado – Iglesias.
El Partido de Marco Fidel Ramírez, Colombia Justa Libre, tuvo otras derrotas
como la de David Gerardo Cote, impulsor del Engativá Gospel en el que la
iglesia de su padre, al parecer se vio beneficiada, mientras era edil; La de
Miguel Polo Polo en su aspiración a la Alcaldía de Tolú, y, por supuesto, la
aspiración de Miguel Uribe Turbay a la Alcaldía de Bogotá, por ellos apoyada
con muchas oraciones y sermones. También resultó quemado el fanático católico
Carlos Leyva, del Partido Conservador.
Las anteriores noticias son un aire fresco para las libertades y un freno,
momentáneo, a ese intento de los fanáticos religiosos por acabar la laicidad
estatal y avanzar en la clericalización del país.
Obviamente, no todas las noticias son buenas. También enemigos de la
laicidad, como Sara Castellanos llegarán al Concejo. Y otro Marco Fidel, esta
vez Acosta Rico, pastor de la “Iglesia Dios está formando un pueblo” y cercano
al clericalista Pastor y Senador John Milton Rodríguez, estarán con agendas
antiderechos y antilaicas. Pero, el hecho de poder decirle a Marco Fidel
Ramírez a final de año “ex concejal” es un alivio inmenso que hoy
librepensadores, rockeros, feministas, sectores LGBTI, ateos y agnósticos
estamos juntos celebrando.
Bien ido Marco Fidel. ¡No te extrañaremos!