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martes, 14 de abril de 2015

Atención: Pastores cristianos donarán todos sus ingresos a los huérfanos!


¡Atención! Los pastores César Castellanos (Misión Carismática Internacional), Patricia y Ricardo Rodríguez (Iglesia Avivamiento) han anunciado que destinarán semanalmente doscientos millones de pesos semanalmente (unos 75,000 euros o 79,133 dólares estadounidenses al precio de hoy) de sus ingresos de diezmos y ofrendas de sus megaiglesias para subsidiar la adopción de los once mil niños abandonados por parejas heterosexuales en Colombia. Esto para que las parejas homosexuales no puedan adoptar ni uno solo.

En realidad lo anterior nunca fue anunciado. Lo único que se sabe es que ellos consideran más ético que esos once mil niños se queden sin ser adoptados antes que estén con una pareja homosexual - a la que consideran una abominación, según la Biblia. 

Paradojicamente enriquecerse con la credulidad de la gente no es inmoral, ni mucho menos abominable.

Ver: La adopción homoparental a la luz de las evidencias refuta a los religiosos homófobos

sábado, 21 de junio de 2014

¿El sentido moral viene del simio o de Dios?

El 16 de septiembre es el aniversario de la nefasta “Noche de los lápices”, esa infame serie de secuestros, torturas y desapariciones de 10 estudiantes de secundaria en 1976 durante la dictadura en Argentina. Lamentablemente muchos de los hechos de las dictaduras del Cono Sur  estuvieron amparados por altos miembros del
clero de la Iglesia católica.
 Con seguridad, pensaban ellos, era mejor bendecir estos excesos que permitir el avance del satánico comunismo.
Más recientemente, talibanes han atacado a niñas con ácido como castigo por ir a estudiar. Para ellos, los guardianes y promotores de la sharia (ley islámica) en Afganistán, el lugar de las mujeres es en la casa y la escuela solo las ensalza para seguir profesiones liberales y no ser sumisas a sus esposos como lo dicta el Corán. Al parecer la religión no siempre promueve la bondad.
Muchos en este momento podrán objetar que lo que hagan los clérigos no empaña a todos los creyentes, o que un “verdadero” cristiano o un “verdadero” musulmán no dañarían a su prójimo. Otros podrán decir que este autor solo busca desacreditar la religión cuando ésta ha hecho muchas cosas buenas: colectas, brigadas de salud, cobertura educativa, asistencia a damnificados, etc. Pero lo que deseo analizar no es si las religiones han hecho cosas buenas, sino si sólo se puede ser bueno gracias a la religión o lo que llaman “el temor a Dios” y si la moralidad solo puede derivar de una divinidad.
Fue Iván Karamazov, personaje de “Los hermanos Karamazov”, novela de Fiodor Dostoievsky, quien diría: “Sin dios todo está permitido”. Esta frase sintetiza la tesis que sostiene que los valores morales derivan su legitimación última de Dios, o dicho de otra manera que Dios es la base o el fundamento de los preceptos morales y jurídicos.  Esta tesis da pie a muchos religiosos para llevar la moral religiosa a la esfera de lo político. Bajo este paraguas teórico es que el concejal de Bogotá y pastor evangélico Marco Fidel Ramírez - y otros pastores venidos a la política- se guarecen para decir que su cruzada contra el matrimonio igualitario, la eutanasia y el aborto la realizan para “rescatar” la moral del país.
Pero hay una objeción importante a esta tesis. El dios judeocristiano (porque no me imagino que el pastor Marco Fidel Ramírez tenga en mente a Nemqueteba o a Horus) que sería el autor de las normas morales, lamentablemente no se ha aparecido para darlas a conocer personalmente. No tenemos noticia que este dios se haya presentado ante la asamblea de las Naciones Unidas para decir lo que piensa sobre la eutanasia, el aborto, la homosexualidad, el consumo de marihuana o la pena de muerte.
Dirán los creyentes que ya lo hizo en el Sinaí cuando entrego el decálogo a Moisés. Pero de ello no hay evidencias ni comprobación independiente, además que este decálogo no resuelve asuntos complejos. El mandamiento dice “No matarás” (Éxodo 20:13). Pero, ¿Qué hacer si matando a un francotirador se salvase la vida de muchos inocentes? La eutanasia en un labrador con cáncer terminal se considera un acto de bondad ¿Por qué no en el caso de un ser humano, si es una petición voluntaria y conlleva a disminuir el sufrimiento humano? ¿El “no matarás” se debe aplicar al labrador anteriormente mencionado?
Sin duda el decálogo se queda corto.
El panorama se hace peor al pasar del capítulo 20 del Éxodo, que contiene los diez mandamientos, al número 21. Este capítulo reglamenta la esclavitud. El dios de la Biblia olvidó prohibir la esclavitud, pero la Biblia contiene varios textos que la reglamentan. Incluso Pablo, el propagador del cristianismo aconseja “a los esclavos a someterse en todo a sus amos, a procurar agradarles y a no ser respondones” (Tito 2:9). Al parecer la Biblia no es de mucha ayuda para establecer una moral inequívoca y sólida.
El Corán no es mucho mejor. Incluso de seguirse al pie de la letra generaría machismo, homofobia, antisemitismo y persecución para los que no se sometan al islam. Los derechos humanos y la sharia son como el agua y el aceite.
Marcha evangélica en Temuco, Chile para  oponerse a campañas en contra de la homofobia
en buses de transporte público. Nótese que se recurre al argumento de la moral.
Fotografía del 19 de junio de 2010. Publicada en Magazine.
Para sospecha de muchos escépticos el tan mencionado autor de la moralidad sigue sin presentarse y los que dicen seguir unas normas morales basados en textos sagrados ni siquiera se ponen de acuerdo entre ellos. Para los cristianos no es bueno tener más de una esposa, pero para los musulmanes la monogamia no es una obligación; una transfusión de sangre es inmoral para un testigo de Jehová pero no para un católico; trabajar en sábado es malo para un judío o un adventista, pero no para un mormón o un bautista; los luteranos de Escandinavia no condenan la homosexualidad, pero los evangélicos sí; los adventistas estarían de acuerdo en permitir un aborto en caso de una grave malformación fetal pero los católicos no, ¿Dónde está esa moral objetiva que dicen poseer?
Pero, si la moral no viene de un dios ¿de dónde viene nuestro sentido de lo bueno, lo correcto y lo malo? Los ateos y agnósticos volteamos nuestras miradas a la evolución biológica. Esto sin duda espantará a muchos fundamentalistas evangélicos. Abraham Salazar, un creacionista bautista se lamentaba diciendo: “Si Dios no creó al hombre y el hombre salió solo al azar, y es la forma más avanzada de la naturaleza, el hombre no tiene responsabilidad moral ni legal ninguna con Dios; es autor de sus propias ideas, no hay valores absolutos, todo es relativo, todo se basa en lo que cada cual desea para su placer y gozo.”
Cierto que no hay responsabilidad con dios alguno. Pero eso no significa que el asesinato, la violación o el robo deban considerarse como buenos. Los valores tampoco pueden ser objetivos, porque eso implicaría que existen por fuera de la mente  y sin duda los valores solo existen cuando son pensados. Eso no significa que no existan. Los valores son, como dice Adela cortina, cualidades que nos permiten acondicionar el mundo, hacerlo habitable. Entonces, la bondad, la amabilidad, el respeto, la responsabilidad y la honestidad no se hacen necesarias porque así lo dictaminó Nemqueteba o Jesús, sino porque nos permiten vivir mejor como sociedad.
Varias observaciones en campo y experimentos controlados con primates no humanos han demostrado que la reciprocidad y justicia, por un lado y la empatía y compasión por el otro, están presentes en el comportamiento social de estos. Estas cualidades desarrolladas en una vida social son la base de la evolución moral de los humanos.
Un cerebro con patrones de acción fijos, como el de una rana, poco puede reflexionar sobre la justicia o la bondad. Solo con la evolución de cerebros con comportamiento flexible se hizo posible el “ponerse en los zapatos del otro”, es decir, tener empatía. Esa habilidad cerebral, aparecida en los sociables monos y simios que nos antecedieron es la base evolutiva de nuestra moralidad.
"Los chimpancés son generosos por naturaleza, sobre todo si sus compañeros se comportan de forma tranquila y son pacientes." 

Así pues, el ser bueno ya no depende de creer o no creer en un dios o un libro revelado. Un ciudadano puede ser bueno sin deidad alguna. Se es bueno por amor a la bondad y  la compasión frente al prójimo. Sospecho que hay más problemas con la idea de que las normas morales derivan de un libro supuestamente revelado. Esto último ha llevado a ayudar a las viudas y los huérfanos, pero también a defender en el pasado la esclavitud y hoy en día a mantener la homofobia y el machismo.
Los temas candentes sobre moralidad de nuestros días (aborto, eutanasia, derechos de la comunidad LGBTI, etc.) no se resolverán invocando libros supuestamente revelados. Nos corresponde una profunda reflexión filosófica como sociedad y entender que en una sociedad democrática nos debe amparar una moral civil y no una moral confesional. Y tal como nuestra herencia evolutiva primate nos conmina, debe ser la empatía – y no un dogma – lo que nos guié en nuestras reflexiones morales.
Artículo publicado el 9 de octubre de 2013 en El Tiempo (Blog Confesiones) por Ferney Yesyd Rodríguez Vargas .

viernes, 2 de mayo de 2014

Eres más pragmático cuando hablas otro idioma


De acuerdo con una investigación elaborada por científicos de las universidades de Pompeu Fabra de Barcelona y Chicago, la perspectiva moral y ética se ve afectada cuando te comunicas en una lengua que no es la nativa


Por Glenys Álvarez

¿Recuerdan el dilema ético del tren? Es uno muy utilizado en las investigaciones sociales sobre la moral y la ética humana. De hecho, en Editora Neutrina hablamos de ello en un video en YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=T1Z_8YajvAM, cuando unos investigadores elaboraron una plataforma virtual para realizar el experimento. Este dilema intenta resolver la pregunta sobre el bien moral: ¿matarías a una persona para salvar cinco? Precisamente, los resultados estadísticamente corroborados sobre estos estudios, afirman que la mayoría opta por salvar a los cinco, es decir, por el bien moral colectivo y a gran escala. Por supuesto, estamos hablando de una situación hipotética donde las emociones tienen poco que ver en el asunto. En la vida real, ¿mataría una madre a su propio hijo para salvar a otros cinco?, ¿a su esposo?, ¿su amigo?, ¿su padre?...
La investigación social es así, el ser humano es un organismo complicado dominado por una mezcla genética donde distintas emociones y razones se mezclan en el medio a través de un cerebro complejo. De hecho, en una versión donde una nueva posibilidad demanda un papel más activo del voluntario que debe empujar, es decir, matar a otro para salvar a cinco, no sólo el otro escenario donde descarrilaba un tren hacia el lado donde un hipotético desconocido caminaba para salvar a los otros cinco. En la forma alternativa, más personas no pudieron matar a la persona para salvar a los otros. Los resultados nos dicen que aún en una situación hipotética, la idea de no matar está bien arraigada en la mayoría.
Ahora, una nueva investigación nos trae más curiosas respuestas en este sentido. En esta ocasión, un equipo de psicólogos de las universidades de Chicago y Pompeu Fabra de Barcelona, encontró que las personas tienden a ser más pragmáticas y funcionales cuando hablan un idioma extranjero. Los equipos usaron la prueba del dilema ético del tren y encontraron que los números variaban de acuerdo al idioma en que era presentado.
Este descubrimiento tiene importantes consecuencias para nuestro mundo globalizado ya que muchas personas hacen juicios morales en dos idiomas: el nativo y el extranjero”, dice Boaz Keysar, profesor de psicología en la Universidad de Chicago. “Las implicaciones para el mundo real podrían incluir, por ejemplo, un inmigrante que sirve como miembro de un jurado en un juicio, esta persona podía tomar decisiones de manera distinta a una persona que esté maneando su idioma nativo”.
Precisamente, el director y autor principal del estudio, Albert Costa, psicólogo de la UPF, añadió que “las deliberaciones en lugares como las Naciones Unidas, la Unión Europea, las grandes corporaciones internacionales o empresas de inversión pueden ser mejor explicadas y hacerse más predecibles gracias a este descubrimiento”.
La propuesta es la siguiente: hablar en una lengua extranjera provoca una respuesta emocional reducida lo que, a su vez, distancia psicológicamente al individuo que está tomando las decisiones morales de las preocupaciones emocionales. Más aún, estudios anteriores, elaborados por estos mismos grupos, encontraron independientemente un efecto similar para la toma de decisiones económicas.
Los datos fueron recopilados en cinco países: España, Estados Unidos, Israel, Corea y Francia. Como siempre, cuando eran presentados con el dilema del tren, de matar a uno para salvar a cinco, la mayoría eligió la opción del bien mayor. No obstante, más voluntarios la eligieron cuando la prueba era presentada en un idioma extranjero.
Incluso con la aleatorización de los grupos lingüísticos de los participantes, los que utilizaban un idioma extranjero eran dos veces más propensos a responder con un enfoque más pragmático, uno que está más al servicio del bien común, de salvar más personas”, dijo Costa, del Centro de Cognición Cerebral de Pompeu Fabra.
Cabe añadir, por supuesto, que los experimentos sociales tiene distintas limitaciones. El número de participantes es una de ellas, aún los datos hayan sido recogidos en muchos países. Es precisamente por ello que las investigaciones sociales deben mostrar una recopilación de resultados similares para mantener una idea coherente. En esta investigación se evaluaron los datos de 725 participantes.
La gente tiene menos miedo a perder, está más dispuesta a asumir riesgos y menos conectada emocionalmente cuando se piensa en una lengua extranjera”, expresó Keysar.

Lo que este estudio nos dice es que los juicios morales pueden ser afectados en función de si el idioma en que se presenta es nativo o extranjero”, dijo Costa . “El conocimiento de este impacto de las lenguas en los dilemas morales es fundamental para tomar decisiones más informadas”.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Dios no salvó a los niños de la masacre de Connecticut porque no rezaron en la escuela: Pastor evangélico

Tras la matanza en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown, del Estado de Connecticut. Bryan Jonathan Fischer tildó a la falta de rezo y de la lectura de la Biblia en las escuelas públicas como causa de la masacre. Afirmó además que no es el porte y venta de armas el problema, sino la separación entre Estado e Iglesias.

Bryan Fischer es un evangélico estadounidense de la Asociación Americana de la Familia, fue pastor por 12 años de una iglesia evangélica. Se opone a las medidas contra el calentamiento global (no cree en este), a la biología y geología evolutiva, a la cosmología y la enseñanza de las anteriores en escuelas y universidades. También se opone al reconocimiento de derechos de las personas LGBTI. Durante su programa del 14 de diciembre de 2012 y tras conocerse la noticia de la masacre esta fue su reaccionaria declaración:

La pregunta que va a salir es "¿Dónde está dios? Yo pensaba que a dios le interesaban los niños pequeños, que dios protegía a los niños pequeños" ¿En dónde estaba dios cuando pasó todo esto? Y esta es la razón: Dios no va donde no lo quieren. Desde 1962, llevamos ya 50 años, diciéndole a dios que se pierda. Diciéndole "No te queremos en nuestras escuelas, No queremos orarte en nuestras escuelasNo te queremos orar antes de los partidos de fútbol, No queremos hablar de ti en las escuelas, No queremos que tu palabra sea leida en las escuelas. En 1962 sacamos las oraciones de las escuelas, en 1963 pateamos la Biblia de las escuelas, en 1980 sacamos los diez mandamientos de las escuelas. Sacamos a patadas a dios de nuestro sistema educativo y creo que dios nos diría: "Estaría feliz de invitar a sus niños, pero tienen que invitarme de vuelta a su mundo. No voy a ir donde no me quieren. Soy un caballero". 

¿Saben? Cuando estaba en la escuela elemental orabamos en las escuelas y no necesitábamos armas. Lo voy a repetir: En la época en que teníamos rezos, Biblia y los diez mandamientos no necesitábamos armas. Así que voy a sugerirles como solución definitiva, que el problema no es la segunda enmienda, sino la primera que garantiza el libre ejercicio de la religión. 

Es hora de ejercer un poco de religión de vuelta en nuestras escuelas públicas, y es hora de que nuestros administradores escolares digan "no nos importa. La vida de nuestros niños son muy importantes. Vamos a rezar en las escuelas al empezar el día. Vamos a rezarle para pedirle protección y no nos importa lo que diga la Suprema Corte, no me importa lo que nadie diga. Nuestros niños son lo suficientemente valiosos para dejarlos vulnerables sin pedirle a dios por su ayuda y su protección"


Esto me genera varias preguntas.

Suponiendo que el dios de Fischer exista

1. ¿Qué necesidad tiene dios de que se le rece para evitar una masacre? ¿No es dios omnisapiente y todo bondad?

2. ¿No podría simplemente dios haberle mandado un rayo o un infarto, o una parálisis en sus brazos para que el asesino, Adam Lanza, no pudiera tomar el arma con la que hizo la matanza?

3. Suponiendo que el evangelista Fischer tiene razón y dios abandonó a estos niños por la decisión de la Corte de 1963 de no hacer rezos en las escuela públicas ¿Qué culpa tienen los niños de las decisiones de unos magistrados que vivieron antes de que ellos nacieran? ¿Es esto justo?

4. ¿Por qué es necesario rezar por protección aun dios que todo lo sabe? ¿Es el dios de los evangélicos narcisista?

5. Los diez mandamientos que reclama Fischer avala tener esclavos y pide "no codiciar los esclavos del prójimo" ¿Esto ayudaría a mejorar la condición moral de los Estados Unidos?

6. ¿En verdad alguien podría creerse eso de que el dios de la biblia no acudió a ayudar a los 20 niños que murieron en la matanza porque "Él es un caballero y no va donde no lo invitan"? ¿Entonces qué ocurre con las personas que en un desastre natural mueren rezándole?



¿Y usted qué opina?

miércoles, 10 de octubre de 2012

Jesús y Mahoma buscan resolver dilema moral

Una viñeta de Jesus and Mo

Jesús: Si no tenemos la palabra de Dios para iluminar el camino ¿cómo podemos negociar una ruta ética a través de la vida?

Mahoma: Sin la guía divina reina la confusión.

Mesera: ¿Es moral tomar la vida de un inocente para salvar la de diez personas?

(Luego en su habitación mientras leen la Biblia y el Corán)

Jesús: ¿Ya encontraste algo en el tuyo?

Mahoma: Es una especie de algo confuso.


lunes, 26 de marzo de 2012

Tenemos emociones similares a las de los grandes simios

El blog Sindioses comparte esta entrevista de J. de Jorge al primatólogo Frans de Waal en el que se habla de las emociones en los simios, la evolución de la moralidad, y al final se habla algo sobre el creacionismo evangélico.

Nuestras emociones apenas se distinguen de las de un simio

«Amos», un chimpancé macho de 26 años, no demasiado mayor, se puso enfermo. Resultó que tenía un hígado de un tamaño mayor de lo normal y probablemente cáncer. Sufría y le costaba respirar, así que sus cuidadores le aislaron en una habitación con un agujero en la puerta. Una hembra de la colonia empezó a recopilar virutas para que estuviera más cómodo. Como él no las utilizaba, decidió meter su mano por el agujero y colocárselas tras su espalda, de la misma forma que un familiar ahueca la almohada de un enfermo en la cama de un hospital. Amos murió pocos días después y todos sus congéneres se mostraron afectados, silenciosos y sin comer.

Esta historia tan humana ocurrió hace poco en el Centro Yerkes de Primates, en Atlanta (EE UU), donde investiga Frans de Waal (Países Bajos, 1948), uno de los principales primatólogos del mundo, que ayer visitó Madrid para impartir una conferencia en un ciclo científico de la Fundación Banco Santander. De Waal, autor de varios libros como «El mono que llevamos dentro» o «La edad de la empatía», cree que este ejemplo, como otros muchos, demuestran que todos los grandes primates sienten empatía, es decir, se ponen en el lugar del otro, e incluso son capaces de elaborar estrategias para mejorar la vida de los demás, algo que, hace un tiempo, jamás se hubiera reconocido en un animal.

-¿Cómo demuestran los simios su empatía? 

 -Cuando los niños humanos ven a miembros de su familia que sufren o lloran, normalmente corren a acariciarlos, tocarlos, tratan de consolarlos de alguna forma. Los simios tienen reacciones similares cuando uno de ellos tiene una pelea o se cae de un árbol. En los humanos, las niñas suelen ser más empáticas y lo mismo ocurre con las hembras en los primates. También lo demuestran con la sincronización corporal. Si uno está triste, se ponen tristes. Existe un contagio, como con los bostezos. Realizamos una animación en la que un mono bostezaba y se la mostramos a otros reales. Después de unos segundos, empezaban a bostezar.


 -¿Esto tiene que ver con lo que llaman neuronas espejo? 

 -Sí, las neuronas espejo forman parte de los procesos de empatía en los seres humanos, pero no fueron descubiertas en humanos, sino en macacos.


 -Entonces, podemos pensar que el altruismo forma parte de la naturaleza.

 -El altruismo se puede considerar una extensión de la empatía. La empatía significa ser capaz de comprender al otro, mientras que la simpatía es dar un paso más allá, entrar en acción y tratar de mejorar su situación.Y esto es lo que lleva al altruismo, algo común en los mamíferos y quizás en los pájaros, pero no en peces o insectos.


 -¿Es correcto hablar de moralidad en los grandes primates? 

 -No podemos hablar de moralidad en el sentido humano. Los simios no debaten sobre qué es correcto o no, pero sí tienen algunos elementos que se usan en nuestro sistema moral. Muchos fílósofos, como los kantianos, quieren hacernos creer que los humanos nos sentamos alrededor de una mesa y discutimos de manera racional qué es lo correcto y qué no, y eso nos lleva a establecer reglas morales. Pero olvidan que en la moralidad del ser humano hay muchas emociones básicas como la compasión, la reciprocidad, la obediencia a las reglas y la empatía que también se observan en los grandes primates. Pocos filósofos tienen esto en cuenta, como David Hume o Adam Smith, que tanto gustaban a Darwin.


-En todos sus años de trabajo, ¿qué es lo que más le ha sorprendido? 

- La capacidad que tienen los grandes primates de reconciliarse después de una pelea. Se abrazan y besan. Los elefantes y hienas también se reconcilian Puede parecer algo banal, pero este descubrimiento ocurrió cuando la teoría predominante era que las sociedades animales estaban basadas en la competición. Esto también me hizo ver la sociedad humana de otra manera..


-Si tuviera que elegir una sola cosa, definitiva, que nos separa de gorilas o chimpancés, ¿cuál sería? 

-El lenguaje.

-Tenemos un cerebro básicamente igual. Entonces, ¿qué nos hace tan especiales? 

-No hay ninguna parte del cerebro humano que no esté presente en los simios, solo que el cerebro humano es tres veces mayor que el del chimpancé. La característica que más nos diferencia es que somos capaces de utilizar símbolos y tenemos lenguaje. Eso nos permite hacer referencia a situaciones distintas al aquí y ahora, evocar recuerdos... cosa que los chimpancés no pueden hacer.


-¿Qué le parecen los experimentos que se hacen para comparar la inteligencia de niños y chimpancés?

-Me parece arriesgado comparar resultados, porque las situaciones que viven son muy diferentes. Los niños están con sus padres, quien les propone tareas es un humano que utiliza su mismo lenguaje. Los monos están metidos en una jaula, atendiendo a las órdenes de una especie distinta... Hace diez años realizaron un estudio con chimpancés y niños y concluyeron que los chimpancés no tenían capacidad para imitar. Sin embargo, no creo que sea así. Otro experimento en nuestro centro demostró lo contrario. Se enseñó a un chimpancé a abrir una caja y ese mismo chimpancé enseñó a sus congéneres cómo hacerlo.


-Los monos también utilizan herramientas, pero mientras nosotros presenciamos la tercera versión del iPad, sus instrumentos no evolucionan. ¿Por qué? 

-Es cierto. Pero esa también fue la situación de gran parte de la historia de la humanidad. A lo largo de un millón de años se estuvieron utilizando las mismas hachas y las mismas lanzas y ha sido en los últimos 2.000 años que los cambios se han producido cada vez con mayor rapidez.


- Conocemos la secuenciación del genoma del gorila y hoy la revista Science publica nuevos datos sobre la del chimpancé. ¿Qué nos revelarán estos estudios? 

 -Realmente es muy difícil relacionar el genoma, que al fin y al cabo son cadenas de ADN, con el comportamiento de una especie. El genoma del gorila está más cercano al nuestro de lo que pensábamos, pero la implicaciones conductuales son difíciles de extraer.


-¿Está de acuerdo con considerar a los grandes simios como personas no humanas, con derechos como los nuestros? 

-Hablar de derechos es demasiado absoluto, no es un buen enfoque. ¿Dónde trazar la línea? Prefiero hablar de la obligación de tratar bien a los simios, que son animales especiales. Ahora en EE.UU hay bastante controversia porque una alta instancia gubernamental ha escrito un informe en el que se trataba de analizar si los simios son fundamentales para la investigación biomédica y han concluido que son útiles, pero no cruciales.



-Si los chimpancés estuvieran en las casas, domesticados como lo están los perros, ¿serían diferentes? 

-Los chimpancés son muy malas mascotas. Hay un famoso caso reciente en EE.UU en el que un chimpancé arrancó la cara a una mujer que iba a visitar al propietario a su casa. Los chimpancés pueden ser hasta cinco más veces más fuertes que un ser humano. Cuando crecen, sus dueños les meten en jaulas y no se atreven ni a limpiarlas. Es un situación muy triste. Los zoos no los quieren, porque están humanizados y no se integran, así que al final se les acaba matando o se les lleva a un santuario de chimpancés.

Creacionismo, dioses y monos 


-¿Cree que el descubrimiento de las emociones en animales pueden molestar a alguien? 

-Sí. Para mí, hay dos tipos de personas. Los que cuando les dicen que los animales tienen emociones contestan, «por supuesto, mi perro las tiene». Y los que se sorprenden muchísimo e incluso reniegan. Personalmente, como biólogo sé que el ser humano es un animal que desciende de otros, así que la idea no me resulta sorprendente. El mensaje de Darwin tarda en llegar a mucha gente.

-Precisamente, el creacionismo apenas se hace notar en España, pero en EE.UU parece tener más impacto, ¿por qué cree que sucede? 

-A pesar de ser España un país eminentemente católico, la Iglesia Católica nunca se ha mostrado tan contraria a las ideas de Darwin. De hecho, el Vaticano ha dicho que la teoría de la evolución es compatible con el Cristianismo. Sin embargo, en EE.UU el creacionismo es una idea potente sobre todo en el sur, donde las iglesias Baptista y Evangélica tienen más peso. Aproximadamente, un 25% de los estadounidenses no aceptan las teorías de la evolución, a pesar de que hay pruebas abrumadoras que la confirman. El creacionismo, en vez de estar basado en pruebas, está basado en el siguiente concepto: si uno acepta la evolución, quita a Dios de la ecuación, y si uno quita a Dios no hay limitaciones morales y uno puede moverse por el mundo matando al vecino. Esto está conectado con mi trabajo, ya que afirmo que la moralidad no es posesión de la religión, sino que es algo mucho más antiguo y anterior a la humanidad, ya que se observan signos de moralidad en otras especies animales.


Chimpancés y seres humanos utilizan la misma región cerebral para comunicarse 

Por Rosa M. Tristán

Chimpancés y seres humanos utilizan la misma región cerebral para comunicarse, ya sea de forma verbal o gestual, lo que significa que la base neurobiológica del lenguaje ya pudo estar presente en el antepasado común entre ambas especies, hace unos siete millones de años. Esta característica, que nos acerca aún más a estos primates, fue descubierta en una serie de experimentos realizados con tres chimpancés en el Centro Nacional de Investigación de Primates de Yerkes, en Atlanta (EEUU).

Jared Taglialatela y su equipo hicieron dos experimentos diferentes. Mientras les tenían conectados a un sistema de tomografía por emisión de positrones, con el que se puede escanear un cerebro, un investigador les mostraba alimentos desde fuera de su alcance. Los chimpancés gesticulaban y vocalizaban sonidos para pedir comida. La zona cerebral que se les activó fue el área de Broca, en el hemisferio izquierdo, que es la relacionada con el lenguaje humano. Sin embargo, cuando les enseñaban a pedir comida intercambiándola por piedras, el resultado tomográfico era diferente. «Una interpretación de estos resultados es que los chimpancés tienen un cerebro preparado para el lenguaje y de hecho utilizan esa área para producir señales de su repertorio comunicativo», ha declarado Taglialatela. Una cuestión importante es que el experimento en Yerkes se hizo con chimpancés nacidos en cautividad, que realizan gestos no vistos en los que están en estado salvaje. Ello indicaría que fue el aprendizaje de esas señales lo que activó su Broca del cerebro. «Si es así, significa que el cerebro del chimpancé tiene una enorme plasticidad, tanto como el humano, y también que el desarrollo de ciertos signos de comunicación puede influir en la estructura y función del cerebro», añade el investigador.

Los Chimpancés son generosos por naturaleza

Los chimpancés comparten tantos rasgos con los seres humanos que en ocasiones pueden producir escalofríos. ¿Demasiado parecidos? Son inteligentes, capaces de aprender el lenguaje de los signos -la famosa Washoe, la primera no humana que habló con sus manos, podía expresar 300 palabras-, e incluso saben mentir. Reaccionan con dolor ante la muerte de un congénere y hacen planes para el futuro. Por si fuera poco, investigadores del Yerkes National Primate Research Center en Atlanta (EE.UU.) han descubierto en estos primates una cualidad que hasta ahora se creía exclusivamente humana: la generosidad. Los científicos aseguran que los chimpancésson altruistas por naturaleza y que comparten sus golosinas con otros monos de forma espontánea, especialmente si esos compañeros se muestran amables y pacientes. El estudio aparece publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Estudios anteriores señalaban que la generosidad es una rareza humana que evolucionó en los últimos seis millones de años, después de que los humanos se separaran de los simios. Los chimpancés han sido considerados como seres egoístas e interesados. Sin embargo, los investigadores de Yerke creen que estos resultados negativos son fruto de estudios mal realizados, demasiado complejos, en los que los animales estaban muy distanciados. «Este (nuevo) estudio confirma el carácter prosocial de los chimpancés con una prueba diferente, mejor adaptada a la especie», explica Frans de Waal, uno de los autores de la investigación.

La investigación se centró en ofrecer a siete chimpancés, todas hembras adultas, la elección entre dos acciones similares: una que premiaba a la participante activa y a un compañero que estaba sentado muy cerca, y otra que solo premiaba a la primera. La golosina eran unos trozos de plátano envueltos en papel. Nada para los alborotadores En cada prueba, la chimpancé debía elegir entre fichas de diferente color. Un determinado color significaba que la hembra quería intercambiarla por comida para ella y para su compañero. El otro color quería decir que solo quería comida para ella.

Las siete chimpancés mostraron una gran preferencia por la primera opción. Curiosamente, se mostraron más generosas si su congénere era paciente y amable y simplemente recordaba que estaba allí, mientras que preferían no compartir los plátanos si su compañero montaba alboroto, pedía la comida insistentemente o les salpicaba con agua. Para los científicos, esto significa que el altruismo era real y que no estaba sujeto a ningún tipo de intimidación. Los autores están convencidos de que su investigación confirma la generosidad de los chimpancés en un experimento bien controlado, lo que sugiere que el altruismo humano no es tan raro como se creía.

miércoles, 13 de julio de 2011

Jesús y Mahoma opinan sobre la moralidad


Una viñeta de Jesus and Mo


Jesús: ¿Cómo puedes ser una atea y una buena persona?

Mahoma: Si. Si no crees en una revelación divina, no tienes nada sobre lo cual basar tus valores.

Mesera: Yo creo en una moralidad basada en la razón. Creo en los Derechos Humanos universales, en el librepensamiento, la libre investigación y la creatividad, en la libertad con responsabilidad. En la honestidad, el amor, la justicia y la compasión.

Jesús: Si, si, si, ¿Pero qué sobre los gays?

Mesera: ¿Qué de ellos?

Jesús: Eso es lo que ocurre si no tienes un libro sagrado que te guíe.

Mahoma: Total bancarrota moral.

sábado, 21 de marzo de 2009

Los diez mandamientos a la luz de la racionalidad

De forma elegante y arrolladora el colombiano Hernán Toro ha mostrado que los diez mandamientos contenidos en la Biblia son un conjunto de normas alejadas de la justicia, la igualdad y la tolerancia y que en realidad reflejan que la llamada ley de dios es fruto de la invención del pueblo hebreo de la antigüedad. La justificación de la esclavitud y el machismo más recalcitrante en el seno de los diez mandamientos muestran que están lejos de ser normas moralmente válidas para la sociedad actual. Personalmente creo que la Declaración Universal de los Derechos Humanos es moralmente muy superior al decálogo de la Biblia. Creo que es un deber de los ateos y agnósticos hacerle saber esto al mundo, además de incentivar la divulgación y cumplimiento de los DDHH.

Al finalizar su ensayo, mi compatriota propone las siguientes normas:

1. No matarás absolutamente a nadie a menos que estén amenazando tu vida.
2. No esclavizarás ni abusarás absolutamente de nadie.
3. Los hombres y mujeres tendrán los mismos derechos y la misma dignidad.
4. Educarás a tus hijos con amor, sin agredirlos.
5. Inculcarás a tus semejantes el amor por la ciencia, la racionalidad, el escepticismo y el diálogo.
6. Debatirás racionalmente las ideas y respetarás las conclusiones lógicas así no te gusten.
7. Respetarás el derecho ajeno de disentir y de expresar abiertamente sus opiniones.
8. Protegerás el medio ambiente, te alimentarás sanamente y te ejercitarás con frecuencia.
9. Los adultos son libres para guiar su vida privada como lo decidan libremente en consenso.
10. Trabaja por una sociedad con justicia social.

Otro activista ateo, Richard Dawkins también hizo una propuesta en su obra “El Espejismo de Dios” Estos son los “mandamientos” o principios morales laicos propuestos por el científico británico:

1. No hagas a otros lo que no quieras que te hagan.
2. No pases por alto la maldad ni te acobardes al administrar justicia, pero disponte siempre a perdonar el mal hecho si media el arrepentimiento.
3. Prueba todas las cosas: revisa tus ideas frente a los hechos y prepárate para descartar incluso las creencias más arraigadas.
4. Respeta el derecho de los demás a estar en desacuerdo contigo.
5. Fórmate opiniones independientes basadas en tu razón y en tu experiencia: no permitas ser manejado.
6. Cuestiónalo todo.
7. Disfruta de tu vida sexual (en tanto no hagas daño a nadie) y deja a los demás que disfruten de la suya.
8. No adoctrines a tus hijos. Enséñales cómo pensar por sí mismos y cómo estar en desacuerdo contigo.

Invitamos a nuestros lectores a leer el ensayo promocionado en esta nota haciendo click aquí

Ahora opina:
¿Qué piensa de las propuestas de los principios morales laicos propuestos por Dawkins y Toro?
¿Qué normas propondría usted?
¿Considera que los ateos y agnósticos hemos hecho la suficiente por exaltar los DDHH como una propuesta moral mucho más avanzada que el Decálogo bíblico?