"Grandes promesas" Pierre Lamitre
«Su amor por François y Hélène, sus otros hijos, había evolucionado —los quería como una mujer de setenta años quiere a unos hijos de cuarenta—, pero con el Gordito seguía siendo la joven madre que sufre por su niño tímido, retraído, ansioso, permeable a todas las emociones. "El Gordito es una esponja...", solía decir Louis, su marido, fallecido unos años atrás. Así que, mientras el resto de los asistentes observaban el improvisado escenario, ansiosos por que empezara aquella pequeña ceremonia literaria, ella se esforzaba por ignorar la irritación teatral de su nuera. Y aunque se sentía muy orgullosa de François, el protagonista de la noche, sólo podía pensar: "Que no le haya pasado nada a mi Jean"». Estamos en 1963 y la ceremonia literaria es en honor de François, el mencionado hijo de Angèle. Va a recibir el premio Pont des Arts por su tercera novela, Sin noticias de ti . Toda la familia está allí, excepto Jean, el Gordito, el hijo mayor, que no termina de llega...