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domingo, 20 de julio de 2025

Tefol: La férrea búsqueda de una musicalidad catártica, critica y espiritual

Créditos: @m.i.s.c.e.l.a.n.e.a

En la vida existen caminos que se enlazan de forma natural, donde determinadas circunstancias, externas o internas, derivan en la unión creativa de dos o más seres vivos con la única finalidad de emplear la música como un elemento en el cual redimirse y expresarse frente a un entorno agobiante, transmitiendo inquietudes terrenales o espirituales, manifiestas o imperceptibles.

Es así como surgió Tefol, una banda peruana de la ciudad del Cusco, conformada por dos hermanos: Sebastián y Juan Pablo Villafuerte Ochoa. La música siempre estuvo a su lado; desde pequeños, fueron cultivando un inquebrantable amor por sus respectivos instrumentos. Sebastián Villafuerte, hermano mayor de Juan Pablo, es un eximio guitarrista, quien siempre mantiene firme su convicción y pasión por el rock y el blues.
Y aunque Juan Pablo —actualmente un talentoso pianista— siempre quiso estudiar guitarra al igual que su hermano mayor, el piano se convirtió, con el paso del tiempo, en una auténtica herramienta entrañable y cósmica.
Acompañaron a la banda en las grabaciones de sus dos álbumes los músicos Jayro Antonio Zavala, en el bajo, y Kevin Orson Corazao, en la batería.

Dentro de la historia de Tefol debe mencionarse la influencia de una persona que ya no está entre nosotros: una especie de guía espiritual que acompaña a la banda desde alguna lejana dimensión celestial y psicodélica.
Un ser que vivió en primera persona la contracultura de la década de los 70 en los Estados Unidos, y quien tuvo la dicha de ver en vivo a muchas de las bandas más influyentes de aquel movimiento.
Esa persona, fanática de bandas como Grateful Dead, The Doors, Jimi Hendrix, Bob Dylan, entre otros, se llamó Juan Carlos Villafuerte, tío de Sebastián y Juan Pablo.
Sirva, pues, también este artículo como homenaje a este espíritu libre, quien, aun con todos los padecimientos que tuvo, supo sonreírle a los astros y viajar en una alfombra mágica sobre todos los escombros de una sociedad que, a día de hoy, sigue castigando lo diferente.


¿Qué significa Tefol?
En palabras de Sebastián, Tefol viene de Tefal, la marca de las cacerolas de su abuela. Y, dado el gusto de Sebas por bandas como Manal —cuyo nombre termina en L—, decidieron adoptar la palabra Tefal, pero cambiando la A por la O. Es así como quedó el nombre de Tefol.
A nivel de instrumentos, Sebastián es un guitarrista que se caracteriza más por trabajar un sonido distintivo que por la utilización de timbres: una Fender Stratocaster y un amplificador Princeton Reverb son suficientes para ejecutar con absoluta maestría cada una de sus canciones, con la única excepción de un fuzz tuneado por un fabricador artesanal que Sebas emplea en algunas secciones.
Por su parte, Juan Pablo no solo emplea el sonido del piano clásico, sino que también explora el del Clavinet y de órganos como el Hammond, Farfisa, Vox Continental, entre otros.

Un trabajo de cocción lenta, paciente, obstinada y con ingredientes de gran calidad: así se podría definir la gesta del primer álbum de Tefol, titulado de forma homónima.
Esta obra, publicada en 2024, es una inmersión absoluta en un mundo donde los relojes dejan de funcionar; una cabaña alejada de todas las pretensiones populares actuales, una pequeña y acogedora habitación de madera en algún lejano bosque.
Allí, dos hermanos —entre discos de vinilo de Buddy Guy, Hendrix, Dylan, Pappo, Lee Lewis, Allman Brothers, Yes, Who, Crimson, Spinetta, etc.— se juntan a crear, bajo el calor de una antigua estufa. Una guitarra y un piano van hilvanando futuras canciones con el corazón en la mano, los ojos en las constelaciones y los pies sobre la tierra.

El cráneo incluido dentro del arte de portada fue elaborado por Aarón Dueñas Chillitupa, mientras que el arte de portada como tal fue obra de Fernando Alejo Chávez, bajo la dirección de los hermanos Sebastián y Juan Pablo.
Asimismo, cada canción de este primer álbum cuenta una hermosa animación en video (visualizer) en el canal de YouTube de la banda.

Créditos: Fernando Alejo Chávez

Centrándonos en el arte de portada, se puede observar la presencia de un cráneo cubierto por una vegetación florida: un extraño lugar que sirve de refugio para ambos hermanos, quienes observan misteriosamente el exterior.
Alrededor yace el caos de un entorno descolorido y furibundo, pero se logra distinguir a dos personajes etéreos que parecen surcar la vorágine; cual maestros de otra dimensión, dejan semillas que seguirán floreciendo y revitalizando el cráneo central.
En un rincón, un perchero sostiene la ropa del personaje que recorrerá cada canción del álbum, un personaje que parece emerger de las tinieblas mentales, de un pasado tormentoso y autodestructivo. Y es que el cráneo es precisamente el rostro del personaje central del álbum: un ser que está decidido a redimir sus heridas, empleando su arma más valiosa: la música.
Porque el mejor antídoto, el más bello elixir, siempre será aquella canción que desenmaraña la mente y abre las puertas del alma.

El Tren, canción que abre el primer álbum de Tefol, es un poderoso blues rock con derivaciones psicodélicas. Guitarra y teclados se ensamblan con gran contundencia y feeling para acompañar una letra que habla, de forma metafórica, sobre las radicalizaciones políticas que inundan de odio a aquellas personas que deciden convertirse en paladines de la pseudo libertad.
Un tren que no va hacia ningún lugar, pero que, en su afán incendiario, siembra prisiones a su paso, condenándonos a la autocensura y la paranoia.
Rompamos entonces las cadenas impuestas y cantemos:

Fuego con miel
mezcla de mi alma
que abre las puertas del ser…

Le sigue Saber, una hermosa canción de folk rock con toques country. Fue compuesta por Juan Pablo cuando tenía catorce años. La letra denota el nacimiento de un espíritu contestatario y disconforme con su entorno:

Si supieran lo que es vivir
arrodillado para servir
entonces entenderían lo que no quiero ser…

Créditos: @m.i.s.c.e.l.a.n.e.a

El álbum continúa con Diciembre, un rock / blues rock hilvanado de forma brillante por los teclados y la guitarra, con una letra contundente que retrata perfectamente el agobio de las presiones que el contexto ejerce sobre uno: el dilema entre el camino que se quisiera elegir y la agenda que buscan imponerte, las exigencias constantes de un entorno que solo quiere algo de ti, sin importarles tu integridad ni tu salud física y mental:

Mirando y mirando
sin poderte ver
Los muchachos y el resto quiere más
mucho más de lo que puedo dar…

Le sucede la canción titulada Agujero Negro. Se trata de un magnífico country rock psicodélico cuya letra es una férrea crítica contra quienes siguen ciegamente a los nuevos mesías y outsiders que profesan pan, circo y vino. La mortal displicencia que hunde a la gente en el entretenimiento barato, una poderosa anestesia que inocula ingentes cantidades de cobardía y pereza, volviéndolos incapaces de distinguir a su verdugo, quien se vestirá de oveja para así embaucar fácilmente a su presa:

Siempre te atoraste pretendiendo ser un hombre libre
rezando a héroes falsos
criticando a los demás…

Prosigue El Brote, una de las canciones más espirituales del álbum. Se trata de un folk rock blusero, coloreado por hermosos teclados y órganos, así como por un solo de guitarra magistral y emotivo. La letra nos recuerda que el objetivo nunca será la búsqueda de aceptación a cualquier precio, pues la necesidad de reconocimiento no debe perseguirse traicionándote a ti mismo.
Planteémoslo de esta manera: una canción es como una solitaria pluma de ave surcando el viento; a veces, la pluma se cruza en tu camino y cae lentamente en la palma de tu mano. Es entonces cuando la música anida en un corazón que busca vitalidad en la simpleza de la vida, lejos de los reflectores de un gran sistema que solo siembra discordia y mezquindad entre la gente:

Cuando el rey cambie el orden
volver sea viento y monte
este juego es algo más que tan sólo alegrar
no se trata de lanzar tus penas sin andar…


Continúa la canción titulada Corona-Boogie, un huayno (género musical tradicional andino) fusionado con rock and roll y boogie: una mezcla extraña, cautivadora e interesante que rinde homenaje a la música tradicional que los hermanos Sebastián y Juan Pablo aprendieron en la escuela de música Qantu, lugar donde estudiaron sus respectivos instrumentos. La letra aborda el caos que tomó por asalto nuestra salud mental durante la pandemia del coronavirus, así como los conflictos y protestas que inundaron las primeras planas y los noticieros:

Y mientras nuestras cabezas marchitaban
tontos hablaron, tontos gritaron
quemando un mundo para un mejor futuro
fue la excusa que usaron
pacifistas metiendo ladrillazos
los hipócritas bailaron…

Le sigue la canción Lucecita, uno de los puntos más altos del álbum. Se trata de un hermoso rock funky que incluye un saxofón a cargo del músico invitado Manuel Callo Chávez. Los espléndidos teclados, ejecutados con mucho swing, encumbran la canción; asimismo, las intervenciones de la guitarra, con ese sonido entre blusero y funky, son sin lugar a dudas un deleite auditivo. La letra aborda ese sentimiento de empatía frente a un ser querido que está atravesando circunstancias difíciles, algo muy humano y simple:

¡Para! está sufriendo, ¿no ves?
la están ahogando
Escapa de allí
lleva tu mente lejos y nútrela con luz…

Cierra el primer álbum de Tefol la canción titulada Nebulosa Color Pastel, un tema de rock progresivo con tintes psicodélicos y de latin rock. Una vez más, la versatilidad, el sentimiento y la precisión de los teclados, así como los magníficos solos de guitarra con espíritu blues-rockero, otorgan a esta pieza un carácter dinámico y profundamente auténtico. Cada pasaje está interpretado con notable maestría, sintetizando de forma magistral la calidad compositiva de la banda. La letra aborda la inmersión del ser humano en las cumbres y abismos de su existencia, en los claroscuros vitales, esos viajes introspectivos que conducen por los parajes más oscuros y dolorosos del alma hasta arribar, finalmente, a un lugar prístino y liberador:

Para un poco y ven acá
donde nadie piensa en clavarte el puñal
si te siguen
no los dejes entrar...


Al final de esta travesía de ocho canciones, el personaje central del álbum logra liberarse de la máscara en forma de cráneo, pues ha llegado su siguiente batalla: una en la que deberá emplear su esencia como vela de una embarcación dispuesta a surcar los mares del tempo y la visceralidad. Es así como arribamos al segundo álbum de Tefol, publicado en 2025, una obra gestada bajo una férrea convicción por la musicalidad y un profundo amor por la energía y contundencia del rock.

El arte de portada, elaborado por @m.i.s.c.e.l.a.n.e.a bajo la dirección de Sebastián y Juan Pablo, parte del concepto de los sentimientos, emociones y estados mentales predominantes en las canciones del álbum, agrupados en cuatro colores: el color rojo representa la ira, presente en canciones como Heavy, Alemana y Chacarock; el color verde simboliza la melancolía y la nostalgia en temas como Claviman, Botellita De Uranio y Creativitis Autoinmune; el color azul encarna el espíritu reflexivo y la introspección en canciones como Soul Sebas, El Bosque y El Ave Y El Tonto Delirante; y, por último, el color blanco representa la conjunción y síntesis de todo lo anterior, cristalizado en la canción Las Rejas, que da cierre al álbum.

Esta gama cromática de colores, perfectamente representada en la portada, podría simbolizar el aura del alma. Y es que, ¿no somos acaso la suma de luces y sombras, de aciertos y desencantos, de encumbradas alegrías y profundos pesares? Todos estos matices que nos acompañan a lo largo de nuestras vidas deben ser recorridos, mas no evitados, porque el encanto de vivir reside precisamente en lo tangible y lo invisible de un camino vital que nunca será predecible ni lineal.

Créditos: @m.i.s.c.e.l.a.n.e.a

Abre el álbum el sensacional Soul Sebas, que, como su nombre lo indica, se trata de un soul acompañado con dosis de blues, psicodelia y rock progresivo. Musicalmente, esta canción presenta una guitarra magistralmente sensitiva, con una gran dinámica entre sutileza y fuerza. El teclado, por su parte, brinda un acompañamiento grandioso, marcando determinadas derivaciones psicodélicas y progresivas que le otorgan un encanto particular a la canción. La letra aborda los desencuentros internos que uno tiene consigo mismo, así como también los conflictos en las relaciones interpersonales:

Tu mente va
sin compasión a morder
estás quebrada y ya no sabes qué hacer
Alcanfor, los golpes sanan de pie
sin saber, la propiedad que posees…

Le sigue Claviman, en una transición casi cinematográfica muy bien lograda, con unos vientos modificados y/o distorsionados que dan paso a la aparición del glorioso Clavinet, ejecutado de forma enérgica y cadenciosa por Juan Pablo. La canción viene a ser una extraña pero efectiva mezcla de gypsy jazz, blues rock y pinceladas progresivas. La letra habla sobre un episodio nostálgico mientras se transitan aquellos lugares, materiales o inmateriales, que evocan recuerdos gratos y dolorosos:

Luna roja, ciudad muerta
me escondo en la terminal oxidada
un largo tramo por recorrer, esperando verla otra vez
tal vez mañana, el peso de mis hombros se caiga…

El álbum prosigue con El Bosque, una preciosa canción de folk rock cuya letra aborda, de forma metafórica, ese remanso espiritual donde encontramos paz, lejos de las represiones internas que nos encadenan al despiadado asfalto:

La verdad del bosque me sostiene sin dolor
al volver mis sueños están intactos
ya sin lesión…


Continúa la canción titulada Heavy, un enérgico blues rock psicodélico donde la banda saca a relucir su espíritu entrañablemente rockero. No te dan ni un solo segundo de respiro: la guitarra ocupa el ambiente con riffs cavernosos, mientras el sonido enrabietado de los teclados y los solos bluseros son sencillamente exquisitos. Sin lugar a dudas, el feeling y groove de esta canción la colocan como una de las mejores del álbum. La letra aborda de forma directa la ira, frustración y desencanto que un artista padece en una ciudad donde la mediocridad y el conformismo son constantemente ponderados y premiados:

Llega a la pradera, caminando
sin tardar, ponte el collar
que lo inefable está en un bend con tripa y alma
Alérgico, es el suelo de la calle
con aroma a petricor…

Prosigue la canción Botellita De Uranio, se trata de un bellísimo rock psicodélico, bastante melódico, con ciertos atisbos progresivos. La armonía del piano está inspirada en una zamba argentina y está magistralmente arropada por silbidos oníricos, poderosas guitarras bluseras y una letra muy emotiva que refleja aquellas noches solitarias de contemplación lunar, donde añoramos que nuestro ser encuentre alguna isla donde anidar, una isla donde podamos hallar el esquivo cofre de la vital simpleza:

Así que si alguien me encuentra
estaré flotando en el mar
como el humo que revoloteó
Con gracia y viveza antes de desaparecer
en un parpadeo me empecé a desvanecer…

Le sucede la canción titulada Alemana, se trata de un sensacional blues rock monolítico con arrebatos progresivos, donde Sebastián nos demuestra una vez más todo el poderío de su guitarra encendida en llamas. Y es que el fuego que emite al tocar es sencillamente alquimia musical. La deriva progresiva de la canción, donde instrumentos y voces crean un ambiente casi teatral, es un claro homenaje a Stravinski, Frank Zappa y Gentle Giant. La letra aborda los encasillamientos ideológicos que aprisionan a determinadas personas, quienes se sienten en la potestad de imponer sus ideas a los demás, siendo evidente su intolerancia ante perspectivas diferentes y la inevitable deriva en la violencia como medio para implantar lo que se cree verídico e incontestable:

Y me quieren matar en la charla del bar, siempre ensucian la vereda
la vereda que brilla sin ladrar
No falta mucho más, para que el mundo mortal
se arrepienta de toda su jaqueca
la jaqueca del hombre cerebral…


Le sigue la canción titulada El Ave Y El Tonto Delirante, se trata de un excepcional folk rock sutilmente psicodélico, una auténtica joya musical que es capaz de conmover los resquicios más profundos del alma. Y es que quienes hemos padecido inclementes tormentas en el pasado conocemos perfectamente esa sensación crepuscular que embarga el alma, una sensación que por momentos conmociona, pero que en esencia son solo, quizás, los colores que nuestro espíritu libera y que viajan por el viento hacia el corazón de la naturaleza:

Extraña, extravagante
tierna, brillante
ave no te dejes atar
pero no olvides esos escasos y buenos momentos que en el vacío flotarán
Porque aunque sea bueno avanzar
es bello de vez en cuando mirar atrás
por más que desprecies el ayer de tu vieja vida
toda completa es como vale en realidad
Y por más lejos que te vayas de este lugar
el viejo cerro y esos recuerdos te encontrarán…

Continúa la canción titulada Creativitis Autoinmune, se trata de un rock con pinceladas psicodélicas que presenta agradables y melódicos coros, así como arreglos en los teclados que crean un clima sutilmente etéreo. Las guitarras, por su parte, le añaden cuerpo y vehemencia al ambiente. Sin duda, una canción hermosa cuya letra aborda esa sensación momentánea de desolación y extravío frente a determinadas luchas internas que se vienen librando. Y es que la melancolía es un sentimiento que merece ser transitado, como si se tratase de beber una taza de café puro cuyo sabor nos resulta amargo, algo ácido o terroso. Como ya lo mencionamos anteriormente, no se trata de abusar de escapismos ni de forzar una engañosa felicidad, sino de, quizás, aprender a convivir con lo claro y lo oscuro de nuestro ser:

Yo recuerdo vivir y mirar
el cielo al caminar, maravillado y ponerme a nadar
entre las nubes y el violeta de cristal
Tú me viste hace tiempo y al pasar
mi vista se hunde en el suelo pedregoso a divagar…

Prosigue otro de los puntos altos del álbum, la canción titulada Chacarock. Se trata de un rock progresivo psicodélico, con guitarras y teclados formidables, un auténtico manjar para los amantes del prog. El título hace referencia a una chacarera, ya que el tema está compuesto sobre un riff de rock montado sobre un ritmo de chacarera. La letra es una tenaz crítica a aquellas instituciones y sectores que organizan y promueven eventos culturales en la ciudad del Cusco, Perú: servidores públicos que actúan guiados únicamente por sus intereses personales e ideológicos, relegando de esa forma a aquellos artistas que no sean cercanos al poder de turno. No obstante, hay quienes deciden traicionarse y entrar en esa dinámica de favores y corrupción, porque… “la vida es una sola”, ¿verdad?

Con la puerta abierta a un lugar donde el rehén lame sus cadenas
se frota en estiércol, se burla del demente
quiere ser gerente
la brecha no sólo es dinero, está en el corazón…


Le sucede la canción Septiembre, se trata de un blues lento con pinceladas estelares de guitarra que se entrelazan perfectamente con la emotividad de la letra, la cual relata una dolorosa ruptura amorosa. En síntesis, un tema honesto, sencillo, directo y sumamente catártico:

Cuesta tanto despertar, salir de la cama y avanzar
cuesta tanto poder dormir, cerrar los ojos y dejar de existir
Qué rápido tiraste tu botella cuando se te acabó la sed…

Cierra el álbum la canción titulada Las Rejas. Este tema es otro de los puntos altos del álbum, pues transita varios estadios donde la banda mezcla de forma magistral folk rock, música clásica, rock progresivo y blues rock. Y es que, desde la hermosa introducción con guitarra acústica, la canción se convierte en una auténtica inmersión en un misterioso bosque de neblina, una excursión musical que lentamente va redimiendo el alma herida. En la medida en que amanece, la niebla se va disipando, la visión va mejorando y los rayos del sol nos van abrazando con su tibieza.

Espiritualidad A veces es difícil retener un corazón alado bajo el manto gris de lo racional; por lo tanto, la creatividad sin concesiones será siempre el leitmotiv de los dementes y las ovejas negras.

Pensamiento crítico… ¿Por qué seguir siendo permisivos y conformistas en un contexto como el sudamericano, que está infestado de una masividad corrupta y cínica? El arte siempre servirá de reducto para aquellos que decidan manifestar, en absoluta libertad, desde sus inquietudes más esotéricas hasta sus preocupaciones más terrenales.

La música de Tefol es, por lo tanto, una poderosa y resplandeciente nave catártica, crítica y espiritual. Es el arte que surge de las entrañas y del corazón de dos hermanos que crean canciones con la única finalidad de mejorar, día a día, como seres humanos. Muy a pesar de los obstáculos y cicatrices —internas y externas—, Sebastián y Juan Pablo Villafuerte Ochoa, dos discretos guerreros que, en medio de un contexto como el de la ciudad del Cusco —despiadado, ruidoso, codicioso e indiferente—, deciden enfundar con valentía una guitarra y un piano para lanzar destellos de luz en medio de tantas tinieblas:

Las rejas al emerger te cuadriculan la visión
grietas de un talismán que no para de expresar su amor
tridimensionales tus respuestas que vienen y van sin limitación
Cuerdas de un mismo plan inhabilitan sin demoler
indispensables las respuestas que vienen y van
sin definición…


Mención especial merece Darwin Villafuerte, padre de Sebastián y Juan Pablo, histórico miembro del grupo folclórico Arco Iris del Cusco, cuya presencia y legado musical sin duda han sembrado una profunda sensibilidad artística en sus hijos. Asimismo, es justo reconocer el trabajo de Roy Loayza, cuya labor en la producción de ambos álbumes de Tefol ha sido no solo notable, sino fundamental para materializar y pulir el universo sonoro que la banda ha construido con tanta honestidad y pasión.

“¿Cuántas veces puede un hombre voltear la cabeza, fingiendo que simplemente no ve?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento.”
— Bob Dylan, “Blowin' in the Wind”

Cod: #1816

viernes, 6 de junio de 2025

La Banda Esquizoide - Leg0land (2019)


Cuenta la leyenda que en un despótico planeta llamado Leg0land, un par de personajes tachados de esquizoides, decidieron rebelarse contra la propia pusilanimidad autodestructiva, es así como construyeron una especie de opereta catártica que relatara el estilo de vida de aquel planeta, un estilo de vida monótono, donde la servidumbre y el silencio eran inculcadas en las escuelas, universidades y centros de trabajo. No había manera de escapar, así que nuestros personajes esquizoides desarrollaron una marcada misantropía que los llevó a recluirse lejos de los de los ciudadanos comunes y corrientes. En las catacumbas de la locura, vieron cómo sus vidas se apagaban, pero uno de ellos exclamó: '¿Nos rendiremos tan fácilmente sin antes haber dado siquiera batalla?'

Es así como decidieron levantarse en contra de su propia obnubilación, sacudieron su letargo, enfilaron sus instrumentos cual herramientas de alguna extraña alquimia, y decidieron musicalizar su historia para así redimir sus heridas, la aflicción de todos los que nos sentimos esquizoides en medio de una jungla de placeres y esclavitud.

Aquel trio de locos concibió un álbum hipnótico pero autocrítico, vehemente y a su vez sensible. Lograron transmitir la ansiedad de una sociedad como la de Leg0land, sometida a constantes conflictos bélicos, eventos circenses, pan, vino y mucho silencio. El silencio que deriva en una mortal permisividad, aquella que encapsula la esencia y te convierte en un numero más, en una simple cédula de identidad andante, que nace, crece, se reproduce y muere.


La Banda Esquizoide fue un power trio de rock progresivo peruano que logró amalgamar de forma magistral diversos géneros como el blues, el funk, la psicodelia, etc., una propuesta que dentro de la escasa escena progresiva de la ciudad del Cusco, brilla por su dinamismo, locura y valentía. La banda como tal, duró de forma intermitente un par de años, desde el 2018 hasta el 2021 aproximadamente, no obstante, nos dejaron un álbum conceptual magnífico, que quizás no ostenta una producción de alto nivel, pero su musicalidad es tan poderosa, que aún con las evidentes carencias a nivel de producción, es un deleite escucharla en su totalidad, desde el minuto cero hasta el final.

El génesis de La Banda Esquizoide se da en la ciudad del Cusco, en torno a tres músicos talentosos, Adrián Eduardo Gastañaga Palomino en el bajo, Pedro Augusto Cruz Boza en la batería y Juan Sebastián Villafuerte Ochoa en la guitarra. En un principio se reunieron para hacer covers y así montar algún show. Pero en uno de sus primeros ensayos, el guitarrista Sebastián Villafuerte llegó con una canción propia y con gran entusiasmo la tocó para el resto de la banda, la canción en cuestión llamada Avispas, generó un impacto en la banda y Adrián Gastañaga en el bajo y Pedro Cruz en la batería empezaron a colorear la canción con sus aportes creativos. Había nacido por lo tanto La Banda Esquizoide, el proyecto inicial de covers pasó a un segundo plano y se dedicaron a componer lo que más tarde fue el álbum conceptual denominado Leg0land.

Una primera impresión al toparse con este álbum es la portada, que desde mi punto de vista personal representa de forma fidedigna la distopía cotidiana, un inminente estilo de vida circense donde todos competimos por algo, donde todos somos simples piezas de alguien (¿quien? vaya uno a saber), donde todos recurrimos en algún punto de nuestras vidas a escapismos para evitar la realidad. Leg0land deja de ser entonces aquel planeta ficticio que mencioné al inicio, y se convierte en un álbum donde uno puede verter sus más profundas alegrías, tristezas, satisfacciones e insatisfacciones, para así hacer catarsis y luchar por ser feliz en medio de la locura. Por lo tanto, Leg0land no es un camino hacia el abismo, es desde mi perspectiva personal, la travesía musical de una persona herida hacia la búsqueda del tan esquivo equilibrio, si, las heridas quizás nunca se irán, pero nadie podrá doblegar las ganas de vivir y de crear, siendo esa constante creatividad quizás el motor de una prístina felicidad.


El álbum empieza con la parte B de la canción Avispas, ¿por qué con la parte B?, según contó el bajista Adrián Gastañaga es porque la canción habla metafóricamente de los aviones de guerra que bombardean un determinado pueblo, y como las guerras nunca tuvieron un claro sentido, ¿por qué la canción debería tener sentido?

Avispas en sin duda una apertura sensacional para el álbum, tanto la parte B como la A, rebosan de energía, el poder innato que tiene un power trio que alcanzó un gran nivel de compenetración musical, es más que evidente. La maestría de Sebastián Villafuerte en la guitarra es más que solo técnica, estamos ante un guitarrista que transmite algo más que simples acordes, Sebastián sabe cómo contar una historia con la guitarra, por su parte Adrián Gastañaga en el bajo no se queda atrás y añade poderío y precisión, entrando de forma magnífica en la dinámica de un auténtico power trio, por su parte Pedro Cruz en la batería amalgama todo con un talento y versatilidad innegable. Estamos pues ante una banda que por asares cósmicos quizás, logró amasar un nivel de conexión musical luminosa.

Luego de Avispas, viene el primer interludio titulado Desde el Otro Lado_ negocia con tus experiencias, este track de tan solo 42 segundos nos evoca una vía de escape, el personaje enciende una pipa y comienza a divagar en una nebulosa. Estos interludios los considero necesarios para darle a uno, un respiro para así terminar de asimilar lo escuchado y prepararse rápidamente para la siguiente embestida musical.


Llega entonces uno de los puntos altos de álbum, la canción titulada Marcas en el Espacio_(), una especie de blues progresivo y espacial donde se yacen ciertas reminiscencias de aquellos bombardeos acontecidos en la canción Avispas, esa mordaz melancolía que inunda a toda persona que ha perdido algún ser querido en alguna guerra, esa ausencia hiriente e implacable que es representada de forma magistral por la guitarra pulsante de Sebastián y la vigorosa base ejecutada por Adrián y Pedro. En la primera parte de la canción el bajista Adrián nos relata en las voces, una sentida historia, una hermosa metáfora que rememora a aquel que ya no está. Una vez más la versatilidad de la banda alcanza niveles verdaderamente orgásmicos, Adrián, Pedro y Sebastián, conducen la canción con agudeza y sensibilidad. En la segunda parte de la canción vuelve a aparecer la voz de Adrián y cual golpe de realidad, su voz rasposa nos remite al duro asfalto y a los escombros inertes, la banda recrudece el clima y la letra nos dice: ¡gritaré más fuerte para descansar! bajo el manto de su voz... Luego, sube una vez más el torbellino psicodélico y de esta manera se termina de coronar una canción simplemente sensacional.

El segundo interludio del álbum se titula Aún Debemos Seguir Cantando_ criadero de aves crow, al igual que el primer interludio dura 42 segundos, y se puede oír una serie de patrones experimentales del bajo o lo que fuere, con algún tipo de efecto, se percibe también el sonido cavernario de algunos cuervos quizás. Todo ello da paso a la canción Dis_Country_APT_¿cuanto más vas a descubrir?, este tema nos plantea una metáfora más que interesante, la letra dice: ...tienes un problema, sólo ves el cielo y al final se te nublará, las nubes extintas en el firmamento y en mi...

Ciertamente la monotonía de una vida citadina nos hace desarrollar algún tipo de dependencia hacia alguna actividad escapista, ciertas etapas de la vida resultan verdaderamente escabrosas pero eso no debería ser aliciente para evitar a toda costa la realidad, y el hecho de abusar de los escapismos en cierto punto termina constituyendo una forma más de cobardía y derrotismo. Por lo que mi percepción personal de la letra podría referir este hecho, el andar anclado a una alfombra mágica que si bien es cierto, le da algo de color al día a día, no podemos depender únicamente de ello para ser felices, así como buscamos esas dimensiones extrasensoriales que son alcanzadas con algún estimulante, también debemos atrevernos a enfrentar la compleja realidad, una realidad con distintas dimensiones que vale la pena surcar para bien o para mal, no se trata de estar feliz las veinticuatro horas del día, se trata quizás de equilibrar e intentar danzar entre la felicidad y la inexorable tristeza.


Mención aparte merece el desarrollo musical de la canción Dis_Country_APT_¿cuanto más vas a descubrir? la cual transita diversos estadios brillantemente ejecutados por Adrián, Pedro y Sebastián, con la hermosa aparición de una flauta traversa luego de la primera parte de la canción, inundablemente esta canción ostenta una gran magia progresiva, cuya cúspide llega precisamente en el tramo final donde la banda saca a relucir una vez más todo su poderío musical, el bajo y la batería construyen una base sumamente magnética, mientras la guitarra enardecida invade el ambiente de forma liberadora.

Le sigue el tercer interludio titulado El Cantar del Mío Esquizoide_traident sabor sandía, dura 39 segundos y se acontecen una serie de experimentaciones sonoras sombrías que nos remiten a algún tipo de delirio mental del cual quizás, estamos próximos a salir. Posteriormente llega la canción principal que da nombre al álbum: Leg0land, cuya duración ronda los 14 minutos, está dividido en once pasajes, esto no lo planteo yo, lo hizo la propia banda en un afiche donde explicaban el contenido de las canciones del álbum. A mi entender, cada uno de esos pasajes que componen Leg0land, representan la última travesía por los confines de la conciencia atormentada de un personaje Lego (entiéndase como personaje Lego a un ser que vive en un mundo de Legos, aquellos famosos juguetes construidos a partir de bloques de construcción); un personaje con tendencias esquizoides, que se enfrenta contra su propia resignación y pusilanimidad, y que en lugar de rendirse, decide dar batalla, abrir los ojos e intentar sonreír, ¿o es que acaso también permitiremos que nos quiten aquellos simples motivos que nos hacen felices?

La canción Leg0land, es quizás una gran alegoría contra el auto abandono, contra la renuncia total ante lo que nos hace felices, es indudable que debemos subsistir en medio de toda esta maquinaria, pero, y aquí reside una gran cuestión, queda en cada individuo el poder luchar por buscar algún resquicio de tiempo en medio de tanta monotonía, y en esos pequeños pero valiosos momentos de libertad, hacer lo que a uno en verdad le hace feliz, sea cual fuere esa actividad, nunca renunciar a la poderosa energía creativa que redime muchas heridas, y es que el arte también está para sanar, y en líneas generales eso es Leg0land, un álbum catártico y sanador, un álbum donde puedes liberar tus más hondas tristezas y encumbrar tus más prístinas alegrías, porque no se trata de llegar a un punto fijo e inmutable, la travesía vital nunca se aquieta, hoy caminas por un campo de algodón, mañana será un campo de espinas y viceversa, encontremos entonces, las herramientas que nos permitan sostener el corazón sin perder totalmente la cabeza.


Musicalmente la canción Leg0land es la más progresiva del álbum, tiene melodías preciosas, pasajes conmovedores, la inclusión una vez más de la flauta traversa, ejecutada por el músico invitado Hugo Gonzales del Castillo, que acompaña la melodía de uno de los primeros pasajes de la canción, es una amalgama precisa y hermosa. La sensibilidad melódica del inicio deriva luego en causes rockeros y bluseros, perfectamente canalizados por los tres integrantes, bajo, batería y guitarra parecen tener un romance cósmico. Posteriormente irrumpen unos coros liberadores, cual grito en forma de purga o purificación, para luego volver al pasaje donde la letra nos dice: tardaste en reaccionar, mudo de tanto gritar, planeando el encierro con tu luz... Luego de este pasaje llega, sin lugar a dudas, el punto más alto del álbum y es cuando aparece Sebastián emulando la melodía de la letra con la guitarra, Adrián y Pedro acompañan este pasaje de una forma tan armónica que se crea un clima completamente psicodélico, progresivo, espiritual y sanador, concluye así una canción preciosa y conmovedora con mayúsculas.

El álbum como tal culmina con una especie de posludio titulado Acto final_ balcón y ventana, es el broche final que nos remite una tarde cualquiera en medio de los ruidos de una ciudad, en el balcón de alguna sala de ensayo con los amigos, ya los fantasmas se han ido y sopla un viento de paz, al menos hasta la próxima batalla.

Mis más sinceros agradecimientos a Adrián, Pedro y Sebastián, por atreverse a crear una obra que quizás nunca goce de popularidad pero que, por el contrario, sé que impactó y seguirá impactando de forma sanadora en todos los que escuchamos a corazón abierto cada una de las secciones y pasajes de Leg0land.

El álbum ya no está en Spotify, si resulta factible ojalá en algún momento los ex integrantes de la banda puedan resubir el álbum a las plataformas digitales donde ya no está disponible, no obstante el álbum completo está en youtube y puede escucharse clickeando en este enlace.

Cod: #1810

jueves, 27 de enero de 2022

Betty Davis - Betty Davis (1973)

Betty Mabry, mejor conocida como Betty Davis, fue una cantante de soul, un icono setentero del funk y soul norteamericano, un icono con sus propias fulguraciones y su propio estilo dentro del género funk bien rockero y duro, ella misma era una figura acida, contestataria, que tenía mucho por decir y hacer con su música discográfica y con sus presentaciones en vivo. Lamentablemente muy poco queda en video de sus presentaciones en vivo y peor aún su figura ha sido algo infravalorada o desconocida para el público general, más allá de los círculos de soul y funk donde se la conoce. En parte esto se debe a que Davis mantenía una actitud sexual abierta, que fue controvertida en ese momento. Algunos de sus shows fueron boicoteados, y sus canciones no fueron reproducidas en la radio debido a la presión de grupos religiosos y la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People).

Con el paso de las décadas ya había dejado de publicar discos pero es verdad que para la década del 70 fue una figura muy llamativa, innovadora, futurista, carismática, erótica, una especia de James Brown en versión mujer, con el poder rockero similar a Funkadelic, y algo de ácido por influencia de rockeros como Jimi Hendrix.

Su nombre artístico Betty Davis proviene de su relación con Miles Davis, con quien estuvo casada alrededor de un año. En ese tiempo ambos se nutrieron artísticamente entre sí. En 1969 Miles produjo una sesión para ella con músicos de elite de la época con la idea de que ella grabara su primer disco, entre los músicos aparecían el baterista de la Hendrix Experienica Mitch Mitchell, el guitarrista John McLaughlin, el pianista Herbien Hancock y el bajista de sesión Harvey Brooks, quien había tocado para el mismo Miles. Otros ejecutantes que participaron de las sesiones fueron el bajista Billy Cox, quien tocaría en la Band Of Gypsys de Hendrix, además del saxofonista Wayne Shorter, y el organista Larry Young. Lamentablemente el material no fue lanzado en su época, hubiera sido un gran inicio para su carrera. El material fue lanzado recién en 2016 como un álbum llamado ‘’The Columbia Yeras’’, con material de estudio, algunas canciones terminadas y otras sesiones y tomas sin terminar ni pulir.

Y en contraposición Betty también fue influencia artística para Miles, el mismo Miles declararía sobre esto: ‘’Betty fue una gran influencia en mi vida personal y en mi vida artística. Ella me introdujo a la música de Jimi Hendrix y al mismísimo Hendrix en persona, y hacia otras músicas y músicos negros de rock. ’’. Incluso hay quienes dicen que sin la influencia de Betty sobre Miles no hubiera existido el mismísimo ‘’Bitches Brew’’.

Después de finalizar su matrimonio con Davis, Betty se trasladó en 1971 a Londres para continuar su carrera como modelo. Escribió música en el Reino Unido y regresó a los Estados Unidos alrededor de 1972 con la intención de grabar con Santana. En cambio, comenzó su carrera solista y comenzó a grabar sus propias canciones con un grupo de músicos de funk de la costa oeste. Su primer disco como líder, el homónimo ‘’Betty Davis’’, fue lanzado en 1973. Tuvo dos éxitos menores en la lista de Billboard R&B: "If I'm in Luck I Might Get Picked Up", que llegó a ser No. 66 en 1973, y "Shut Off the Lights", que llegó a No. 97 en 1975. 

El homónimo ‘’Betty Davis’’, lanzado por ‘’Just Sunshine Records’’ (un sello emergente) en 1973, ya mostró a una Betty totalmente evolucionada respecto a sus primeros simples y respecto al materia inconcluso que había comenzado a grabar bajo la producción de Miles, ahora parece más decidida a arrasar con todo y con todos, una actitud totalmente de líder con vocalista mucho más abierta y firme, voz poderosa, con picos, agudos, y arremetidas poderosas, a veces jugando con la voz impostándola y haciendo entonaciones rudas y poderosas.

Los temas del disco llevan el espíritu de su líder, la banda la sigue con firmeza y ella se encarga de comandar las sesiones, que son más que nada canciones. Se trata de un funk puramente rockero, con buenos riffs y buenos sonidos pesados, e incluso se trata de un funk interpretado por momentos por guitarras Gibson y no las típicas Strato Fender que son clásicas del genero por su sonido, por lo que hay una dosis de rock hibrido corriendo en las venas del sonido y ejecuciones de funk que se construyen bajo aplicaciones y riffs tomadas más del rock que de las técnicas del funky más clásico en guitarra. 

Las influencias en el estilo de canto de Betty tienen un aire de James Brown, y el sonido rockero parece ser influencia por gente como Jimi Hendrix o, por similitud y parentesco obvio, el mismo Funkadelic, es funk y a la vez es rock. El álbum fue producido por Greg Errico (baterista proveniente de la mítica Sly & The Family Stone), quien a su vez la contacto con una buena cantidad de musicos talentosos del genero, por lo que el álbum cuenta con contribuciones de varios músicos destacados como Neal Schon, Merl Saunders, Sylvester, Larry Graham, Pete Sears y las Pointer Sisters. Davis lanzó dos álbumes más, ‘’They Say I'm Different’’ de 1974 y su debut en la gran discográfica Island Records ‘’Nasty Gal’’ de 1975. Ninguno de los tres álbumes fue un éxito comercial.

Cod: #1642

miércoles, 18 de mayo de 2016

Wildfire - Smokin' (1970)

Wildfire se formaron en 1969 en la localidad de Laguna Beach, California, con al parecer, dos de las cenizas de un grupo de surf y doo-wop de principios de los 60's llamado Phil and The Flakes, el cual estaba liderado por nadie más, ni nadie menos que el gran Phil Pearlman (que es más conocido por sus extraordinarios proyectos psicodélicos The Beat of The Earth, The Electronic Hole y Relatively Clean Rivers), sin embargo el grupo se localizó en Austin, Texas, por lo que llegaron a alternar con grandes como Shiva's Headband y Johnny Winter, aunque igualmente se dice que llegaron a tocar con Blue Cheer en su natal California por allá en 1969.

Este, su único disco que en realidad fue un demo editado de forma privada y en un tiraje de muy pocas copias, fue grabado en los estudios Sonobeat en 1970 (donde un grupo llamado Mariani -en el cual tocaba un jovencito Eric Johnson- también grabaron su único disco llamado "Perpetuum Mobile" en el mismo año) en Austin, Texas. Al parecer "Smokin'" fue editado en el mismo año.

Según lo que leí en su página web oficial, el guitarrista Randy Love era fan de Jimi Hendrix y quería sacar el tono de este, por lo que estuvo dañando su amplificador Fender Showman, por lo que su papá le iba a comprar un Dual Showman como los que llegó a usar en varias ocasiones Hendrix, sin embargo conoció a Pat Quilter y este le construyó un amplificador de transistores de 200 watts de potencia que sonaba como uno de bulbos, al parecer inspirado por los mencionados Fender Dual Showman, luego el bajista Danny Jamison también tendría el suyo.


Ahora sí a hablar de la música contenida en el álbum.

Smokin' tal y como lo sugiere el título (en español, "fumando") es un disco de heavy psych a la orden del día, cargado con bastante funk y esa suciedad tan característica de varios grupos gringos de la época, se podría decir que aquel clásico power trio originario de Flint, Michigan que aquí gozó de una inmensa popularidad en los 70's llamado Grand Funk Railroad fue la principal fuente de inspiración para Wildfire, sin embargo también hay influencias de Hendrix (como lo dije arriba), Moby Grape y hasta Blue Cheer, cabe destacar que también me recordaron parcialmente a otros grupos contemporáneos como Fields, Josefus, The Frost, Bliss, The Third Power y hasta Banchee.

El disco abre con "Stars in The Sky" que me parece que es un homenaje a Jimi Hendrix y su infravalorada obra maestra "Love or Confusion" del '67, pues incluso las letras tienen bastante similitud, los siguientes temas se van más hacia las aguas del Grand Funk Rairload que sacó esos grandes discos de hard rock y heavy psych como Grand Funk, Closer to Home, On Time, The Live Album, Survival y E Pluribus Funk, sin embargo Wildfire suenan todavía más psicodélicos que el mencionado power trio de Flint, Michigan, seguramente por esos tintes tan típicos de la costa oeste que se notan en su ácida guitarra que acompaña a cada tema del álbum.

Mis temas preferidos son la rocanrolera y enérgica "Let It Happen", la funky "Don't Look For Me", "What I Have Got Now" y la extensa "Quicksand" que dura 11 minutos donde improvisan tanto el guitarrista como el bajista, aunque cada tema del disco es excelente, por lo que los fans del Grand Funk no se querrán perder esta única placa de este conjunto Californiano radicado en Texas salida por allá en 1970, pues es una excelente pieza de heavy psych con pinceladas de funk y del rock ácido californiano sesentero.

Cod: #1227

jueves, 26 de marzo de 2015

Catapilla - Catapilla (1971)

La historia de ‘’Catapilla ‘’ comienza por finales de los 60s, allá por el oeste de Londres, Inglaterra, fueron una banda de corta duración de rock duro y progresivo, originalmente la banda estaba compuesta por Jo Meek en voz, Malcolm Frith en batería, Hugh Eaglestone en saxo, Dave Taylor en bajo, Graham Wilson en guitarras, Robert Calvert en saxo y Thiery Rheinhart en instrumentos de viento, saxos especialmente.

Ya desde un comienzo supieron captar la atención de los sellos de la época, por su impactante y particular sonido, su jazz rock experimental llamo la atención de Orange Music, una empresa de gestión de bandas que consiguió que el grupo de una audición para productores y gente de la industria. Patrick Meehan, manager de Black Sabbath, tomo la banda y los hizo grabar, aunque antes de que entraran en estudio, Jo Meek dejo la formación y en su lugar entro su hermana, Anna Meek.

El autotitulado homónimo primer álbum de la banda, producido por Meehan, fue lanzado a finales de 1971 para Vertigo Records. Se trata de un hibrido, o como uno de los nombres de los temas indica, ‘’una fusión embrionaria’’, un sonido de hard rock con varios elementos combinados, pasajes funk rock y arreglos bien contundentes que hacen del sonido algo llamativo.

Es un trabajo que sale del convencionalismo del hard rock, y sabe ofrecer algunas alternativas instrumentales adicionales. Una particularidad llamativa es que, de los cuatro temas que componen el disco, dos de ellos comprenden una duración particular. El primero de ellos, ''Naked Death'', de 15 minutos de duración, trata de un tema pesado, con buenos arreglos y con la particularidad que cuenta con una zapada, una improvisacion, una sesion de diez minutos de duracion en medio, con solos de saxo y guitarra eléctrica.

El otro tema llamativo del disco es "Embryonic Fusion", una bestialidad de 24 minutos duración, en la que todo tiene lugar, con una complejidad llamativa, en un sin fin de pasajes y arreglos y cambios de intensidades. Sin ser netamente progresivo se las ingenia para ser una pieza muy compleja, sin perder jamas la rusticidad y el sonido pesado, con pasajes instrumentales, en un sonido, como su nombre lo indica, ''embrionario''.



Ese sonido tan particular tiene un valor intrínseco muy alto, ya que erigen al rock hacia un nivel muy interesante de complejidad y fusión, y lo colocan en un estándar muy alto, sin dejar de lado las características clásicas del rock pesado, todo aquello que generalmente no se encuentra presente en el promedio de la música ‘'compleja’', como lo son los solos rasposos de guitarra eléctrica cargadas de fuzz, los riffs pesados y los pasajes improvisados; todo eso no deja de estar constantemente presente en el sonido.

La voz de Anna Meek merece un párrafo aparte, la voz principal es llevada a cabo por una dama con una voz exquisita, también particular, dulce, masculina y potente, y le agrega al sonido un carácter aún más enigmático, genuino y mítico.

Es un disco pesado y bien elaborado, la presencia de los arreglos de viento le da mayor frescura al sonido y lo acerca tímidamente al jazz-rock, sin precisamente caer en esa etiqueta. En un disco emocionante, áspero, embrionario, con buena dinámica y una concepción de los temas fuera de lo común. 

Tras el lanzamiento de dicho primer álbum, la banda se embarcaría en una gira de promoción, por Inglaterra, junto a otros músicos de la misma etiqueta Vertigo, como Graham Bond y Roy Harper, pero por problemas en la relación de los musicos, ‘Catapilla’ abandono la gira, y se adentro de vuelta en estudio para trabajar en su segundo disco.

Para finales de 1972, el segundo disco de Catapilla seria lanzado, llamado ‘’Changes‘’, para dicha ocasión la banda sufriría algunos cambios, con la sustitución de Eaglestone, Frith y Rheinardt por Bryan Hanson en batería, Ralph Rolinson en teclados y Carl Wassard bajo. Poco después del lanzamiento de dicho álbum, la banda se separaría definitivamente.


Cod: #1055

lunes, 21 de abril de 2014

Funkadelic - Funkadelic (1970)

Funkadelic es una banda de funk, probablemente una de las mejores bandas ‘’negras’’ que han existido, un grupo legendario que en la década de los 70s hizo importantes aportes a la cultura funk, estando siempre a la vanguardia del género, encabezando la movida desde sus inicios y dejando profundas huellas musicales, culturales y hasta sociales, al igual que artistas como Sly Stone, James Brown, Jimi Hendrix, entre otros…

No se podría apreciar la historia de la banda sin la consideración de su banda hermana, Parliament, las dos bandas creadas por el precursor y visionario George Clinton. El grupo que se convertiría en Funkadelic fue formado originalmente por George Clinton, en 1964, como un respaldo musical sin nombre para su grupo Parliament, mientras estaban de gira. George había participado e integrado Parliament desde sus inicios, hacia mediados de los 50s.

Parliament logró su primer éxito gracias al tema "(I Wanna) Testify" publicado en 1967. Con el objeto de aprovechar ese momento de popularidad, Clinton organizó la banda de apoyo para realizar un tour que incluía a un joven empleado de la barbería como bajista, Billy Bass Nelson, y a su amigo Eddie Hazel a la guitarra. Además, completaban el grupo Tawl Ross a la guitarra, Tiki Fulwood a la batería y Mickey Atkins en el órgano.

En 1968, como consecuencia de una disputa contractual con Revilot Records, el sello discográfico en el que habían publicado temas como el éxito "Testify", Clinton perdió temporalmente los derechos sobre el nombre "The Parliaments". Por este motivo firmó un nuevo contrato con el sello Westbound Records bajo el nombre Funkadelic que se anunciaba como un grupo de funk rock con los cinco músicos del tour junto a los cinco cantantes de Parliament como invitados que no aparecían en los créditos. 


Como Funkadelic, el grupo firmó con la compañía discográfica Westbound en 1968. Alrededor de este tiempo, el grupo evolucionó de la música soul y doo wop en una más impulsada por mezclas de rock psicodélico, soul y funk, más influenciados por la música popular (y política) de los movimientos de la época. Jimi Hendrix y Sly Stone fueron las principales inspiraciones.

Establecido Funkadelic como un grupo por derecho propio, en 1970 Clinton relanzó el grupo vocal, ahora conocido como Parliament, contando con diez miembros. Así, Clinton se convirtió en líder de dos bandas diferentes, Parliament y Funkadelic, que incluían los mismos miembros pero se anunciaban como grupos que practicaban tipos diferentes de funk.

El álbum debut de Funkadelic no se haría esperar, el homónimo primer disco ‘’Funkadelic’’, fue lanzado en 1970, bajo Westbound Records. En los créditos figuran Mickey Atkins, Clinton, Fulwood, Hazel, Nelson, y Ross. La grabación también incluye al resto de cantantes de los Parliaments (no acreditados debido a las preocupaciones contractuales).

Este álbum es una auténtica bomba de soul, un obra maestra de soul y funk-rock, cruda y sin tapujo alguno, que explota desde el primer tema con un funk bien ácido y profundo, con fuertes bases, muy eficientes sesiones rítmicas y plagado de pasajes improvisados que suenan cual auténticas ‘’jams sessions’’, sonido que sería marca registrada de la banda. 


El funk que crean está fuertemente ligado a las raíces mismas de la cultura funk, fuertemente influenciado por Jimi Hendrix y James Brown, o sea un funk duro, acido, plagado de guitarras fuzz, deliciosos coros y voces desparramadas por todos lados, que suenan cual coro góspel. El sonido tiene también una característica como de ‘’hipnotico’’, reflejo de la pasión y la intención con la que los músico lo crearon, tratando de elaborar algo altamente atrapante y seductor. 

Los temas son todos himnos del género, una autentica track list infernal con temas alucinantes todos. "I Bet You" y "Good Old Music" son dos temas reversionado, originales de Parliament, "I Bet You" fue más tarde reversionado por Jackson 5 en su album ABC. 

El lanzamiento del disco no fue bien recibido por la ‘’critica’’, aun así tuvo muy buena repercusión popular, buenas ventas y plantó una semilla de culto que ni sus detractores más acérrimos pudieron detener jamás. Es que se trataba de una banda negra, con fuertes implicancias sociales y culturales, la cual a la vez se relacionaba los muchos ‘’yeites’’ y mensajes propios de la movida, elevando a la cultura ‘’negra’’ a un nivel popular y más visible, cosa que causo revuelo y enfado dentro de los sectores oscuros y racistas de la sociedad y el capital.

La carrera de Funkadelic por supuesto no terminaría ahí, entre el 70 y 71 lanzarían dos discos más, que sonarían dentro del mismo sonido primario. Pronto el sonido de la banda iría mutando, evolucionando a lo largo de muchos más disco que lanzarían, conociendo diferentes formaciones y etapas, al incluir a nuevos músicos que traerían nuevos sonidos, extendiendo la popularidad de la banda a lo largo de los años 70s. Pero eso es historia para futuros posts sobre la banda, por ahora los dejo con esta maravilla de disco.
Cod: #1192