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sábado, 16 de mayo de 2026

Dimorphodons - Waui (2025)

Al escuchar este disco se puede pensar que la psicodelia de la primera hora ha revivido, incluso siendo un disco que no siempre está en el rock, con algunos momentos con acercamientos a la música electrónica moderna, o aires que reflejan el pop de la neo psicodelia, pero es que se trata de un rock psicodélico actualizado, y aun así se encarga a la paradoja, inconsciente o no, de tomar de aquel viejo espíritu de la música de rock acida de antaño. 

Hay muchos momentos que traen reminiscencias a los antiguos hitos del género, como guitarras fuzz recontra podridas que recuerdan al primer disco de la banda SRC, o momentos de delirio que traen a la mente a los primeros Pink Floyd, aunque también otros momentos más duros que traen a la mente a la heavy psicodelia de Blue Cheer, o también el clavecín utilizado en algunos temas trae aires de antiguos discos de la psicodelia barroca como ‘’Walk Away Renée / Pretty Ballerina’’ de The Left Banke.

No es una propuesta pasajera, no hay algo pasatista aquí, ya que en la escucha se revela algo que fue trabajado minuciosamente, es un sonido enriquecido con muchos elementos, con una producción que lleva al escucha hacia diversos lugares, pero sin moverte del mismo disco, y aun así todo suena con una cohesión que unifica a las propuestas en una misma cosa.

Algunos estribillos de estas canciones son algo pegadizos, está presente la neo psicodelia, con similitudes a Tame Impala o sonidos actuales. El disco pareciera por momentos tener esa influencia, es una colección de melodías actualizadas, pero esa lista de temas pop pareciera haber sido pasada por ácido lisérgico, por lo que la lógica de las canciones varía, y los ritmos se vuelven hacia lugares poco comunes, típico de las producciones psicodélicas de antaño. Este trabajo en la percusión hace de esto un esfuerzo que saca a la canción de rock de su lugar común y la ubica muchas veces en el frenetismo de una lisergia que roza con la heavy psicodelia, enriqueciendo la sensación psicodélica del disco.

Todo el disco es, no solo entretenido, sino también fresco, a todo momento. Hay una frescura en la propuesta que hace que todo el trabajo sea interesante, con una variedad de cosas que suceden y siempre mantienen el interés. Es un disco que va a su ritmo, con su propia dinámica; propuestas que ubican a toda la obra en un lugar fuera de lo común, en un lugar propenso a lo hipnótico, a lo lisérgico, un ritmo con un dejo propio. No es rock y ya, es una propuesta con mucha profundidad que obliga al escucha a viajar a otros lugares. Esto también puede significar ubicarse en el espectro de un público muy específico, es un riesgo agradable que toma el disco, dotándole de credibilidad y honestidad artística.

El trabajo ha llamado la atención de muchos, especialmente de amantes de la psicodelia, y no por nada eso ha ocurrido, es un disco muy esmerado, con mucho por ofrecer y que es capaz de sorprender gratamente a los seguidores de esos sonidos de antaño tan comunes en el rock de la vieja escuela.

Del pop se toma la melodía, el estribillo y las voces agradables, por lo que, aunque se escuche algo heavy, tambien se puede apreciar lo que se canta como algo familiar. Sumado a eso, hay un trabajo esmerado con las guitarras eléctricas, muchas veces muy sucias.

Y por supuesto también hacer pie en el aire actualizado que posee el disco, uniendo clavecín y heavy psicodelia con sintetizadores y pop más moderno, pero haciéndolo de manera en que ambos lugares puedan coexistir a la perfección. Hay también algos temas que van más hacia lo electrónico y podría pensarse incluso en otro tipo de estilo en esos casos, pero esa actualización va muy bien con todo lo demás que propone el disco, toda la propuesta está muy bien unificada, los ingredientes cohesionan muy bien entre sí.

Parece que el disco fue gestado a lo largo de un extenso tiempo, con mucho esmero grabado en distintas locaciones, con inventos y experimentos, algunos fallidos y otros producto de una inspiración acertada, todo para intentar dar vida a una obra que fue pulida y producida con mucho trabajo, y que en su resultado final se puede apreciar aquello tan particular. ‘’Waui’’ reabre el estigma de la vieja psicodelia, y la actualiza sin recelo para ubicarse como un artefacto destacado del género en los últimos años. El resultado es una cosa que todos ya conocemos, pero que de todas maneras todavía nos sorprenderá.

En bandcamp es el propio artista es quien describe al disco de esta manera: ‘’Dimorphodons, también conocido como el productor, multiinstrumentista y melómano empedernido Will Twynham, presenta su álbum debut, largamente gestado: Waui. Desde la grandilocuencia stoner de «Land Over Sea» hasta la grandilocuencia barroca cinematográfica de «Gondwanaland», Waui representa una obra que no fue fácil de reunir, terminar ni siquiera empezar. Un ambicioso viaje por la mente de un amante de la música, el proceso de grabación incluyó estancias en Glastonbury y Los Ángeles, un clavecín transportado en la parte trasera de una furgoneta hasta una capilla abandonada, cuatro bateristas, un coproductor, innumerables intentos fallidos, experimentos y momentos de inspiración que se han cristalizado en una obra de sorprendente originalidad.’’

Cod: #1833

sábado, 29 de noviembre de 2025

The Crazy World Of Arthur Brown - Strangelands (1988)

The Crazy World of Arthur Brown fue un elemento más de la música psicodélica que convulsionó la escena con sus delirios y locuras. El nombre sirvió como concepto, una plataforma bajo la cual su creador, Arthur Brown, reinaba como el dios del fuego y proclamaba sus creaciones musicales como discos que marcaron al rock de la época.

El primer y homónimo álbum de la banda, ‘’The Crazy World Of Arthur Brown’’, apareció hacia 1968 y representó un hito del grupo y su creador, por su canción ‘’Fire’’ que fue un éxito comercial en muchas partes del mundo. Por otra parte, también el álbum representa uno de esos eslabones que parecieron hacia finales de los 60s, para impulsar la evolución de la música psicodélica hacia la música progresiva. Con este primer trabajo discográfico, la banda presentaba algunos cortes de canciones bien nutridas en la composición y muchos momentos memorables que ya anunciaban el potencial del artista y sus miras creativas.

Luego del éxito de su primer trabajo, Arthur Brown y la banda se encaminan hacia su siguiente lanzamiento, sostenidos por el espíritu de muchas bandas de rock de la época, que era el de evolucionar, experimentar y correr más allá los límites establecidos. El próximo emprendimiento discográfico del grupo sería el conocido como ‘’Strangelands’’, grabado alrededor de 1969 pero que no sería publicado recién hasta casi 20 años más tarde.

‘’Strangelands’’ representa un delirio de parangones mayores, un experimento en sí mismo ya que todo el disco se caracteriza por presentar una amplia gama de experimentaciones, siempre en terrenos del rock psicodélico y las vanguardias. Todo el trabajo es la puesta en marcha de una búsqueda sonora que avanzaba desde la canción para dirigirse hacia ese lugar tan común en la época, que era el de romper la canción, y explorar hacia el caos y la psicodelia.

Especial recomendación para los amantes de la experimentación de la época, ya que el disco expone muchos elementos comunes del momento. Todo el disco está interpretado por una banda que se niega a caer en ritmos cuadriculados, por lo tanto, toda la propuesta se expande, saliéndose de la canción predecible y virando hacia una libre ejecución de música rock, siendo todo el disco construido desde la sesión libre y sin estructuras.

En base a estos momentos de ‘’free rock’’ es donde todo brota, desde experimentaciones sonoras de estudio, delirios instrumentales de la banda, ambientes puramente psicodélicos, y otras experimentaciones como la de poner en reverso algunos instrumentos. Además de esto, aparece el mismísimo Arthur Brown cantando y muchas veces volando con sus recitaciones metafísicas durante todo el disco, en proclama de caos y en cuestionamiento de muchas instituciones comunes, son palabras siempre muy cargadas de simbolismo, potenciándose con el caos instrumental de la música.

Es un reflejo típico de la época, pero no hay tantos elementos tan rupturistas como este experimento por aquellos años, simplemente ellos tomaron todo lo que habían vendido en su primer disco, y lo destruyeron, yendo hacia la experimentación sin medir las consecuencias. 

El resultado fue un álbum tan experimental, que la discográfica simplemente se negó a publicarlo por aquel año de 1969. El trabajo quedó guardado durante muchos años, evitado por la falta de visión artística de cualquier sello. Finalmente fue rescatado y publicado en 1988.

Este tipo de rock psicodélico tan experimental, con posterior correspondencia hacia lo proto progresivo, es la corriente del rock que ayudó a la formación de la música fusión que tuvo su origen desde finales de los años 60s. El origen del jazz fusión, y todo ese rollo de una música que cada vez se complejizaba más, tuvo su origen en la fusión del jazz con el rock de la época, y el rock que había en esa época era puramente psicodélico, proto progresivo, experimental, vanguardista, con predominancia de atascos y extensas improvisaciones. 

Con el correr de los años, la música fusión fue volviéndose cada vez más sofisticada y virtuosa, pero no es de extrañar que los álbumes que dieron origen a este género fuesen tan vanguardistas y marcados por todos estos elementos. ‘’Emergency!’’ de 1969 por The Tony Williams Lifetime, o ‘’Bitches Brew’’ de 1970 por Miles Davis, son algunos de los ejemplos tempranos de esas fusiones elementales de donde se originó el jazz fusión, y son una señal de la influencia psicodélica que marcaba la música por esos años, en ámbitos de rock y jazz.

El legado de ‘’Strangelands’’ es ese reflejo, rechazado por algunos en años atrás, pero que logró sobrevivir como reflejo de una época marcada por una generación de músicos que, motivados por su espíritu inquieto, hicieron y deshicieron a su gusto y, sin saberlo, sentaron las bases para el florecimiento de las vanguardias en su encuentro con la ‘’música popular’’. 50 años después, luego de tanta música ocurrida en las escenas culturales, el mundo sigue no estando listo para este tipo de experimentaciones, pero el valor de esa época desafiante abrió caminos que muchos luego recorrerían.

Cod: #1821

martes, 4 de marzo de 2025

Renaissance - Renaissance (1969)

Hacia 1969, más allá de los clásicos del género, en el rock inglés ya había más gente planteándose crear nuevos sonidos y experimentar con las fusiones, de ello nacería el rock progresivo y su interminable ramificación hacia un sinfín de estilos, motivos, ramas y sub géneros. Keith Relf y Jim McCarty, ex Yarbids, hacia enero de ese mismo 1969, decidieron unir fuerzas para colaborar junto en un nuevo proyecto prometiéndose experimentar para buscar así un sonido que nacieron de la combinación del rock y la influencia de la música clásica.

Esta nueva etapa del rock se diferenciaba de la psicodelia, con sonidos más virtuosos en ejecuciones  y visiones liricas más profundas y existencialistas, no es que la psicodelia no haya sido existencialista, de hecho lo fue, pero ahora todo el hedonismo revolucionario se había transmutado en visiones filosóficas y poéticas más refinadas si se quiere. Aunque la psicodelia fue fundamental para el desarrollo del rock progresivo. 

Hacia finales de 1969 aparecería el primer disco de Renaissance, el homónimo ‘’Renaissance’’, presentando un primer track cuyo estilo compositivo se remonta a la influencia de la psicodelia y sus típicas jam sessions en vivo, llegando a tomar canciones pop para estirarlas hasta versiones de diez minutos o más, enriqueciéndolas con zapadas e interludios experimentales. 

‘’Kings And Queens’’ es dicho primer track del disco y consiste básicamente en un estándar del prog rock de la época, una canción con sus estrofas y estribillos pero estirada para convertirse en una pieza de casi once minutos, entre introducción, estribillos, interludios, y motivos finales,  ideas inspiradas de las intervenciones proto progresivas ocurridas en la era hippie.

El resto de este disco continúa por la senda progresiva, y el elemento sinfónico no se deja esperar, especialmente por ser un virtuoso pianista el encargado de ejecutar las composiciones, ya sin distorsiones rockeras, dirigiéndose hacia un sonido pensado de manera similar a composiciones clásicas, estilo cuya influencia pesa claramente en las miras de las composiciones del disco. El piano virtuoso encabeza el sonido de mucho de lo que pasa aquí, muchas veces emulando o ejecutando fragmentos de piezas clásicas universales a modo de guiño a esa influencia.

Entre ‘’Innocence’’, ‘’Island’’ y ‘’Wanderer’’ el disco continúa por la senda prometida por el grupo, las experimentaciones en progresiones continúan, canciones alteradas con inventos progresivos muy interesantes que recuerdan a pilares futuros del prog inglés, apareciendo aquí también la voz de una cantante femenina dando un toque especial al asunto en algunas piezas.

‘’Bullet’’ es la pieza encargada de cerrar el LP, otra composición primigenia y prototípica de un prog ya bastante consumado en sí y devenido en momentos muy complejos, pero aun con la premisa de ser un sonido en vías de experimentación. 

Este pieza comienza con un atasco bastante rockero con piano, voces y hasta sabores bluseros, un sonido poderoso que sigue demostrando los orígenes de todo esto, para continuar con el mismo elemento proto progresivo de la primer pieza, un interludio con elementos compositivos experimentales disueltos en el vacío, como arreglos y aplicaciones instrumentales varias hasta y coqueteos con lo vanguardista por algunos momentos sonoros extraños que aparecen hacia el final de la pieza. Aunque la banda no provenía del vanguardismo no resulta extraña esta intervención debido a que todo era parte de la misma cosa, del mismo caldo de cultivo allá por esos años de creacionismo absoluto.

El disco ‘’Renaissance’’ es un disco entretenido en el que las progresiones no se dejan esperar, progresiones que ya habían comenzado a despegarse lo suficiente de lo meramente orgánico y azaroso, con una imaginería por detrás que sustentaba cada composiciones con visiones de adelanto. 

La banda hace gala de la experimentación y ostentan una búsqueda sonora que se refleja en la composición, la búsqueda del sonido, el acercamiento a lo clásico que se acrecienta con un piano como ejecutor principal, entre otras experimentaciones y visiones ya nombradas. El disco es una piedra angulas de la musica progresiva británica de por aquellos años que se encontraba en momento prototípicos pero que ya para 1969 era una realidad con un sinfín de lanzamientos discográficos que anunciaban el pronto surgimiento de algo grande.

Cod: #1792

lunes, 5 de agosto de 2024

Clouds - The Clouds Scrapbook (1968)

He aquí otro artefacto de la era proto progresiva, que inspiró a muchos de los artistas continuadores del progresivo, y continuó demostrando que la extravagancia más pretenciosa de las obras psicodélicas sí podían lograr llegar a buen puerto, incluso consolidándose como una fuerza en su época y llegando a dejar una marca en una era.

Con una colección de inventos, cancines pop, momentos sinfónicos y rock de power trio liderado por órganos, Clouds plantea nuevas formas para la época, con una fórmula que cada vez se estaba intensificando cada vez más en el ambiente y que haría que las bandas del momento desencadenaran los sucesos irreversibles en el desarrollo de la música popular a partir de allí.

Hay una extravagancia que manejan muy bien, cierto delirio, cierto descontento artístico, que los lleva a construir este disco que se sale de muchos estándares cancioneros y ofreces muchas alternativas dentro de la canción popular, que para la época ya tenía una plataforma de aparición magistral dentro de trabajos de culto.

La duración promedio de los temas es corta, por lo que se llega a once tracks en el disco, con una cantidad de propuestas variadas de excelente manufactura compositiva. Hay canciones aquí pero también hay búsquedas de romper con la misma, momentos orquestados, momentos de improvisación, rock pero con ese sonido particular del órgano hammond del momento, baladas, y en general queda esa esencia en el aire de rock proto prog, de obra conceptual, de obra psicodélica compleja y rompedora de pisos, con sus búsquedas innovadoras y sus propuestas que vienen de otros lugares.

Podría ubicarse a Clouds, junto a otros artistas que fueron los encargados de marcar la era psicodélica y hacerla direccionar, gracias a sus inventos discográficos, hacia la era progresiva, con gente como Don Shinn, The Crazy World Of Arthur Brown, The Nice, Renaissance, entre otros. 

La historia de la banda no tuvo un desenlace como pudo tener con otros afortunados y talentosos en la escena inglesa, pero Clouds logró varios títulos y membresías entre la consideración del público y de sus contemporáneos, inspirando a músicos, planteando nuevas e inspiradoras formas, codeándose con Brian Epstein en la primavera de 1967, y llegando a publicar ya en 1968 su primer disco, este álbum conceptual que sería un eslabón importante en la escena inglesa.

Tal vez no lograron el acercamiento a lo masivo, y su historia fue algo incierta, especialmente hacia el final de su corta carrera. Comenzando hacia mediados de los 60s y terminando de separarse hacia 1971. En medio de ello se consolidan como trio, algo power trio peor no de rock pesado sino de un rock fino, de fulguraciones y adelantos para el momento en la escena inglesa y la psicodelia en general.

el grupo tocó mucho en el club Marquee de Londres a finales de los años 60, especialmente hacia principios de 1967, junto a bandas como The Nice, The Syn (posteriormente Yes), Jethro Tull, The Yardbirds y Jimi Hendrix. Un joven David Bowie en su momento escribió un entusiasta artículo de periódico sobre la banda, del que se puede encontrar un facsímil en el sitio web de la banda.

Cod: #1775

jueves, 30 de mayo de 2024

Edgar Broughton Band - Wasa Wasa (1969)

Una banda inglesa no clásica pero con cierta reputación en el ámbito de los conocedores del rock ácido under de la época, con discos interesantísimos siempre dentro de la psicodelia pesada, el rock ácido y algo oscuro, o por lo menos eso es lo que ofrecen en este primer disco que publicarían en 1969. El primer lanzamiento discográfico de larga duración del grupo fue gracias a un contrato que firmaron con el prestigioso sello Harvest, a través del cual editaron dos singles en el 68 y en el 69, y el susodicho primer disco de 1969, ‘’Wasa Wasa’’.

Si bien se trata de rock a secas, algo de lo que hacen acá se sale de las casillas, la oscuridad y la suciedad de las guitaras le dan un plus a la propuesta, que con buenos riffs y buenos solos de guitarras se sabe hacer camino por sí misma. Las composiciones son pesadas, con guitarras sucias, solos rasposos, ritmos hipnóticos de batería y una voz espeluznante del cantante del grupo que le termina de dar el toque perfecto a lo que estaban proponiendo.

El disco tiene su acercamiento a la psicodelia, desde el lugar de la sátira política y el rock pesado, pero tampoco tiene demasiadas dosis de delirio aunque se trate de rock acido. La propuesta es de rock pesado de época, con influencia de mucho de lo que había en su momento, y con una impronta que, por lo menos en este disco, cuenta con su propio estilo dentro del rock pesado clásico.

La banda era famosa también por sus propuestas delirantes en vivo y por sus temáticas políticas bastante irónicas y negras en las letras de sus canciones, lo que le valió cierta fama y cierto sequito de seguidores en su época. El disco cuenta en su mayoría con pistas de rock en formato clásico, con un sonido sucio y oscuro, nacidos del blues pero torcidos hacia la psicodelia y el rock y pervertidos por la oscuridad que nacía dentro de ellos. 

Si bien todo el álbum cuenta con canciones algo estándar, hay una pieza del mismo trabajo que se sale del molde convencional y donde el grupo explaya algo que revela aún más su locura exquisita en la que se manejaban. La susodicha pieza ‘’Dawn Crept Away’’, de catorce minutos de duración, es la que ofrece un mayor aire a la propuesta del disco y da cierre al trabajo, con una composición que comienza en forma de rock pero termina volcándose hacia una excursión instrumental entre variaciones de ritmos, ambientes oscuros, y distintos implementos propios de las zapadas de la época y de las búsquedas exploratorias ‘’proto progresivas’’ típicas de la era psicodélica. Ese track es de o más experimental y ‘’progresivo’’ del disco.

Y aunque haya otros discos de la banda más elogiados o conocidos, seguramente sea este primer disco de ellos el que contenga el sonido más pesado y sucio, crudo, especialmente por la suciedad distorsionada de las guitarras eléctricas y por varios temas rockeros pesados con el que cuenta el trabajo. El grupo es entusiasta y creativo, y cuenta con propuestas discográficas audaces, aunque, como ya se ha dicho con acierto, no está muy cerca del estilo de rock progresivo más complejo que se manejaba a menudo en ese género, por lo que la música discográfica de la banda no es de rock progresivo.

Para dar a conocer su primer disco se lanzaron a una serie de conciertos, muchos de ellos gratuitos, encima de un camión y con el riesgo de ser arrestados. La propuesta finalmente llamaría la atención, ganando seguidores y siendo invitados a transmitir la oscuridad de sus presentaciones en vivo en los estudios de Abbey Road el 9 de diciembre de 1969. Esa fecha fue grabada pero solo se lanzó una canción en ese momento: "Out, Demons Out". !", que era una adaptación de la canción "Exorcising The Demons Out Of The Pentagon" de The Fugs, el resto de las grabaciones de esa presentación recién se publicarían en 2004 en "Keep Them Freaks a Rollin".

Cod: #1764

domingo, 26 de mayo de 2024

Steamhammer - Reflection (1969)

Steamhammer tuvo su lugar dentro del rock progresivo hasta llegar a puntos vanguardistas bastante insospechados teniendo en cuenta el lugar de donde arrancaron discográficamente. En muy pocos años su música evolucionaria hasta llegar a discos progresivos oscuros y experimentales, aunque en su primer disco, ya de 1969, comenzaron con una trabajo básico de los sonidos de la época, entre blues rock, rocanroles, y algo de psicodelia y buenas zapadas de por medio dominadas por guitarras eléctricas.

Siendo un buen trabajo, correcto, efectivo y entretenido, no es un disco que deslumbre particularmente si se tiene la pretensión  de lo complejo y vanguardista, y más aun teniendo en cuenta que en un par de años nomas alcanzarían lugares muy sofisticados, de todas formas este primer disco, ‘’Reflection’’ es un buen artefacto que por su parte no solo deja un aire rocanrolero sino que se predispone a dejar la insinuación de que más cosas están sucediendo allí además del rock & roll clásico.

Desde los arreglos de la voz y el tipo de tono vocal particular de su cantante principal, oscuro y solemne, con una estilo particular y algún efecto agregado a la grabación que deja sensación de no ser algo común. Además de que entran en algunos temas de rock interesante, siempre con ritmos y estilos bluseros, pero con un aire de sutil jazz, búsquedas sonoras, efectos agregados también a los instrumentos, y arreglos que salen del convencionalismo por momentos, lo que hace que algunos tilden a esto cerca del ‘’crossover prog’’.

Algunos elementos también interesante de esta propuesta son la psicodelia que unifica a las composiciones y zapadas que se mandan, psicodelia que asoma entre efectos agregados y sesiones de solos del blues rock de la época. Otra noción interesante también  es la del track ‘’Water Part I’’ y ‘’Water Part II’’, dos tracks que se encargan de dar apertura y cierre al disco, por lo que también hay alguna noción conceptual allí, entre bluses lentos, rocanroles, piezas psicodélicas y mucho blues rock, entre otros inventos de rock.

Se nota que la banda se maneja muy bien en el rock, blues, las sesiones, versátiles entre distintos tipos de rock y blues, abiertos a la psicodelia y pendientes de ofrecer un material variado, lo que termina de dar más aire al asunto del sonido del disco, especialmente por los guitarristas del grupo que son los encargados de dar voz melódica, armónica e improvisada al disco con sus solos. 

La influencia del blues, shuffle, rock and roll, que pesa sobre ellos, es evidente, las composiciones del disco, incluso las no necesariamente bluseras, están encaradas desde la visión y los arreglos de guitarristas que saben de blues y que además se nota que han bebido mucho de esa fuente de influencia. Finalmente se trata de un disco no de los más experimentales de la banda pero si un artefacto interesante para comenzar una carrera que daría de qué hablar.

La banda no tuvo necesariamente una carrera discográficamente muy extensa, aunque cuatro discos fueron los que publicaron en tan solo tres o cuatro años, y todos de ellos reflejaron la inventiva, creatividad y inquietud del grupo que se mantuvo activo, componiendo, experimentando y superándose siempre para ir más allá de lo que habían hecho antes. Sus cuatro discos son peldaños de una obvia evolución que marca el espíritu de la banda y también que es reflejo de la creatividad general que manejaban las bandas de la época, evolucionando mucho y evolucionando dramáticamente en lapsos cortos de tiempo.

Durante el transcurso de varios cambioz de formación, la banda se volvió más progresiva y cada vez más difícil de clasificar, primero cuando se unió el multiinstrumentista Steve Jolliffe en su segundo álbum, y más aún cuando el bajista Louis Cennamo reemplazó a Davy en el LP final. Para los fanáticos del progresivo más vanguardista no pueden perderse su cuarto y último disco, ‘’Speech’’, de 1972, una obra que va más allá de todo lo que habían hecho como grupo, experimentando más de la cuenta con ambientes y progresiones, sin dejar nunca su espíritu de improvisación.

Cod: #1763

domingo, 23 de julio de 2023

Flying Saucer Attack - Flying Saucer Attack (1993)

Esta música tiene roces con lo experimental pero también con el rock y hasta el pop, por lo que por más que se inmiscuya en saturados fuzz de guitarras y ecos efervescentes, aun así se pueden encontrar canciones de cierta forma todavía accesibles, con cantos que se pierden entre tanta suciedad pero que canturrean melodías accesibles en forma de canciones. Es un estilo que ha dejado de lado el virtuosismo pero de alguna manera todavía mantiene la magia del arte de ecos pasados, con efectos, ecos, acoples, algunas experimentaciones, uso saturado de fuzz, etc., incluso véase los tracks llamados "Popol Vuh 1" y "Popol Vuh 2", que son tributos directos a los ahora mucho más conocidos maestros alemanes del krautrock.

Esto es algo extraño, en cierta forma accesible pero todavía rudimentario y casero, con voces que se escuchan a un lado, sin preponderancia sino con un dejo que las mantiene al costado, ahogadas entre tanto fuzz y ruido. La mayor parte del disco trata de canciones pero aquí no todo es canción, presentan algunos momentos experimentales bastante deliciosos, como el tribal ‘’Moonset’’, o los interesantes "Popol Vuh 1" y "Popol Vuh 2" que se vuelven viajes cósmicos aun sin haber dejado de lado la suciedad y la poca fidelidad del sonido.  Incluso en ‘’The Drowners’’ redoblan la apuesta y prácticamente lo que se puede escuchar es una canción ahogada en más y más distorsión, prácticamente ya se trata de noise.

Es ese costado de vanguardia experimental el que salva al disco de la catástrofe, siendo otro punto llamativo en un disco extraño, con interesante experimentación y con canción que en su mayoría suenan todas a lo mismo, por un lado repetitivas y monótonas, con poca imaginación compositiva, lo que empeora con la poca calidad de audio, el cual pudo haber sido grabado con amplificadores para nada costosos. Aunque por otro lado es una experiencia que en su limitación se vuelve interesante si se la sabe apreciar, el uso excesivo del fuzz y distorsiones le da un carácter extraño a todo, especialmente a las canciones de las cuales las voces apenas se logran escuchar, por momentos cerca del noise.

Es una experiencia incomoda pero que tampoco busca mostrar una cara accesible, es un sonido casero e intencionado para ser eso mismo, de los bajos, con arreglos comunes y para nada sobresalientes, pero sumergidos en un aura de decadencia total que dotan al sonido de un misterio extraño. No es necesariamente malo, es bajo en recursos técnicos y musicales, pero eso es compensado con una visión artística que hace desarrollar todo en un aura gris y con acercamiento a la vanguardia. Los ritmos son a veces indefinidos pero continuos e hipnóticos, es rock pero fue publicado en la era del auge del shoegaze, por lo que tiene su relación con el estilo, también hay pop y space dando vueltas por ahí.

También conocido como Rural Psychedelia, el primer álbum de Flying Saucer Attack fue lanzado en 1993 después de un par de sencillos que se agotaron instantáneamente. Lanzado en el apogeo del auge del shoegaze, el álbum es una mezcla de memorables canciones fuzzed out y garabatos instrumentales extravagantes.

Flying Saucer Attack fue una banda de rock espacial experimental que se formó en Bristol, Inglaterra en 1992. David Pearce fue el miembro principal del grupo, y Rachel Brook (de Movietone , otra banda de Bristol) fue miembro durante la mayor parte de la vida de la banda.

La banda estuvo marcada por voces tranquilas y hojas de comentarios con similitudes con las bandas de shoegazing contemporáneas, o The Jesus and Mary Chain. Flying Saucer Attack pudo crear una base de fans pequeña pero entusiasta como una de las bandas experimentales más notables del momento. La banda se destacó por grabar la mayor parte de su producción en casa en un sistema estéreo doméstico normal, evitando los estudios de grabación tanto como pudieron. Esto le dio a su música una sensación de bricolaje y les dio la libertad de experimentar todo lo que quisieran.

Cod: #1744

domingo, 4 de junio de 2023

Bob Downes Open Music - Hells Angels (1975)

Siguiendo la línea de los trabajos que venía publicando, Bob Downes presenta su ‘’Hells Angels’’ de 1975, el último trabajo de esta etapa de su carrera en la que prácticamente hizo lo que quiso, como quiso y cuando quiso, siempre en terrenos del jazz pero llevando al género a lugares insospechados incluso para su coterráneos de la escena inglesa progresiva y vanguardista.

El sonido del disco es en parte una decantación de todas sus experiencias previas, en tanto a jazz libre, vanguardismos, búsquedas libres sin estructuras fijas, momentos solos de flauta, jazz rock, arreglos orquestales, etc., en síntesis, la experimentación típica de la casa para un Downes que hizo aportes enormes al vanguardismo inglés pero que no fue del todo apreciado por la escena Cantarbury.

Era la época más prolífica de Bob Downes en cuanto a discografía y exploración musical, habiendo experimentado ya para la época con música de cámara para flauta, jazz rock, música de biblioteca, música abstracta, vanguardismo, y otros inventos, etc., y para este disco aparecería un nuevo invento, ya que en la primer pieza del disco, la llamada ‘’Hells Angels (a visit to the devil)’’, se puede escuchar una nueva arremetida imaginativa, habiendo jazz-rock y siguiendo con una combinación entre jazz libre y elementos electrónicos, un muy interesante experimento, una pieza sofisticada, progresiva, que transita por varias partes. 

Este interés de combinar jazz y electrónica ya había sido emprendido en la época por el prodigio George Russell en sus obras vanguardistas, o sino también por otros como Freddie Hubbard, Paul Bley o el mismísimo Sun Ra, todos vanguardistas del jazz. Bob Downes no podía dejar de ser quien emprendiese ese experimento en Europa.

En cuanto a la concepción estructural, el disco está pensado de forma conceptual, con una pieza de diecisiete minutos de duración que ocupaba originalmente todo el primer lado del disco y siendo ejecutada por los once lementos de la banda entre metales y grupo de rock, la ya nombrada ‘’Hells Angels (A Visit To The Devil)’’. Mientras que la lado segundo del disco estaba ocupado por una serie de piezas más cortas pero no menos considerables, cinco piezas para la segunda mitan del trabajo.

En la segunda cara del disco Downes sigue experimentando con las sesiones de jazz libre, entre jazz rock y sesiones de libre ejecución, demostrando que estaba a la altura de ejecutantes libres europeos como Evan Parker y Peter Brotzmann. Predominantemente ejecutado por el trio de jazz, las ejecuciones son más estándar aunque muchas veces se salen de la formula básica del jazz para enroscarse en formas más libres en cuanto a estructura, armonía e improvisación.

Desde su lanzamiento solista de su ‘’Open Music’’ de 1970, siendo un álbum ganador de premios y ubicándolo como el mejor flautista de Inglaterra, Downes ha demostrado una profundidad conceptual enorme en sus obras. ‘’Hells Angels’’ es el producto final de una travesía sin igual en Inglaterra, que con su ‘’Open Music’’ y bajo su sello Openian llegó a explorar y presentar, transitando por varias facetas. Downes se retiró de su ‘’Open Music’’ después del lanzamiento de ‘’Hells Angels’’, siendo lo último que publicaría hasta después de varios años  en la década y las décadas siguientes.

"South American Journey" e "Inside Stonehenge" son algunos de sus albumes siguientes ya aparecidos en la decada de los 80s. Bob Downes se mudó al continente a finales de los 80 y ahora tiene su sede en Alemania, y continúa actuando como solista, tocando durante la ejecución de pinturas y exposiciones de arte, organizando talleres de flauta y lanzando algún que otro álbum de vez en cuando, "Sueños de la Naturaleza" de 1993.

Cod: #1735

jueves, 25 de mayo de 2023

Bob Downes Open Music - Episodes At 4 AM (1974)

Lo años de mayor ebullición creativa del flautista ingles Bob Downes coinciden con los años por excelencia del progresivo en este país y el mundo, habiendo desparramado varios trabajos  de mucha calidad en los que el artista demuestra ser no solo un competente músico de sesión requerido por varias bandas y artistas locales, como trabajar con John Barry Seven y tocar en el segundo LP de Egg, sino que también fue un enorme artista que produjo algunos de los álbumes más inolvidables del progresivo, fusión y vanguardismo ingles de la época.

Empezando a realizar algunos trabajos solistas, hasta crear su propio grupo “Open Music”, que es un nombre que representa a la vez un concepto de creación y visión propia del artista, conjunto creado junto al bajista principal Barry Guy y el baterista Denis Smith. Otros músicos que pasaron por ‘’Open Music’’ incluyen a Chris Spedding, Kenny Wheeler, Ray Russell, Ian Carr, Henry Lowther, Harry Beckett, Harry Miller, Barre Phillips, John Stevens y muchos otros. 

Además de las influencias del free jazz y el jazz rock, Bob Downes también ha estado involucrado en mucha música experimental. ‘’Episodes At 4 AM’’ es otro de esos trabajos muy experimentales y muy particulares creados en ese momento de amplio creacionismo del músico, lanzado originalmente en 1974 bajo su sello personal ‘’Openian’’.

El disco fue encargado por el Welsh Dance Theatre, y constaba originalmente de diez escenas musicales hipnóticas, diez dúos cortos interpretados Wendy Benka en cítara, dulcimer y pequeña percusión, y Downes en flautas y varias percusiones. Aunque también el sonido resultante fue grabado en grabadoras portátiles y procesado utilizando una variedad de efecto entre retrasos brillantes, feedback controlada, reverberación, y cambio de velocidad para así acrecentar esa mezcla particular y delirante de estilos musicales y atmósferas.

El trabajo tiene un aire de espiritualidad y meditación que brota especialmente de las atmosferas creadas por los dúos, especialmente de las percusiones de alguna especia de cuencos y pequeños instrumentos metálicos típicos de círculos donde se practica la meditación. El sonido y los efectos de retardo y alteraciones aplicadas a la grabación dan como resultado un acrecentamiento de esa sensación de meditación, aunando los sonidos de percusiones áuricas y ecos en una sola cosa ambientas y espiritual de hipnotismos rituales.

La instrumentación es sencilla pero penetrante, las auras buscan chocar desde un lugar de mínimas posibilidades expandidas por el poder del silencio de fondo que ofrece una sensación de misterio y es utilizado como una paleta en blanco sobre la cual pintaron estas diez cortas escenas de hipnotismos musicales. Los recursos sin minipos, las posibilidades cortas pero el resultado del trabajo es sorprendente, teniendo en cuenta que fue grabado y alterado todo con un grabador portátil y teniendo en cuenta además la muy buena calidad obtenido del proceso.

Bob Downes recuerda lo siguiente sobre la reacción de este trabajo: ‘’Alrededor de 1970 compré una grabadora Revox A77 de 2 pistas y 2 micrófonos Calrec (como se conocía a estos últimos en ese momento). Pronto descubrí que había muchas formas de usar esta grabadora. Por ejemplo: Sonido sobre sonido y el uso del eco de varias formas o grabar a 15 ips y luego reproducir a la mitad de la velocidad. Pero la mayoría de las pistas de este CD se grabaron a 7,5 ips, antes de comprar una segunda máquina con 15 ips. Más tarde hice equipar la máquina con una velocidad variable. La grabadora para mí se convirtió en un instrumento musical.’’

‘’ ‘’Su llamada requiere un depósito de 10 centavos” se hizo con una grabadora portátil. La gente parece estar sorprendida con algunos de los sonidos que grabé, diciendo que nunca antes los habían escuchado cuando usaban cabinas telefónicas en Nueva York. En ese momento estaba un poco horrorizado por lo que salía del auricular del teléfono después de toda mi pesada manipulación de los botones de marcación. En un momento decidí hacer una retirada apresurada, temeroso de que estaba en proceso de ser rastreado por la central telefónica. En este momento en Europa no había "tonos de marcación musicales" en las cabinas telefónicas públicas. Mi idea de realizar esta pieza tenía un toque teatral’’.

Tomado de las mismísimas cintas originales, el disco fue reeditado en un lanzamiento en 2007 por el sello discográfico Paradigm Discs, quien rescató el material, reformulando la portada original y ampliando el material con treinta y cinco minutos adicionales de música inédita del autor entre trabajos experimentales en su mayoría del mismo período, incluida una pieza hecha completamente con los sonidos de varias cabinas telefónicas en las calles de Nueva York.

Cod: #1731

jueves, 4 de mayo de 2023

Zos Kia / Coil - Transparent (1984)

Zos Kia y Coil fueron dos emprendimientos ingleses que se unieron bajo la misma mirada música debido a su cercamiento artístico y sus roces moral acerca de sus emprendimientos musicales, ambos como proyectos musicales experimentales. Ambos proyectos estuvieron precedidos y liderados por las figuras de John Balance y Peter Christopherson, quienes encarnaron en paralelo ambas producciones y eventualmente las unieron en una misma producción. 

Coil se convirtió en un grupo musical a gran escala en 1984, cuando Balance consolidó una asociación con Peter 'Sleazy' Christopherson. Christopherson había sido fundador de Psychic TV y miembro de Throbbing Gristle. Durante más de veinte años, Coil estuvo a la vanguardia del experimentalismo europeo y la música electrónica. John Balance (1962-2004) murió trágicamente en un accidente en su casa el 13 de noviembre de 2004.Peter Christopherson decidió que, con el fallecimiento de John Balance, Coil no continuaría. Peter Martin Christopherson murió el 24 de noviembre de 2010 (55 años).

Ambos grupos grabaron y realizaron varios conciertos en 1982/83 bajo los nombres Zos Kia y Coil, y parte de este material está disponible en el lanzamiento de Coil y Zos Kia, ‘’Transparent’’. La primera versión de este lanzamiento fue en formato casete y se lanzó en 1984 en Nekrophile Rekords, con el número de catálogo NRC 05.

Este sonido tiene una alta carga de expresionismo, conceptualismo y dramaturgia, ya que sus primeras presentaciones en vivo fueron realizadas en galerías de artes, eventos en los que la música particular que hacían, que ya de antemano era más que llamativa, estaba acompañada por performances escénicas donde la banda estaba envuelta en extraños eventos, representando en carne viva el concepto y la propia convicción que significaba la creación y el quehacer artístico vivo que moralmente surgía de ellos mismo como una inquietud que carcomía los valores moral populares y los hervía en un caldo sensorio hasta convertirlo en una cosa desconocida que solo ellos sabían manejar y controlar.

Habían creado su propio quehacer artístico/musical y como todo joven, inquieto y motivado por su empuje rebelde y contracultural, lo manifestaban denotándolo en una producción viva que salpicaba ‘’eso’’ que ellos mismo habían creado. Era COIL, era la sangre hervida en un manantial helado, era una fuente inagotable de una existencia inexistente que se moría en la fuente misma de la vida.

Musicalmente el grupo es tan espasmódico como lo han sido algunos referentes del vanguardismo italiano o francés que combinaron música con teatro, comprometiéndose de tal manera con sus producciones que prácticamente vivían y respiraban sus artes. Crean su estilo, que es netamente vanguardista y experimental, grotesco, oscuro, en base a amplificaciones y agregados electrónicos combinados con extrañas producciones y performances instrumentales que se sumergen más y más en ambientes de perversión moral donde el límite entre lo posible y lo aceptable es puesto en duda bajo valores y visiones de desconocida índole. Es ruido de un existencialismo oscuro, perversiones artísticas y extrapolaciones de un oscuro sabor moral.

Manifiesto COIL, hacia 1983:

''COIL es un universal oculto. Un codigo. Una clave para la que el TODO no existe. Es INEXISTENTE, en silencio y en secreto. Un hechizo. Espiral. Unas serpientes grabadas alrededor de un ciclo femenino. Un torbellino. Una doble hélice. ADN. Electricidad y elementales. Ruido atonal y poesía brutal.

COIL es amorfo. Cambio luminoso y constante. ObSOLescencia incorporada. Desobediencia innata. Un vehículo para las obsesiones. Ciclos de sueños en perpetuo movimiento. Somos degolladores. Infantil. Inmaculadamente concebido. Enfermo. El virus es Khaos. La cura es el delirio.

COIL son Arcángeles de KHAOS. El precio que pagamos por la existencia es la Guerra eterna. Hay una espiral de fuerza oculta, dormida bajo el sedimento de la convención. Los sueños nos llevan bajo la superficie, sobre el borde, al estado del delirio. SIN CADENAS. Imposiciones pasadas y falsos universales. Reensamblaje en NUESTRO pedido.

COIL. Quién tiene el descaro de soñar, crear y matar, mientras el todo se mueve, cada parte se detiene. Nuestro fundamento es lo irracional. La alucinación es la verdad con la que se cavan nuestras tumbas. COIL es compulsión. URGENCIA y construcción. Caen letras muertas de nuestras pieles mudas. Cábala y KHAOS. Thanatos y Thelema. Arcángeles y anticristos. Abrir y cerrar. Verdad y deliberación. Trampas y desorientación.

COIL existe entre aquí y aquí. Somos Janus Headed. Plural. Fuera de tiempo. Fuera de lugar. Por rencor. Un antídoto para cuando las personas se vuelven venenosas.

COIL sabe cómo destruir a los Ángeles. Cómo paralizar. Imagina el mundo en una botella. Cogemos la botella, la aplastamos y le abrimos la garganta con ella. Te advierto que somos asesinos. Masacramos las revueltas lógicas. ¡Lo sabemos todo! No sabemos nada. Solo sabemos una cosa. Existencia absoluta, movimiento absoluto, dirección absoluta, Verdad absoluta. AHORA, AQUÍ, NOSOTROS.''

Cod: #1725

domingo, 22 de enero de 2023

Spooky Tooth & Pierre Henry - Ceremony: An Electronic Mass (1969)


He decidido hacer en este blog una pequeña seguidilla de publicaciones de discos relacionados o conceptualizados en lo que es la Misa Católica, una buena oportunidad para seguir sumergiéndose en álbumes conceptuales de la época y su fusion, en este caso, con estilos religiosos católicos. El primer de estos va a ser este álbum, ‘’Ceremony: An Electronic Mass’’ de 1969 por la banda Spooky Tooth sumado a Pierre Henry. En realidad este disco ya había sido publicado en el blog pero para comenzar con este especial de misa católicas está bien republicarlo aquí. Habrá misas rock, alguna misa jazz y algun que otro experimento raro. Por ahora esto es lo que hay:

’’Ceremony An Electronic Mass’’ es un álbum nacido de la ‘’colaboración’’ entre la banda inglesa Spooky Tooth y el compositor francés de música concreta Pierre Henry. Se habla de este disco y muchas veces no se le tiene en gran consideración, por lo accidentado del sonido, por la falta de cohesión entre los mundos del rock y la electrónica, y porque fue la misma banda inglesa la que defenestró el álbum luego de ser lanzado.  


Grabadas en un día a un costo total de £600, las seis pistas que componen el trabajo, todas escritas por el organista Gary Wright, combinaban música generosamente infundida con órgano Hammond y letras prestadas libremente de la liturgia católica. La música fue interpretada por Wright y el resto del grupo, Luther Grosvenor en guitarra, Mike Harrison en voz y teclados, Mike Kellie  en batería y el recién reclutado Andy Leigh en bajo y guitarra. Una vez realizada la grabación de las pistas crudas de rock, fueron enviadas las cintas a Pierre Henry, quien se encargaría de agregarle los efectos de sonido electrónicos.


En este trabajo se cruzan el rock y la música concreta, y el resultado es algo oscuro, vanguardista y con el agregado de ser una música conceptualizada en temáticas católicas, lo que le da más aun un aire misterioso y épico a lo ya misterioso y épico. El resultado final es un rock vanguardista con miras experimentales, que explora diversas variantes de sonidos electrónicos mientras que las composiciones también presentan variantes en un sentido compositivo, finalmente nos encontramos con travesías sonoras oscuras que transitan por diversos estados.

Se nos ofrece buen rock, buenos pasajes con rock, hard rock y blues rock pesado y contundente, típico de la época, y también se nos ofrece pasajes muy experimentales donde la música transita por atmosferas oscuras, misteriosas, la música concreta no deja de proveer una sensación siniestra y perversa. El álbum se llama ‘’Ceremonia: una misa electrónica’’, y funciona como tal, como una misa rock, con pasajes y predicas orales; un pastiche musical que surgió por error, un álbum infravalorado y no bien recibido ni siquiera por los mismos músicos del grupo.


Es que no todo el álbum suena realmente cohesivo, pareciera como si Pierre Henry no entendiera la música de Spooky Tooth, y viceversa, a veces no se entiende lo que quisieron hacer, parecen dos grabaciones producidas en diversos ámbitos y juntadas arbitrariamente sin ningún concepto previo; pero aun así el álbum ofrece muchos pasajes que son de un nivel soprendente, con un rock proto progresivo que se sale de la norma convencional, y la música concreta que aparece para destruir cualquier mira comercial, para poner en peligro las aspiraciones comerciales de una buena banda de rock.

Cuando la compañía disquera les propuso hacer este disco, asociándose con Pierre Henry, la banda no sabía con lo que se iba a encontrar, la propuesta era hacer una música para ser publicada por el compositor francés Henry. Luego del trabajo grabado y ensamblado, Spooky Tooth se encontró con la sorpresa de que el álbum se publicaría a su nombre porque para la disquera era un resultado sorprendente. A pesar de que para el ambiento intelectual este álbum fue una grata sorpresa, para Gary Wright, tecladista del grupo, el álbum simplemente ‘’terminó la carrera de la banda’’.


Wright, "... hicimos un proyecto que no era nuestro álbum. Fue con este compositor francés de música electrónica llamado Pierre Henry. Simplemente le dijimos al sello: 'Sabes que este es su álbum, no nuestro álbum. Tocaremos como músicos ". Y luego, cuando terminó el álbum, dijeron: "Oh, no, no, es genial. Lanzaremos esto como tu próximo álbum". Dijimos: "No puedes hacer eso. No tiene nada que ver con la dirección de Spooky Two y arruinará nuestra carrera". Y eso es exactamente lo que pasó. Wright dejó la banda luego del lanzamiento del álbum.

Este álbum es un trabajo muy ambicioso y con aires perturbadores, que provocó influencia en la vida y el ánimo de la banda, esto ocurrió porque acaso la banda tenía ya propio ‘’concepto’’ y de alguna manera este trabajo vino ‘’desvirtuar’’ sus formas? O será que la meteórica y vertiginosa posición dentro de la fana te lleva a producir música bajo ciertas reglas, aceptables para el público masivo, y publicando este disco la banda puso en peligro su ‘’respetabilidad’’ y su carácter comercial publicando algo que salía de lo común y proponía una fusión pocas veces vista en la época?

Cod: #1394

jueves, 19 de enero de 2023

A Fleeting Glance - A Fleeting Glance (1970)

‘’A Fleeting Glance’’ es un trabajo experimental encuadrado dentro de la psicodélia y la música de hecha con sonidos. En realidad hay algo más que eso aquí. Las etiquetas tildan a esto como ‘’prog rock’’ o ‘’space rock’’ o ‘’psych folk’’, pero nada de eso ocurre aquí. Esto es más bien un trabajo que se hizo únicamente para recaudar dinero para una causa benéfica y se imprimió un número limitado de 100 copias para venderse. Los músicos participantes no ganaron dinero y se vincularon al proyecto de forma solidaria y desinteresada.

El trabajo trata de retratar la tempestuosa historia de una mujer sombría desde el nacimiento hasta la muerte. El disco fue elaborado por una variedad de músicos y bandas en un club social llamado Aquila Social Club, de los que participaron los artistas: el cantante folk Chris Lownds, la banda Aquila Trad Band, el artista Puckles Blend, el grupo folk Penny, Phil y Paul, y los artistas Dave And John. Incluso se rumorea un cameo no acreditado de Billy Fury.

Si bien no se trata de una obra maestra, tampoco se podría decir que es un mal disco, para los amates de la psicodelia y de los sonidos de la época esto es realmente interesante. Gran parte del disco trata de un collage de sonidos desparramados en varios momentos del trabajo con grabaciones ambientes de autos, tráficos, voces, charlas, ambientes de escuela, pájaros, entre otros, ambientes que se recrean desde el field recording y la experimentación con pastiches.

Hay también una pieza dedicada al rock psicodélico en ‘’Fly To The Moon’’, en la que la banda comienza haciendo una canción de rock para luego estirarla y conectar con una sesión de rock psicodélico libre que se finaliza, luego de unos minutos de zapada, con el riff clásico del tema de Pink Floyd ‘’Interestelar Overdrive’’, es una buena excursión de rock psicodélico que le da interés psych a un disco con miras varias. 

Hay también una reversión acústica del clásico de The Doors ‘’Light My Fire’’, que no está nada mal, se deja escuchar, ejecutada por dos guitarras y dos voces al unísono, con algunos cambios en el tempo y buenos arreglos en la armonía para sacarla de su versión original, un buen acierto para el disco, suena entretenida.

Hay también por aquí dos piezas de tipo dixieland como lo son las bellas ‘’Rossetta’’ y ‘’Tiger Rag’’. Además, entre los ruidos y grabaciones del primer track del disco se incluye una muestra de "Song For Our Ancestors" de Steve Miller Band.

El trabajo se cierra con ‘’Symphony of love/Finales’’, más grabaciones de campo, entre sonidos ambientes, música y recitaciones de poesía. Un buen final con algo de experimentación que aparece hacia el final, en un track de once minutos de duración que ofrecen el cierre perfecto al trabajo del que no mucho se esperaba de antemano. Con momentos oscuros y con algo de experimentación termina la pieza y cierra el disco.

El trabajo es difícil de definir en una sola etiqueta, hay muchos estilo dando vuelta en este solo disco, en general es un buen esfuerzo y hay mucha experimentación, por lo que el sonido se vuelve atípico para quien no esté acostumbrado a esto, pero a quien guste de la experimentación le resultará totalmente encantador.

Es un trabajo con cierta buena reputación, aunque no querido por todos, totalmente difícil de encontrar en su tirada original y perteneciente al under profundo si no se es asiduo para la música psych de culto. Solo se sabe que existen dos copias de esta edición privada británica original de 1970. 

Cod: #1711

martes, 3 de enero de 2023

Bob Downes Open Music - Diversions (1971)

Durante la década de los 70 Bob Downes fue una fuerza dominante dentro del jazz inglés con sus proyectos solistas tanto bajo su nombre como bajo su ‘’Bob Downes Open Music’’. Pareciera que eso de ‘’Open Music’’ fuese un concepto creado por él para recrear sus visiones e inventos bajo un término particular, similar al ‘’Vertical Formal’’ de George Russell, otro vanguardista del jazz, aunque de diferente manufactura. Durante esa década de los 70 fue el momento en el que el músico y compositor presentó sus mayores discos y sus mayores innovaciones, en terrenos del jazz, la experimentación, vanguardia y otros inventos indefinidos, consignados solo bajo sus propias visiones.

Formada originalmente en 1968 como un trio, su ’Bob Downes Open Music’’ se volvió un vehículo para sus proyectos y actividades musicales, tanto solistas, en formato trio, big bands, etc. Esto a su vez lo llevó a ser notado por algunas compañías de danza artística moderna y en el 72 fue comisionado para dos proyectos de "danza".

1970 sería especialmente un año muy fructífero para él, llegando a publicar varios álbumes como solista bajo su concepto de  ‘’Open Music’’, nombre que lleva justamente su primer disco, ’Open Music’’ de ese mismo año, grabado en 1969 para el sello Philips. 1970 seguiría siendo un año muy fructífero para él, llegando a publicar varios álbumes más, entre los que se destacan ‘’Deep Down Heavy’’ y ‘’Electric City’’. Pronto crearía su propio sello discográfico, ‘’Openian’’, donde continuaría desarrollando su música experimental, publicando más trabajos como ‘’Episodes At 4 AM’’, con su ‘’Bob Downes Open Music Trio’’.

En 1971 aparece otra de sus obras vanguardistas, ‘’Diversion’’, presentado ya bajo su propio sello discográfico ‘’Openian’’. Aquí continua por la senda de experimentación que venía presentado en la época, no tanto por el lado del rock de su ‘’Electric City’’ sino más por el lado de jazz vanguardista libre de su ya nombrado ‘’Open Music’’, todos discos de 1970. ‘’Diversion’’ es un trabajo de vanguardia bien elaborado y aventurado hacia tierras de fusión y experimentación, siempre siendo Downes el ejecutor principal con su flauta traversa como icono de su sonido y como voz principal de todas las piezas, de hecho en el track ‘’Naked Forest’’ solo se puede escucharlo a él con su flauta en un parafraseo exquisito.

Aunque Downes no solo se desarrolla en flauta sino también en saxo, y lo demuestra también en algunas otras piezas, explorando muchas más vertientes posibles del jazz inglés y el jazz de la época, como el free jazz con roces con lo clásico de ese sonido en ‘’Seventh Eave’’, la fusión con sonidos étnicos como en ‘’Spanish Plain’’, o en inclasificable ‘’The Dream’’ en el que se sumerge en un mundo de ensueño en el que aparecen ni más ni menos algunas implementaciones electrónica, otra delicia.

‘’Diversion’’, surge con una colaboración con LCDT, una compañía de danza, por lo que tal vez se pueda dejar ver la trama de la música conceptualizada para expresiones no solo musicales, y esto también deja ver las miras que compositor que se explayaba artísticamente de manera complementaria y compleja. 

Su estilo era más del jazz para este trabajo por lo que hay algunas intervenciones jazzeras aquí, como en el track ‘’Sea Shore’’, en el que el trio de batería / contrabajo / flauta funciona de maravillas en un atasco libre. Al tratarse de solo un trio el encargado del sonido, y que dos de los musicos del trio sean batería y bajo, el desafío que recae sobre Downes es de preponderancia, desafío que sabe sobrellevar con maestría, completando con su imaginería compositiva cualquier impedimento que pueda haber a la hora de buscar variantes en el sonido y que este no se vuelva repetitivo, el desafío se logra completar ya que hay algunas variantes interesantes en el trabajo y que hacen de este uno de sus mejores trabajos.

Aunque no se puede esperar de este disco un sonido de jazz clásico, eso es más bien un experimento con poco del estilo clásico y muchos de las vanguardias, desde el free jazz hasta las creaciones que son inventos propios de un músicos que estaba en pleno apogeo con su creatividad, siendo como una tormenta intempestiva que arrollaba todo a su paso y que creaba sin resquemor a las formalidades artísticas que podrían recaer sobre él. Sin duda su primer disco solista ‘’Open Music’’ de 1970 sea su obra magna, pero ‘’Diversions’’ contiene algunas trazas deliciosas de lo que continuaba siendo una búsqueda de sonidos dentro de la vanguardia.

Cod: #1705

martes, 27 de diciembre de 2022

Ugly Custard - Ugly Custard (1971)

En 1970 algunos de los mejores músicos de sesión de la época en Inglaterra se reunieron en un proyecto aparte de sus bandas y proyectos originales, músicos de calibre de la escena inglesa que pertenecían a otros proyecto o que simplemente era músicos de sesión, en este caso unieron sus fuerzas en ‘’Ugly Custard’’ dando vida a un sonido de rock, típico de la época, con rock, funk, blues y psicodélica, siendo un trabajo totalmente instrumental y plagado de buenas zapadas rockeras.

En la producción sonora del disco aparecen algunas reversiones de temas tradicionales de blues, entre los que aparece por ejemplo el clásico ‘’My Babe’’, reversiones que afortunadamente realizan con miras nuevas que hace que las reinterpretaciones sean diferentes a sus versiones originales, ya con un sonido netamente instrumental y sin voces, se las arreglan para construir un sonido muy creativo con temas ya hechos, dándole nueva vida y frescura, alcanzando momentos en lo que los temas originales se vuelven irreconocibles a su estado original, rozando lo progresivo. El resto, los demás tres temas, fueron compuestos por Alan Parker.

Las versiones planteadas son agiles, atascos muy bien ejecutados por una banda con talento, el resultado no podía ser malo, con buenos solos, atascos que se dirigen en velocidad hacia orgasmos rockeros muy entretenidos. Hay trazas de blues, rock, psicodelia, elementos progresivos, tal vez dosis sutiles de fusión en un disco que de todas formas no es fusión pero que la dinámica y destreza no deja de suponer que pudieran manejar también el jazz. 

Y hay una curiosidad desparramada durante todo el disco. Separando cada tema aparecen pequeñas piezas denominadas ‘’Link’’ que funcionan a manera de conectores, tratándose de piezas cortas caracterizadas en su totalidad por pequeñas composiciones acústicas en guitarra, un pequeño detalle que hace del disco más llamativo aun.

Es un sonido plasmado desde su concepción desde una mirada de sesión, y además de biblioteca, o sea con ese dejo por las formalidades comerciales, yendo más hacia un lado de inventiva sin estar tan condicionados por lo formal. De todas formas fue un disco pensado para venderse, presenta el sonido hippie blusero rockero de funcionaba en el momento, ya con algunas gotas prog dando vueltas.

El álbum se ha convertido en una joya de culto entre coleccionistas y amantes, una pieza que pasó desapercibida en su época y que pertenece al under inglés, con un sonido típico de las ‘’mermeladas’’ rockeras de la época, mucha zapada, muchos atascos versátiles y rápidos, buenos solos, mucho blues y rock, destrezas rockeras por buenos músicos de sesiones, y una buena dosis de psicodélia en la instrumentaciones para unificar todo lo plateado y crear así un sonido que brilla con su propia inventiva.

Este proyecto de corta duración estuvo integrado por el musico de biblioteca Alan Parker en guitarra, Herbie Flowers en bajo y Clem Cattini en bacteria, tres músicos que pertenecían a la banda Rumplestilskin, además del talentoso tecladista y organista Roger Coulam que también, por aquel entonces, tenía un buen nombre en la escena.

Cod: #1702

martes, 6 de septiembre de 2022

Ray Russell - Live at the I.C.A (1971)

Ray Russell ha publicado una buena cantidad de disco dentro del terreno del jazz y las bandas de sonido pero seguramente lo más rupturista e influyente de su carrera se encuentre entre sus primeros álbumes, ubicados entre finales de los 60 y principio de los 70, cuando su sonido había tomado un cariz hacia el free jazz más radical y clásico, aunque ejcutado por su guitarra distorsionada y rockera, por lo que su sonido era una interesante fusión embrionaria de elementos que terminaban en sonido sucio, roto, desprolijo y descontrolado. 

Russell era uno de los músicos buscados en su época en la escena inglesa, participaba como músico de sesión en la escena, y también irrumpió en esta con interesantes trabajos con su cuarteto a finales de los 60s. Como guitarrista, y luego como compositor y productor, ha trabajado con artistas como Gil Evans, John Barry, Tina Turner, y con muchos otros grandes, pero primero hizo su fama con intervenciones y publicaciones propias. Al comienzo de su carrera contaba con ese espíritu rupturista típico de la juventud y lo volcó en algunos álbumes de un sonido particular, dentro de las vanguardias y la música improvisada.

En el verano de 1970 grabó ’’Rites And Rituals’’, pero este no se lanzó hasta el año siguiente en el sello Columbia, de un sonido que desafiaba los convencionalismos y presentaba a los grandes públicos distintas posibilidades posibles de hallar dentro de la experimentación y el jazz.

Un camino similar tomaría en su ‘’Live at the I.C.A’’, grabado en vivo y publicado ese mismo año de 1971. Aquí en guitarrista emprende un viaje desde su guitarra hacia la construcción de piezas de sofisticación en el terreno del free jazz, ya que buena parte del trabajo consiste en piezas muy extensas y de exploración en tiempo, espacio y sonido, que emprenden un camino y se construyen en la caos pero también en el desarrollo de un sonido elaborado artesanalmente en las distintas partes que logra alcanzar.

Las piezas se construyen entre el caos cacofónico, que a su vez transita por lo diversos instrumentos que participan de las sesiones, entre flautas, saxos, trompetas, baterías, y la guitarra eléctrica por supuesto, pero también aparece un costado melódico que brotan entre momentos muy específico y le da un aire diferente al asunto, que se construye entre el caos y lo unifica. En su estilo de ejecutar la guitarra estaba brotando el elemento del rock, elemento que no lo abandonaría jamás en sus producciones personales.

A la par de innovadores contemporáneos a su época y dentro del terreno del free jazz y la música improvisada, como Derek Bailey, Terje Rypdal, Masayuki Takayanagi o Sonny Sharrock, Russell también jugó con el estilo de libre improvisación, aunque tomando un rol importante en la transición entre el rock psicodélico y las vanguardia, casi uniéndolas en una sola y misma expresión, ya que su sonido era libre pero manteniendo el estilo sucio típico de la guitarra rockera. Con este elemento se las arregla para tejer campos de sonoridad libre obteniendo de su instrumento todo tipo de rasgueos libres, sonidos, quejidos etc, además de los tan esperado y ejecutados ‘’solos libres’’, que no tienen escala alguna o que tal vez parten de muchas a la vez ejecutadas al azar.

Durante los años 70, Russell pasó por conjuntos como ‘’Rock Workshop’’ y el combo de jazz-rock de vanguardia ‘’Nucleus’’, y cofundó ‘’Chopyn’’ (con Simon Phillips en la batería) con la tecladista Ann Odell . También tocó con Andy Mackay (de ‘’Roxy Music’’) en la banda sonora de la serie de televisión británica de ‘’Rock Follies’’, y se convirtió en un miembro de ‘’Stackridge’’ por un tiempo.

Aunque Russell es mejor conocido por sus habilidades como interprete de jazz, ha trabajado con éxito en una amplia gama de modismos musicales, incluidos R&B, soul y heavy metal. A lo largo de los años se han emitido varias grabaciones bajo su liderazgo, incluidos aspectos destacados de su carrera como ‘’Childscape’’ de 1987 con apariciones de Gil Evans y Mark Isham en la etiqueta ‘’Theta’’.

Cod: #1685

domingo, 7 de agosto de 2022

The Mike Westbrook Concert Band - Love Songs (1970)

Este es un trabajo de jazz rock para orquesta que goza de buena reputación entre los fanáticos del género y especialmente por los amantes del jazz ingles de la época. Mike Westbrook era un personaje que estaba llevando la vanguardia hacia adelante, manteniendo los estándares del jazz ingles en un gran nivel. 

Desde mediados de los 60s en adelante el jazz inglés supo experimentar una notable mutación, cambio que alcanzó su apogeo hacia finales de los 60s y principio de los 70s, época en la que convergieron el jazz moderno, el jazz rock, el free jazz, las big bands, la psicodelia y el rock progresivo, de todo este caldo de cultivo saldrían experimentos y fusiones muy particulares. Mike Westbrook sería uno de los participantes que estuvo allí para proponer esas nuevas ideas y experimentaciones, siendo un innovador con sus impresionantes sonidos de big band.

Westbrook es tal vez, junto a Graham Collier y Michael Garrick, uno de los más importantes compositores que ha dado el jazz británico de su época. Durante su extensa carrera ha dirigido big bands, pequeñas bandas de jazz, agrupaciones de rock, bandas de metales e incluso ha hecho algún que otro musical. Hacia finales de los 60s irrumpió la escena inglesa con su banda ‘’The Mike Westbrook Concert Band’’, con la que publicó sus primeros trabajos. Todo lo que hizo hasta 1975 es absolutamente imprescindible.

Más especialmente, desde finales de los 60s, y durante buena parte de la década del 70, Westbrook se concentró en su trabajo con Big Bands, para las que dirigió y compuso música a la medida, generalmente tratándose de obras conceptuales basadas en conceptos literarios, similar al estilo de los compositores clásicos. Sus big bands y orquestas generalmente estaban compuestas por la flor y nata de los musicos del jazz ingles del momento, llegándose a codear con el vanguardismo, siendo sus creaciones campos de experimentación constante y terreno por donde estilos por venir estaban ya n su forma prototípica.

Anteriormente ya había sorprendido con su ‘’Marching Song”, un disco conceptual en el que Westbrook muestra su desprecio por la guerra. Todo el caos, la rebeldía y el rupturismo manifestado en ‘’Marching Song” hacía tan solo un año atrás, ahora cambiaban de rumbo para presentarse en un concepto más alegre pero no menos preponderante. ‘’Love Songs’’ es un trabajo dinamico, con frescura y dinamismo en el que la banda se confabula para pintar algunas escenas de amor jazzero mientras se diluyen en las sesiones, en lo que es a la vez un ejemplo perfecto de jazz rock temprano en la escena inglesa y en el mundo.

‘’Love Songs’’ se grabó en Tangerine Studios en 1970, y es muy refrescante con sus ritmos dinámicos y su repertorio en su mayoría instrumental, con una frescura que avanza sutil pero constante lo largo de las seis piezas por las que está dividido. El elenco participante es estelar, con apariciones de musicos de entre la crema del jazz ingles del momento, la talentosa Norma Winstone en voz, un músico de sesión muy talentoso y requerido como lo era Chris Spedding en guitarra, o la frescura de Alan Jackson en batería.

El estilo de composición combina elementos de jazz orquestal, prototipos de jazz rock, jazz contemporáneo, ya habiendo dejado de lado el vanguardismo más duro por lo menos para esta ocasión, pero con el coqueteo esta vez de lo melódico y melancólico también. El trabajo presenta una lista de composiciones inspiradas y dedicadas a los poemas de Caroline Menis. La banda está formada por los saxofonistas Mike Osborne, John Warren y George Khan, el trompetista Dave Holdsworth, los trombonistas Malcolm Griffiths y Paul Rutherford, además de Chris Spedding en guitarra, Mike Westbrook en piano, Harry Miller en bajo y Alan Jackson en batería, todos músicos de jazz estelares. Este  grupo de músicos asombrosamente dirigido por Westbrook presentan un trabajo que requiere una escucha atenta y cuidados, es un trabajo de jazz fiel a su época, con inventos dinámicos y creaciones que están a la altura de la crema del jazz británico.

Cod: #1678

sábado, 9 de julio de 2022

Soft Machine - Third (1970)

Política, dadaísmo, patafisica y vanguardia, experimentación, jazz rock temprano, psicodelia, hipismo, contracultura, invención de nuevos géneros, etc., todos estos aspectos y más componen el universo de la banda inglesa Soft Machine, universo tan influyente en la historia del rock progresivo como para ubicarse entre los grandes del estilo. 

La banda fue un producto de la escena Canterbury que generó fenómenos de culto como Caravan y Hatfield and the North. Soft Machine fue el extravagante combo de art-rock cuyos integrantes eran capases de hazañas instrumentales, armados con ambiciosas ideas musicales puestas a prueba constantemente, así como una interpretación lucida en su delirio. Cuando comenzaron a publicar albums, Soft Machine ya era una sensación en el rock underground británico, gracias a sus ahora legendarias actuaciones en clubes londinenses como el UFO, el Speakeasy y Middle Earth, donde compartían escenarios con los como Pink Floyd y Tomorrow.

El primer lanzamiento de Soft Machine es todo un auténtico experimento que sin duda comprende el jazz y la psicodelia pero difícilmente pueda definirse estrictamente bajo estos términos, porque la combinación de estos elementos, aunados al rock, al pop y a la experimentación, dan como resultado una música de rock vanguardista con una identidad estrictamente propia y un lenguaje de vanguardia donde el rock se expresa bajo visiones poco comunes, aun aunque contengan elementos conocidos para la época. Lo mismo ocurre con su segundo disco, ya con piezas más cortas, siendo un trabajo experimental, de similar estilo al primero, tomando influencia supuestamente de ‘’Absolutely Free’' de The Mothers of Invention, con muchas piezas de muy corta duración en un delirio generalizado con sarcasmo y vanguardismo.

Aunque para la ocasión de su tercer lanzamiento la banda emprende un viaje de improvisación y experimentación no de menor calibre experimental pero si de distinta manufactura, ya alejándose poco a poco de la psicodélica más pura aunque siempre con el jazz presente, para esta vez encaminarse a un trabajo doble dividido en cuatro extensas piezas de aire progresivo y que entran también en la era prototípica del jazz fusión más propiamente dicho. Aunque esta extensas excursiones son difíciles de consignar bajo una sola cosa, solo bandas como Soft Machine pueden lograr semejantes sonidos, semejantes experimentaciones, alcanzando un sonido propio con el que lograron influir a toda la escena del mundo, especial a la del fusión y prog. 

Estas cuatro piezas que componen el disco son hartas el complejidad, divididas y subdivididas en pasajes internos, progresiones, mucha improvisación y solos, siendo básicamente uno de los pináculos de la banda. Aquí converge también todavía el estilo psicodélico que estaba dando sus últimos coletazos en la influencia de las bandas de la época, viéndose reflejado en la instrumentación, los sonidos de los instrumentos y la experimentación instrumental propiamente dicha.

Muchas veces la complejidad de las mismas piezas no se logra mediante un atasco continuo sino mediante la superposición de pasajes varios que terminan conformando un pastiche enorme entre los que circulan muchos momentos de desosiego experimental el cual funciona como un caldo de cultivo para el fusión temprano y propicia aún más ese carácter de pastiche, superposición y experimentación, incluso donde podría detectarse algo de free jazz en el sonido.

Esto representa un salto cuántico de lo que había sino el sonido de la banda hasta entonces, habiendo publicado anteriormente dos discos de corte experimental dentro del jazz fusion pero de duración de temas más corta, acercándose a lo convencional pero siempre con la tan característica manufactura de progresivo temprano del grupo, pero aquí para el tercer disco, la banda se encamina a composiciones hartas y muy complejas, ya asumiendo un rol de jazz o jazz fusión temprano bien demarcado, es uno de los hitos de la banda (uno de tantos), una de sus obras maestras, asentándose en buen lugar y tiempo en el momento, mismo año en el que aparecería el ‘’Bitches Brew’’ de Davis, Tony Williams Lifetime haría lo suyo también en el terreno temprano del fusión ya desde 1969, y algunos o670tros ejemplos tempranos, aunque no mucho más.

Para el momento del lanzamiento de ‘’Third’’, su justamente tercer disco, la banda ya no contaba con los iniciáticos bajista Kevin Ayers y el guitarrista Daevid Allen. Para esta ocasión el grupo consistía en un cuerteto formado Mike Ratledge en órgano, Hugh Hopper en el bajo, Elton Dean en saxo, y el mítico, por entonces todavía baterista, Robert Wyatt. La formacion también contó con el apoyo de Lyn Dobson, Nick Evans y Jimmy Hastings en los vientos y Rab Spall en el violín.

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