PUES eso. Poco más que añadir al largo comunicado que el responsable de esta edición ha hecho público. En esta ocasión el proyecto ni siquiera pudo echar a andar. ¿Las razones? Según Córdoba, las mismas que han dado al traste con otros experimentos similares: la falta de interesados para financiarlo y sacarlo adelante. Hacían falta 500 "suscriptores", como mínimo, y no se ha llegado a esa cifra. Ahora, eso sí: opiniones y sugerencias sobre cómo debía de haber sido la edición ha habido muchísimas. Quizá puedan resultarle de provecho al próximo aficionado utópico que intente hacer realidad su sueño de ver "bien" editado Príncipe Valiente. Pero mejor que no pregunte al personal cuál es su concepto de "bien", pues luego pasa lo que pasa...
He aquí el texto del comunicado:
En fin, Serafín... Así están las cosas. Es una verdadera lástima...
He aquí el texto del comunicado:
«Amigos seguidores de la edición “gigante” y en color del Príncipe Valiente,
»Lamento comenzar el nuevo año con una noticia desagradable, pero desafortunadamente por falta de la cuota mínima de personas interesadas en este proyecto, me veo en la obligación de pararlo. El barco se hundió antes de quitar el puerto!
»Por ésta, y varias otras razones, el proyecto no se hará por el momento, a lo mejor por ser muy elitista, y esta misma élite mostrando poco entusiasmo por él. No hay que olvidar que este proyecto tenía como ambición de restaurar, recolorear y remasterizar toda la obra del Príncipe Valiente dibujada por Foster, desde los primeros años hasta los últimos. Si no se puede contar con un mínimo de gente interesada, es imposible lograrlo, ya que con el pasar de los años muchos abandonarían el proyecto en el camino (ya le sucedió a Manuel Caldas y a otros editores). Y parece ser que a día de hoy es la mediocridad la que prima, e ideas nuevas y revolucionarias suscitan poco interés. Es verdad que la época en que se buscaba el carro más potente, más rápido y con la línea más aerodinámica, ya no es una prioridad, pues el mundo se contenta con cualquier véhiculo que lo lleve del punto A al B, y que cueste lo menos posible. Vivimos en una sociedad en que se busca la fácilidad, y si sale gratis, mejor aún.
»Creí en una utopía (¿o sería un sueño?) en que proyectos como éste serían los bienvenidos, pero me topé con todo lo contrario. A poca gente le interesa tener que involucrarse en tal aventura, sobre todo teniendo otra cosa a cambio, no de la misma calidad, pero sí de menor precio y mayor accesibilidad. ¿Fué un proyecto muy bueno para ser cierto? A lo mejor… ¿Sería más viable al haberse hecho por una casa editora conocida? No lo creo. El Príncipe Valiente no suscita tanto interés como un Tintín o un Astérix para permitirse el lujo de hacer una edición de este tamaño (palabra de varios otros editores y supuestos conocedores en la materia).
»Finalmente, por falta de suficientes personas interesadas (se necesitaba un mínimo de 500 personas para las dos versiones), el proyecto no seguirá adelante.
»Puede que haya intentado alcanzar lo imposible y, como Icaro tratando de llegar al sol, me quemé las alas en el camino.
»Cordialmente,
»Diego Córdoba».
En fin, Serafín... Así están las cosas. Es una verdadera lástima...