Mostrando entradas con la etiqueta Tebeos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tebeos. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de agosto de 2019

EL PANFLETO POLÍTICO HECHO HISTORIETA: "TERRA CREMADA", DE PAU PÈRRIM



EN un grupo de Google al que pertenezco, y en el que participa gente de alto copete tebeístico, uno de sus miembros —ilustre teórico y estudioso de la historieta española— nos dio a conocer ayer, muy efusivamente, la existencia del que parece ser el primer tebeo dedicado al peliagudo y manoseado tema del procès en Cataluña. Terra cremada se titula, su autor es Pau Pèrrim y el lector interesado puede hacerse una buena idea del contenido del mismo en el siguiente enlace. El informante, por lo demás, nos hacía el siguiente resumen de su contenido:

«La idea temática se narra recurriendo a una distopia futurista: Si en un presente próximo el Presidente del Gobierno del Reino de España fuese —elegido democraticamente, claro— el hoy Presidente del partido político Ciudadanos, ¿que haría ante el problema del desenlace de Catalunya en el Estado español?. Pau Perrim cree que optaría por la fuerza maxima... y a partir de ahí se inicia el relato de "TERRA CREMADA"... El resto, lo que ocurre,... es cosa de leer el álbum».




El estudioso al que me refiero nos describió el trabajo en términos muy elogiosos y efusivos, señalando incluso que debería haber un ejemplar del mismo nada menos que en «Ateneos, Centros Culturales, Librerias de Prestigio y lugares similares». Consideraba, además, que no podía faltar «en las Bibliotecas públicas, autonómicas y estatales», y que también sería "muy útil" que se organizara, en torno al mismo, nada menos que «un Seminario de trabajo en diversas Universidades».



Espoleado por la curiosidad que habían despertado en mí unas palabras tan laudatorias, y guiado por la autorizada opinión del susodicho teórico, pensé que nos hallábamos ante una obra maestra cuya lectura no podía dejar pasar. Así es que me dispuse a buscar por internet para comprarla, pero tuve la fortuna de encontrar una página web (ya citada arriba) en la que se anunciaba el libro en cuestión y se ofrecía gratuítamente para su lectura una parte del mismo. Y cual no fue mi sorpresa al comprobar que sólo se trataba de un burdo panfleto político proindependentista, con un contenido de escaso vuelo dramático y ayuno por completo de imaginación, lleno de ideas simplonas planteadas con trazo grueso y escasa gracia allá donde pretende tenerla. Un libro que, en definitiva, forma parte de un proyecto con clara intencionalidad política —al presentarse como destinado a financiar, con lo que recaude, el sostén de los políticos catalanes golpistas que están a la espera de sentencia en el juicio del procès por sus actos— y que no tiene nada de inocuo, desde el momento en que determinados medios (aquí y aquí, por ejemplo) ya han empezado a informar como si lo que hiciera Terra cremada es constatar una realidad y no reflejar una cacotopía ficcional. Evidentemente, más de uno dirá que todo esto que digo es cuestión de gustos, y que mi criterio se encuentra viciado por los prejuicios ideológicos. ¿Pero es así, o no? Vamos a verlo...



La obra, como he tenido ocasión de comprobar en dicha página web, no está completa, de modo que si alguien quiere deleitarse con ella en su totalidad ha de comprarla en formato de papel. Ahora bien, lo que yo pude leer en la webcómic a la que remito arriba fue suficiente para hacerme una idea de por dónde discurre el tebeo... Y al hacerlo, sentí que retrocedía a la oscura y triste España de los años 40-50 del siglo pasado, con ese Guerrero del Antifaz matando moros a diestro y siniestro, o el viril Roberto Alcázar y el travieso Pedrín pegándole de hostias al hipermalvado de turno, o los juveniles flechas y pelayos velando por la pureza del patriotismo. Sólo que en Terra cremada los "buenos" no llevan máscara, ni traje de chaqueta, sombrero y corbata, ni gorro legionario, ni están creados para servir de evasión a gente que vive una cruel postguerra. No, nada de eso, son personas del siglo XXI, van tocados con la barretina, cubiertos por la estelada y se hacen las víctimas permanentemente (cosa, por cierto, que no le ocurría a los viejos héroes tebeísticos). Pero, en el fondo, son lo mismo: criaturas de un tiempo ya caduco y pasado (o que debería haber pasado, al menos). Con el agravante de que, en el caso del tebeo catalán (que cuenta con apoyo oficial, si no estoy equivocado), esos "buenos" trabajan al servicio del poder y de una causa política concreta —la independentista—, cosa que tampoco hacían nuestros antañones héroes de papel.



Con todo, lo que más me ha sorprendido es que haya quien considere que un panfleto como Terra cremada sea útil para algo o alguien —salvo para los independentistas más radicales y quienes los apoyan, porque creen que ser de izquierda es defender el derecho de determinadas minorías, frente a la mayoría y las leyes—, o que, cosa aún más alucinante, pueda llegar a contribuir, de alguna manera, a abrir un debate y reflexión serenos en torno al problema del llamado procés. No niego que para seguir adoctrinando a los futuros maulets —esos que aparecen como héroes en la historieta de Pèrrim—, el tebeo que comento sea un manual inmejorable. ¿¡Pero tanto como para llegar al extremo de distribuirlo en todos aquellos lugares que propone el erudito crítico del que hablo!? Ya puestos, ¿por qué no repartirlo, en todo el "Estado español", como regalo por cada barra de pan que compremos? Pero mejor lo digo bajito, no vaya a ser que la Generalitat independentista de Torra —que gobierna sólo para una parte de los catalanes— haga suya la propuesta que sugiero aquí irónicamente.


Ahora bien, basar mi crítica en argumentos presentistas y políticos, sólo porque me encuentro en las antípodas ideológicas de lo que plantea Pèrrim en su tebeo —que no es sino defender, de manera un tanto simplona y pueril, la postura de aquellos que intentaron vulnerar y quebrar por la fuerza del factum el estado de derecho que rige en España y que ha servido, precisamente, para que no ocurra nada de lo que él denuncia en su tremendista tebeo—, tampoco tendría mucho interés para los lectores de un blog que, como éste, viene dedicándose preferentemente a hablar de tebeos. Hacerlo así sería caer en el puro debate político, y no es eso lo que pretendo. Por ello, y aunque resulte harto difícil dejar a un lado el marco político-ideológico —que es en el que el autor catalán nos quiere situar claramente con su obra—, para defender mi postura quiero esgrimir sólo argumentos de tipo técnico y artístico que intentaré esbozar a continuación de modo muy somero (para no aburrir demasiado a los posibles lectores).



Y empiezo por preguntarme lo siguiente: ¿de verdad que una obra tan mediocre, facilona, parcial y poco elaborada sobre un tema político tan candente, complejo, problemático y actual como el del procès puede despertar interés alguno, más allá de las filas del independentismo? ¿De verdad lo cree el erudito estudioso que nos la recomendó? Imagino que sí pues, en caso contrario, no lo habría afirmado tan efusivamente, y tampoco habría tenido la necesidad acuciante de aconsejarnos su lectura de modo tan perentorio, ni de proponer su publicidad a los cuatro vientos. En fin, lo cierto es que la vida no deja de darme sorpresas, a pesar de la edad que uno va acumulando...


No entro ya en el maniqueísmo extremo del que hace gala Terra cremada al plantear las diferentes situaciones de la acción. Un maniqueísmo tan radical, soez, facilón y estúpido que quiebra todas las reglas de verosimilitud mínima que han de presidir cualquier trabajo narrativo que, a día de hoy, quiera parecer serio, adulto y de cierta profundidad o alcance. Quiero decir que no estamos ya en aquellas épocas de verdades absolutas, donde la gente creía realmente que existían malos malísimos y buenos de toda bondad (imagino que me entienden). Pensamiento éste, por cierto, muy propio del nacionalismo/independentismo, que siempre ha de fomentar la alteridad y buscar enemigos donde no los hay. Pero retomo el hilo de mi exposición: no es ya por el maniqueísmo con que Pèrrim enfoca la historia, como digo, sino que se trata, más bien, de la simpleza argumental, del tratamiento infantiloide que se la ha dado a las escenas y los diálogos de la historia, de la ramplona construcción de unos personajes que resultan tan pueriles, arquetípicos, planos y poco creíbles que llegan a provocar la risa, del vergonzoso y descarado posicionamiento político que hace el autor. Un posicionamiento, por cierto, que sería perfectamente lícito si la obra —financiada, en origen, a través de un proyecto de crowdfunding— no contara con la cobertura (¿y subvención?) de la Fundaciò Reeixida (entidad relacionada con el entramado institucional independentista), o si se tratara de un trabajo abiertamente propagandístico, y no supuestamente artístico y de denuncia. En resumen: Terra cremada reúne una serie de características que si se presentaran reunidas en cualquier otra historia —desprovista del contenido político y polémico que esta encierra— despertarían el sonrojo de más de un lector, por la puerilidad y el infantilismo de sus propuestas (dramáticas, narrativas e ideológicas). Es verdad que se trata de una obra de ficción, sí, pero a la que le falta por completo la perspicacia, la intuición, la finura, la originalidad, la madurez, la profundidad y el alcance de tantas distopías (literarias o no) que todos conocemos: La máquina del tiempo, 1984, Farenheit 451, Un mundo feliz, El planeta de los simios, Soylent Green y ¡Hagan sitio, hagan sitio!, Alphaville, V de vendetta, etc. Y que, además, carece de la objetividad, inteligencia y compromiso de éstas, al estar pensada para hacerle el juego a la intelligentsia independentista de Cataluña (gente que, por cierto, mayoritariamente forma parte de los grupos conservadores y más pudientes de la sociedad). ¿Hay algo más triste, patético y menos transgresor que una obra de supuesta denuncia del poder hecha para defender, precisamente, a un poder que viene perpetuándose, generación tras generación, en aquellas tierras desde hace siglos? ¡Y que luego tengamos que oír hablar de la España fascista y totalitaria...!



Por eso, cuando leemos el pretencioso prólogo —supuestamente crítico, contestatario y radical— que Jair Domínguez firma al principio de la obra para hacernos creer que tanto él como Pèrrim están de vuelta de todo, y comparamos sus manifestaciones allí contenidas con lo que verdaderamente encierra la obra, enseguida nos damos cuenta de que nos hallamos ante un suflé cocinado por un mal chef, o frente a un globo que se desinfla porque está lleno de agujeros. Todo es aire, impostura, seguidismo de paniaguados... Pues los supuestos reproches generalizados contra el sistema y el poder de que habla Domínguez —que otorgarían, precisamente, ese carácter inconformista y rebelde a la obra—, en realidad van dirigidos sólo a una parte del mismo: el no independentista. Y lo mismo ocurre con las recriminaciones lanzadas contra el poder, pues quienes aparecen representados como ególatras, psicópatas y demagogos son, exclusivamente, los políticos, banqueros, empresarios y periodistas del bando que podríamos denominar "españolista" (Aznar, Rivera, Arrimadas, Pedro J. Ramírez), pero no aquellos pertenecientes a una burguesía catalana que se ha perpetuado en el poder siglo tras siglo y por culpa de la cual Cataluña se encuentra en el punto actual. En este sentido, no hay la menor crítica contra el prófugo Puigdemont —que aparece representado con toda la dignidad de "president" que ya no ostenta—, ni contra un político del "sistema" como es el diputado Gabriel Rufián, al que Pèrrim caracteriza como una especie de Clint Easwood redivido y justiciero, portando un pistolón y al lado de las CDR (comités de defensa de la república).



Hay quien ha sugerido que el tono radical y maniqueo con que se tratan las situaciones en Terra cremada es completamente buscado y responde a la idea de querer emular determinadas corrientes contestatarias que encontraron en el comix underground su vía de expresión. Pero es que en el tebeo que comentamos el tratamiento tan parcial que se le da al asunto tratado lo aleja por completo de la irreverencia generalizada y el contestatarismo característicos de la contracultura, elementos ambos que encontramos en la mayoría de las obras surgidas al calor de esa corriente artística, pero que no aparecen en el trabajo de Pèrrim, que sólo "dispara" en una dirección.


Terra cremada, en realidad, es un tebeo propagandístico que parece haberse realizado desde el odio y el desprecio más radical. No hay más que ver cómo retrata Pèrrim a los españoles (de hecho, sólo aparecen matando, golpeando, insultando, como una masa informe e irracional, al ciego servicio de un poder opresor que dejaría en pañales al de los propios nazis). Y, desde luego, le hace un flaco favor a la tarea de reflexión profunda y seria del problema que trata, por lo que dudo mucho que pueda despertar curiosidad, más allá de al teórico que nos lo recomendó y a los círculos independentistas.


De hecho, el mensaje de Terra cremada está tan lleno de tópicos manidos y llega a ser tan burdo, simplista, maniqueo, pueril y poco elaborado, me he llegado a plantear si, acaso —y puesto que no he tenido ocasión de leer la obra completa impresa en papel—, cabe la posibilidad de que, en la segunda parte, el autor le haya dado al guión un giro radical, bien para expresar todo lo contrario de lo que parece transmitir el tebeo en su contenido público —es decir, que España y los españoles no son tan abominables como se pintan—, bien para presentar situaciones de mayor enjundia dramática, profundidad psicológica y alcance narrativo. Es decir, algo que vaya más allá del mero panfleto gritón. Por eso, si alguien tiene a bien conseguirme un ejemplar de la obra para corroborar esas posibilidades, no tendría ningún problema en introducir los cambios necesarios a esta reseña crítica para modificar mi posición. Lo que no haré es comprar yo mismo Terra cremada, por la sencilla razón de que ese dinero sirve a una causa política con la que estoy completamente en desacuerdo.



Por último, y para concluir, añadiré que el valor gráfico del trabajo analizado, aunque vistoso, resulta más que discutible, pues se trata de una historia realizada completamente a base de fotografías modificadas con un programa de retoque digital para hacerlas parecer dibujos, sobre las que se ha calcado la línea, y a las que se les ha añadido algunos colorines (que no era, precisamente, lo que hacían Enric Siò y otros artistas que el teórico citado puso como antecedentes).



En fin. Si algo tienen los nacionalistas e independentistas es que enredan más que el diablo cojuelo. Parece que sólo vivieran para la "causa", pues siempre están dándole vueltas al magín y pergeñando el modo de hacer realidad política sus anhelos utópicos. Es decir, han hecho de "su" ideal su vida, de manera que confunden con facilidad realidad y ficción. Por eso decía Albert Boadella, refiriéndose a los nacionalistas catalanes, que se caracterizan por ver el mundo de una manera tan desconfiada que, cuando se levantan por la mañana, lo primero que hacen es pensar: "¿Qué estarán maquinando en Madrid para jodernos el día?". ¡Como si el resto de los mortales no tuviéramos otras preocupaciones que hacerles la vida imposible a ellos...! Claro que, como asevera el famoso dicho: "cree el ladrón que todos son de su misma condición"... No deja de ser penoso, en todo caso, que piensen de este modo y no se den cuenta de que los únicos obsesionados por el "tema" son, precisamente, ellos, que tienen en la alteridad y en el crear enemigos imaginarios su razón de ser para seguir existiendo.



Por todos estos motivos, no me sorprende que el primer tebeo realizado en España sobre el manoseado tema del procès provenga, precisamente, de un entorno nacionalista/separatista, esté apoyado o subvencionado por una entidad que defiende y promueve tal ideología, y presente los hechos de una manera tan parcial, burda y torticera. Y ello aunque sus autores —siguiendo la misma retórica usada por el nacionalismo catalán, de presentarse como algo moderno, europeo, democrático y transversal— intenten vendernos Terra cremada como un relato distópico, antisistema y crítico, o insistan, bien que en tono irónico y pretendidamente gracioso, en que lo narrado en el libro nada tiene que ver con la realidad: «Una de les curiositats del muntatge final del projecte és que genera un estrany “dejà vu” gràfic. Les imatges i els personatges hi podrien tenir quelcom a veure, però l'autor ho nega rotundament: “Això són fakenews dels lectors més polititzats”, ha dit en una entrevista en un diari local novaiorquès».



No me cabe duda de que la Fundaciò Reeixida y los organismos oficiales  de Cataluña —que vuelven a trabajar sin cortapisas al servicio del independentismo, por culpa de una precipitada suspensión del artículo 155 de la Constitución— aprovecharán el formato tebeístico de Terra cremada y la supuesta "amabilidad" que éste ha tenido tradicionalmente en nuestro país, para seguir adoctrinando a los niños y jóvenes en guarderias, escuelas y otros centros de enseñanza. De hecho, es posible que, gracias a la ayuda oficial, el tebeo de Pèrrim termine siendo uno de los de mayor tirada de nuestra industria. Y si sale la correspondiente réplica desde el sector constitucionalista, seguramente el independentismo pondrá el grito en el cielo, acusando a sus promotores de ser unos fascistas, defender la represión del pueblo catalán y otras lindezas retoricas a las que nos tienen acostumbrados.



Yo, en todo caso, sólo pido una cosa: si alguien realiza o apoya la creación de una obra que intente dar respuesta a la de Pèrrim —el nacionalismo lo que tiene es que contamina todo lo que toca, así es que no sería raro que algún partido político o entidad cívica respondiera con el correspondiente tebeo "españolista"— que lo haga, por favor, con una obra más inteligente, audaz, profunda, enjundiosa, elaborada, reflexiva y comprometida (de verdad) que la de Terra cremada. Los aficionados a la historieta se lo agradeceremos.

Un saludete.

Cubierta de la edición en papel


----------------------------
NOTA: todas las imágenes que ilustran este artículo lo hacen a título meramente informativo y sin ánimo de lucro. Están tomadas de la webcómic Terra cremada, de donde se pueden bajar abiertamente. Quedan sometidas, no obstante, a las leyes habituales de copyright y son, por tanto, propiedad de sus autores, que podrán solicitar su retirada, si así lo estiman oportuno.

martes, 8 de mayo de 2018

"LINUS" RITORNA VINCITOR!

Cubierta de la "renovada" Linus por Art Spiegelman


Pues sí, han leído bien. La celebérrima cabecera italiana, símbolo de una época trascendental para la valorización intelectual de la historieta, paradigma de la creación tebeística y modelo a seguir por otras publicaciones que aparecieron, a su socaire, en diversos países (por ejemplo, por nuestra La Oca), vuelve de nuevo a los quioscos y anaqueles de las librerías italianas (y, por ende, de todo el mundo), de la mano del fumettista Igort y de la empresa editorial "La nave di Teseo" (uno de cuyos fundadores fue, por cierto, el desaparecido Umberto Eco, a quien tanto debe la dignificación intelectual del Noveno Arte). Bueno, en realidad no "vuelve", porque nunca se fue (al menos del todo), aunque haya pasado —desde su fundación en 1965— por toda serie de vicisitudes y una breve ausencia de dos meses (durante mayo y junio de 2013), en que no se publicó.

En realidad se he producido un cambio de imagen y de dirección, con lo que finaliza el brevísimo "reinado" de Pietro Galeotti, que venía controlando los destinos de la publicación desde el 2016. Pero a partir del número correspondiente a este mes de mayo (año 54, nº 5), lo que se pretende es dar un lavado de cara a la benemérita revista, con un nuevo diseño gráfico y retornando a un concepto editorial más cercano al espíritu que ésta tuvo en sus orígenes, orientándose más hacia lo autoral y la innovación.

Al parecer, toda la operación se ha puesto en marcha por voluntad de Elisabetta Sgarbi, co-fundadora de "La nave di Teseo", que el pasado mes de junio de 2017 adquirió la mayoría de Baldini & Castoldi, la empresa que venía editando Linus desde 1993, momento en que esta última la adquirió al gigante Rizzoli (que, a su vez, la había comprado a Figure —Milano Libri Edizioni desde 1968—, empresa editorial de Giovanni Gandini, fundador de la benemérita revista).

Elisabetta Sgarbi

El deseo de Sgarbi —y ello se demuestra con el nombramiento de Igort como director de la publicación en esta etapa que ahora se inicia— es hacer de esta Linus del siglo XXI «una revista abierta a los nuevos lenguajes, inteligente, irónica y capaz de interpretar el mundo. Y no es por casualidad que el tono de este nuevo inicio esté marcado por un autor como Michel Houellebecq, escritor que, como pocos, está en situación de anticipar hacia dónde va el mundo». El objetivo, en definitiva: volver a los orígenes y, al mismo tiempo, viajar en el presente para descubrir el futuro.

Para ello se han propuesto una serie de ejes fundamentales en su línea editorial, entre los que podemos destacar el abandono de la vena satírica, el cese de publicación de material humorístico y, por encima de todo, el protagonismo otorgado a la historieta de autor, que es el plato fuerte de la nueva propuesta. La idea, según Igort, es ir «presentando trabajos de épocas diversas, desde los clásicos de la historia de la historieta, hasta las ultimísimas tendencias del relato autobiográfico». Es decir, no hay límites de tiempo y lugar, de manera que el lector encontrará reeditadas las primeras tiras de dos clásicos de la revista (como son Peanuts de Schulz y Calvin & Hobbes de Watterson), la presentación de clásicos olvidados (como Kin-der-Kids de Feininger, o Cheech Wizard de Vaughn Bodé), obras visionarias como el Nejishki de Tsuge Yoshiharu (el primer manga que publicará Linus en toda su historia) y la presencia de voces y talentos de la vanguardia historietística, como David Toffolo (uno de los fumettisti más apreciados en la actualidad), Seth, Gabrielle Bell, Tommi Musturi, Fabio Viscogliosi, Sammy Harkham, etc. Para completar (y complementar) esta propuesta básicamente historietística, los responsables de la nueva Linus proponen también prestar atención al componente teórico del medio, a través de artículos y estudios, así como cubrir otras áreas de la cultura popular, dedicando secciones a la música, el cine, las series de televisión, la literatura, etc. Todo ello, en definitiva, con el objetivo de llevar a cabo lo que Igort —en su propia cuenta de Facebook— ha denominado "piccola rivoluzione", dentro del mensaje con el que hizo público su nombramiento como director de esta nueva etapa.

Igort, ¿mirando por el futuro de la nueva Linus?


Pero llegados a este punto cabría preguntarse: ¿tiene sentido poner en marcha una empresa de estas características, en una época donde las nuevas tecnologías cada vez se imponen con mayor fuerza a todos los niveles y donde los canales de distribución han ido sufriendo una profunda modificación? En España, desde luego (y por desgracia), no. Pero es cierto que en Italia, la vía tradicional de distribución de las publicaciones historietísticas populares y de las revistas —el quiosco (l'edicola)— sigue viva y funcionando, a pesar de que la crisis también le haya afectado. No hay más que ver, de hecho, cómo y dónde se comercializan las publicaciones de la todopoderosa Bonelli para darse cuenta de ello. Por otro lado, y aunque no he tenido ocasión aún de hojearla personalmente, parece que esta nueva Linus tiene el suficiente empaque (en cuanto a formato y presentación) como para ser considerada un producto típico de librería. Deseamos, en todo caso, que esta nueva tentativa de relanzar la mítica Linus sea un éxito de ventas y de público, logrando alargar así, al menos otros cincuenta años, la vida de una de las más beneméritas e influyentes publicaciones de historieta que ha habido.

sábado, 23 de diciembre de 2017

NOVEDADES DE PONENT MON PARA EL PRIMER CUATRIMESTRE DE 2018

Cargadita de novedades interesantes viene la última Newsletter de Ponent Mon. Mucho europeo e histórico, que es lo que quiere y pide una buena parte de los aficionados... ¡Lástima que la producción patria sea tan raquítica en este ámbito y que la editorial de Rasquera no pueda publicar más material autóctono...!

Aquí está la lista, con viejas (y clásicas) series que continúan su andadura, y otros títulos nuevos que abren el abanico de posibilidades lectoras a quienes les gusta el tebeo de aventuras...

Y un nuevo autor italiano para incorporar a la colección de "Maestros del fumetto"...

sábado, 3 de diciembre de 2016

ANTONIO HERNÁNDEZ PALACIOS: ÉPICA Y CORAZÓN




MAÑANA, domingo día 4 de diciembre, a las 14:00 horas, acto de presentación del libro Antonio Hernández Palacios. Épica y corazón, que acaba de editar Ponent Mon en colaboración con la Asociación Graphiclassic, dentro de una nueva colección titulada: Graphicómics. Grandes Maestros. El acto tendrá lugar en la Sala Masterclass del Pabellón 3 de IFEMA, dentro de las celebraciones de Expocómic 2016.

Un magnífico (y único hasta la fecha) estudio monográfico dedicado al célebre autor madrileño, que ya podéis encontrar en las librerías. Un libro repleto de datos interesantes (muchos de ellos desconocidos hasta la fecha) y con un nivel grafico verdaderamente espectacular, con numerosas reproducciones de originales y material inédito (y no es porque un servidor haya tenido el honor de colaborar en su realización)...

Estarán presentes en el acto: Amiram Reuveni (responsable y propietario de Ponent Mon), Carlos Uriondo (miembro de Graphiclassic) y Luis Conde (miembro de Graphiclassic).

Una oportunidad única para hablar de y sobre el gran maestro que fue Antonio Hernández Palacios y su maravillosa obra artística... ¡Os esperamos...!

Un saludete y hasta mañana...

martes, 12 de julio de 2016

NOVEDADES DE PONENT MON PARA EL ÚLTIMO CUATRIMESTRE DE 2016



LA editorial de Amiram Reuveni —que tantas alegrías viene dándonos a los aficionados desde hace un tiempo— ha decidido acabar fuerte el año y presenta en sociedad un catálogo de novedades para este último cuatrimestre de 2016 que nos hace temblar de puro placer. No es sólo que sigan adelante las series que viene sacando con regularidad —Barbarroja, El Mercenario, El Gavilán, Tanguy & Laverdure, etc.—, sino que, además, ha logrado concluir con éxito la edición integral de Mac Coy —se anuncia el último volumen en este mismo catálogo, con lo que al fin veremos reeditado este célebre western clásico del tebeo europeo— y nos avisa sobre la publicación de verdaderas joyas que algunos estábamos deseando tener en nuestras manos desde hace muuuuuucho tiempo. Entre ellas, por ejemplo, un libro con relatos cortos de Sergio Toppi —titulado Pribiloff 1898 y otras historias septentrionales— que, con toda seguridad, será el primero de muchos más y abrirá el camino a la presencia, de nuevo en España, de otros grandes autores clásicos italianos.



Pero hay algo que me ha llamado la atención especialmente en este catálogo de novedades y que cualquier buen aficionado no debería pasar por alto. Me refiero, claro está, a lo que parece ser el afianzamiento de la colaboración entre Ponent Mon y Graphiclassic, que puede proporcionarnos momentos de enorme felicidad y que va a dar como resultado, ya mismo, la publicación de dos nuevos libros: en primer lugar, el segundo volumen que Graphiclassic dedica a la obra de Julio Verne —recordemos que el primero de ellos, también hecho en coedición (y que reseñamos brevemente aquí), se ocupaba de la vida del célebre literato francés— y, sobre todo, el primer estudio monográfico sobre Antonio Hernández Palacios que se publica en el mundo —titulado Antonio Hernández Palacios. Épica y corazón—, que da inicio a lo que será una nueva colección de la firma, titulada "Graphicómics. Grandes Maestros".



Recordemos, por si algún despistado aún no lo sabe, que tras el proyecto Graphiclassic se encuentra el ubicuo y casi omnipotente Carlos Uriondo —el Charles Caum de las redes que, junto al dibujante e ilustrador Horacio Díez, estuvo al frente del popular blog Cómics. Historietas. Tebeos, y editó la efímera (aunque magnífica) revista teórica del mismo nombre. Y junto a él, un impresionante plantel de amigos y colaboradores, entre los que destacan muy activamente Luis Conde y Vital García Tardón. Todos ellos están llevando a cabo una titánica labor recuperadora y promocional de los grandes clásicos de la literatura de aventuras —hasta el momento han centrado su atención en Stevenson, Melville y el citado Verne, pero los objetivos son mucho más ambiciosos (me consta)— y es un motivo de alegría el saber que la colaboración entre ellos y Amiram Reuveni sigue adelante y se profundiza. Seguro que todos nosotros acabaremos beneficiándonos de ello.

Muy de celebrar es, también, la recuperación de una serie española clásica, que se mueve a caballo entre el género negro puro y la ciencia ficción: Bogey, de Sánchez y Segura. Un título fundamental de nuestra tebeografía que ahora podremos volver a disfrutar en toda su integridad (y con alguna sorpresa extra).

Esta es la suculenta lista de novedades que nos esperan en los próximos cuatro meses, gracias a Ponent Mon. ¡A disfrutarlas...!

viernes, 25 de marzo de 2016

LA ESPECULACIÓN (DESMESURADA) EN EL MERCADO DE ARTE ORIGINAL DE CÓMIC: UN EJEMPLO



ES cierto que todos los aficionados al coleccionismo de arte original de cómic desearíamos obtener siempre el máximo beneficio por las piezas que ponemos a la venta (cuando lo hacemos). Es cierto, también, que como se trata de un mercado que carece de cualquier tipo de regulación, las situaciones sospechosas o llamativas abundan más de lo que sería deseable. No es menos verdad que, al tratarse de una relación comercial entre privados dentro de un sistema de libre mercado, los precios de cada pieza pueden llegar a alcanzar unas cifras que serán tan altas como el posible comprador esté dispuesto a pagar en cada caso, no habiendo teóricamente límite a este respecto, si quien apoquina lo hace contento y convencido. Pero a pesar de todo ello, y aunque nos movemos en un terreno lleno de inseguridad y de falta de reglas, uno siempre confía en encontrarse con cierta buena voluntad y nobleza por parte de los vendedores y de otros coleccionistas. Y aunque considere legítimo que alguien busque ganar dinero, mantiene cierta esperanza sobre el sentido de ponderación de los compradores y, sobre todo, de los vendedores, pues lo contrario implica una inflación de precios que termina perjudicando a todo el mundo y limitando la posibilidad de coleccionar sólo a aquellos que más dinero tienen.

No es raro que, al navegar por la internetesfera en busca de originales, uno termine encontrándose con ejemplos que resultan especialmente llamativos en cuanto a la variación de precios de las piezas puestas a la venta (casi siempre al alza, claro está). Pero me quedé de piedra hace unos días al toparme con el caso más llamativo de inflación que había visto hasta el momento: se trata de un original de Enrique Breccia —correspondiente a su trabajo Les sentinelles— que se vendió el pasado 20 de febrero en Todocolección por 250,00 EUR y que se puso a la venta hace unos días por 1.100 EUR en eBay España. Es decir: casi cinco veces más y cuando apenas había transcurrido un mes entre una venta y otra. Juzguen ustedes mismos. ¡Menos mal que el actual vendedor puso el envío gratis...! Lógicamente la subasta ha terminado hoy y, que yo sepa, no ha habido comprador.




Un par de observaciones quiero hacer al respecto: 1º) El precio de venta en Todocolección —donde yo tuve la pieza en seguimiento durante mucho tiempo (de ahí que haya sabido cuál ha sido su final)— era bastante bueno, pues se trata de un original de autor famoso y muy conocido (Enrique Breccia), está en color directo, se encuentra en muy buenas condiciones de conservación (pues es muy reciente) y es de una obra publicada. De modo que hay margen más que suficiente para sacar un beneficio (doble e incluso triple) por la pieza, en caso de quererla vender. ¡Pero casi cinco veces...!; 2º) Por el breve tiempo transcurrido entre la compra y la posterior venta parece evidente que el único objetivo del último adquiriente ha sido especular con esta plancha.

Ya sé, como acabo de señalar arriba, que estamos en una sociedad de libre mercado, que cada cual es libre de pedir lo que quiera por un producto y si consigue que se lo compren a ese precio mejor para él. ¿Pero no creen que comportamientos como el señalado inflan los precios y desestabilizan el mercado? Yo querría saber si creen que es oportuno este tipo de especulación; o, por mejor decir, si consideran que beneficia o perjudica el mercado de arte original de cómic. Me gustaría conocer sus opiniones (si es que tienen alguna y desean publicarlas).

Un saludete y gracias anticipadas.

jueves, 10 de marzo de 2016

DINO BATTAGLIA DE NUEVO EN LAS LIBRERÍAS



PUEDO afirmar, sin temor a equivocarme, que este año 2016 será —siempre que los hados no lo impidan— el del retorno de la obra del gran maestro Dino Battaglia a las librerías y los anaqueles de los aficionados europeos. Y es que, según he podido saber a través de diversos medios especializados italianos (por ejemplo, aquí), el editor Nicola Pesce tiene pensado iniciar el mes que viene una nueva colección que se llamará —obviamente— "Dino Battaglia", en la que se irá publicando, a lo largo de los próximos años, buena parte de la obra del gran maestro veneciano (al que, como muchos de mis lectores sabrán, aqui tenemos en una enorme estima, siendo uno de nuestros autores predilectos).

Pesce Editore, que ya tiene experiencia con la edición de otros clásicos del fumetto como Guido Buzzelli (Tex il grande!, Frammenti dall'assurdo) o Jacovitti (Kamasultra), ha hecho saber que su proyecto es uno de los más importantes en los que se ha embarcado y que el desarrollo del mismo le ocupará algunos años, dada la abundante obra de Battaglia y las características de la edición que, al parecer, será de cierta calidad.



Las dos primeras obras que van a aparecer (entre los meses de abril y mayo de este año) reúnen las adaptaciones de los cuentos de Poe y Maupassant que Battaglia realizó durante los años 60-70 mayoritariamente para las revistas Linus y Alter. A ellas habrán de seguirle otros títulos en fechas posteriores, con una cadencia cuatrimestral y de acuerdo al siguiente orden: Il gatto con gli stivali (El gato con botas), L'uomo della legione (El hombre de la legión), Woyzeck, L'uomo de New England (El hombre de Nueva Inglaterra), Gargantua e Pantagruele, La mummia (La momia), Il Golem, I crimini della fenice (Los crímenes del fénix).

Los libros serán todos del mismo tamaño (210 x197 mm), tendrán un precio variable que oscilará entre los 14,90 y los 19,90 euros y se presentarán en volúmenes de entre 64 y 128 páginas, encuadernados en tapa dura y enriquecidos con diversas contribuciones críticas firmadas por los mayores expertos del fumetto y de la obra del autor veneciano.



Pero las buenas noticias no acaban con esto, pues me consta que aquí, en España, un editor ha empezado a explorar la "vía italiana" y está preparando la salida de dos sendos libros dedicados al citado Battaglia y a Sergio Toppi, iniciando con ello una serie de publicaciones que, en el caso de encontrar acogida por parte de los aficionados, tendrán continuidad en el futuro. Retomará, así, una labor que inició tímidamente Astiberri con la edición del battagliano Totentanz y continuó luego Ninth Ediciones, con varios volúmenes dedicados a Sergio Toppi (incluyendo el integral de su El coleccionista), en estupendas ediciones que se vieron truncadas por diversas razones que ahora no viene al caso mencionar.

Esperemos que el público responda y que la continuidad de este proyecto centrado en el fumetto se haga realidad, pues hay mucho material de autores italianos que aún no hemos tenido la oportunidad de ver editado correctamente en nuestro país y que incluye verdaderos tesoros historietísticos. Pienso, por ejemplo, en muchos de los trabajos realizados por Micheluzzi (su Petra Chérie, por ejemplo, que se anunció en su momento por parte de Rossell, creo recordar, pero que no llegó a publicarse), por Eleuteri Serpieri (que tiene todo un universo por descubrir más allá de Druuna, y es bastante más interesante), por Caprioli, por De Luca, por Jacovitti, etc. En fin, ya veremos qué ocurre.



martes, 12 de enero de 2016

RENACE MICKEY MOUSE: MÁS EJEMPLOS

ANTES de iniciarse la Navidad recordábamos en este Nibelheim que están próximos a salir --lo harán en marzo y septiembre-- sendos álbumes sobre el famoso ratón de Disney, aunque dibujados por artistas actuales como Loisel, Cosey, Trondheim, Nicolas Keramidas y Tébo. Pues bien, si en esa entrada poníamos algunos ejemplos del trabajo (soberbio en nuestra opinión) realizado por Loisel, ahora le toca el turno a lo que han hecho los otros artistas, pues ya se han distribuido algunas páginas de muestra. Personalmente me interesan algo menos que lo de Loisel, pero he de reconocer que el aire "retro" está muy conseguido.


COSEY








TRONDHEIM / KERAMIDAS