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sábado, 27 de octubre de 2018

BOB LUBBERS EN LA ESTELA DE HAL FOSTER Y "PRINCE VALIANT"



EN el momento de redactar estas líneas, se está subastando en la página web de Heritage Auction un extraordinario original de Bob Lubbers, que éste realizó en 1950 como prueba para una serie dominical titulada Kemi of Ancient Egypt, que debería haber sido distribuida por King Features Syndicate, la poseedora de derechos sobre títulos tan emblemáticos de cómics de prensa norteamericanos como Flash Gordon, Prince Valiant, Jungle Jim y otros.

Según el comentario publicado en Heritage —extraído de una anotacion autógrafa, escrita por el propio Lubbers en el margen inferior derecho de la plancha—, la respuesta por parte de KFS apenas tardó una semana en llegarle al autor neoyorquino, pero éste, entretanto, ya había aceptado hacerse cargo de la tira de Tarzan para United Feature Syndicate, por lo que Kemi of Ancient Egypt quedo sólo en un proyecto...

El innegable estilo "alla Foster" que vemos en la plancha —clarísimo tanto en el propio dibujo, como en el diseño de página y la puesta en escena, en el rotulado e incluso en el tipo de elementos utilizados para marcar el inicio y el fin de cada teórica entrega— es una muestra palpable de lo que demandaban los editores y los lectores en esa fecha: el trabajo de grandes creadores como Hal Foster o Alex Raymond.

Pese a tratarse de una "imitatio" de esa gran serie que es Prince Valiant, la factura del trabajo realizado por Lubbers es extraordinaria y nos hace soñar con lo que podría haber sido ese título si KFS hubiera respondido un poco antes de cuando lo hizo.

Aquí tienen ustedes la pieza de referencia. ¡A disfrutarla!

viernes, 30 de diciembre de 2016

"PRINCE VALIANT", EDICIÓN DE MANUEL CALDAS: DÉCIMO ANIVERSARIO



EN este invernal mes decembrino que ahora llega a su fin, se cumplen diez años del inicio de la aventura editorial en la que el portugués Manuel Caldas decidió embarcarse para sacar adelante su edición de Prince Valiant en glorioso blanco, negro y grises que aún está en marcha. Diez años que han terminado convirtiéndose en auténtica epopeya, merced a los numerosos obstáculos que Manuel ha tenido que ir sorteando durante ese tiempo, a medida que se los iban poniendo en el camino básicamente quienes ostenta y gestionan los derechos de la serie (King Features Syndicate), cuyos representantes en España —al estilo de nuevo Poseidón con este moderno Odiseo que es el portugués— siempre han estado empeñados en cederlos a grandes empresas editoriales (Planeta DeAgostini, Panini), basándose en la creencia de que sólo así conseguirían sacar rentabilidad a la criatura, y sin caer en la cuenta de que ninguna de ellas es capaz —precisamente por su voraz carácter comercial— de hacer lo que el portugués ha hecho: esto es, ofrecer un producto de suprema calidad (y a un precio competitivo), en el que se muestra el enorme cariño por la serie y el personaje y donde más que la simple ganancia se busca la excelencia. Lo que no es poco...



Blogs veteranos, como Crisei —cuyo propietario es, precisamente, el traductor de cabecera de todos los cómics de prensa que viene editando Caldas en español desde aquella lejana fecha (PV, Tarzán, Casey Ruggles, Cisco Kid, etc.)—, La cárcel de papel y algunos otros dieron noticia, por vez primera, de la empresa iniciada por Caldas, empeñado en editar, contra viento y marea, la obra maestra de Harold Foster, con la calidad que nunca antes se había visto por estos lares. En marzo de 2006 conocíamos la existencia de la edición portuguesa y fue tal el entusiasmo que Manuel decidió, poco después, lanzarse a hacer la española, que arrancó precisamente en diciembre de dicho año.

Del temprano y nutrido grupo de seguidores y aficionados que se apuntó a la aventura desde el comienzo, por desgracia ya sólo queda un pequeño resto (y justo) que resiste, frente a toda adversidad, en su empeño por apoyar al portugués. Con el mismo espíritu pertinaz que la aldea gala de Asterix ante el invasor romano, o el del valeroso grupo de espartanos liderado por Leónidas ante los persas de Darío en las Termópilas. Precisamente en un guiño a esta última epopeya el grupo de seguidores de Prince Valiant aglutinado en torno al editor luso —que rondaba los 300-350 miembros al principio— empezó a ser conocido en las redes con el cariñoso apelativo de "los 300 de Caldas", aunque como ocurriera en la famosa gesta —bien que por razones muy diferentes—, el número de "caldianos" se ha ido reduciendo drásticamente con el paso del tiempo: desilusión, cansancio, problemas económicos (no olvidemos que a medio camino del proyecto estalló la última y terrible crisis económica, que se he llevado por delante innumerables ilusiones y las esperanzas de mucha gente)...



Los problemas logísticos y jurídicos que hubo de afrontar Manuel Caldas cuando Planeta DeAgostini hizo valer su ostentación sobre los derechos de la serie le obligaron, primero, a retirar los libros de las tiendas físicas y a utilizar la vía "internet-correo" para vender su edición; luego, posteriormente, al ponerse todavía más difícil las cosas tuvo que buscar una salida aún más drástica para seguir adelante con su proyecto y no dejar en la estacada a quienes todavía seguíamos apoyándole. Se buscó, así, la llamada "vía uruguaya", consistente en editar los nuevos libros que iban saliendo (a partir del séptimo, con material de los años 1949-1950) en este país sudamericano, a través de una pequeña editorial-librería llamada La Imprenta, para seguir vendiéndolo por correo, como se llevaba haciendo casi desde el principio.



Y de este modo, merced al tesón, la paciencia y el buen hacer de Manuel Caldas —pero, sobre todo, a su enorme amor por los cómics de prensa (y, muy especialmente, por la gesta que ideara el genial Hal Foster)— hemos llegado hasta el momento presente (diciembre de 2016), en que quienes continuamos formando parte de ese grupo privilegiado de suscriptores-seguidores-amigos de Caldas disfrutamos ya del volumen décimotercero, en el que se incluyen las aventuras correspondientes a los años 1961-1962. Va quedando poco ya, por tanto, para concluir la empresa, pues Caldas había pensado editar sólo el material dibujado por Foster. Pero el camino sigue estando lleno de peligros, Poseidón continúa poniendo obstáculos y la epopeya aún corre el riesgo de fracasar. Por eso, desde este breve artículo celebratorio pido a todos los que aún apoyan la empresa que lo sigan haciendo hasta llegar al final. Creo que el esfuerzo merece la pena.



¡¡Viva Foster!! ¡¡Viva Prince Valiant!! ¡¡Viva Manuel Caldas!! Y, ¿por qué no?, ¡¡vivan los 300 (aunque ya seamos menos)!!

miércoles, 22 de abril de 2015

BUENO, PUES YA ESTÁN AQUÍ, POR FIN: "PRINCE VALIANT", "CASEY RUGGLES" Y "TARZAN", DE MANUEL CALDAS



PUES sí, como lo leen: ya están preparados y listos para ser expedidos los tres nuevos tebeos que Manuel Caldas saca al mercado: el volumen undécimo de Prince Valiant, el segundo de las tiras diarias del Tarzan de Manning y el primer número de un nuevo título: Casey Ruggles, de Warren Tufts. Ya anunciamos su cercana aparición en una entrada publicada días atrás —celebrando la continuidad de las series ya iniciadas y felicitándonos por el comienzo de la tercera de ellas (nunca bien publicada en España)— y ahora confirmamos la buena nueva. Los interesados, como siempre, pueden pedir sus ejemplares al propio Manuel Caldas, utilizando la siguiente dirección de correo electrónico:


Hay algunas novedades respecto de otras ocasiones, en lo que se refiere al envío y a los gastos por el mismo. Pero si quieren conocer todos los pormenores para hacer correctamente su pedido y no quedarse sin el correspondiente ejemplar (o ejemplares), lean el texto siguiente (que transcribo íntegro), o visiten El blog de los 300, órgano oficioso de Manuel Caldas en la blogosfera.


Sí: por fin listos y a la espera que de ser comprados.

Mientras “Casey Ruggles” y “Tarzan” no aparecen en librerías, se pueden pedir al editor (mcaldas59@sapo.pt), recibiendo de regalo con cada libro una cartulina exclusiva y, dentro de España, no pagando gastos de envío.

Como de habitual, pago a través de Paypal (si le sale gratis, hágalo como “personal”/“other” o "Voy a enviar dinero a familiares o amigos"), transferencia bancaria (IBAN: PT50003506660003845690063,BIC/SWIFT: CGDIPTPL; sí el banco les pide más dígitos, añada xxx) o giro postal. Además del nombre y dirección de envío, el editor necesita también su teléfono, por si hay problemas con la entrega por parte de Tourline.

Más informaciones abajo.

Casey Ruggles: El Comienzo, por Warren Tufts: 80 páginas en color y blanco y negro, 18.50 €.
Gastos de envío: gratis para España, 5 € para el resto de Europa, 10 € para fuera de Europa.

Tarzan tiras diarias 2, por Russ Manning: 80 páginas en blanco y negro, 18.50 €. Gastos de envío: gratis para España, 5 € para el resto de Europa, 10 € para fuera de Europa.

Príncipe Valiente 11º volumen, por Hal Foster: 112 páginas en (naturalmente) blanco y negro. Se trata una vez más de una publicación de La Imprenta, editorial de Uruguay, pero los pedidos se pueden hacer a Manuel Caldas (mcaldas59@sapo.pt). 25 €. Gastos de envío: 6 € para España y resto de Europa, 11 € para fuera de Europa. Para los primeros 150 pedidos, gratis la espectacular cartulina que se ve en la foto.

Además de estos, Manuel Caldas tiene aún montones de casi todos los libros que ha publicado, los cuales se pueden ver en su página web: www.manuelcaldas.com... Se pueden ver y comprar.

Vuestro, Leónidas

Pues hala, ya saben; como les digo siempre: ¡¡están tardando en pedir sus ejemplares de estas nuevas publicaciones caldianas! ¡Dense prisa, antes de que se agoten (los libros y los estupendos regalos para los 150 primeros compradores)...!

domingo, 12 de abril de 2015

MANUEL CALDAS CONTRAATACA DE NUEVO CON "PRINCE VALIANT", "TARZAN" Y... "CASEY RUGGLES"



PUES como lo oyen: nuestro benemérito portugués, a quien debemos magníficas ediciones de joyas historietísticas como Prince Valiant, Lance, el primer Tarzan (dibujado por Foster), Cisco Kid, Los niños Kin-der, una hermosa selección de planchas en color de Krazy Kat, Dot & Dash y un buen número de hermosos libros clásicos y teóricos (El cuervo, El poema del viejo marino, Foster y Val, El rescate emocional de un clásico, etc.), vuelve a la carga ese mes de abril con un trío de novedades que se me antoja magnífico: el undécimo volumen de Prince Valiant —lo cual ya sería, por sí solo, noticia suficientemente importante, pues significa que la edición de esta mítica serie sigue adelante (a pesar de las enormes dificultades que su editor ha ido encontrando desde que la inició)—, el segundo volumen de las tiras diarias de Tarzan, por Russ Manning, y una novedad que me parece verdaderamente significativa, pues supone la recuperación de un clásico del que en España apenas si se había publicado algo de material. Me refiero, claro está, al Casey Ruggles de Warren Tufts (el mismo autor de Lance), que aparecerá en la colección de clásicos de prensa que Manuel Caldas inició con el Cisco Kid de José Luis Salinas (que es la misma en la que se está publicando el citado Tarzan y en la que, me consta, tiene pensado incluir otra buenísima serie del Far West, de la que ya dará cumplida información en su momento).



Casey Ruggles fue la primera serie que realizó Warren Tufts, publicándola entre 1949 y 1954, año en que, por desavenencias con el editor (United Features Syndicate) decidió abandonarla para crear un nuevo personaje. Tal como iba a ocurrir con su nueva serie —Lance, que aparecería en la sección de cómic de los diarios de prensa entre 1955 y 1960—, Casey Ruggles se desarrolla también en una época previa a la Guerra de Secesión norteamericana (1861-1865). En concreto, si Lance se movía en escenarios históricos de mediados del siglo XIX, Casey Ruggles —ex-sargento del ejército de los Estados Unidos— lo hace en California, sobre el trasfondo de la denominada "Fiebre del oro" (la California Gold Rush), fenómeno de carácter social y migratorio que tuvo lugar entre 1848 y 1855, cuando una enorme cantidad de inmigrantes llegaron a las cercanías de la ciudad de San Francisco en busca de ese noble metal, con la esperanza de enriquecerse y comenzar una nueva vida. Un Far West, por cierto, coetáneo del que dibujó nuestro compatriota Antonio Hernández Palacios en su gran obra de este género: Manos Kelly (cuya acción también trancurre en las tierras sudoccidentales de EE.UU entre finales de los años 40 y principios de los 50 del siglo XIX).


Una serie, en todo caso, que los críticos siempre han alabado por su rigor histórico, sus buenos guiones y la magnífica realización gráfica de Tufts. Características todas que encontramos también en Lance y que nos hacen alegrarnos sobremanera ante esta magnífica decisión tomada por Manuel Caldas (no sabemos si motu proprio o, por el contrario, inspirada en las continuadas peticiones de los aficionados a lo largo de estos últimos años, como puede verse, por ejemplo, aquí o aquí). En cualquier caso esperamos con igual impaciencia la aparición de los nuevos volúmenes anunciados de estos tres míticos títulos de los cómics de prensa norteamericano.


jueves, 5 de febrero de 2015

EXCLUSIVA DE "PRÍNCIPE VALIENTE": LA BODA DE VAL Y ALETA (COMO LAS DE LA PRENSA ROSA) SUBASTADA AL MEJOR POSTOR



¿ES usted amante de los tebeos? ¿Tiene un dinerillo extra por ahí (escamoteado, o no, al ministro Montoro) y no sabe bien qué hacer con él? ¿Cómo invertirlo? ¿Dónde? ¿En qué? Bueno, pues gracias a este Nibelheim ya tiene usted la solución: ahora mismo, en Heritage Auctions —uno de los vendedores de arte original de cómic más grandes e importantes del mundo— tienen puesta bajo subasta la celebérrima última viñeta de la sunday 470 de Prince Valiant, correspondiente al 10 de febrero de 1946. Sí, sí, han leído bien: la viñeta con la bucólica boda de Val y Aleta en un bosque cercano a Roma, que el propio Foster debió recortar de la plancha para regalársela a un admirador (en este caso el columnista y caricaturista deportivo Arthur Baer, como puede verse en la dedicatoria adjunta que incluye). Una época, como todo buen aficionado sabrá, de máximo esplendor para la serie, pues el arte de Foster brillaba por entonces a su más grande altura. Y encima la pieza está bellamente coloreada por el propio maestro (casi con toda seguridad), pues dejó un hueco para hacer la mencionada dedicatoria. El original es impresionante: boceto a lápiz y tinta china sobre cartulina Bristol de dibujo, con unas medidas de 55,52 x 40,65 cm. Todo ello en muy buen estado de conservación. Pero si están interesados en él mejor será que lean la detallada descripción aportada por los peritos de Heritage Auctions.

Bueno, pues si tienen ustedes algo más de $10.000 para empezar con las pujas —en el momento de redactar estas líneas el precio va por los $9.876— pueden optar a su compra. La subasta se cerrará el próximo día 19 de febrero a las 21:00 horas (un día antes para quien puje por internet), así es que tienen tiempo para pensárselo (o, en caso de no disponer de dinero suficiente, para reunir el necesario).



¡Por Wotan (que es como decir: "por mi enemigo")! Anda que si Foster, el hombre, hubiera llegado a saber lo que ahora iban a costar sus planchas... ¡Qué digo sus planchas, incluso sus viñetas individuales y separadas de la página original! ¡¡Él que vendió los derechos de su querida serie por tan sólo 350.000 dólares...!! (que, ciertamente, era un "dinerillo" para la época, aunque está bien lejos del valor real de la obra: sobre todo cuando vemos el precio que, con el tiempo, ha ido adquiriendo cada de una de las piezas individuales de esa creación inconmensurable que es Prince Valiant in the Days of the King Arthur). Aunque claro, lo verdaderamente importante no era la serie en sí, sino lo que Foster había hecho con ella durante 40 años de trabajo infatigable y pionero.

A propósito: que viendo la viñeta que se va a subastar, uno no puede sino lamentar que, por la época en que Foster trabajó, no fuera habitual que el propio autor coloreara su obra. ¿Se imaginan que se hubieran conservado las planchas de PV con el color aplicado por el propo Foster? ¡Vaya gozada! Y cuántas discusiones entre aficionados nos habríamos ahorrado en foros, blogs y otros sitios de internet...

viernes, 19 de diciembre de 2014

MOMENTOS PUBLICITARIOS: EN ESTAS NAVIDADES REGALE CALIDAD; REGALE "PRÍNCIPE VALIENTE" DE MANUEL CALDAS




A día de hoy, y a juzgar por lo que puede leerse en el Blog de los 300, casi la mitad de quienes integraban el selecto grupo de los 300 privilegiados seguidores de la edición caldiana de Prince Valiant siguen sin haber comprado el último volumen publicado: una maravilla titulada El aprendiz de héroe, en la que se editan las dominicales correspondientes a los años 1953-1954. ¿Cómo es posible esto? ¿Tanto tiempo esperando tener una joya como la obra fosteriana bien editada y aún le faltan a Manuel la mitad de los pedidos esperados?



Hagan el favor, hombre... Ahora que estamos en fechas navideñas y que todo el mundo aguarda un buen regalo, ¿qué mejor que obsequiar a sus familiares y amigos más queridos con una obra de arte magistral e irrepetible como Prince Valiant? Piensen también, hablando ya en términos solidarios, que si no compran ustedes su ejemplar quienes sí lo hemos hecho no podremos seguir disfrutando de esta edición. Un poquito de por favor, hombre...

jueves, 9 de octubre de 2014

"PRÍNCIPE VALIENTE" DE MANUEL CALDAS: EL VOLUMEN 10 YA ESTÁ LISTO PARA COMPRAR



BUENO, pues eso, que ya tenemos listo el último libro de la edición en blanco, negro y grises de Príncipe Valiente por Manuel Caldas. El portugués, como viene haciendo en los últimos años, se ha dirigido a sus compradores habituales anunciándoles la novedad. Y un servidor, como fiel y devoto de Caldas se limita a transmitir, a través de este blog, la noticia para darle la mayor repercusión posible. Aquí tienen el texto que ha enviado por correo electrónico:
Estimado admirador de Foster: tengo ya conmigo el primer ejemplar del décimo volumen ­—adjunto le mando la portada— de la mejor edición de la obra de Hal Foster, producido por mí mismo para la editorial La Imprenta, de Uruguay. Por lo tanto, puede pedirse y pagarse hoy mismo, pues semana que viene empezará el empaquetamiento y envío.

El precio sigue siendo de 25 Euros, más gastos de correo (que son, para Europa, de 6 Euros por un ejemplar, 8.50 por dos, 11.50 por tres, 13.50 por cuatro y 15 por cinco o seis). Puede pagarse por transferencia bancaria (IBAN: PT50003506660003845690063, BIC/SWIFT: CGDIPTPL), Paypal (si le sale gratis, hágalo como “personal”/“other” o "Voy a enviar dinero a familiares o amigos"), giro postal o Western Union.

La única forma de pago que nunca tiene costes para el cliente es Paypal, así que si no tiene Paypal vale la pena buscar un amigo que lo tenga y pueda pagar por usted. Respecto a transferencias, hay bancos que no cobran nada dentro de Europa, otros que cobran un poco y otros (¡cuidado!) que cobran muchísimo.

Como siempre, para los primeros 100 pedidos hay un regalo: una cartulina con la reproducción de una viñeta reproducida del original (pero en este caso no a tamaño real).

Después de hacer su pedido, no se sorprenda si hasta el sábado no le contesto.

¡Viva el Príncipe Valiente (de Foster)!

¡Hala! Ya están ustedes pidiendo el ejemplar correspondiente para que Manuel pueda ponerse manos a la obra con el siguiente volumen... ¿A qué esperan, leñe...?

sábado, 14 de diciembre de 2013

LA EPOPEYA DE UN CHICO PORTUGUÉS: MANUEL CALDAS, A PROPÓSITO DE LAS EDICIONES DE "PRÍNCIPE VALIENTE" (Y DE LAS TAPAS DURAS)



CLARITO, clarito —como el agua pura de la lluvia— y juicioso, juicioso a más no poder se nos muestra el editor portugués en su blog de los 300, al hablar de las ediciones de Príncipe Valiente y de sus características técnicas. Es la aportación personal que, imagino, ha querido ofrecer Manuel al infructuoso (y un tanto cansino) debate que se ha organizado en la blogosfera a propósito del proyecto de nueva edición en color de la saga liderado por Diego Córdoba.

Hermoso artículo —redactado en el español caldiano que todos conocemos bien y leemos mejor— el que ha pergeñado nuestro editor favorito. Un largo texto, con su moraleja y todo (a buen entendedor, pocas palabras bastan), que nos muestra la travesía del desierto que ha llevado a cabo Manuel a lo largo de su vida como aficionado a los tebeos para poder encontrar "su" Santo Grial: esto es, una edición de Príncipe Valiente que, por fin, le hiciera justicia al trabajo de Foster, más que al del impresor de los volúmenes, cualquiera que fuera éste en cada momento y ocasión. Toda una epopeya y una lección de amor hacia este mítico título, que nos enseña a darnos cuenta de que nunca estamos conformes con nada. Porque yo me pregunto: ¿habríamos siquiera imaginado hace diez o quince años que alguna vez íbamos a disfrutar en nuestro país con ediciones de uno de nuestros tebeos favoritos como la de Caldas, o como la que nos proponía hace unos días Diego Córdoba en su folleto publicitario? Ni por asomo.

Ejemplarizantes, como pocos, los siguientes fragmentos que extraigo del texto general redactado por Caldas:
«empecé a crear aversión al concepto de la edición de lujo, pues las de "Príncipe Valiente siempre eran mejores por fuera que por dentro (hasta las había numeradas, tontería de las tonterías). Y pensé que si un día tuviese la posibilidad absolutamente hipotética de hacer mi edición la haría lo más lujosa por dentro (que es el tratamiento mínimo que puede darse al trabajo del autor) y lo más económica por fuera».

«¿Hay gente que no la compra [se refiere a su edición en blanco, negro y grises] porque no tiene tapa dura? Puede que sí, pero estoy absolutamente cierto de que son más las personas que la compran porque es más barata con tapa blanda. Esta es mi creencia, y si no puedo comprobarla científicamente también nadie puede comprobar el contrario. Además, sólo puede darme pena el admirador de Foster que reconozca mi edición, por la calidad de reproducción de las páginas de "Príncipe Valiente", como la mejor de siempre pero que decide no comprarla no porque le falte dinero pero porque la tapa no es dura».

No se pierdan el resto del artículo, pues no tiene desperdicio.

martes, 10 de diciembre de 2013

SOBRE LAS EDICIONES ASAMBLEARIAS: UNA REFLEXIÓN A PROPÓSITO DE LA ANUNCIADA NUEVA EDICIÓN EN COLOR DE "PRÍNCIPE VALIENTE", POR DIEGO CÓRDOBA



EL proyecto de edición en color de Príncipe Valiente, cuyo anuncio saltó a la red hace ya unos días en diversos foros especializados y que ha conocido una gran difusión (incluso internacional) en tan escaso tiempo —lo cual es magnífico—, tiene visos de terminar convirtiéndose en toda una epopeya, similar a la del propio protagonista de la serie que se quiere editar. Apenas se habían hecho públicas en la blogosfera sus características técnicas —descritas en el folleto publicitario que se repartió junto con el último volumen de la edición en blanco y negro de Manuel Caldas—, y les ha faltado tiempo a los aficionados, seguidores y forofos de la saga fosteriana para elaborar todo tipo de elucubraciones, hipótesis, habladurías y suposiciones y lanzarse a ofrecer una enorme retahíla de propuestas y consejos sobre cómo ha de ser una edición que, en principio —al menos eso creía un servidor— parecía estar perfectamente definida. Y todo ello debidamente sazonado con los inevitables insultos, enfrentamientos y discusiones que han terminado desatándose entre dichos aficionados por algo que aún ni siquiera se ha puesto en marcha. ¡No les quiero decir nada cuando la cosa sea ya firme y la gente empiece a opinar sobre cosas concretas! En fin, Serafín...

Un servidor, que es bastante escéptico en todo lo que concierne a la condición humana, ya no está muy seguro de hacia dónde camina este proyecto, a la vista del cariz que han ido tomando los acontecimientos: todo el mundo opina y da consejos sobre cómo debería ser una edición que, no lo olvidemos, va a alargarse en el tiempo durante unos cuantos años. Y además lo hacen enfrentándose unos a otros, insultándose y sin llegar a ponerse de acuerdo, siquiera, en algo tan fundamental como es la encuadernación de los volúmenes. Si esto es así ya al principio de la empresa, ¿qué podemos esperar, entonces, que ocurra cuando llegue la ocasión de decidir sobre otras cuestiones como la del tipo de papel, la de la maquetación, la del cómo serán las guardas, la de los colores que deberán emplearse para todos esos elementos, la de si los volúmenes han de incluir (o no) sobrecubiertas y llevar una cinta señaladora en el interior y de si ésta —en caso de haberla— tiene que ser de tela de lino o de poliéster...? ¿Sobre todas estas cosas va a tener que estar preguntando Diego Córdoba —responsable de la edicion— a sus suscriptores y esperar a que se pongan de acuerdo? Pues es lícito pensar que si hay quienes consideran que están en su derecho de opinar ahora porque van a dar "su" dinero para la empresa, también querrán hacerlo luego, cuando aquellas cuestiones señaladas antes vayan planteándose. ¿Así de tumultuoso y difícil va a ser todo el proceso? Pero si no somos capaces los seres humanos de ponernos de acuerdo en una reunión de vecinos, ¿lo conseguiremos a la hora de fijar una edición de Príncipe Valiente? Difícil me parece, pero ya veremos...

Solamente sé una cosa: a la vista de la experiencia vivida con el proyecto que ha venido liderando Manuel Caldas desde el año 2006 para editar esta misma serie fosteriana en blanco, negro y grises —y para el cual el portugués también intentó captar el apoyo del personal en unas condiciones muy similares a las que está proponiendo Diego Córdoba—, mis expectativas para que la aventura de éste último salga adelante son menos optimistas de lo que yo desearía. Aunque seguramente me equivoque, claro, y todos los interesados de esta primera hora se mantengan firmes hasta el final, sigan aportando el dinero necesario para los volúmenes que salgan y no desfallezcan, como hicieron muchos de aquellos famosos "300" (o más) que se comprometieron —alegres, despreocupados y felices—, en una empresa que, a día de hoy, va saliendo adelante a trompicones, y más por la voluntad de Caldas que por otra cosa, pues muchos de ellos se fueron retirando por el camino antes de tiempo.

Y conste que yo no me opongo, en absoluto, a que el personal sea consultado sobre todo tipo de cuestiones, especialmente teniendo en cuenta que las condiciones editoriales han cambiado mucho con esto del Internet (que da enormes facilidades para que haya una comunicación rápida, directa y fluida entre el editor y su potencial público). Pero creo que si esa era la intención primigenia del editor debería haberse hecho en otras circunstancias (por ejemplo, antes de que el proyecto hubiera estado tan definido y fijado como parecía estarlo cuando se anunció). Y es que en el caso concreto que nos ocupa, yo pienso que la gente debería centrarse más en lo que verdaderamente importa (la edición en color en sí, que puede llegar a ser un bombazo de carácter internacional por su calidad intrínseca y por el tamaño de los libros) y renunciar a aquellos aspectos que ahora mismo ya la están ralentizando (como es, por ejemplo, el tema de las tapas, que ya ha hecho que Cordoba se desvíe del planning que tenía proyectado, obligándole a pedir ayuda para buscar una imprenta que, se supone, había localizado previamente para ponerse en marcha con las condiciones de edición anunciadas en un principio).

De todas formas, y por lo que se ha ido viendo, el bueno de Córdoba se ha mostrado muy receptivo y sensible a las peticiones —no sólo nacionales, sino también del extranjero (que, según dice, ya van siendo numerosas)— y parece estar dispuesto a dar gusto a aquellos que tienen especial fijación con que las cubiertas sean en cartoné y no en rústica (aunque tenga que irse a las Antípodas para conseguirlo). Esperemos que las peticiones y exigencias se queden únicamente en esto —pese a que ya se empieza a opinar, también, sobre el tipo de papel, su grosor, satinado, blancura, tacto, etc.— y que todo pueda seguir adelante sin tropiezos hasta llegar al final. Es lo que más deseo, de verdad, a pesar de mis pesimistas impresiones. De hecho ya he dado mi apoyo a Diego (sin decirle cómo tiene que editar su libro) y tengo intención de seguir manteniéndolo en el futuro, como hago con todos los títulos que publica Caldas, si la cosa no se para antes por cualquier motivo.

En cualquier caso un factor determinante ha de quedarnos bien claro: en este tipo de empresas —como en la mayoría de las que podamos imaginar—, lo único que realmente cuenta a la larga es el "mardito parné"; quiero decir, pagar religiosamente y permitir que el editor pueda seguir adelante con su proyecto todo el tiempo que sea necesario. Todo lo demás son palabras, y las palabras —que se lo digan a Manuel Caldas— se las lleva el viento (como bien sabemos). ¿Se cumplirán esta vez, hasta sus últimas consecuencias, los buenos deseos que el personal ha manifestado en los foros donde se ha hablado de esta nueva edición y podrá mantenerse hasta la salida del último volumen el número necesario de suscripciones? That is the question (que dijo el príncipe Hamlet).

sábado, 23 de noviembre de 2013

EL VOLUMEN NOVENO DE "PRÍNCIPE VALIENTE", DE CALDAS, YA ESTÁ LISTO



INCANSABLE al desaliento, como el rey espartano Leónidas, nuestro portugués favorito —esto es, Manuel Caldas— sigue adelante, contra viento y marea, con su edición de Príncipe Valiente en glorioso blanco, negro y grises. Y si hace exactamente un mes anunciábamos en este Nibelheim que ya estaba en imprenta el material para el nuevo volumen de la serie —el noveno, titulado Los guerreros de hierro ahora podemos gritar gozosos, a los cuatro vientos, lanzando la buena nueva siguiente: acaban de salir de los tórculos los ejemplares de dicho volumen, que todos ustedes tienen que empezar a pedir ya mismo (pero ya mismo), para que Manuel pueda seguir adelante con su edición y sacar el próximo número (es decir, el décimo). Este nuevo libro abarca la producción fosteriana de los años 1953-1954

Si visitan ustedes El blog de los 300 —órgano oficial de esta edición (junto con la página web que Caldas tiene activa)—, se encontrarán con la fotografía que ilustra esta misma entrada, en la que se adivina a un orgulloso Manuel sosteniendo entres sus manos el primer ejemplar del nuevo libro. Allí podrán leer, también, la nota de prensa o anuncio que ha redactado para sus seguidores (los 300 o cualquiera otro que quiera sumarse a este apasionante y dificultoso proyecto), donde se ofrece una pormenorizada descripción sobre el modo de realizar el pago. Se aconseja, como más conveniente el uso de PayPal (por aquello de la ausencia de comisiones y eso), pero yo añadiré aquí también los datos bancarios y postales de Caldas —de los que no se habla allí— por si alguien quiere seguir haciendo el pago por medio de transferencia bancaria, o de giro postal. Porque de todo hay en la viña del Señor, como dijo el evangelista...

Tales datos son los siguientes:

Transferencia:

Manuel Caldas
IBAN: PT50003506660003845690063
BIC/SWIFT: CGDIPTPL

Giro postal:

Manuel Caldas
Apartado 222
4490-909 - Povoa de Varzim
Portugal


Añadir, a lo ya dicho, que además de la habitual reproducción con alguna viñeta de la obra que Caldas suele incluir en sus envíos para los primeros 100 suscriptores, esta vez también habrá una interesante y curiosa novedad para quien desee pagar 5,00 euritos más: se trata de la reproducción facsímil de un folleto publicitario sobre Prince Valiant que King Features Syndicate editó en 1958 para promocionar la serie.



Al mirar con detenimiento la fotografía que encabeza esta entrada (y la de El blog de los 300) me ha dado por pensar que podría entenderse como una auténtica metáfora de lo que ha venido siendo esta difícil aventura editorial de Príncipe Valiente, llena de obstáculos y liderada, con mano firme, por el voluntarioso portugués: lo que destaca por encima de todo en dicha imagen es el producto, el libro que contiene la obra creada por Foster. El editor, humilde, tenaz y devoto, queda siempre en un segundo y discreto lugar, mostrándonos sólo aquella parte de su cuerpo que ha hecho posible sacar adelante este sueño: es decir, sus manos, con las que corrige y restaura esas maravillosas planchas que todos nosotros disfrutamos. Y lo mejor de todo es que un servidor  —e imagino que algo parecido les ocurrirá a muchos de ustedes— se siente partícipe de esta aventura, en la medida en que la he ido apoyando económicamente, al tiempo que ayudaba a Caldas adquiriendo cada una de sus novedades editoriales. Ello hace que me sienta muy orgulloso y un poco co-creador de la misma (con el permiso de Manuel, claro está).

En fin, Serafín... Ya no me enrollo más. Sólo les digo que están tardando ustedes demasiado en pedir uno o más ejemplares de este nuevo volumen de Príncipe Valiente a Caldas, que lo sepan...

domingo, 12 de mayo de 2013

"LOS HIJOS DE ODÍN". VOLUMEN OCTAVO DE LA EDICIÓN CALDIANA DE "PRÍNCIPE VALIENTE"


OTRO libro más (¡¡y van ocho!!) de la maravillosa edición caldiana de Prince Valiant y una nueva alegría que se lleva este servidor de ustedes en medio de tanta mala noticia económica y política. Las razones son evidentes y muchas de ellas ya las conocen: sigue adelante, pese a los obstáculos de todo tipo, la mejor edición de PV realizada nunca en blanco, negro y grises; continuamos disfrutando de una etapa única en el arte de Foster (los años 50 también fueron de rechupete); vamos a tener en nuestras vitrinas un nuevo volumen con la mejor restauración de línea y negro que se haya hecho nunca de esta joya del Noveno Arte; la calidad del producto no ha descendido un ápice a pesar del tiempo transcurrido entre números (bueno, si acaso la presencia de algún pequeño fallo que mencionaré inmediatamente, pero que no empaña el magnífico resultado global) y el precio de venta al público —algo tan importante en estos días de crisis— tampoco ha aumentado; el editor sigue con la ilusión y la fuerza suficientes para no cejar, de modo que piensa seguir adelante, pese a los obstáculos... ¿Pero será así por siempre...? Por tal motivo hay que apoyarle, siempre que se pueda. Hagan el favor de no olvidarlo.

Este nuevo volumen, que abarca la producción fosteriana correspondiente a los años 51 y 52, se subtitula Los hijos de Odín, en referencia a que la mayor parte de la acción se desarrolla en tierras nórdicas o tiene que ver con hombres procedentes de estas regiones. La elección queda justificada también porque la "cuestión religiosa" adquiere en esta parte de la saga una importancia considerable y un relieve característico, hasta el punto de plantearse en el guión —por primera vez y de una manera expresa— cierta dialéctica de enfrentamiento entre paganismo y cristianismo, que Foster acaba dilucidando a favor del segundo. Nos encontramos, como ya ocurrió en el libro anterior, con el material producido en uno de los momentos álgidos del arte de Foster. Su etapa más equilibrada y madura, dentro de una evolución generalizada y progresiva que siempre tuvo en ambas características y en la excelencia máxima su razón de ser y fue marca de fábrica. No olvidemos, en este sentido, que el artista llegó al medio historietístico cuando ya acumulaba tras de sí un amplio bagaje profesional. El dibujo, como en años precedentes, sigue siendo extraordinario y la serie continúa sumando enteros en madurez y verdad dramática, pues Foster ya la tenía por aquel tiempo suficientemente rodada y controlaba a la perfección el desarrollo de las situaciones y la construcción de los personajes que las protagonizan. Además, aún estaba bien lejos de esos primeros apuntes de "decadencia" —si se nos permite la expresión— que empezarían a detectarse en la década de los 60, por motivos lógicos derivados de la edad del autor.



A nivel narrativo el guión se serena un poco y, sobre todo en el año 1952, aparecen en el relato una serie de racconti que sirven no sólo para dar un respiro al lector sino, sobre todo, para aliviar un tanto la carga de trabajo que debía soportar Foster (quien, de este modo, se ahorraba tener que dibujar nuevas viñetas completas y crear novedosas líneas argumentales). Entre los seguidores actuales de Prince Valiant habrá quien, llevado por la sensación que produce leer de corrido y en poco tiempo unas páginas que aparecieron publicadas a lo largo de semanas, encuentre molesto e inadecuado este recurso narrativo que Foster empleó otras veces, por lo que tiene de repetir cosas que ya sabemos y que se leyeron unos pocos libros atrás. Pero tales detractores han de tener en cuenta —como bien recuerda Rafael Marín en el artículo de cierre de este nuevo volumen— que esta especie de flashbacks utilizados por Foster aparecen, en ocasiones, hasta quince años después de los acontecimientos que se narran en ellos, de modo que la sensación de repetición que experimentamos nosotros hoy día al poder leer Prince Valiant sin tener que esperar de una semana a otra, no fue la que percibieron los lectores de periódicos para los que Foster realizó su serie originalmente. Son, además, hermosos momentos llenos de épica los que Foster retoma —la reconquista de Thule y la expulsión del usurpador Sligon, el asalto de Andelkrag por los hunos...— utilizando, para ello, un recurso literario que han explotado otros muchos autores, desde Miguel de Cervantes a Umberto Eco: el del cronista cuyo texto original es encontrado y posteriormente utilizado por el autor como base de su historia. En este caso dicho cronista es el joven Geoffrey Arf quien, por una serie de terribles adversidades, deberá renunciar definitivamente a ser caballero, convirtiendose en historiador y biógrafo privado de Val. Gesto que el propio Foster le agradece explícitamente en la viñeta 5ª de la plancha nº 754, lanzando así un guiño al espectador y dando mayor verosimilitud "histórica" al personaje creado por él.



No voy a detenerme demasiado en loar, de nuevo, todas las excelencias de esta edición —que se repiten respecto de anteriores volúmenes—, pero sí me gustaría destacar dos o tres aspectos que siguen llamándome poderosamente la atención, y que permanecen invariables desde el primer número. El primero de ellos es la pasmosa nitidez (¡verdaderamente alucinante!) que Caldas consigue en sus restauraciones y la magnífica impresión de las planchas: se ve absolutamente hasta la última línea en cada una de las viñetas, lo cual tiene una trascendencia de primer orden en esta primorosa obra. Es cierto que la auténtica perfección sólo llegaría con la presencia del color, mas no cabe duda de que Caldas ha conseguido acercarse a ella lo más posible, ¡aunque haya sido en blanco, negro y grises! En segundo lugar, y aunque reconozco que se trata de una opinión polémica, también querría destacar el acierto de mantener las tramas de gris que, más allá de gustos personales, contribuyen decisivamente a dar mayor fuerza a los dibujos en esta edición en blanco y negro y a mejorar el aspecto general de los mismos. Por último me gustaría fijar la atención en el tamaño a que reproduce Caldas el trabajo de Foster —el mayor de todos—, que nos permite tener (en español) la edición más grande de cuantas pueden encontrarse ahora mismo en el mercado (si exceptuamos algunos lujosos experimentos como la parcial Camelot Edition de Bocola, por ejemplo).



Para facilitar el seguimiento de la historia y "refrescar" la memoria de los lectores, nuestro editor favorito incluye también en este volumen, como ya hizo en el precedente, una primera página introductoria compuesta con viñetas de las penúltimas planchas del año 50, así como la correspondiente al último día de ese mismo año, que se reproduce completa como página 2 de este nuevo libro. No hay excusas, por tanto, para poder retomar fácilmente el hilo de las aventuras principescas allí donde se quedó el pasado año y ponerse al día enseguida.


A diferencia de los anteriores números —donde parecía incuestionable la unanimidad del juicio positivo entre los seguidores de la edición—, da la sensación, a juzgar por algunas opiniones críticas vertidas en ciertos foros especializados, de que este nuevo volumen ha despertado mayor cantidad de opiniones críticas o adversas. La causa ha sido la impresión a color de la celebérrima plancha 828, en que un druida (sic) —y esta es otra licencia histórica más de las que se tomó Foster, pues los pueblos germánicos y nórdicos no conocieron esta figura religiosa, tan sólo propia de los celtas— le revela a Val, a través de una visión, los viejos mitos de la mitología germánica, después de haberle dado un bebedizo convenientemente preparado para este tipo de ocasiones. La mayoría de las quejas han consistido en señalar que la presencia de esta plancha coloreada rompe la homogeneidad del conjunto en una edición en blanco y negro. Yo, particularmente, creo que la decisión de Caldas es del todo acertada y que la inclusión de tal plancha en este volumen adquiere todo su sentido cuando recordamos que es una de las más paradigmáticas a la hora de hablar del color en PV, ya que éste juega aquí un papel fundamental para la inteligibilidad de la misma. Ese fondo con los elementos de la mitología germánico-escandinava introducidos por Foster en el que aparecen Wotan (otra licencia más de nuestro autor, ya que el padre de los dioses escandinavos se llamaba Odín), las valquirias en plena cabalgada, Thor/Donner golpeando a sus enemigos, etc.) no existiría si no hubiese color pues, tal como permite apreciar el original de la plancha que Caldas (acertadamente) ha incluido en la contracubierta, si no existiera ese color todos esos elementos simplemente no podrían reproducirse, salvo que se manipulara la copia añadiendo trama de diferentes tonalidades (lo que no sería ético, todo sea dicho). Sin embargo, al incluir la plancha en color se da una información vital. Yo entiendo perfectamente la decisión de Manuel y la aplaudo. En cuanto a quienes ven en ella una incoherencia que rompe la homogeneidad de la edición, recordarles que ya se avisó de su inclusión en el primer volumen (tal como se recuerda aquí) y que es algo parecido —salvando las distancias, claro— al caso de aquellos libros ilustrados que todos hemos visto, en los que junto a ilustraciones en blanco y negro aparecían algunas otras en color. Y no pasaba nada, hombre.

La polémica plancha 828 (en una edición que no es la de Caldas)
y su conocida viñeta en la que el color resulta imprescindible


Como únicos "peros" a la edición se podría señalar la presencia de numerosas erratas (he detectado, por ejemplo, una frecuente ausencia de la preposición "a"), el olvido de traducir el título de la plancha 766 (ignoro si la conservación de la grafía inglesa —Prince Valiant— se ha debido a alguna limitación técnica que desconozco) y algunas construcciones sintácticas algo extrañas o forzadas, que no sé si están en la traducción original de Marín. Por ejemplo: "Nosotros mismos hicimos Andelkrag desmoronarse en llamas" (p. 816, viñeta 1ª). O esta otra: "y cómo entró solo las puertas que miles de hunos feroces no lograban abatir" (p. 814, viñeta 1ª). Pero dejando aparte estos pequeños fallos, todo vuelve a ser de muchos quilates. No dejará de haber, entre mis lectores, quien se diga: "este tío es siempre la mar de comprensivo con los fallos que detecta en las ediciones de Caldas". Bueno, sí, es cierto, no lo puedo negar. Para empezar porque suelen ser pocos, pero es que, además, creo que hay razones objetivas para serlo. ¿No me comporté, asimismo, con bastante comprensión en el caso de la edición realizada por Planeta DeAgostini, y lo merecían menos que nuestro portugués? Y es que, en el fondo, fíjense ustedes en qué condiciones la está realizando: con ayuda de familiares y amigos, luchando contra las adversidades relacionadas con los derechos de explotación del personaje, sacando tiempo de donde puede y perdiendo, incluso, dinero en algunas ocasiones. ¿No vamos a ser comprensivos porque haya algunas erratas (aunque estemos obligados a mencionarlas)?

Valiente, como Caldas, luchando siempre contra los malvados y contra las adversidades


Al hacer el balance final caemos en la cuenta de que todo son ventajas cuando compramos algún volumen del Prince Valiant caldiano. Extraordinaria restauración de las planchas, magnífica impresión (nitidísima como ninguna hasta la fecha), buena traducción, estupenda rotulación, sensacional tamaño... Incluso lo que, en un principio, parecía ser un hándicap —el envío por correo— ha terminado siendo un mero trámite que apenas tiene importancia, pues el bueno de Manuel se ha convertido en todo un experto de estas lides y te hace unos paquetes impresionantes, casi perfectos, con los que difícilmente pueden sufrir daño los libros. Además, utiliza material de la mejor calidad. Y, si no, recordemos por ejemplo esa copia (a tamaño original) de la sensacional viñeta en que Val es armado caballero por el rey Arturo, que ha venido incluida en los paquetes de los primeros 100 peticionarios de este nuevo volumen titulado Los hijos de Odín. ¿Se puede pedir más?



En fin, Serafín. ¿Quieren que les haga una confesión? Cada vez que veo los libros de esta edición del Príncipe Valiente no puedo dejar de pensar en la suerte que tienen aquellos lectores que se acercan, por vez primera y a través de ella, a esta obra maestra del Noveno Arte. Descubrir, viñeta a viñeta, como algo novedoso todas las vicisitudes y aventuras por las que Foster hizo pasar a sus personajes, y hacerlo con esta bellísima edición debida a Manuel Cladas debe de ser, sin duda, una de las mejores experiencias lectoras (y visuales) que pueda tener un ser humano al que le gusten los buenos tebeos de toda la vida. ¡Qué envidia, novatillos...!

miércoles, 13 de marzo de 2013

"PRÍNCIPE VALIENTE" (DE CALDAS) SIGUE ADELANTE



PUES eso, que ya está listo (por fin) el nuevo volumen (8º) de la edición caldiana del clásico fosteriano y puede pedirse por la tradicional vía postal. Pero mejor será que transcribamos la nota informativa que ha aparecido publicada en El blog de los 300, órgano blogosférico habitual del editor portugués Manuel Caldas.

Apreciados seguidores de la edición de “Príncipe Valiente” en blanco, negro y grises:
  Ya está impreso y puede pedirse hoy mismo el nuevo volumen: “Príncipe Valiente: Los Hijos de Odín”, que es el octavo en la serie y el segundo publicado por La Imprenta de Uruguay (como todos saben, los primeros seis los publicó Manuel Caldas). El precio sigue siendo de 25 Euros, más gastos de correo certificado (6 Euros por un ejemplar, 8.50 por dos, 11.50 por tres, 13.50 por cuatro y 15 por cinco o seis). Puede pagarse por transferencia bancaria, Paypal, giro postal o Western Union.
   El libro se envía desde Portugal, en donde se imprimió, por lo que los pagos por transferencia bancaria deben ir dirigidos a nombre de nuestro representante allá (representante y también responsable por la calidad de la edición), el Sr. Manuel Caldas (IBAN: PT50003506660003845690063; BIC/SWIFT: CGDIPTPL). Los giros postales deben de igual modo enderezarse a Manuel Caldas, al Apartado 222, 4490-909 Póvoa de Varzim, PORTUGAL. Para pagar con Paypal (de preferencia, hágalo como “personal”/“other”) , el email es a.costa.IMPRENTA@adinet.com.uy. O, si se prefiere, mcaldas59@sapo.pt. Cuando realice su pago, envío o transferencia, por favor comuníquelo a uno de los emails anteriores e informe de su dirección.
   La única forma de pago que nunca tiene costes para el cliente es Paypal, así que si no tiene Paypal vale la pena buscar un amigo que lo tenga y pueda pagar por usted. Respecto a transferencias, hay bancos que no cobran nada dentro de Europa, otros que cobran un poco y otros (¡cuidado!) que cobran muchísimo.
  Atención: para los primeros 100 pedidos hay un regalo: una cartulina de 63 cm de ancho con la viñeta (en blanco y negro) del armamiento de Val (página 103). ¡Sólo para los primeros 100 pedidos!
  Otro regalo: en https://www.wetransfer.com/downloads/155a43e1a8f55d724f77bc7 f5eac041320130313094425/7b688e se puede bajar, hasta el 27 de marzo, 4 planchas de “Príncipe Valiente” (728, 751, 765 y 809) en blanco y negro al tamaño en que las dibujó Foster (se trata de reproducciones de pruebas, no de reproducciones de los mismos originales).
Gracias y saludos.
¡Y viva el Príncipe Valiente (de Foster)!

Y ahora lo que les digo siempre: ¡ya están tardando ustedes en encargarlo, que Manuel tiene que ponerse manos a la obra para que salga el siguiente! Además hay una buena razón, esta vez, para no dejar pasar la ocasión de estar entre los primeros que lo compran.

jueves, 14 de febrero de 2013

"PRÍNCIPE VALIENTE" DE PLANETA: HACIA EL FIN DEL COLECCIONABLE



PUESTO que siguen entrando en el blog comentarios relativos al coleccionable "planetoide" de Príncipe Valiente, y como yo hace tiempo que no he vuelto a publicar nada al respecto —pues decidí poner punto y final con el volumen correspondiente al año 1980, último en que Foster tuvo algo que ver con la serie (en este caso como guionista)—, he pensado que sería bueno abrir una nueva entrada dedicada al tema, con el objeto de que todos los interesados en él podáis intercambiar ideas (¿más ideas?) sobre tan interminable y eterno coleccionable. Un coleccionable del que se ha hablado, largo y tendido, en los diferentes artículos que le hemos dedicado en este blog y que despertó desde el principio un sinfín de polémicas que todos conocemos ya, más o menos.


La cosa, a lo que parece, está llegando a su fin (si es que no lo ha hecho ya en el momento de escribir estas líneas) y como el interés del personal sigue vivo —cosa lógica, por otra parte—, pues creo que es buena idea ceder este espacio para que habléis sobre ello y hagáis balance de todo lo ocurrido. Especialmente aquellos que habéis tenido la paciencia suficiente para alcanzar el deseado final, porque ya os digo que un servidor se apeó del carro hace tiempo.

Hal Foster, su mujer y Sherman Billingsley en una fiesta (1951).
¿Se han fijado ustedes en el tamaño de la plancha que aparece atrás?


Yo, por mi parte, entretanto procuraré sacar algo de tiempo para redactar otra entrada en la que hacer públicos los resultados (muy pobres, todo sea dicho) de la encuesta que puse en marcha hace tiempo sobre el famoso coleccionable (¿os acordáis?). Así es que nada... Aquí tenéis vuestra casa para seguir debatiendo sobre una de las mejores series historietísticas de todos los tiempos (si no la mejor). ¡¡Adelante!! Pasad y poneós cómodos...

martes, 23 de octubre de 2012

DECEPCIONANTE RESPUESTA DE PLANETA: SEGUIMOS COMO ESTÁBAMOS



BUENO, pues ya tengo esa contestación de Planeta DeAgostini que estaba esperando. Y esta vez, debo decir, que han respondido con una rapidez pasmosa que yo agradezco muy de veras. Sin embargo, me temo que vamos a quedarnos con un palmo de narices, pues no especifican cuál ha sido la fuente (o fuentes) empleadas para llevar a cabo la restauración que están realizando con la planchas de Prince Valiant a partir del año 1981. Reconocen, eso sí, el empleo de diversos materiales (¿ediciones previas, material digitalizado, periódicos...?), aunque sin detallarlos. Pero será mejor que deje hablar a los propios correos intercambiados, para que vean ustedes cómo ha discurrido el flujo de información —con cuentagotas, pero información a la postre— de un servidor de ustedes con los responsables del coleccionable "planetoide":


- Correo enviado el 15/06/2012, 22:34 horas
Estimados amigos de Planeta:

¿Sería demasiado pedir que fueran tan amables de indicarme de qué edición de Príncipe Valiente han tomado ustedes el material para editar las planchas de los volúmenes correspondientes a los años 1981 y sucesivos. La mayoría de los aficionados y seguidores de su coleccionable está elucubrando con que sea de la edición de Carlsen Verlag, pero muchos pensamos que la impresión realizada por ustedes es mejor que la alemana y la supera. De hecho, los colores son mucho más acertados y la línea también está muy bien. Si he optado por dirigirme de nuevo a ustedes es porque el dato que les pido no aparece especificado en la página de créditos y de copyright del volumen, por lo que les agradecería mucho que me lo dijeran (si es posible, claro).

Confiando en su amabilidad aguardo, impaciente, su respuesta.

Un saludo cordial y gracias anticipadas.
* * *


- Respuesta recibida el 18/06/2012, 09:41 horas
Estimado cliente,

Le indicamos que hemos remitido su solicitud al departamento correspondiente y en cuanto nos faciliten una contestación se la haremos llegar a la mayor brevedad posible.

Aprovechamos la ocasión para saludarle.
* * *


- Correo enviado el 14/10/2012, 22:19 horas
Estimados señores:

Tal como pueden ver en los mensajes colocados más abajo, el pasado mes de junio les escribí solicitándoles amablemente una información, pero aún estoy esperando su respuesta. ¿Van a contestarme o los datos que les pedía son algo que no pueden saberse?

Aguardo su respuesta.

Un saludo cordial.
* * *


- Respuesta recibida el 15/10/2012, 11:05 horas
Estimado cliente,

Dicho email se derivó al departamento correspondiente, el cual está gestionando la respuesta adecuada para facilitársela; no obstante, volvemos a pasarle nota para agilizar este trámite.

Aprovechamos la ocasión para saludarle.
* * *


- Respuesta recibida el 18/10/2012, 14:51 horas
Estimado cliente,

En referencia a su comentario, le informamos que desde el año 1981 hemos tenido que hacer un trabajo de reconstrucción-restauración formidable y no hemos tomado la edición de nadie, sino que es única de Planeta DeAgostini.

Aprovechamos la ocasión para saludarle.
* * *


- Correo enviado el 18/10/2012, 22:36 horas
Estimados amigos:

Muchísimas gracias por su nueva y atenta respuesta. De todas formas, si no es abusar de su amabilidad me gustaría saber algo más: aunque no hayan recurrido a ninguna edición previa (Carlsen, Fantagraphics o cualquiera otra), habrán tenido que utilizar un material base sobre el que trabajar para hacer su propia restauración. ¿Podrían decirme cuál ha sido éste? ¿Acaso han utilizado reproducciones escaneadas de los periódicos originales en que se publicó la serie (obteniéndolas, quizá, por mediación de Bocola)? ¿O han utilizado archivos proporcionados por KFS, ya que hablamos de un material --a partir de 1981-- más moderno que el de la época de Foster? ¿Harían el favor de aclararme todas estas cuestiones y satisfacer, así, la curiosidad de un aficionado que ha seguido con gran interés su coleccionable, escribiendo sobre él en diferentes ocasiones?

Aguardo impaciente su nueva respuesta.

Gracias anticipadas y un saludo muy cordial.

* * *


- Respuesta recibida el 23/10/2012, 9:47 horas
Estimado cliente,

En respuesta a su pregunta, indicarle que se ha partido de material base de distintas procedencias, buscando siempre la que tenía mayor calidad o estaba en mejor estado.

Aprovechamos la ocasión para saludarle.
* * *

Ha sido agotador...


Con esto concluye mi comunicación con Planeta en lo relativo al coleccionable de Príncipe Valiente. ¡¡Hasta siempre!!

viernes, 19 de octubre de 2012

PLANETA RESPONDE OTRA VEZ: SOBRE EL MATERIAL UTILIZADO EN EL COLECCIONABLE DE "PRÍNCIPE VALIENTE" A PARTIR DE 1981



ME sabe mal publicar esta entrada, sobre todo después de que uno de los visitantes habituales de este Nibelheim —el amigo Anpugar— me pidiera hace un par de días cierto favor en los comentarios de la entrada precedente, creyendo que servidor tenía "línea directa" con Planeta DeAgostini. Y digo esto porque, a pesar de haberle aclarado que no era así y que difícilmente podría yo llevar a buen puerto su encargo, lo cierto es que he sido otra vez un afortunado, pues los responsables del Departamento de Coleccionables de la todopoderosa editorial han vuelto a responder muy amablemente a una nueva carta que les envié para consultarles ciertas cuestiones que interesan al famoso coleccionable de Prince Valiant que sigue en marcha. Una circunstancia de la que, como en otras ocasiones, deseo informarles para que estén al tanto.

 El castillo de Planeta DeAgostini, dispuesto para ser asaltado...


Recordarán que hace meses surgió la duda de cuál ha podido ser la edición utilizada como base por Planeta para publicar los volúmenes de dicho coleccionable, a partir del año 1981, toda vez que la de Bocola —reproducida hasta ese momento— aún no ha llegado a esa fecha. Así pues, ni corto ni perezoso, volví a escribir a los "planetoides" solicitándoles dicha información —tal como ya había hecho antes en otras tres ocasiones (por el tema de los grises y de la alteración en el programa de entregas)— y lo dije aquí en su momento.

¡El intercambio de correos no para...!


Pues bien, aunque ha habido que esperar bastante (mi carta la envié el pasado mes de junio y he tenido que insistir, como ya le indiqué al amigo Anpugar), lo cierto es que al final me han respondido. Pero lo han hecho en un brevísimo escrito que no aclara del todo las dudas que les planteaba, y donde sólo me comentan lo siguiente:

«desde el año 1981 hemos tenido que hacer un trabajo de reconstrucción-restauración formidable y no hemos tomado la edición de nadie, sino que es única de Planeta DeAgostini».

Por este motivo, he reenviado mi carta pidiéndoles que hicieran el favor de ampliarme un poco la información, porque parece indudable que dicho trabajo de restauración ha tenido que partir de una base concreta. Cuál pueda ser ésta es algo que espero me contesten los amigos de Planeta. Se admiten apuestas: ¿habrán utilizado una edición base (Carlsen, por ejemplo), que luego han restaurado? ¿Habrán echado mano de los materiales de Bocola (escaneos de los periódicos norteamericanos en que se ha ido publicando la serie) dado que existe una clara colaboración entre la editorial germana y la multinacional española? ¿Habrán obtenido algún tipo de material del propio King Features Syndicate (opción que dudo bastante, pues no se caracteriza el propietario de los derechos de Prince Valiant por el cuidado con que trata sus materiales, además de no conservarlos, como hemos tenido ocasión de saber por Manuel Caldas)? Reconózcanme que la cosa tiene su interés y está llena de misterio. ¿Qué opinan ustedes?

Yo, por mi parte, les mantendré puntualmente informados si consigo que los de PdA vuelvan a contestarme.

viernes, 31 de agosto de 2012

LUCHA DE TITANES... EN LOS QUIOSCOS: "PRÍNCIPE VALIENTE" Y "EL GUERRERO DEL ANTIFAZ"




Pues eso... No discutan mucho ustedes por el nuevo coleccionable de Planeta DeAgostini y compren los dos si pueden (pues hay que consumir para levantar España). ¡¡Voto a bríos...!!

miércoles, 27 de junio de 2012

CUANDO LOS ÁRBOLES NO DEJAN VER EL BOSQUE: MÁS SOBRE "PRÍNCIPE VALIENTE" DE PLANETA




AHORA que ya hemos pasado el Ecuador del discutible (y discutido) coleccionable que Planeta DeAgostini viene dedicando a esa joya del Noveno Arte que es Príncipe Valiente, creo que resulta adecuado y conveniente ofrecer a los lectores interesados unas breves reflexiones a propósito del mismo y de la impresión que ha despertado en quienes lo están siguiendo. Lo digo, más que nada, porque a la demora lógica que toda colección de estas características impone a sus seguidores, se ha venido a añadir el intenso debate que, en torno a dicho título —o, más bien, al formato elegido por PdA para presentarlo—, está teniendo lugar, en diversos lugares de la blogosfera, desde que dicho coleccionable se inició. Uno de ellos ha sido, precisamente, este Nibelheim (que es el de todos ustedes) y por ello creo que viene al caso detenerse un instante, echar una ojeada a lo que se ha venido diciendo y presentárselo a todos ustedes debidamente ordenado, para fijar ideas, conceptos, posiciones y (¿por qué no decirlo?) hasta exageraciones. ¡Que todos sabemos bien cómo favorece PV ese tipo de actitudes! Producto de las pasiones que despierta, sin duda...

Una vez más, la obra de Foster es causa y objeto de que los
aficionados se reúnan y disfruten hablando de ella


Por otro lado, y como a causa del nuevo sistema de comentarios anidados establecido por Blogger ha habido varios amigos visitantes que están teniendo problemas para poder leer con normalidad los comentarios que se han ido añadiendo (a partir del nº 200) a la última entrada que dediqué al coleccionable de PdA, me ha parecido muy conveniente abrir este nuevo portal con el objeto de trasladar aquí la discusión para que ellos puedan seguir con normalidad el debate. Ahora bien, como esta nueva entrada tiene una finalidad esencialmente conclusiva y recopilatoria he pensado también que sería oportuno retomar aquí algunas reflexiones que ya dejé escritas en los comentarios de todas las entradas precedentes que he ido dedicando a la creación fosteriana, para ordenarlos y presentarlos a modo de conclusión y como resumen de mis propias posiciones sobre el tema. Así es que lo único realmente innovador que van a encontrar ustedes ahora será aquello que quieran incorporar con sus propios comentarios. En este sentido, ¡me reconocerán que no se puede hacer un blog más a medida del consumidor!

En este Nibelheim, como bien saben, estamos siempre abiertos a las sugerencias


Vaya por delante, y para empezar, que servidor apenas si ha cambiado su parecer desde que, en el ya lejano mes de julio del pasado año, escribí mis primeras impresiones sobre lo que entonces sólo era un proyecto de coleccionable, materializado en un preview y algunas imágenes (incluido vídeo) publicados aquí y acullá. Lo digo, no con la intención de parecer soberbio, infalible o un "enteraíllo" de tomo y lomo, sino para destacar el hecho de que, personalmente, el producto que PdA ha estado sacando al mercado sólo me ha decepcionado en aspectos muy puntuales, que de ninguna manera pueden empañar las cosas buenas que yo veo en él (a las que ya me refería en mis primeras críticas señaladas). Pero procedamos a enumerar escuetamente las principales de ellas, para tener una visión con la suficiente perspectiva del asunto.
■ Se presenta la totalidad del material publicado hasta 2011. Es decir, todas las planchas realizadas en un período de más de setenta y cinco años (¡se dice pronto!), que va del 13 de febrero de 1937 al 25 de diciembre de 2011. Éste era el plan editorial que Planeta propuso a los clientes desde el principio y, a lo que parece, será el que va a respetarse hasta el final (aunque haya habido algunos cambios en el orden de entrega, no previstos al principio). Por ello, no tiene mucho sentido que se lancen reproches contra la editorial, como se ha hecho, por no tener controlado el futuro de la serie y, menos aún, que se la haga responsable por no editar el material que ya ha empezado a realizar Thomas Yeates, actual dibujante de la tira que se hizo cargo de la misma en abril de este año. Una intención, por cierto, que, como ya señalé en los comentarios y reitero ahora, no conocemos ninguno de nosotros. Quiero decir, ¿sabemos lo que hará PdA al respecto en el futuro? En cualquier caso, me gustaría volver a recordar cuáles fueron los objetivos iniciales del coleccionable. ¿No salió, acaso, para conmemorar el septuagésimo quinto aniversario de la serie? ¿No ha insistido Planeta en que va a cumplir su objetivo (a pesar de los cambios realizados)?

■ La reproducción de las planchas es infinitamente superior a cualquiera de las anteriores ediciones en color que se habían publicado por estos lares. Me atrevería a decir, incluso, que se encuentra entre las mejores ediciones en color realizadas a nivel mundial (si exceptuamos, claro está, la edición de Fantagraphics, que tiene cierto carácter "filológico", por aquello de que ha utilizado el material conservado en la Universidad de Siracusa).

■ El tema de la encuadernación es uno de los que más ampollas y críticas ha levantado, pero lo cierto es que se ha ofrecido un producto editado en tapa dura. Y si bien es verdad que las cubiertas dejan bastante que desear desde el punto de vista estético, no puede negarse que se han realizado pensando en el público generalista al que va dirigida la colección y que servirán, al menos, para facilitar la conservación de la misma.

■ Aunque es cierto que cada uno de los volúmenes no está regalado, ni mucho menos, sin embargo no es menos cierto que tienen un precio bastante asequible. Ya sé que ésta es cuestión muy personal y que, entre otras razones, depende de cada cual, pues lo que a uno le parecerá caro a otro no, pero creo, objetivamente, que 7,99 euros no es un precio elevado por el material ofrecido.

Frente a estos argumentos favorables —se podrían enumerar algunos más, pero tampoco es cuestión de alargar innecesariamente la entrada— estarían aquellos "peros" que una parte significativa de seguidores de Principe Valiente han encontrado en el coleccionable de PdA. Sin embargo, al repasar todas las críticas que se han ido haciendo, uno se percata de que, al final, la mayoría de ellas quedan reducidas a un único reproche fundamental: el de la encuadernación. Hay otros aspectos, no baladíes, que también han sido apuntados en el "debe" de PdA —por ejemplo, la mejorable rotulación empleada, la traducción, los insustanciales artículos con que se abre cada uno de los volúmenes, etc.—, pero insisto en que la principal acusación lanzada contra el coleccionable es el de la mala encuadernación y el diseño de sus cubiertas. Bueno, ésa y también el hecho de que se haya optado por el formato de entregas para quioscos, en lugar de elegir el de libros para ser vendidos en librerías.

 Los detractores de la colección, muy enfadados con Planeta, se sienten con las manos atadas


Esta último aspecto me hace volver a insistir en la idea de que quienes critican con más vehemencia el coleccionable de PdA pierden de vista lo fundamental de la cuestión: que se trata de eso, de un coleccionable y que se pensó, desde el principio, para ese formato. Se estará de acuerdo o no con la elección hecha por la editorial, vale, pero es la suya. Y a nadie obligaron para que comprara los libros. Además, todos conocíamos a la editorial y el título editado, así es que… A esa lógica, que a mí me parece aplastante, responde la posición que he mantenido hasta el momento. Posición que, como ya he señalado, apenas si ha cambiado desde el comienzo (con excepción de la crítica que se puede hacer por el salto en el orden de publicación de las entregas, claro está, que no me parece justificable). Pero, por lo demás, sigo pensando que este coleccionable y sus características se ajustan bien a los objetivos planteados: popularizar PV, ganar un público que no es el habitual seguidor del personaje, etc.

 En tres ocasiones se ha dignado PdA responder a este humilde nibelungo
(cosa que agradezco sinceramente, todo sea dicho)


PdA es una gran editorial y si algo no podemos negarle es que marca sus líneas de actuación, hace sus estudios de mercado y busca el público que considera adecuado para cada uno de sus productos. Por desgracia es a ella —y a otras editoriales grandes similares— a quienes King Feature Syndicate/Biplano siempre ha preferido ceder sus derechos de explotación de personajes como Prince Valiant. Y también ha sido una desgracia que los responsables de PdA hayan decidido que el formato adecuado para su edición del personaje fuera el coleccionable. Así es que poco podemos hacer a ese respecto. Se estará absolutamente en contra de tal decisión —yo, de hecho, también lo estoy, pues hubiera preferido esa edición libresca para vender en librerías de la que se ha hablado—, pero es la que han adoptado quienes legítimamente disfrutan de los derechos de edición del personaje en España. Para mí está claro que, al margen de la rabia y el pataleo, poco más podemos hacer al respecto; bueno sí, algo sí que podemos hacer: en caso de no estar de acuerdo con lo que se nos ofrece, basta con no comprarlo y ya está (como he hecho yo con Jeremiah, por cierto, con todo el dolor de mi corazón). Y es que, ciertamente, puede resultarnos difícil dejar pasar la ocasión de hacernos con algunos de nuestros tebeos favoritos (a mí me pasa con el citado de Jeremiah), pero lo que no veo demasiado coherente es que sigamos comprándolo para criticarlo luego furibundamente, cuando ya sabíamos cómo era (para eso están los volúmenes promocionales que se venden al principio) y nadie nos obligó a comprarlo. En resumen: que resulta inútil pegarse de cabezazos contra las paredes porque no han editado PV como a nosotros nos hubiera gustado y, a la vez, seguir adquiriendo el coleccionable que tantos desvelos nos produce. Además, siempre nos quedará Manuel Caldas…



Una última cuestión: otro aspecto muy negativo que yo destacaría de todo esto es la respuesta que nos dio PdA para justificar el cambio de orden en las entregas del coleccionable. Debo confesaros, en este sentido, que no me pareció ni satisfactoria, ni convincente. Esperaba una argumentación que no se me dio; algo de más enjundia, al margen de los socorridos “problemas técnicos”. Aunque claro, por otro lado empiezo a pensar y me digo que ni siquiera estoy seguro de que la editorial tenga por qué darme más explicaciones —dejando a un lado la respuesta cordial que me proporcionó en su momento— o, al menos, no las que algunos le estamos pidiendo (sobre qué va a hacer, cuáles son sus planes de futuro, etc.), pues quizá entren dentro de su política editorial y no sabemos qué nivel de confidencialidad puedan tener. Pero bueno, eso es otro tema y tampoco deseo abrir otra línea de debate…

Para finalizar esta entrada me gustaría proponerles un juego. Como creo que las palabras y los pensamientos se los lleva el viento, y con el objeto de que ustedes puedan dejar fiel constancia de lo que piensan al respecto, se me ha ocurrido poner en práctica la sugerencia que uno de los amigos participantes en el blog hizo tiempo atrás, a través de un comentario, en el sentido de realizar una encuesta (oficiosa, por supuesto) sobre lo que pensamos del coleccionable "planetoide". ¿Quién sabe? A lo mejor la consulta un editor bienintencionado y decide seguir las indicaciones y anhelos que expresemos en ella. Por intentarlo que no quede... En todo caso, como señalaba el amigo Anónimo citado, se trataría de ser justo y objetivo con las notas puestas en cada pregunta. He intentado realizar una encuesta bastante completa, aunque imagino que no será neutral del todo, pues como ocurre en todo tipo de cuestionarios, ya el mero planteamiento de las preguntas puede traslucir una parte de lo que el encuestador piensa. Ahora bien, lo que sí puedo asegurarles es la sencillez de la misma: basta con marcar dentro de las botones y elegir en una escala del 1 a 10, teniendo en cuenta que (¡obviamente!) 1 es la valoración más baja de cada tema y 10 la máxima. Bueno, pues aquí tienen mi...

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ENCUESTA SOBRE LOS MÉRITOS Y DEMÉRITOS DEL COLECCIONABLE
DE PdA DEDICADO A PRÍNCIPE VALIENTE
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El plazo para participar en la encuesta finaliza... finaliza... ¿Hummmm? ¿Cuándo puede finalizar? No lo tengo claro... ¿A principios de septiembre, quizá? ¿O, más bien, coincidiendo con el aniversario de la última plancha publicada en el coleccionable (esto es el 25 de diciembre de 2012)? Humm... No lo sé. Ya se irá viendo... De todas formas, si tienen alguna idea no dejen de comunicármela. Ya saben que soy un nibelungo abierto a sugerencias (realizables, claro). Je, je, je...

¡¡Adiosito!!