Debe ser algo intrínseco a las crisis que atravesamos, tanto personales como colectivas, nos hacemos más desconfiados: según crecemos las propuestas tienen más de timo que de oportunidad, si el señor Rodríguez Zapatero me diese su número de teléfono lo tendría que confirmar con la guía de teléfonos. Y como los demás no me inspiran confianza me imagino que yo tampoco seré una fuente de credibilidad, así somos.
.
Pero es que también nos gusta dejarnos liar, creer en teorías de la conspiración y dar una importancia inusitada a las noticias de wikileaks. Creo que es una especie de autodefensa social para protegerse a sí misma. Olvidar u obviar lo importante y atender a lo que no es trascendental, algo como trabaja para salir de la crisis pero no pienses en ella.
.
Y es que en las crisis a la sentencia bélica de "conoce a tu enemigo" habría que añadir "...y reconoce a tus amigos". Las crisis traen consigo cambios y nos obligan a evolucionar y a adaptarnos, ya sea a mejor o a peor. Lo obligatorio es estar expectantes pero no encontrar posibles enemigos y menos en los más allegados.
.
La verdad es que me habría gustado más que wikileaks hubiera puesto en evidencia a gobiernos como Iran o Korea del Norte antes de que nos hubiera puesto en evidencia lo que ya sabemos: que los gobiernos actuan a nuestras espaldas, Pero nosotros no hemos pensado en el hecho de que también actuamos a espaldas de nuestros gobiernos. De forma que si nuestros gobernantes no hacen su trabajo perfectamente, nosotros tampoco somos los perfectos ciudadanos.
.
Así que lo mejor es dejar de justificarse y centrarnos en el problema, para salir de cada crisis hay que sacrificarse y arrimar el hombro y pensar que aunque somos únicos, todos estamos ahí.
.