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miércoles, 23 de mayo de 2018

King Crimson - Heroes (2017)



Hace apenas un par de meses se cumplieron la friolera de 15 años sin un disco nuevo de estudio de King Crimson. Algo que para cualquier otra banda pintaría un panorama casi aterrador en relación con su futuro, para el grupo de Robert Fripp ha sido todo lo contrario puesto que ese largo periodo de tiempo ha estado lleno de experimentación y evolución en muchos sentidos con muchas entradas y salidas de miembros y, sobre todo, con muchos conciertos en los que se ha recuperado material que hacía décadas que no era interpretado en directo. Especialmente en los últimos años ha habido una gran cantidad de conciertos que han tenido reflejo en los correspondientes lanzamientos discográficos.

En este periodo la banda ha pasado de ser un cuarteto al octeto actual, algo desacostumbrado para un grupo de rock y más teniendo en cuenta que de los ocho miembros, cuatro son baterías (aunque uno de ellos se encarga de los teclados desde que pasaron de siete a ocho instrumentistas). Hasta cinco lanzamientos en formato físico han aparecido desde 2015 hasta hoy recogiendo distintos momentos de las giras de King Crimson en este último periodo además de un buen número de grabaciones en forma de descarga digital por lo que estamos ante una etapa sobradamente documentada.

Nos queremos detener ahora en un lanzamiento atípico de este pasado año. Atípico por ser un EP, formato no demasiado común y que en el caso de King Crimson solía ser siempre el precedente de un disco de estudio, y también por estar centrado en una composición ajena al repertorio de la banda. Evidentemente no podía ser una canción cualquiera. En enero de 2016 fallecía David Bowie, artista con el que Robert Fripp tuvo la oportunidad de colaborar en uno de sus momentos de mayor creatividad: el que dio lugar a la grabación del disco “Heroes”. Fue precisamente en la canción que daba título al disco en la que el guitarrista realiza una de sus intervenciones más conocidas contribuyendo con su particular sonido a hacer inmortal un tema que ha sido interpretado después por decenas de artistas. A modo de homenaje, Fripp incorporó la canción a varios de los conciertos que King Crimson ofreció en los meses posteriores y ya en 2017 decidió lanzar un EP con la versión de “Heroes” del concierto de Berlín del 12 septiembre, algo muy adecuado puesto que fue en esa ciudad en la que nació la canción original. En aquel momento King Crimson eran: Mel Collins (saxos y flauta), Robert Fripp (guitarra y teclados), Gavin Harrison (batería), Jakko Jakszyk (guitarra y voz), Tony Levin (bajo y stick), Pat Mastelotto (batería) y Jeremy Stacey (batería y teclados).

King Crimson en versión septeto.


“Heroes” - Si hay algo que no se le suele reprochar a King Crimson es la falta de riesgo y quizá sea eso lo que más nos decepciona de esta versión: la aproximación conservadora a una canción que suena extremadamente similar a la original y con una interpretación vocal absolutamente desapasionada por parte de Jakszyk. Hay alguna aportación interesante en lo instrumental, cómo no, pero uno siempre espera que una banda como esta vaya un paso más allá.




“Easy Money” - Un buen ejemplo de lo que intentamos decir acerca del corte anterior lo encontramos en esta versión de un clásico de King Crimson que en esta grabación (procedente del concierto parisino del 3 de diciembre de 2016) suena tremendamente fresco con un maravilloso Mel Collins y un juego de percusiones delicioso. Una gran interpretación de una canción de hace más de cuarenta años a la que aún le queda jugo que extraer como demuestra el propio Fripp en un sobrecogedor solo de la mano del bajo de Levin y las florituras vocales de Jakszyk. Extraordinario.

“Starless” - Con el siguiente tema nos ocurre algo similar a lo que nos pasaba con “Heroes”. Es una canción extraordinaria pero el enfoque de la banda aquí es demasiado respetuoso con el original pese a lo acertado de la interpretación de Mel Collins al saxo dibujando lineas nuevas continuamente. En su contra juega también el hecho de ser una versión recortada (un “radio edit”) cosa que hablando de King Crimson en directo suena a herejía. Más aún cuando la versión íntegra publicada en el doble “Live in Vienna” supera los 13 minutos de duración.

“The Hell Hounds of Krim” - Para quienes, como nosotros, hayan estado algo desconectados de las peripecias recientes de la banda en directo, este corte interpretado en su totalidad por los tres baterías del grupo es uno de los grandes atractivos del lanzamiento dado que no aparece en ningún otro disco de King Crimson en estudio aunque sí en alguno de los recientes trabajos en directo como “Live in Toronto”, “Radical Action to Unseat the Hold of Monkey Mind” o “Live in Vienna”. De hecho la grabación que aquí aparece, como la anterior, procede de este último concierto.




“Heroes (radio edit) – Si innecesario era recortar “Starless”, más nos lo parece hacer lo mismo con el tema central del disco, especialmente dado que la versión íntegra tampoco es demasiado extensa.

En un primer momento algunas voces hablaron de un uso oportunista de la canción de Bowie por parte de Fripp para aprovecharse de la atención mediática que suscitó el fallecimiento del cantante, algo absurdo por cuanto que, no sólo el guitarrista fue parte activa en la creación del tema sino que, además, “Heroes” ya había sido interpretada en directo por King Crimson años antes cuando Adrian Belew era el vocalista de la banda. Sí que es cierto que rechina un poco el lanzamiento de un EP como este cuando, como ya hemos indicado, hay hasta cinco discos en directo publicados en muy poco tiempo por parte de King Crimson en los que podemos escuchar todas las canciones que aparecen aquí. En un caso como el nuestro en que, quizá por saturación, hemos desconectado bastante de esta fase de la banda llena de discos en directo en muy poco tiempo, este “Heroes” sí que ayuda a llenar este hueco y hacernos con una grabación que, en el fondo, es de las que hay que tener. Cuando una banda de esta categoría graba un homenaje a otro artista gigantesco como Bowie, es casi obligatorio hacerse con ese testimonio y, siquiera por ese motivo, merece la pena su adquisición.

Como despedida os dejamos otra versión de King Crimson de "Heroes" del año 2000 con Adrian Belew como cantante:

 

martes, 17 de enero de 2012

Jakszyk, Fripp and Collins - A Scarcity of Miracles (2011)




Existe un fenómeno muy curioso que ha alcanzado cierta importancia en los últimos años. Consiste en grupos de músicos que se reunen para tocar canciones de otra banda, especialmente de los grandes clásicos de los 70, y terminan convirtiéndose en bandas-tributo que hacen conciertos imitando la estética de su banda “madre” y explotando el repertorio de ésta.

Así, por ejemplo,Yes tienen bandas-tributo como Fragile, Genesis tienen a los Musical Box y los Australian Pink Floyd tocan habitualmente homenajeando a la banda de Waters, Gilmour y compañía. Hasta grupos más actuales como U2 tienen a los Achtung Babies como banda de homenaje.

Hay un caso algo más complejo que es el de la 21st Century Squizoid Band. A primera vista, cualquier lector sagaz los relacionará con King Crimson y el tema que abría su primer disco “In The Court of the Crimson King” y, ciertamente, ese avispado lector tendrá razón. Hasta aquí, la banda no tendría nada de particular. Sin embargo, si nos ponemos a repasar la lista de integrantes de la misma nos encontramos con que estaba formada en sus inicios por Mel Collins, Michael Giles, Peter Giles, Ian McDonald y Jakko Jakszyk y que, poco después, el fallecido Ian Wallace sustituiría a Mike Giles. Lo que hace a la 21st Century Squizoid Band distinta a la gran mayoría de bandas tributo, formadas habitualmente por fans del grupo original es que de los seis músicos que han formado parte de ella, cinco se contaron en algún momento entre los “titulares” de la banda original, King Crimson, o participaron en algún disco del grupo. Así, McDonald y Michael Giles fueron miembros de la banda en su disco de debut, Mel Collins y Peter Giles se incorporaron en el segundo disco de la formación de Fripp (si bien, Peter no aparece como miembro sino como músico de estudio). Por último, Ian Wallace entró en King Crimson para la grabación de “Islands”. Nos falta sólo hablar de Jakko Jakszyk, vocalista, multi-instrumentista y productor, Jakko aparece como músico de estudio en discos de lo más variopinto antes de ingresar en la banda. Como anécdota, actualmente está casado con Amanda, hija de Michael Giles, con lo que, a fin de cuentas, también tiene su propio parentesco, siquiera lejano con King Crimson, valga la broma. Otra diferencia entre la 21st Century Squizoid Band y otras bandas de homenaje es que se centran en una parte concreta del repertorio de la banda y no en toda la trayectoria de la misma. Dado que sus miembros formaron parte de King Crimson en los primeros años setenta, era lógico que fuera esta etapa la que escogieran a la hora de recrear temas clásicos del viejo rey escarlata.

Por otra parte, a mediados de los años noventa, Robert Fripp y Bill Bruford, integrantes por aquel entonces de unos King Crimson en estado de hibernación, planearon hacer una serie de conciertos basados principalmente en improvisaciones. La incorporación al proyecto de Trey Gunn y Tony Levin nos dejaba frente a una banda formada por cuatro miembros de King Crimson pero que no era King Crimson. Fripp bautizó, por decirlo de algún modo, la idea con el nombre de ProjeKct One y se abría la puerta a otros “ProjeKcts” que no serían sino distintas permutaciones entre los miembros en activo de la banda, creadas con el objeto de experimentar e investigar en sonidos que pudieran ser incorporados a King Crimson con posterioridad. Así, hubo un ProjeKct Two con Fripp, Gunn y Adrian Belew, un ProjeKct Three con Fripp, Gunn y Mastelotto y un ProjeKct Four con Fripp, Gunn, Mastelotto y Levin. Para complicar algo más la cosa, existió un ProjeKct “X” en el que la formación era la misma que grabó en las mismas fechas el “The ConstruKction of Light” de los King Crimson de aquel momento. Por si esto fuera poco, y pese a la ausencia de un ProjeKct Five, sí que hubo un ProjeKct Six integrado por Fripp y Belew.


¿dónde se ha metido Mel Collins?

Y con todo este extraño batiburrillo, nos encontramos con la aparición el pasado año 2011 de un disco que se presentaba como: “Jakszyk, Fripp & Collins: A Scarcity of Miracles” con el añadido de “A King Crimson ProjeKct”. Y ¿qué era esto exactamente? No es King Crimson puesto que la formación oficial de la banda es muy distinta en este momento. Tampoco sería un ProjeKct al uso puesto que ni Jakszyk ni Collins son integrantes actualmente de la formación. Para terminar de liar la madeja, acompañan al trío dos músicos que sí son miembros de King Crimson en la actualidad como Tony Levin y Gavin Harrison.

La idea del disco surge de una serie de improvisaciones entre Jakszyk, y Fripp que no parecían tener más historia pero Jakko trabajó algo más en el material llegando a darle cierta forma. Cuando Collins escuchó el resultado sugirió que le faltaba, precisamente, su saxofón. A partir de ahí todo vino rodado y con la incorporación de la sección rítmica de King Crimson a la mezcla, aquella experimento inicial de guitarras y “soundscapes” se convirtió en todo un LP. Robert Fripp habla del disco diciendo que tiene todo el espíritu de King Crimson pero que no es suficientemente Crimsoniano, pese a lo cual, no tiene problemas en afirmar que es uno de sus discos favoritos “de todos aquellos en los que su participación ha sido determinante”. Pasamos a hacer un breve comentario tema por tema como es costumbre por aquí.

“A Scarcity of Miracles” – El album se abre con un juego de guitarras y soundscapes combinados que no deja la menor duda acerca de quién anda trasteando detrás de la grabación. Tras esta introducción toma las riendas del tema el saxo de Mel Collins. Los aires tranquilos de la canción nos muestran que esto no va a tener nada que ver con los últimos trabajos de King Crimson y sí, en cambio con otros discos de la banda de principio de los años setenta. El nuevo experimento de Fripp y compañía va a transcurrir por caminos muy tranquilos y elegantes sin demasiado espacio para las florituras a pesar del enorme nivel de los músicos implicados.

“The Price We Pay” – La pieza comienza de modo similar a la anterior pero cambiando las guitarras por el Guzheng interpretado por Jakszyk. Quizá la menor participación de Collins en beneficio de algún solo más destacado de la guitarra de Fripp le dan al tema un sabor mucho más “crimsoniano” que el anterior. A estas alturas del disco, empezamos a tener claro que la voz de Jakszyk encaja perfectamente con la linea del trabajo justificando sobradamente su presencia, pese a no haber formado nunca parte del grupo original.

“Secrets” – Una canción con dos partes bien distintas. Una primera casi ambiental y una segunda algo más compleja con aportaciones realmente relevantes de todos los músicos. Nos apetece destacar la aportación de Gavin Harrison, a quien estabamos acostumbrados a escuchar en registros más enérgicos con Porcupine Tree y que en este corte da una lección de cómo llenar el espacio que corresponde al batería sin destacarse por encima de los demás músicos pero dejando su impronta particular.
“This House” – Un bellísimo juego de voces y efectos electrónicos nos da la bienvenida al cuarto tema del disco que repite el esquema de los anteriores casi punto por punto. Parece que el hecho de que el disco aparezca firmado por Jakszyk, Fripp y Collins indica, precisamente, que son ellos los que se encargan de hacer la presentación de todos los temas y sólo en la segunda mitad de los mismos Tony Levin y Gavin Harrison reciben el permiso para participar.

“The Other Man” – La única canción que se sale un poco de la linea del disco es precisamente la que ahora nos ocupa. Con ese punto de tensión que aporta Tony Levin cuando se pone serio, y la guitarra de Fripp en sus registros más agresivos, “The Other Man” es, quizá, nuestro corte favorito del trabajo por todo lo que tiene de diferente y por ser el que más se acerca a los King Crimson más recientes, de los que nos declaramos admiradores.

“The Light of Day” – El cierre del disco lo pone el corte más experimental y oscuro del mismo, especialmente en sus primeros minutos llenos de ambientes y florituras guitarrísticas como pinceladas lanzadas al azar sobre un lienzo. Las voces con sus distintos ecos y efectos de overdubbing dan la sensación de estar interpretadas a capella en muchos momentos, a pesar del evidente acompañamiento instrumental. No sabríamos describir esto con precisión pero las guitarras y los saxos ocupan un segundo plano casi fantasmal que contribuye a destacar de un modo realmente extraño la voz de Jakko. El tema termina siendo el único del disco en el que no oímos ninguna percusión.

Tenemos que confesar que los primeros momentos del disco, especialmente con la entrada del saxo de Mel Collins en el primer corte, nos pusieron en guardia ante la aparición de un sonido demasiado “convencional”, demasiado “mainstream” para lo que uno espera de cualquier versión de King Crimson y mucho más aún para lo que se espera de un “ProjeKct”. Sin embargo, el paso de los minutos y las sucesivas escuchas (no nos parece un disco para ser asimilado facilmente) nos han convencido sobradamente de que la capacidad actual para seguir creando música de Robert Fripp con cualquier acompañamiento, sigue siendo muy grande. Cierto es que hace tiempo que no nos sorprende como antaño pero su trabajo se ha instalado en unos niveles de calidad envidiables para la gran mayoría de músicos actuales, algo muy difícil de encontrar en otros artistas de la generación de Fripp que, recordemos, ya va camino de los 66 años y tiene a sus espaldas la friolera de más de 700 trabajos publicados en solitario o en colaboración con otros artistas y, por descontado, con King Crimson.

Jakko Jakszyk toca guitarras, guzheng, teclados y es la voz solista, Robert Fripp aporta sus guitarras y sus personales soundscapes, Mel Collins se encarga de los saxos y la flauta, Tony Levin, ¿cómo no?, del bajo y el stick y Gavin Harrison de la batería y resto de percusiones.

Es cierto lo que indica el título del disco y vivimos una época de escasez de milagros, también en lo musical. No sabemos si calificar como tal este trabajo pero sí que lo encontramos altamente recomendable y por ello os dejamos un par de enlaces para adquirirlo.

amazon.es

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Video promocional de "A Scarcity of Miracles":