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martes, 30 de noviembre de 2021

Simeon Ten Holt - Natalon in E / 20 Bagatellen



El nombre de Simeon Ten Holt nos hace pensar inmediatamente en mastodónticas obras para múltiples pianos, densas pero a la vez muy fluidas y que se cuentan, a nuestro juicio, entre las más importantes de la corriente minimalista. Sin embargo, aunque la mayoría de su producción y, desde luego, la parte más conocida, se ajusta a esa descripción, Ten Holt también compuso piezas en una línea diferente a su “Canto Ostinato” o su “Incantatie”. El disco que queremos comentar hoy incluye dos de ellas interpretadas ambas por el pianista neerlandés Ivo Janssen, experto en la obra de Ten Holt que tiene varias grabaciones dedicadas a la misma. El disco está publicado en el sello VOID y recoge “Natalon in E” y “20 Bagatellen”, composiciones de periodos muy diferentes de Ten Holt pero que encajan muy bien en el mismo programa.

El pianista Ivo Janssen


De la primera de ella ya hemos hablado por encima en otras ocasiones. El título ya esconde una declaración de intenciones puesto que “Natalon” es casi un anagrama de “not atonal” y es también una respuesta del compositor a su propia obra “A/.ta-lon” de 1968, una pieza atonal para voces. En 1980 Ten Holt acababa de terminar su “Canto Ostinato” y se planteó una obra completamente diferente, mucho más breve y dividida en cinco movimientos con anotaciones rítmicas convencionales, al contrario de lo que ocurriría en sus composiciones más extensas. El primer movimiento, “Sostenuto – molto mosso vivace”, tiene un arranque romántico, nada solemne y, desde luego, alejado de toda estética minimalista o repetitiva. La parte central sí que entra en esos terrenos llenos de ritmo que pueblan la obra de Ten Holt para recapitular con un cierre reflexivo. El segundo movimiento,  “Andante moderato, giusto”, es una preciosidad a medio camino entre el romanticismo y un cierto impresionismo. Profundamente melódica, es, quizá, la parte más inspirada de la obra. Prosigue el disco con un movimiento breve, “Adagio – agitato” que mantiene ese aire impresionista, algo acelerado esta vez y salpicado de bruscos cortes que provocan un curioso efecto narrativo. El cuarto movimiento, “Lento sostenuto”, mantiene el espíritu de los dos primeros movimientos, centrado en la melodía y con un desarrollo muy personal. Cierra la obra el último movimiento, “Molto allegro giusto”, que pone un broche perfecto a una composición que sorprenderá a los que conozcan solo la faceta abiertamente minimalista de Ten Holt.




La segunda obra es una de las primeras escritas por el compositor neerlandés. Data de 1954 y, como su propio nombre indica, es una colección de miniaturas que, a día de hoy, solo aparecen en su totalidad en esta grabación. Al igual que ocurría con “Natalon in E”, estamos ante composiciones alejadas del minimalismo pero con un valor importante que nos muestran el gran talento para la melodía de Ten Holt que mezcla veloces piezas de una algarabía casi infantil como la quinta bagatela, “Poco vivace scherzando” con otras igualmente alegres y de una energía casi cinematográfica como la octava, “Bruscamente, giusto”. Caben también momentos más cercanos a las corrientes más contemporáneas (“Molto sostenuto, rubato”) o velocísimas miniaturas que tienen algo de ejercicio gimnástico (“Con leggierezza”). También para la reflexión profunda (“Agitato”) o para la tensión al estilo del Bernard Herrmann de “Psicosis” en la decimoséptima bagatela, “Con moto”.





No nos cansaremos de recomendar la música de Simeon Ten Holt a todo aquel que no la conozca. Su descubrimiento fue una revelación para nosotros y sabemos que no fuimos los únicos en sufrir ese efecto con composiciones como su “Canto Ostinato”. Las dos obras que aparecen en el disco que hoy comentamos son muy diferentes de lo habitual en su música pero demuestran su profundidad como compositor y, además, son muy accesibles para un público acostumbrado a la música clásica anterior al siglo XX y que suele ser reticente ante los autores actuales. Ten Holt huye de la intelectualidad y apela directamente a la sensibilidad musical del oyente y en este disco queda de manifiesto. Es una perfecta puerta de entrada para adentrarse más adelante en otras profundidades igualmente satisfactorias pero que requieren de un cierto esfuerzo que aquí no es necesario.




miércoles, 27 de septiembre de 2017

Simeon Ten Holt - Palimpsest (1999)



Aunque la parte más importante y conocida de su obra es la escrita para piano y, especial, para múltiples pianos, lo cierto es que la producción de Simeon Ten Holt no se reduce ni mucho menos a ese instrumento. En sus primeros años ya encontramos alguna obra para percusión o para orquesta de cuerdas y más adelante aparecen piezas para cuarteto de cuerda, voces o distintas formaciones de cámara incluyendo metales y maderas. También los primeros años setenta firmó varias composiciones electrónicas así como otras orquestales y corales. Incluso, la última obra que escribió en su vida, “Capriccio”, de 1999 era una pieza para violín solo.

Sin embargo, apenas existen grabaciones de esta música escrita para otros instrumentos y, de hecho, por más que lo hemos intentado desde que conocimos la música de Ten Holt, sólo hemos podido hacernos con una de ellas que es la que traemos hoy al blog. Se trata de “Palimpsest”, para septeto de cuerdas (el clásico cuarteto formado por dos violines, viola y violonchelo con el refuerzo de dos violines más y de un contrabajo). La obra fue compuesta entre 1990 y 1992 y revisada en 1993 hasta quedar en la versión que hoy conocemos.

Un palimpsesto es un manuscrito que se ha realizado sobre un soporte en el que anteriormente hubo otro texto que fue borrado para poder reutilizarlo. Esa imagen es aprovechada por Ten Holt para describir la obra como un conjunto de texturas que se van dibujando encima de otras que existían anteriormente y que se difuminan y transforman con cada repetición.

“Palimpsest” esta interpretado por los miembros de la Doelen Ensemble, a saber: Frank de Groot, Laurens Van Vliet, María Dingjan y Noëmi Bodden (violines), Karin Dolman (viola), Carla Schrijner (violonchelo) y Libia Hernandez (contrabajo) y se grabó en mayo de 1998.

Como casi todas las obras de Ten Holt, “Palimpsest” es, en realidad, una larga pieza sin interrupciones pero a efectos prácticos en el disco viene dividida en diferentes partes: una introducción, cuatro episodios, un interludio y una coda, separados por breves pasajes denominados “cambios”.

Simeon Ten Holt


La primera sección de la obra, “Introduction”, nos recibe con una pequeña célula melódica a cargo del violín que se repite sin variaciones. A los pocos compases empiezan a unirse paulatinamente al conjunto el resto de los instrumentos del septeto ejecutando una frase distinta cada uno con lo que se va tejiendo un tapiz de densidad creciente. La melodía resultante se asemeja a una danza medieval en algún momento aunque por la fuerza de la repetición y las leves variaciones que se van sucediendo, termina por perder toda forma reconocible. Pese al cambio de instrumentación, los conocedores de la obra para piano del artista holandés no tardarán en reconocer su laberíntico estilo. Tras ella llega el primer “Episode” que no muestra grandes diferencias con la introducción y continúa la progresión mostrada en aquella. Si acaso el ritmo se hace más marcado por la entrada del contrabajo y el violonchelo. En la parte final del movimiento hay una bajada de volumen que llega casi a piano antes de volver al del principio con el añadido de algunos pizzicati. Un brevísimo interludio repetitivo, el primer “Changement” marca el cambio hacia el segundo “episodio” de la obra que también es su sección más larga y dramática. En ella la viola y el violonchelo tienen momentos de gran expresividad que destacan sobre el fondo minimalista tejido por los violines. Es una sección muy dinámica y con momentos de un cierto lirismo no muy común en la obra de Ten Holt. Como ya ocurría en el final del primer “episodio”, el último segmento de la pieza viene anunciado por la aparición de pizzicati. El segundo “cambio” da paso al interludio en el que la obra se torna grave e introspectiva por unos minutos, alcanzando cotas de una gran intensidad que desembocan de forma abrupta en un veloz marasmo de violines tras los que llega un nuevo “cambio” de pocos segundos. El tercer “episodio” recupera el motivo central del primero incorporando nuevas variaciones al mismo y dejando escuchar interesantes lineas melódicas como la que dibuja el violonchelo en la parte central del movimiento. El cuarto “episodio”, etiquetado como “reprise” es otra vuelta de tuerca a la misma idea con la que virtualmente concluye la obra, no sin antes pasar por un último “cambio” y una “Coda” que viene a hacer las veces de resumen de todo el “palimpsesto”.




Simeon Ten Holt fue un músico fascinante que creó un universo musical propio a partir de los conceptos del minimalismo clásico de los años sesenta y setenta. Pese a ello, consiguió una obra tremendamente personal y reconocible, algo que no está al alcance de cualquiera. No hay más que escuchar a muchos de los músicos que bebieron de esas mismas fuentes y que, en algún momento de sus carreras, sonaron muy cercanos a otros. Hubo un Glass que sonó a Reich, un Mertens o un John Adams que sonaron a Glass, un Nyman que sonó a Young, un Tiersen que sonó a Mertens y un Richter que sonó a varios de ellos en muchos momentos. Ten Holt sólo suena a Ten Holt y tampoco nadie ha conseguido sonar cercano al compositor holandés que hoy sigue siendo, a nuestro juicio, el gran desconocido de la música europea de las últimas décadas.

Su música es muy accesible, algo que nadie diría cuando hablamos de obras de gran formato, de más de una hora de duración, por lo común, y sin interrupciones. Esa repetición continua, siempre llena de variaciones que hacen que escuchemos una pieza completamente distinta de la que sonaba minutos atrás sin darnos cuenta, tiene algo mágico que hemos encontrado en muy pocas ocasiones. Con “Palimpsest”, además, comprobamos que eso no es algo que funcione sólo a través del piano sino que es igualmente válido con las cuerdas. No dejéis de escuchar a Ten Holt si tenéis ocasión. No os arrepentiréis.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Jeroen Van Veen & Friends - Canto Ostinato XXL, de Simeon Ten Holt (2014)



Hace un tiempo hablamos aquí de la caja “Canto Ostinato XL” indicando que cuando vimos su título y que estaba compuesta por doce discos, pensamos que la locura había hecho presa en su intérprete, Jeroen Van Veen, y que había grabado una monumental versión de varias horas de la obra maestra de Simeon Ten Holt. En ese caso nos equivocábamos pero tampoco estábamos tan desencaminados. Poco después de aquello se anunció otro lanzamiento titulado “Canto Ostinato XXL” en forma de caja de cuatro discos que sí que recogía la versión más larga jamás grabada de la obra. Evidentemente, cuatro discos no son doce pero una versión de más de cuatro horas de la pieza seguía siendo un reto considerable y todo un desafío, no sólo para los intérpretes sino también para el oyente.

¿Qué mueve a Van Veen a grabar una nueva versión de “Canto Ostinato”? Es una pregunta lógica cuando reparamos en que el pianista tiene en el mercado, en diferentes formatos cerca de diez registros distintos de la misma obra. En cierto modo se trata de buscar la versión definitiva, con la formación preferida del autor, cuarteto de pianos, acompañada de un órgano (algo que ya ocurrió en su estreno, aunque con un pianista menos) y tomándose el tiempo necesario para su ejecución, exprimiendo al máximo las libertades ofrecidas por Ten Holt en la partitura: “decidimos tomarnos nuestro tiempo con esta nueva versión sin las restricciones de tiempo habituales en un concierto. Así, no sólo nos libramos de los arbitrarios límites temporales sino que nos permitimos cierta libertad para usar nuestra propia creatividad a la hora de escoger el número de repeticiones de cada sección.”

Hoy no somos muy conscientes de ello pero en el momento de su estreno, “Canto Ostinato” fue un acto de valentía total por parte de su autor al osar presentar una obra tonal en un mundo dominado por la atonalidad (incluso desde un punto de vista económico, era más fácil acceder a subvenciones y estrenos en importantes teatros si tu lenguaje pertenecía a la atonalidad dominante). A su modo, publicar una versión de más de cuatro horas de duración en un mundo como el actual en que el oyente medio apenas dispone de tiempo para dedicarlo a escuchar música con la actitud adecuada, es un acto de valentía cercano a la temeridad.


Tenemos que agradecer a Jeroen Van Veen y al sello Brilliant Classics la oportunidad de disfrutar de una versión apasionante de una de nuestras obras favoritas (algo en lo que ya habrán reparado los lectores del blog). Van Veen, por su parte sigue muy activo en su labor interpretativa y no tardará en ver la luz una nueva versión de otra obra clave del compositor holandés como es su “Incantatie IV”. Seguiremos la pista de su obra como habitualmente mientras os recomendamos la adquisición de este “Canto Ostinato XXL”. Sus intérpretes son: Sandra y Jeroen Van Veen y Elizabeth y Marcel Bergman a los pianos junto con Aart Bergwerff al órgano.





miércoles, 9 de abril de 2014

Jeroen Van Veen & Friends - Simeon Ten Holt Canto Ostinato XL (2014)



En la entrada anterior del blog hablamos de la versatilidad de las composiciones modernas para adaptarse a versiones con instrumentaciones completamente diferentes, unas veces, por expreso deseo de su autor, quien las revisa una y otra vez dotándolas de nueva vida y otras a cargo de intérpretes que desean añadir a su repertorio obras que no fueron concebidas para su instrumento en un principio. Existe un grupo de composiciones cuya ejecución no está sujeta desde su nacimiento a ningún tipo de ataduras en cuanto al número de instrumentos necesario, la familia de estos ni la duración de cada pieza o de cada uno de los distintos motivos que la componen.

“Canto Ostinato” es una obra que nos lleva obsesionando desde hace una década, momento en que la escuchamos por primera vez y gracias a su hechizo, hemos podido adentrarnos en la fascinante obra de su autor, Simeon Ten Holt, quien ha aparecido en repetidas ocasiones en el blog con referencias a distintas obras y más de una entrada dedicada, precisamente, a su “Canto Ostinato”. Afortunadamente, nuestra locura se ve superada por la de músicos como Jeroen Van Veen, quien le ha dedicado al fallecido músico holandés una parte importantísima de su producción discográfica sin dejar de lado a otros compositores contemporáneos. Conocedores de esa sana obsesión de Van Veen por la obra de Ten Holt y, en particular, por su “Canto Ostinato”, llegamos a pensar en la locura definitiva cuando supimos del proyecto denominado “Canto Ostinato XL”, especialmente en el momento en que leímos que se trataba de una caja de doce discos. ¿se habría atrevido el pianista a grabar una versión de 14 o 15 horas de duración de la obra cumbre de Ten Holt? La respuesta, no sabemos si afortunada o desgraciadamente, era negativa aunque la idea detrás del lanzamiento no dejaba de tener su interés: se trataba de reunir en una sola caja hasta nueve versiones distintas de la monumental creación de Simeon, cada una de ellas para una configuración instrumental diferente. La magia de “Canto Ostinato” radica en ese lugar indeterminado en el que el oyente se da cuenta de que está ante algo diferente a lo demás. En un época en la que la composición “seria” era atonal y hermética, Ten Holt regresó a la tonalidad y lo hizo elevándola a la máxima potencia. En efecto de la obra es devastador en el oyente como lo fue el de Florencia en Stendhal llegando a extremos como el del joven que cita Van Veen en el libreto que acompaña a la caja: viajó desde Australia hasta Holanda sólo para asistir a una interpretación en vivo de la obra. Tres semanas después, el intérprete recibió una carta del hermano del joven. Éste se había suicidado a su regreso porque “Canto Ostinato” le había producido “una impresión tan intensa que vivir no merecía ya la pena”.

Buena parte de las versiones de “Canto Ostinato” que podemos escuchar en la caja ya habían sido publicadas anteriormente por separado por el propio Van Veen pero la posibilidad de reunir todas en único lanzamiento y la novedad de alguna de las configuraciones instrumentales que escuchamos aquí por primera vez hacen de este estuche una pequeña joya que todo aficionado debería tener, especialmente si tenemos en cuenta el precio que suelen tener todos los lanzamientos de Brilliant Classics.

El primer disco de “Canto Ostinato XL” recoge la que Jeroen Van Veen califica como la versión primigenia de la obra para piano solo. A partir de ahí, el propio compositor fue ampliando la paleta de sonidos arreglándola para dos y cuatro pianos. La grabación recoge una interpretación de 2012 del propio Van Veen en su estudio de Culemborg. La misma que ya apareció en otra caja comentada aquí: “Simeon Ten Holt Solo Piano Music Volumes I-V. Puede sorprender al lector el hecho de que precisamente la versión de piano solo no haya sido grabada en demasiadas ocasiones. Nosotros, al margen de ésta, apenas hemos escuchado otra más de 2009 a cargo de Ivo Janssen.

El siguiente disco contiene la versión de la obra para dos pianos a cargo de Sandra y Jeroen Van Veen, grabada por la pareja en 2008 en Middleburg y publicada como disco independiente en aquel entonces. Nuestra versión de referencia para este formato es la de Kees Wieringa y Polo de Haas pero ésta no desmerece en nada a aquella.

Los dos siguientes cedés recogen la que para muchos es la versión más genuina de “Canto Ostinato”: la interpretada por cuatro pianistas. La duración de la obra es el doble que en las otras versiones porque cada intérprete tiene reservado en la partitura un importante espacio de libertad en el que decide qué y cómo tocar. Por ello, conforme aumenta el número de ejecutantes suele hacerlo la extensión de la pieza. La grabación a cargo de Sandra y Jeroen Van Veen, Irene Russo y Fred Oldenburg tuvo lugar en la Iglesia de Santa Bárbara en Cullemborg en 2005 y formó parte de la caja “Complete Multiple Piano Works” que Brilliant Classics dedicó entonces al compositor holandés.



Aunque señale Van Veen que la concepción original de la obra fue para piano sólo, lo cierto es que su estreno en 1979 se produjo en una versión para tres pianos y órgano. En homenaje a ese acontecimiento, Los Van Veen, ayudados por Marcel Bergmann al piano y Aart Bergwerff al órgano, quisieron replicar aquel momento en un concierto en 2007 que fue grabado, publicado recientemente y comentado ya en el blog. Esa misma grabación es la que ocupa los dos siguientes discos de la caja.

Llegamos al séptimo disco de “Canto Ostinato XL” en el que escuchamos la encarnación más distinta y personal de la obra a cargo del organista Aart Berwerff en el instrumento de la iglesia de San Lebuinuskerk en Deventer. La grabación tuvo lugar en 2007 y nos ofrece una visión completamente heterodoxa de la obra, cuyas características rítmicas encajan a la perfección con el tipo de timbres y la duración de las notas del piano. Sorprendentemente, también suena maravillosamente bien en el órgano por lo que el experimento es bienvenido. Hace apenas unos meses escuchamos otra interpretación con el mismo instrumento a cargo de Toon Hagen que corrobora punto por punto lo dicho.

El siguiente disco introduce la marimba como instrumento acompañante de los pianos (en este caso, también son dos marimbas). Steve Reich es quizá el compositor contemporáneo que más atención ha prestado a ese instrumento y ese ha sigo un gran acierto por su parte ya que le aporta un volumen y un cuerpo diferente a su obra. En el aspecto rítmico, Reich y Ten Holt tienen ciertos puntos en común y la intuición de que “Canto Ostinato” podría sonar bien interpretado por marimbas nos parece un gran acierto por parte de quien tuviera la idea. La grabación tuvo lugar en directo en 1999 en Iglesia de Santa Barbara con una particularidad: el campanario del templo tiene unas campanas que datan del S.XIV y que todas las noches, sin excepción, tocan a las 21:55 horas. Durante la grabación pueden escucharse convirtiéndose en invitados de lujo para la interpretación. Al matrimonio Van Veen se unen en esta ocasión los percusionistas Esther Doornink y Peter Elbertse. El disco fue publicado recientemente pero no es sencillo de encontrar. Por ello, la caja que hoy comentamos tiene un gran valor.



Casi como evolución lógica del disco anterior, Peter Elbertse realizó en 2012 su propia interpretación exclusivamente con marimbas de “Canto Ostinato”. Una revisión llena de interés que tenemos que escuchar aún más veces para extraerle todo su contenido. La grabación tuvo lugar en el estudio privado de Van Veen en Cullemborg.



Y si las adaptaciones anteriores acercaban la obra de Ten Holt al universo de Steve Reich, la siguiente se adentra en los terrenos de John Cage, al estar interpretada por el matrimonio Van Veen en dos pianos preparados. Hasta donde sabemos, nunca se había publicado anteriormente ya que se hizo para un ballet que se representó en 2012 en Amsterdam. La grabación corre por cuenta de Jeroen y Sandra Van Veen y tuvo lugar en sus estudios privados en 2010. Lo cierto es que era uno de los grandes atractivos que le encontrabamos a la caja cuando supimos de su publicación y no nos ha defraudado.

Cuenta Van Veen en el libreto del disco que Ten Holt, como tantos otros compositores del siglo pasado, experimentó intensamente con la electrónica como medio para generar nuevos sonidos y manipular los ya existentes. Por ello, se decidió a grabar el año pasado una versión electrónica de “Canto Ostinato” con el conocimiento de su autor, quien no llegó a escucharla. Aún no tenemos una opinión formada acerca de cómo funciona la obra a través de la moderna tecnología por lo que debemos darle alguna oportunidad más aunque lo cierto es que no nos termina de convencer (como tampoco lo hizo la versión del propio Van Veen del “In C” de Terry Riley con sintetizadores).


Si el lector está interesado en entrar en profundidad en una obra como “Canto Ostinato”, no tendrá mejor ocasión que esta para hacerlo, con nueve visiones diferentes de una pieza que es ya un clásico del pasado siglo en nuestra opinión. A pesar de la ambición de la caja por mostrar todos los ángulos posibles de la obra, han quedado fuera algunas revisiones como la que existe para arpa y que, a nuestro juicio, es muy válida y se puede escuchar en alguna grabación muy interesante a cargo de Assia Cunego pero pedir mayor extensión a una caja de 12 discos es algo osado por nuestra parte. Aquellos interesados en el lanzamiento, lo pueden adquirir en los enlaces de costumbre:

amazon.es

jeroenvanveen.com

sábado, 6 de abril de 2013

Simeon Ten Holt - Canto Ostinato for 3 pianos and organ (2012)




Es previsible que en los próximos meses vayan surgiendo nuevas grabaciones con música de Simeon Ten Holt, de las cuales, esperamos que un buen número de ellas incluyan obras aún inéditas. Lo inevitable es que sigan apareciendo versiones de su obra más conocida: “Canto Ostinato”.

En 2008 se celebró un festival en distintas ciudades de Holanda, bajo el nombre de “Who’s Afraid of Canto Ostinato”. Durante el mismo se interpretaron distintas versiones de la obra para distintos formatos, incluyendo una sorprendente revisión al arpa, versiones con sintetizadores, para dos pianos y para cuatro. También tuvo lugar un concierto a cargo de Jeroen Van Veen, Sandra Ven Veen y Marcel Bergmann al piano con la adición de Aart Bergwerff al órgano. Pese a lo sorprendente de esta formación por la presencia del órgano, lo cierto es que fue precisamente este formato el que tuvo la obra cuando se estrenó el 25 de abril de 1979.

Varias de las actuaciones del festival de 2008 fueron grabadas y, concretamente el registro de “Canto Ostinato” para tres pianos y órgano, vio la luz en forma de CD en los últimos meses del año pasado y nos da una idea aproximada de cómo pudo ser el estreno (hay una diferencia y es que en la grabación que comentamos se emplea un órgano convencional en lugar de uno eléctrico como ocurrió en 1979).

Imagen de la grabación. (www.vanveenproductions.com)

Hemos hablado de la obra en varias ocasiones desde que abrimos el blog por lo que los lectores habituales ya conocen esta monumental creación, razón por la cual la entrada es más breve de lo acostumbrado. En la velada en la que se estrenó “Canto Ostinato”, la ejecución duró algo más de dos horas y media con un descanso (para los intérpretes, que no para el público) de veinte minutos, durante el cual sonaba una cinta repitiendo las últimas secciones de la obra recién interpretadas sobre la cual enlazan de nuevo los músicos al regresar al escenario. La grabación que hoy os recomendamos es un doble CD cuya duración no llega a las dos horas. Como anécdota, en los textos del disco de afirma que la grabación tiene lugar en 2007, cuando el festival se celebró un año más tarde. Dadas las características de “Canto Ostinato”, no es sencillo imaginar qué papel puede jugar en su ejecución un órgano. Como comprobará el lector que se anime a adquirir la grabación, durante la mayor parte de la misma lo que suenan son los tres pianos con una aportación secundaria del instrumento que los complementa aunque hay un fragmento final en el que el órgano es el encargado de ejecutar una serie de acordes siguiendo la línea melódica principal mientras los pianos permanecen mudos por unos instantes.

Para adquirir el disco:




sábado, 30 de marzo de 2013

Simeon Ten Holt - Solo Piano Music Vol.I-V (2013)




Pocos días después de recibir la noticia del fallecimiento de Simeon Ten Holt nos llegó otra mucho más placentera: el anuncio por parte del sello Brilliant Classics de la publicación de una nueva caja dedicada a la música del compositor holandés. La primera reacción fue la de pensar en alguna reedición oportunista de obras ya publicadas por el sello para aprovechar la presencia en los medios del músico pero ese pensamiento era tremendamente injusto.

De hecho, Brilliant es uno de los sellos que mayor atención le dedicó en vida a la obra de este interesantísimo músico, incluyendo entre sus lanzamientos una edición de sus obras completas para piano múltiple. Si a ello añadimos que el intérprete de los cinco discos de que consta la caja es Jeroen Van Veen y que éste es, probablemente, el músico que más ha hecho por difundir la obra de Ten Holt, dedicándole decenas de grabaciones y que las fechas de grabación de los discos se situaban entre septiembre y octubre de 2012, un tiempo antes del fallecimiento del compositor tenemos que descartar por completo el interés por sacar beneficio del fallecimiento del artista.

Ten Holt llevaba muchos años retirado de la composición (su última obra, una pieza breve para violín data de 1999) y es, precisamente en esta época cuando su música ha sido grabada en más ocasiones. Su escritura potencia al máximo la libertad del intérprete. El músico sencillamente distribuye una serie de patrones melódicos y un orden en el que deben ser interpretados. El tempo y el número de repeticiones de cada patrón queda a la libre disposición del ejecutante y así tenemos versiones de una misma obra que pueden ocupar desde unos 40 minutos hasta varias horas. La mayor parte de la producción de Ten Holt está concebida para piano (aunque hay piezas orquestales, de cámara y para otros instrumentos solistas) y dentro de este instrumento, es habitual que se utilicen formaciones de varios pianos simultáneos (normalmente dos y cuatro). No obstante, hay varias piezas en el repertorio del compositor escritas para un único pianista y es en ellas en las que se centra el lanzamiento que hoy comentaremos.

Clásica imagen de Ten Holt con su característico "look" monacal.

El primer disco de la caja está dedicado a la composición más popular de Ten Holt, su “Canto Ostinato”, escrito entre 1976 y 1979. Originalmente se concibió para varios teclados sin precisar su número (su estreno, por ejemplo, fue interpretado por una formación de tres pianos y órgano) aunque la mayor parte de las versiones grabadas lo han sido en la modalidad de piano dúo. Más raro es escuchar “Canto Ostinato” a cargo de un sólo intérprete y eso es lo que nos propone Van Veen en esta grabación. Ya hemos hablado de la obra en ocasiones anteriores por lo que no vamos a incidir demasiado en ella. Simplemente comentaremos que la duración es bastante discreta (alrededor de una hora y veinte minutos) para lo que suele ser habitual y que la interpretación de Van Veen es tan acertada como es habitual en un intérprete que ha debido tocar la pieza en cientos de ocasiones. En cualquiera de los formatos en que hemos tenido la oportunidad de escuchar esta pieza, y han sido unos cuantos, nos parece igualmente maravillosa. Si no la conocéis, no dejéis pasar esta ocasión.

El segundo CD nos ayuda a ampliar nuestra visión de la música de Ten Holt, precisamente antes y después de “Canto Ostinato”. Encontramos en él dos obras. La primera de ellas, “Natalon in E” fue la escrita por el músico tras concluir su obra maestra y le ocupó parte de 1979 y 1980. Como ya apuntamos en su momento, en cierto modo se trata de una especie de cambio radical con respecto a las técnicas compositivas e la pieza precedente ya que se trata de una pieza mucho más restrictiva para el intérprete, más convencional en su ejecución y con un sonido mucho más clásico. Podría parecer que Ten Holt nos dice: “hey, sé escribir música al modo ortodoxo y esto es la prueba de ello”. Los oídos menos entrenados en la escucha de las largas piezas minimalistas de nuestro músico encontrarán en su “Natalon” un pequeño oasis en el que descansar durante unos minutos. La segunda de las piezas del disco es uno de los dos estrenos de la caja que conocen aquí su primera versión grabada. Se trata de “Aforisme II”. Entre 1972 y 1974, Ten Holt pasó una etapa de intensa experimentación en la que se incluyeron varias piezas electrónicas en las que jugaba con cintas y sonidos procesados de todo tipo. Se grabaron seis de estos “aforismos” pero los registros no han llegado hasta nuestros días en muy buenas condiciones. Bajo la supervisión del propio Ten Holt, Jeroen Van Veen realizó una trascripción al piano del segundo aforismo (que originalmente partía de una improvisación con este instrumento). El interés de esta pieza de breve duración es que en ella se encuentra el germen de las progresiones tonales y los acordes que poco después se convertirían en “Canto Ostinato”.

El tritono es un intervalo musical que fue prohibido expresamente en la edad media. El siniestro sonido que produce un tritono fue calificado por la iglesia de diabólico y su uso fue evitado durante mucho tiempo. De hecho, se le conocía como “diabolus in musica”. Ten Holt se burla en cierto modo de esta “prohibición” utilizando tritonos  en varias de sus obras a las que tituló “danzas diabólicas”. El tercer disco de la caja está dedicado a la segunda de ellas, escrita en 1986. En principio, no había ninguna intención por parte del músico de crear una “serie” de composiciones con esta temática pero mientras improvisaba una tarde sobre un tema concreto, le pareció mucho más “diabólico” que la primera pieza que había escrito años atrás y que había titulado “danza diabólica” a secas. Por ello, decidió titularla del mismo modo y comenzar una serie numerada al modo de los “nocturnos” de otros compositores. Ten Holt describe la segunda de las danzas como “Algo a lo que sus manos se agarraban pero que su mente no sabía descifrar. Escogió creer a sus manos”. Musicalmente, esta “Solo Devil’s Dance II” y la siguiente comparten características con las obras más populares del músico para varios pianos aunque todas las danzas están escritas para piano sólo.



El cuarto disco de la caja nos ofrece dos danzas más de la serie anteriormente citada, en concreto la tercera, escrita en 1990 y la primera, de 1959. “Solo Devil’s Dance III” se diría una auténtica continuación de la anterior y profundiza en su estilo particular justo antes de romper aparentemente con su estilo y escribir su “Palimpsest” para septeto de cuerdas. Por el contrario, la primera de las “danzas diabólicas” es una de las composiciones más antiguas que hemos podido escuchar en disco de las escritas por su autor y pertenece a un periodo en el que Ten Holt experimentaba con distintas técnicas compositivas, alternando piezas atonales y tonales en lo que llamaba “la idea diagonal” (incluso combinaba ambos mundos en la misma pieza). Por todo ello, el oyente encontrará en esta obra una música bastante diferente de la acostumbrada en el compositor.

Cerrando la caja tenemos uno de los puntos de mayor interés de la misma en forma de estreno mundial: “Eadem Sed Aliter”. Escrita en 1995, es una pieza de gran dificultad para el intérprete por la complicación que supone alcanzar todas las teclas en algunos momentos al estar separadas, casi al límite del alcance de una mano normal. El título en latín es muy explicativo de lo que vamos a escuchar: “lo mismo pero de otra forma”. Completando el disco aparece la cuarta de las “danzas diabólicas” que es también la pieza más moderna de toda la caja (data de 1998) y una de las últimas escritas por su autor.

La obra de Simeon Ten Holt es amplia pero no de una extensión tan grande que deba retraer a un lector interesado en introducirse en ella. De hecho, entre la caja que hoy hemos comentado y la también citada más arriba “Complete Multiple Piano Works”, ambas publicadas por Brilliant Classics, cualquier melómano tendría la parte más interesante de la producción del compositor holandés por un precio realmente bajo (recordemos que entre ambas serían 16 discos). Os dejamos un par de enlaces en los que adquirir “Solo Piano Music Vol.I-V” esperando que el título sea un anticipo de futuros volumenes:


martes, 27 de noviembre de 2012

Ha fallecido Simeon Ten Holt



El compositor holandés Simeon Ten Holt nos dejó el pasado domingo 25 a la edad de 89 años. Aunque fue un gran desconocido para el público en general, creemos que su obra se encuentra entre las más destacadas de las últimas décadas. Los lectores del blog sabeis ya de nuestra devoción por el músico a quien le hemos dedicado varias entradas. Por ello, hoy es un día triste para nosotros (conocimos la noticia a última hora de ayer).

Reproducimos aquí el texto que acompaña a la noticia en la página oficial del compositor:

"Acabamos de conocer la noticia de que nuestro querido y admirado compositor, Simeon Ten Holt, ha fallecido hoy a la edad de 89 años.

Simeon Ten Holt deja este mundo con muchas composiciones que reflejan su carácter amable.

Tu maravillosa música ha conmovido a mucha gente y es nuestra misión hacer que siga haciendolo por todo el mundo.

Creaste un espacio abierto que permitió a los músicos mostrar sus mejores habilidades para que mucha gente pudiera distrutar de ellas.

Muchas gracias, Simeon, por regalar tu música al mundo, desde Rusia a los Estados Unidos, desde el nacimiento hasta la muerte, desde la tristeza hasta los momentos más alegres de la vida; tu música será un eterno "Ostinato". ¡Te vamos a echar de menos, Simeon!

Nuestras condolencias para tu familia y amigos."

Se ha habilitado un espacio para dejar vuestras condolencias aquí:

condolencias

viernes, 12 de octubre de 2012

Jeroen Van Veen - Minimal Piano Collection (2006)



Cuando eres aficionado a escuchar músicas distintas a las que habitualmente suenan en la radio o en la televisión, una pregunta que escuchas a menudo por parte de aquellos conocidos con más inquietudes es: ¿qué discos me recomendarías para empezar a escuchar a tal autor? O bien: ¿cuáles son las obras más representativas de ese tipo de música?

Para responder a esa cuestión, pensareis, las discográficas inventaron hace ya mucho tiempo los discos recopilatorios. Sin embargo, conforme nos vamos alejando de los estilos mayoritarios, la cantidad de compilaciones disponibles centradas en un determinado género se acerca peligrosamente a cero. Hoy hablaremos de una serie de grabaciones que, sin ser un recopilatorio al uso (no se trata de versiones originales sino de nuevas interpretaciones), sirven perfectamente como puerta de entrada en un género tan árido en principio como es la música minimalista.

El protagonista de las grabaciones incluidas en la caja que hoy nos ocupa es el pianista holandés Jeroen Van Veen. Tras completar su formación y tocar junto a algunas de las más destacadas orquestas así como en recitales puramente pianísticos, comenzó a centrar su repertorio en la música contemporánea con especial incidencia en aquellos compositores más cercanos a lo que hoy conocemos como minimalismo (aunque no es exclusiva su dedicación a este estilo, por ejemplo, su grabación de “Les Noces” de Stravinsky fue considerada por algunos críticos como la mejor jamás registrada de la obra). Quizá el gran hito de su carrera fuera el descubrimiento de la música del también holandés, Simeon Ten Holt, cuyas obras ha grabado en varias ocasiones llegando a completar y editar la integral de su obra para múltiples pianos.

En el año 2006, Van Veen edita en el sello Brilliant Classics una caja de nueve discos titulada “Minimal Piano Collection” a un precio extraordinariamente asequible que, desde entonces, es nuestra principal recomendación para aquellos que nos formulan cualquiera de las preguntas con las que abríamos la entrada unos párrafos más arriba. La elección de los artistas aparecidos en la caja es algo desconcertante en un principio tanto por algunas presencias (Eric Satie, John Cage o, atención, el filósofo alemán Friedich Nietzsche en su poco conocida faceta de compositor) como por algunas ausencias (Steve Reich o LaMonte Young). También llama la atención, a primera vista, lo descompensada que está la aportación de los distintos compositores, siendo Philip Glass el más representado al ocupar hasta un tercio de la duración de la caja. Todo ello tiene su explicación: Van Veen es pianista y, con una sola excepción, todas las piezas de la colección están escritas para piano sólo. Esto limita la presencia de compositores cuya producción se ha centrado en otras formaciones instrumentales y tiene, por fuerza, que potenciar la aparición de aquellos cuyo repertorio pianístico es más amplio. La incidencia en el término “piano sólo” no es anecdótica ya que el propio Van Veen ampliaría en el futuro esta caja con un segundo volumen centrado en obras para múltiples pianos y que, seguramente, terminará apareciendo por aquí más adelante.


EL pianista Jeroen Van Veen



En los créditos de la caja, se indica que todos los discos fueron grabados en la Iglesia de Santa Bárbara, en Culemborg entre el 23 y el 28 de octubre de 2006. Esto es importante porque el contenido del primer CD es exactamente el mismo que apareció en 1999 en otro disco de Van Veen titulado “Minimal Piano Works”, dedicado a la música de Philip Glass. Entendemos que, aunque esto sea así, lo aparecido en la caja son todas nuevas versiones. Contiene ese primer disco parte de la música más popular del compositor norteamericano para piano sólo, incluyendo sus cinco “Metamorphosis”, “Mad Rush”, “Wichita Vortex Sutra” y dos versiones del “Opening” de “Glassworks”, una fiel a la original y otra con arreglos propios de Jeroen. Casi todos los discos que hemos escuchado a cargo de distintos pianistas acercándose a la música de Philip Glass incorporan una selección muy similar de músicas que, por otra parte, casi calca el contenido del disco “Solo Piano” publicado por Glass en 1989. Las versiones de Van Veen se cuentan entre nuestras favoritas de todas las que hemos podido disfrutar en estos años (y en el caso de alguna de las piezas en concreto, superan la decena). En el video podeis ver a Jeroen interpretando "Mad Rush":



El segundo volumen contiene una amplia selección de temas de la adaptación al piano que Michael Riesman hizo de la música escrita por Glass para la banda sonora de la película “Las Horas” y se completa con uno de los temas que el compositor realizó para “El Show de Truman” y otra versión del “Opening” de “Glassworks” para cerrar con la adaptación de la fanfarria que Glass compuso en 1984 para el encendido del pebetero de los JJ.OO. de Los Ángeles’84.

El tercer disco dedicado a Glass se abre con una miniatura del músico titulada “Modern Love Waltz”, seguida por la versión para piano de “How Now”, la composición más puramente minimalista de todas las incluidas en la caja a cargo del músico de Baltimore. Tiene, además, el atractivo de ser la primera grabación de la pieza para piano sólo ya que la otra disponible recoge la versión original para grupo. Como colofón del disco, se incluye la “Trilogy Sonata”, que algunos nombran como la Sonata No.1 para piano de Glass, aunque, en realidad, es una adaptación hecha por el también pianista Paul Barnes de tres movimientos extraídos, respectivamente, de las óperas “Einstein on the Beach”, “Satyagraha” y “Akhnaten”. La sonata cuenta con el beneplácito de Glass y son varios los pianistas que han dejado constancia grabada de sus propias interpretaciones.

En 2002, Jeroen Van Veen publicó un segundo volumen de “Minimal Piano Works” con obras de Arvo Pärt, John Cage, Erik Satie, etc. Éste cuarto CD de la caja que hoy comentamos se parece mucho a aquel aunque, insistimos, siempre se trataría de nuevas grabaciones. Abre el disco “China Gates” de John Adams, pieza que no aparecía en el citado CD, para continuar con dos ejemplos del escaso repertorio para piano de Arvo Pärt: “Für Alina” y las “Variationen zur Gesundung von Arinuschka”. “In a Landscape” de John Cage, “Solodevilsdance” de Simeon Ten Holt, “Das Fragment Von Sich” de Friedrich Nietzsche y “Vexations” de Erik Satie repiten con respecto al “Minimal Piano Works Vol.II” y se añade para cerrar el disco “Avatara” del también holandés John Borstlap. Resulta de particular interés este disco concreto dentro de la caja puesto que muchos de los compositores tendrían un difícil encaje a priori en la definición de minimalismo. Por razones meramente generacionales, es evidente que Nietzsche, quien no llegó a conocer siquiera el siglo XX, no tendría nada que ver con esa corriente. Satie, en cambio, sí que es citado en ocasiones como uno de los precursores del estilo. La obra aquí incluida, sus “vejaciones”, estaba escrita para que la ejecución de su partitura se repitiese 840 veces en cada representación lo que, a su modo, tendría mucho en común con algunas de las piezas seminales del minimalismo. John Cage, quien no necesita presentación alguna en este blog, pone alguno de los ladrillos sin los que el edificio minimalista jamás habría podido elevarse hasta la altura actual. Las piezas de Pärt del disco suenan minimalistas sin serlo en absoluto, lo cual no deja de ser una paradoja y la de John Adams lo hace intentando no serlo con lo que resulta especialmente irónica su inclusión en la colección.

Tras el repaso a algunas músicas proto minimalistas y filo minimalistas del disco anterior, el quinto volumen nos muestra dos autores y dos obras que podríamos llamar post minimalistas: Yann Tiersen y Michael Nyman, centrándose pero no de modo exclusivo en dos de sus bandas sonoras más populares: “Amelie” en el caso del francés y “The Piano” en el del británico. En su mayoría, la música de “Amelie” estaba sacada de trabajos anteriores de Tiersen con lo que el hecho de que aquí se vea complementada por cortes de esos trabajos, especialmente de “Rue Des Cascades” no debe sorprender a nadie. El minimalismo de Tiersen tiene mucho que ver con la escuela europea de Wim Mertens, por ejemplo, que con la original norteamericana y su escucha es fácil y placentera. Otro tanto podemos afirmar de Nyman (otra clara influencia de Tiersen, por otra parte) y de su música para “El Piano”, de la que aquí se adaptan cuatro fragmentos (dos de ellos por duplicado). Otras de sus bandas sonoras con representación en la recopilación son “A Zed and Two Noughts”, “Drowning By Numbers” o la inédita “Enemy Zero”. A continuación, Van Veen tocando el tema principal de "Amelie":



Los dos siguientes volúmenes se centran en la propia obra de Jeroen Van Veen, concretamente en los 24 preludios que integran sus dos primeros libros dedicados a este tipo de composición. Queremos detenernos un poco en estos dos discos como homenaje al intérprete en su faceta de compositor. ¿A qué suena Van Veen cuando toma la pluma y escribe su propia música? Pues encontramos retazos de todos los artistas a los que interpreta aquí pero también una interesante voz propia. El preludio nº 2, por ejemplo, tiene un inconfundible aroma glassiano, el nº 4 recuerda por momentos a Michael Nyman y también a Ludovico Einaudi, el nº 6 podría firmarlo Yann Tiersen y la estructura rítmica del nº 8 trae inmediatamente a nuestra mente “Piano Phase” de Steve Reich. La frenética secuencia de notas del inicio del nº 13 tiene todas las características del “Soloduiveldans” de Simeon Ten Holt. Pero como es lógico, no todo son similitudes y encontramos piezas realmente bellas como el preludio nº 5, el nº 14 o el nº 18. A grandes rasgos, podemos señalar que la música de Van Veen se acerca a un minimalismo europeo mucho más amable y fácil de escuchar que el americano de los primeros años del género. Podeis escuchar el "Prelude No.6" a continuación:



El octavo disco de la caja se centra en “An Hour for Piano” del compositor norteamericano residente en París, Tom Johnson, quizá el músico que mejor se adapta a la etiqueta minimalista, por propio convencimiento. Sus procesos compositivos son rígidos y estrictos con pocas concesiones a la inspiración. Por el contrario, su rigor matemático termina por construir armazones de gran solidez como esta hora para piano. A título anecdótico, señalaremos que sus títulos acostumbran a ser descripciones exactas de lo que vamos a escuchar. Imaginaos cómo sonará su “Ópera de cuatro notas” o su “Órgano y silencio”. Junto a su tremenda hora para piano, escuchamos en el disco el clásico “Struggle for Pleasure” de Wim Mertens, viejo conocido del blog y “Postnuclear Winterscenario No.1” de Jacob ter Veldhuis, ecléctico músico holandés que proviene del mundo del rock aunque con formación clásica cuya producción abarca campos como la electrónica (especialmente el mundo del sampler), el rock y la música de cámara.

Cierra la colección, como no podía ser de otro modo la que para muchos es la obra fundacional de todo el movimiento minimalista: “In C” de Terry Riley, única pieza de la caja en la que Van Veen utiliza otros instrumentos (sintetizadores, principalmente) además del piano. No nos parece la mejor de las versiones de la obra que hemos oído pero no podía faltar. Junto a ella, completan el disco dos piezas de Klaas de Vries, compositor holandés seguidor confeso de Steve Reich: “Toccata Americana” y “Echo” y los “Three Minimal Preludes” de Carlos Michans, argentino nacionalizado también holandés.

Hay un cierto sesgo hacia lo holandés, lógico al ser ésta la nacionalidad del intérprete de los discos, lo que no empaña en modo alguno nuestra valoración general de la caja. Los principales baluartes del minimalismo, con las excepciones que indicamos al principio, se encuentran bien representados y la aparición de autores menos conocidos no hace sino aumentar la paleta sonora dándonos una visión más amplia de un género que cada día nos parece más vivo y que está impregnando a músicas y estilos muy distintos a cada momento. Os dejamos un par de enlaces en los que adquirir la caja de 9 discos:

amazon.es

play.com

lunes, 26 de septiembre de 2011

Simeon Ten Holt - Natalon in E / Cyclus Aan De Waanzin Deel 3 (1992)


Nos encontramos de nuevo al holandés Simeon Ten Holt pero en esta ocasión lo hacemos con dos piezas bastante diferentes a las que nos tiene acostumbrados. La principal diferencia estriba en que las composiciones del disco que hoy nos ocupa no son para múltiples pianos sino sólo para uno, lo que las hace más "convencionales" si se quiere ver así.

En el trabajo, interpretado por Kees Wieringa, tenemos, por una parte la composición de 1980 titulada "Natalon in E", escrita en 1980, poco después de la finalización de "Canto Ostinato". Quizá para distanciarse de su obra maestra, en "Natalon in E", la libertad del intérprete desaparece y la partitura da indicaciones exactas del tempo, la dinámica, el modo exacto de tocarla e incluso el uso preciso de los pedales. Aunque en algunos momentos, apreciamos las intrincadas estructuras habituales de la música del holandés, la tónica general del trabajo es bien distinta, mucho más melódica de lo acostumbrado. Algunos críticos han querido ver referencias a varios compositores clásicos en cada uno de los movimientos de la obra relacionando el primero con Beethoven, el segundo con Schubert, el tercero con Bartok y el cuarto con Scriabin, siendo el último una recapitulación de los anteriores.

La otra pieza, el "Ciclo de la locura" es una de las más antiguas composiciones grabadas de su autor y fue escrita en 1962. Si la pieza anterior se alejaba de lo que conocíamos del holandés, ésta se sitúa casi en las antípodas ya que se trata de la obra más representativa de la etapa "serialista" del autor.

Al margen de su más popular "Canto Ostinato", los discos de Ten Holt son bastante complicados de localizar, incluso en tiendas on-line. Os dejamos un enlace donde adquirir éste y algún otro del holandés:

dofoundation.com

En el mismo enlace podeis escuchar algún fragmento de la obra, ya que tampoco nos ha sido posible encontrar alguno para dejaroslo aquí como hacemos habitualmente.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Simeon Ten Holt - Horizon (1988)


Tras su "Canto Ostinato" y su "Lemniscaat", composiciones ambas que ya hemos tenido el placer de tratar aquí, "Horizon" es, cronológicamente, la tercera pieza monumental para varios pianos compuesta por el músico holandés Simeon Ten Holt, quien la compuso entre 1983 y 1985.

Hablamos, de nuevo, de una pieza construída sobre las mismas premisas de sus predecesoras, es decir, una breve melodía inicial que va sufriendo mínimas variaciones según se van sucediendo los compases hasta ir componiendo un tapiz fascinante y de una complejidad que sorprende al oyente que ni siquiera ha advertido los cambios experimentados por la música hasta que se da cuenta de que está escuchando una melodía totalmente distinta de la que oía unos minutos antes.

La versión que escuchamos tiene como valor añadido el hecho de que se trata de una interpretación en absoluto directo en la que se pone de manifiesto la excelente sincronización entre sus cuatro intérpretes, Fred Oldenburg, Yoko Abe, Margaret Krill y Polo de Haas. Como ocurre con las obras de Ten Holt que hemos tenido en La Voz de los Vientos, aquellos que os atrevais a sumergiros en ella vais a tener algo más de dos horas por delante de auténtico deleite con una de las obras más originales que hemos tenido la suerte de conocer en las últimas décadas para un instrumento tan popular como es el piano.

Encontrar este versión en concreto es bastante complicado pero hay algunos sitios donde se puede comprar:

amazon.com

Os dejamos un fragmeto de la obra en una versión distinta a la que hemos glosado:



martes, 20 de septiembre de 2011

Simeon Ten Holt - Canto Ostinato for 2 pianos (2008)


De todas las versiones que existen de esta obra maestra del holandés Simeon Ten Holt, esta es la primera que llegó a nuestros oídos, la más breve, y quizá la mejor tomada en su conjunto. Se trata de una interpretación de los pianistas Kees Wieringa y Polo de Haas a los que ya hemos tenido por aquí ofreciendonos sus versiones de otras obras del compositor de los Países Bajos.

La pieza está atravesando una sorprendente segunda juventud con multitud de nuevas grabaciones, incluyendo formatos realmente novedosos como los dos pianos y dos marimbas o una versión a la que todavía no le hemos echado la mano encima para arpa en solitario. Durante los 75 minutos de esta versión, nos encontramos ante una lectura realmente transparente de la partitura, mucho más ligera que su hermana para cuatro pianos que nos acompañó en los primeros pasos del blog pero que conserva todos los elementos y el efecto hipnótico que define la obra. No nos vamos a extender mucho más porque preferimos dejaros con la música que es, al fin y al cabo, de lo que trata este invento.

Como nos está ocurriendo desde la llegada de amazon.es, no merece la pena buscar mucho más en otros sitios porque los precios son realmente buenos. Por ello, dejamos sólo ese enlace:

amazon.es

Un breve fragmento de la pieza:


miércoles, 22 de junio de 2011

Simeon Ten Holt - Lemniscaat (1982-1983)


Regresamos a Simeon Ten Holt y lo hacemos para comentar otra de sus soberbias construcciones para piano múltiple. Se trata de "Lemniscaat", compuesta entre 1982 y 1983. El título, lemniscata, hace referencia a la ecuación:



Que define la curva:



Comunmente utilizada para simbolizar el infinito. Escuchando esta obra de Ten Holt se nos ocurren pocos títulos más atinados para describirla. La interpretación corre a cargo de Ellen Dijkhuizen, John Brink, Anita Von Groningen y Kees Wieringa y se grabó en 1988. Poco más se puede añadir que no se haya dicho ya en anteriores entradas dedicadas al músico holandes puesto que "Lemniscaat" comparte las mismas características de las piezas ya comentadas: breves células melódicas repetidas en un continuum en el que apenas nos damos cuenta de las pequeñas variaciones hasta que, de pronto, nos encotramos escuchando una pieza totalmente distinta a la que empezamos a oir minutos atrás. Aprovechamos, a fuer de ser reiterativos, para recomendar una vez más obra de Ten Holt. No tiene desperdicio.

La versión que hoy os dejamos aquí se extiende a lo largo de 3 CDs. Se editó por separado pero hoy es más fácil encontrarla como parte de la caja "Highlights" con 11 CDs en los que se incluye el grueso de la producción del holandés de modo similar a la otra caja que hemos enlazado anteriormente. "Highlights" se puede adquirir aquí:

prestoclassical.co.uk

lunes, 23 de mayo de 2011

Simeon Ten Holt - Incantatie IV (1987-90)


En el capítulo de hoy regresamos al holandés Simeon Ten Holt, lo cual es una muy recomendable costumbre. Al igual que en las dos ocasiones anteriores, nos enfrentamos a una pieza para múltiples pianos de enormes proporciones. "Incantatie IV" fue compuesta entre 1987 y 1990 (algunas fuentes la ubican entre 1977 y 1979). Como es habitual en el compositor, el timbre, el tono, el tempo, el estilo, el número de instrumentos, la duración de la pieza o las veces que se repite cada célula de la obra es decisión de los intérpretes sobre el escenario. Lo que cambia en esta grabación que os dejamos hoy es la intepretación. En las dos ocasiones anteriores, os dejamos sendas grabaciones de estudio pertenecientes a la caja "Complete Multiple Piano Works" de Jeroen Van Veen con la integral de la obra de Ten Holt para teclado. En este caso nos enfrentamos a una interpretación, como reza el libreto del disco, 100% en directo a cargo de Piano Duo, la formación del propio Jeroen junto con Sandra Van Veen, ampliada a trio por la presencia al tercer piano de la intérprete Tamara Rumiantsev.

Sobre el papel, la obra se divide en siete secciones pero la particular forma de fluir de la música de Ten Holt convierte esta separación en algo anecdótico. Si la ofrecemos en dos partes es sólo por la imposibilidad del formato CD de ofrecer la grabación íntegra en un sólo disco.

En palabras del propio Jeroen Van Veen, "la música es como mirar el mar por un largo rato: las olas, los rayos del sol, el aire... todo ello cambia el brillo y los colores que percibimos en el mar, todo ello con una característica común, el movimiento perpetuo".

Desgraciadamente, esta grabación se encuentra descatalogada, según la propia web del intérprete y sólo está disponible ya como descarga electrónica vía itunes, opción no válida en todos los países.

Tampoco ha sido posible encontrar una muestra de la grabación aunque sí de la muy diferente versión de Van Veen en estudio:

martes, 3 de mayo de 2011

Simeon Ten Holt - Shadow Nor Prey (1993-1995)


Nos ocupamos hoy de otra grabación de Jeroen Van Veen, en esta ocasión en formato de duo para piano junto con Fred Oldenburg y de nuevo interpretando música del holandés Simeon Ten Holt. Personalmente, me sorprende enormemente lo poco conocido que es este músico, incluso en círculos aparentemente afines al estilo que practica. Afortunadamente, la calidad de su obra es inversamente proporcional a su popularidad entre el público en general. Fechas atrás os dejamos una grabación de su obra maestra "Canto Ostinato". Los esquemas básicos de aquella obra siguen estando presentes en la que comentamos ahora, quizá con menor densidad y con una duración algo más asequible para el oyente ocasional (apenas una hora en esta versión).

No puedo dejar de recomendar la escucha de Ten Holt y me atrevo a afirmar que su producción pianística es la más impresionante y destacada de entre la de sus colegas contemporaneos encuadrados de una u otra forma en el minimalismo. Piezas construidas con la ligereza de un castillo de naipes en el que cada nivel es parecido al anterior pero se eleva un poco más, amenazando derribarse y arrastrar consigo toda la estructura y que, por el contrario, no deja de crecer hasta formar una monumental construcción en la que todas las notas son necesarias y no sobra ninguna.

Como en la ocasión anterior, la obra está extraída de la caja "Complete Multiple Piano Works", editada en el sello Brilliant y disponible a precio de risa (recordemos que son 11 discos).

amazon.fr

fnac.es

domingo, 20 de marzo de 2011

Simeon Ten Holt - Canto Ostinato (1976-1979)


Compositor holandés nacido en 1923, Simeon Ten Holt es un músico relativamente poco conocido. Su obra se puede encuadrar sin ningún problema en la corriente minimalista, a pesar de no tener ningún contacto con el nucleo central de este movimiento inicialmente norteamericano y con Philip Glass, Steve Reich, Lamonte Young y Terry Riley como cabezas visibles.

La mayor parte de la obra de Ten Holt es para piano. Para múltiples pianos, en realidad. La composición que presentamos aquí es, quizá, su obra maestra. Compuesta a lo largo de 3años, Canto Ostinato es una monumental composición que en la versión que enlazamos, discurre a lo largo de dos horas y media. Como es habitual en el género, parte de unas células melódicas breves (Ten Holt las llama secciones) que se van repitiendo constantemente con mínimas variaciones que le dan un efecto hipnótico de una gran belleza. En una ocasión, alguien describió esta obra como "un tetris musical". No puedo estar más de acuerdo con esa definición.

Si os gusta el minimalismo, haceros un favor y escuchad esta obra. Si no estais familiarizados con el género, éste es un punto de partida tan bueno como cualquier otro.

La versión que os dejamos se encuentra en la caja de 11 discos "Simeon Ten Holt - Complete Multiple Piano Works". Una delicia editada por el sello Brilliant Classics a un precio realmente bueno y que podeis encontrar en varios sitios:

amazon.co.uk

play.com

Una muestra de la obra: