La estancia de Edgar Neville en Hollywood se saldó con varias amistades, con su participación en las versiones en castellano de tres películas MGM y con la intención de dedicarse al cine. Pero, al tratarse de copias de las versiones anglófonas, ninguna de aquellas producciones en las que colaboró presentan características del Neville cineasta creativo, castizo e ingenioso de sus películas españolas. En El presidio (1930), la primera en la que colaboró, asumió labores de director de diálogos y la supervisión de la filmación de Ward Wing (presente en el rodaje de la versión original), y nada hay en sus imágenes del artista cinematográfico que años después filmaría La vida en un hilo (1945). Al tratarse de la versión castellana del filme angloparlante dirigido por George Hill , El presidio rodado por Neville prácticamente copia cada plano (algunos incluso fueron aprovechados del original), traduce sin cambios sust...