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Mostrando las entradas etiquetadas como ken loach

Kes (1969)

Curso libre de cetrería. Supervivencia en el lodazal Por Antonio Pardines La generación anterior desplegó un cine crítico de corte realista que sorprendió por su postura y su fuerza narrativa, pero el Free Cinema fue un movimiento que, como tantos otros, resultó efímero y sus componentes se adaptaron dentro de la industria cinematográfica, la inglesa y la hollywoodiense. Esto no sucede con Ken Loach, quien tomó el testigo del cine independiente británico. Como habían hecho los Tony Richardson, Lindsay Anderson o Karel Reisz, el director de Kes (1969) (1) mira la sociedad e indica aquellos aspectos que menos suelen gustar y que no suelen aparecer en la pantalla. Ken Loach los expone sin florituras, sin héroes, sin pretender contentar. Después de más de medio siglo haciendo cine, si se miran los inicios de Loach se comprende que nunca ha renunciado a su idea inicial de hacer películas sin héroes, con personajes en los márgenes, periféricos y obreros dentro de sistemas que se desentiende...

Lloviendo piedras (1993)

Cuando se dice que <<el dinero no da la felicidad>>, pienso en las frases hechas y me pregunto qué validez tienen. Pero, además, me digo que quien suelta tal “perla” ignora qué implica no tenerlo. Significa estar en la carestía real, la que te mete de lleno en la pobreza que te expulsará del paraíso. Ahí, fuera del llamado bienestar, no tener dinero no es esperar a finde mes para poder comprar algún capricho, ni donde ahorrar un poco para pagarse unas vacaciones más lujosas. No, la pobreza no es un estado feliz, sino la marginalidad más cruda porque en ella no se vive, a duras penas se sobrevive. En su cine, Ken Loach no se cansa de insistir en ello y así muestra entornos deprimidos donde sus personajes intentan conservar su dignidad y salir a flote, al menos no ahogarse en ese sumidero que obliga a hacer aquello que nunca habrían esperado hacer, desde el robo a caer literalmente en un pozo de mierda. En ese estado de malestar se encuentran Bob (Bruce Jones) y Anne (Julie B...

El viento que agita la cebada (2006)

En 1171 Enrique II de Inglaterra desembarca con su ejército en las costa irlandesa, ocho siglos después las fuerzas de ocupación británicas continúan en la isla, aunque incapaces de asimilar a los naturales irlandeses; al menos a una gran parte que pretende la independencia, meta que resurge con mayor fuerza en el siglo XIX. La historia que Ken Loach cuenta en El viento que agita la cebada (The Wind That Shakes the Barley, 2006) arranca en 1920, y se narra desde el punto de vista de los rebeldes irlandeses, perspectiva que se desdobla en la segunda parte del film, cuando, tras el tratado que firman los líderes irlandeses y británicos, surgen las divergencias entre los independentistas y se crean dos bandos. Ese comienzo de película recrea un instante de aparente apacibilidad, en el que dos equipos de vecinos compiten tan tranquilos, divirtiéndose en un partido que no presagia el enfrentamiento fraterno posterior. Ese comienzo introduce la represión británica, de la cual se encargan la...

Yo, Daniel Blake (2016)

Si hubiese un neorrealismo británico, su máximo representante sería Ken Loach, cuyo cine social hace visibles a los invisibles como Bob, Joe o Dan, los protagonistas de Lloviendo piedras (Raining Stones, 1993), Mi nombre es Joe (My Name Is Joe, 1998) y Yo, Daniel Blake (I, Daniel Blake, 2016). Los tres son trabajadores en paro y marginados por el sistema para el cual han trabajado, pero el tercero vive una situación más kafkiana, humillado por una burocracia más deshumanizada si cabe que las de la época de Bob y Joe (los años noventa del siglo XX). El mundo de Dan ha desaparecido, el que lo sustituye le es desconocido. Se trata de la era de la informática, en la cual los funcionarios semejan, salvo excepciones puntuales, robots. Los trabajadores que llevan su “expediente” se muestran incapaces de salirse del programa, ya no pueden ni saben personalizar a quienes atienden, limitándose a las órdenes programadas. Son esclavos del sistema del que Dan es víctima, pero este no se da por v...

Tierra y libertad (1995)

En su Homenaje a Cataluña (1938), en el que narra su experiencia en la guerra civil española y en los enfrentamientos de Barcelona de mayo de 1937, George Orwell comenta que siempre quiso ir a España, pero también deja claro que la guerra y la situación que se encontró no era la misma que había imaginado tras leer las noticias que publicaba la prensa inglesa, ajena por completo a la realidad que se estaba viviendo en la península ibérica, a más de mil kilómetros de su isla. Aparte de la desinformación, tanto dentro como fuera del país en guerra, Orwell apunta en su libro que primero descubre una Barcelona obrera donde las diferencias de clase prácticamente han desaparecido. Se vive en camaradería, sin amos ni siervos; y ya en el frente de Aragón, la situación la describe de espera, de falta de armas y acumulación de piojos. Sin apenas armamento, los milicianos pasan sus días discutiendo de política, haciendo guardias o pasando frío, aún así, todavía creen en el triunfo de la rev...