El cine de Hollywood fabrica héroes en cualquier situación, incluso puede crear una atmósfera de épica alrededor de un trabajo cotidiano, labor no exenta de riesgos y desarrollada lejos de casa, como sería la pesca de altura (y también la de bajura) que magistralmente detalla Ignacio Aldecoa en su novela Gran Sol . Pero La tormenta perfecta (The Perfect Storm, 2000) no pretende explicar la vida a bordo de un barco de pesca, aunque apunte mínimamente la rutina laboral, lo suyo va de otra cosa: mostrar la lucha por la vida frente a la naturaleza desatada. Partiendo de lo escrito por Sebastian Junger en el libro homónimo, La tormenta perfecta se sitúa en 1991, en Gloucester, Massachussets, a la llegada del barco capitaneado por Billy Thyne ( George Clooney ), cuyas últimas salidas a los grandes bancos no han sido lo productivas que se esperaba. Por eso, y porque solo en el mar parece sentirse en su medio, decide regresar a la faena apenas puestos los pies en tierra. Lo justo para que ...