Dentro del Leviatán Por Antonio Pardines En ocasiones he escuchado que la historia es aburrida, lo cual me parece una afirmación que dice poco del tema y bastante de quien la expresa. En todo caso, comprendo que pueda aburrir estudiar la lista de los reyes godos o las fechas de cada batalla y partidas de nacimiento de fulanos como Alejandro, Julio, Isabel, Cosme, Catalina o Ivan. Aunque sí hay una afirmación que considero cierta o, al menos, aproximada: la historia que nos llega no es la ordinaria y rutinaria. Llegan sus grandes momentos, ignoro si los mejores, de modo que ya sería algo así como un espectáculo que promete sacarnos de la rutina. ¿Cuántas veces se inventó la imprenta? ¿Y la toma de la Bastilla sucede todos los días? ¿O un avión estadounidense arroja a diario bombas atómicas? Pero luego existen las historias de la historia, y estas particulares son igual de interesantes, tal como expuso Carlo Ginzburg en El queso y los gusanos al centrar su interés en un molinero del Fru...