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Mostrando las entradas etiquetadas como literatura

Fragmentos de nada: A puta que a pariu

Fragmentos de nada: A puta que a pariu Por Antonio Pardines Dende que o ser humano tomou conciencia de estar vivo tamén se nos revelou a certeza de ter que morrer. A morte chegou ao mesmo tempo que a vida e con ela veu o medo que intentamos afastar coa invención da superstición e a ilusión do alén. E niso andamos dende entón, sempre temendo a puta da parca e a súa danza macabra. Esa que se deita con todos: reis, papas, arribistas, esteticistas, idiotas, burócratas, labregos, porqueiros, mendigos…, e cóbranos canto temos, indistintamente de se queremos ou non pagar. A súa natureza é insaciable e a nosa, finita. Intentamos borrala do noso maxín ollando cara a outro lado, aspirando á inmortalidade que agardamos achegue a ciencia —sen pensar que a consecución de tal utopía acabaría coa especie humana— ou aferrados ás crenzas e ás promesas relixiosas. Mais nada do que fagamos servirá, pois aí seguirá ata o noso fin. E despois? Nunha entrevista concedida á revista Nosferatu , Rafael Azcona d...

Fragmentos de nada: Sin guía

Fragmentos de nada: Sin guía Por Antonio Pardines Mi primer viaje internacional fue a Portugal. Recuerdo que entonces existía la frontera administrativa y que uno de los requisitos para cruzar el Miño sin mojarse era tener el DNI. De aquella, no era obligatorio convertir a los niños en números desde su nacimiento, de modo que fue entonces cuando acudí a la oficina de policía de Pitelos, en Santiago, y me dieron el mío tras mancharme los dedos y desentenderse de limpiármelos. Entonces, me dije: «muy mal debe andar el servicio para que después de cobrar ni se preocupen de la limpieza». El caso es que tendría unos doce años, puede que once o trece, y quizás no dijese nada de eso. Pero el viaje era inminente y estaba organizado por el colegio. Ese fue mi primer acercamiento a suelo portugués, que no vi distinto del gallego que estaba a unos pocos kilómetros. Regresaría a él en numerosas ocasiones, lo que me permitiría recorrerlo de norte a sur, también entrando desde Andalucía o Extremadur...

Dentro del leviatán

Dentro del Leviatán Por Antonio Pardines En ocasiones he escuchado que la historia es aburrida, lo cual me parece una afirmación que dice poco del tema y bastante de quien la expresa. En todo caso, comprendo que pueda aburrir estudiar la lista de los reyes godos o las fechas de cada batalla y partidas de nacimiento de fulanos como Alejandro, Julio, Isabel, Cosme, Catalina o Ivan. Aunque sí hay una afirmación que considero cierta o, al menos, aproximada: la historia que nos llega no es la ordinaria y rutinaria. Llegan sus grandes momentos, ignoro si los mejores, de modo que ya sería algo así como un espectáculo que promete sacarnos de la rutina. ¿Cuántas veces se inventó la imprenta? ¿Y la toma de la Bastilla sucede todos los días? ¿O un avión estadounidense arroja a diario bombas atómicas? Pero luego existen las historias de la historia, y estas particulares son igual de interesantes, tal como expuso Carlo Ginzburg en El queso y los gusanos al centrar su interés en un molinero del Fru...

Rincones sin esquinas: Futuro imperfecto

Rincones sin esquinas: Futuro imperfecto El siguiente extracto forma parte del capitulo «Futuro imperfecto», de mi libro Rincones sin esquinas . «Cualquier presente desconoce su futuro, y suele pensarlo blanco o negro, ¿pero de qué otro color puede colorearse aquello que no es, o que solo existe en las múltiples posibilidades pensadas? Y lo irónico es que ninguno de los posibles es la realidad que llega para ser presente, pasado, historia, olvido. Quizá ni siquiera esto que digo se cumpla, pues ¿quién me asegura que no llegue algún presente que acierte con su mañana, como quien acierta la lotería? El futuro se pinta de negro porque muere al llegar o, en su versión virginal, se viste de blanco porque diseña la irrealidad pura de una fantasía que no se materializa. Pero lo importante de la idea del futuro es su invitación a soñar y a ponernos en marcha, a caminar en pos de materializar lo soñado. De no ser así, adiós sueños y posibilidad de evolución; y también adiós pesadillas. Sin la c...

Un personaxe con dúbidas

Un personaxe con dúbidas Por Antonio Pardines Quen vén sendo Suso de Toro? Daría un bo personaxe de ficción? É máis que posible, porque toda persoa carga a súa historia ao lombo e soamente cómpre un escritor con inquedanzas e capacidade de reconstruír, disposto a camiñar entre fantasmas, incluso no baleiro que terá que encher con ficción que ben podería achegarse a realidade. Necesítase alguén que asumiese todo iso para si e dese literatura ao conto, a un relato que, ás veces, non levará a ningures e outras nos achegue a algunha parte. Pero non vou facer del un heroe de papel nin un autor de ficción a quen busco coñecer para desvelar unha verdade máis ampla. Quédome co escritor na sombra, a que non coñezo, pero a quen imaxino traballando arreo e cheo de conflito artístico, emocional e humano. Nada coñezo dese home real. Só sei e só me corresponde dar a miña interpretación a súa obra literaria. Que eu saiba cruceime con el unha soa vez, cantidade insignificante se se pensa que vivimos n...

Un mundo hecho añicos

Un mundo hecho añicos Por Antonio Pardines Europa ya estaba kaputt antes de septiembre de 1939. Llevaba toda una década de caída y de resquebrajarse: revoluciones que no estallaron en armas y otras que sí lo hicieron. Una guerra civil como la española, que fue internacional y el preludio de la Mundial, la subida al poder de los nazis en Alemania, las concesiones que les hicieron las democracias, la bajada de pantalones británica-francesa en Múnich de 1938, la impensable alianza firmada por el von añadido de Ribbentrop y Molotov, el del cóctel que no era suyo, la guerra ruso-finlandesa del 39, la anexión italiana de Etiopía... y cientos de hechos más que engrosaron la lista hasta reventar a Europa, pues todo apuntaba que algo se había hecho pedazos. Y eso es Kaputt , un libro y una mirada que pone en primer plano ese acabose llevado al límite. Ese sin retorno del que fue testigo Malaparte, quien recuerda lo vivido y lo sentido. El escritor, periodista y fascista renegado, hace memoria ...

Levantarse en el basural

Levantarse en el basural Por Antonio Pardines Hay libros que cambian la vida de su autor y no me refiero a que de la noche a la mañana lo hagan popular o le supongan un cambio económico radical. El cambio es existencial, uno que le llevará allí donde nunca habría imaginado adentrarse. Incluso uno del que no habría sospechado su existencia. El escritor levanta la vista y observa a su alrededor. No busca la inspiración para una fantasía ni para una ficción que se acerque a la realidad observada. Poco a poco, se da cuenta de que se convierte en personaje de esa realidad que tal vez no entendía, porque era inconsciente de estar formando parte de la misma. Quedaba fuera de su perspectiva. Pero algo que no encaja derrumba el muro que le protegía. Ahora, al mirar el horizonte de nubarrones, descubre la realidad de otro modo. Ya la vive en su carne. Entonces, sentirá cada paso y ya no podrá volver atrás. Será otro distinto a quien pudo ser de haberse quedado en casa o en el barrio, tomando una...

Madrid era una fiesta (salvo en palacio y en Gobernación)

Madrid era una fiesta (salvo en palacio y en Gobernación) Por Antonio Pardines Una mente fría quizás no entendiese que ese párrafo inicial es fundamental para establecer las dos cuestiones que me interesan señalar: que a la historia no le interesa lo vivo y que lo vivo vive sus propias y pequeñas historias (lo que alguien una noche de niebla y alucinaciones dio en llamar intrahistoria). Pocas tienen que ver con los intereses que se gestan en las sombras y que, años después, se contarán en un titular y dos o tres líneas en los libros de texto.  Lo que quiero decir es que c ada época tiene sus momentos especiales, entendiendo estos como aquellos que pasan a los libros de historia, pues existen otros que solo lo son para el individuo que los vive. Por ejemplo, un plato que saboreará años y años en la memoria, un infrecuente coito bien echado, un viaje que depare lo inesperado o su primer desahucio, pues los siguientes ya serán costumbre y nadie recuerda su rutina. Sin embargo, a su mu...