de la colección Bisonte Gráfico de Editorial Bruguera, un total de
34 páginas en blanco y negro que fueron publicadas en 1955.
Esta serie fue dibujada por Antonio Parras
Escaneos del CRG
Compilación de Abel Sintra
de la colección Bisonte Gráfico de Editorial Bruguera, un total de
34 páginas en blanco y negro que fueron publicadas en 1955.
Esta serie fue dibujada por Antonio Parras
Escaneos del CRG
Compilación de Abel Sintra
Cuadernos grapados con 64 páginas en blanco y negro más cubiertas en color. Tebeos monográficos de temática romántica que ofrecían historietas publicadas en el extranjero, muchas realizadas por españoles a través de la agencia Creaciones Editoriales.
A mediados de los años setenta se reeditaron muchos de los primeros números a un precio de 15 pesetas.
(Tebeosfera)
Celia s/n. El arrepentido
(1966. Ed. Bruguera)
Esta colección de la extinta Editorial Bruguera editada a partir del 1970 y que prolongó su salida al kiosko hasta 1975. La salida de tebeos fue quincenal hasta en número 120, cuando pasó a ser semanal. Después, desde mediados de 1975, la cadencia pasó a ser bastante irregular.
Son 269 cuadernos grapados con 32 páginas más cubiertas en color. Tebeos consistentes en adaptaciones literarias de obras clásicas, algunas heredadas de la COLECCIÓN HÉROES, con el formato de cuaderno vertical con grapa.
Hay muchos aficionados que denominan a esta colección, sobre todo por sus primeras ediciones, JOYAS LITERARIAS SERIE VERDE, debido al color de fondo del logotipo, distinguiéndola así de la reedición que llevó el fondo del logotipo igualmente verde pero con el resto de la cubierta en rojo, que algunos consideran SEGUNDA ETAPA, y la otra colección que contenía historietas con orientación al público femenino con el fondo azul, JOYAS LITERARIAS JUVENILES SERIE AZUL.
"Recuerdo cuando estaba en la EGB que rondaba el kiosko cercano de mi colegio cada semana, buscando el último número, me fijaba mucho en las portadas y con los ahorros de mi paga a duras penas seguía la colección, que en ella descubrí las grandes aventuras de Emilio Salgari, Julio Verne, Walter Scott o Mark Twain entre otros muchos.
Tebeosfera informa de 269 números, aunque añado el número 270 El fin de Sherlock Holmes - Aventuras III (Julio Vivas), se anunció pero no se publicó indicar que esta historia apareció en Mortadelo Especial 196.
En 1985 Bruguera publicó una breve colección (solo 4 números) llamada también Joyas Literarias Juveniles, se trata de la reedición de 2 números y otros 2 que eran novedad, Frankenstein y Gaspar Ruiz son las novedades respecto de la colección de 1970."
Águila Negra (Integral)
Recopilación en formato vertical realizado por
AA/EAGZA
Águila Negra, El Justiciero
Editorial Bruguera, S.A., Barcelona, 1948
Dimensiones: 17 x 24 cm. PVP: 1/1,25 pts.
Numeración: 1 a 8
Dibujante: Ripoll G.; Guionista: Rafael González
Cuadernos grapados con 12 páginas, incluídas cubiertas. Portada en color. Contraportada a dos tintas. Páginas interiores, 2ª y 3ª de cubiertas en blanco y negro. El PVP inicial fue de 1 pta. (números 1 y 2) ascendiendo posteriormente a 1,25 ptas. (números 3 a 8).
Cada ejemplar contenía 10 páginas de historieta, en régimen de continuará, que se desarrollaban entre la 2ª de cubiertas, las 8 páginas interiores y la 3ª de cubiertas. La contraportada contenía publicidad de otras colecciones de la editorial.
Títulos:
El Caserón Siniestro
La Fábrica De Terremotos
El Soplo De La Muerte
La Máscara De Gengis Khan
¡¡Perdidos!!
El Abrazo Mortal
La Reina De Los Muertos
Las Serpientes De Fuego
Rafael González Martínez (Burgos, 1919 – Barcelona,1995)
Guionista / Coordinador Editorial / Director Artístico / Director De Publicación / Dibujante
Guionista de historietas, creador de series clásicas como Inspector Dan, Dr. Niebla o El reporter Tribulete y técnico editorial en Bruguera, donde destacó como figura preeminente en la coordinación editorial de muchos títulos básicos de la alineación de publicaciones de este sello.
Nacido en Burgos, en la antigua Castilla la Vieja, pronto se trasladó a Barcelona con su familia donde hizo de la escritura y del periodismo su carrera profesional. Trabajó como periodista en diarios como La Noche o La Vanguardia durante los años treinta, adoptando una postura claramente afincada en la izquierda ideológica, pues militaba en el partido socialista. Tras el estallido de la guerra civil tuvo que exiliarse en Francia y, a su vuelta, fue represaliado y se vio obligado a abandonar el periodismo y a pervivir como carbonero mientras seguía escribiendo literatura de quiosco. En el ámbito literario escribió una treintena de libros durante los primeros años cuarenta, de vaqueros o de suspense (aunque el título de la colección donde publicó la mayoría era Superhéroes); algunos los escribió bajo seudónimo, y entre ellos hallamos el nacimiento del Dr. Niebla (dos novelas, circa 1946).
González vio una oportunidad profesional en escribir historietas a mediados de los cuarenta. De hecho, fue contratado específicamente por Francisco Bruguera para ocuparse de recobrar la cabecera Pulgarcito, para lo cual reunió a un equipo de autores jóvenes y de calidad y logró hacer de la revista un producto realmente original y muy atractivo (pese a que en sus primeros números hizo un vertido de frustraciones y miedos). En sus páginas, y en las de otras revistas de Bruguera, fue creador o coguionista en algunas de las series más importantes de la historieta de finales de los años cuarenta, pues en 1947 de su pluma salieron los guiones de series como Silver Roy, El reporter Tribulete, que en todas partes se mete, Las tremebundas fazañas de Don Furcio Buscabollos, El inspector Dan. En 1948, los de El inspector Bruce Logan, Don Berrinche, Sangre en Bizancio (memorable obra histórica dibujada por Ángel Pardo), Canuto, Doctor Niebla (trasvase a la historieta de su propia criatura literaria) y Águila Negra (un superhéroe a la española que dibujó Ripoll G.).
Según iba cosechando la confianza de Bruguera, González fue acumulando responsabilidades en la redacción, hasta el punto de que todos los nuevos proyectos, personajes o series, eran revisados y aceptados por él. Además, se ocupaba, a modo de editor de cierre, de revisar todos los textos que se publicaban en Pulgarcito, El Campeón o la primera época de El DDT contra las penas, de modo que el lenguaje repleto de palabras arcaicas que caracterizó las historietas de Bruguera es en gran parte obra suya. Esta obcecación por controlar la edición de principio a fin le acarreó fama de hombre distante, cascarrabias y hasta tiránico (según recordaba su sobrino González Ledesma en La novela popular en España (libro 2, 2001), aunque también fue un profesional de la edición que supo mantener un equipo prolífico y eficaz*, e introdujo en la historia de los tebeos firmas como González Ledesma o Víctor Mora, que harían las delicias de los lectores de tebeos durante décadas.
Rafael González trabajó en la redacción de Bruguera desde aproximadamente 1946 y hasta 1978, desempeñando no sólo labores de guionista y corrector, también las de coordinador, director artístico, editor y director de la agencia Creaciones Editoriales. Fue, según Jordi Bayona: inteligente, creativo y culto pero introvertido y tímido; educado y distante, pero exigente e incansable a la hora de trabajar. Los profesionales que se han manifestado sobre González han declarado sentir más o menos afecto por él, pero todos coinciden en algo, en la frase que acuñó Francisco Ibáñez: "Bruguera era él".
[*] Se alude a la eficacia en relación a la obvia calidad editorial de los productos editados bajo la supervisión de González, que mantuvieron una periodicidad controlada y cosecharon un éxito comercial creciente bajo su gestión. No se dispone de los datos suficientes para aclarar si estos beneficios para la empresa fueron logros de González o de otros gestores de Bruguera, así como no está demostrado que fuera Gonzalez y no Francisco Bruguera u otros directores de la editorial quien "explotó" -en palabras de algunos familiares, autores y críticos- a los técnicos, guionistas y dibujantes que trabajaron en aquellas publicaciones.