AVISO A LOS LECTORES

¡¡ AVISO A LOS LECTORES!! ¡¡ SÓLO SE ACTUALIZARÁN LOS ARCHIVOS DE PRODUCCIÓN PROPIA, POR FAVOR, COMPRUEBEN QUE SUS PETICIONES NO SE ENCUENTRAN EN EL CRG. NO TIENE SENTIDO SOLICITAR RESUBIDAS QUE NO SE PODRÁN REALIZAR, POR LO QUE ESOS COMENTARIOS SERÁN BORRADOS. GRACIAS POR LA COMPRENSIÓN. NOTA: El CRG es un foro de cómics con descargas a través de emule, un P2P, tienes la información en Google donde hay tutoriales, paso a paso, para instalar y configurar el programa, también se puede pedir ayuda a familiares, amigos, vecinos... (Hay que usar Firefox, Chrome lo bloquea).
Mostrando entradas con la etiqueta J. March. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta J. March. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de junio de 2021

Calixto y Damián en DIN DAN - J. March - EAGZA

 

 CALIXTO Y DAMIÁN

Joan March, como escribe en su propia web Ariworks
(www.joanmarch.es): no estudió dibujo ni pintura, nunca se mudó a
Nueva York y ni es rico ni famoso. A pesar de ello, March efectuó
una interesante aportación creativa en el mundo de la historieta
infantil y juvenil a lo largo de dos décadas que es digna de
recordarse.

March nació en Granollers (localidad cercana a Barcelona) el 11
de octubre de 1952. Tras publicar unos primeros dibujos
precozmente en un semanario local, la Revista del Vallés, pasó
poco después a colaborar como entintandor de los trabajos de
Josep Escobar. A partir de 1969-70 colaboró en revistas como
Gaceta junior y Strong, para pasar a entrar en nómina de Editorial
Bruguera en 1971. Pese a su juventud, guionizó y dibujó series
como Ruperto, Calixto y Damián en Din Dan, y Ataúlfo y Gedeón y
La Familia Potosí en Pulgarcito.

Tras una temporada dedicado a la pintura artística, regresó a la
Editorial Bruguera a finales de la década de los setenta. La
influencia de los grandes autores de la editorial y de dos
magníficos creadores de gags como A. Franquin o Goscinny
promovieron en March un mayor interés por el guión. En esa época
creó sus series más conocidas como El Mini Rey y Tranqui y Tronco.
Su trazo enérgico, esquemático, la composición dinámica de las
viñetas y su humor disparatado ha sido bien recordado por los
aficionados al cómic humorístico.


Joan March siguó trabajando para Bruguera hasta el cierre de la
editorial, para seguir haciéndolo con Ediciones B, la empresa que
compró el fondo editorial de Bruguera. A medianos de los años
noventa, dejó de trabajar para esa editorial debido a la nula
creatividad como creador de historietas que le permitía Ediciones
B. Poco después, abandonó el campo de la creación de cómic
para dedicarse exclusivamente a la pintura.

Tebeosfera




Compilación de EAGZA

Publicado por Granada XV

miércoles, 16 de junio de 2021

Cine locuras, Harry Kawallo, Gaspar y Topolino en Din Dan - A. Figueras - EAGZA

 

Alfonso Figueras
Vilanova i la Geltrú (Barcelona), 1922 - Barcelona, 2009.
Humorista gráfico español.


Alfons Figueras i Fontanals, fue un historietista adscrito a la segunda generación 
o generación del 57 de la Escuela Bruguera.

Entre 1946 y 1947 publicó varias series de historieta de dibujo realista, como Mysto 
(revista Chicos, 1946), Mr. Radar (revista El Coyote, 1947) y El Hombre Eléctrico 
(también en El Coyote, ese mismo año). 
Tras estas publicaciones, abandonó definitivamente el estilo realista para centrarse
 en la historieta humorística.

Gran amante de la cultura popular en general, especialmente de los cómics, los pulps y el cine,
 utilizó en sus historietas recursos de los maestros del cine cómico mudo, como el slapstick. Otra de sus grand influencias fueron las películas de aventuras, fantasía y terror producidas en la década de los años treinta del siglo pasado, a las cuales les dedicó sus particulares homenajes en diversas historietas. Series como Mefisto, el fantasma tonto (1946), Capitán Kidd (1949), Gummo (1949), Hércules Puput (1951), Loony (1951) o ¡Qué guerra! (1956), que publicó en revistas como Gran Chicos, Nicolás o Paseo Infantil fueron el fruto de todas estas influencias.

Entre 1948 y 1956 Figueras realizó medio centenar de series diferentes para semanarios humorísticos,
entre las que destacan: Napulión (revista KKO, 1948); Pistolini Lupo (revista Historietas, 1949); Gummo (revista Chicos, 1949); Tonty (revista Búfalo, 1950); Rubin Ruud (revista Cubilete, 1950); Loony (revistas Nicolás, 1951, y Paseo Infantil, 1956); Simplicio (revista Aventurero, 1952); ¡Qué guerra! (revista Nicolás, 1952); Pipo y Teka (revista Yumbo, 1956)

En 1956 se trasladó a Venezuela, país en el que residió durante doce años, 
colaborando en unos estudios
de dibujos animados...

(Continúa en el interior del compilatorio)
 





Compilación de EAGZA

Publicado por Granada XV

sábado, 13 de julio de 2019

Ruperto en DIN DAN - J. March - EAGZA




Joan March, como escribe en su propia web Artworks (www.joanmarch.es): 
no estudió dibujo ni pintura, nunca se mudó a Nueva York y ni es rico ni famoso.
A pesar de ello, March efectuó una interesante aportación creativa en el mundo de la historieta infantil y juvenil a lo largo de dos décadas que es digna de recordarse.

 
March nació en Granollers (localidad cercana a Barcelona) el 11 de octubre de 1952. Tras publicar unos primeros dibujos precozmente en un semanario local, la Revista del Vallés, pasó poco después a colaborar como entintandor de los trabajos de Josep Escobar. 

A partir de 1969-70 colaboró en revistas como Gaceta junior y Strong, para pasar a entrar en nómina de Editorial Bruguera en 1971. Pese a su juventud, guionizó y dibujó series como Ruperto, Calixto y Damián en Din Dan, y Ataúlfo y Gedeón y La Familia Potosí en Pulgarcito

Tras una temporada dedicado a la pintura artística, regresó a la Editorial Bruguera a finales de la década de los setenta. La influencia de los grandes autores de la editorial y de dos magníficos creadores de gags como A. Franquin o Goscinny promovieron en March un mayor interés por el guión. En esa época creó sus series más conocidas como El Mini Rey y Tranqui y Tronco. Su trazo enérgico, esquemático, la composición dinámica de las viñetas y su humor disparatado ha sido bien recordado por los aficionados al cómic humorístico.

Joan March siguó trabajando para Bruguera hasta el cierre de la editorial, para seguir haciéndolo con Ediciones B, la empresa que compró el fondo editorial de Bruguera. A medianos de los años noventa, dejó de trabajar para esa editorial debido a la nula creatividad como creador de historietas que le permitía Ediciones B. Poco después, abandonó el campo de la creación de cómic para dedicarse exclusivamente a la pintura.