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lunes, 7 de enero de 2019

The Beatles - Abbey Road (1969)



En 1969 vio la luz Abbey Road, antes que Let it Be, pero en realidad esta fue la última grabación de los Fab Four. Recordemos que en ese momento la banda ya está bastante separada, pero será su último esfuerzo conjunto con un resultado sublime. Los conceptos que manejaban John, Paul y George eran muy distintos, si bien Lennon quería volver a las raíces más básicas del rock and roll y el blues, McCartney tenía en mente un disco más complejo, en la onda de Sgt. Peppers, mientras que Harrison, que no olvidemos ya había hecho dos discos experimentales en solitario (Wonderwall music y Electronic Sound), deseaba ir en solitario y dejar de estar a la sombra de los dos genios, que solo le dejaban meter dos temas por disco, eso sí, se reservó los mejores para este álbum. Musicalmente se trata de un trabajo sobresaliente, con una primera cara con canciones de todos y una segunda que es como una suite de temas cortos y enlazados donde Paul McCartney llevaba el peso compositivo.
Por si fuera poco, la portada del disco se convirtió en una de las más famosas de la historia de la música, en la que salen los cuatro componentes cruzando el paso peatonal que hay en el cruce de Grove End Road con Abbey Road, frente a los estudios donde se grabaron casi todos sus temas desde 1962.
Todo esto fue posible porque Paul McCartney llamó a George Martin, con el propósito de hacer un disco como antes, a lo que aceptó poniendo como condición que se haría como antes se solía hacer y preguntaba si John estaba conforme, a lo que Paul contestó afirmativamente. El ingeniero de sonido Geoff Emerick, que abandonó las sesiones del White Album a la mitad, también decidió formar parte del proyecto, contando con uno de sus ayudantes, un tan Alan Parsons... Otra novedad dentro de la evolución de la banda, fue la utilización del sintetizador moog, poco usado hasta entonces por los grupos de esa época.


Come together abría el álbum, dominada por una base de blues y que John compuso para la campaña del político Timothy Leary, aspirante a Gobernador del estado de California. El tema sería acusado de plagio por Maurice Levy, propietario de Big Seven Music, que acusaba a Lennon del empleo de varias frases aparecidas en el tema de Chuck Berry "You can catch me", canción que luego en 1975, y en beneficio económico de Berry y Levy formó parte de Rock and Roll del Beatle en solitario. Sea como fuere es un tema mítico, con un ritmo que ha sido imitado miles de veces. Something era una de las dos composiciones de George, dedicada a su esposa en aquel momento Pattie Boyd, una de las mejores canciones de amor de todos los tiempos, aunque como todo el mundo sabe, ella acabaría en brazos de su gran amigo Eric Clapton, curiosamente en el jardín de Clapton fue donde George compuso Here comes the sun, la otra maravilla de Harrison en el disco, donde canta de vicio y su melodía es simplemente gloria para los oídos. Maxwell's silver hammer es el primer tema de Macca en el disco que hablaba de un psicópata que gustaba de asesinar a martillazos a sus víctimas, con ese tono clásico tirando a music hall y música de los años veinte, y seguida iba Oh! Darling, una balada maravillosa, a la que dedicó muchas horas de práctica con el objeto de mejorar su interpretación vocal (la pieza favorita de mi admirada Marybeatle y que también hace ella maravillosamente) y que enojó a John al que Paul no dejó entrar como voz solista. Octopus's garden es el tema de Ringo y francamente podría ser considerada su mejor canción dentro del grupo, y según contó cuando se fue de la banda en las sesiones del álbum blanco, se fue a la Isla de Cerdeña y la compuso allí gracias a las historias de pulpos que le contó un capitán de barco. I want you (She's so heavy) era una combinación de dos temas a medio terminar de Lennon, y que le quedó bordado, también en onda blues y con importante carga de guitarra, siendo rematada en seco en el desarrollo instrumental.
Because es una maravilla vocal donde el moog hace la melodía y las tres voces de John, Paul y George hacen armonías deliciosas, con una influencia de la música clásica evidente, esta composición de John es sublime. Y empieza el medley (temas cortos unidos por Paul con la ayuda de las orquestaciones de George Martin) con You never give me your money, tema de McCartney basada en los problemas económicos de la banda con Apple y donde el piano manda y una melodía donde cambia el registro de su voz y hay unos cambios de ritmo bestiales (el tema se fragmenta a su vez en cuatro partes), a la que seguían tres piezas de John, Sun King donde volvían las armonías vocales de los tres en un tema muy zen, Mean Mr. Mustard escrita durante el viaje de la banda a la India y Polythene Pam donde las guitarras acústicas tiene un gran ritmo. She came in through the bathrrom window era otra vez de McCartney, y hablaba del suceso de una fan que entró literalmente por la ventana del baño de su casa, musicado de manera soberbia. Y venía a continuación la triada final de Golden Slumbers, basada en un poema del siglo XVII escrito por el dramaturgo Thomas Dekker, y donde el piano y la voz de Paul son magistrales, Carry that weight y ese estribillo cantado a coro, y el remate con The End con ese solo de Ringo Starr soberbio y único en la historia del grupo, además de tres solos de guitarra de Paul, George y John en ese orden, y en cuya letra está la esencia del mensaje de los Beatles "and in the end, the love you take is equal to the love you make".
Her Majesty iba ubicada originalmente dentro del medley, entre Mean Mr. Mustard y Polythene Pam (puede oírse de hecho el último acorde de Mean Mr. Mustard antes del breve tema) pero a Paul no le gustó como quedaba el medley con esta canción incluida, así que solicitó que fuera editada, y el ingeniero de grabación que no desperdiciaba nada grabado por ellos, la colocó al final del todo, después de 20 segundos de silencio, quizás un final tonto después de todas las joyas escuchadas.


En definitiva un disco soberbio se mire por donde se mire, y que cerró de una manera muy brillante la carrera de el grupo más importante de la historia.

Os dejo con el tema Come together y su vídeo.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Love - Four sail (1969)


 
Después de Forever changes, obra cumbre e intocable del grupo Love en 1967, las drogas hicieron sucumbir a toda la banda, (que acabaron aquella joya a duras penas) menos al líder Arthur Lee, pero a pesar de ello, Lee decidió reformar la banda y seguir llevando el nombre de Love, es por esto, que hay gente que considera a este álbum el primer disco solista de Arthur y no un disco de Love, en lo que se puede o no estar conforme, pero bien, por muchas consideraciones yo si lo englobo junto con los tres primeros discos. De hecho esta etapa post-forever changes está injustamente apartada y me parece un error, ya que este por ejemplo me parece que es mejor que Da Capo, y se pega de manera fuerte con el primero homónimo.
Aquí se deja de lado todo lo acústico de sus trabajos anteriores, para adentrarse en un rock muy eléctrico inspirado principalmente en la música de la Jimi Hendrix Experience. No en vano, hablamos de un año muy prolífico por muchas bandas, The Beatles con su joya final Abbey Road, The Rolling Stones y su Let it bleed memorable, The Doors y su gran The Soft Parade, The Who y su epopeya de Tommy, la Creedence Clearwater Revival con Bayou Country y Green River, mucha tela...
Así la formación que da forma al disco es Arthur Lee a la guitarra rítmica, voz, piano, conga y harmónica, Jay Donnellan a la guitarra solista, Fran Fayad al bajo, y la batería para George Suranovich, excepto en tres temas (2-4) que la toca Drachen Theaker. Con esta formación el sonido se hace más duro, más rockero, sin perder el lado pop y con menos vientos y orquestaciones.
Lo que más llama la atención  del disco, son las grandes melodías que Arthur Lee presenta (ninguna canción del disco es desechable) y los diversos estilos que componen el álbum, se pueden escuchar toques folkies y hasta jazzeros a lo largo del mismo, una amalgama riquísima.




 
August comienza el disco, una pieza descomunal desde su atropellado inicio con la guitarra solista y su punteo sideral, hasta que entra la voz de Lee y desarrolla una melodía brutal, para luego en la parte final fluir la psicodelia y donde Jay Donnellan se explaya con su punteo. Your friend and mine-Neil's song es un tema de folk psicodélico (en onda de los primeros Pink Floyd, pero sin teclados) y country, dedicada al manager de la banda, muerto de sobredosis.  I'm with you es una maravilla beat, tema fantástico, con cambios de ritmo preciosos (uno de los temas donde cambia el batería y se nota) y esa onda jazzísitca. Good times tiene un toque más rythym and blues, en la onda Hendrix que se nota en el gua gua de la guitarra y en la propia manera de cantar de Lee, un tema excepcional con paradas y vueltas. Singing cowboy es el único tema compuesto a pachas por Lee y Donnellan, donde vuelve el batería titular con sus redobles contínuos, que empieza en tono folk-rock para virar a rock furioso con gran trabajo vocal de Lee.
Dream comienza la segunda cara, un baladón de categoría sublime que incluye un precioso sólo de guitarra, pero cuya melodía es soberbia. Robert Montgomery contiene unas líneas de bajo magníficas, mientras la batería y la guitarra vuelan en un tema de psicodelia total. Nothing es otro pedazo de balada, con melodía y armonía preciosas nos traslada a cualquier playa de la California de donde procedían, para en su cambio asaltar el folk psicodélico. Talking in my sleep me parece un portento de canción, desde la voz del inicio de Lee, brutal, pero donde además la banda está gloriosa al más puro estilo Jimi Hendrix Experience, aunque sin olvidar que también hay algo de Cream. Always see your face cierra la maravilla de álbum, un tema sencillamente glorioso donde aparece una trompa fantástica y que en parte nos recuerda a algunos pasajes de Forever changes.
En la edición de que dispongo (gracias a Gonzalo Aróstegui Lasarte, al que dedico esta entrada) hay tres temas adicionales, tres tomas alternativas de los temas Robert Montgomery, Talking in my sleep y Singing cowboy, que aportan meros detalles menores.




 
Four Sail obviamente no supera a su predecesor, a la maravilla de Forever Changes, pero de todas formas es un gran álbum y es una demostración del talento que Arthur Lee poseía como vocalista y como compositor. Arthur Lee, sacaría después un par de discos más como Love, y algunos como solista, hasta dejar de producir música y concentrarse nada más que a realizar presentaciones en vivo.
 
Os dejo con el tema August interpretado en vivo en 1970.
 
 

domingo, 8 de febrero de 2015

The Doors - The Soft Parade (1969)



En el año 1969, The Doors editan su cuarto disco de estudio, The Soft Parade, que siempre, y no sé porqué, ha sido considerado una obra menor del grupo de Los Ángeles. Es curioso que siendo un año importantísimo dentro de la música, donde se editaron discos increíbles, y en el cual tuvo lugar nada más y nada menos que el Festival de Woodstock, ellos no estuvieran presentes y se hable poco de esta enorme banda con respecto a ese año. Bien es cierto, que Jim Morrison, cantante y líder carismático, no atravesaba por su mejor momento, inmerso en una espiral de alcohol, además de estar inmerso en su carrera literaria, con la firme intención de publicar varios libros de poesía. Además, el incidente ocurrido en Miami supuso una especie de escisión, de cisma interno en el núcleo de la banda, donde ya se empezaba a notar un cierto distanciamiento. John Densmore lo manifestó abiertamente, abandonando al grupo momentáneamente tras los sucesos de New Haven, donde Morrison fue detenido por escándalo público y desacato a la autoridad.
Pero centrándonos en el disco en cuestión, es dónde más experimentación y complejidad hubo, y a primeras puede parecer el disco más difícil al oído, pero para mi tiene momentos memorables. Es el álbum dónde Robby Krieger adopta mucho protagonismo en las composiciones, y en el que se dosifica el papel de Ray Manzarek. Que a todos y todas os quede claro, los Doors no tienen disco malo con esta formación, puede haber unos mejores que otros, como en todos los órdenes de la vida, pero nadie en su sano juicio puede calificar este trabajo de bajo o malo, cuando cuenta con para mi uno de los mejores singles de la historia del rock, Touch me. Como cosas diferentes con respecto a los tres primeros trabajos, los vientos adornan el álbum de manera pluscuamperfecta, y son muy protagonistas en muchas fases del mismo.
Pero es en este disco, donde está el lado más pop de la banda, y en ese sentido es mucho mejor que el realizado por bandas de su época, y como no, le da sopas con onda a muchas bandas actuales.



Comienza el disco con dos pepinazos compuestos por Robby Krieger, primero Tell all the people, con esos vientos cual fanfarria gloriosa que permiten la entrada de Jimbo, delicia compositiva, un tema alegre, de unión y congregación del personal (para mi la música de los Doors tienen muchos momentos festivos) y donde Ray está más apocado y relegado con un simple piano, para que se luzca Robby con su sólo, siendo la letra más simple y minimalista. Touch me es una obra maestra en si misma, partiendo de que es un tema sencillo, pero ahí radica su grandeza, con los teclados de Manzarek muy protagonistas, que en un crescendo brutal llegan a la melodía junto a los vientos que acompañan a la perfección, una maravilla que a mi particularmente me sigue pareciendo perfecta, además de que John Densmore está brutal a las baquetas. Shaman's blues es un tema compuesto por Jim en onda psicodélica, y recuperamos al Morrison más perentorio de los dos primeros discos, con Krieger excelso a la guitarra, un tema sin duda hipnótico con Ray que hace un sólo de teclado con efectos de clavicordio, que añade riqueza, además de ese falso final, para regresar a la melodía, una pequeña joya no reconocida. Do it compuesta a pachas por Jimbo y Robby es posiblemente el tema menos currado del disco, un tema sin alma y carente de chispa. Easy ride es uno de los temas dónde el grupo sabía mezclar perfectamente la unión de country y rock and roll, con un ritmo de instrumentación vertiginoso y frenético y dónde Jimbo se sale. Wild child es otra composición de Morrison, pero donde Krieger está excelso con un riff absolutamente brutal, y donde aquí está la esencia de la banda, son oscuros, vibrantes y se basan en la sencillez a la par que son tremendos en su capacidad de sobrecoger al personal, creando tensión y cambiando el tono del tema con sólos de Ray y Robby de lujo. Runnin' blue aporta poco, otro tema de Krieger en onda country, rimbombante y alegre. Wishful sinful es la balada del álbum, con arreglos de cuerda y vientos que arropan bien la voz de Jimbo.
Y llega The Soft Parade, el tema largo y cierre largo y épico del álbum, recuperando esa manera de cerrar los discos como en los dos primeros trabajos. El tema comienza con una soflama de Jim ataviado de forma simbólica como el Rey Lagarto y se dispone a exorcizar sus demonios internos, interpelándose de forma reteirada al mismo tiempo que logra mantener un ambiente de suspense con esa especie de suite que parece construir con ayuda de la banda. En la letra se refiere al tema de sus problemas judiciales y a su incomprensión, mientras musicalmente la melodía es maravillosa, hay un caos generado a posta que los punteos de guitarra de Krieger, la batería ágil de Densmore y el teclado minucioso y milimétrico de Manzarek contribuyen a darle forma. Muchos son los cambios de ritmo de la pieza, acertadísimos todos ellos, para acabar la canción en territorio de dominio total de la banda.


En definitiva y resumiendo y sin ser el mejor disco de la banda, para nada me parece despreciable, aunque eso si, quizás sea el que tiene a la vez los mejores momentos del grupo y algún tema de menor importancia metidos a la vez.
En la edición del 40 aniversario dónde hay temas que no se incluyeron en el disco, hay joyas realmente destacables como Who scared you.

Os dejo con el vídeo del tema The Soft Parade.


sábado, 9 de agosto de 2014

1969, un año de lo más interesante tanto musical como históricamente.

El hombre llega a la luna


Hoy se cumplen 45 años justos de los asesinatos de Cielo Drive en Los Ángeles, dónde Charles Manson instigó a los miembros de su secta "La Familia" para asesinar a Sharon Tate (mujer de Roman Polanski) y sus amigos (en mi blog de cine he colgado un jugoso documental acerca del tema, para los interesados). Un detalle importante es que Manson acompañó al productor musical Terry Melcher a su casa, tras ofrecerle una muestra de la música que componía, ya que Danny Wilson de los Beach Boys los había puesto en contacto. Melcher se mudó y Polanski y Tate se mudaron a esa casa. Si Melcher no hubiera pasado en canoa de Manson, o este no le hubiese acompañado a casa, Tate seguiría viva, en cualquier caso a Manson no le importaba quien vivía allí, sino que esa casa representaba el rechazo del mundo hacia él.


Charles Manson en Life

Por otro lado, es un año en el que pasaron cosas muy importantes, también en agosto del 15 al 17 los conciertos de Woodstock con casi todos los mejores artistas del momento excepto The Doors. 3 días de paz y amor, dónde hubo muertes y hasta nacimientos y que se celebró en la granja de Bethel en Nueva York. Las cifras oscilan entre 400.000 y 500.000 espectadores y pasaron por allí desde Jimi Hendrix (que tocó por la mañana y muy cansado) hasta los Who, de la Creedence a Jefferson Airplane, de Joan Baez a un desconocido grupo que venía de la costa oeste y respondía al nombre de Santana (menudo conciertazo el suyo), de Joe Cocker a The Band, de Ten Years After a Crosby, Stills, Nash & Young, etc...



  Jimi Hendrix en Woodstock

También el 20 de julio de 1969 la misión del Apollo 11 se posaba en la Luna y Neil Armstrong pisaba la luna, es decir, el primer ser humano que lo hacía. Algo que cambió las historia para siempre ya que fue retransmitido por televisión, aunque constantemente han quedado las dudas de las inquietantes conversaciones de radio entre los astronautas y de ellos con Houston.
Este hito histórico se retransmitió a todo el planeta desde las instalaciones del Observatorio Parkes (Australia). Inicialmente el paseo lunar, iba a ser retransmitido a partir de la señal que llegase a la estación de seguimiento de Goldstone (California, Estados Unidos), perteneciente a la Red del Espacio Profundo, pero ante la mala recepción de la señal se optó por utilizar la señal de la estación Honeysuckle Creek, cercana a Camberra (Australia). Sirvan estos datos como documentación.


Hippies en New York



También es el año de la explosión hippie, como no, y por supuesto musicalmente es un año descomunal, porque se juntan para mi, muchos de los mejores discos de la historia.
En este sentido me adelanto por una vez y sin que sirva de precedente al amigo Johnny J.J. Dibud y hago mi lista de mejores discos de 1969.


1.The Beatles-Abbey Road
2.Led Zeppelin-II
3.Creedence Clearwater Revival-Green river
4.The Kinks-Arthur (Or the decline and fall of british empire)
5.The Rolling Stones-Let it bleed
6.The Stooges-The Stooges
7.Neil Young & Crazy Horse-Everybody knows this is nowhere
8.Led Zeppelin-I
9.Santana-Santana
10.The Who-Tommy
11.The Velvet Underground-The Velvet Underground
12.The Doors-The soft parade
13.The Band-The Band
14.Bob Dylan-Nashville Skyline
15.Miles Davis-In a silent way
16.Creedence Clearwater Revival-Willy and the Poor Boys
17.Love-Four sail
18.David Bowie-Space Oddity
19.Blind Faith-Blind Faith
20.Creedence Clearwater Revival-Bayou Country


Os dejo con el mítico tema Because del Abbey Road de los Beatles, palabras mayores.

martes, 22 de julio de 2014

Creedence Clearwater Revival - Green River (1969)

 
 
Qué  felicidad, después de haber visto y disfrutado de John Fogerty en Hoyos del Espino, Ávila, el 5 de julio, aquello es ya inolvidable por múltiples motivos. Ahora toca hablar de un disco clave en la historia del rock and roll, el Green River que estos cuatro chicos americanos comandados por Mr.Fogerty grabaron en 1969. Es el tercer disco del grupo en 2 años, de hecho 1969 lo empiezan editando Bayou Country, otro compendio de rock and roll sureño de caerse de espaldas. La música tradicional de raíz americana, el blues, el folk y el country todos mezclados es la coctelera perfecta en la que esta banda se movía como pez en el agua, y cuyo resultado era un rock and roll de altos vuelos.
Se trata de un disco sin altibajos y de un nivel excepcional de principio a fin, factoría Creedence 100% para servir a sus oídos.
La habilidad compositiva de John Fogerty, su acritud en la forma de cantar y su poco valorada ejecución guitarrera alcanzan aquí uno de los puntos más álgidos de la carrera de la banda, que ni que decir tiene que estaban en estado de gracia.
 
 



El disco empieza con el tema que da título al disco, Green River, riff de guitarra glorioso, y la entrada de la batería, como si el ejército entrara a la batalla, pero amigos y amigas, la voz de John en este corte es de los que hielan la sangre, además de unos punteos de guitarra que son puro rock sureño y pantanoso. Sigue el álbum con Commotion, un rock agresivo, ácido, con unos brutales cambios de ritmo, aderezados por una banda que era un cañón de sonido, el que no se mueva con este tema no tiene sangre. Tombstone shadow es un tema misterioso, a medio tiempo, pero comandado por la voz del maestro John que hace que se te quede incrustada a velocidad de vértigo en le cabezota, rollo bluesero total del temazo. Wrote a song for everyone cerraba la primera cara del vinilo y es una balada preciosa, en tono medio, que dio título el año pasado al disco de duetos del que fuese líder del grupo, deliciosa pieza country inolvidable.
Bad moon rising, que comenzaba la segunda cara, es una de esas canciones que te alegran un mal día, uno de esos temas alegres que contagian, melodía, ritmo, y vozarrón... de esos temas que te aprendes sin querer con además un precioso punteo solista. Lodi es un tema dedicado a la ciudad californiana que John decía no haber visitado nunca, precioso tema a medio tiempo, de melodía cadenciosa y perfectamente ejecutada. Cross-Tie Walker con ese inicio tan country que engancha, y ese aire a tema de tren americano que llega a la estación que la verdad es que lo bordan, además de esas "caídas rítmicas" míticas. Sinister purpose es un blues puro y duro, muy ácido, donde la sección rítmica destaca y hace que el tema suene muy compacto, con las guitarras en estado de levitación. The night time is the right time cierra la joya, ese tema que interpretaba Ray Charles, y donde se demuestra que estos californianos bebían también del soul y el gospel de raíz negra... con quien os quedais ¿con Ray o con John? Difícil ehhh.....




 
 
En resumen, canciones que forman parte de mi alma rockera, de mi médula espinal musical y sin las que la vida simplemente no sería igual, porque sin ellas seríamos más pobres de lo que ya somos. Nunca se olviden de que esto eran canciones en mayúsculas, grabadas con calidad, sentimiento y mucha clase.
 
Ahí es nada... Green River damas y caballeros.
 
 


 
Este post fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.
 

jueves, 17 de abril de 2014

The Stooges - The Stooges (1969)


Año 1969, surge una banda en Detroit, aunque desarrolla su música y grabaciones en New York, llamada The Stooges, una formación que sería revolucionaria y clave, a pesar de su corta duración en discos y en años en activo en el desarrollo de la música rock, pero no sólo eso sino que además fueron los verdaderos primeros precursores de la música punk, que vendría a explotar años más tarde sobre todo con Ramones. Los Stooges, son una de las bandas de contra cultura con mayor fracaso que haya existido en sus comienzos, pero como toda cosa que es novedosa e irrumpe, con el paso de los años fue venerada, aunque la contradicción se basa en que surgió en plena generación del Flower Power, al igual que MC5, coetáneos, pero claro dentro de la banda se encontraba un personaje que marcaría una época, un tal James Newell Osterberg, conocido como Iggy Pop, La Iguana de Detroit (apelativo que venía de cuando tocó la batería en un grupo llamado The Iguanas), una leyenda del rock, que es caso aparte.
Pero esta banda bebía del rock fiero, la psicodelia y el blues con temáticas sobre drogas y sexo, un coctel molotov que no dejo de oir regularmente. El grupo lo completaban Dave Alexander al bajo, y los hermanos Asheton, Ron a la guitarra y Scott a la batería.



Lo que más me sigue sorprendiendo de este disco es que lo produjo John Cale, miembro de la Velvet Undergruond, que dotó al disco de un sonido no muy común en esos días, e incluso metió una viola en el tema We will fall. Pero, la presencia de Iggy en la banda, convirtió al grupo en leyenda rápidamente, ya que sus presentaciones en directo eran incendiarias, radicales, muchos de ellos convertidos en ceremonias, dónde se revolcaba en el suelo con trozos de botellas rotas, sus míticos bailes, se tiraba al público (el primero en hacerlo) en fin...
El álbum en si, comienza con 1969 con ese sonido de gua gua de Ron en la guitarra, y ese ritmo de la sección rítmica para que entre la voz de Iggy, cancionaca sideral, un tema mítico de la banda. I wanna be your dog es posiblemente una de las canciones que más me ha encendido en mi vida, es escuchar los primeros acordes de la guitarra y se me eriza el bello, y esa batería carnavalesca... ufff y el señor Pop diciendo "Quiero ser tu perro" ¡¡¡Viva el rock and roll coño!!!, cantaré esta canción hasta el final de mis días. We will fall es el tema más largo del disco y dónde la influencia de John Cale es clara y notoria, mucha psicodelia, voces de ultratumba, un tema tenebroso donde los haya y de levitación cadenciosa. En No fun volvemos al tema, al rock and roll, guitarra gua gua, desparrame, Iggy cantando a tope, ritmo, pasote, otro tema mítico de la banda. Real cool time es una canción antológica de guitarreo constante, con cierto aire sombrío, pero de una penetración interior bestial, temazo, con ese final de desparrame guitarrero. Ann es la balada del disco, un tanto éterea, también tenían su lado romántico, pero a su manera claro. Not right vuelve al lío, rock en estado puro, pre-punk total éste tema, con Iggy desatado y la banda a tope. Little Doll acaba de manera brutal el disco con aires de psicodelia y cierto aire también a The Doors, pero sin teclados claro... vaya final grandioso.


Un disco homónimo que en definitiva es pieza clave en el devenir de la música rock, acabando la década de los 60, nos estaban anunciando lo que vendría a mediados de los 70, unos auténticos visionarios y con himnos absolutos.

Este post fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora lo pongo aquí.

Os dejo con el tema I wanna be your dog... y me altero.