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miércoles, 31 de agosto de 2016

EP's (XVI) Foo Fighters - Saint Cecilia (2015)


El año pasado, la banda de Dave Grohl, Foo Fighters, editaba un EP de 5 temas, algo así como un corolario a su disco de 2014, aquel Sonic Highways, cuyo título era Santa Cecilia. Esta banda tiene una cualidad que a muchos se les escapa y que pocos son los que lo significan, y es que prácticamente no han perdido el norte, incluso siendo una banda que llena estadios (hay grupos que en ese sentido se les ha ido la olla), y que ha evolucionado y variado, pero manteniendo la calidad y ganándose el cariño y respeto del público. En este apartado, el carisma de Dave Grohl y su buen rollo constante hace mucho.
¿Y qué tenemos aquí? Pues cinco pildorazos de rock de los que quitan el hipo, para satisfacer a todos aquellos que consideraron a Sonic Highways un disco corto de 8 temas. Aquí queda claro el amor de Dave y sus chicos por la música, cosa que ha dejado siempre diáfana a lo largo de su carrera, por sus colaboraciones, proyectos y demás, pero encima este EP suena tremendo por el hecho de que lo han hecho sin preocupaciones, y liberándose de cualquier peso.


Se trata de un EP grabado en un hotel de Austin, durante las dos semanas que pasaron allí por el festival Austin City Limits, y luego Santa Cecilia (patrona de la música) fue lanzado en su página web oficial para escuchar y se puede descargar de manera gratuita (a día de hoy sigue siendo así), acompañado por una carta de Dave, en la que explica el porqué del lanzamiento, una manera de agradecer el apoyo de los fans, el apoyo por las víctimas de París de noviembre y una compensación por la consiguiente cancelación de la gira europea. Pero también dice que es una manera de celebrar la música, y aportar un rayo de luz en los tiempos tan difíciles por los que mucha gente está pasando.
Saint Cecilia inicia el trabajo, guitarrazos, riffs potentes, melodías de alma rockera y esas letras buenrolleras además de su garra habitual, gran bombazo de partida. Sean continua a mil revoluciones, medio tiempo rockero con una perfecta ejecución y un estilazo brutal.  Savoir breath es sin duda el cañonazo casi hardcore de este artefacto sonoro, la parte más dura del grupo donde sus guitarrazos aumentan de potencia, y la sección rítmica es una auténtica apisonadora. Iron rooster empieza desde abajo y es un medio tiempo calmado que apacigua las aguas después del huracán de la triada inicial. Pero la joya se la reservaban para el final, un tema que empieza desde abajo pero coge un ritmo brutal y a partir de ahí sus cambios de ritmo y sus subidas y bajadas me elevan al éxtasis, temón este The neverending sigh.


Sólo cabe decir, que gracias por este regalo que nos dieron a finales de 2015.

Os dejo con el tema The Neverending sigh.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

FFS - FFS (2015)


El 8 de junio de 2015 salió el disco conjunto de FFS, la unión entre la banda de Glasgow y el dúo de culto de los hermanos Mael, es decir, Franz Ferdinand y Sparks. Esta unión se gestó cuando los hermanos Mael escucharon Take me out, el tema de los escoceses de su primer disco de 2004.
En un concierto en Los Ángeles, la pareja más teatral del pop entraron al camerino a saludar y, además de admirarse mutuamente, quedaron en hacer algo juntos. Pero no fue hasta su coincidencia en Coachella 2013, donde concretaron.
Nacía FFS, la fusión de los dos grupos, un proyecto que se ha grabado a la antigua, como dice Alex Kapranos: “Cuando tuvimos las canciones las grabamos todos juntos en una habitación”.
El álbum beneficia a ambos, ya que a Franz Ferdinand les ha servido para ampliar su paleta más si cabe, enriqueciendo su discografía y a Sparks (siempre algo discretos en un segundo plano dentro del mundo pop, aunque siempre adelantados creando tendencias) para hacer ver que están ahí y que siguen con excelente ánimo. 
El disco se grabó en directo en los estudios RAK de Londres en tiempo récord, bajo la producción de John Congleton.
Y ¿qué hay en esta fusión? Pues hay de todo un poco, new wave por un lado, música de baile, lo que llaman art pop, melodías vocales, estribillos pegadizos, coros interesantísimos, todo ello en letras llenas de ironía y sarcasmo. El dúo Kapranos-Russell encaja perfectamente en las voces, mientras los teclados de Ron y los ritmos guitarreros de los escoceses quedan de lujo.


Empieza el disco con Johnny Delusional, su primer single, un hit en toda regla que para mi representa a la perfección la mezcla de ambas bandas, con las voces empastadas a la perfección y lo mejor de las dos concepciones musicales. Call girl sigue por la senda, pero en este caso transportándonos al pop británico de los 80, e incluso me recuerda a los Roxy Music más poperos (las voces unidas me recuerdan a la de Bryan Ferry), muy buen tema. Dictator's son con aire de dramatismo y un piano muy presente, pero con ese toque incluso glam con las voces recordando a Bowie o Bolan, como no. Little guy from the Suburbs es más intimista y melancólica con base acústica, demostrando que pueden hacer también canciones lentas de calidad. Police encounters vuelve a tener esa energía de los de Glasgow, mezclada con el sonido clásico de Sparks, otra vez la mezcla perfecta. Save me from myself con ese aire clásico vuelve a mezclarse a las mil maravillas con la fuerza de los escoceses, grandes cambios de ritmo en esta canción.
So Desu Ne me recuerda claramente a Kraftwerk, aunque tirando más al pop más chirriante de los 80 con ese tecladito constante, y muy currado el tema de las voces por Alex y Nick. The man without a Tan es una tonada en la que destacan las voces y los coros, aparte de un ritmo tremendo que acompaña a el discurso lírico, muy new wave esta canción. Thing I won't get vuelve a reposar los ánimos y nos acerca el lado más melancólico otra vez. The power couple es un tema que funciona por acumulación con sus capas de instrumentación y voces continuas. Collaborations don't work es una mezcla de cambios melódicos y funciona como una pequeña suite de ópera, reflexionando de forma irónica sobre los proyectos entre bandas. Cierra el álbum Piss off, quizás de los temas más luminosos e irreverentes del disco, maravilloso final con la conjunción de ambos grupos a tope, donde me encanta el bajo.
En la edición deluxe aparecen cuatro temas extras, procedentes de las sesiones del disco.


En definitiva una colaboración que me parece muy acertada, y aunque hay cosas por pulir y mejorar, es evidente que ambos salen reforzados, y como no, retroalimentados.

Os dejo con el vídeo de Piss off.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Vetusta Morla - 15151 (2015)


Vetusta Morla ha editado su disco en directo titulado 15151 (número de espectadores presentes en el evento) grabado en el Barclayd Center o Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, el pasado 23 de mayo de 2015. El concierto, ha sido editado en formato de doble libro-cd y también se ha estrenado en cines el día 3 de diciembre (visionado al que pude ir).
Por si fuera poco, un servidor acudió al concierto del día 21 de noviembre en el mismo escenario, con lo que este disco y lo que contiene me es muy cercano, vibrante y conocido, además del concierto del festival Sonorama, también reciente.
Es increíble ver como una banda madrileña que empezó hace más de 15 años en esto de la música, ha tenido su recompensa a base de esfuerzo, mucho curro, además de grandes y enormes canciones que al final han llegado y ¡de qué manera! a calar en un público que cada vez es más mayoritario. Y lo digo yo, que les vi por primera vez en el año 2008, cuando acababan de editar Un día en el mundo, y fui a verles a las fiestas de Manzanares el Real un 2 de agosto (no se me olvidará jamás) con el velocímetro del coche de empresa roto y una vez allí y después de ver a la banda local (Chope Band se llamaban) en una discoteca al final del pueblo, al lado del cementerio, tocaron estos 6 tipos que me dejaron alucinado e hipnotizado para siempre (ya me sabía el disco de cabo a rabo) ante una audiencia... que no creo que sobrepasara las 100 personas, siendo generosos. 


La gira de La Deriva que ahora termina, ha sido espectacular y es que aunque para mi sigue sin ser su mejor disco, hay temas de este álbum que ganan muchísimo en directo, cosa que sólo una banda del calibre de Vetusta Morla es capaz de hacer y conseguir. Y sobre todo, hay una cosa que les hace enormemente grandiosos y es que siguen sabiendo evolucionar en todo, ya que adaptan su sonido a escenarios más grandes y salen victoriosos, cosa que habla de su audacia y como no, de su inteligencia al abordar retos cada vez más grandes, ya que no paran de crecer.
Hace poco que les vi y pude volver a comprobar (crónica colgada aquí) que me siguen emocionando, y eso para mi no tiene precio, a parte de que muchas de sus canciones y discos forman parte de la banda sonora de mi vida por múltiples cuestiones personales.
En cuanto al repertorio, una pasada, 24 temas como 24 soles. Muy destacable el principio del concierto con una triada espectacular con La Deriva, Lo que te hace grande y Golpe Maestro, furia desatada para calentar al personal. La mosca en tu pared, Pirómanos y Fuego (que enlazan con Rey Sol del primer disco) son tres temas tremendos en vivo del último disco. La enorme Boca en la tierra de Mapas nunca falla.
De las baladas, la siempre coreada Copenhague y ese homenaje a la gente que ha tenido que irse de España para vivir, la leve interpretación de una obra maestra como Al respirar, a la que le falta el cambio de ritmo de como suena en el disco, quizás sea mi única pega, además del otro baladón que es Baldosas Amarillas.


El segundo cd comienza con la siempre ganadora Sálvese quien pueda, Tour de Francia (tema algo menor para mi) que en directo es resultona. Un día en el mundo mezclada con Saharabbey Road y el deleite de la gente cantando. Maldita dulzura, esa copla deliciosa, la siempre trepidante Mapas se unen con Fiesta Mayor (otro tema que gana enteros en vivo), y cierran con La cuadratura del círculo y Año Nuevo.
En los bises 3 temas imbatibles, Valiente, El hombre del saco y la maravilla absoluta que es Los días raros.

Os dejo con el vídeo de Golpe Maestro.

lunes, 30 de noviembre de 2015

The Decemberists - What a Terrible World, What a Beautiful World (2015)


Uno de los discos con el que comenzó este 2015 era el nuevo y esperado trabajo de la banda de Portland, Oregón, The Decemberists, comandada por Colin Meloy. Su anterior artefacto sonoro de 2011, The King is dead, les dio ese reconocimiento que no habían conseguido con otros trabajos, donde las canciones melódicas y de corte sencillo les habían puesto donde se merecían. Su disco de directo de 2012, de la gira de ese álbum, no hacía sino confirmar su gran momento, siendo su último trabajo editado hasta la fecha.
Y llegó What a Terrible World, What a Beautiful World, un disco en el que su buena base de folk-country de raíz americana, se mezcla a la perfección con su tendencia al powerpop de un gusto exquisito, y en ese punto medio es donde el disco alcanza momentos maravillosos. Para mi, como concepto total no supera a The King is dead, pero se queda ahí al lado, muy cerquita.
Sus referentes son claros, por un lado los primeros R.E.M., Neutral Milk Hotel, The Jayhawks con los que se emparentan mucho y los Wilco del inicio también, pero como no, también con los californianos Cracker.


El disco arranca con The singer addresses his audience, de forma tímida y con la preciosa voz de Colin Meloy mandando, la guitarra acústica y ese homenaje a los fans en la letra "Os pertenecemos" o "Todo lo hicimos por vosotros", para luego ir a más en un increscendo donde se une la voz de Jenny Conley para acabar de manera gloriosa con esa parte ruidosa entre guitarras, voces y violines. Cavalry captain es sin duda uno de mis temas favoritos, una delicia de melodía, unos vientos enérgicos y fantásticos y ese aire a powerpop que es una auténtica maravilla. Philomena con sus aires sesenteros y sus coros embelesa desde el primer momento, aunque su letra hable del despertar sexual de un chaval. Y llega Make you better, el que fuera primer single del álbum, un medio tiempo que es otra delicia y donde se vuelven a sumergir en los terrenos del powerpop que tan bien les sientan, con esa melodía que te atrapa de manera increíble. Lake song se adentra en la base folk-country de la banda, de la que parten, y aunque es un buen tema, se me queda algo lejos de los anteriores, aunque aporta la calma necesaria. Til the water's all long gone sigue la línea del anterior tema, en tono acústico e incluso más tranquila y calmada, donde los juegos vocales son deliciosos, y con gran aire melancólico. The wrong year es otra de mis canciones favoritas, delicia de melodía y armonías, recuperando ánimo y ese acordeón que navega en todo el tema y me engatusa, y como no, acercándose al powerpop y con cambios de ritmo brutales.
Caroline low es quizás el tema más en onda Johnny Cash del disco, muy folk y country, además de oscura. Le sigue un tema cortito Better not wake the baby, donde acordeones, banjos y demás instrumentos se adueñan de la melodía, sencillez e inmediatez. Anti-Summersong es un tema desenfadado y precioso a la vez con aire de country campestre absoluto. Easy come, easy go nos transporta al viejo oeste, con el soniquete del trote de caballos y ese gran toque folk más las voces sincopadas, y el rasgeo de la guitarra, tema genial. Y llega la gran obra maestra oculta del álbum, Mistral, que es una balada de caerse de espaldas, con un ritmo y una cadencia perfectos y que me llega hasta el tuétano, un tema donde está lo mejor de este grupo, maravilla absoluta, la explosión de todos los instrumentos y ¡¡¡qué coros por dios!!! Y sin poder respirar, pasamos a 12/17/12 con ese toque al Neil Young country de la armónica, un tema que incluye la letra del título del disco y que habla de la masacre de la escuela de Sandy Hook y el discurso de Obama al respecto, contrapunto perfecto para el final. A beginning song y su título irónico remata el álbum, y vaya final majestuoso, una canción enorme para acabar un trabajo, con base acústica y ese aire optimista con el que debe acabar cualquier álbum.


Con What a Terrible World, What a Beautiful World el grupo americano está al nivel de The King is dead, con otros parámetros, ampliando más la paleta, aunque no sea su mejor disco, pero tiene momentos sublimes, de auténtica gloria.

Os dejo con el tema A beginning song.

viernes, 6 de noviembre de 2015

David Gilmour - Rattle that lock (2015)


David Gilmour ha sacado disco nuevo, que lleva por título Rattle that lock. Se trata de su cuarto trabajo en solitario al margen de Pink Floyd, y 9 años después de su anterior disco "On and island" del año 2006. Se trata de un trabajo fascinante, donde Gilmour recupera muchas de las cosas que le han hecho grande siempre, a parte de que su guitarra suena genial, poderosa y hace solos preciosos, el tema de las voces está muy cuidado, con coros souleros que le quedan de vicio a las canciones. Las letras, casi todas, están compuestas por su mujer Polly Samson, y Phil Manzanera ha hecho ayudas puntuales y ha co-producido el trabajo.
"David explora el concepto global de los sentimientos y pensamientos de un hombre a lo largo de un mismo día", como reza la hoja de promo. Hay medios tiempos soul, rock sinfónico, rock progresivo, jazz, etc... Además sabe rodearse de grandes músicos como Guy Pratt al bajo que ya está curtido en lo que quiere David y le conoce, Andy Newmark a la batería y su viejo amigo Robert Wyatt dando en el clavo con su corneta de bolsillo. También se han incorporado voces de su eterno amigo Richard Wright.
Muchas veces se critica a los líderes de grandes bandas cuando hacen cosas en solitario, que si sacan discos muy de vez en cuando, que si lo hacen sólo por placer y olvidan la calidad, que si los seguidores del otro cabeza huevo de la banda madre (en este caso Waters) le consideran peor músico, en fin, sea como fuere, nos hallamos ante un gran trabajo, que va a gustar a todo aquel que le gusta Pink Floyd, de eso no tengo ninguna duda.


5 A.M. abre el álbum, una pieza instrumental escueta, como muchas veces ha pasado en discos del Fluído Rosa, donde la guitarra de Gilmour abre paso al enlace con una acústica y su entrelazamiento, bonita introducción. Y llega el tema que da título al disco, Rattle that lock, una mezcla de soul, rock progresivo y sinfónico que abruma, me parece un temazo sideral que podría formar parte tranquilamente de las mejores canciones de Pink Floyd de los últimos veinte años, gozada total donde Gilmour campa a sus anchas con su guitarra y al que acompaña un vídeo clip simplemente descomunal. Faces of stone también tiene el sello floydiano, con el piano del principio da paso a una guitarra acústica fabulosa, que se convierte en un vals maravilloso, para que luego la guitarra eléctrica de David nos recuerde que sigue ahí, de esas canciones que ganan mucho con las escuchas. A boat lies waiting es un tema de homenaje a su amigo Richard Wright, donde la guitarra y el viejo piano que Gilmour grabó en un minidisc hace 18 años hacen una preciosa mezcla, casi de banda sonora la primera parte, para que luego entre la voz. Dancing right in front of me es una pieza clásica en su concepción, pero perfectamente ejecutada, donde la stratocaster que toca David suena a gloria bendita, además de esos grandes coros, bella canción con toques jazzísticos incluso. In any tongue empieza con un silbido, y tiene la anécdota de que participa su hijo Gabriel tocando el piano, y donde los arreglos brutales destacan, al igual que en el tema anterior, pero ante todo y sobre todo, el solo de guitarra que se casca Mr. Gilmour es de esos para la historia, arrebatador. Beauty, como su nombre indica, es una preciosidad, canción instrumental, precisa y delicada, atmosférica. The girl in the yellow dress es puro jazz, donde David se apoya en el piano de Jools Holland y la corneta de Robert Wyatt, gran tema sin duda. Today vuelve a la grandeza total, comenzando con un coro y luego un ritmo trotón, para seguir en un increscendo tremendo que acaba en derroche guitarrero excelso, temazo de tomo y lomo. And then... acaba el disco, la última instrumental del trabajo, que cierra de manera sabia, con sus punteos de guitarra y un ritmo pausado.


En definitiva, una de las alegrías más inesperadas y gozosas del año en curso, uno de esos trabajos para disfrutar una y otra vez, de los que no se cansa uno de escuchar en repetidas ocasiones, y en mi caso van ya muchas, de esos álbumes que piden escucha atenta y sosegada.

Este texto fue escrito para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.

Os dejo con el tema Rattle that lock interpretado en vivo en el programa de Jools Holland.

jueves, 29 de octubre de 2015

Vintage Trouble - 1 Hopeful Rd. (2015)


Vintage Trouble, la banda de Hollywood, tiene por fin nuevo disco de estudio, que lleva por título 1 Hopeful Rd. Cinco años han pasado de su primer y magnífico trabajo y uno del disco acústico, que editaron como previo a este trabajo. Siguen ahondando en el rock con toques de blues y soul y ese rhythm and blues tan característico. Según ellos mismos "el blues tiene soul y el soul, blues, vienen del mismo lugar, y si añades rock and roll ya tienes lo que hace Vintage Trouble". Además no debemos olvidar el tremendo carisma de su cantante Ty Taylor, un frontman de tomo y lomo. Han pasado de tocar en clubs de Los Ángeles, a hacer gira por toda Europa teloneando a AC/DC e inluso a The Rolling Stones.
Pero he oído a mucha gente decir o hablar de que si la banda no evoluciona, que si hacen lo mismo que en el primer álbum... pues yo diré al respecto, que me gusta el disco, que me parece fenomenal que hagan lo que hacen, porque lo hacen bien, y ya veremos si más adelante llega el momento de la evolución manteniendo la calidad, o si persisten en esta onda. eso si, se han tirado 5 añitos para parir el nuevo trabajo, con singles como pelvis pusher (un megahit) salpicados entre medias, pero me parece esxcesivo tiempo entre uno y otro, teniendo en cuenta su poca cosecha. eso si, en diciembre vuelven por nuestra tierra y recomiendo verlos en vivo, las dos veces que les he visto he disfrutado mucho, y son apuesta segura.


Comienza el álbum con Run like the river, rock potente con gotas de buen blues y el soul marcado de la voz de Ty Taylor, además de ese estribillo marcado, un hit en toda regla. Tras este trepidante comienzo, la estructura del disco se irá repitiendo, enlazando temas a medio tiempo con otros más rápidos, en una interesante mezcla de los estilos citados. Así From my arms es un baladón soul, donde la voz de Ty destaca y de qué forma. Doin' what you were doin' es un extraordinario medio tiempo, donde el tono soul sigue inundando el disco, maravilloso tema. Angel City, California es un rock and roll simplón, pero muy eficiente en directo. Shows what you know es una balada que pone el contratiempo y el sentimiento necesario al disco. My heart won't fall again tiene emoción soul bien controlada, buen medio tiempo. Another man's words es quizás la canción de un estilo más gospel del álbum, que aporta una riqueza que engarza perfectamente con lo mostrado hasta ahora. Strike your light es la canción más rock blues, un auténtico bombazo, de esos que esta banda sabe hacer con precisión total y donde Ty Taylor parece James Brown. Before the tear drops vuelve al medio tiempo que navega entre el soul y el rock, buena transición hacia el final del trabajo. If you loved me sigue en todo soul de balada, eso si, en este caso sin aportar algo demasiado nuevo, quizás un tema algo prescindible. Another baby regresa al rock potente, con gotas souleras subiendo el nivel de adrenalina. Soul serenity acaba el álbum, una balada acústica de evidente todo soul, además de góspel y que es un buen remate al trabajo.


En definitva, un disco que no viene a salvarnos de nada, pero que contiene los suficientes temas buenos para ser disfrutable, con un ramillete de estilos muy de mi gusto a los que nunca voy a hacer ascos, ni mucho menos.

Este texto fue escrito por mi en Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.

Os dejo con el tema Strike your light en vivo.

viernes, 23 de octubre de 2015

Imperial State Electric - Honk Machine (2015)


Nicke Andersson acabó en 2008 cerrando la trayectoria de su banda sueca The Hellacopters con un disco de versiones y una gira de despedida apoteósica. A partir de ahí, dio rienda suelta a su otro proyecto, Imperial State Electric, para la que reclutó al líder y bajista de los neozelandeses The Datsuns, Dolf de Borst, a los que se han añadido ya como miembros fijos Tobias Egge a la otra guitarra y Tomas Eriksson a la batería, mientras Nicke sigue cantando y tocando guitarra.
Acaban de editar su cuarto trabajo de estudio, titulado Honk Machine, donde siguen en la línea de su anterior y fantástico Reptile Brain Music, con las influencias de siempre de Chuck Berry, Beatles, Kiss, garage sesentero y todo el high energy de Detroit, sonando a un rock and roll fresco que a veces, en los medios tiempos, tira al powerpop.
Me parece una continuación perfecta del anterior trabajo, algo así como una segunda parte, y se mantienen unas pautas, en cuanto a la variedad de estilos y en sus diferentes tipos de melodías muy acertadas, tanto en las más alegres como las menos. Desde luego, se trata de una banda que va imparable, en progresión ascendente.


Empieza el disco con el tema Let me throw life away una pieza de músculo y puro rock and roll, con esas guitarras bastante stonianas, un subidón de adrenalina para empezar. Sigue con Anywhere loud es de esos medios tiempos que partiendo del rock and roll acaban en el powerpop de guitarras potentes, gran y enorme tema. Guard down es de esos chupinazos de rock enérgico que te arreglan un mal día, potencia guitarrera y ejecución perfecta con la base rítmica a tope. All over my head tiene un toque Beatle que me encanta, delicia de medio tiempo, y con unas voces extraordinarias en el estribillo la mar de pegadizo. Maybe you're right pasa a ser cantada por Dolf de Borst y es una gozada de tema con ese aire sesentero y algo garagero, pero es un medio tiempo delicioso con los coros del estribillo. Walk on by es muy Lennoniana, gran tema de aire más lento que da un contrapunto necesario al disco, que hasta ahora llevaba un ritmo tremendo.
La segunda cara del vinilo empieza con Another Armageddon que es un tema muy adictivo, joyita de esas que hace el amigo Andersson como churros, con un sólo de guitarra alucinante. Lost in losing you es una canción rápida, es un chupinazo directo, un yap boxístico de esos que te dejan KO y con gran sabor de boca, esto es rock and roll (rollo Thin Lizzy por ahí). Just let me know me parece que tiene mucha influencia de los Kiss más poperos, buen medio tiempo con esos coros sesenteros. Colder down here es quizás el tema más oscuro y melancólico, pero su aire tremendamente sesentero es una gozada, temazo de tomo y lomo con enorme melodía y ese piano muy acertado. It ain't what you think (it's what you do) remata el trabajo, el tema más largo del disco que no llega ni a cuatro minutos y que realmente me recuerda más a los Hellacopters, ese rock enérgico donde melodía y guitarrazos se dan la mano con fuerza.


En definitiva un disco necesario, revitalizante y de escucha muy amena. Hacer discos con canciones que van de 2 a 3 minutos y que resultan de lo más disfrutables y muy rico en matices y detalles, además de que el grupo tiene un estilo claro y definido, es para celebrarlo.

Este texto fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.

Os dejo con el tema Maybe you're right.

jueves, 15 de octubre de 2015

Editors - In dream (2015)


Editors, la banda de Birmingham, ha publicado su quinto trabajo de estudio, dos años después de "The weight of your love", un disco de un nivel muy bueno bajo mi punto de vista. Aquí he ido adelantando poco a poco temas del álbum, y es evidente que hay un cambio de fachada en el sonido con respecto al anterior trabajo, no sólo el tono es más oscuro, sino que hay más experimentación y los sintetizadores comen terreno a las guitarras. 
La carrera del grupo ha dado varios bandazos estilísticos, primero fueron una formación deudora del post punk y de referencias como Joy Division o Echo & The Bunnymen cuando hace 10 años (están de aniversario) editaron su primer trabajo The back room, aunque a lo largo de su trayectoria se han ido alejando de esa onda y acercándose a terrenos más tecno, emparentándose con bandas como Depeche Mode, por ejemplo, y teniendo sus momentos más pop-rock y coqueteos con la música de baile. Y por ahí van los tiros de este nuevo trabajo, aunque también está impregnado de atmósferas relajantes, por esos terrenos más tecno y experimentales, sin perder la épica en las canciones. Quizás tenga algo que ver, que se fueron a grabar el disco a un recóndito lugar en las montañas de Crear, Escocia, durante cuatro semanas, y allí se sentaron los cinco músicos "a ver que pasaba" según palabras de su cantante Tom Smith. Y lo que ha pasado es que han hecho un buen disco, lleno de matices, con una fachada tecno que no debe ocultar buenas composiciones, de esos trabajos que van entrando con las escuchas de manera placentera. Añadir que la voz femenina que se escucha y ha colaborado en el disco, es la de Rachel Goswell de Slowdive. 


Comienza el trabajo con No Harm, dominado por la voz de Tom (esplendorosa) que destaca sobre manera en una canción muy atmosférica, con esas bases programadas y el sonido de sintetizadores que van de menos a más, mientras los aportes de la guitarra en la segunda parte del tema lo rematan perfectamente. Ocean of night comienza con un piano saltarín para que luego entre la melodía y un estribillo bastante adictivo, un medio tiempo bastante ameno y con cierto aire soul en los coros. Forgiveness eleva el tono, una gran canción de aire potente pero que esconde una deliciosa melodía sustentada en el teclado, un bajo que ronrronea y tiene una línea bestial en todo el minutaje, además de la guitarra y sus arpegios. Salvation introduce unos arreglos de cuerda con claro acento a música clásica como intro, para luego pegar el cambio a una melodía pop con toques electrónicos mientras la base de cuerdas sigue debajo y los sintetizadores navegan a sus anchas, hasta que llega el estribillo potente. Life is a fear es un single de tomo y lomo, con una apabullante melodía y la voz de Tom sideral, es para mi una canción perfecta dentro del estilo que ahora quieren llevar por bandera, con cambios de ritmo clavados y muy adictiva. The law es una etérea y oscura canción, donde destaca la voz de Rachel que le da esa variedad y contrapunto a la masculina de Tom, además de ese aire a Depeche Mode de la época negra brutal. Our love vuelve a elevar mucho el nivel del disco, me estremece la voz de Mr. Smith deliciosa, a parte de los coros bestiales, y esa programación (muy Depeche Mode también) que va desgranando una preciosa melodía, además de los cambios precisos de ritmo y un estribillo muy adictivo con fraseos repetidos. All the kings es un gran medio tiempo, donde a los arreglos orquestales se le añade el empuje de la banda que suena muy soul e incluso góspel. At all cost es la canción más lenta del álbum, done te dejas llevar por la voz del cantante que es acompañado por sintetizadores y bajo de base. Marching orders acaba el trabajo, una canción con un enorme incresendo, que va de menos a más para ser un gran final de disco, se convierte en un tema de tono épico, que me da que va a ser un clásico de sus directos, con ese piano dominante junto a la voz.


Un disco que suena más maduro, de una banda que va entrando en la fase de dominar y hacer lo que realmente quieren y les da igual la fachada que impregne sus composiciones, algo que no siempre es bien entendido por el público.

Os dejo con el tema Forgivenees en vivo en Last FM.

jueves, 1 de octubre de 2015

Los DelTonos - Salud! (2015)


Los DelTonos siguen vivos, vaya que si, y tienen mucha y buena salud musical, por eso quizás han titulado su nuevo disco así, Salud! Una banda de rock y blues ya legendaria de este país, que desde su Muriedas natal en la provincia de Cantabria, siguen despachando temazos de tomo y lomo. Es escuchar este álbum y uno se siente mejor, y reconciliado con lo que más me ha gustado siempre, canciones que salen fáciles y que suenan a los DelTonos de siempre, y cuyos adornos son justos, necesarios y concisos. Es un disco que transmite la decepción de los tiempos que vivimos, pero a su vez los trata de cara y con la frente alta, sin callarse nada.
El otro día escuchaba una entrevista con Hendrik Röver, su líder, compositor y guitarrista y decía que el proceso de composición fluye de manera muy natural, él lleva los 18 o 20 temas que ha escrito al local y enseguida saben qué canciones van a formar parte del disco porque suenan a DelTonos, y de las que se deja fuera sirven para sus otros proyectos (carrera en solitario y demás). Las canciones de Hendrik me entran rápidamente, son cercanas y dan en la diana.
En cuanto a la formación ha habido un cambio a las baquetas, ya que Iñaki García (que grabó el disco) cede el puesto a Javier Arias, mientras Pablo Z sigue al bajo y Fernando Macaya a las guitarras rítmicas.


Comienza el plástico con Merecido, un rock de los de siempre de esta banda, puro y genuino sonido de blues-rock, donde el ritmo guitarrero comanda sin pausa, una de esas canciones que entran como un tiro y te deleitas con Hendrik a la voz. Miedo se inicia con la potente guitarra y hace hincapié sobre unas noticias que producen temores en la persona, incluso sentimiento de sentirse perseguido, que habla en primera persona, con ese aire a rhythm and blues maravilloso y un ritmo genial, además de un sólo de guitarra espléndido. Segunda vez es una joya de esas que da gusto oír, porque se nota que es una canción de esas que salen redondas desde el inicio, y que habla de segundas oportunidades. Perdedor con ese aire más folk e incluso country, es un medio tiempo delicioso donde la letra describe la vida de una persona a la que no le salen del todo bien las cosas. Salud! es el tema que da título al álbum, un rock rotundo, enérgico, con guitarras furiosas y una letra que habla de cuando se tenía más memoria y se podían acabar las frases... ja, ja, ja. Ese otro café es una tierna balada que cierra la cara A, adornada con vientos que quedan de lujo y habla de una relación de pareja dando respuestas.
La Cara B empieza con Taquicardia, otro rock vertiginoso marca de la casa, donde las guitarras que corren como un río lleno de agua y nos hacen disfrutar a tope. Milagritos es la canción con estilo más funky del trabajo, donde aquí también suenan vientos de adorno que arropan de manera perfecta la melodía, además de los teclados. Incendios es un rock rápido, de esos también de la factoría DelTonos, donde el sólo de guitarra vuelve a estar a una altura brutal. Tripas es una canción preciosa en su melancolía y de una letra que dice muchas cosas sobre la vida diaria, un gran medio tiempo. Propósitos vuelve al rock cañero, y en este caso con aire sureño, con una letra que habla de todo eso que hacemos en año nuevo, la eterna lista de cosas que decimos que vamos a hacer para cambiar. Piérdete cierra el disco, un tema a medio tiempo descomunal, vaya fin de disco y con una letra acerca de viejas amistades o relaciones que vuelven a encontrarse.



En resumen un disco imprescindible, de una banda ya legendaria que es como el pan que comemos o el aire que respiramos, es decir, es imprescindible. Que por muchos años tengan Salud! y sigamos disfrutando de sus discos y sus tremendos directos.

Este texto fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.

Os dejo con el tema Salud! interpretado por Hendrik Röver en acústico en la plataforma Noise Off.

martes, 22 de septiembre de 2015

Izal - Copacabana (Disco) (2015)


El pasado viernes 18 de septiembre, la banda madrileña Izal editaba su tercer trabajo largo de estudio, titulado Copacabana, como el primer single que ya adelanté aquí. Es curioso, si uno se para a pensar, lo de esta banda, ya que con sólo dos discos editados en 2012 y 2013 su ascensión fue imparable hasta copar salas, palacios y festivales de todo el país. Y claro, la pregunta saltaba a la vista, ¿qué tiene este grupo que les diferencia de los demás y les hace tan atrayentes? Pues uno, que por fin les vio en directo hace una semana, lo tiene claro, y son varias las facetas, primero y para mi muy importante la voz poderosísima de Mikel Izal, su cantante, guitarrista y líder, que es muy destacada, por otro lado sus letras que siempre dicen cosas importantes, tanto de relaciones entre las personas como de historias que pasan en la vida, y por otro lado la fuerza de una banda compacta, sin fisuras y que suena como un reloj, todo ello con una base fundamental, las canciones, que son las que enganchan al público. Eso si, aquí la evolución de las letras pasa de historias comunes a la heroicidad. Musicalmente no hay una gran evolución, hay detalles, casi siempre acertados, que no rompen la armonía.
Como todo en este mundo, es un grupo que tiene seguidores (muchos) y detractores (siempre los hay), los primeros apaciguan su sed de nuevos temas con el nuevo disco, y los otros dirán que más de lo mismo, pues yo por ahora me incluyo más en los del primer grupo. Y es que esta banda tiene una variante con respecto a otras bandas, y es ese aire folklórico sudamericano que tan bien encaja en muchos de sus temas, a parte de cuidar muy bien las mezclas de sonidos. Ellos lo dejan claro en sus letras, "Caminemos con la frente alta", "Ya no importan lo que digan y menos lo que callen".


El trabajo empieza con un prólogo de menos de medio minuto sin instrumentos, sólo vocal con la voz de Mikel que se dobla con fuerza. Y Copacabana irrumpe con fuerza, una canción que destaca por su gran potencia, su estupenda melodía y su encajada letra, un tema perfectamente rematado, gran single. El baile con una interesante letra (de reafirmación de lo que son), se deja llevar por teclados programados de aire ochentero, pero ahí es donde este grupo mete unos cambios de ritmo que son geniales, y entran las guitarras y resto de instrumentos. Los seres que me llenan con una clara base acústica es una gran canción, con una cuidada letra y que con sus cambios de ritmo consigue momentos excelentes. Oro y humo es una interesante y alegre canción, cuya letra habla de sensaciones, donde los arpegios de guitarra son muy interesantes y el estribillo es adictivo, a pesar de su parada hacia la mitad, luego vuelve a coger fuerza. Pequeña gran revolución es un tema familiar y cariñoso, con una guitarra que conduce el hilo musical desde el inicio, y realmente es una reafirmación de personalidad, con una gran melodía dentro de un muy buen medio tiempo.
Historias de vida y placer con ese teclado con aire a casiotone, me parece un tema acertadísimo, rápido y vertiginoso con una pedazo de letra, de esas canciones que creo en directo se cantarán hasta reventar. En aire y hueso es para mi la pepita de oro del disco, una canción delicada, con una letra tan punzante y a la vez dolorosa, pero también real, y siempre con ese poso de mirar al frente y una fuerza descomunal que irrumpe con el estribillo. La piedra invisible es un tema eminentemente folk, recordando mucho a los dos primeros discos, una buena canción sin duda.
Tambores de guerra es quizás la canción con la letra más analizable, y donde instrumentalmente hay bastantes detalles analizables, aunque la fuerza y los cambios de ritmo se imponen sobre todo. Hacia el Norte es otro tema rotundo, muy efectivo, donde las guitarras corren con sus rugidos, y un ritmo tremendo, otro clásico para directo. Arte moderno acaba el disco con inicio de piano lento, para luego iniciar su crescendo hasta acabar muy arriba, buen final de disco.


Da la impresión como que Izal saca discos todos los días, pero ya han pasado dos años del anterior, aunque su constante presencia en festivales y en prensa y demás, puede hacer pensar que este álbum se ha grabado de forma apresurada, y ya os digo que no, ya que los 12 temas demuestran capacidad compositiva, cero agotamiento y mucho recorrido por hacer todavía.

Os dejo con el tema En aire y hueso dedicado a ella que tan bien la entiende.

lunes, 3 de agosto de 2015

Xoel López - Paramales (2015)


Xoel López, el músico gallego, ha editado hace escasas fechas, su segundo trabajo en esta nueva etapa bajo su propio nombre, bastante alejado del estilo de Deluxe, su anterior etiqueta, titulado Paramales, pero con ciertas conexiones que resultan, digamos inevitables. El trabajo está producido por Ángel Luján y el propio Xoel y ha sido grabado en los estudios Reno de Madrid. 
Ante todo he de decir que la música que hace actualmente Xoel me entra con una facilidad pasmosa, ya que la calidad de sus canciones sigue siendo enorme, pero el poso que te dejan las canciones me parece soberbio, un reguero de sugerencias, de tonalidades y esas letras que siguen diciendo cosas, aquí algo más metaforizadas. Musicalmente el álbum mezcla guitarras acústicas con pausadas guitarras eléctricas, percusión menos étnica que en Atlántico, su anterior trabajo, eso si, con mayores efectos como complemento en las canciones. Quizás las melodías se disipan algo, al querer abarcar más estilos y coquetear con la ranchera, el flamenco o la bossanova, pero la riqueza sonora de este artista es absolutamente innegable.
Quizás sea un disco menos inmediato que Atlántico, pero no por ello menos bueno, incluso diría que es el complemento perfecto del anterior, o aquel que da rienda suelta a lo que no cabía anteriormente. Como curiosidad hay un tema cantado en su lengua materna, el gallego.


Patagonia inicia el disco con esos arpegios de guitarra típicos del artista, con una letra exquisita y una sonoridad que va a ser constante en todo el disco, arropado por coros femeninos acertados. Yo sólo quería que me llevaras a bailar es un tema animoso, incluso diría bailable que ganará mucho en directo y que nos hace recordar de manera algo lejana a lo que Xoel hacía con Deluxe, eso si, bastante más pausado que tiene un estribillo pegadizo y adictivo. Antídoto vuelve claramente al lado más folk (emparentado mucho con Atlántico), donde el acompañamiento del acordeón es excelente, dándole un aire norteño fantástico, para mi sin duda, una de las mejores melodías del trabajo. A serea e o Mariñeiro es el tema cantado en gallego con arreglos de viento que hacen el sonido de bocina de barco de pesca, más algún otro detalle electrónico que le da un aire inquietante y a la vez delicioso a la canción. Y llega Caracoles, para mi una joya en si misma, con una letra de esas que te hacen estremecer, con varios de los versos más bonitos que he escuchado en mucho tiempo, donde el estribillo flota entre la melodía, dentro de un tema eminentemente acústico adornado de manera austera con unos vientos acertados. Un año más cerraría la primera parte del álbum, que curiosamente me recuerda a aquel tema de Vetusta Morla por lo que dice (y el título), aunque claro musicalmente ya no se parece tanto, quizás un tema más oscuro y melancólico con apoyo de piano. 
Todo lo que merezcas es otro temazo de tomo y lomo, que realmente es una ranchera adornada con toques electrónicos leves y una letra maravillosa, y a la vez dura, de esas melodías arpegiadas que se le dan de lujo al gallego, a la que se le añade un sólo espléndido de varios instrumentos, entre ellos la guitarra eléctrica. Yo vi un hombre desaparecer es otra gran melodía, que sin duda apunta a clásica en directo, donde destaca la armónica springstiniana (muy The river) con un estribillo ligero y cantable. Sol de agua con una deliciosa letra, es sin duda la canción más en onda acústica y cantautor, ahondando en ese movimiento social que ha irrumpido en la política española, sin duda para hacer reflexionar. Almas del Norte quizás sea más tenue dentro de la calidad del álbum, como él mismo dice es sólo una canción invernal. Ningún hombre, ningún lugar con percusiones latinas y/o africanas (me recuerda a Paul Simon en Graceland), aporta una exquisita letra que dice verdades como puños, otro temazo de esos que hace como rosquillas, luminosidad a expuertas. Laberinto es muy circense, enormemente producida y quizás para mi de los temas más currados y exigentes del disco, donde toda la amalgama de sonidos están perfectamente conjuntados. La casa hace ruido cuando no estás (tremendo título) con esos coros iniciales aflamencados (morentianos), aunque luego vira y se adentra en terrenos más acústicos, donde la letra vuelve a ser sublime, los silencios... ayyy los silencios.


En definitiva un disco quizás menos inmediato al oído, pero con multitud de detalles, sonoridades, melodías y grandes composiciones de un músico que hace tiempo alcanzó la madurez.

Os dejo con el tema Caracoles, interpretado en acústico por Xoel, que se lo dedico a ella, que le encanta la letra.

viernes, 24 de julio de 2015

Tame Impala - Currents (2015)


Mucho se habla del nuevo disco de Tame Impala, que ha visto la luz estos días, titulado Currents. Los dos primeros trabajos de la banda liderada (y cuando digo liderada es completa y absolutamente) por Kevin Parker, australiano de Perth, son impresionantes y ya hablé de ellos en su momento, con una evolución muy lógica y podríamos denominar que ambos están en una sintonía muy parecida con esas claras influencias de los primeros Pink Floyd y de los Beatles del 66-67. Por un lado, entiendo que Kevin ha querido despegarse de esas influencias, que son excelentes y abrirse a sonidos más modernos, ojo, para mi muy valiente en ese aspecto, y en toda apuesta en la que se arriesga te puede salir bien o mal, para mi hay momentos muy buenos y otros donde esa evolución puede ser todavía mejor, y se me queda algo corta.
Allá por marzo salía Let it happen, el primer single que colgaban en su web gratis, y se notaban cambios, evoluciones, y ya se sabe, cuando hay un giro de un artista le van a criticar si o si. A veces los giros son para bien y otros para mal, pero no debemos de olvidar una cuestión muy importante, por lo menos para mi, y es que aunque suenen las canciones con otro envoltorio, lo fundamental es que sigan teniendo calidad, y en ese sentido no me parece que haya habido un bajón tan enorme. Recordemos que Kevin suele grabar los discos casi sólo y se acompaña de músicos en directo, el guitarrista Dominic Simper, el bajista Cam Avery, el teclista Jay Watson y el batería Julien Barbagallo.
Pero ¿cúal es ese cambio? ¿en qué consiste exactamente? Muy sencillo, y algo que ya en Lonerism se atisbaba, la progresiva ausencia de guitarras sustituidas por sintetizadores, que hace que su música vire al pop electrónico, cuando antes era más rock psicodélico con tintes electrónicos. Aquí otra diferencia es que hay temas cortos que sirven de enlace a los más largos, algo que antes no sucedía casi.


Let it happen abre el disco, con esos aires discotequeros que tanto desarmaron al personal, cuando a mi me parece un tema bastante bueno, de hecho esos toques a Daft Punk con las voces de ordenador me gustan bastante, un single de casi 8 minutos que la verdad a mi se me hacen cortos porque están todas las partes muy bien cosidas. Nangs es un tema corto, de transición (y no será el único en al álbum) con una frase que se repite entre sintetizadores. The moment es uno de los momentos más luminosos del disco a nivel compositivo, destacando los sintetizadores pero con una preciosa melodía sobre la que se sustenta la voz de Kevin, gran tema. Yes, I'm changing es un título que va muy acorde a la idea del disco, y es una balada setentera que resulta bastante agradable y que a pesar de su ritmo algo pausado te hace volar. Eventually con ruiditos iniciales vuelve a coger fuerza y ritmo, golpe de timón aparente, pero no, al amigo Parker le siguen atrayendo los medios tiempos que de vez en cuando aceleran y se enfurecen, buen tema, no obstante. Gossip es otra pequeña transición. The Less I know the better es quizás la joya del álbum, donde la guitarra aparece al inicio comandando una preciosa melodía, tema luminoso como pocos (qué bien sigue componiendo este tipo) y de un desarrollo alucinante.
Past life vuelve a estar dominada por sintetizadores y voces de ordenador, aunque en este caso para mi es una pieza algo prescindible, etérea y sin mucha sustancia. Disciples es un tema corto pero muy valioso, nada de transición en este caso. Cause I'm a man es otro momento cumbre del disco, el que fue segundo single del álbum, un medio tiempo glorioso, con un estribillo definido, y cierto tono crepuscular que le queda de vicio, de esos temas que nunca quieres que terminen, de levitar. Reality in motion es otra gran canción (leches no va a estar mal el disco), con cambios de ritmo destacables y donde la batería y el bajo toma más presencia, aunque volvemos a la luminosidad compositiva, algo importante. Love/Paranoia es un medio tiempo donde los sintetizadores se vuelven a hacer con el mando, destacando. New person, Same old mistakes cierra el disco, quizás la más oscura y psicodélica pero sin ser un tema que me vuelva loco.


En definitiva, Kevin Parker y sus Tame Impala han evolucionado, en un claro intento de no estancarse, cosa que es muy loable, y en ese cambio hay cosas positivas que para mi ganan a las negativas, aunque eso si, es bueno que Kevin no se nos pierda por el camino.

Os dejo con esa maravilla titulada The less I know the better.

sábado, 4 de julio de 2015

The Sonics - This is the Sonics (2015)


The Sonics son ampliamente considerados como la primera banda de punk, o garaje, o incluso rock duro, hasta grunge, mucho antes de que existieran esas etiquetas. Sus dos primeros trabajos de 1965 (Here are The Sonics) y 1966 (Boom) son verdaderas joyas, aunque bien es cierto que la cantidad de versiones que hay en ellos es alta, pero su perspectiva a la hora de abordarlas es incontestable. Introducing The Sonics cerraba una trilogía tremenda en 1967. La banda se separó en 1968, perdiéndose por el camino hasta que en 1980 editaron Sinderella, su cuarto trabajo, algo menor. Pero sin esperarlo, en 2015, y después de haber estado dando conciertos desde su vuelta en 2007, han editado This is The Sonics, un trabajo que si se me permite la expresión es un pepinazo, un bombazo o una absoluta locura.
Ya cuando el brother Johnny J.J. habló de este disco me picó la curiosidad, pero desde la primera vez que lo escuché, me pareció un auténtico escándalo, y a día de hoy después de múltiples escuchas más todavía. Aquí se imponen las guitarras desaforadas a todo volumen y sus riffs, los saxofones distorsionados y unas bases rítmicas demoledoras.
La formación que ha grabado el álbum es Jerry Roslie a la voz principal, piano y teclados, Larry Parypa a la guitarra y voz, Rob Lind al saxo, arpa y voces, estos tres de los miembros originales, más Freddie Dennis al bajo y voces, y Dusty Watson a la batería y voces. El álbum de los de Tacoma, Washington, ha sido producido por Jim Diamond (que ha producido a White Stripes o Dirtbombs entre otros).




El disco se compone de doce cortes como doce soles y ya desde el inicial I don't need no doctor, la explosión de rock and roll, garaje, y fuerza es impresionante, con la voz desatada, ese piano saltarín, más el saxo brutal y esa rotundidad en la ejecución, fantástico inicio. Be a woman reafirma lo anterior, otra burrada de canción, con las voces a coro en el inicio, hasta que la base rítmica arrasa con el estribillo junto a ese saxo desatado, otro tema maravilloso de cum laude, y un sólo de guitarra descomunal. Bad Betty arrasa desde el inicio, con un ritmo demoledor, sin concesiones, todo el mundo a bailar al ritmo de esta bandaza, todo está aquí condensado y explotado a las máximas revoluciones, a mover el esqueleto. La versión del mítico tema de Bo Didley You can't judge a book by the cover, es comandada por un saxo imperial que hace que toda la banda se una para conformar el esqueleto del tema, donde destaca una batería abrasadora. The hard way, es otra versión descomunal, en este caso de los Kinks, quizás todavía más hard rockera que la original, pero acertadísima. Sugaree es más clásica en su ejecución, recuerda mucho a la banda en los 60, y eso significa que esto no hace sino subir las revoluciones, otra ejecución gloriosa con la banda a tope y ese sólo de saxo acojonante.
Estamos a mitad del álbum y si no has bailado hasta reventar es que no tienes corazón.
Leaving here con el redoble de caja y el riff de guitarra nos anuncia otro rock and roll descarado, a los que se unen voz y saxo y esa sección rítmica explota. Look at little sister aborda el lado más salvaje del soul, con ese saxo desbocado, el sólo de guitarra de morirse... mucha tela. I got your number es otra salvajada de tema ejecutado con precisión anatómica, tanto en voz, sección rítmica, piano como con ese saxo machacón que es un absoluto escándalo en tono soulero también. Livin' in chaos es dominado por el riff de guitarra inicial, para explotar con la voz y la cacharrería de la caballería que ataca desaforada, increíble. Save the planet me recuerda en el inicio con el riff guitarrero el mejor Hendrix, más la voz distorsionada y esos teclados humeantes... otra burrada. Spend the night cierra el trabajo, y ¿os pensábais que iba a ser una balada? Imposible, esto no ha parado desde el inicio, otro coctel molotov directo a la yugular, explosivo, guitarras a mil por hora, saxo desbocado y esa voz de lujo.

En definitiva 12 tonadas de alto voltaje para no parar de menear ninguna parte de tu cuerpo. A veces se dice que resurrecciones de grupos antiguos no hacen falta, perdonen, escuchen este disco y verán como en este caso ha merecido la pena y mucho.
Un disco salvaje, brutal, de los que ya no se hacen.

Os dejo con esa espectacular versión del The Hard way de los Kinks.


sábado, 20 de junio de 2015

Muse - Drones (2015)


Muse acaban de editar su nuevo disco Drones, al que le tenía muchas ganas, y ya por los singles adelantados pudimos ver que volvían claramente a ser ellos mismos, dejando de lado las experimentaciones de su anterior disco y para mi menor trabajo, de hecho en palabras de la propia banda "no hemos usado cajas de ritmos y si menos sintetizadores", además de menos instrumentos orquestales, volviendo a un concepto más simple del trío que son, con una fuerza apabullante. Eso también se nota en que han dejado las labores de producción en manos de Matt Lange, que coproduce el trabajo, lo que ha provocado que el grupo emplee más tiempo en tocar juntos. Pero ya desde el primer tema, se nota que la banda de Devon ha vuelto a sus orígenes y se ha reinventado, cosa muy de agradecer, ya que su tono punk de los primeros álbumes lo habían perdido casi al completo y aquí lo han recuperado, algo muy definitorio de su estilo.
Es evidente que en su anterior trabajo "The second law" lo experimental ganó terreno y dejó de sonar a un grupo de rock, que es lo que ellos son en definitiva, y afortunadamente eso está aquí recuperado, no en su totalidad, pero si en gran parte. En el apartado de las reivindicaciones tanto en textos como en actitudes, intentan hacerlo contra la sociedad teledirigida, la manipulación de los poderosos, etc...
Hablamos ya de el séptimo trabajo de los ingleses, y desde luego han tenido claro que volver a la raíz, era la mejor manera de reconducir su línea últimamente popera.


Dead Inside mezcla rock y electrónica, pero como la banda sabe y domina, digamos por así decirlo, que coge la onda de lo mejor de su anterior disco y lo perfeccionan y mejoran. El speech militar de 20 segundos escasos (Drill Sergeant) da paso al que fue primer single Psycho, y la subida de decibelios, de agresividad es tremenda, con una base rítmica que ruge y empuja como antaño, además de ser una canción con perfectos cambios de ritmo en el mejor estilo del grupo. Mercy es un tema de electrónica contenida, quizás la canción que más me recuerda al disco Black holes and revelations, donde para mi estaba la cúspide de evolución del grupo, gran tema y single descarado. Reapers vuelve a recuperar mucha fuerza, donde Matt Bellamy destaca por el virtuosismo con la guitarra y esa sección rítmica que vuela literalmente y cuyo final estruendoso es ideal para directo. The Handler sigue por la senda rockera dominante, aunque en este caso virando más hacia la épica también presente en la banda. El discurso de (JFK) deja allanado el camino a Defector con mucha carga de guitarra y base rítmica en cuyos coros hay un guiño claro a Queen (influencia clara que el grupo nunca ha negado). Revolt con sonido de sirenas al inicio, es un medio tiempo que derrocha calidad y se acerca más al pop, un muy posible single. Aftermath es la canción pausada del disco (habitual descanso en todos sus discos) para coger fuerzas, con ese tono cósmico que acostumbran. The Globalist es la canción más larga con diferencia del álbum, y con ese inicio de silbido que recuerda a las películas del spaguetti western de Sergio Leone, sirve de perfecta introducción a una joya de tema donde la guitarra eléctrica de Bellamy y su sólo introduce la melodía, acompañada de la batería de Dominic Howard en tono militar, hasta la entrada de la voz que está brutal y Chris con el bajo, todo hasta la mitad de la pieza donde hay un brusco cambio que endurece el tema de manera bestial que hacen del final algo muy intenso. Drones, la canción que da título al disco, es un delicioso juego de voces que cierra a capela el trabajo, cosa que no deja de sorprender en un grupo de rock (aunque ya lo hicieran con aquel tema Soldier's poem de 2006).


Muse ha vuelto por la buena senda, simplemente por donde se hicieron grandes, y es en la base del trío donde ganan muchos enteros. Agarrados a la fuerza de la guitarra, el bajo y la batería despachan rock de altura y con temas muy disfrutables para directo.

Os dejo con el tema Psycho interpretado en el programa de Jools Holland.