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lunes, 16 de febrero de 2026

Concierto 091, Madrid, Sala La Riviera, 14-2-2026.

Noche de San Valentín y en Madrid aterrizaba la primera fecha de la gira de presentación del nuevo disco de los granadinos 091 en la capital, ese muy buen Espejismo Nº 9. Fueron dos horas memorables en los que la banda sonó de manera espectacular, sin casi ningún fallo (algo loable siendo el primer concierto de la gira) y con una conexión tremenda con un público que les adora y que se sabe todas sus enormes y grandes canciones. La banda es José Antonio García "Pitos" a la voz, maracas y armónica, José Ignacio Lapido a la guitarra eléctrica solista, acústica y coros, Tacho González a la batería, Jacinto Ríos al bajo y Víctor Sánchez a la otra guitarra (guitarrista habitual en las giras en solitario de Lapido).


Con las notas de Ennio Morricone y la banda sonora de su film Once upon a time in the west (traducida aquí como Hasta que llegó su hora) de 1968 comenzaba como un reloj a la hora prevista el show. Como era lógico de este último trabajo cayeron varios singles como No tiene sentido escapar, Ven vestida de nube, Antes de que salga el sol (maravilla), y también otras como Nadie quiere oír tu llanto, Dormir con un ojo abierto o Algo parecido a un sueño. Del anterior disco La otra vida escuchamos Leerme el pensamiento y ya de clásicos pues un arsenal absolutamente infalible, así pudimos escuchar 2000 locos que abrió el concierto, Sigue estando Dios de nuestro lado, Un hombre con suerte, La noche que la luna salió tarde o Como acaban los sueños de Todo lo que vendrá después, La calle del viento, Zapatos de piel de caimán, Huellas (esta en la primera tirada de bises) y Otros como yo de esa maravilla que sigue siendo Tormentas Imaginarias, El baile de la desesperación, La vida que mala es (último bis de la segunda tanda), Este es nuestro tiempo (en la primera tirada de bises) y La canción del espantapájaros (en acústico y como primer bis con José Ignacio y José Antonio solos) del disco El baile de la desesperación. De doce canciones sin piedad pudimos disfrutar de Que fue del siglo XX y Esta noche ambas en los bises, y de Debajo de las piedras la mítica La torre de la vela.


En definitiva una banda que nunca decepciona y que siempre están a un tremendo nivel con un repertorio abrumador que nunca deja indiferente.

Os dejo con Zapatos de piel de caimán tal y como sonó el sábado.

sábado, 15 de noviembre de 2025

Concierto Larkin Poe + Son Little, Madrid, Sala La Riviera, 14-11-2025.

Noche especial ayer en Madrid, ya que la banda norteamericana Larkin Poe venían a presentar su último álbum Bloom a la capital del reino. De telonero tocó Son Little, cuyo nombre verdadero es Aaron Earl Livingston, músico de Philadelphia, que tiene un estilo tranquilo en el que mezcla Rhythm and blues con soul y que es hijo de un predicador. Comenzó su carrera allá por 2011, como Iceberg, pero ya en solitario hizo un primer EP en 2014, desde ahí publicó un primer álbum homónimo en 2015 y luego tres trabajos más hasta Like Neptune, último disco de 2022. Cayeron temas como O me o my, Lay down, Mad about you, Neve give up o About her again.


Y salieron a escena las grandes protagonistas de la noche, las hermanas de Atlanta, Georgia Rebecca y Megan Lovell, que están de gira mundial presentando su último disco editado en enero, ese buen álbum que es Bloom. A
unque su base de operaciones la tienen en Nashville, Tennessee, cosa que ellas mismas dijeron en el concierto, practican un rock sureño con potentes riffs de guitarra combinado con slide guitar, Rebecca canta con un tremendo vozarrón que a veces tiene toques blueseros (una moderna Janis Joplin) y otros souleros (con tintes de la gran Aretha Franklin), pero además con su fender stratocaster despacha unos solos de guitarra de caerse de espaldas, mientras que en la parte acústica toca guitarra acústica. Por su parte su hermana Megan le hace coros muy buenos, toca lapsteel y en la parte acústica la guitarra dobro. Grandes influencias de Allman Brothers, pero también hay un componente por ahí en su música de Led Zeppelin cuando se ponen cañeras (al parecer los escucharon mucho de pequeñas). Por si fuera poco se acompañan de dos excelentes músicos como Brent "Tarka" Layman al bajo y contrabajo y Ben Satterlee a la batería (un auténtico fiera), además de un teclista de apoyo que también tocaba guitarra en la parte acústica. Muchas de sus canciones están ambientadas en veranos secos y polvorientos, historias oscuras sobre ríos de caudal profundo en los que se hacen desaparecer fardos, armas, secretos, etc., además de estar influenciadas por la literatura gótica norteamericana, incluso son parientes lejanas de Edgar Allan Poe (su tatarabuelo era primo del escritor).
Era mi segunda vez con ella, y confirmaron con rotundidad lo que vi hace dos años, un despliegue fantástico, una parte central en acústico deliciosa, y una banda que suena realmente brutal.


En cuanto al tracklist repasaron este último disco Bloom del que escuchamos los temas Nowhere fast (que abrió el show), Mockingbird, Easy love, Part. 1, Bluephoria, If God is a woman, Little bit en la parte acústica, Pearls y Bloom again como el bis del final. De su anterior y magnífico Blood harmony disfrutamos de Deep stays down, Bad Spell (atronador), Southern comfort (en el set acústico), Bolt cutters & The family name o Summertime sunset. De temas más antiguos d
el disco Peach tocaron la versión del Wanted woman-AC/DC, Mad as a hatter y Devil music en el set acústico. Sonido extraordinario, una banda engrasada al ciento por ciento y con músicos versátiles, una maravilla.


Concierto extraordinario, regenerador y muy vitalista de una formación que sigue a un nivel realmente bestial y que no dejan a nadie indiferente. Allí estuve y por eso lo puedo contar.

Os dejo con dos momentos de ayer, primero el Summertime sunset.





Y luego del set acústico el Little bit, delicioso.

jueves, 23 de octubre de 2025

Concierto The Darkness + Dea Matrona, Madrid, Sala La Riviera, 22-10-2025.

Noche de rock and roll en Madrid la de ayer, en plena mitad de la semana, en la que venía la banda británica The Darkness a presentar su último trabajo Dreams on toast de este año y como teloneras tuvimos a las chicas de Belfast de Dea Matrona, que componen Mollie McGuinn & Orláith Forsythe. Después de muchos singles y Ep's, publicaron el 3 de mayo de 2024 su primer disco de estudio titulado For your sins producido por ellas mismas. Mollie canta, toca el bajo y es multiinstrumentista, y Orláith canta, toca la guitarra y también es multiinstrumentista y se apoyaban en un batería y un guitarrista en su actuación de ayer.
Desgranaron un repertorio basado en ese disco del año pasado del que tocaron Stuck on you, Black rain, So Damn dangerous, Glory, Glory (I am free) o Red Button, algún single como Magic spell o Hate that I care y su famosa versión del Oh well de Peter Green de la primera época de Fleetwood Mac. Un concierto muy ameno, y perfecto para lo que vendría después, la rampa de salida la dejaron bien preparada.


Y salieron los auténticos protagonistas de la noche, los británicos de Lowestoft, condado de Suffolk, Inglaterra, que en formación de cuarteto con Justin Hawkins a la voz, guitarra y piruetas, Dan Hawkins a la guitarra y batería en un tema, Frankie Poullain al bajo y Rufus Tiger Taylor a la batería (hijo de Roger Taylor), apoyados por un quinto músico en segundo plano a las teclas, despacharon un concierto lleno de energía, diversión y con una comunión con el público que ellos mismos provocaban y llevaban a más. Probablemente su directo pasa por ser de los más enérgicos, positivos y revitalizantes que recuerdo, de esos que disfrutas en cada tema y que al terminar te deja una sonrisa en la cara absoluta. Por cierto Justin Hawkins hizo tantas piruetas, saltos, carreras, etc., que si mantiene ese estado de forma a lo largo de más de 100 conciertos es para ponerle un monumento, además de tocar de vicio la guitarra.


El repertorio con todos los discos de gran nivel que acumulan no defraudó, después de la entrada con ABBA de fondo, de su último Dreams on Toast empezaron con el Rock and roll party cowboy, para seguir con Mortal dread (brutal), Walking through fire, The longlest kiss y I hate myself ya en los bises, además de ese bonus track titulado My only y que canta el batería Rufus poniéndose Dan a la batería. De su primer y muy aclamado en su día Permission to land de 2003 cayeron Growing on me, Get your hands off my woman, Love is only a feeling (deliciosa), Givin' up (¡qué maravilla!), Friday night y I believe in a thing calle love. De su segundo álbum de 2005 escuchamos el One way ticket como primer bis, de su álbum de 2015 Last of our kind aquel Barbarian que lo iniciaba muy rockero, del Pinewood smile el tema Japanese prisoner of love, del Easter is cancelled el Heart explodes y del anterior Motorheart, precisamente el tema que le daba título, ese Motorheart. En cuanto a las versiones, escuchamos la sorprendente The power of love de Jennifer Rush, y ya las más evidentes como Fat Bottomed girls de Queen, el Inmigrant song de Led Zeppelin, o los acordes iniciales del Thunderstruck de AC/DC.


Os dejo con dos momentos del concierto, primero el tema 
Walking through fire.





Y luego con el I hate myself último bis.

viernes, 14 de junio de 2024

Concierto Rival Sons + Creeping Jean, Madrid, Sala La Riviera, 13-6-2024.

Ayer en La Riviera de Madrid nos rendía visita una de las bandas de momento, los californianos Rival Sons, a los que un servidor tiene en un pedestal por su trabajo en estudio y me faltaba ver su demostración en vivo. Antes de ellos y como teloneros, empezaron la banda de Brighton, Inglaterra, Creeping Jean, con una muy buena tirada de temas y un aire bastante setentero en su propuesta. Sonaron temas de su disco When's the blowout? de hace un par de años como Biggest star, When's the blowout?, Fluorescent orange skies, Money road, Warm & fuzzy y algunas otras que quizás vayan en su próximo disco que saldrá en agosto y se titulará Business is dead como Ten kisses, Hold the image, Angel breath o Bandit. La presencia del amigo Javier de Gregorio hizo disfrutar aún más de los teloneros.


Y salieron a escena los protagonistas de la noche, Rival Sons, que como es lógico venían a presentar sus dos discos del año pasado, Darkfighter y Lightbringer, además de repasar temas de toda su carrera. Estuvieron muy poderosos, tanto de presencia, como de sonido y con una actitud realmente encomiable, fueron atronadores. La formación era Jay Buchanan a la voz, guitarra acústica y percusión, con un vozarrón realmente espectacular (al parecer cuida mucho su voz), Scott Holiday a la guitarra solista y coros, Mike Miley a la batería y coros y Dave Beste al bajo y coros, a los se añade un teclista en la sombra Todd Ögren.


Despacharon temas de esos dos discos del año pasado como Mirrors, Nobody wants to die o Darkside del Darkfighter, y Mosaic del Lightbringer. También dieron un buen repaso a su gran disco Feral roots de 2019 con temas como Too bad (magnífica), Ferla Roots o Do your worst, además de Shooting stars que interpretó Jay solo en plan acústico. De antiguos discos escuchamos Nanda-Nandana de Before the fire de 2009, Pressure & time de su disco del mismo título de 2011, Keep on swinging y Manifest Destiny, Part.1 del Head down de 2012, Open my eyes y Electric man de Great Western Valkyrie de 2014, Tied up y Thundering voices del Hollow bones de 2016 y Torture de su primer Ep homónimo.


Una banda con mucho recorrido hecho, que dio gracias todo el concierto a la audiencia y que en casi hora y tres cuartos dejó muy satisfecha a una concurrencia que no paró de cantar y corear sus temones.

Os dejo con Nobody wants to die, tal y como sonó anoche.

domingo, 2 de junio de 2024

Concierto The Hellacopters + The Peawees, Madrid, Sala La Riviera, 31-5-2024.

Se cerraba este pasado viernes un mes concierteril bastante intenso para un servidor, y desde luego el final era de traca, ya que la renacida banda sueca The Hellacopters venían a la capital a descargar su furia, junto a The Peawees como teloneros. Varias personas humanas (entre ellos Don Javier de Gregorio que estaba en la sala) me habían avisado del potencial de The Peawees, una banda italiana desconocida por un servidor, pero cuya trayectoria se remonta a mediados de los 90 en su inicio y siguen hasta el día de hoy. La formación de cuarteto es Hervé Peroncini a la voz y guitarra, Dario Persi a la guitarra y coros, Fabio Clemente al bajo y Tommy Gonzalez a la batería. Hacen un rock potente de base rockabilly y la verdad es que sonaron de lujo y despacharon temas excelentes. Así pudimos escuchar Road to rock and roll y By my side de Dead end city de 2001, Wild about you y Bleeding for you de Walking the walk de 2008, Memories are gone del disco Leave it behind de 2011, Walking through my hell y Christine de su disco Moving target de 2018, además de algún tema nuevo como The Wolf, etc., una actuación excelente que dejó la pista lista para los suecos.


Y salieron los grandes protagonistas de la noche The Hellacopters, cuyo último disco fue la vuelta de la banda en 2022, aquel Eyes of Oblivion, donde Dregen volvió al grupo, cuya lesión en la mano no le permite estar en la gira, siendo sustituido por LG Valeta, el enorme guitarrista del grupo barcelonés '77 que lo hizo a las mil maravillas. Dolf The Borst, bajista y líder de The Datsuns estaba al bajo, Robert Eriksson estaba a la batería y Anders Lindström a las teclas. No vamos a descubrir ahora a esta formación de auténtico rock and roll, que no descubren la pólvora pero siguen dando recitales de un nivel muy bueno.


En cuanto al repertorio, tiraron de clásicos lógicamente, teniendo lo gordo de su discografía en su primera época. Action de Grâce del Grande Rock de 1999 dio el pistoletazo de salida (disco que celebra 25 años de vida), del que también escuchamos The devil stole the beat from the Lord y Venus in force. De su primer álbum de 1996 Supershitty to the Max! escuchamos Born broke y en los bises (Gotta get some action) Now!, You are nothin', Like no other man y Soulseller del Payin' the dues de 1997, By the grace of God, Carry me home y Rainy days revisited del By the grace of God del año 2002, Toys and flavors y Hopeless case of a kid in Denial 8en los bises) del maravilloso High visibility (me hubiera gustado alguna más de este disco) del año 2000. Del Rock and roll is dead de 2005 escuchamos Everything's on T.V. y I'm in the band en los bises. Del último Eyes of oblivion cayeron la propia Eyes of oblivion, So sorry I could die y Reap a hurricane en los bises. De las versiones escuchamos el Sonic reducer de los Dead Boys en los bises.


Os dejo con el tema The devil stole the beat from the Lord tal y como sonó el viernes.

viernes, 17 de mayo de 2024

Concierto James, Sala La Riviera, 16-5-2024.


Hace 23 años un servidor veía por primera vez a la banda de Manchester James en un concierto, era en la Sala La Riviera, con motivo de un festival donde tocaban Sexy Sadie e Eels, pero descubrí a la banda liderada por Tim Booth, que con canciones como Say something o Tomorrow me engancharon. A partir de ahí me fue haciendo con discos de los británicos y estando al tanto de sus nuevos trabajos. El tiempo pasa, pero después de todo lo que ha llovido, esta formación que ha evolucionado en número de músicos (ayer conté hasta nueve), y en fachada sonora ya que ahora quizás hay más electrónica que antes en sus discos, siguen demostrando que en vivo las guitarras se siguen haciendo notar. 
Venían a presentar su último disco Yummy, un buen compendio de temas, al que por supuesto dieron cancha, a parte de repasar clasicazos que son himnos y algún que otro tema no tan conocido. La formación era Tim Booth a la voz y bailes, Jim Glennie al bajo y coros, Adrian Oxaal a la guitarra solista y cello, David Baynton-Power a la batería y percusión, Salu Davies a la guitarra rítmica, guitarra acústica, violín, percusión y coros, Mark Hunter a las teclas, Andy Diagram a la trompeta, percusión y coros, Deborah Knox-Hewson a la batería, percusión y coros y Chloe Alper a los coros y percusión.


De su último disco Yummy disfrutamos de singles como Is this love o Our world, Shadow of a giant, Hey o Way over your head en los bises y también de la magnífica Life's a fucking miracle. Pero el concierto empezó con un tema de su primer disco Stutter de 1986, aquel Johnny Yen, también del tercer disco Gold Mother escuchamos la brutal Come home, Ring the bells del Seven de 1992, las maravillosas Say Something y Sometimes que toda la sala coreó de su disco Laid de 1993, Jam J y Tomorrow del disco Wah Wah con Brian Eno de 1994. Eché de menos el She's a star de 1997 de Whiplash aunque si sonó Waltzing along, pero Getting away with it (All messed up) del Pleased to meet you que fue el segundo bis y cierre del show compensó absolutamente, final soñado. Digamos que hasta ahí fue el repaso a su primera época. A partir de aquí fueron cayendo Leviathan de Living in extraordinary times o Beautiful beaches del anterior disco All the colour of you. En mi modesta opinión me sobraron temas como Five-O.


En definitiva un buen concierto que me ha reconciliado con ellos totalmente y que me hizo salir contento de la sala.

Os dejo con el tema Is this love tal y como sonó anoche.

jueves, 9 de noviembre de 2023

Concierto Larkin Poe + The Sheepdogs, Madrid, Sala La Riviera, 8-11-2023.

Gran noche la que se avecinaba ayer en la capital de España, venían a tocar dos bandas realmente extraordinarias, The Sheepdogs y Larkin Poe, que no solo confirmaron su poderío si no que lo aumentaron de forma exponencial. Por si fuera poco logré convencer al maestro Javier de Gregorio para presenciar a estas dos bandazas, y encima recordar que ocho años atrás habíamos visto juntos por primera vez a los canadienses. La formación ha tenido un nuevo cambio (del que ya hablé este verano en la crónica de su concierto en Riaza) ya que siguen Ewan Currie a la voz principal y guitarra, Shamus Currie al órgano, piano, melotrón, trombón, y coros, Ricky Paquette que sustituye a Jimmy Bowskill a la guitarra y coros, Ryan Gullen al bajo y coros y Sam Corbett a la batería y percusiones. Sus aires sureños, su rock con reminiscencias de blues, country e incluso soul y ese aire setentero siguen siendo sus señas de identidad, además de tener referentes claros en Allman Brothers, Creedence Clearwater Revival o ZZ Top.
The Sheepdogs hicieron un setlist impecable de 45 minutos, ni un solo minuto más, con un repertorio fantástico de nueve temas que fueron How late, how long, I've got a hole where my heart should be, Bad Lieutenant, Southern dreaming, Rock and roll (Ain't no simple thing), Find the truth, I don't know, Scarborough street fight y Nobody, en este último tema hubo un desparrame guitarrero como fin de fiesta al que incluso se unió el teclista Shamus Currie haciendo solos bestiales de guitarra.


Y salieron a escena Larkin Poe, la primera vez que veía a esta banda en vivo, y puedo asegurar que no se me va a olvidar. Esta es
 una banda con origen en Georgia y compuesto por las hermanas Rebecca y Megan Lovell, aunque su base de operaciones la tienen en Nashville, Tennessee, cosa que ellas mismas dijeron en el concierto. Practican un rock sureño con potentes riffs de guitarra combinado con slide guitar, Rebecca canta con un tremendo vozarrón que a veces tiene toques blueseros (una moderna Janis Joplin) y otros souleros (con tintes de la gran Aretha Franklin), pero además con su fender stratocaster despacha unos solos de guitarra de caerse de espaldas, mientras que en la parte acústica toca guitarra acústica. Por su parte su hermana Megan le hace coros muy buenos, toca lapsteel y en la parte acústica la guitarra dobro. Grandes influencias de Allman Brothers y ahí es donde se emparentaban con los canadienses que fueron sus enormes teloneros, pero también hay un componente por ahí en su música de Led Zeppelin cuando se ponen cañeras (al parecer los escucharon mucho de pequeñas). Por si fuera poco se acompañan de dos excelentes músicos como Brent "Tarka" Layman al bajo y contrabajo y Ben Satterlee a la batería (un auténtico fiera). Muchas de sus canciones están ambientadas en veranos secos y polvorientos, historias oscuras sobre ríos de caudal profundo en los que se hacen desaparecer fardos, armas, secretos, etc., además de estar influenciadas por la literatura gótica norteamericana, incluso son parientes lejanas de Edgar Allan Poe (su tatarabuelo era primo del escritor)...


Salieron a escena sonando el White room de Cream, buena señal, para luego descargar una tirada de temas excelentes de todos sus trabajos. Venían a presentar ese último disco fantástico el Blood Harmony del que pudimos escuchar Strike gold que abrió el concierto, Kick the blues, Georgia off my mind, Southern comfort y Might as well be me (esta dos en el set acústico maravilloso), Bad spell (absolutamente arrolladora), Bolt cutters & The family name y como bis Deep stays down. Del anterior Self made man cayeron She's a self made man y Holy ghost fire con una introducción previa del Rumble de Link Wray, del Venom & Faith escuchamos Bleach blonde bottle blues y Blue ridge mountains. Del disco Peach tocaron la versión de Preachin' blues de Son House y el Wanted woman-AC/DC. Y de su disco de versiones, Kindred spirits, tocaron el Crocodile rock de Elton John también en el set acústico, haciendo cantar a toda la sala.
Mi amigo Javier de Gregorio salió rebosante de felicidad, sabiendo que había visto un show espectacular, en el que hay una banda que no tiene momento bajo, y en el set acústico te dejan atontado.

Os dejo con dos momentos de ayer, primero el tema de apertura de The Sheepdogs, el How late, how long.





Y luego de Larkin Poe os dejo con el tema Georgia off my mind tal y como sonó anoche.

jueves, 22 de junio de 2023

Concierto The Cult, Madrid, Sala La Riviera, 21-6-2023.

La banda británica The Cult visitaba la capital de España en la noche de ayer, presentando su último y buen trabajo de estudio Under the midnight sun del año pasado. Los prolegómenos no fueron los mejores, unos precios de camisetas del grupo en el tenderete que oscilaban entre 45 y 55 euros las más baratas, no era lo esperado, y por si fuera poco una artista de cuyo nombre no quise saber nada hizo de telonera, cuando realmente se podía haber quedado en su casa y eso es lo mejor que puedo decir de ella. Afortunadamente la salida del grupo británico relanzó la noche, a la vez que en las afueras atronaban los rayos y centellas y el cielo de Madrid descargaba una tormenta furiosa. Y atronadora fue la salida de The Cult, que despacharon un concierto basado en una gran parte de éxitos antiguos, además de diseccionar un poquito su último trabajo.

Ian Astbury estuvo como siempre soberbio a la voz (con sus peleas con las panderetas), secundado por un Billy Duffy excelso como siempre a las guitarras, John Tempesta a la batería formidable, Charlie Jones al bajo sin fallos y Mike Mangan a los teclados. Una formación de quinteto robusta y que dio un recital absolutamente portentoso y de mucha calidad. Sonaron del último trabajo Vendetta X y Mirror, mediado el concierto, pero el repaso a viejos clásicos fue incesante, como Spiritwalker de su primer disco Dreamtime, Rain, Phoenix o She sells sanctuary de su segundo disco Love (maravillosas), las fabulosas Wild flower, Lil' devil, King Contrary man, Aphrodisiac Jacket, Love Removal Machine o Peace dog (estas dos últimas fueron los bises) del Electric de 1987 (disco más recordado y aclamado), Sun king o Sweet soul sister (qué momentazo) del Sonic Temple fueron brutales, el single The witch de la película Cool world o Rise (que comenzó el concierto) del disco Beyond Good and Evil completaban el repertorio bestial.


Esta banda de titanes del rock sigue a un nivel extraordinario y da gusto ir a un concierto suyo.

Os dejo con Sun king tal y como sonó anoche.

miércoles, 17 de mayo de 2023

Concierto Glenn Hughes, Madrid, Sala La Riviera, 16-5-2023.

Anoche en la Sala La Riviera de Madrid comparecía un señor de 71 años (camino para 72 en poco tiempo) que responde al nombre de Glenn Hughes, músico británico que formó parte como cantante y bajista de una banda tan importante como Deep Purple, en el período que va de finales de 1973 hasta 1976. Participó en dos discos fundamentales de esta bandaza como Stormbringer y Burn, ambos de 1974 y Come taste the band de 1975. Esta gira tiene la excusa de celebrar los 50 años (que se cumplen el año que viene) del disco Burn y para ello Glenn está en plena forma sobre todo en el asunto vocal, teniendo en su poder unos registros (sobre todo agudos) que ya quisieran muchos a su edad. Le acompañan a la guitarra un excelso Soren Andersen, Ash Sheehan a la batería (menudo animal) y Bob Fridzema a las teclas.los teclados.


En cuanto al repertorio, se ciñeron al disco en cuestión tocando del mismo Might just take your life (magnífica), Sail away (otra delicia), You fool no one (larguísima incluido el solo espectacular del batería), Mistreated (también versión larga larga), y por supuesto el Burn como último bis (exquisita). Empezó el concierto con Stormbringer, tema que daba título al disco (me hubiera gustado escuchar alguna más de este álbum) y de Come taste the band cayeron Gettin' tigher, This time around (dedicada a Jon Lord) y You keep on moving. El primer bis de los dos fue la maravillosa Highway star, que Glenn se dio el lujo de tocar, del mítico Machine head.


En definitiva un concierto que superó con creces mis expectativas y que recomiendo a todo aquel que lo pueda ver.
Os dejo con el tema Sail away tal y como sonó anoche.

martes, 21 de febrero de 2023

Concierto Interpol, Madrid, Sala La Riviera, 20-2-2023.

La banda neoyorkina comandada por Paul Banks, hizo anoche el primero de sus dos recitales en la capital de España, Madrid, en la veterana Sala La Riviera. Venían a presentar su último y extraordinario disco The other side of make-believe del pasado 2022 y por supuesto a repasar clásicos de su ya extensa discografía de 7 álbumes de estudio. Veinte años de carrera de un grupo realmente genuino, cuyos temas son enseguida identificables dentro del propio estilo que ellos mismos han creado. Los reyes del revival post-punk siguen teniendo en su base referentes como Joy Division, Television, The Velvet Underground o incluso R.E.M. y en formación de quinteto desarrollaron un concierto soberbio. Paul Banks con gafas de sol todo el concierto presentaba los temas y hablaba castellano (recordemos que vivió 4 años en Madrid, él mismo lo recordó), además de cantar (¡y qué manera de cantar!) y tocar guitarra rítmica, Daniel Kessler tocaba la guitarra solista (magnífico) y Sam Fogarino estaba a la batería, mientras llevan dos músicos más de apoyo, uno al bajo Brad Truax (espectacular) y otro a los teclados Brandon Curtis.


Despacharon un concierto con un tracklist que vienen repitiendo en la gira en cada noche, y que se compone en su mayoría de temas del último disco, y sobre todo de canciones de sus tres y maravillosos primeros discos, con pinceladas de el cuarto, quinto y sexto álbum. Es innegable que el estatus de este grupo fue ganado con sus tres primeros y fantásticos discos, de los cuales escuchamos tonadas ya míticas, así de Turn on the brigh lights cayeron Obastacle 1, Roland (absolutamente arrolladora) y The New. De mi disco favorito de siempre Antics pudimos escuchar Evil, C'mere, Narc, Slow hands, Public Pervert y Not even jail (esta ya en los bises) atronadoras todas ellas. De su tercer disco, poco reconocido durante una época, el magnífico Our love to admire pudimos disfrutar de Pioneer to the falls, Rest my chemistry (demoledora) y No I in threesome (ya en los bises y absolutamente brutal). De Interpol cayó Lights como primer bis, de El Pintor la maravillosa My desire y de Marauder el If you really love nothing. Del último disco pudimos oír cuatro canciones y personalmente me faltaron algunas más, ya que el disco lo merece, y estas fueron Toni, Fables, Into the night (qué redescubrimiento el de esta canción, para mí cobró todo su sentido en vivo) y Passenger (sin embargo esta es mi favorita en disco y en vivo se queda algo lenta).


De teloneros (ya me olvidaba) hizo la banda Water from your eyes, que desde mi punto de vista hacen una "música" que no me llama para nada la atención y que si sé de que palo iban antes de empezar pues me los habría ahorrado, a mi más que agua me producían sangre desde los ojos y lo transportaban a mis oídos que sufrieron.
En definitiva un concierto arrebatador, con una banda en un estado de forma descomunal, y que no tiene medias tintas, o los amas o los odias, pero si los quieres es para siempre. ¡Larga vida a Interpol!.

Os dejo con dos momentos del concierto de anoche, uno es el tema Passenger.




Y con My desire.

lunes, 21 de noviembre de 2022

Concierto Band of Horses + Gently Tender, Madrid, Sala La Riviera, 20-11-2022.

Anoche había velada importante en la capital del reino, Band of Horses, la banda norteamericana liderada por Ben Bridwell aterrizaban en Madrid para presentarnos su último trabajo de principios de año, ese Things are great. Pero antes para abrir boca y como teloneros tuvimos la agradable aparición de una banda británica llamada Gently Tender, una formación de quinteto que incluye a varios ex-componentes de Palma Violets y a Celia Archer (de The Big Moon), y que publicaron el 26 de agosto su nuevo disco Take hold of your promise!
En formación de quinteto con una sección rítmica muy llamativa, un bajista que se hace notar con sus líneas de bajo y un batería perfectamente compenetrado con él, desarrollaron varios temas de este trabajo como Home anymore, Dead is dead, True colours (Sometime I'll get through), Right time, God didn't leave the factory o Love all the population (uno de sus singles), en los que su cantante mezclaba voces con la teclista Celia Archer en muchos momentos. Agradable concierto y amena espera para las estrellas de la noche.


Y salieron a escena Band of Horses, con esa formación renovada en la que ya no están 
el guitarrista Tyler Ramsey y el bajista Bill Reynolds, sustituidos por Richard Fitzpatrick y Matt Gentling. Es la tercera vez que veo a esta banda en directo, y si bien la primera vez fue en la gira de su disco Infinite Arms allá por el lejano 2010, que fue todo un acontecimiento en sala pequeña y abarrotada, la segunda seis años después ya fue en un festival y siendo una banda muy importante y dando un soberano concierto, ahora sobra decir que son un grupo con fans acérrimos que llenan hasta la bola una sala como La Riviera. Y no decepcionaron, la verdad sea dicha, el grupo suena como un rodillo, enlazan una canción tras otra casi sin descanso, y suenan realmente bien, especial mención para Ben Bridwell que sigue cantando como los ángeles. Una formación de sexteto en la que por momentos hay tres guitarras, sonando muy rockeros, y en otras su lado más country es patente. 


En cuanto al repertorio, fue bastante curioso y poco parecido al de Barcelona dos días antes, así del último disco sonaron Warning signs, Lights y Crutch, del anterior disco Why are you ok cayeron Casual party y Hag. Pero esta banda suele recurrir y mucho en sus directos a sus tres primeros trabajos, de los que siguen tocando muchas canciones en vivo, así del primer álbum Everything all the time pudimos escuchar The Great Salt Lake, Wicked Gil o la maravillosa The Funeral que cerró el concierto normal y que sigue sonando a joya. Del segundo disco Cease to begin sonaron Is there a ghost (fantástica), No one's gonna love you, Islands on the coast, Cigarettes, Wedding bands y como último bis The General Specific. Y como no podía ser menos del mítico Infinite Arms pudimos escuchar For Anabelle con la que comenzó el concierto, NW Apt, Older y Laredo (maravillosa, aunque eché de menos Compliments).
En cuanto a las versiones pudimos escuchar dos, el Neon moon de Brooks & Dunn y la extraordinaria versión del Never tear us apart de Inxs que fue el primer bis.


Bien pues os dejo con dos vídeos de ayer, primer el tema Dead is dead de Gently Tender.




Y luego el Casual party de Band of Horses de anoche.

martes, 20 de septiembre de 2022

Concierto Michael Kiwanuka + Mychelle, Sala La Riviera, Madrid, 19-9-2022.

Después de dos años y algo por fin pude ver al músico británico de origen ugandés y criado en el mítico barrio de Muswell Hill en Londres, Michael Kiwanuka. De telonera tocó una chica llamada Mychelle, también británica, que armada con una guitarra electroacústica y su voz demostró un empaque y una clase realmente admirables, una labora nada fácil la del telonero, y que ella llevó de una manera sobresaliente. Presentó su Ep de este año, del que cantó temas como Pressure, Promises, Lose o Forbidden fruit. En algún momento vi la semejanza con Tracy Chapman, pero con estilo distintos desde luego.


Y salió a escena el gran protagonista de la noche a eso de las 21:45h, acompañado de una espectacular banda con dos coristas, una sección rítmica de bajo y batería sólidos, un bue teclista, un enorme guitarrista. Hace más de dos años, allá por mayo de 2020 nos iba a presentar su último disco de 2019, titulado Kiwanuka, un excelente trabajo donde mezcla sus influencias de Nirvana o Radiohead con el soul de gente como Curtis Mayfield. El concierto sonó realmente bien, le sobró esa iluminación oscura y chirriante, que no dejó ver el concierto como dios manda. Y Michael es un tipo que no tiene demasiado carisma en el escenario, lo que tiene son canciones, y las desarrolla casi sin moverse y ensimismado con su música.


De Kiwanuka sonó casi todo el disco, como es lógico, empezó con Piano Joint (This kind of love) la intro y el tema completo, You ain't the problem, Rolling, I've been dazed, Hero (intro) y Hero tema completo, Hard to say goodbye, Light, Final days y Solid Ground. De su magnífico Love & hate de 2016 pudimos escuchar la marchosa One more night, Black man in a white world, Rule the world y ya en los bises Falling, Cold little heart y la coreable Love & hate. Home again fue el único tema del primer disco que cantó. Quizás Kiwanuka abusa algo de alargar temas con partes instrumentales, que te dejan un poco en las ramas, pero la ejecución de los temas es impecable.


Os dejo con el momento en que sonó Solid ground.

viernes, 4 de mayo de 2018

Concierto Ben Harper & Charlie Musselwhite, Madrid, Sala La Riviera, 3-5-2018


Hay ocasiones en las que esperas por fin ver a un músico en directo, al que por diversas circunstancias todavía no habías podido ver en vivo, ya que es tal la admiración que le tienes por sus discos de estudio, que solo te falta ver como se desenvuelve en un escenario para terminar de perfilar su figura musical. Eso es lo que me sucedía con Ben Harper, el músico de Pomona, y ayer pude comprobar que es todavía mejor de lo que esperaba. Venía a presentar su último álbum, que ha hecho conjuntamente con el veterano armonicista de blues Charlie Musselwhite, segunda colaboración conjunta, aunque la mayoría de las composiciones son suyas, todo hay que decirlo. En el escenario, junto a las dos estrellas, tres músicos extraordinarios, una sección rítmica de bajo y batería inapelables y un guitarra que estuvo portentoso.
Fueron dos horas y algo de disfrute absoluto, porque Ben Harper transmite desde el primer momento que es un músico que disfruta lo que hace, y lo sabe compartir con el público, sus muecas, su implicación, su humildad presentando a la banda (lo hizo hasta tres veces) y por supuesto su demostración de enorme músico que tocó una buena colección de guitarras eléctricas (unas diez aproximadamente conté) tanto sentado como de pie, el piano y al cante, y ahí es donde me dejó completamente loco, qué bien canta este tipo, de hecho tuvo momentos mágicos, como en el último tema donde cantó sin micro, a pulmón para todos.


Como decía antes, es la gira de presentación de No Mercy in this land, ese álbum editado por ambos este año, vinilo que se vendía en el tenderete firmado por ellos y cuyas copias volaron (una a mi zurrón), segunda colaboración de ambos, cinco años después de Get Up!, primer pistoletazo grandioso de los dos. Abrió el show When I go, el tema que abre el nuevo disco, del que también cayeron Bad Habits, Love and trust, Movin' on, Nothing at all, Trust you to dig my grave, Found the one, When love is not enough (¡qué manera de cantar!), y ya en los bises No mercy in this land y The bottle wins again, es decir el disco entero. De Get Up! cayeron I ride at dawn, I don't believe a word you say, la propia Get Up!, I'm in I'm out and I'm gone, Blood side out y ese final glorioso del concierto con All that matters now por como la cantó Ben y como tocó la armónica Charlie, algo inenarrable.
También escuchamos temas de la carrera de Charlie que cantaba él, como The Blues overtook me, I'm going home y ya en los bises Long Legged Woman. Para el recuerdo la versión en penúltimo lugar del Yer Blues de los Beatles y en el final de la primera parte del When the leeve breaks, original de Memphis Minnie y que Led Zeppelin arreglaron para su álbum IV.


Una gozada de concierto, espero ver a Ben con alguno de sus otros proyectos, sobre todo los Innocent Criminals, pero ya ayer tuve una visión muy clara del pedazo de músico que es, y de verdad que lo recomiendo, es una experiencia brutal.

Os dejo con el comienzo del concierto con When I go.

viernes, 24 de febrero de 2017

Concierto Teenage Fanclub, Madrid, La Riviera, 23-2-2017


La de anoche fue una noche muy especial en La Riviera. Primero el previo con mi amigo Gonzalo Aróstegui Lasarte, para luego encaminarnos hacia el lugar donde veríamos a quizás una de las bandas más genuinas y auténticas que existen, orfebres de melodías y que son capaces de estremecer a hombres de pelo en pecho, os aseguro que ayer lo vi. Hicieron de teloneros una banda española llamada The Sea, que la verdad lo hicieron muy bien y tenían una onda que cuadraba perfectamente con lo que íbamos a ver, pero que me perdonen si no hablo mucho de ellos, porque lo que vimos y escuchamos después merece toda mi atención.


Teenage Fanclub venían a presentar Here, su último y gran disco de 2016, que no nos vamos a engañar, no llega a aquellas joyas noventeras, aunque es un muy digno artefacto sonoro. A pesar de los típicos problemas iniciales de sonido de la Sala La Riviera, todo sonó después de lujo, y esta banda tiene una cualidad que comentaba con el egregio Gonzalo, y es que son capaces de sonar en vivo mucho más pulcros, perfectos y enormes que en disco, donde a veces su sonido es más sucio. Por allí andaban, cerca nuestra, una importante legión valenciana del Loco Club, para que aquello fuera una fiesta continua, como resultó ser de principio a fin.


Del repertorio sólo puedo decir maravillas, y claro alguno favorita que no cayó, pero eso siempre pasa, disfrutamos a tope de todo lo que sonó. Así de este último disco Here cayeron Hold on, Thin Air, The first sight, The darkest part of the night, I'm in love, y ya como primer bis I was beautiful when I was alive. Y claro, ya desde el inicio dejaron claro que repasarían temas antiguos de los 90, así escuchamos Radio del Thirteen, del Bandwagonesque sonaron The concept como cierre de la primera parte (maravillosa) y Star Sign como segundo bis. Del mítico Grand Prix cayeron Verisimilitude, Don't look back (momentazo), About you y Sparky's dream. De Songs from the Northern Britain escuchamos Start again (primer tema del concierto ayer), Ain't that enough (se me queda corto cualquier calificativo a esta obra maestra de tema), I don't want control of you, Take the long way round y Your love is the place where I come from. Dumb Dumb Dumb y My Uptight life del Howdy!, It's all in my mind del Man-Made y el cierre final con el increíble Everything flows de su primer disco A Catholic Education de 1990, donde Norman Blake subió el amplificador de su guitarra para el punteo final... en fin carne de gallina.


Hay conciertos de los que he salido muy contento, pero del de ayer me llevo una sensación de plenitud que en pocos he alcanzado. Estos orfebres de las melodías, hacedores de temones, y porqué no decirlo "Los Beach Boys Escoceses" por el trato de las voces, hay que levantarles un monumento a la gloria musical y a su capacidad para regenerar cuerpos humanos. Ayer vi a tipos ya curtidos y de pelo en pecho emocionarse en varios momentos...

Os dejo con el tema Dumb Dumb Dumb del año 2000.