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domingo, 7 de enero de 2018

The Soul Jacket - The Soul Jacket Volume III (2017)


Con la banda de Vigo The Soul Jacket me pasa habitualmente que sus discos me llegan unos meses después de su edición, ya me pasó en su día con Black Cotton Limited, extraordinario trabajo que superaba la propuesta de su primer álbum Wood Mama, ya excelente, y ahora en 2017 con su tercer largo Volume III, que salió allá por marzo, pero que un servidor ha catado a finales del año pasado, me pasa algo parecido. En cuanto a la evolución siguen explorando todas esas músicas de raíz americana, haciendo hincapié en el blues-rock sureño, pero aquí han agrandado el asunto del country-rock y también han aportado tintes psicodélicos. Vuelve a repetir Hendrik Röver a la producción en los estudios Guitar Town de este en Muriedas, Cantabria, el líder de Los Deltonos que los entiende como nadie. Esta banda tiene un sonido a los primeros 70, que les sienta de lujo con esa producción.
Una de las cosas que más me gusta de esta banda es que si no te dicen de donde son, y los escuchas a ciegas sin haberlos catado antes, podrías decir que son de cualquier parte de Estados Unidos. Toño López sigue siendo el cantante, que es una especie de mezcla entre Joe Cocker y Chris Robinson, ahí es nada. Las guitarras las llevan Jorge Mizer y Guillermo Gagliardi, el Órgano Hammond corre a cargo de Xabier Vieitez, el bajo es de Jann Zerega y la batería la despacha Mauro Comesaña. 


Green Coookies comienza el trabajo con ese estilo folk-rock campestre que me trae a la memoria a The Band claramente, pero con otra voz claro, un medio tiempo brutal para empezar. Seguimos con Behind the hill sigue con ese tono en clave folk-rock, pero con un toque de misterio excelente, donde las guitarras cobran protagonismo y cierto toque de música de western. Madeleine Kane vuelve a la esencia más campestre, y bajando algo el ritmo, pero también demuestran que saben hacer canciones más tranquilas con mucho poso. Today is a cloudy day es el tema más corto del álbum, pieza de country-folk con aire tabernario absoluto.
A partir de aquí entra el rock que la banda lleva dentro con las dos partes de Mare in the night muy zeppeliana en su primera parte y más pausada y llevadera en la segunda con ínfulas psicodélicas con esos punteos a lo Hendrix o Santana (de la primera época).
GTBW nos mete de lleno en el lado más rock-blues sureño que esta banda realmente borda, cuando la maquinaria de la formación está completamente engrasada y ese teclado es el punto que hace que todo suene compacto y fantástico, y ojo con la armónica. Arrows se me antoja muy de Tío Neil del Harvest, maravillosa tonada en clave de medio tiempo de country-rock soberbio. Spring has come vuelve a la senda de The Band con el tono folk, con ese violín que le da esencia irlandesa total. Under the hill es el segundo tema más corto, no llega a los dos minutos. un tema instrumental, que hace de puente perfecto para la gran joya final.
Big Chief (On the mountain of death) merece capítulo aparte, es la gran obra maestra de The Soul Jacket, donde todos los estilos que hace la banda están recogidos, con predominio del rock-blues sureño que bordan, con una voz gloriosa de Toño, el teclado en su punto adecuado, las guitarras con ritmos bestiales, además de punteos gloriosos y esa sección rítmica que clava todo, absoluta joya de la corona de canción.


En definitva una banda de lo mejorcito que tenemos en este país, cuyos directos un servidor los recomienda encarecidamente y cuya evolución es simplemente excepcional y teniendo muy clarito que es lo que quieren y como desarrollarlo.

Os dejo con el tema y vídeo campestre de Big Chief (On the mountain of death).

sábado, 11 de noviembre de 2017

Vetusta Morla - Mismo Sitio, Distinto Lugar (2017)


La banda madrileña Vetusta Morla ha editado su cuarto trabajo de estudio ayer 10 de noviembre, y que lleva por título Mismo Sitio, Distinto Lugar. Fieles a su costumbre espacian los discos con tres años entre ellos. Para los que como yo les hemos visto crecer, su éxito nos sigue alegrando, pero sobre todo me alegra profundamente que su estilo, que sigue evolucionando y no se estanca, lo hace con calidad y manteniendo sus señas de identidad intactas. Hablamos además de una formación inalterable, los 6 miembros originales siguen siendo los componentes actuales con Juanma Latorre a la guitarra, Guille Galván a la otra guitarra, Pucho a la voz, Álvaro B. Baglietto al bajo, David "El Indio" a la batería y Jorge González a las percusiones. La honestidad sigue siendo fundamental en ellos y las composiciones como ya es habitual, se las suelen repartir los dos guitarristas (siete para Gille y tres para Juanma aquí). Musicalmente las referencias a Radiohead o The National siguen ahí.
El trabajo es excelente, ya lo digo en este momento, es de esos que se escuchan del tirón, en ese sentido me parece un disco muy rítmico, hay temas de mucha fuerza y letras que siguen diciendo cosas muy interesantes, esas referencias a los mensajes en redes sociales que al día siguiente ya están olvidados, a la situación de nuestro país en momentos importantes, etc...


El disco empieza con Deséame suerte, segundo single extraído del álbum, extraordinario trabajo con el sonido de guitarras que hacen como círculos sonoros desde el volumen bajo del inicio, hasta que llega la voz de Pucho y entra toda la banda, un medio tiempo maravilloso que alcanza su momento de climax en el brutal estribillo. El discurso del Rey es un medio tiempo donde las diferentes sonoridades conforman un todo espléndido, tema muy trabajado y con una estupenda letra sobre la realidad de nuestro país cuando llegan determinadas fechas. Palmeras en La Mancha empieza con un extracto de noticia radiofónica que habla de una red social y deja claro su temática, falsas noticias que se expanden a velocidad de vértigo, noticias increíbles e impactantes, etc., y todo ello con un ritmo bestial, canción muy rítmica (bajo y batería alucinantes) y donde Pucho vuelve a salirse al cante, además de esa amalgama de sonidos que se van sucediendo uno tras otro, pero sin hacer ruido. Consejo de sabios empieza con piano hasta que entra la calmada voz de Pucho, hermosa tonada de aire épico y con una letra que me encanta y habla del después de una relación que marca y que musicalmente es lenta al inicio y con una segunda parte animosa y genial. 23 de Junio es un medio tiempo de inicio calmado, con bonita letra y con unos coros que me llaman mucho la atención, algo que desde el primer disco no habían vuelto a hacer.
Guerra Civil con inicio de teclados y la voz de Pucho será sin duda un hit en directo, se ve venir que es un single en potencia, con una letra espectacular y el sonido del tema con las guitarras rugiendo me parece muy conseguido, enorme temazo de aires muy Radiohead. Te lo digo a ti fue el primer adelanto, con la voz de Pucho sincopada y ese ritmo acelerado es una enorme canción, con ese chorro guitarrero en la mitad, otro de esos temas que en directo será un bombazo, y que nos muestra a los nuevos Vetusta, a su metamorfosis sin dejar de ser ellos. Punto sin retorno empieza con ruiditos de sampler y la voz, y se va desarrollando la melodía magnífica, y cuya temática habla de una ruptura. La vieja escuela empieza de menos a más hasta que va cogiendo ritmo entre las guitarras y la sección rítmica y explota de manera bestial para dejarle a Pucho que cante y diga en la letra esa máxima de que no dejamos de aprender y reciclarnos, y con esos coros muy onda The National (también el trabajo de las dos guitarras). Cierra el disco el tema que da título al álbum, Mismo Sitio, Distinto Lugar, buena pieza, medio tiempo en tono de despedida y bastante melancólica.


Vetusta Morla son por derecho propio el grupo más importante de este país, su camino lo han hecho ellos y nadie les ha regalado nada y no se les sube a la cabeza, siguen haciendo discazos y su público fiel (ya numerosísimo) abarrotaba ayer la fnac esperando la firma de los chicos, ese éxito es merecido. Mientras sigan haciendo buenos discos como éste, el disfrute será máximo.

Os dejo con Guerra Civil.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Peter Perrett - How The West Was Won (Disco) (2017)


Hace ya mucho tiempo que escucho discos canción a canción, y los voy descubriendo poco a poco, y con éste álbum de Peter Perrett me pasa una cosa algo inusual, y es que cada tema que he ido escuchando me sumergía en un estado de placer para los oídos difícilmente explicable, como hacía mucho que no me sucedía con un artefacto sonoro, por lo que al final es de los que si escucho el álbum entero del tirón, eso en mi caso significa que me ha llegado mucho.
El songwriter británico Peter Perrett es un caso digamos único en la música, algo maldito sin duda y que tuvo su período de efervescencia con su banda The Only Ones en el período que va de 1978 a 1984. Múltiples problemas de drogas, que pareció superar, un disco como The One en 1996 y ahora pare un trabajo con sus dos hijos tocando con él (uno el bajo y otro la guitarra), y que realmente es una maravilla. Un disco con aires innegables de la Velvet Underground y Lou Reed que sobrevuelva a cada estrofa y acorde, pero ante todo deliciosas composiciones de una calidad indudable, y que conforman una de las más agradables e inesperadas sorpresas de este 2017.
En una de las etiquetas promocionales se anuncia a Peter Perrett como uno de los últimos grandes poetas, y es muy cierto que es un auténtico juntaletras de nivel, porque además en sus fraseos dice lo que quiere, muchas veces saliéndose aposta de la melodía.


Comienza el álbum con el tema que da título al mismo, una locura con guitarras hawaiianas, y donde Peter despacha su letra, un medio tiempo apacible, delicioso y que cala, y esos solos de guitarra preciosos. Seguimos con An epic story con una arrebatadora melodía que va girando, cambiando y volviéndose realmente gloriosa, de esas a las que te enganchas y no te sueltan, qué maravilla. Hard to say no suena de otro tiempo, de otra época, antigua y casi de una película de western, con esos coros a los que les falta el viento desértico acompañando que ya sería la repera, otra joya. Troika actualmente es mi favorita (todo el disco lo es), pero este medio tiempo tiene la cualidad de que te va envolviendo y una vez sumergido en su melodía ya es imposible no sentirte en la gloria. Living in my head es el tema más psicodélico y largo en duración del trabajo, y con un solo de guitarra que me encanta, una pieza de las que adornan de manera innegable un gran disco.
Man of extremes vuelve a la senda de los primeros temas, empezando pausado hasta que coge ritmo y desata otra melodía fantástica, a estas alturas el que no esté enganchado al disco que no siga, ya debería haberse puesto de rodillas. Sweet Endeavour sigue en una línea altísima, otra absoluta maravilla donde la guitarra dibuja líneas, pero cuando coge ritmo vuelve a desatar una melodía de otro planeta, otro de mis temas muy favoritos del disco. C Voyeurger es un tema muy en onda Lou Reed de la época Velvet, acordes lentos y su voz que arrastra al cantar y esos redobles de batería que acompañan detrás, quizás el tema más lento del álbum, y aún así atrapa con ese solo de guitarra etéreo. Something in my brain vuelve a coger ritmo, con una deliciosa melodía y esa guitarra que se torna en protagonista casi ocultando la voz de Mr. Perrett, que gozada. Take me home a modo de despedida cierra el disco y a lo grande, tonada fantástica que con ritmo algo arrastrado y esa guitarra circular, nos lleva a casa como dice la letra, después de este viaje magistral por la galaxia sonora que se nos ha propuesto.


Discos como éste deberían salir más a menudo, pero el amigo Perrett no se prodiga mucho, esperemos que la próxima vez no tarde tanto porque este trabajo es de lo que se quedan en la cabeza mucho tiempo.

Os dejo con el tema Sweet Endeavour.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Foo Fighters - Concrete and gold (2017)


Foo Fighters edita esta viernes Concrete and gold, su nuevo trabajo de estudio, del que hemos ido escuchando varios adelantos de un nivel muy alto a lo largo del verano. La banda liderada por Dave Grohl, y lo dice alguien que les ha visto ya dos veces en vivo, ha tenido una evolución impresionante, y ha pasado de ser unos buenos músicos que acompañaban el proyecto del ex-Nirvana, a ser una formación con un cuajo realmente portentoso, que van muy sobrados e interpretan los temas con una perfección absoluta. Si repasamos toda su discografía, no hay álbum donde al menos 4, 5 o 6 temas no sean incontestables (en algunos discos más todavía, el disco entero), lo que da la magnitud de una banda que se ha ganado el respeto de muchos y muchas. Por si fuera poco, en sus shows en vivo hay pocas concesiones a lo banal, van al grano, interpretan de lujo, y tienen momentos graciosos en su justa medida, y con esos tracklist... van sobrados. La formación actual ha incorporado un sexto miembro, Rami Jaffee, el que fuera teclista de The Wallflowers, que se une a Pat Smear a la guitarra rítmica, Nate Mendel al bajo, Chris Shiflett a la guitarra solista, Taylor Hawkins a la batería (y canta en un tema) y como no Dave Grohl, que canta y toca guitarra. 
Entre las colaboraciones estelares del álbum están Paul McCartney que toca la batería en un tema, Alison Mosshart pone voces en dos, e incluso Justin Timberlake pone sus cuerdas vocales en otro. En cuanto al disco, evidentemente es bueno, no creo que el mejor (difícil superar a mi querido Wasting light), pero desde luego tiene momentos excelentes y muy poco sobrante.


Comienza el álbum con T-Shirt, una pequeña tonada de introducción que no llega al minuto y medio que cuando empieza a coger ritmo se acaba, perfecto prefacio para lo que llega, un single como Run, que fue lo primero que se escuchó de este disco, una auténtica barbaridad de tema con unos cambios brutales, una sección rítmica a todo trapo y un Grohl completamente desatado en la parte más furiosa e incluso metalera de la canción, un hit incontestable. Make it right comienza con las escobillas de Taylor y los riffs de guitarra hasta que entra la melodía, que en todo momento va comandada por los tremendos ritmos guitarreros, perfecta continuación del tema anterior, con un final muy rockero. Y llega para mi la obra maestra del trabajo, el que fuera segundo single, y es curioso porque mira que es difícil superarse, pero la banda lo hace en este tema que es como un tobogán musical de subidas y bajadas, pero cuyos maravillosos coros, y su tremendo y pegadizo estribillo hacen de él uno de los mejores temas de este grupo, ha entrado en mi top 5. Bajo reverberado para empezar el siguiente tema La Dee Da, segunda colaboración vocal de Alison Mosshart que ya estaba en el tema anterior, un auténtico temazo rockero con un cambio impresionante nada más empezar y donde la furia de Dave a la voz es increíble, quizás el hermano gemelo de Run en el disco. Y para calmar llega Dirty water un medio tiempo delicioso de voces gloriosas (colaboración de Inara George tremenda), hasta que a mitad de la canción cambia por completo y viene un desarrollo rockero absolutamente espectacular, con un final de canción arrebatador.
Hasta aquí el disco es una gozada, no digo que el resto no sea bueno, pero ya no lo supera porque Arrows el siguiente tema, no siendo menor, me suena a ya escuchado, ese medio tiempo que ya he oído antes del combo, no me sorprende, eso si el tema suena de lujo, como todo el disco. Happy ever after (Zero Hour) me recuerda a aquel segundo disco de In your honor, preciosa tonada en tono acústico con incluso algún violín de adorno, pero ya hablamos de otro concepto dentro del mismo álbum. Sunday rain es el tema que canta Taylor Hawkins, y donde Macca toca la batería, la verdad es que es un buen medio tiempo, pero parecen otros Foo Fighters la verdad, una canción con tintes beatles del álbum blanco, que se alarga más allá de los seis minutos y que tiene su momento álgido en el potente estribillo. The line casi al final del trabajo vuelve a subir el nivel, un tema rockero que sin ser un escándalo, nos devuelve a la banda a su verdadero ser, rock potente con estribillo coreable y un Dave a pleno pulmón, si es que la fórmula la tienen... Cierra el disco el tema que da título al álbum, quizás el más crepuscular, sombrío y oscuro del mismo, eso si, bien colocado, y que va cogiendo ritmo despaciosamente con ese aire desértico para rematar y ese guitarrazo final.


Foo Fighters han vuelto a hacer otro gran disco, que podría haber sido incluso el mejor por varios momentos que hay dentro del mismo, pero desde luego que aquí hay chicha y temas que van a ser fijos en sus directos.

Os dejo con The Sky is aneighboorhood interpretado en los estudios de la BBC.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Queens of the Stone Age - Villains (2017)


Allá por el mes de junio salía el primer adelanto del nuevo trabajo de Queens of the Stone Age, la banda californiana liderada por Josh Homme. Desde el anterior y extraordinario disco sus otros proyectos y colaboraciones le han mantenido más vivo que nunca, y sin ir más lejos el Post Pop Depression con Iggy Pop dejó su huella bien profunda en el estilo y esencia de dicho álbum de la Iguana de Detroit. The way you used to do era ese primer tema, un trallazo de single, directo y al grano, que al parecer desconcertó a mucha gente, pero a mi me pareció una evolución bastante lógica. A partir de ahí salieron más adelantos hasta que el 25 de agosto salió a la venta el trabajo, titulado Villains. Es un álbum demoledor, como casi todo lo que hace esta bandaza, se escucha del tirón y son 9 temas que producen momentos excelentes, dejando quizás atrás pesados ritmos para abrazar curvas sonoras y melodías que caminan entre el rock, lo que llaman stoner rock e incluso el pop-rock con tintes más de baile y de menos oscuridad, resumiendo hay más felicidad que tristeza. Siempre hay que recordar que los interludios al principio y final de los temas es una seña de identidad de la formación, que queda chulo, pero en sucesivas escuchas a veces es como una parada tonta.
La formación californiana evoluciona, claro que si, y aquellos fans que se tiran de los pelos porque no hacen lo que ellos quieren, deberían de comprender que Mr. Homme es el que manda y que la brújula la lleva él, y a mi me encanta. Mark Ronson ha sido el productor, y desde luego su trabajo ha sido magnífico.


Feet don't fail me comienza el álbum, con una intro de minuto y pico que va en leve increscendo hasta que entra la banda a saco para despachar la melodía, gran tema de apertura con momentos de aceleración y sonido extraordinario de las guitarras. The way you used to do, como ya dije antes, fue un primer single magnífico, con un ritmo impecable incluso hasta bailable, tremenda tonada que gana mucho con las escuchas. Domesticated animals quizás sea el tema más poderoso del disco, el más oscuro, pero con una base de blues donde las guitarras toman el mando y un riff machacón que se hace notar. El violín de esa cuña final de la canción enlaza con el principio de Fortress, el siguiente tema que es un medio tiempo, que desenmascara a las letras crípticas, una deliciosa composición donde se van hacia el pop-rock, pero no pasa nada, sigue siendo una buena canción, de hecho es un tema que gana muchísimo con las escuchas también. Head like a haunted house es la pieza más corta del disco, un tema vertiginoso, rápido y donde los sintetizadores vampíricos se tornan en protagonistas junto a las guitarras, una canción muy divertida con ese final rockero fantástico.
Y afrontamos la parte final con Un-Reborn again que es un tema mezcla de todos los estilos del grupo en el disco, aunque quizás el menos definido en cuanto a conjunto. Sin embargo Hideaway probablemente sea mi canción favorita del disco, un medio tiempo blues realmente fantástico donde la conjunción de sintetizadores, la manera de cantar de Josh con ese toque romántico que sólo él sabe dar, produce momentos de intoxicante belleza. The evil has landed con ese inicio de las voces juntas y el riff de guitarra es otro gran momento del álbum, para a renglón seguido venir la fanfarria rockera extraordinaria y esa gloriosa voz de Homme de nuevo, encima hay subidas y bajadas, solos de guitarra excelentes y componen una sinfonía rockera fantástica. Villains of circumstance cierra el trabajo, bien situada, una pieza en rollo casi espiritual y desértica que comienza lenta y acaba cogiendo ritmo para ser una despedida maravillosa del disco.


Las influencias zeppelianas siguen ahí, también del último Bowie y del Iggy Pop final, pero Queens of the Stone Age tienen sello propio, se les distingue rápido, y la conjunción de estilos que trabajan en el álbum les sienta como anillo al dedo.

Os dejo con Hideaway, gozada de tema.

viernes, 8 de septiembre de 2017

The National - Sleep well beast (2017)


Séptimo álbum de estudio de The National, el quinteto de Ohio cuyas operaciones se desarrollan hace ya casi una década en Brooklyn, y que lleva por título Sleep well beast. Como he ido poniendo aquí, hubo ya hace unos meses un primer adelanto y el goteo ha sido de tres temas más hasta la salida del trabajo justo hoy, día 8 de septiembre. Después de un par de escuchas sosegadas del trabajo, puedo decir que son unos nuevos The National con novedades y nuevas aportaciones, pero que en el fondo siguen teniendo la misma identidad que no pierden nunca, eso si, todo sigue evolucionando siempre hacia mejor y el sonido es cada vez más compacto. Es evidente que cuatro años son mucho tiempo, pero si tenemos en cuenta que ellos han estado inmersos en proyectos paralelos (El VY, ese duo de Matt Berninger con Brent Knopf de Menomena o ese otro proyecto llamado LNZNDFR, ese grupo formado por los hermanos Devendorf y Ben Lanz de Beirut), eso ha ayudado a explorar aún más las posibilidades sonoras del disco, y a fe que se nota, porque hay muchos detalles, sobre todo de sonidos electrónicos y demás, dentro de un trabajo cuidado al máximo. Por momentos la evolución de este grupo parece tener similitudes con la de Radiohead, pero solo por momentos.


Empieza el disco con Nobody else will be there, quizás la pieza más lenta del trabajo, pero no por ello menor, una de las muchas y enormes cualidades de este grupo es que en las canciones tranquilas se encuentran como pez en el agua, aquí con un piano introduce al principio la melodía, a la vez que suenan unas curiosas percusiones, pero a eso de la tercera estrofa, la voz arrastrada y susurrante de Matt Berninger ya ha conseguido que cantes con él ese magnífico estribillo, delicia para empezar. Day I die sube el tono y el ritmo, un tema vertiginoso desde el inicio con esos riffs de guitarra de los hermanos Dessner, hasta que viene Matt a cantar como los ángeles, ¡qué manera de cantar! y se desarrolla todo el tema, con paradas y vueltas a empezar. Walk it back con voz lenta de Matt, destaca por sus ritmos de batería, y esos mil ruiditos de sintetizadores que pululan a lo largo de toda la canción, buen tema de esos donde la banda se mete en nuevos terrenos y donde hay unas frases de George W.Bush (la crítica a las consecuencias sufridas por sus políticas laten en el álbum). The System only dreams in total darkness fue el primer adelanto del disco, un single brutal como ya apunté, con esos coros femeninos gloriosos y esas guitarras que tienen mucho protagonismo, y donde otra vez Mr. Berninger se sale cantando, una melodía de esas que se te quedan en la cabeza para no salir de ella. Born to beg es un baladón al estilo de la banda, en tono clásico con piano que conduce, pero con esos sintetizadores voladores que andan por ahí en cada momento, adornando, y esos coros femeninos que tan bien acompañan. Turtleneck desata la furia rockera de este grupo, que también la tienen, un tema que suena como si estuvieran en uno de sus conciertos, con Matt desatado y gritando cuando hasta ahora estaba la mar de sereno, y donde las guitarras se retuercen y la base rítmica acelera... ufff temazo.
Empire line comienza con bases rítmicas palpitantes, hasta que le acompaña una línea de piano para crear una melodía maravillosa cuando entra la voz, y hacia la mitad viene una parte instrumental realmente interesante, más experimentación. I'll still destroy you desconcierta por sus sonidos de bases programadas y sintetizadores al inicio, pero es un tema cuyo desarrollo hace que acabes haciéndote con él en un par de escuchas, sobre todo cuando entra la batería que manda en el ritmo de manera soberbia. Guilty party es simplemente maravillosa, y con un ritmo leve, casi imperceptible, solo la voz de Matt te va llevando, hasta que entra la batería, y sube todo, deliciosa composición, y esa guitarra de la mitad que es... melancólica a más no poder pero... gloria. Carin at the Liquor Store es otra pasada con piano al inicio, tema apabullante por todo, por la melodía, la voz, cuando entra la batería... por favor que nunca dejen de hacer temas así, porque me abren el alma por varios sitios, espectacular, aunque tiene mucho de tema crepuscular, pero es que es ahí donde esta banda son auténticos magos. Dark side of the gym es un medio tiempo también pausado pero delicioso, con sonidos de guitarra adornando, fabulosa tonada también. Acaba el álbum con el tema que le da título y por cierto el de más larga duración y sin duda el inicio es muy de los últimos Radiohead, pero entra la voz de Matt y todo cambia, una melodía de vaivenes sonoros que van encontrando ritmo, sentido y coherencia con el paso del desarrollo, aunque quizás sea la pieza más experimental.


Suele suceder que los discos de The National ganan con las escuchas, a este le sucede exactamente lo mismo, aunque ya de primeras hay muchos temas que llaman la atención, pero una vez metidos en harina, el trabajo es fantástico y muy disfrutable, evoluciones experimentales incluidas.

Os dejo con el tema Day I Die interpretado en el Late Show de Stephen Colbert.

The Dream Syndicate - How did I find myself here? (Disco) (2017)


Muchos años han pasado, unos tres decenios, desde el último disco de estudio de The Dream Syndicate, banda que conformó en los años 80 junto a R.E.M. o The Long Ryders por poner algún ejemplo, el nuevo rock americano de aquellos años. Lo que pocos esperábamos es que primero editaran un nuevo trabajo, aunque muchas formaciones que han vuelto, lo han hecho, tenemos el caso de Los Enemigos en España, y segundo que fuera de tan enorme calidad, aunque eso a decir verdad no sorprende. Y en ambos casos hay similitudes, primero regresaron haciendo conciertos para tocar las viejas canciones, teniendo éxito y repercusión, para luego a partir de ahí verse tan bien, que deciden grabar un disco de estudio. La banda regresó en 2012 con un concierto en el BAM de Barcelona, la reunión se llamó.
En el caso de la banda liderada por Steve Wynn, que es la que nos ocupa, no ha podido ser mejor acierto, lo han bordado, y en mi particular punto de vista es un disco que me pone la piel de gallina desde la primera canción, cosa que hace mucho tiempo no me pasaba con un álbum. Hay dos cosas que distinguen el disco, por un lado las composiciones deliciosas, y por otro las guitarras... dios santo ¡cómo suenan las guitarras en este disco!
Hoy sale a la venta de manera oficial el artefacto sonoro, yo lo llevo disfrutando unos días, y la verdad es que me tiene volada completamente la cabeza.
La formación es Steve Wynn a la voz y guitarra, Dennis Duck a la batería, Mark Walton al bajo y Jason Victor a la guitarra solista.


El disco comienza no en el 10, comienza más allá, en la gloria con Filter me through you, una tonada sideral, una de esas canciones cuya melodía asombrosa y su sonido de preciosas guitarras se te mete tan adentro que no te abandona durante días enteros, gloriosa copla para iniciar el disco. Sin solución de continuidad viene Glide y ya lo de los pelos de punta se queda hasta pequeño, una barbaridad de canción cuyos 6 minutos y medio se me quedan hasta cortos, una amalgama de círculos sonoros es lo que dibujan las guitarras, mientras la voz de Steve Wynn susurra, acompaña y se desliza entre ellas, una auténtica obra maestra, podría estar sonando eternamente. Out of my head sube el nivel de intensidad con los riffs de guitarras que lo empiezan, tema más oscuro más intenso, pero que demuestra esa cara más incisiva y cortante de esta bandaza, con un estribillo muy adictivo, para que luego las guitarras distorsionen y te vuelen más aún la cabeza, glorioso tema. 80 West comienza con el bajo muy presente hasta que entran las guitarras como un torrente, y llega la voz de Steve, canción algo siniestras musicalmente, pero alucinante en los cambios de ritmo y en el sonido, otra vez, de las guitarras.
Like Mary con inicio lento, marca un reposado cambio dentro del disco, apacible melodía que se te va metiendo y hace de contrapunto perfecto en un trabajo hasta ahora superlativo. The Circle vuelve a elevar el tono con ese riff circular de la guitarra inicial, hasta que entra la banda a saco y despacha una tema de intensidad brutal, rock a paladas, para volver a dejar las cosas claras, estamos ante un discarral. Y llega el tema que da título al trabajo, How did I find myself here? y aquí la banda se despatarra, pero en el buen sentido, suelta una tonada de once minutos que es como una jam session, los que les hemos visto en vivo, disfrutamos como críos, una de esas piezas que empieza tranquila y se va poco a poco enfureciendo, y en este caso se intercalan unos teclados fantásticos, realmente la primera parte muy instrumental es casi una preparación para lo que viene en la segunda parte del tema, donde Steve y su voz no aparecen hasta el cuarto minuto aproximadamente, el resto es gloria bendita, rock de alto copete, con caídas, subidas y desenfreno rockero. Acaba este discazo con Kendra's dream, donde los instrumentos parecen calentar al inicio, hasta que entra susurrando la voz de Steve, es un tema lisérgico y lánguido con pocos cambios, de final de álbum, bastante bien colocado en el tracklist.


Pocos discos me sorprenden ya, pero éste lo ha hecho por el nivel estratosférico de la mayoría de temas que lo componen, lo que de momento, en dura pugna con dos o tres discos de este año, le aúpan a una posición de honor en mi cabeza, con vistas a esas listas de final de año.

Os dejo con el tema Out of my head.

sábado, 10 de junio de 2017

Kasabian - For crying out loud (2017)



La banda británica de Leicester, Kasabian, han editado hace escasas fechas su sexto disco de estudio, que lleva por título For Crying out loud. Si se ve la evolución de la banda, su primer trabajo era bastante electrónico, siguiendo la onda de ese palo que hacen grupos como Primal Scream, aunque siempre han sido abiertos y han mezclado con guitarras, produciendo momentos de muy buen nivel en discos como West Ryder Pauper Lunatic Asylum o aquel fantástico Velociraptor!, para mi sin duda sus mejores álbumes. Con 48:13 sufrieron un estancamiento, tanto en evolución como en nivel de composición, cosa que a muchas bandas les sucede, sin embargo, en este nuevo disco, sin ser su mejor trabajo, vuelven a un nivel muy digno. También hay que decir, que la banda sabe donde está su zona de triunfo, y en la que se sienten ganadores, dentro de un territorio algo desierto de rivales de entidad, con lo que se pueden permitir ciertos lujos, como la experimentación del anterior disco, no muy entendida.
La formación sigue siendo la misma, es decir, Tom Meighan a la voz, Sergio Pizzorno toca guitarras, sintetizadores, pianos, baterías programadas, también canta, etc., Chris Edwards es el bajista y hace coros a Ian Matthews es el batería.


Comienza el álbum con I'll Ray (The King) que posee un ritmo muy vivaz, de estribillo pegadizo, con cambios chulos, y en definitiva un tema que lo petará en los festivales. You're in love with a psycho fue el primer single, y me sigue pareciendo un tema brutal, un medio tiempo que Tom Meigan canta de lujo, hasta que viene el estribillo y explota con los coros, de esas canciones que se te van metiendo poco a poco, engancha y mucho. Twentyfourseven comienza con el sonido metálico de la guitarra, hasta que entra un ritmo abrumador donde los coros acompañan la voz, pausas y vuelta al ritmo de un tema potente sin duda. Good fight es más rockero, aunque por un lado tiene un toque glam (Bowie y Bolan ahí en el fondo), pero queda un medio tiempo resultón. Wasted es de mis favoritas del álbum, con cierto tono acústico al principio, se convierte en u medio tiempo delicioso con estribillo coreable y un aire a tema también de concierto claro. Comeback kid con esa fanfarria inicial de vientos parece llevarnos a otros sitios, pero enseguida viene el ritmo veloz que nos descubre un tema rockero, explosivo (y que creo suena en un vídeojuego) y de gran acabado final.
The party never ends reposa después de la furia inicial, pero es una preciosa balada que queda muy bien en esta parte del disco, con unos arreglos bonitos. A partir de aquí, viene para mi lo mejor del disco, ya que Are you looking for action? siendo un tema electrónico que se alarga en exceso, su primera mitad es un temazo de pista de baile, donde te puedes sumergir y perderte, sobrando algo de la parte instrumental final. All through the night vuelve al ritmo pausado como contrapunto, de tono acústico y sin aportar nada especial. Pero la triada final es de órdago, con Sixteen Blocks y esa psicodelia latente sobre una base rítmica que mezcla hip-hop y cierto tono funky, sin duda el tema más distinto y con una evolución más aplaudible. Bless this acid house con esos guitarrazos anuncian un temazo, y lo es con un ritmo potente y alegre que se emparenta con el primer tema, es decir, otro bombazo para los directos. Put your life on it cierra el álbum de manera portentosa, con un innegale aire folk y beatle, que es un medio tiempo de esos coreables en estadios, esto los británicos lo siguen bordando.
Por si fuera poco la edición de cd se acompaña... no de temas extra, sino de un directo entero de 2016 en el King Power Stadium de su ciudad natal, el campo de fútbol del Leicester (ganador el año pasado de la Premier League) con un sonidazo espectacular.


En definitiva un buen disco de los ingleses, que se reafirman como una banda con hits incontestables, aunque metan algún desvarío, pero sabiendo que tienen un directo brutal y que siguen haciendo temas para reventar festivales.

Os dejo con el vídeo de ese tema discotequero llamado Are you looking for action?

domingo, 28 de mayo de 2017

Paul Weller - A Kind Revolution (2017)


Como he venido anunciando, Paul Weller editó el 12 de mayo su nuevo trabajo, A Kind Revolution. Se trata de su decimotercer trabajo de estudio en solitario.
El Modfather no ha escatimado, y el nuevo trabajo salió en varios formatos, incluyendo un box set deluxe con cinco singles y una edición en triple cd (segundo cd con los temas instrumentales y tercero con remixes). También la edición de vinilo viene con 5 plásticos y cada uno con un artwork personalizado y todas las letras de los temas, además de la tarjeta descarga de las 29 canciones totales que componen el trabajo. La edición normal contiene diez temas. 
Según sus propias palabras el título del trabajo no habla de una revolución política, sino de una espiritual desde el amor, la compasión y la esperanza, opuesta a la que supone matarse unos a otros. El bueno de Weller, desde aquel discarral llamado 22 Dreams, su último gran álbum, ha estado reinventándose constantemente, y unas veces sus cambios han sido un acierto y otras veces ha patinado un poco, así los discos posteriores a aquel de 2008, Wake up the nation (2010) donde había cosas interesantes, Sonik Kicks (2012) donde experimentó tanto que se fue a paisajes cósmicos sonoros algo raros, y Satturn's Pattern (2015) en el que parecía por momentos volver a levantar el vuelo, han dado por un lado una sensación de que sigue siendo un tipo inquieto musicalmente, pero que la reinvención de uno mismo no es nada sencillo, y a veces hay que dar dos pasos atrás, para luego dar uno firme hacia adelante.


Empieza el disco con Woo Sé Mama que es un tema rockero excepcional, un Weller en forma donde hace su rock con toques souleros, con esas coristas de lujo, P. P. Arnold y Madeline Bell, dos estrellas sesenteras del soul, idolatradas en la escena mod británica, un temazo para empezar. Sigue con Nova, el Modfather moderno de ahora, un medio tiempo donde destacan teclados, su voz que parece venir de otro planeta (ecos del Bowie glam) y luego las guitarras y los vientos. Long Long Road es el tema donde Mr. Weller se sienta al piano y dibuja una melodía extraordinaria, un tema pausado de enorme calidad, de tono clásico, brutal. She moves with the fyre es una canción que se adentra en el funky desde su perspectiva, y donde la trompeta de Robert Wyatt destaca también. The Cranes are back es un baladón con tintes hippies en la letra, paz y amor parece decir el maestro.
Hopper es un tema dedicado a un pintor norteamericano, no al actor, como podría pensarse quizás, medio tiempo pasable con vientos destacados. New York es un buen tema con aires de jazz y donde el órgano hammond de Andy Crofts tiene mucha importancia. One tear tiene una colaboración de Boy George (Ex-Culture Club) a la voz, quizás por eso suena a años ochenta, y es la canción más larga del trabajo, me recuerda los años de Steve Council por los matices soul. Satellite kid tiene aires blueseros, con ritmo interesante y una letra que habla de la historia de un inmigrante. Se cierra el disco con The Impossible Idea que es un relax final, donde la letra habla de esa revolución tranquila que nos propone el Modfather.


Paul Weller a sus recién cumplidos 59 tacos, sigue siendo un referente y ha editado un buen trabajo donde parece seguir recuperando cosas buenas, aunque sin llegar a ser una obra maestra. Además en septiembre le tendremos por Madrid y Barcelona, habrá que aprovechar para verle en vivo, siempre interesantes sus shows.

Os dejo con Woo Sé Mama en vivo en el Later... with Jools Holland.

sábado, 27 de mayo de 2017

Imelda May - Life. Love. Flesh. Blood (2017)


Como ya he ido avanzando días atrás, Imelda May ha sacado nuevo disco, que es un giro en su carrera musical y que expresa claramente los momentos de cambio en los que está sumergida su vida personal. Recordemos que en 2012 fue madre por primera vez, pero en 2015 se divorció de la que había sido su pareja durante 18 años. Como es lógico, son cosas que te cambian la vida, pero en su caso, a sus nuevas circunstancias vitales se le añaden dos cosas más, primero un cambio de look impresionante, parece otra mujer, ahora es como una rejuvenecida mezcla de Patti Smith y Chrissie Hynde, y por otro en su nuevo álbum de este 2017, que lleva por título Life. Love. Flesh. Blood ha cambiado su estilo musical... y bastante. Ojo porque el disco a medida que lo escuchas rezuma calidad por los cuatro costados, y diría que Imelda ha encontrado aposento en otros estilos, que sinceramente le van como anillo al dedo.
En este nuevo álbum, producido por T Bone Burnett y escrito enterito por ella misma, la irlandesa ha recibido la colaboración de músicos como Jeff Beck y el presentador, músico y showman Jools Holland. En la edición que he adquirido (Deluxe edition) hay cuatro temas extra, es curioso cuando alguien sufre un cambio traumático en su vida, eso se traduce en creatividad desbordante. Además el álbum es emocional, de esos que se nota que rezuma amor y desamor a partes iguales.


El disco empieza con Call me, y te quedas petrificado, porque es un tema lento, en plan balada donde su voz es la principal protagonista, con aires de jazz y soul. Black Tears suena a clasicazo por todos sus poros, con esa guitarra de Jeff Beck que recuerda a Chet Atkins y sus aires hawaiianos, mientras Imelda sigue cantando de vicio y sólo subiendo el ritmo en el estribillo, eso si, de forma gloriosa (se nota que aquí habla de su separación). Should've been you es un medio tiempo brutal, en clave soul y pop a la vez, donde su voz sigue destacando de forma extraordinaria. Sixth sense es muy sensual, también de corte clásico, y ritmo pausado, y es aquí donde te das cuenta que su estilo rockabilly ha quedado bastante aparcado, temazo de tomo y lomo donde amplía registros más aún. Human con la guitarra empezando el tema se vuelve un tema enérgico y es realmente dulce. How bad can a girl good be se introduce incluso en el country, con aire a las baladas de este estilo, pero tamizado por la voz de May. En Bad Habit vemos a la Imelda que todavía recuerda su pasado musical, es el tema sin duda más rockabilly del disco, no lo puede negar porque parte de ahí, pero ojo que es un temazo fantástico, con unos cambios de ritmo excelentes y ojo al sólo de guitarra. Levitate vuelve a relentizar el ritmo de manera gloriosa, sedosa, insinuante, locura total. When It's my time es el tema donde su descubridor, Jools Holland toca el piano e interpretan un blues pausado y clásico que pone los pelos de punta. Leave me lonely es otro de los temas poderosos del disco, realmente impactante, con un ritmo potente y un puente y estribillo tremendos, otro gran tema. The girl I used to be acaba el disco normal, un tema de tono acústico, de aire country campestre que le sienta como un guante a la mano.
De los cuatro temas que incluye la edición deluxe, The Longing, el primero, es pura fuerza, con un ritmo potente, y cierto aire psicodélico incluso. Flesh and blood es algo circense, pero es un tema precioso, donde su voz vuelve a ir sobrada y hace juegos malabares. Game changer vuelve al poderío, musical y vocalmente, pieza extraordinaria. Love and fear es un medio tiempo alucinante, donde su voz navega entre guitarras y percusiones meciéndose de manera tremenda. Vaya cuatro regalazos, cuatro joyas, que no deben faltar.


En definitiva, hablamos de un disco sencillamente perfecto, musical y vocalmente, trabajado en todos los detalles, las letras (ella misma dice que es como exponer su diario personal) y donde el resultado no puede ser más espectacular. Como dice el amigo Luther Blues, a quien dedico esta entrada, esto es almíbar amigos y amigas.

Vamos con ese Black Tears interpretado en los Maida Vale Studios.

miércoles, 24 de mayo de 2017

The Gift - Altar (2017)


La banda portuguesa The Gift editó el día 5 de este mes de mayo su nuevo disco Altar, del que os he venido poniendo adelantos tanto por aquí, como en mis programas de radio. Recordemos que en la composición y grabación del álbum intervino el mítico Brian Eno y que Flood ha sido el encargado de mezclarlo, otra leyenda. Ya desde aquel primer single, que se diera a conocer allá por el mes de septiembre del año pasado, y donde el propio Brian Eno cantaba una parte muy especial del tema Love without violins, se notaba que habían concurrido muchas ideas que ampliaban la paleta de esta banda, cuyo recorrido ya era importante e impresionante y cuyo crecimiento, en todos los sentidos, no para.
"Altar es nuestra historia vital", según ellos mismos y ese título no es baladí, sino que representa su respeto por el proceso de composición, o ceremonia como llaman ellos, con Eno. El grupo lo conforman Sónia Tavares a la voz, Nuno Gonçalves a los teclados, su hermano John Gonçalves al bajo y teclados y Miguel Ribeiro a la guitarra y bajo también.
¿Y que nos encontramos en todo el trabajo? Preciosas melodías, de luz y color, temas con aires de mezcla de sintetizadores y pop, gotas de funky, temas bailables, y también algunos más pausados.


Comienza el disco con I love it all donde el piano es protagonista junto a sintetizadores y la voz de Sonia Tavares, en un tema que va cogiendo ritmo poco a poco, y que tiene enormes detalles de producción. Clinic hope es otro de los claros singles, con un ritmo brutal desde el inicio con ese aire de mezcla entre sintetizadores y pop, un tema muy disfrutable. Big Fish es muy bailongo, suenan los teclados y sintetizadores a máximas revoluciones, que me lleva a recordar a los Depeche Mode de finales de los 80, mezclado con el Bowie ochentero, pero con ese toque moderno y su sello identificativo genuino, tema pinchable total. Love without violins fue el primer single y es una delicia, una obra de arte en si misma, medio tiempo que va cogiendo su onda ochentera (rollo Kraftwerk al inicio), y que tiene unos cambios maravillosos y esa entrada de Brian Eno a la voz, que cambia totalmente la canción y ese estribillo soberbio. Vitral es una tema lento, de inicio acústico y donde Sonia es la gran protagonista, casi una nana dulce. Malifest y su onda funky cambia el enfoque, pero es un tema que queda perfectamente empastado en el disco. You will be queen es un medio tiempo de cierto tono oscuro, cuyo cambio es precioso y denota una elaboraba melodía con cambios de ritmo precisos. Lost and found es una canción de sonido atmosférico y la voz de Sonia Tavares se mezclan para ser protagonistas absolutos de una canción, que se te va metiendo poco a poco. Hymn to her con el rasgado de guitarra inicial y esas campanillas abren la canción hasta la llegada de la voz de Sonia, tema de ritmo algo lento que incluso es algo clásica. What if... termina el disco, apacible melodía con la voz de Tavares a la que acompaña una guitarra, dentro de un tema crepuscular perfecto para cerrar el disco.


En resumen un muy buen trabajo, que sigue ampliando una carrera discográfica ya de por si fantástica, con nuevas vías aportadas por Brian Eno, que han encajado a la hora de la composición perfectamente con Nuno Gonçalves, el gran genio creativo. La conjunción ha sido un éxito y se nota.

Os dejo con el tema Malifest.

jueves, 4 de mayo de 2017

Guadalupe Plata - Guadalupe Plata (2017)


Vuelven los novios de la muerte, la banda de Úbeda, Jaén, y que ha editado su cuarto trabajo de estudio, todos ellos en años impares y con el mismo título, el de la banda, algo que ya se ha convertido en ritual. Si el anterior trabajo que abrió su paleta enormemente fue grabado en Londres, aquí lo han hecho en Sevilla, en el estudio de La Mina, famoso al parecer por sus equipos de sonido, su piscinita y sus barbacoas. También ha sido la primera vez que el grupo ha grabado cómodo y con tiempo, viendo la evolución de los temas, en los anteriores discos era todo en dos días para captar la esencia del momento y rápido. Pero bueno, esta vez ha sido así, porque ya se sabe que hay veces que tocas una canción, y en esa toma es la mejor, aunque desde luego se les nota contentos con lo realizado, y con el confort que han tenido en terreno amigo, es como jugar en casa.
Por si fuera poco Pedro de Dios, voz y guitarra del combo, ya empezó en el anterior disco a añadir interesantes matices con su voz que aquí sigue avanzando. Carlos Jimena a la batería y Paco Luis Martos al washtub bass y bajo siguen conformando el trío y siguen obsesionados con la ultratumba, la nocturnidad, el malditismo, el rollo santero mexicano, mientras su música sigue siendo puro y duro blues, donde la guitarra de Perico de Dios sigue disparando ráfagas a diestro y siniestro, siendo el eje central de todo.


Inician el disco con la versión (ya adelantada aquí) de Qué he sacado con quererte de la cantautora chilena Violeta Parra, que ni que decir tiene llevan completamente a su terreno, un tema con reminiscencias de spaguetti western en su fachada musical, pero tamizado por ese blues propio de la banda y que llevan a los cinco minutos, fantástico... ay ay ay. Miedo con un ritmo rápido y audaz continua con la voz de Perico muy presente, y cierto toque boogie que le queda de vicio a la canción y fantástico el punteo de guitarra final. Tan solo nos devuelve al tono desértico, a la soledad, el caminar hecho polvo, etc., todo ello con un ritmo rudo, al que le cuesta arrancar, hasta que la guitarra toma las riendas y dispara, mientras la sección rítmica invita a subirnos con ellos en su lomo. Navajazo con ese aire a banda sonora de thriller, y con los platillos de la batería en plan estelar, tarda en pillar carrera, pero porque así es el tema, un desarrollo instrumental y con distorsiones varias. Perro de vieja (portada que Perico dibujó para el álbum) es un medio tiempo curioso, con sonidos de acompañamiento constantes como si fueras a caballo con grilletes o algo así, mientras Perico susurra la letra.
Preso vuelve al aire fronterizo y de película de spaguetti western, delicioso medio tiempo donde la guitarra domina con cierto aire surfero también. Demasiado es muy rítmica, donde Perico canta de lujo como ansioso a posta, otro tema muy boogie. Borracho es la más corta, como describiendo el andar sin sentido de una persona en estado de embriaguez, francamente extraordinario. Y termina este trío de temas cortos Nido de avispas, con ese tono arabesco que le sienta de maravilla, quizás mi tema favorito del álbum. Cierra el disco Almería, y qué mejor banda para musicar a una provincia medio desértica que este grupo, allá donde se rodaron infinidad de películas de western.


Aquí nos encontramos con el nuevo disco de Guadalupe Plata, donde las ideas de Perico de Dios que pasan por su cabeza, se plasman, con la ayuda de sus dos compinches, en la base ideal para un aquelarre sonoro, que podría servir de ayuda a sesiones de espiritismo y demás.

Os dejo con Nido de avispas, interpretada en la Sala Fun House hace pocas fechas.

lunes, 1 de mayo de 2017

Ray Davies - Americana (Disco) (2017)


Como ya he venido anunciando aquí últimamente Ray Davies ha editado nuevo trabajo el 21 de abril, nueve años después del último que hiciera en solitario, con composiciones nuevas. Sobra decir, que el líder de The Kinks no ha perdido un ápice de calidad a la hora de componer, eso es obvio, pero en este caso concreto hay un detalle importante, no sólo que se ha hecho acompañar de la banda de country-rock americana The Jayhawks, para la grabación en los estudios Konk, sino que los temas suenan frescos, elegantes y con un sonido perfectamente medido. Es su visión de América y Estados Unidos en particular, y que se nutre de sus experiencias en ese país, dándole ese carácter de country-rock que seguramente el maestro de Muswell Hill buscaba. Desde aquellas primeras giras con The Kinks por EEUU, su posterior inclusión en la lista negra creada por American Musicians Union, los años de conciertos en estadios, y su establecimiento en New York y New Orleans, por un lado alegría y por otro sufrimiento.
Canciones sureñas de carretera, music hall, rock al estilo Kinks, y ese country-rock de su propia factoría, todo un cóctel fantástico de quien es sin duda alguna, uno de los mejores compositores de los últimos 50 años. Hasta aquí, más o menos, la presentación del disco en cuestión, pero hay que dejar clara una cuestión que me parece importante, ya que muchas veces los seguidores de grupos míticos piensan que el líder de ese combo, cuando hace cosas en solitario, es una continuación de lo que hacía con la banda, en este caso no es así, puede parecer en algún momento que hay ramalazos que recuerdan a la banda madre, eso es casi inevitable, pero ha de distinguirse con bastante claridad una cosa de otra. El mismo Ray, ha dicho en muchas entrevistas, que a la hora de grabar con The Kinks venía el momento en que su hermano (amor y odio con él tirando siempre más a lo segundo) metía las guitarras... nunca se ha de olvidar que en un grupo aunque haya un compositor principal, las decisiones son de todos, y hay miembros que cumplen funciones de vital importancia para la supervivencia del mismo.
Dicho ésto voy a dar mi visión de las canciones, de un álbum, que sin duda es de lo mejorcito que ha salido en este 2017, y como no, su mejor álbum en solitario, a la vez que disfruto escuchándolo.


Americana, el tema que da título al disco abre el fuego, con el teclado y la voz de Ray que entra fácil, un medio tiempo delicioso, melodía apacible y a correr, con ese aroma de country-rock que deja claro el pedal-steel guitar, temón para empezar. The Deal empieza con una conversación (forma parte de las memorias del músico), hasta que entra la voz y despacha un medio tiempo donde los valores vocales de Mr. Davies salen a relucir, siempre ha sido un cantante excepcional (me parece que suena hasta más joven). Poetry es una enorme pieza, ya desde el inicio suena más rockera, pero fluye y suena maravillosamente bien, melodía, voz, coros... todo es perfecto. Message from the road es una pieza acústica lenta, bajando el ritmo y un poco la calidad, donde la voz femenina hace un buen contrapunto. Y el asunto vuelve a subir de nivel, y mucho, A Place in your heart, que desde el inicio comparte tareas vocales con la voz femenina, siendo una canción en onda operística incluso con toques de music hall, tiene unos cambios de ritmo preciosos. Mystery room va de menos a más y va cogiendo un ritmo y una onda acertadas, buen tema con su voz sincopada y doblada, con ese piano juguetón que acompaña. Silent movie, pieza acústica de un minuto escaso, es un speech que podría sobrar.
Rock 'n' roll cowboys vuelve a subir otra vez mucho el nivel, con inicio acústico y la voz de Sir Ray se inicia lenta hasta que coge ritmo, y se convierte en un medio tiempo agradable donde los Jayhawks están como peces en el agua, en su salsa, simbiosis perfecta aquí. Change for change parece un canto de los indios americanos, un ritmo bastante repetitivo hace que me sobre un poco, eso si, es un tema bastante distinto al resto. The man upstairs vuelve a sus tiempos de los Kinks con el recitado de una antigua canción... y suelta el speech, acaban siendo momentos de recargar pilas, sobran. I've heard that beat before, es un tema gracioso, con aire de swing y un toque claro a la banda madre, con esos coritos de fondo. A long drive home to Tarzana vuelve al medio tiempo con inicio lento, que va cogiendo ritmo poco a poco, describiendo un viaje por carretera, quizás a este tema un poco de ritmo no le hubiera venido mal. Y llegamos para mi a la joya del álbum, The Great Highway, un temazo de tomo y lomo, con aires más rockeros, y donde la unión de Ray con los Jayhawks alcanzan momentos cumbre, y donde la voz de Mr. Davies está adorable y que te invita a cantar con ellos, maravilla absoluta. The invaders es un tema muy campestre, de country-folk donde la banda americana también tiene momentos de lucimiento. Wings of fantasy remata el trabajo, y francamente es la canción que más me recuerda a los Kinks del álbum, a los de los 80 curiosamente, es un buen tema para acabar, buen medio tiempo disfrutable.


En resumen, Americana es un muy buen trabajo, al que quitaría 3 o 4 cositas, lo dejaría limpio de paja sobrante y sería ya la repera, pero que nos trae al mito viviente en un estado de forma de agradecer y con muy buenas composiciones que harán el deleite de todo buen aficionado que lo quiera escuchar.
No sé si decir esto, pero parece su legado final, aunque sin duda espero que haya más.

Os dejo con el tema A place in your heart.