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viernes, 1 de mayo de 2015

Pink Floyd - Meddle (1971)


Pink Floyd en 1971 viene de Atom Heart Mother un año antes, donde ya empiezan a cambiar y a meterse en el rock progresivo o sinfónico y que un año más tarde cerrarán con Obscured by clouds, completando una trilogía no buscada aposta creo, pero que si prepara el camino para los discos referenciales que vendrían en el resto de la década, su época dorada, pero curiosamente éste disco ya muestra algo que su predecesor tenía a ratos y su sucesor muestra en varios momentos, y es una enorme calidad de composiciones y un estilo que les marcará mucho en esa década sideral.
Aquí hay rock, pop, voces dulces y aterciopeladas de todos los miembros de la banda, donde caben arpegios de guitarra, tiempos lentos y rápidos, cantos de hinchas en un campo de fútbol, aullidos de un perro en clave blues, todo ello manejado con una intensidad y empaque sólo a la altura de unos auténticos genios como estos británicos.
En cuanto a la estructura hay signos claros de emparejamiento con el anterior disco, ya que todo gira entorno a un tema central de gran minutaje, arropados en este caso por temas que son la preparación perfecta para lo que viene después. Algo que no sé si mucha gente sabe, es que la portada del disco es la oreja de una vaca desde dentro, algo que también le emparenta con la portada del disco de 1970. A pesar de lo que pueda parecer, sufrieron un pequeño estancamiento en la elaboración del disco, en el sentido de la evolución y saber hacia donde iban, sin ser conscientes totalmente de ello, pero su propio proceso creativo ya estaba cambiando el rumbo, algo que sucedió de forma natural.
Siempre fueron músicos inquietos que buscaban algo más allá, probaban y arriesgaban hasta que todo salía como querían, tanto con innovaciones a la hora de grabar como con el asunto de "como sonaba", siempre muy importante.

 
El álbum comienza con One of these days, con ese viento que avisa de algo, mientras David Gilmour se hace presente con su guitarra que ruge y suelta Waters la primera nota de bajo. La voz del batería Nick Mason, distorsionada por un amplificador de guitarra, se hace muy presente junto al teclado de Wright. "Un día de estos te cortaré en trozos pequeños" dice la letra. La canción en un increscendo brutal, que va de menos a más hasta romper de manera descomunal, tema hipnótico y obsesivo, clásico en sus directos.  A pillow of winds baja el ritmo, es una canción de amor, delicada, llevados de la mano por los arpegios acústicos y el omnipresente slide guitar y la voz melosa de Gilmour. Y llega Fearless, para mi una joya absoluta de canción que se inicia con un pequeño riff de guitarra acústica, para que entre la voz suave de Gilmour, mientras en la lejanía se oyen los cánticos de la afición del Liverpool y su mítico "you never walk alone" que acaban tomando el mando del tema en la parte final, apoderándose del mismo mientras se apaga la música. San Tropez es otra maravilla, joya o perla donde Roger Waters toma los mandos a la voz, para ofrecernos otra canción lenta, con toques jazzísticos, y con una letra que habla de las delicias de esa zona del sur de Francia. Seamus es un blues hecho entre los miembros del grupo y un perro de ese nombre que aulla, donde el slide guitar vuelve a aparecer.
Y después de este relax llega Echoes, en su momento se le daba la vuelta al vinilo, y este tema ocupaba toda una cara entera, la Cara B. Se trata de una obra magna de 23 minutos y medio. El "ping" del inicio más el piano, dan paso a una melodía sin parangón, de las más bonitas jamás hechas. Lo que más impresiona son las voces de Gilmour y Wright cantando juntas que quedan soberbias, dentro de la estupenda melodía. Luego está el trabajo de experimentación llevado a cabo en este caso, pero sobre todo asombra la aportación de cada miembro de la banda, que están al 100% de su rendimiento, una canción de grupo completamente. Hay varios pasajes de esta pasada de canción que me siguen haciendo levitar, sobre todo cuando el tema coge ritmo, es realmente interesante experimentar esa sensación que te traslada a otro sitio, a otro lugar, a otra dimensión.


En definitiva, un disco para mi fundamental del grupo británico, dónde en su proceso de experimentación paren alguno de los mejores momentos musicales de su carrera. Curiosamente las canciones más lentas y diferentes, por primera vez si le dan un empaque al álbum del que carecían sus antecesores.

Este texto fue escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.
 
Os dejo con el tema Echoes interpretado en Pompeya.
 

viernes, 6 de marzo de 2015

David Bowie - Hunky Dory (1971)


A finales de 1971, se publica un álbum para mi clave en la carrera de David Bowie. Después de tres discos en los que ha pasado de ser un cantautor folk a otra cosa, empieza a tener inquietudes que van más allá y evolucionar de una manera extraordinaria para parir un disco como The Man who sold the world, donde ya dejaba claro que empezaba a tener muchas caras y todas ellas buenas, es cuando llega este Hunky Dory. Un disco caleidoscópico, mítico y redondo en todos sus apartados.
El bueno de Bowie, en febrero de 1971, fue a Estados Unidos a promocionar su anterior trabajo, y a pesar de que la crítica americana lo aplaudió, sus ventas fueron escasas y su éxito comercial bajo. Pese a esto, Bowie inhaló el aire de un país mucho más efervescente, vanguardista y tóxico que su tradicional, monárquica y formal Inglaterra, de tal forma que se empapa de lo que bulle allí, como la Velvet Underground de Lou Reed, Andy Warhol, Iggy Pop o incluso Dylan, que serán clara influencia en el trabajo. Hunky Dory es una expresión americana que significa más o menos "Todo está bien", y desde luego que se la tomó a pecho. También es importante recalcar, que este es el primer trabajo con RCA, compañía con la que estaría una década, y estrenaba una banda que era el germen de las Arañas de Marte, es decir Mick “Woody” Woodmansey a la batería, Trevol Border al bajo, Rick Wakerman al piano, y Mick Ronson como guitarra solista.
Pero David admite que después de ese viaje y de las experiencias vividas y las influencias acumuladas, su manera y percepción en la manera de componer cambia, y lo hace para mejorar y ampliar su espectro musical, como no. El disco lo produce Ken Scott que sustituye a Tony Visconti , asistido por "El actor" (el propio Bowie) y en sus propias palabras el disco se grabó en dos semanas y todo fluía haciendo lo que cada canción pedía.


La joya comienza con Changes, toda una declaración de intenciones “Extrañas fascinaciones me fascinan, los cambios están tomando el ritmo, los estoy atravesando”. Ya desde ese piano inicial, se abre una melodía juguetona con vientos hasta que llega la voz del Duque deliciosa, una canción con cambios de ritmo perfectos y un estribillo glorioso y pegadizo. Oh! You Pretty Things con ese piano del principio engancha de manera genial, pero la voz de Bowie te desarma, ¡¡¡qué manera de cantar!!!, hasta que el tema engarza ritmo para desarrollar una melodía descomunal, y un estribillo la mar de bonito, dentro de un ambiguo tema donde surgen dudas en la letra. Eight Line Poem es una canción lenta, que se emparenta más con su anterior época, pero aquí ya revestida del nuevo estilo, con piano y guitarra dominantes, dónde los cactus tienen importancia en la letra. Life on Mars? es una obra maestra en si misma, con esa maravilla de piano y esa manera de cantar, el  maravilloso viaje surrealista y escapista en el que nos sumerge el británico en este tema, poco tiene que ver con una ruptura sentimental, una de mis piezas favoritas de siempre. En Kooks aparece un Bowie más amigable e incluso cariñoso, un tema dedicado a su hijo Zowie, un medio tiempo muy bonito donde los vientos y el piano adornan de manera preciosa la melodía.
En Quicksand se vuelven a alcanzar cotas brutales de genialidad, temazo de tomo y lomo, donde Bowie agarra de nuevo la guitarra de 12 cuerdas y donde los vientos, violines y pianos logran una mixtura bordeando lo sublime, con cambios de ritmo perfectos y una letra muy poética. Fill your heart con los vientos, violines y pianos saltarines es para mi el tema más Beatle del disco, pero se resuelve en su parte final con un solo de saxo acompañado por un frenético, pero hermoso piano. Andy Warhol es el homenaje de Bowie a un personaje que le impactó en su estancia en EEUU, el precursor del movimiento Art Pop, donde las guitarras acústicas de 12 cuerdas suenan y suenan, mientras el estribillo logra un climax imponente, a pesar de que la canción, para mi, está rematada de manera algo desigual con las fusión rayante de las guitarras. Song for Bob Dylan sigue con los homenajes, este más que evidente, con la guitarra de Mick Ronson imponente en el inicio pero siempre están presentes los pianos y las guitarras más blueseras reaparecen, con un Bowie nuevamente haciendo gala de su versatilidad vocal, incluso cantando parecido a su personaje homenajeado, como es lógico. Queen bitch es otra joya, y se cierran los homenajes, aquí a su amigo Lou Reed, un tema marchoso comandado por las guitarras acústicas, y con un aire a la Velvet tremendo. The Belway brothers cierra el álbum, un tema que tiene una lastimosa voz de Bowie, aunque con un coro con sonidos extraños y voces distorsionadas incluso, además definida como una canción llena de trampas y pistas falsas, para que los seguidores fanáticos estuvieran confusos con el significado oculto de su letra.



Estamos ante un disco que prima por su delicadeza sonora, donde la voz de Bowie es sideral, con una instrumentación algo experimental y arriesgada pero que queda muy bien, se aprecia el lado más dulce del rock y como tantos otros discos en su día no tuvo mucho reconocimiento, pero con el paso de los años se ha convertido en referencia e influencia indiscutible en muchos músicos posteriores.
Os dejo con el Oh! You Pretty Things, interpretado en vivo en la BBC en 1972.


lunes, 5 de mayo de 2014

The Doors - L.A.Woman (40 Anniversary Edition) (1971-2011)



L.A.Woman del grupo californiano The Doors, es sin lugar a dudas, un disco de los más importantes de la historia del rock. Ya con su primer álbum de 1967, homónimo, el grupo angelino dió un golpe encima de la mesa y dejó claro que lo suyo iba muy en serio con temazos de una calidad descomunal y sobre todo de demostrar en poseer un estilo genuino dónde los teclados de Ray Manzarek mandaban y mucho, la personalidad de Jim Morrison era extremadamente fuerte y Roby Krieger en la composición y estilo bluesero a la guitarra era más que interesante, más un batería que venía del jazz como John Densmore, que era el complemento perfecto del grupo.
En esos 5 años, Jimbo fue degenerando con contínuas borracheras, mezclado con anfetas, y demás drogas, lo que provoca que en ese año 1971 luzca unas ostentosas barbas como se ve en la portada, además porque ya anda cansado de esa imagen de sex symbol, e incluso su voz parezca de una persona más mayor y esté bastante más gordo. Además éste fue el último disco de la banda, ya que ese mismo año Morrison moriría, en extrañas circunstancias, en París, el 3 de Julio de 1971.  

En 2007 ya hubo una edición por los 40 años de creación del grupo, pero incluía un tema descartado que cantaba Ray y era una versión de Willie Dixon (You need meat (Don't go no further)) y uno que grabó Morrison con músicos callejeros, Orange County Suite, poca chicha.
Es en 2011 cuando sale la edición del 40 aniversario del álbum en si, con el reclamo de un tema (que no está entero) titulado She smells so nice, que Bruce Botnick, ingeniero de sonido del grupo que acabó produciendo el disco, encontró en una cinta perdida de las sesiones de grabación.
El LP es un discazo de blues-rock que empieza con The changeling, en el cual Morrison narra más o menos parte de su infancia en la que constantemente cambiaba de ciudad en ciudad, debido al trabajo de su padre, un almirante de la Marina de los Estados Unidos. Love her madly es una de las canciones más bonitas del grupo a medio tiempo, con la voz de Jimbo en estado de gracia, y un estribillo tan cantable, que le hace un tema mítico. Been down so long es una canción dónde se hace presente que hubo un bajo (Jeff Scheff) en la grabación del disco por primera vez, y se hace notar, a parte de la guitarra de Krieger que está escandalosa (y más aún si cabe en la toma alternativa que viene en esta edición). Cars hiss by my window es un auténtico blues de ritmo lento, donde Morrison es el protagonista e incluso hace con su voz el sonido de la armónica. Sigue el disco (que acababa la primera cara del vinilo) con L.A.Woman una de las grandes canciones de la historia del grupo que dura casi ocho minutos y es una suerte de tributo por parte del conjunto americano a la ciudad de Los Ángeles, "la ciudad de la luz, la ciudad de la noche" según canta Jim, cuya anécdota tiene que Morrison la cantó sentado en la tapa del water de el estudio de grabación. L'America es quizás la canción más moderna del disco y que intuía por dónde iría la senda de la banda, si hubiera seguido viva, algo repetitiva por ponerle una pega. Hyacinth House es un enorme baladón con una preciosísima melodía, dónde el teclado de Manzarek manda. Crawling King snake es una versión de un blues de John Lee Hooker, que adoptan totalmente como suya. The Wasp (Texas Radio & The Big Beat) es una parrafada de Jim musicada, pero de qué manera, un tema experimental y otra maravillosa canción. El disco se cerraba con Riders on the storm, palabras mayores, posiblemente una de las canciones que más han impactado mi vida musical, ya desde el inicio con la lluvia denota que es una canción única, como entra la voz de Jim, y como no, el sólo de teclado de Ray Manzarek que habré oído miles de veces, mientras el ensamblaje entre teclado y batería te sube a los altares, puro jazz-blues-rock.


En esta edición del 40 aniversario hay auténticas joyas de tomas alternativas de casi todas las canciones del disco, dónde todas ellas son diferentes a las originales porque estaban terminando de pulirse, hemos de recordar que las sesiones de grabación de este disco fueron muy largas y en pleno proceso el habitual productor del grupo Paul A.Rotchild abandonó y dijo que no le gustaba hacia dónde viraba la banda. Es curioso que ese tema "rescatado" She smells so nice hubiese pegado a la perfección en el disco, un tema movido y precioso. También esta edición incluye la versión de Rock me que solían tocar en vivo y donde se dejan llevar por el espíritu rhythm & blues de Muddy Waters.

Este post fue originalmente redactado por mi para Exile SH Magazine y adaptado ahora para mi espacio.
Os dejo con la toma alternativa de The Changeling.