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Madagascar y el éxodo revolucionario: el arte de la evasión.

Madagascar y el éxodo revolucionario: el arte de la evasión.
“Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una reverencia profunda y se tira un pedo silencioso” Proverbio etíope.

"El contrapoder hunde sus raíces en primer lugar y sobre todo en la imaginación". David Graber (Fragmentos de antropología anarquista).

Pierre Clastres planteaba: ¿y si los pueblos amazónicos no fuesen en absoluto ajenos a las formas elementales de poder estatal (es decir, permitir a algunos hombres dar órdenes a los demás sin que éstos pudieran cuestionarlas por la amenaza del uso de la fuerza) y, por lo tanto, quisieran asegurarse de que algo así no ocurriera jamás? "Quizás sea que conozcan ya ese poder arbitrario, incuestionable y que se mantiene gracias al uso de la fuerza, porque es justamente el que ejercen contra sus mujeres e hijas, y los adultos sobre los más jóvenes. Quizá por esa misma razón no quieren estructuras capaces de ejercitar ese mismo poder sobre ellos".

Marcel Mauss, por su parte, quiso demostrar que, al contrario de nuestras sociedades que se basaban en el cálculo y el beneficio, éstas sociedades igualitarias se trataban de «economías basadas en el don»: consideraban que basar una transacción económica en la búsqueda de beneficios era algo profundamente ofensivo. En estas economías del don, se organiza todo de tal manera que jamás se podrán utilizar como plataforma para crear desigualdades permanentes en términos de riqueza, ya que quienes más acumulen terminarán por competir entre sí para ver cuál es capaz de dar más.

Todas estas sociedades se fundaban en un rechazo explícito de la lógica del Estado y del mercado capitalista: "Después de todo, la cuestión es que los amazónicos no quieren delegar en otros el poder de amenazarlos con infringirles daño físico si no obedecen sus órdenes. Mejor haríamos en preguntarnos qué dice eso de nosotros, que sentimos la necesidad de una explicación." se pregunta David Graeber.





La avaricia, la vanagloria, la envidia, la glotonería o la pereza, estas sociedades las conocen tan bien que las consideran poco interesantes como base de su civilización. "De hecho, consideran estos fenómenos tan peligrosos moralmente que terminan organizando gran parte de su vida social con el objeto de prevenirlos."

Caso 1: Los piaroa, una sociedad muy igualitaria que se extiende a lo largo de los afluentes del Orinoco y que la etnógrafa Joanna Overing describe como anarquista (vecinos de los belicosos sherente). Los piaroa dan un gran valor a la libertad individual y a la autonomía, y son muy conscientes de la importancia de garantizar que nadie esté jamás bajo las órdenes de otra persona, o de la necesidad de asegurar que nadie controle los recursos económicos hasta el punto de que pueda emplear dicho control para constreñir la libertad de los demás. Los piaroa han desarrollado una filosofía moral que considera la condición humana atrapada entre el «mundo de los sentidos» — de deseos salvajes, presociales—, y el «mundo del pensamiento». Crecer significa aprender a controlar y canalizar dichos deseos a través de una atenta consideración hacia los demás y cultivar el sentido del humor. Pero este proceso se ve entorpecido por el hecho de que todas las formas de conocimiento tecnológico, por otro lado muy necesario para la vida cotidiana, tienen su origen en elementos de locura destructiva. No se conoce el asesinato y creen que cualquier ser humano que matase a otro caería fulminado al instante y moriría del modo más horrible.


Caso 2: Los tiv, otra sociedad notoriamente igualitaria, construyen sus casas a lo largo del río Benue, en el centro de Nigeria. Los tiv no lograron mantenerse fuera del alcance de las incursiones en busca de esclavos en siglos pasados.  "No existían instituciones políticas mayores que el poblado; de hecho, cualquier cosa que se asemejara un poco a una institución política se consideraba sospechosa "per se" o, para ser más precisos, rodeada de un áurea de horror oculto. Esto era así, como dijo en pocas palabras el etnógrafo Paul Bohannan, debido a como veían la propia naturaleza del poder: «los hombres consiguen poder consumiendo la sustancia de los otros»." "Los emprendedores que lograban crearse una cierta fama, riqueza o clientela, eran por definición brujos. Sus corazones estaban cubiertos por una sustancia llamada "tsav", que solo podía crecer si comían carne humana. Aunque muchos intentaran evitarlo, se dice que existía una sociedad secreta de brujos que deslizaba trozos de carne humana en la comida de sus víctimas, por lo que éstas incurrían en una «deuda de carne» que les producía antojos antinaturales que podían llegar a empujarlas a comerse a toda su familia. Esta sociedad secreta de brujos se consideraba el gobierno invisible del país. Por tanto, el poder se institucionalizaba como un poder maligno y cada nueva generación surgía un movimiento de caza de brujos para desenmascarar a los culpables y poder destruir, de forma efectiva, cualquier estructura emergente de autoridad."
 

Caso 3: Entre los siglos XVI y XIX, la costa oeste de Madagascar estuvo dividida en una serie de reinados vinculados a la dinastía Maroantsetra. Sus súbditos eran conocidos colectivamente como los sakalava. En el noroeste de la isla existe hoy en día un «grupo étnico» localizado en una zona del país montañosa y de bastante difícil acceso y conocido como los tsimihety. La palabra significa literalmente «los que nunca se cortan el pelo». La costumbre sakalava era que todos los varones se rapaban el pelo al cero en señal de duelo cuando moría un rey, pero los tsimihety eran los rebeldes que se negaban a reconocer la autoridad de la monarquía sakalava y no lo hacían.
Sus prácticas y organización sociales se han caracterizado hasta la actualidad por su firme igualitarismo. Son, en otras palabras, los anarquistas del noroeste de Madagascar. Hasta el día de hoy han conservado la reputación de ser maestros en el arte de la evasión: bajo los franceses, los administradores se quejaban de que enviaban delegaciones para reclutar trabajadores con el fin de construir una carretera cerca de un pueblo tsimihety, negociando las condiciones con adultos aparentemente dispuestos a colaborar, y que volvían con el equipo al cabo de una semana solo para descubrir que el pueblo había sido completamente abandonado. Todos los habitantes se habían ido a vivir con familiares de otras partes del país.
Pero su identidad es el resultado de un proyecto político. El deseo de vivir libres de la dominación sakalava se tradujo en el deseo de vivir en una sociedad libre de marcadores de jerarquía, un deseo que impregnó todas las instituciones sociales desde las asambleas populares a los ritos mortuorios. Este deseo se institucionalizó como forma de vida que, además, debido a su tendencia a la endogamia, se le consideró unido por ancestros comunes.

Los vezo coexistían con las monarquías sakalava pero, igual que los tsimihety, se mantenían independientes porque, como cuenta la leyenda, cada vez que oían que los representantes reales estaban de camino se subían a sus canoas y permanecían alejados de la costa hasta que éstos se marchaban. 
Las tierras altas de Madagascar habían sido el centro del Estado malgache (reinado de Merina) desde principios del siglo XIX, y resistió muchos años el duro gobierno colonial. Existía una burguesía merina, pero la mayor parte de las comunidades rurales y campesinas se gobernaban a sí mismas. En muchos sentidos se las podía considerar anarquistas: la mayoría de las decisiones locales se tomaba por consenso en instituciones informales, el liderazgo se colocaba, en el mejor de los casos, bajo sospecha; se creía que era un error que un adulto diera órdenes a otro, especialmente si lo hacía de forma continuada, por lo que incluso instituciones como el trabajo asalariado se consideraban moralmente sospechosas. O para ser más precisos, se consideraban no­-malgaches, pues así se comportaban los franceses, los reyes malvados y los dueños de esclavos."
La sociedad era, por encima de todo, muy pacífica, aunque también se hallaba rodeada de una guerra invisible: "se asumía que la brujería destruiría a cualquiera que se hiciera demasiado rico o poderoso. Los rituales de solidaridad moral, donde se invocaba el ideal de igualdad, se producían precisamente en el transcurso de aquellos rituales dirigidos a eliminar, expulsar o destruir esas brujas"
 

De hecho, tras la crisis financiera de los años ochenta, el Estado se hundió en la mayor parte del país o se convirtió en una forma vacía al carecer del respaldo de un sistema coercitivo. Los habitantes de las comunidades rurales merinas siguieron funcionando como lo habían hecho hasta entonces, yendo periódicamente a las oficinas a rellenar papeles aunque en la práctica hubiesen dejado de pagar impuestos; el Gobierno apenas proveía de servicios y en el caso de un robo o incluso de asesinato, la policía ya no hacía ni acto de presencia. Si la revolución consistiera en un pueblo resistiendo a algún tipo de poder considerado opresivo, identificando en él la fuente de esa opresión para a continuación deshacerse de los opresores de forma que dicho poder quedara eliminado para siempre de la vida cotidiana, entonces es difícil negar que se trate por tanto de una revolución. Quizá no haya habido exactamente un levantamiento, pero no por eso deja de ser una revolución."  

No hubo levantamiento, pero surgieron formas ideológicas de contrapoder

profundamente arraigadas. El contrapoder hunde sus raíces en primer lugar y sobre todo en la imaginación":
imaginación práctica necesaria para mantener una sociedad basada en el consenso (y no en la violencia), 
imaginación para la identificación con los otros (que hace posible el entendimiento) e 
imaginación en la violencia fantasmal o brujería surgida de la tensión contra la emergencia de formas sistemáticas de dominio político o económico.
 

Graeber asegura que son proyectos revolucionarios: un rechazo consciente de un grupo contra ciertas formas de poder político global que les lleva a replantearse y reorganizar el modo en que se relacionan entre sí en un nivel cotidiano. No existen panfletos, mítines ni manifiestos, "se expresaban, literal o figurativamente, en los modos de esculpir el cuerpo, en la música y los rituales, en la comida y la ropa, en las formas de relacionarse con los muertos. Así, "con el tiempo, lo que en un momento dado fueron proyectos, se convirtieron en identidades."

"Muchos espacios como esos han sucumbido, tanto en Madagascar como en otros lugares. Otros perduran, y a cada momento nacen nuevos. El mundo contemporáneo está lleno de esos espacios anárquicos, y cuanto más éxito tienen, menos oímos hablar de ellos. Ni siquiera cuando se acaba violentamente con ellos nos llegan a los forasteros noticias de su existencia. Actualmente, "durante las dos últimas décadas, los pensadores autónomos italianos han desarrollado una teoría de lo que han denominado el «éxodo» revolucionario: el amplio rechazo de los jóvenes al trabajo en las fábricas, la proliferación de okupaciones en muchas ciudades italianas, etc. La teoría del éxodo propone que la forma más efectiva de oponerse al capitalismo y al Estado liberal no es a través de la confrontación directa sino de lo que Paolo Virno ha llamado una «retirada emprendedora», una defección de masa protagonizada por quienes desean crear nuevas formas de comunidad. (...) Su objetivo no ha sido la toma del poder (lo que normalmente conduce a la muerte o a convertirse a menudo en una variante si cabe más monstruosa de aquello que se pretendía combatir), sino una u otra estrategia para situarse fuera de su alcance, emigrando, desertando, creando nuevas comunidades. Un historiador también autónomo, Yann Moulier Boutang, ha llegado incluso a afirmar que la historia del capitalismo es la historia de los intentos de resolver el problema de la movilidad obrera." "Es precisamente por este motivo que una de las reivindicaciones más consistentes de los elementos radicales del movimiento de la globalización, desde los autónomos italianos hasta los anarquistas norteamericanos, ha sido siempre la libertad global de movimiento, «una verdadera globalización», la destrucción de las fronteras y un derribo general de los muros."

Llegados a este punto, quizás nos proporcionen algunas ideas útiles. Lo que

resulta indestructible se puede intentar al menos evitar, congelar, transformar e ir desproveyendo gradualmente de su sustancia; que en el caso de los Estados es, en última instancia, su capacidad para inspirar terror. ¿Qué significaría esto en las condiciones actuales? No resulta evidente. Quizá los aparatos estatales se acabarían convirtiendo en una simple fachada, a medida que se los fuera vaciando de sustancia. 

Quizá las formas de gobierno espectaculares terminen convirtiéndose en espectáculo puro y duro, un poco en la línea que sugería el yerno de Marx y autor de El derecho a la pereza, Paul Lafargue, cuando decía que después de la revolución los políticos aún serían capaces de realizar una función social importante en la industria del entretenimiento. 

Del mismo modo que los Estados neoliberales adquieren características feudales, concentrando todo su armamento alrededor de comunidades cercadas, también surgen espacios insurreccionales donde menos lo esperamos. Los cultivadores de arroz merina de Madagascar saben algo que muchos aspirantes a revolucionarios desconocen: a veces lo mejor es simular que nada ha cambiado, permitir que los representantes estatales mantengan su dignidad, incluso presentarse en sus despachos, rellenar sus formularios y, a partir de ese momento, ignorarlos por completo.

Fuente: fragmentos adaptados del libro "Fragmentos de antropología anarquista" de David Graber.

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Acusación a la Sociedad Industrial: la deshumanización del universo.

Acusación a la Sociedad Industrial: la deshumanización del universo.

"Los caucásicos tienen una visión más positiva de ofrecer a la humanidad que la cultura europea. Lo creo sinceramente. Pero para la consecución de esta visión es necesario que los caucásicos den un paso fuera de la cultura europea, junto al resto de la humanidad, y vean a Europa por lo que es y lo que hace."

Águila Valiente, Wanbli Ohitika, o Russell Means, es considerado uno de los líderes indígenas más importantes, a la par de Caballo Loco y Toro Sentado, guerreros Sioux Lakotas como él.


A pesar de que las Colinas Negras se pactaron como territorio pertenecientes a los Sioux, los Estados Unidos incumplieron el tratado del fuerte Laramie, que ellos mismos habían redactado. Y es que el sacerdote católico Jean de Sniet, se introdujo ilegalmente en territorio lakota y publicó en el periódico Sioux Falls Times de Dakota del Sur el descubrimiento de oro, lo que provocó la Guerra de Black Hills en 1876 y 1877. Más de un siglo después, en 1980, la Corte Suprema de los Estados Unidos otorgó una millonaria indemnización a los Sioux por la usurpación de Black Hills (Colinas Negras). A la fecha, ellos no han aceptado ese dinero, pues buscan la restitución de su territorio.
El presente discurso fue dado por Means en julio de ese año. El discurso sólo cuenta con una edición en español que apareció bajo el nombre “Acusación a la Sociedad Industrial”. 

He aquí algunos fragmentos:

"La única forma posible de comenzar una declaración de este tipo es decir que detesto escribir. El proceso en si mismo resume el concepto europeo de pensamiento “legítimo“. Lo que está escrito tiene una importancia que se le niega a lo hablado.
Mi cultura, la cultura Lakota, cuenta con una tradición oral, por lo que normalmente rechazo escribir.
Es uno de los caminos del mundo blanco para la destrucción de las culturas de los pueblos no europeos, la imposición de una abstracción sobre la relación oral de un pueblo." 

"Cada una de las revoluciones intelectuales son para abstraer la mentalidad europea aún más, para eliminar la maravillosa complejidad y la espiritualidad del universo y reemplazarlo con una secuencia lógica: uno, dos, tres. Respuesta!
Esto es lo que ha dado en llamarse “eficiencia” para la mente europea. Lo que sea si es mecánico es perfecto, lo que sea que parezca funcionar al momento –es decir, si prueba que el modelo mecánico es el correcto– se considera correcto, incluso cuando es claramente falso. Este es el por qué la “verdad” cambia tan rápido en la mente europea, las respuestas que resultan de dicho proceso son sólo paliativos, sólo temporales, y deben ser desechados de forma continua en favor de nuevos paliativos que soportan los modelos mecánicos y los mantienen (a los modelos) vivos." 
"La tradición materialista Europea de desespiritualización del universo es muy similar al proceso mental de deshumanizar a otra persona. ¿Y quienes son los mayores expertos en deshumanizar a otras personas? ¿Y por qué? Los soldados, los asesinos, los guardias nazis de las SS, los policías, los líderes empresariales, los políticos... Y todos esos grupos deshumanizantes tienen en común que el proceso hace que sea aceptable el matar o destruir a otras personas. (...) el truco está en convertir mentalmente a las víctimas en no humanos.  

En cuanto a la desespiritualización del universo, el proceso mental hace que destruir el planeta se transforme en algo virtuoso. Términos como progreso y desarrollo se utilizan como eufemismos, de la misma forma en que términos como victoria y libertad son usadas como pretexto para justificar la carnicería en el proceso de deshumanización. Por ejemplo, un especulador inmobiliario puede referirse al “desarrollo” de una parcela abriendo una cantera de grava, el desarrollo significa aquí destrucción permanente, total, con la tierra misma siendo removida. Pero la lógica europea ha ganado unas cuantas toneladas de grava, con la que más tierra se “desarrolla” a través de la construcción de carreteras y urbanizaciones. En última instancia, todo el universo está abierto –desde el punto de vista europeo– a este tipo de demencia. 
Lo más importante aquí, tal vez, es el hecho de que los europeos no sienten ninguna sensación de pérdida en todo esto. Después de todo, sus filósofos han desespiritualizado la realidad, así que no hay satisfacción (para ellos) en ser ganados en la simple observación de las maravillas de una montaña, o un lago, o de un pueblo simplemente siendo. No, la satisfacción se mide en términos de ganancia material."

"Así que la montaña se convierte en grava, y el lago se convierte en líquido refrigerante de una fábrica, y a la gente se la agrupa para procesarla a través de los molinos de adoctrinamiento que a los europeos les gusta llamar escuelas". 

"Como los gérmenes, la cultura europea atraviesa convulsiones ocasionales,

Aun quizá comparar la cultura europea con una ameba no sea realmente justo para con la ameba. Quizá sea más acertada la comparación con las células cancerígenas, ya que la cultura europea ha destruido históricamente todo alrededor de ella, y eventualmente se destruirá a sí misma."
incluso divisiones en su seno a fin de continuar viviendo y creciendo. No estamos hablando de revolución, sino de una forma de continuar lo que ya existe. Una ameba seguirá siendo una ameba aún después de que se reproduzca.

"No se puede juzgar una doctrina revolucionaria con base a los cambios que propone introducir en la estructura de poder y en la sociedad europea. Sólo se puede juzgar por los efectos que tendrá sobre los pueblos no europeos. Esto se debe a que todas las revoluciones en la historia europea han servido para reforzar las tendencias y capacidades de Europa, para exportar la destrucción a otros pueblos, otras culturas y al propio medio ambiente. Desafío a cualquiera a señalar un ejemplo en el que esto no sea cierto"

"Pero hay otro camino. Está el camino tradicional de los Lakota, y los caminos de los otros pueblos Indios Americanos. Es el camino que sabe que los humanos no tienen derecho a degradar a la Madre Tierra, que hay fuerzas más allá de todo lo que las mentes europeas han concebido, que los humanos debemos estar en armonía en todas las relaciones, o dichas cosas terminarán eliminando la disarmonía. El desequilibrado énfasis en los humanos por los humanos –la arrogancia europea de actuar como si estuvieran por encima de la naturaleza de todas las cosas– puede solo resultar en total disarmonía y en un reajuste que corte de tamaño la arrogancia del ser humano.
Los pueblos naturales de este planeta lo saben, y no necesitan teorizar sobre ello. La teoría es un abstracto; nuestro conocimiento es real"
"Cuando uso el término europeo, no me estoy refiriendo a un color de piel o a una estructura genética particular. A lo que me refiero es una forma de pensar, una visión del mundo que es un producto del desarrollo de la cultura europea. Las personas no están codificadas genéticamente para sostener este punto de vista, son aculturadas para sostenerlo. Lo mismo es cierto para los Indios Americanos y de los miembros de cualquier cultura.
Es posible, para un Indio Americano compartir valores europeos, una visión del mundo europea. Tenemos un término para esa gente, los llamamos “manzanas” –rojos por fuera (la genética) y blancos por dentro (sus valores).
Otros grupos tienen términos similares: los negros tienen las galletas “oreos”, los hispanos tienen “cocos” y así sucesivamente. Y, como he dicho antes, hay excepciones a la norma blanca: gentes que son blancas por fuera pero no por dentro. No estoy seguro que otro término deberíamos emplear 
con ellos más que “seres humanos.”
Lo que estoy poniendo aquí no es una propuesta racial sino una propuesta cultural."


"Más allá de eso, trabajo con cualquiera quienes hayan experimentado la opresión colonial de Europa y quienes resisten su totalidad cultural e industrial. Obviamente, esto incluye caucásicos genéticos que tienen que luchar para resistir a las normas dominantes de la cultura europea. Los irlandeses y los vascos vienen inmediatamente a la mente, pero hay muchos otros."
"Es evidente que individuos blancos pueden participar en esto, siempre que hayan alcanzado la conciencia de que la continuación del imperativo industrial de Europa no es una visión, sino una especie de suicidio. El blanco es uno de los colores sagrados del pueblo Lakota – rojo, amarillo, blanco y negro. Las cuatro direcciones. Las cuatro estaciones del año. Las cuatro etapas de la vida y el envejecimiento. Las cuatro razas de la humanidad. Mezcla rojo, amarillo, blanco y negro juntos y consigues marrón, el color de la quinta raza. Se trata de un orden natural de las cosas. Por lo tanto, me parece natural para trabajar con todas las razas, cada una su propio significado especial, su identidad y su mensaje."

"Pero hay un comportamiento peculiar en la mayoría de los caucásicos. Tan pronto como llego a ser crítico con Europa y su impacto en otras culturas, se ponen a la defensiva. Comienzan a defenderse a ellos mismos. Pero yo no estoy atacándoles personalmente, estoy atacando a Europa. Al personalizar mis observaciones sobre Europa, están personalizando la cultura europea, identificándose con ella. Al defenderse ellos mismos en este contexto, están defendiendo en última instancia la cultura de la muerte. Ésta es una confusión que debemos superar, y debemos superarla deprisa. Ninguno de nosotros tiene energía que gastar en tales luchas falsas.
Los caucásicos tienen una visión más positiva de ofrecer a la humanidad que la cultura europea. Lo creo sinceramente. Pero para la consecución de esta visión es necesario que los caucásicos den un paso fuera de la cultura europea– junto al resto de la humanidad– y vean a Europa por lo que es y lo que hace."
"Una cultura que regularmente confunde revolución con continuación, que confunde ciencia y espiritualidad, que confunde rebelión con resistencia, no tiene nada útil que enseñarte y nada que ofrecerte como estilo de vida. 
Los europeos hace mucho que perdieron todo contacto con la realidad...
... si alguna vez tuvieron contacto con ella"




 No sólo se apropiaron en su día de este lugar sagrado para los lakotas, sino que entre 1927 y 1941, esculpieron en él los rostros de 18 metros de altura de los presidentes estadounidenses George Wasington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln.

“Las sagradas Montañas Negras tienen dos descripciones en la lengua lakota: Paha Sapa y Kȟe Sapa." explica Means. "La palabra Pa-ha contiene dos significados: Pa describe a la montaña emergiendo de la tierra.  El término Paha Sapa, todo junto, ofrece una imagen descriptiva de nuestras montañas sagradas vistas a la distancia. Te proporciona la ilusión de ser negra desde la distancia, las montañas emergiendo de la tierra. Paha Sapa.
Las palabras Kȟe Sapa te dan la descripción de las montañas sagradas vistas de cerca con sus blancos riscos, praderas, árboles y valles.
Así, todo lo que ves y todo lo que conoces es sagrado.
Piensa en lo profundo que es Paha Sapa.”


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Los Sentidos en otras culturas y la cosmoVisión occidental

Los Sentidos en otras culturas y la cosmoVisión occidental

“Puesto que la percepción está condicionada por la cultura, la manera en que se percibe el mundo varía según las culturas" señala Constance Classen.


¿De qué manera el orden sensorial de una cultura se relacionan con su orden social? ¿Hay un orden natural de los sentidos?

Esta historiadora del Center for the Study of World Religions de la Universidad de Harvard explica que:
"La mayoría de nosotros en el mundo occidental estamos acostumbrados a aprender sobre el mundo principalmente a través de nuestros sentidos de la vista y el oído. El olfato, el gusto y el tacto tienden a estar asociados tanto con el "salvajismo" como con los más "bajos" instintos. 
Cuando nos fijamos en otras culturas, sin embargo, emerge una imagen sensorial diferente, en el que cada uno de los sentidos tiene un papel vital que desempeñar en la adquisición de conocimiento del mundo."

Entre los Desana de la Amazonía colombiana y brasileña, es la visión sinestésica cromática el sentido que reina el mundo. El Sol crea la vida mezclando y conjugando colores, cada uno de los cuales se asocia con un valor cultural y un estrato cósmico: el amarillo, con el poder generador masculino y la luz solar; el rojo, con la fertilidad femenina y la tierra; el azul, con las situaciones de transición y la Vía Láctea; y el verde, con el crecimiento y el paraíso subterráneo.

Cada ser vivo consiste fundamentalmente en un flujo de energías cromáticas que ha de mantenerse en equilibrio. El papel de chamán, armado de un cristal de roca que funciona como un microcosmos, maneja el espectro cromático del interior del cristal para tratar de alterarlo también en el exterior. Y es que las enfermedades son debido a una falta de armonía cromática. 

Toda la vida cultural se rige por un simbolismo de los colores, pero también van unidos a otros sentidos. Dicen de cierto sonido de flauta que es un ‘sonido amarillo’. Las flautas de pan producen silbidos de invitación y sus tambores y cascabeles producen el sonido de la integración.
Los Desana se llaman a sí mismo "wira", "gente del viento". Clasifican todos los animales del bosque de acuerdo con el olor que captan en el viento. Los roedores (paca, agouti, armadillo) se agrupan por tener un olor agradable, dulce. Los animales grandes (tapir, mono, pecarí), en cambio, tienen un desagradable olor a almizcle. Las diferentes tribus humanas también tienen un olor diferente. Los Desana, cuando caminan por la pluriselva, rastrean y conocen a través del viento y el olor que lleva, qué animales y qué grupos humanos han pasado por ahí.

"Todo canto de pájaro, el color y olor de toda flor, el sabor de toda fruta lleva un mensaje sobre el orden social y cósmico. Los Desana nos recuerdan que el conocimiento no sólo viene los libros y la informática: viene de la experiencia corporal y la interpretación de nuestro medio ambiente." explica Classen.

Los mayas Tzotziles de los Altos de Chiapas en México emplean su "conocimiento térmico" para crear una geografía. Donde viven es la "tierra fría", mientras que las tierras bajas cálidas se llaman "tierra caliente".
Pero para los tzotzil, todo en el cosmos contiene, en uno u otro grado, cierta cantidad de energía calorífica, que ordena el universo a partir de su fuente principal, el Sol: “Nuestro Padre Calor” ("Htotik K'ak'al"). 

También el orden social se estructura de acuerdo con el orden térmico universal: los miembros más importantes de la comunidad, se asocian con el sol naciente, simbólicamente son los que tienen más energía calorífica. Mientras que los de menor estatus están vinculados al poniente. 

"Caminando por un sendero verde, puedo ver tu rostro lejos, blues del sol.
En el nombre de mi sonido, mis sueños me van a matar. Vamos despacio.
Blues del sol es el nombre de mi sonido.
Blues del sol en el cielo oscuro"

Para los Onge de las Islas Andaman en el Pacífico Sur, la vida está regida por el olfato. El olor es la fuerza vital del universo y la base de la identidad, tanto personal como colectiva. Para referirse a sí mismo, un ongee apunta con el dedo a su nariz, tal y como nosotros nos señalamos el pecho como referencia de mismidad. Y cuando un ongee saluda a otro le pregunta: “¿Cómo va tu nariz?”.
La palabra onge para crecimiento, "genekula", significa "un proceso de olor". El olor es la fuerza vital que anima a todos los seres vivos. Su calendario está construído en función del olor de las flores que están presentes en diferentes épocas del año.
Los onges se autodenominan "en-iregale", que significa “persona perfecta”.

Hasta los años cuarenta, los Onge eran los únicos habitantes permanentes de Goubalambabey (nombre onge para Pequeña Andamán). Ahora, viven desplazados obligatoriamente por colonos en una reserva en Dugong Creek que supone una pequeña parte del tamaño de su territorio original. 

En nuestra sociedad, está mal visto hablar de olores. Ya ni siquiera hace falta que alguien señale de otra persona que huele "mal": basta con decir “¡huele!”. El olfato es el sentido más devaluado, por ser el más "animal" e incivilizado en la escala de los sentidos. Es un sentido que tiene más referentes colectivos que individuales. El ojo delimita con la visión a una persona de manera individual, pero las emanaciones olorosas, aún siendo parte de uno mismo, exceden las fronteras y se entremezclan con los olores de otros y del ambiente.

En Occidente gobierna la vista. El monopolio de la visión se expandió desde la Ilustración en detrimento de los sentidos de la intimidad: el tacto, el olfato, el gusto, el oido.
El mismo concepto de demostración, deîxis, significa "hacer ver", "mostrar". La palabra "idea" viene del griego ἰδέα: "imagen ideal de un objeto". La palabra “cosmovisión” implica la preeminencia del sentido de la vista sobre los demás sentidos y pone en escena un modo de inteligibilidad del mundo que es hegemónico en Occidente, la vista.


"Mi cuerpo estaba adolorido luego de caminar la selva por varias semanas. Había comido casi nada por los últimos días. Estaba hambrienta y cansada. Para mis adentros susurré: nada puede ser peor. No habían pasado ni diez minutos cuando explotó una lluvia pesada. Escuchamos el eco martillante del chubasco tropical antes de que tocara nuestro espacio. Llegó en segundos sin anunciarse. En vano corrí intensamente. Me detuve. No había abrigo para guarecerse o lugar seco. Esperé desesperanzadamente mientras todo intersticio era ocupado por el agua. (...) anotó en su diario la bióloga Eglee López Zent en Mayo de 1996 sobre la selva de los Hotï.
"Repentinamente, entre las fisuras de los sonidos de lluvia, fluyeron vientos armónicos. A modo de paraguas, Jkilëjka había sujetado una amplia hoja a la parte posterior de su guayuco, y secando su flauta la sopló en melodías bajo la lluvia. Mientras creaba música, Jkilëjka me miraba penetrante pero amablemente. Los sonidos acurrucaban el aire transportados por el agua diluidos en la selva. Ristras de notas jugaban con los múltiples ecos de la selva que recibían al agua acá y allá. Era hermoso. Un vínculo intangible congelaba las ideas y las transformaba en una fuerte afirmación de totalidad. Éramos integridad. Jkilëjka tocó la flauta y no detuvo su ejecución hasta que la lluvia cedió y llegó a su fin. Esta experiencia fue mucho más allá que un evento estético para mí. Jkilëjka me estaba enseñando."

"Jkilëjka con su mirada y al tono de las notas me expresaba con claridad que el bosque y sus criaturas dependen de la lluvia, de las dinámicas y flujos que el agua impulsa. La suya fue una enseñanza de iniciación a aceptar el bosque tal como es. Fue una afirmación de vida: celebrar la lluvia sin la cual la selva húmeda no existiría, no sería tal."

Fuentes:
http://www.dimensionantropologica.inah.gob.mx/?p=5469
"Other ways to wisdom: learning the senses across cultures". Constance Classe. http://link.springer.com/article/10.1023/A%3A1003894610869
Worlds of Sense: Exploring the Senses in History and Across Cultures. Constance Classe. 
Ecogonía III. Jkyo Jkwainï: la filosofía del cuidado de la vida de los Jotï del Amazonas Venezolano. Egleé L. Zent. Instituto Venezolano de
Investigaciones Científicas (IVIC), Laboratorio de Ecología Humana
Altos de Pipe, Venezuela. http://www.etnoecologica.com.mx/pdf/EE10%283%29.122-149.pdf


[ Una antropóloga en la luna webgunetik hartua]

Corazonar, sentipensar y sentisaber: un pensamiento alternativo de alternativas

[Una antropologa en la luna blog bikainetik hartu dizkiNat Bihotzeratze, Sentipentsatze edo Sentijakite kontu mordoa]

Corazonar, sentipensar y sentisaber: un pensamiento alternativo de alternativas

"Corazonar: pensar con el corazón liberado, nutrir el pensamiento con el impulso de la vida poniendo voluntad".
Consejo de Gobierno Pueblo Kitu Kara


“Nosotros actuamos con el corazón, pero también empleamos la cabeza, y cuando combinamos las dos cosas así, somos sentipensantes“.
Le dijo un pescador de San Benito Abab (Departamento de Sucre) al sociólogo Orlando Fals Borda.

Fals  Borda lo explica: "salía con ellos para ver como era que cazaban, el uso de machete, el uso de cuchillo, el anzuelo, todas las técnicas de la atarraya y todas las diversas formas que toma para la pesca. Esa combinación de artes anfibios es una especialidad que solo nuestra gente tiene, a mucho honor, gente inteligente, gente bien preparada técnicamente para su ritmo de vida. Inventaron, por ejemplo el concepto de sentipensante, ese sentipensante que aparece en mis libros, eso no lo inventé yo, eso fue allí en una de las ciénagas cerquita de San Benito Abad, cerca de Jegua" 
"Un concepto tan sencillo, ¿cierto? Se entiende, es muy bonito, tan bonito que me lo robó Eduardo Galeano en sus últimos libros, claro que él es muy honesto y él pone que eso es de la historia doble de la costa, pero el concepto sentipensante es ahora central en su filosofía literaria..."

En la lengua y cultura maya tseltal, "yo’taninel snopel", significa corazonar su pensada o pensarlo desde el corazón. Juan Lopez Intzín del "Colectivo de Comunicadores Comunitarios, Artistas y Antropólogos de Chiapas", explica que:

"La palabra O’tan está presente en el lenguaje cotidiano nuestro de diversos modos, por eso podemos encontrar frases y conceptos como: stse’elil O’tan (la risa del corazón, alegría), mel O’tan (surcar el corazón, preocupación o tristeza), sujtesel O’tan (hacer volver el corazón, volver al camino andado), ich’ O’tan (recibir el corazón pero que se refiere en realidad a aprender o educarse mediante castigo como trabajo forzado, golpe y cárcel) kux O’tan (descansar el corazón, tomar un descanso, dormir), ch’ay O’tan (perder el corazón, olvido).

"Para nosotros los maya tseltales el O’tan-Corazón es un centro importante en nuestra cosmovisión y pensamiento. Todo se corazona. El pensar (yo’taninel snopel) y el hacer se corazonan (yo’taninel spasel-smeltsanel). Sentipensamos para sentisaber, por lo tanto somos “sentipensantes” y nos volvemos “sentisapientes”. Así, la conjugación del corazón y la mente, más que una dicotomía en disputa es una paridad que se complementa y que conforma la racionalidad maya-tseltal."

 Las mujeres mayas, al concluir sus discursos dicen “esto es lo que está en mi corazón”.

Entre los candoshi de la Alta Amazonía, en los límites septentrionales de la selva peruana, se dice "ver con el corazón", incluso en sueños.

  Para ellos, escribe el antropólogo Alexandre Surrallés, el corazón "relampaguea" (magish mámaarpámaam), cuando se equivoca, "entra" (magish pshtokich) cuando se está aprendiendo y "descansa" o "se apoya" (magish táatkic) cuando se tiene confianza en alguien. Magish tachitkich: “corazón que sigue” o “seguir con el corazón”, dicen para expresar la determinación de asumir una responsabilidad, incluso en contra de la opinión negativa de algunos.

"La hegemonía de la razón fragmenta la condición de nuestra humanidad" critica el antropólogo Patricio Guerrero Arias, "pues desconoce que no sólo somos lo que pensamos, y peor, que no sólo existimos por ello, como sostiene el fundamentalismo racionalista cartesiano, sino que el sentido de lo humano está ante todo en la afectividad: no sólo somos seres racionales, sino también sensibilidades actuantes. Asistimos a un tiempo en el cual las emociones ya no pueden seguir siendo ignoradas, por ello, como dice el pueblo Kitu Kara de Ecuador, “Este es el tiempo del Corazonar”:

"de un ratito dejar descansar, hacerle descuidar un poco la cabeza para sentir lo que acá esta latiendo" explica Manuel Gómez, Presidente del Consejo de Gobierno del Pueblo Kitu Kara.


"La diversidad del mundo es infinita" afirma Boaventura de Sousa Santos, "una diversidad que incluye modos muy distintos de ser, pensar y sentir, de concebir el tiempo, la relación entre los seres humanos y entre humanos y no humanos, de mirar el pasado y el futuro, de organizar colectivamente la vida, la producción de bienes y servicios y el ocio. Esta inmensidad de alternativas de vida, de convivencia y de interacción con el mundo queda en gran medida desperdiciada porque las teorías y conceptos desarrollados en el Norte global y en uso en todo el mundo académico, no identifican tales alternativas y, cuando lo hacen, no las valoran en cuanto contribuciones válidas para construir una sociedad mejor.
Por eso, en mi opinión, no necesitamos alternativas, sino un pensamiento alternativo de alternativas."

"La sabiduría no consiste en conocer el mundo, sino en intuir los caminos que habrá de andar para ser mejor... La sabiduría consiste en el arte de descubrir por detrás del dolor, la esperanza." asegura el maya Viejo Antonio, guía espiritual y político del FZLN. 

 "La noche en que conmigo, el Viejo Antonio camina por entre el lodo en mano. ¿Dije que camina conmigo el Viejo Antonio? Mentí entonces no camina conmigo, yo le voy detrás” cuenta el sub Marcos:

–Nos perdimos –digo inútilmente.

–Sí pues –dice el Viejo Antonio, que no parece muy preocupado.

–Tenemos  que  encontrar  el  camino  de  regreso  –me  escucho  decir–.  Traigo  brújula  –agrego  como  si  dijera  “tengo  móvil,  por  si  quieres  un aventón”.

–Sí pues –dice de nuevo el Viejo Antonio como dejándome la iniciativa y mostrándose dispuesto a seguirme.

Saco el mapa, el altímetro y la brújula. Como hablando en voz alta, pero realidad alardeando frente al Viejo Antonio, describo alturas sobre el nivel del mar, cotas topográficas, presión barométrica, grados y milits, puntos  visados  y  otros  etcéteras  de  lo  que  los  militares  llamamos  “navegación terrestre”. Después de un rato de alardes técnicos y científicos, me pongo de pie y con la brújula en la mano, señalo hacia un rincón de la noche, diciendo con firmeza y echando a andar en esa dirección.

–Es por ahí...

Caminamos un buen rato sin llegar a ningún lado conocido. Yo me siento avergonzado por el fracaso  de mi técnica moderna y no quiero ni volverme hacia atrás, donde el Viejo Antonio me sigue sin decir palabra.

Los últimos vestigios de orgullo que me quedan se hacen añicos cuando digo en voz alta:
¿Y ahora?
–Cuando no sepas que es lo que sigue, ayuda mucho el mirar para atrás. 

Desenfunda su machete y, abriendo paso entre la maleza, estamos de nuevo en el camino real y los relámpagos anuncian el perfil deslumbrado del pueblo del Viejo Antonio.
Y le pregunto cómo ha encontrado el camino de regreso:
–No lo encontré –responde–. No estaba ahí. No lo encontré. Lo hice. Como de por si se hace. Caminando pues. Tú te pensaste que el camino ya estaba en algún lado y que tus aparatos nos iban a decir para adonde había quedado el camino. Pero no. Y luego te pensaste que yo sabía dónde estaba el camino y me seguiste. Pero no. Yo no sabía dónde estaba el camino. Lo que sí sabía es que teníamos que hacer el camino juntos. Así que lo hicimos y llegamos a donde queríamos. Hicimos el camino. No estaba ahí.
 

–Pero ¿por qué me dijiste que cuando uno no sabe que es lo que sigue hay
que mirar atrás? –pregunto.


–No pues –responde el Viejo Antonio– no para encontrar el camino. Es para ver donde te
quedaste antes y que es lo que pasó y que querías. Volteando para mirar atrás te das cuenta donde te quedaste. O sea que así puedes ver el camino que no te hiciste bien. Si miras para atrás te das cuenta que lo que querías era regresar y lo que pasó fue que tú respondiste que había que encontrar el camino de regreso. Y ahí está el problema. Te pusiste a buscar un camino que no existe. Había que hacerlo.

–Pero ¿por qué dices que hicimos el camino? Lo hiciste tú, yo nomás camine detrás de ti. 

–No pues– responde sonriendo el Viejo Antonio.– No lo hice yo solo. Tú también lo hiciste, porque un tramo lo caminaste tú adelante.

–¡Ah! Pero ese camino no sirvió –lo interrumpo.


–Sí pues. Sirvió porque así supimos que no sirvió y entonces ya no lo volveremos a caminar, o sea a hacer, porque nos llevo a donde no queremos entonces podemos hacernos otro, para que nos llev
e –dice el Viejo Antonio.


–Entonces ¿tú tampoco sabías si el camino que estabas haciendo nos iba a traer hasta acá?


No pues. Solo caminando se llega. Trabajando pues luchando. Es lo mismo. Así dijeron los más grandes dioses, lo que nacieron el mundo, los primeros. –Se pone de pie–. Y otras muchas cosas dijeron; por ejemplo que a veces hay que luchar para poder trabajar y a veces hay que trabajar para poder luchar –añade el Viejo Antonio que, como se ve, maneja la dialéctica con la misma habilidad que el machete.
Mira –me dice el Viejo Antonio, y tiende su mano hacia una estrella, que apenas se asoma detrás de las cortinas que las nubes hacen en Occidente.


–Yo miro la estrella y siento no sé qué pesar en el pecho. Algo así como una soledad triste y amarga. Me estaba acordando de un proverbio que dice más o menos así: “Cuando el dedo señala el sol, el tonto mira el dedo ”.

El Viejo Antonio se ríe de buena gana y me dice:


–Más tonto sería si mirara el sol. Se quedaría ciego.


La lógica abrumadora del Viejo Antonio me deja tartamudeando. El Viejo Antonio se sigue riendo, no sé si de mí, de mi explicación o del tonto que mira al sol cuando lo señala el dedo. Yo entiendo que es la hora de callarse y escuchar.


–Hace rato no te estaba señalando la estrella con la mano. Estaba pensando en cuanto se

necesita caminar para que mi mano pueda tocar esa estrella allá arriba. Te iba a decir que calcularas la distancia que hay entre mi mano y la estrella, pero tú saliste con lo del dedo y el sol. Yo no te estaba mostrando mi mano, pero tampoco la estrella. Ese tonto del que habla tu proverbio no tiene alternativa inteligente: si mira el sol y no se queda ciego, entonces va a tropezar mucho por estar mirando hacia arriba; y si mira el dedo no va a tener camino propio, o se queda parado o camina detrás del dedo. Total, que los dos son tontos: el que mira el sol y el que mira el dedo. 
Caminar, vivir, pues, no se hace con verdades grandes que, si uno las mide, resulta que son bastante pequeñas. Va a llegar la noche en que empecemos a caminarla para llegar al día. Si no vemos muy cerca, entonces no más por ahí nos vamos a quedar. Si solo vemos muy lejos, entonces vamos a tropezarnos mucho y a perder el camino.

–¿Y cómo vamos a saber mirar lejos y mirar cerca?


–Hablando y escuchando a los que están lejos. Cuando se sueña, hay que ver la estrella allá arriba, pero cuando se lucha hay que ver la mano que señala la estrella. Eso es vivir. Un continuo subir y bajar la mirada.


Fuentes:
Refundación del estado en América Latina. Perspectivas
desde una Epistemología del Sur. Boaventura de Sousa Santos.
https://www.academia.edu/7545650/REFLEXIONES_EPIST%C3%89MIICAS_%C3%89TICAS_POL%C3%8FTICAS_Y_TEORICAS
Prácticas Otras del Conocimiento:  praxis político-educativa y la producción de saberes desde los movimientos y las redes en América Latina y el Caribe
Simposio celebrado en el marco del III Congreso Internacional del Conocimiento Santiago de Chile, del 7 al 10 de enero de 2013
http://www.iai.spk-berlin.de/fileadmin/dokumentenbibliothek/Indiana/Indiana_19_20/04surralles1009.pdf
Viejo Antonio, "Desde las montañas del sureste mexicano (Cuentos, leyendas y otras posdatas
del Sub. Marcos)"
"Corazonar la dimensión política de la espiritualidad y la dimensión espiritual de la política." Patricio Guerrero Arias
"Corazonar el sentido de las epistemologías insurgentes, para construir sentidos otros de la existencia (primera parte)" Patricio Guerrero Arias. http://www.redalyc.org/pdf/2790/279021514007.pdf
"De la percepción en antropología. Algunas reflexiones sobre la noción de persona desde los estudios amazónicos" Alexandre Surrallés.