Mostrando entradas con la etiqueta Cartas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cartas. Mostrar todas las entradas

Últimas palabras de Willem Van Spronsen

Últimas palabras de Willem Van Spronsen
El 13 de julio, Willem Van Spronsen fue asesinado por la policía mientras llevaba a cabo una acción para inutilizar la flota de autobuses del Centro de Detención del Noroeste, una instalación privada para la detención y encarcelamiento de inmigrantes.



Existe el mal y existe el bien.
Es momento de actuar contra las fuerzas del mal.

El mal dice que una vida vale menos que otra.
El mal dice que el flujo de las mercancías es nuestro propósito aquí.
El mal dice que los campos de concentración para personas consideradas menos importantes son necesarios.
La sirvienta del mal dice que los campos de concentración deberían ser más humanos. Cuidado el centrismo.

Tengo el corazón roto de un padre.
Tengo un cuerpo roto.
Y tengo un aborrecimiento inquebrantable por la injusticia.
Eso es lo que me trae aquí.
Esta es mi oportunidad de intentar hacer la diferencia; sería ingrato esperar una invitación más obvia.

Sigo a tres maestrxs:
Don Pritts, mi guía espiritual “Amor sin acción es solo una palabra”.
John Brown, mi guía moral “¡Lo que se necesita es acción!”.
Emma Goldman, mi guía política “Si no puedo bailar, no quiero ser parte de tu revolución”.

Soy una cabeza soñadora en las nubes, creo en el amor y la redención.
Creo que vamos a ganar.
Soy alegremente revolucionario. (Todxs deberíamos haber leído a Emma Goldman en la escuela en lugar de la tontería que nos dieron de comer, pero estoy divagando). (Todxs deberíamos estar mirando las fotos de lxs héroes de las YPG en caso de que vacilamos y pensemos que nuestros sueños son imposibles, pero vuelvo a divagar. Discúlpenme).

En estos días de fanáticxs fascistas que se aprovechan de personas vulnerables en nuestras calles, en nombre del estado o apoyadxs y defendidxs por el estado.
En estos días de campos de detención/concentración altamente rentables y de batallas por la semántica.
En estos días de desesperanza, búsqueda vacía y anhelo vacío.

Vivimos en un visible ascenso del fascismo. (Digo visible, porque aquellxs que prestaron atención lo vieron sobrevivir y prosperar bajo la protección del estado durante décadas. (Ver “La otra historia de los Estados Unidos”, de Howard Zinn]). Ahora sigue descaradamente su agenda con la cooperación abierta y total del gobierno. De los gobiernos de todo el mundo.

El fascismo satisface las necesidades del estado y satisface las necesidades de los negocios, y todo a costa tuya. ¿Quién se beneficia? Jeff Bezos, Warren Buffet, Elon Musk, Tim Cook, Bill Gates, Betsy de Vos, George Soros, Donald Trump, ¿debo continuar? Permítanme decirlo otra vez: el beneficio es para lxs ricxs, quienes están muy a gusto con el gobierno (con cualquier gobierno, incluidos los gobiernos “comunistas”), porque son estos los que hacen las reglas que hacen a lxs ricxs más ricxs.
Sencillo.
No lo pienses demasiado.

(Lxs nacionalistas del fondo, ¿ya están prestando atención?)

Cuando era un niño, en la Holanda de posguerra, más tarde en Francia, mi cabeza estaba llena de historias sobre el ascenso del fascismo en los años treinta. Me prometí a mí mismo que no sería una de las personas que se quedaría inmóvil cuando lxs vecinxs sean arrancadxs de sus hogares y encarceladxs por ser percibidxs de alguna manera como personas con menos derechos.
Tampoco tienes porqué quemar al/la bastardx, ¿pero vas a quedarte sin hacer nada?

Esta es la prueba de nuestra creencia fundamental en la libertad y nuestra responsabilidad colectiva.
Este es un llamado a lxs patriotas, también a oponerse a esta parodia contra todo lo que vosotrxs consideráis sagrado. Lxs conozco. Sé que en sus corazones, ven la deshonra en estos campos. También es hora de que vosotrxs hagáis frente al dinero que atraviesa las cuerdas de cada maldito títere que pretende representarnos.

Soy un hombre que los ama tanto a todxs y a esta bola giratoria que voy a cumplir la promesa de mi infancia de ser noble.

Aquí, en estos campos de concentración corporativos con fines de lucro.
Aquí, en Brown y donde hay personas que no se conforman y cubren sus rostros por temor a la policía/migra/Proud Boys/…
Aquí, en un planeta casi agotado por la codicia del mercado.

Soy un pensador de ideas concretas.
Los campos de detención son una abominación.
No voy a quedarme sin hacer nada.
Realmente no debería tener que argumentar nada más que esto.

Dejo a un lado mi corazón roto y me sano de la única manera que sé, siendo útil.
Compartimento eficientemente mi dolor…
Y alegremente realizo esta acción.

(Para aquellxs que están agobiadxs por mis acciones, espero que hagan con esta carga el mejor uso de ella).

A mis camaradas:
Lamento perderme el resto de la revolución.
Gracias por el honor de permitirme vivir a su lado.

Darme espacio para ser útil, para sentir que estaba cumpliendo mis ideales, ha sido el pináculo espiritual de mi vida.
Hacer lo que pueda para ayudar a defender a mi gente preciosa y maravillosa es una experiencia demasiado rica para describirla.

Mis compañerxs trans me han transformado, solidificando mi convicción de que seremos guiados a un futuro soñado por lxs más marginadxs de esta sociedad. Lo he soñado tan claramente que no me arrepiento de no ver cómo resulta. Gracias por traerme tan lejos.

Soy antifascista. Estoy con lxs compañerxs de todo el mundo que actúan desde el amor de la vida en cada acción. Compañerxs que entienden que la libertad significa libertad real para todxs y una vida que valga la pena vivir.

¡A mantener la fe!
¡Todo el poder al pueblo!
Bella ciao.

The Free

[ Desdedentro fanzine antikartzelarioaren webgunetik hartua ]

“No pienso romper mi rectitud” Carta de Nahuel a Wolf Down

España: “No pienso romper mi rectitud” Carta de Nahuel a Wolf Down


straight-edge-madrid-680x365


Saludamos la actitud intransigente y digna de Nahuel, porque somos quienes somos estemos donde estemos. Solidaridad con Nahuel, Monica, Francisco y Gabriel
Quizá esté solo aquí, pero muchas gracias a todos mis hermanos y hermanas de alrededor del mundo que hacéis que sienta vuestro calor y vuestra paz. Aprecio mucho las cartas que me enviáis.
Siento vuestra amistad, estáis cerca de mí.

Os lo agradezco a todos y especialmente a Valentino, de xCenerex, a los chicos de To Ashes, a Wolf Down, a Joel y a su novia, a xIronx, a los chicos de SXE Berlin y a todos los colectivos animalistas que han mostrado su apoyo alrededor del mundo.
En la cárcel, ser vegano y permanecer libre de drogas es jodidamente difícil. Las drogas están presentes en el día a día, y no solo las ilegales. Los doctores administran a los presos pastillas que hacen que actúes como un zombie y si causas problema te harán tomar Lexatin (por la fuerza); esa mierda te deja completamente hecho polvo, como un muerto viviente.

He estado escribiendo antes sobre los problemas de ser vegano en la cárcel, pero el tráfico de drogas, aquí dentro, es un verdadero problema. Los internos están casi cada día o sobreexcitados o hechos polvo. Se trafica sin ningún tipo de impedimento, sin problemas, y la mercancía es vendida y consumida con facilidad y rapidez.
Yo estoy en el bloque-módulo 3, que se supone que está especialmente diseñado para mantener a gente con problemas de adicción… pero no funciona.
A veces, al entrar en los baños puedes sentir el olor de la heroína quemada y tienes que estar muy alerta para no toparte con jeringuillas y agujas tiradas por el suelo.
A menudo puedo ver presos hablando o riendo solos, o gritando, de la misma forma. O quizás incluso completamente paralizados por minutos. Vómitos en el suelo y problemas de respiración son muy habituales los miércoles. El día que reciben el dinero de sus familias.
No les puedo culpar. Pienso que es la manera que ellos tienen de escapar de una realidad de mierda… al fin y al cabo, cada día es igual que el anterior.
Nos levantamos a la misma hora, comemos, paseamos, leemos y dormimos. Y vuelve a empezar otra vez.
Algunos de ellos han perdido a sus familias, a sus esposas, o simplemente, la gente de fuera se desentiende de ellos. El sufrimiento diario y la convivencia en un lugar abarrotado por más de 100 personas son jodidos de llevar. Y eso que este es el bloque que “ayuda” a la gente con problemas de adicción. Ni me quiero imaginar cómo debe de ser la situación en otros bloques.

Por el otro lado están las drogas legales. Las drogas del Estado, las buenas, las pastillas que te convierten en zombi mientras caminas y caminas. Y la “droga especial para rebeldes”.
Tenemos una pastilla para cualquier problema, una pastilla especial capaz de curar la locura, ya sea o no real. Y claro, ser un rebelde o un insubordinado aquí está considerado un acto de locura. Si te rebelas, estás loco y los buenos doctores de la prisión tienes unas drogas especiales para ti.
Ser pobre debe de ser una enfermedad también, porque los doctores tienen pastillas hasta para quien roba.
¿Luchas por lo que tú crees? Bien, hay una cura sencilla para eso llamada libertad, pero es mucho más fácil para ellos encerrarte en régimen de máxima seguridad (FIES).
Los presos saben sobre la problemática de las drogas. Quiero decir, no todos son adictos, algunos incluso no suelen beber alcohol.
Para mí, el humo es el peor problema. Joder, en cada habitación a la que entro hay alguien fumando. Pero en cambio, en este bloque, el que trata con los problemas de adicción, no considera un problema el hecho de fumar. Como me dijo un trabajador: “Sería radical prohibir fumar”. Pero entonces todos estos presos desarrollan cáncer de pulmón y nadie piensa en la conexión.
Aquí, cuando les hablo de mi actitud libre de drogas, la gente me mira como si fuera un rarito, pero cuando les digo que soy vegano (o “vegetariano radical”, como me llaman ellos), me miran directamente como si fuera un alien. Algunos incluso me llegan a preguntar: “Si no bebes, ni fumas, ni te drogas ni comes carne… ¿por qué estás aquí?”
Ellos no entienden el veganismo, solo dos de ellos han intentado el vegetarianismo.
A veces, incluso admiran mi estilo de vida abstemio.
Otros piensan que profeso algún tipo de religión extraña cuando les cuento que tampoco bebo café.
Estoy contento, después de hablar de mi enfoque con respecto a las drogas con los presos, tres de ellos han dejado de fumar delante de mí. Para mi es algo grande que demuestra que son buenos tipos.
El 90% de los reclusos están por dos razones; ser pobre y por supuesto, el asunto de las drogas. Por vender, traficar u ocultar drogas o por cometer un crimen bajo los efectos de estas.
Sí, es jodido, pero la cárcel no es la solución. Ellos nunca serán. Algunos de ellos se volvieron adictos tras entrar aquí.
Este lugar es como un monstruo que devora a la gente. Un monstruo creado por y para perpetuar el sistema.
Un día la cárcel será algo del pasado. Ese día llegará. Pero ahora, la resistencia es la única manera de hacer que ese día llegue.
Nadie creía que el Impero Romano se vendría abajo.
[Parafraseando a Earth Crisis en la canción “Gomorrah’s season ends!”]
“Desde del centro de mi ser llega esta promesa hacia mí mismo de que no romperé mi honor ante nada. Una misión de un solo camino a lo largo de la vida. No cambiaré mi curso.

Hay demasiado por experimentar y lograr para desperdiciar un valioso segundo en beber o envenenarme. Un pensamiento revolucionario efectivo, la claridad de la mente que he alcanzado. Lo veo todo tal y como es, como los tiempos de Gomorra acaban en la tumba…
Así que todo lo que necesito es este juramento que me mantiene LIBRE. Por eso soy real para siempre. Soy Straight Edge. SOY STRAIGHT EDGE.”
Hace más de dos meses que estoy encerrado. Fui arrestado junto con otros amigos por formar parte de SXE Madrid. El gobierno nos considera “grupo terrorista”. ¿La razón? Ser parte de la manifestación de lucha contra el gobierno, aquí en España. Por formar parte de la gente que jamás dejará solas a aquellas personas que han perdido su hogar. Yo, de la misma forma que mis amigos, formábamos parte del movimiento anti-desahucios, y también del movimiento de liberación animal.
Ellos nos llaman terroristas. Ellos me llaman terrorista. Pero solo éramos un grupo de amigos con la intención de crear un espacio libre de drogas en la escena hardcore punk antifascista y anarquista de Madrid. Queríamos demostrar que el Straight Edge es mucho más que deportivas caras, “mosh-pits” o bailes en el escenario. Significaba motivar un cambio.
Yo usaba mi sobriedad para ayudar a aquellos que estaban luchando contra las adicciones, de la misma manera que la usaba para luchar contra la injusticia y la opresión, clamando por la liberación humana y animal. Ese es mi crimen, ser un disidente.
Estoy preso bajo “FIES 3”. Preso de máxima seguridad. Considerado terrorista.
Solo puedo mandar dos cartas por semana, todas mis comunicaciones son intervenidas y estoy constantemente vigilado.
No quiero hablar sobre mi tristeza o mi dolor, si no sabéis que es el Régimen FIES os recomiendo la lectura del libro “Huye, hombre, huye” de Xosé Tarrio, otro preso FIES.
Creo que en alemán sería: “hav ab, mensch”.
Me siento roto, pero tengo el apoyo de todos mis amigos, mis seres queridos, mi madre. Ella me dijo una vez: “Si caes, no pasa nada. Estoy aquí para apoyarte”. Por eso la resistencia es la única cosa que tengo en la cabeza ahora mismo.
Mantenerme vegano aquí dentro es jodidamente difícil, pero no imposible. De todas formas, la vida animal en granjas, zoos y laboratorios es bastante más dura que aquí. Incluso si solo he de comer pan y pasta, me negaré a apoyar la crueldad animal. Además, estoy alegre de ser SXE y no formar parte de este mundillo de drogas. No pienso romper mi rectitud.
Estoy en la cárcel. Eso es algo a lo que debo enfrentarme. No soy libre, es un hecho, pero siguen habiendo muchos animales a los que podéis ayudar y que están clamando libertad, que están pidiendo a gritos que los liberéis.
Hay mucha gente sin tener donde dormir o qué comer, y nosotros podemos ayudarles.
Hay mucha gente que ha perdido todo y ahora mismo arriesga su vida para empezar de nuevo.
Mi situación no es nada comparada a la de aquellos que su propia vida es un sufrimiento.
Escribo esto no para que me apoyéis, sino porque quiero que mi voz se oiga (o se lea) fuera de estos muros. No quiero que me apoyéis. Quiero que apoyéis a la causa de liberación animal, al movimiento de liberación de La Tierra. Cada acción es un paso para la construcción de un mundo mejor. Para todos los veganos, straight edge, punks, chavales del hardcore. Estoy aquí porque en este mundo hay solo dos opciones: obedecer o luchar. Y yo he escogido la última. La más difícil.
Ahora estoy lejos de mi familia y mis seres queridos, pero espero que esta carta sirva para acercarme a todos vosotros.
Sé que lo que digo puede sonar a locura, pero no es imposible. Si permanecemos unidos podremos hacerlo posible.
Para toda la gente que ha luchado contra las injusticias para ofrecernos el sueño de un mundo mejor.
Para todos aquellos que siguen luchando alrededor del globo para que esto suceda.
Solo creando espacios propios y creando webs de solidaridad con el resto de camaradas haremos que esto se convierta en una realidad.
Soy pobre, inmigrante (peruano), un “spic” (término ofensivo para los latinos en EEUU) para la policía. Soy Vegan Straight Edge.
Este mundo está muy jodido, pero sigo creyendo en el poder que tenemos para cambiarlo. Así que hacedme este favor: haced que este nuevo mundo se haga realidad.

Si quieres apoyar a Nahuel escríbele una carta/postal a la siguiente dirección:

Manuel “Nahuel” Bustamante Vergara
Centro Penitenciario Madrid IV
Navalcarnero CTRA N-V Km 27,7
280600 Navalcarnero, Madrid.


[ Machorka borroka internazionalen inguruko webgunetik hartua ]

Carta abierta (de Angiolillo) + Autodefensa de Angiolillo

CARTA ABIERTA

A su excelencia el Ministro de gracia y justicia
Roma

 Como muestra no de ese desenfrenado egoísmo que desafortunadamente enferma hoy la sociedad, mas solamente de ese amor propio que debe ser guía de la comunidad humana le expongo en su más cruda realidad un lamentable incidente causado por el actuar descortés y maleducado de un magistrado.
He ido esta mañana a Lucera para presentar ante aquel tribunal una solicitud acompañada de los pertinentes documentos con el objeto de conseguir la asistencia gratuita para una persona de mi familia, con la cual me he presentado ante el procurador Sr. Gioja.
Al entregar los documentos he creído oportuno añadir de viva voz una razón importante, por cuya gravedad el procurador no habría podido menos que dar precedencia a mi demanda sobre otras ya presentadas.
Pero el procurador me ha impedido exponer mis razones. Se ha levantado completamente furioso y me ha dicho, «vosotros los anarquistas, ¿queréis que la justicia esté a vuestro servicio?». Entonces, de un modo cortés propio de la buena educación, he señalado las miles de millas de distancia que el procurador Sr. Gioja se alejaba de la cuestión: que la ANARQUÍA no es un asunto meramente civil y que no incumbe a mi caso directamente, relacionado con éste solamente porque él lo había mencionado; entonces, el querido Gioja, un cráneo sin fósforo, con modales dignos de su persona, ruin e imbécil cercano a la nausea, sin mostrar el mínimo respeto hacia una señora a la que yo acompañaba y por la cual me había presentado ante él, me ha obligado a salir de su oficina.
Sin pronunciar palabra he salido, mientras que él, el canalla del procurador, no dejaba de repetir la palabra anarquista acompañada de frases muy dignas de que él las pronunciara.
Y todo esto porque tengo pendiente una denuncia por un delito de imprenta, por haber apoyado en las últimas elecciones la candidatura de ese espíritu lúcido, el del doctor Nicola Barbato, no por coherencia de principios, porque me declaro anarquista y antiparlamentario, sino solamente para protestar en contra de las leyes excepcionales, surgidas de la mente hueca del ministro trígamo.
Señalo a Su Excelencia que no dudo en denominar a esta CARROÑA TOGADA hombre de fango. El Sr. Gioja no es un ejemplo a seguir, sino un millón de cobardes ejemplos, porque del poder que le ha sido confiado en defensa de los débiles y los oprimidos, se vale para descargar su ruin odio en contra mío, tal vez porque lamenta la decisión de la Cámara del Consejo que el 27 del pasado julio me concedió la libertad provisional.
Ciertamente, haber querido provocarme con el tema de la anarquía en un momento en el que todo puede discutirse excepto cuestiones de principios, pone de relieve la vulgaridad y la cobardía del Sr. Gioja y la maldad de su ánimo.
A sus continuas provocaciones debería haber respondido de manera bien diferente que con el silencio de los hombres educados, pero no he querido ensuciarme la punta de mis botas, si no es pertinente, anulando el remordimiento de haber ofendido sin provocación.
A Su Excelencia, el Ministro de Gracia y Justicia, al pueblo, a la magistratura italiana, señalo a este indigno sacerdote de la diosa Temi.

Foggia, 31 de agosto de 1895

Michele Angiolillo   

Execució d'Angiolillo


AUTODEFENSA DE ANGIOLILLO

texto publicado en la edición del 2 de septiembre de 1897 de L’Agitazione —el fragmento introductorio es atribuido a  Errico Malatesta.


La defensa de Angiolillo

Del mismo modo que los gruesos muros de Montjuic no fueron suficientes para sofocar los gritos de dolor de los torturados, casi todas las medidas preparadas por el gobierno español para rodear de misterio los procedimientos del consejo de guerra que han condenado a Angiolillo a ser estrangulado, no son suficientes para ocultar lo que sucede ante aquel severo tribunal.
            En todas partes, incluso entre uniformes que portan la divisa de esbirro, o de carcelero, o de soldado, o de juez, se encuentra alguno en quien no está apagado del todo el sentimiento de humanidad y que se rebela contra los horrores, y a quienes es obligatorio asistir y participar de las situaciones en las que las circunstancias les han inmerso. El jornal parisino Le Libertaire ha tenido acceso, taquigrafiado, a la defensa que pronunció Angiolillo ante quienes le juzgaban— hoy la publicamos (el fisco nos vigila) a título de documento judicial.

«Señores, quiero antes que nada repetir aquello que he tenido ocasión de decir al magistrado instructor que me ha interrogado: no tengo cómplices. Buscaréis en vano un ser humano al cual haya puesto al corriente de mi proyecto. No lo he mencionado a alma viva alguna. He concebido, preparado y ejecutado el asesinato del señor Cánovas absolutamente sólo.
Señores, no estáis ante un asesino, sino ante un justiciero.
Desde hace años sigo atentamente los acontecimientos europeos. He estudiado la situación de España y la de las varias naciones en las que he estado viviendo: Portugal, Francia, Italia, Suiza, Bélgica, Inglaterra. Mi ocupación y mis simpatías me han puesto en contacto continuo con la población obrera y pobre de estos países. En todas partes he encontrado el doloroso espectáculo de la miseria. En todas partes he oído el mismo lamento, he visto correr las mismas lágrimas, he sentido agitarse la misma revuelta, surgir las mismas aspiraciones.
Y también en todas partes he constatado en los ricos y en el gobierno la misma dureza de corazón, el mismo desprecio por la vida humana.
Estas experiencias habituales me han llevado a odiar la iniquidad que pende sobre la sociedad humana de la que somos la base.
Hombres ardientes, enérgicos, enamorados de la justicia se han encontrado conmigo en el camino de la insurrección. Éstos a quienes la injusticia indigna y que aspiran a un mundo de bienestar y de armonía, son los anarquistas. Yo he simpatizado con ellos y los he amado como a hermanos. Y tras un tiempo junto a ellos he comprobado horrorizado que en esta tierra de España, tierra clásica de la Inquisición, la estirpe de los torturadores no ha muerto. He sabido de centenares de seres humanos, encerrados en una fortaleza ahora tristemente célebre, que allí sufren las peores torturas. He sabido que eran renovados en dureza, con aquel aumento de refinamiento que conlleva el progreso humano, todos los procedimientos de los verdugos del medievo. He sabido que cinco de estos hombres habían sido asesinados, que otros setenta habían sido condenados a penas severas, que aquellos de quien era obligado reconocer su inocencia eran condenados al destierro, y que todos estos eran anarquistas, o considerados como tales.
Pues bien, yo, me he dicho, señores, que tales atrocidades no deben permanecer impunes, y he buscado a los responsables. Por encima de los policías haciendo funciones de verdugo, de los funcionarios haciendo funciones de juez y de todos los que ejecutaban las órdenes, yo he visto quien daba estas órdenes.
He sentido en el fondo de mi corazón un odio irreprimible contra este hombre de estado que gobernaba con el terror y con la tortura, contra este ministro, que mandaba a la muerte miles de jóvenes soldados, contra esta personalidad que reducía a la miseria, aplastándolo bajo los impuestos, este pueblo español que podría ser tan próspero en un país fértil y rico, contra este heredero de Calígula y de Nerón, contra este sucesor de Torquemada, contra este émulo de Stambuloff y de Abdul-Hamid, contra este monstruo, Cánovas del Castillo, de quien he librado al mundo, por lo que me siento feliz y orgulloso.
¿Es acaso una acción malvada abatir un tigre sanguinario cuyas garras hieren los pechos, cuya mandíbula tritura las cabezas de los hombres? ¿Es acaso un delito aplastar a la serpiente su mordedura letal?
Por la matanza cometida, mi víctima era poco menos que cien tigres, que mil serpientes. Personificaba, lo que no me parece menos repúgnate, la ferocidad religiosa, la crueldad militar, la severidad de la magistratura, la tiranía del poder y la codicia de las clases pudientes.
De esto he librado a España, a Europa, al mundo entero. Esta es la razón por la que no soy un asesino, sino un justiciero.
Y ahora, señores, que habéis conocido el motivo que me ha impulsado, me queda señalar la consecuencia probable de mi acción desde el punto de vista social en general y del punto de vista español en particular…»

En este momento, el presidente, que ya un poco antes había intentado inútilmente silenciar el altivo discurso de Angiolillo, le ordena formalmente que se calle, con el pretexto de que las consideraciones aludidas no tienen nada que ver con el atentado.