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La isla – Archivos de una tragedia (Uli Stelzner, 2009)

La isla – Archivos de una tragedia (Uli Stelzner, 2009)




“Llegó la hora de conocer verdades. El pasado no se olvida. Aquí pasó la guerra. Consecuencias mortales, aniquilamientos letales. Tu nación se llenó de violación, ejecución, desaparición. Cuántas almas tendidas! Tantas muertes conocidas! El tiempo corre y vuela. Bienvenido a realidad guatemalteca”.


Extraordinari documental sobre els horrors de la dictadura de Guatemala a la dècada dels anys setanta i vuitanta del segle passat. L’origen es troba en la descoberta casual de l’ingent fitxer de la Policia Nacional abandonat en un antic centre de detenció anomenat “La Isla”, ara en ruïnes. És el lloc on torturaven i mataven als opositors polítics, als líders sindicals, als intel·lectuals dissidents, als professors i alumnes universitaris i, en general, a milers de persones víctimes de procediments arbitraris. Els fitxers abandonats són milers de lligalls amb un total de milions de documents que registren amb detall les detencions, tortures i assassinats d’aquestes desgraciades víctimes. Els arxivers salven la documentació, la classifiquen i la descriuen; en fan còpies en suport digital i faciliten el seu accés a als investigadors. És una feina èpica per fer accessible una paperassa que s’amuntega al terra. D’altra banda, alguns usuaris recorden l’infern que va suposar la dictadura, quan cremaven als detinguts, els amputaven les extremitats o els llançaven des de l’avió… Fins i tot una carta de l’ambaixada nord-americana justificava els assassinats i les tortures, però s’escandalitzava dels excessos i el sadisme dels agents. Dos germans expliquen com la seva família va desaparèixer gairebé tota: els oncles, les tietes, el pare, els germans, els cosins, l’àvia, etc.; grans i joves, homes i dones, tots assassinats o, encara pitjor, desapareguts. El moment de descobrir la veritat és un autèntic trauma perquè alguns encara conservaven una petita esperança de trobar amb vida als seus éssers estimats. Alguns parlen amb orgull de la dignitat dels pares que van lluitar per una societat més justa i dels que van plantar cara a la dictadura. Ara, la recuperació dels arxius permet documentar els assassinats i les tortures.


El documental barreja amb molta sensibilitat el testimoni de les persones que van patir la violència amb el dels arxivers, les notícies o talls d’entrevistes tretes de velles vídeofilmacions, de pèssima qualitat però eloqüent informació un cop es contrasta amb les evidències dels documents d’arxiu. Alguns interludis de música de contrabaix tocada als mateixos escenaris de La Isla i d’un raper que canta hip-hop atorguen una suavitat al conjunt que d’altra manera es faria insuportablement dur. El documental no furga en la violència per si mateixa sinó que explica l’acció dels diferents agents encarregats de la repressió política: la policia, l’exèrcit i els paramilitars. Al final, alguns dels testimonis parlen de la infelicitat permanent en què es va convertir la seva vida, fins i tot, de nens petits que van perdre els pares i després mai no van poder disfrutar de la vida. És un documental magnífic, imponent, èpic. Molt recomanable.


 
 
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Estrategia secreta del terror.

Estrategia secreta del terror.

US Secretary of State Colin Powell holds up a vial that he said was the size that could be used to hold anthrax as he addresses the United Nations Security Council 05 February, 2003 at the UN in New York. Powell urged the UN Security Council to say "enough" to what he said was Iraq's 12 years of defiance of international attempts to destroy its chemical and biological weapons. AFP PHOTO/Timothy A. CLARY
El 5 de febrero de 2003, el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, protagonizaba una farsa ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en una sesión transmitida por television al mundo entero. Powell presentaba pruebas de que el Irak de Saddam Hussein disponía de un gigantesco arsenal de armas prohibidas (biológicas, nucleares y químicas), que tenía relaciones con los autores de los atentados del 11 de septiembre y que incluso los protegía. Durante su intervención, impresionó a todo el mundo presentando un frasco que supuestamente contenía ántrax iraquí. Años más tarde, Colin Powell confesó que todas aquellas pruebas –fotos satelitales, intercepciones de conversaciones telefónicas, informes de inteligencia y testimonios– eran falsas y que él mismo había mentido deliberadamente ante la comunidad internacional. Estados Unidos invadió y destruyó Irak, matando más de un millón de iraquíes, sin que Washington haya tenido que responder por sus mentiras ni por su crimen.

«El enemigo que se esconde en oscuros rincones del mundo», como lo definió en 20001 el presidente George W. Bush, sigue acumulando víctimas. Las más recientes cayeron en Bruselas. El terrorismo es un «enemigo diferente al que hemos enfrentado hasta ahora», presentado durante una emisión de televisión transmitida en vivo al mundo entero, el 11 de septiembre de 2001, con las imágenes apocalípticas del derrumbe de las Torres Gemelas. En aras de eliminar ese enemigo, lo que el propio Bush identificó como «la lucha colosal del Bien contra el Mal» aún prosigue hoy en día. Pero cada vez que se corta una cabeza a la hidra del terror, le crecen otras.

¿Qué hacer? En primer lugar, no creer lo que nos han contado durante casi 15 años. Empezando par la versión oficial del 11 de septiembre, ya aplastada bajo el peso de las pruebas científicas; pruebas que Washington, al no lograr refutarlas, descarta simplemente calificándolas de «conspiracionismo» [o «complotismo»].

Los peores ataques terroristas perpetrados en Occidente presentan 3 signos distintivos.

– Primeramente, la puntualidad. El ataque del 11 de septiembre de 2001 tiene lugar cuando Estados Unidos ya había decidido –como reportaba el New York Times el 31 de agosto de 2001– desplazar hacia Asia el centro de su estrategia para contrarrestar el acercamiento entre Rusia y China: menos de un mes después –el 7 de octubre de 2001, bajo el pretexto de perseguir a Osama ben Laden, supuesto cerebro del 11 de septiembre, Estados Unidos inicia la guerra contra Afganistán, primera etapa de una nueva escalada guerrerista. Actualmente, el ataque terrorista de Bruselas se produce cuando Estados Unidos y la OTAN se preparan para ocupar Libia, pretextando la necesidad de eliminar la amenaza que el Emirato Islámico representa para Europa.

– Segundo, el efecto del terror. La masacre, cuyas imágenes se repiten constantemente en los medios de prensa, crea un estado de opinión favorable a la intervención armada que supuestamente eliminará la amenaza. Sin embargo, nadie habla de masacres terroristas mucho peores, como las perpetradas hace 2 meses en Damasco.

– Tercero, la firma. Paradójicamente, el «oscuro enemigo» siempre se toma el trabajo de firmar los ataques terroristas. En 2001, con Nueva York todavía envuelta en el humo de las Torres Gemelas, se difunden fotos y biografías de los 19 miembros de al-Qaeda autores de los secuestros de los aviones, varios de ellos ya conocidos del FBI y la CIA. Lo mismo sucede en Bruselas, en 2016: antes de haber identificado todas las víctimas, se identifica a los autores de los atentados, ya conocidos de los servicios secretos.

¿Es acaso posible que los servicios secretos, empezando por la tentacular «comunidad de inteligencia» estadounidense –que se compone de 17 agencias federales con agentes en el mundo entero–, sean realmente tan ineficientes? ¿O será, por el contrario, que los engranajes de la estrategia del terror son muy eficientes? No escasean los ejecutores: vienen de los movimientos terroristas etiquetados como islamistas, armados y entrenados por la CIA y financiados por Arabia Saudita para destruir el Estado libio y fragmentar la República Árabe Siria, con la complicidad de gobiernos europeos.

En esa caldera es posible reclutar tanto kamikazes, convencidos de que estar inmolándose por una santa causa, como profesionales de la guerra o simples delincuentes que serán «suicidados», haciéndolos estallar por control remoto durante la acción, y cuyos documentos de identidad siempre aparecen –como sucedió en la matanza de Charlie-Hebdo. También es posible facilitar la formación de células terroristas, que alimentan de forma autónoma la estrategia del terror creando un clima de estado de sitio, como hoy sucede en los países europeos miembros de la OTAN, clima que justifica nuevas guerras, que se librarán bajo las órdenes de Estados Unidos.

Otra variante es recurrir a las falsificaciones, como se hizo con las «pruebas» sobre las armas de destrucción masiva que Colin Powell mostró al Consejo de Seguridad de la ONU el 5 de febrero de 2003. Pruebas que a la larga resultaron falsas, fabricadas por la CIA para justificar la «guerra preventiva» contra Irak [1].

  Manlio Dinucci
Il Manifesto (Italia)


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Mentiras reconocidas de la Guerra a las Drogas y las Estrategias de "Tolerancia 0". Criminalización

Mentiras reconocidas de la Guerra a las Drogas y las Estrategias de "Tolerancia 0". Criminalización
 
Se cumplen 45 años del inicio de la una de las 'Política de Estado' más nefastas iniciadas por USA en los últimos tiempos, la llamada Guerra a las Drogas 'War on Drugs'. Uno de sus diseñadores, El ex alto consejero de la Administración Nixon, John Ehrlichmann, reconoció que se basaron en información falsa conseguir su objetivo político, que no era otro que continuar con la guerra de Vietnam. Para ello se tenía que deshacer de la oposición real, los movimientos sociales. Fue un movimiento en tres fases. Primero se criminalizaron las drogas, después usaron las drogas como vínculo criminalizador con los movimientos sociales. Finalmente se realizó la purga, y la atención se centró sobre el escarnio mediático. Los belicistas pudieron así continuar con sus planes con las manos libres; hasta el escándalo Watergate.

Las máscaras cayeron, la doctrina acumula evidencias en contra y detractores, pero a pesar de todo no parece que se derogue en lo breve. Ninguno de sus objetivo declarados, como la protección de la Salud Pública, eran objetivos reales. Tampoco el combatir los niveles de criminalidad, ni si quiera el sucio dinero. Los informes sanitarios presentados fueron tergiversados o promocionados, pura pseudociencia. Este hecho y otros de similar calibre (Guantánamo, armas de destrucción masiva de irak, escondite de Bin Laden en Afganistan...) nos dan pie a cuestionarnos la veracidad del resto de 'Políticas de Estado', desde las grandes políticas contra el terrorismo, tráfico armas, tráfico de blancas o migrantes... o la política nuclear o la actual económica basada en la Teoría Monetaria Moderna. Simples mentiras, mentiras encadenadas, mentiras convenientes, mentiras reconocidas.

Antecedentes criminales

La política represiva no era nueva, lo que sí era nuevo fue la escala, la intensidad y el despliegue mediático. Antes de la doctrina de 'Guerra a las drogas' eran muy poco imaginativos, se buscaban Traidores. En un principio el BOI de Hoover, Boureau of investigation, antecesor del FBI, y después este, cargaron contra la clase trabajadora entre los años 10-30. La caza se saldó con 12.000 detenidos reconocidos, entre ellos Emma Goldman, la destrucción de los sindicatos y la mayor parte del movimiento obrero organizado.

Le siguió la purga roja del comunismo contra las clases medias-altas y su búsqueda de pervertidos en los años 40-50, acabando tanto con los partidos socialista como comunista del país, y afianzando el bipartidismo y el neoliberalismo. La llamada Caza de Brujas del Macartismo llegó a Hollywood, llevándose a C. Chaplin, A. Bessie, el guionista D. Trumbo o al director E. Dmytryk por delante.

Disipado el "Terror Rojo" los movimientos antirracista y antibélico amalgamaron a la sociedad americana de los 60, oponiéndose a la Política de Estado. En 1971 Nixon, representante del Estado Profundo neoconservador, imperialista, supremacista y colonialista, hace público ante la ONU un  sistema perfecto de control de masas y que a demás le permitía la intervención militar en otros países. Había nacido la Guerra a las Drogas, War on Drugs, expandida por el resto de países del mundo en un tiempo record. Esta vez los  líderes negros Martin Luther King y Malcom X fueron directamente asesinados.

Por 20 años más USA compitió con la URSS mediante su política imperialista tradicional de intervenciones militares. Tras la caída de la URSS en 1991 no había ningún país o coalición capaz de hacer frente al país que ostenta la mitad del gasto mundial en Defensa. En 2001 las élites de USA dan un paso adelante, Perpetran el autoatentado de las Torres Gemelas y manteniendo la misma doctrina de "Tolerancia cero", GW Bush declara el War on Terror. Con ella su patente de corso de intervención a gran escala y la militarización del país.

Se puede ver una continuidad en estas dos últimas políticas, ya que los planes internos han sufrido mínimos cambios. Desde 1971 USA ha duplicado sistemáticamente cada 10 años su número de presos y hoy en día se producen unas 8.000 intervenciones de la SWAT al año, las comunidades se mantienen artificialmente separadas y el bipartidismo no se cuestiona. El afán por el suministro de drogas solo es tan rapaz como por el de petróleo, lo que ha llevado a las élites a intervenir en países tan dispares como Colombia, Afganistán, Irak, México o Yugoslavia. Si en USA son las agencias las que controlan los flujos de drogas en España el estado detenta el control por medio de los distintos cuerpos policiales, en concreto la red UDyCO.

La criminalización es una necesidad de los Estados, indispensable para el mantenimiento de todo régimen. Psicológicamente las personas no luchamos contra personas, nos damos lástima, empatizamos, fraternalizamos, no ayudamos. Luchamos contra monstruos, contra lo que nos da miedo. Para perpetuarse y encubrir sus maniobras el Estado necesita crear un monstruos y esto se hace por medio de la criminalizción de las personas. Ya hemos visto lo que oculta la Guerra a las Drogas o la Guerra al Terror, más drogas y terror. En un esfuerzo de lectura inversa la próxima vez que veáis titulares como "el Estado declara la Guerra a la pobreza", "Ganamos la Guerra al radicalismo" o "nuevos esfuerzos en la Guerra a la corrupción" echaros a temblar.

Salud! tctca
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Traducción de: <<Nixon’s War on Drugs Began as Strategy to Attack ‘Antiwar Left and Black People’ | Global Research - Centre for Research on Globalization>>
El ex-alto asesor del presidente Richard Nixon admitió hace años que la llamada "guerra contra las drogas" fue hecha apropósito pensando en los negros y los activistas contra la guerra de izquierdas.
"Haciendo que el público asociara los hippies con marihuana y los negros con la heroína, y luego que penalizarlas duramente, nos permitía frenar estas comunidades." -John Ehrlichmann, ex ayudante de Richard Nixon
El su 'Reportaje de April' de harpes.org, una investigación realizada por el periodista Dan Baum sobre los fracasos generalizados de la prohibición de las drogas, incluye un extracto de una entrevista de 1994 entre Baum y el asesor de Nixon, John Ehrlichman, que murió en 1999. Un pasaje en particular, se difundió el martes [22.3.2016]:
"¿Quieres saber de qué iba realmente todo esto?", Preguntó con la brusquedad de un hombre que, después de la vergüenza pública y de un periodo en una prisión federal, le quedaba poco que proteger. "La campaña de Nixon en 1968, y la Casa Blanca de Nixon después, tuvo dos enemigos: los antibelicistas de izquierdas y los negro. ¿Entiendes lo que estoy diciendo? Sabíamos que no podíamos hacer ilegal el que se esté contra la guerra o el ser negro, pero si conseguíamos que el público asociara a los hippies con marihuana y a los negros con la heroína, y luego las penalizabamos duramente, podríamos frenar a estas comunidades. Podríamos detener a sus líderes, atacar sus hogares, romper sus reuniones, y vilipendiarlos noche tras noche en las noticias de la noche. Que si sabíamos que estábamos mintiendo sobre las drogas? Por supuesto que sí." John Ehrlichman.
La cita aparece pronto en el reportaje, apoyando la tesis central de Baum - que para ganar la guerra contra las drogas, debe terminar la prohibición -. Se comprueba que la legalización de la marihuana medicinal y recreativa ha alcanzado gran popularidad en todo los EEUU, y que muchos países están despenalizando hasta las drogas más duras como la cocaína y la heroína como parte de un nuevo esfuerzo, más humano para tratar la adicción y la violencia ente mafias.
"El creciente coste de la guerra contra las drogas es imposible de ignorar: miles de millones de dólares desperdiciados [billones!], derramamiento de sangre en América Latina y en las calles de nuestras propias ciudades, y millones de vidas destruidas por los castigos draconianos que no terminan en el puerta de la prisión; uno de cada ocho hombres negros han sido privados de sus derechos debido a condenas por delitos grave", escribe Baum. "Ahora, por primera vez, tenemos la oportunidad de cambiar el rumbo". "Legalizar todo", escribe.
El próximo mes, las Naciones Unidas dedicarán una Sesión Especial de la Asamblea General de (UNGASS) para discutir sobre la política global de drogas. En el período previo a la reunión, Human Rights Watch `[lobby] pondrá de relieve la gama de violaciones de los derechos humanos que la guerra contra las drogas ha causado.


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