Si he de recomendar alguno de los dos, me quedaría sin dudarlo con el primero que es otra obra de arte que nadie debería dejar pasar, aunque el segundo tampoco se queda atrás, pero la menor aportación de Kossoff a la guitarra debido a sus constantes problemas de salud con sus abusos con las drogas y la salida de Mike Montgomery que se ocupaba en mayor medida de las composiciones, se nota en demasía en el cómputo global.
“The band plays on” es otro de esos discos que hacen parte de esa maravillosa década de los 70 y que fue totalmente eclipsado por las grandes obras que vieron la luz en aquella época. Cuesta creer que al escuchar estas diez canciones esta banda no se hiciera un nombre en letras de oro en el negocio, pero la competencia era tal en esos años que se quedaron relegados como una banda de culto que lideró el ex Free Kossoff y poco más.
Una pena porque temazos como “New york, New York”, con una melodía irresistible para todo buen oído que se precie; “Hoo Doo Woman”, donde la voz de Terry Wilson-Slesser recuerda bastante al gran Steve Marriott; “Rock’n’Roll junkie” (¿estará dedicada a la mala vida de Kossoff?); “Survivor”, donde no puedes evitar gritar como un loco su estribillo; un blues refinado in-crescendo como “It’s a long way down to the top”, y sobre todo esa portentosa demostración de clase en “Jason Blue”, son tesoros sonoros a tener muy en cuenta y que nadie debería perderse si ama la música hecha con el alma.
Otro disco a reivindicar una y mil veces.