Muchas bandas han recurrido a los archivos de la BBC a la hora de editar un disco. Ahí están los ejemplos de Led Zeppelin, David Bowie,
Cream, Jimi Hendrix, The Who, Rory Gallagher o The Beatles. Todos grandes
nombres de la historia del rock que pasaron por la famosa radio británica para
poner su sello en forma de concierto o sesiones de estudio. Documentos
históricos que por suerte, años más tarde, podemos disfrutar a todo lujo ya sea con el audio y los sensacionales libretos que acompañan al artículo.
Uno de los trabajos de esa serie del que pocas veces se habla
es el de los Fleetwood Mac del gran Peter Green. Editado en el año 1995 y
concentrado en un par de CD con la nada despreciable cifra de 36 canciones, se
me antoja uno de los mejores productos que salieron de esa colección y, yendo un
poquito más lejos, como de lo mejor facturado por la banda inglesa en la era
Green.
Las grabaciones que tenemos en este par de CDs van desde
el 67 hasta el 71 y concentran lo más
básico firmado por Fleetwood Mac, cuando eran una poderosa banda de blues/rock.
Ahí
están clásicos como “Rattlesnake shake”, “Oh well”, “Long grey Mary”, “Stop
missin’ round”, “World keeps turning”, o “Looking for somebody”, todas ellas
firmadas por ese genio llamado Peter Green. Por supuesto, hay protagonismo para
Danny Kirwan que pone su sello en “Although the Sun is shining”, “Early morning come” o “When I see my baby" y para Jeremy Spencer que también hace lo propio
con composiciones como “Jenny Lee”, “Linda”, o “You never know what you're missing”.
Como no podía ser de otra forma, hay también espacio para
viejas versiones de los mejores bluesmen de la historia, ya sea con Robert Johnsson,
Elmore James, Little Walter o Little Willie John. Pero esta banda no solo bebía
del blues, también rendían tributo a otros géneros musicales como el pop
“Buddy’s song”, el rockabilly “Honey hush”, el soul “When will I be loved” o el
folk “Hang on to a dream” de Tim Hardin pasado por un piano celestial que te
derrite de emoción.