Ya que estamos con el tema, la verdad es que siempre me fascinó la original que aparecía en el “Talking book” del músico de la Motown, la versión que hizo más tarde Stevie Ray en su mítico directo “Live alive” o la que también ejecutaron en su día Beck, Bogert & Appice en su único álbum.
Es imposible no contagiarme con el endiablado y marcado ritmo funk que desprende este tema cada vez que lo escucho. Es más, algo me empuja a mover mis músculos y dejarme llevar por esta irresistible melodía que creó Stevie Wonder hace casi cuatro décadas. No es que sea un gran fan de este hombre, a veces incluso me cuesta creer la enorme devoción que le profana Paulamule cuando escucha sus discos por casa, pero debo de reconocer que con esta canción acertó de pleno. Un clásico sin discusión.
Gracias a Luther, os dejo con el histórico documento de los dos Stevie dándolo todo.
Tremendo.