Confieso, hace muchos muchos años Bryan Adams fue todo un
referente en mi inicio musical y parte de la culpa la tenía este pedazo de
disco llamado Reckless. Reconozco que hacía un porrón de años que no lo
escuchaba, pero fue leer la noticia ayer de su reciente Super deluxe edición, para
celebrar su 30 aniversario, lo que me ha empujado a volver a catarlo.
En aquel 1984 y con tan solo 13 añitos poco sabía de
rock’n’roll. Mis inicios fueron muy
titubeantes. Uno iba picando aquí y allá: U2, Springteen, por supuesto Elvis…y
cómo no Bryan Adams que estaba en aquellos años reventando los charts
con este “Reckless” sonando a todas horas con sus innumerables singles. Era
difícil no sucumbir a hits tan irresistibles como “Heaven”, “Somebody”, “Summer
of ‘69”, “Run to you”, “Kids wanna rock” o ese dueto que se marcó con la gran
Tina Turner en “It’s only love”.
Recuerdo grabar las canciones de este álbum en cassette cuando sonaban en la
radio a todas horas y escucharlas sin cesar por casa antes que en un buen
colega me lo grabase en una típica cinta TDK con buen sonido, je,je.
Lo que más me llamó la atención de este hombre en
aquellos años era su poderosa voz que encajaba como un guante en unas
canciones que poseían unas melodías perfectas. Las guitarras afiladas y tan
bien ejecutadas por supuesto eran otro de los alicientes. Es cierto que vista ahora
la producción de Bob Clearmountain quedó desfasada pero era parte del encanto
de este disco que me sigue pareciendo una maravilla. Todos, digo bien, todos los
temas que conforman esta obra son cojonudos y de eso, a mediados de los 80, pocos
artistas podían presumir.
De lo que luego sucedió con este hombre ya no tiene
explicación lógica para los que amamos la buena música. Sólo se salva otro
pedazo de disco como “Into the fire” y el resto produce vergüenza ajena. Me
imagino que será duro para muchos volver a escuchar a este tío, pero os aseguro
que volví a disfrutar de todas estas canciones y me he sentido feliz recordando
esa época concreta de mi vida. De hecho, llevo toda la mañana cantando “Heaven”
con una sonrisa de felicidad que no me la quita nadie.
Aparcad los prejuicios y volved a pincharlo. Me lo agradeceréis. Eveywhere I go…Kids wanna rock!!