Menos mal que en medio de todo eso la actuación de Dirty Sweet nos sufrió ningún percance y nuestras ansias de directo se vieron recompensadas con este combo de San Diego que venían a presentar su reciente “American spiritual”. Honestamente he de reconocer que estos chicos en disco no me dicen mucho. Disfruto con algunas de sus canciones pero no me matan de placer aunque esta gira que andan protagonizando por nuestra península está recibiendo excelentes críticas y no es la primera vez que una banda me sorprende gratamente en directo cuando sus discos no me dicen mucho. Pues eso es justo lo que pasó el viernes de noche en el Dom Pedro, a pesar de algún que otro altibajo, ante 70/80 personas que se entregaron fervientemente ante este quinteto.
Durante la más de hora y media de actuación Dirty Sweet ejecutaron su enérgico y sudoroso rock de manera impecable apoyado sobre todo por el chorro de voz de su cantante Ryan Koontz que tiene un cierto aire a Chris Cornell y su guitarrista Nathan Beale que no paró de desmelenarse y sudar como un pollo durante todo el show. El resto se mantiene en un segundo plano, a la sombra de los dos jefes pero cumplen con su tarea.
Pero la canción que mejor sabor de boca me dejó fue la última, al elegir una versión de nada más y nada menos que de ¡¡Bob Seger System!! con “2x2=?” de su primer L.P “Ramblin gamblin’ man” ante la insistencia de Paulamule. Creo que es la primera vez que oigo tocar a algo de esa entrañable banda de Detroit en directo y eso desde luego ya se merece toda mi admiración.
Al final del bolo, las típicas fotos de rigor y una charla muy amena con Nathan donde hablamos cómo no de ¡Bob Seger! Al fin y al cabo, como él nos comentó, es también originario de Detroit y lógicamente un fan total del legendario músico de la ciudad del motor.