Una introducción mítica para un disco mítico:
“So now ladies and gentlemen it’s star time, are you ready for star time?!Thank you and thank you very kindly, it is indeed a great pleasure to present to you at this particular time national and internationally known as the hardest working man in showbusinesses, here to sing I Go Crazy!… Try Me!… You’ve Got The Power!… Think!… If You Want Me!… I Don’t Mind!… Bewildered!… million dollar seller Lost Someone!… the very latest release Night Train! Let’s everybody shout and shimmy! Mr. Dynamite, the amazing Mr. Please Please himself… the star of the show, James Brown and the Famous Flames!!” FATS GONDER.
Tal día como hoy, hace la friolera de 50 años, se grababa uno de los directos más importantes de la historia de la música. En efecto, la noche del 24 de octubre del año 1962, el todo poderoso James Brown, acompañado de sus The Famous Flames, incendiaba el mítico teatro de Harlem, The Apollo, y entraba directamente en el Olimpo de los artistas más grandes que pisó tierra.
Tal grabación se me antoja de obligada escucha para cualquier melómano que aún no se haya acercado a este “Live at The Apolo”, que vio la luz oficialmente un año más tarde y donde nos encontramos a un James Brown haciendo de auténtico maestro de ceremonias durante las siete canciones que componen este live, si descontamos la genial introducción a cargo de Fats Gonder.
Afortunadamente y gracias a la insistencia de James Brown para sacar esta joya al mercado, ya que su discográfica de la época King Records se oponía por completo, nos podemos sentir afortunados de escuchar semejante documento y hacernos una idea del frenético e intenso directo que atesoraba este hombre. Aquí tenemos a Mr. Dynamite en su máxima expresión convirtiéndose en el Mesías Negro del Soul y el Rhythm & Blues.
Una de las cosas que siempre me impactaron de este directo es la interacción que hay entre artista y el público asistente a esa histórica noche. La comunicación entre esa fuerza de la naturaleza llamada James Brown y sus alocados fans en toda la grabación, es tremenda. Esos chillidos, esos delirios del respetable totalmente volcados ante el poderío de Brown, ese feeling que recorre todo el ambiente…Todo es ¡magia pura!, algo indescriptible para poder contarlo con palabras. Otro punto a favor que hace a esta grabación única, es que se trata de un directo tal como fue concebido esa noche. Nada de retoques en estudio para paliar defectos. Todo lo que suena aquí es real, espontáneo, puro y natural. Todo un referente para futuras grabaciones en directo.
Haceos un favor y volved a poner en vuestro equipo musical temas como la sobresaliente pieza “Lost someone” (¡climax total!), el rhythm’n’blues con sello propio en “I’ll go crazy”, la dinámica “ Night train” o ese medley donde James Brown hace lo que le da la real gana pasando de un registro a otro con una facilidad portentosa. 50 años de existencia bien merecen un buen homenaje a un disco fundamental para muchos artistas, que vieron en este “Live at The Apolo” el camino a seguir para hacerse un nombre en el mundo de la música.
Bestial.